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El Cetro de Esmeraldas

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Arreciaba la tormenta y al caballo apenas le quedaban fuerzas, desde la loma podía divisar los últimos fragores del combate, una batalla que aquellas buenas gentes no habían buscado, pero a la que se habían visto abocados tratando de defender sus vidas. Las huestes del Caballero Oscuro avanzaban desde el norte arrasándolo todo, sin piedad, dejando una secuela de sangre y muerte a su paso. Pero no eran riquezas ni territorios lo que buscaban, sino el cetro de esmeraldas que perteneció al mago Gidantilus, un artilugio de poder capaz de sojuzgar a los pueblos sin posibilidad de rebeldía, un ente maligno y oscuro rescatado de las entrañas de la Tierra, arrebatado al mismísimo Señor de Las Tinieblas, amo del mundo subterráneo. Arkabaz, el mago de la orden negra, sabía de su inmenso poder y servía al Caballero Oscuro, ambos lo buscaban desesperadamente, antes de que los Reinos del Sur despertaran de su letargo y se decidieran a presentarles batalla.

Se desvió del camino y atravesó la fronda boscosa, nada podía hacer por las víctimas y tenía una misión que cumplir, en lo más profundo de la arboleda le esperaban sus amigos. Sabían dónde se encontraba el cetro y tenían que ponerlo a salvo para devolvérselo a su propietario, el Señor de Las Tinieblas, aquel artefacto solo podía causar dolor y miseria en la superficie, corrompía los corazones humanos con una crueldad desmedida. Mejor que regresara al averno del que provenía. No sería una empresa fácil, tendrían que esquivar a las fuerzas del Caballero Oscuro, tanto las humanas como las nigromantes, y esquivar a los guardianes del mundo subterráneo hasta encontrar a uno de los entes capaces de comunicarse con el Señor de las Tinieblas.

Se apeó de su montura, no quería hacerla sufrir más, y llevándolo de las riendas se adentró por el estrecho camino que conducía a la Cueva del Oso, una posada frecuentada por bandidos y gentes de malas raleas, pero alejada de los senderos frecuentados por las huestes invasoras. Se embozó el capote y se colocó la pluma roja en el sombrero, un símbolo que en teoría tenía que permitirle el paso libre hasta la posada, aunque los bandidos no siempre respetaban su propio código ético. Pero la lluvia se intensificaba, casi furiosa, y el tiempo inclemente no era propicio para emboscadas. Robles y nogales centenarios sinuosos y deformes pugnaban por el espacio y extendían sus retorcidas ramas como si trataran de apresar al viajero, se rumoreaba que la culpa de aquel paisaje siniestro, antes amado por el propietario del bosque, se debía al rencor de una bruja despechada, pero las leyendas las esparcía el viento y no había manera de saber su certeza. En cualquier caso el paisaje era inquietante hasta para las aguerridas tropas del Caballero Oscuro. Las zarzas hendían sus espinas en el aire azuzadas por el vendaval y tenía que esquivarlas, el equino resoplaba cuando alguna de ellas alcanzaba sus ancas.

Tras media hora de camino, la luz perdiendo ya el terreno frente a las tinieblas, alcanzó su destino. La posada debía su nombre a que estaba sumergida en la oquedad de una enorme y antigua cueva frecuentada por osos para recoger la miel de las colmenas que formaban las abejas aprovechando los salientes de la roca. Los establos quedaban a la izquierda, fuera de la oquedad propiamente dicha, pagó la moneda de cobre al vigilante y acomodó su montura junto a una buena ración de paja, para que se alimentase y descansara. Ogli, el posadero, había aprovechado el fondo de la cueva como pared para la posada, ahorrándose de esa forma material, tan solo la fachada y parte del lateral izquierdo estaban edificados con madera. Decían también que para tener una ruta segura de escape en caso de peligro inminente. Se suponía que Ambar y Lucius estarían esperándolo junto a los voluntarios que hubieran reclutado para la aventura.

Al abrir la puerta le recibió una vaharada de calor y hedor a cerveza agria mezclado con efluvios humanos. Colgó el capote en la entrada y ya avanzando recibió también el rico olor del asado. El interior se amoldaba a las paredes de la cueva y se repartía entre varias concavidades, con la barra de madera en la mayor de ellas y la cocina, lo dedujo por el olor que de allí llegaba, ubicada en el extremo izquierdo. Buscó entre aquellas caras malparidas el rostro de sus amigos hasta encontrarlos ocupando una mesa al fondo de una de las oquedades. Lucius siempre destacaba, sus dos metros de altura y su cuerpo musculoso llamaban la atención allá donde estuviera. Vestía calzas verdes enfundadas por botas de piel de vaca y justillo de cuero bajo una malla de eslabones plateados, su sota de bastos descansando al lado. Ambar estaba sentada a su lado, con una jarra de cerveza en la mano, protegida por capa y capucha, que escondían un cuerpo de voluptuosas curvas, cabellos rojizos y ojos grises helados como la escarcha, una belleza que mantenía escondida en aquel antro de rufianes y asesinos. No porque no fuera capaz de defenderse, bajo la capa ocultaba una daga larga que manejaba con precisión, más dos estiletes en su cinturón que en un suspiro eran capaces de atravesar una garganta, tampoco por precaución, pues era fiel al dicho que dice que aquel que evita la tentación se queda sin el manjar. Entonces... ¿por qué estaba embutida en su capa? Además, los gorilas de Ogli armados de mazas se encargaban de disolver cualquier conato de conflicto, el que la hacía en la posada la pagaba con la piel, era la ley allí y todos la respetaban, por la cuenta que les traía. No tardaría en averiguar el motivo.

Lucius le recibió con un fuerte abrazo que estuvo a punto de ponerle los omoplatos por pulmones, Ambar con unos morritos lascivos que le incendiaron la sangre. ¿Se la incendiaron? Es lo que solía acontecer cuando le hacía ese gesto pero no, hacia un frio del carajo, y eso que la chimenea crepitaba alegre a unos pasos de ellos. Comprendió que Ambar no se hubiera deshecho de su capa. ¿A qué era debido?

—Te presento a Gélido —dijo Lucius señalando a un tipo escuálido y de ojos hundidos que se sentaba entre ellos.

Wells le hizo un gesto de reconocimiento con la cabeza, sin duda no era un guerrero. ¿Un nigromante blanco, quizás?

— ¿Y cuáles son sus habilidades? —preguntó.

—Da frio —contestó Lucius.

Wells trató de interpretar las palabras de su amigo.

— ¿Quieres decir que hiela las espadas enemigas y las flechas quebrándolas antes de que alcancen su destino?

—No, solo da frio.

Primero contempló estupefacto a su amigo, luego indignado.

—Ya. ¿Y van a salir corriendo los guerreros del Caballero Oscuro porque sientan un poco de frio? Me parece a mí que no.

Lucius puso gesto compungido, como si fuera inocente y él le estuviese acusando. Pues era cierto, le acusaba por haber reclutado a aquel esperpento helado.

—No lo traje como luchador — se justificó su amigo—. Pensé que podía sernos de utilidad para soportar el calor del mundo subterráneo.

Tampoco era tan mala idea, decidió después de sopesarlo. Pero para llegar necesitaba guerreros, y a la mesa no había nadie más sentado.

— ¿No habéis conseguido más voluntarios?

—Oh, sí, es que como tenían frio se han alejado de la mesa —sonrió Lucius.

Ambar lo contradijo con una mueca despectiva.

— ¡Longoria! —llamó Lucius.

Una joven pizpireta y entradita en carnes que le abanicaba las pestañas a un tipo de dientes mellados con una fea cicatriz en la cara, junto al fuego de la hoguera, reaccionó al oír su nombre y se acercó hasta ellos.

—Creo que invertí el hechizo —se excusó al presentarse—. Trataba de aflojarle la bolsa, pero estuve a punto de caer en sus brazos. Menos mal que me llamaste.

—Es bruja, con título homologado —dijo Lucius.

Wells se mesó paciente los cabellos. No quería imaginar lo que podía ocurrir si confundía el hechizo frente al enemigo.

— ¿Y sueles equivocarte mucho? —preguntó.

—Solo de vez en cuando, no creas, es que soy un poco despistada. Pero conozco unos hechizos muy buenos, me enseñó la bruja Rala. ¿Quieres una demostración? ¿Un conjuro para secar tus botas?

Era cierto que las tenía empapadas y llenas de barro, pero no quería correr el riesgo de convertir el suelo de la posada en una laguna.

—No es necesario, te creo —dijo deteniendo sus manos antes de que conjurasen nada. De paso le dio un repasito a su figura. Como acompañante para guarecerse del frio de Gélido no estaba mal, Ambar nunca iba más allá de los morritos, era lesbiana.

Bueno, quizás con un poco de práctica durante el viaje pudiera serles útil, bruja era, después de todo. Se volvió hacia Lucius.

— ¿Alguien más?

—Nuestra adquisición más preciada —le susurró su amigo al oído.

— ¿Quién?

— ¡El Dios Amorfo!

Un trozo de carne rosada del tamaño de una enorme calabaza se agitó en el suelo. Dos extremidades parecidas a unas piernas le crecieron por debajo levantándole del suelo y una boca repleta de colmillos afilados y sangrantes se abrió en su masa.

—Soy yo —dijo.

—Es un guerrero terrible —apuntó Lucius.

— ¿De veras? —preguntó Wells, receloso—. ¿Lo has visto luchar?

—No, dijo que no malgastaba su tiempo en demostraciones, que reservaba toda su furia para la batalla.

— ¿Y cómo sabes si es cierto?

—Es un Dios, emigrado del continente caníbal. Pero allí hay mucha competencia, muchos dioses para tan pocos súbditos.

—No me extraña, con esto de la crisis de los doblones. A ese argumento también se ha apuntado el Caballero Oscuro para justificar su avance — y volviendo a sus preocupaciones inminentes— ¿y sabes de alguien que le haya visto luchar?

— ¿Dudas de mi palabra? ¿De la palabra de un Dios? —preguntó la boca sangrante.

Wells no sabía si contenerse o estallar.

—Está bien, te creo —y tomando a Lucius del brazo se lo llevó a un rincón de la cueva.

— ¿Qué pasa, no te gustan? —preguntó su amigo temiendo una reprimenda.

— ¿Esto es lo mejor que has podido conseguir? Pues lo llevamos claro.

—La culpa es de la maldita crisis, el mercado del voluntariado está en decadencia, todos quieren doblones contantes y sonantes.

Wells caviló, dubitativo.

—No sé qué opinará la princesa cuando nos presentemos y le diga que somos los portadores del cetro. Igual me suelta un improperio.

—Es lo que hay, la mayor parte de los héroes han emigrado al Nuevo Continente, creo que les inflan a doblones por representar sus actuaciones.

Wells terminó cediendo.

—Bien, habrá que apañarse con lo que tenemos, que la Santa Suerte se apiade de nosotros. Vayamos a ver a la princesa, nos está esperando con el cetro.

  • VV.AA.

    Publicado el 01.03.13

    hacía un frío del carajo, cunando el grajo vuela bajo, nadie entendía nada. Es un muevo conjuro que el moago de las sombras se había traído del sur, en un viaje relámpago, a gastos pagados, de tierras bárbarbaras. ¿Qué signnifica? ¿para qué sirve? le preguntaban. - Es cosa de hombres sabios, en contacto con la naturaleza, Ciencias ya olvidadas que he recuperado para vosotros, est´pidos ignorantes. Esto, dicho así, no sentó muy bien en los clientes de la taberna y algunos echaron mano de las espadas.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.03.13

    “Yo os vigilo, humanos, aunque sea con un solo ojo, siempre que ponga el que me queda a cubierto de ese “viento gélido” que tanto parece asustaros, para evitar el lagrimeo que me produce la exposición al relente de lo común. Y no me extraña que os hiele las seseras y os aturda el discernimiento semejante desafuero del clima y de la razón. Aunque no sabía que os molestara así sentiros observados, pequeños ladrones de miel, rebuscadores de colmenas, espantaabejas, habitantes de la osera, peludos y feroces animalillos, gente del lugar”.
  • ALVARO VILLA REY

    Publicado el 03.03.13

    LOS OJOS DE LAS MUJERES ILUMINAN NUESTRA VIDA Andra, mujer, woman, femme, donna, madre, esposa, novia, amante, casquibana, santa, pura, puta, criada, esclava, casada, soltera…… Cuantas veces al pasar por tu lado he tenido que claudicar, bajar mis ojos, y mirar el suelo, por el respeto que me causa la hermosura de tus ojos. Tu mirada me intimida, siento como al mirarte te apoderas de mi alma, yo sin mi alma tan solo soy un zombi, soy tu esclavo. Carmen, Maria, Luisa, Pepa, Dolores, Amaya, Rosa, Margarita, Lucia, Josefa, Begoña, Claudia, Maite, Olga, Isabel, Fernanda, Teresa……. Mayor desprecio para los hombres, es cuando ellas nos ignoran y no nos miran ¡Cuántas veces mujer al pasar caminando por mi vera me ignoras! ¿Por qué no me miras? sin perderte de vista, veo como vas alejándote, como una diosa, sin inmutarte ¡no me miras! soy mendigo de tu mirada ¡por caridad mujer! ¿Por qué no me miras? Alegría, pasión, conquista, emoción, dolor, clamor, riña, contraria, negada, adorada, repudiada, reclamada, negada, amada, odiada, cansada, placer…….. Con tus ojos mujer, sin necesidad de decirme unas palabras, sin hacerme un gesto, tan solo me basta con mirarte para que yo sepa si hay apremio, si mi estancia te es grata. Sin decirme una palabra con tan solo mirar tus ojos, ya sé si me dices ¡aparta! Alta, rubia, baja, ancha, morena, delgada, gorda, pelirroja, negra, esbeltas, simpática, mulata, seria, castaña, blanca, risueña, bulímica, comprometida, dejada…….. Tus ojos mujer, sean del color que sean, cuando tú me miras, me ruborizo, tartamudeo y me enciendo. Tus ojos son la chispa que provocan suspiros, me prenden como un volcán, estallo en sensaciones y emociones, provocan que como lava volcánica de mis labios emanen versos y sonetos. Alvaro Villa Rey
  • VV.AA.

    Publicado el 04.03.13

    — Debe de ser el Dios Amorfo el que habla. Siempre está con la cantinela de las mujeres de su vida. Se pararon a escuchar, por si valía la pena. Pero no. — Es incoherente — dijo Longoria. Wells bufaba a cada rato. Se hacía tarde para lo que andaba buscando. — No saldremos de está—pensó. Pero se guardó de decirlo en voz alta. Había que mantener alta la moral de la cuadrilla. — ¿Y tú?, ¿siempre eres coherente? — la especialidad de Lucius era meter cizaña. — Lo intento. — Ya. Dime qué harás cuando tengas el maldito cetro ese, ¿ordenar el mundo o comprarte un palacete en la costa ligur? — No tiene nada que ver—contestó haciendo una u con los labios. Wells estaba a punto de estallar. —Lo que te digo, no llegamos. Y les dio la espalda poniendo el jaco al trote. Todos pensaban que la moza era algo casquivvvvvana. Pero no se atrevían a decírselo a la cara.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.03.13

    —¿Qué diablos es crocanti?— preguntó Gélido. El mago Gidantilus, que había viajado en el tiempo varias veces, se río por lo bajinis. Los oía hablar, aunque los seguía a dos toesas de distancia, con el audífono direccional que se había traído del futuro. Faltaban ochocientos años para que un pastelero del Piamonte inventara el postre de marras. — Les croquantes et les croquants— dijo Ambar, que había pasado un par de años en un burdel de Bretaña. —Habla cristiano, perra. Se volvió a liar la zapatiesta. —Voila les conneries que m’emmerdent—pensó Wells El buen Gidantilus meditaba en voz alta: ¿cómo es posible que oigan la voz del narrador igual que yo? Su acólito tampoco tenía ninguna explicación. En cuanto a la aseveración sobre el sentido de su existencia vagarosa también estaba confundido. ¿No van en busca del Cetro de Esmeraldas? ¿Es solo una excusa?
  • VV.AA.

    Publicado el 07.03.13

    Con algo de pesar, Gidantilus se retiró a un rincón del bosque para preguntarle a la tortuga Guguel, que viajaba en su zurrón y lo sabía todo, por el significado de cimmerio. No le gustaba mucho hacerlo porque no tenía tarifa plana y le salía por un pico cada consulta. Abonada a tocateja en hojas de lechuga, desde luego. — Ah, vaya—se dijo—competidores cualificados, pero ¿cuál de ellos? Podríamos hacer frente al primero y más obvio, si nos lo propusiéramos con tesón, pero estamos perdidos con el segundo. Este viaje no le haría cosquillas ni en los calcañares. Fantasmas del futuro y del pasado. Tierras míticas y periplos inalcanzables. Entretanto, el por mal nombre llamado Delkulón (el verdadero era Fessesbelles), se impacientaba esperando. Se entretuvo pensando en las ventajas e inconvenientes del amor sáfico. —Habría que verlo—pensó el muy tunante. —No veo por aquí ningún vate que pueda cantar esa oda sin desafinar
  • VV.AA.

    Publicado el 08.03.13

    Senos de reina, pechos de mujer, mamas de matrona, tetas de villana, ubres de cabra, la que amamantó a Zeus, pongamos por caso— Fessesbelles, que había querido ser filósofo en su juventud, hacía cábalas con la degradación que a veces imponen las palabras. El sarao se retransmitía en directo por medio del ojo de cristal (por algún azar misterioso había acabado en el bolsillo de Wells), por lo que todos los habitantes del bosque podían verlo en los charcos y en los ríos del entorno. Los que tenían espejo mágico lo captaban en alta definición. La bola de cristal de Gidantilus hacía nieve y le daba golpes, un poco furioso, para tratar de que saliera la imagen. El sonido llegaba bien por las hojas de los árboles, pero con dos segundos de retraso. —¿Tú qué crees, barbián?—se oyó decir a la Gunilla, cuando ya las dos manos del resuelto Oscuro se posaban sobre el escote de la reina pechugona. El plaf del guantazo se oyó un poco después de que Wells se retirara dos pasos para tratar de evitarlo. Así no había manera de seguir el hilo. El personal llamaba encrespado a la Compañía de Retransmisiones Mágicas (CRM) a ver si alguien arreglaba aquello y se sincronizaba la señal.
  • Furor

    Publicado el 09.03.13

    Se escuchô a alguien desde una mâs alta montaña que el Olimpo ordenar: mehr licht! Era el rey de los Merkelianos, venidos del futuro para gobernar el pasado (el Olimpo, por cierto, ya era de ellos). Entonces irrumpiô de la nada la temible Nada de "La historia sin fin", puesto que los merkelianos también se habîan apropiado de buena parte del reino de las letras. Esta desapareciô primero a los francôfonos, no se sabe porqué. Al narrador que se veîa a leguas que no sabîa en donde estaba parado se lo comiô despues y, por el ruîdo que sobrevino, se supo que la Nada tenîa dientes. Ninguna mujer se salvô pero no se les concediô la paz de la nada sino que fueron teletransportadas al reino de la Barbie.Tenîan demasiadas etiquetas: que la una era lesbiana (qué quiere decir eso?), que la otra era princesa pero se masturbaba todo el dîa (oh, el cliché!), total, parecîan todas salidas del reino de Onân. Solamente quedaron los paisajes, el dios amorfo sencillamente porque era un dios, Y el hombre cuyo poder era dar frîo porque aquî el nuevo narrador elegido por el virrey Saruman, deseaba las cañitas con buena temperatura y asî ejecutar su menester cabalmente. Al final, la Nada trajo a las ingentes Amazonas para que se ocuparan del cetro. La primera que frotara su pubis caliginoso con él, serîa empalada y almorzada por ellas mismas y por el narrador.
  • Furor

    Publicado el 09.03.13

    El bar acogedor de escritores malditos tenía como tendero a Goethe y como cliente principal a Hafiz de Chiraz. Quién se imaginaría a este par de buenos amigos aunque separados por siglos en un bar como ese? Era una gran taberna y estaba tan cerca del cielo como se lo imaginaban ambos poetas. “El vino y las mujeres son puertas hacia el cielo de los oscuros pero grandiosos Merkelianos”, solían explicarle a los forasteros curiosos. Todo esto se lo contó a Wells el francés propietario del lugar, gruñendo. Les tenía rabia porque una noche pelearon ebrios y se lanzaron cada uno su « Diván » a la cara. Por error el « Diván » de Chiraz que es un mamotreto golpeó al francés que estaba cerca, y le dejó el rostro como el de una criatura del Doctor Moreau. No los podía echar, ni que estuviera loco. Los escritores malditos no tenían un duro. Eran ese par de inseparables amigos los que sostenían el sitio. Wells escuchó a medias esta anécdota, atraído que estaba por la hija del francés. Era la mismísima misteriosa modelo del “Origen del mundo” de Gustave Courbet. O al menos eso lo creían todos en el bar. Hasta la llegada de Wells nadie había logrado averiguarlo. Mientras tanto, abajo no era posible saber nada del trío de feminas ni del cetro, porque en ese entonces estaban transmitiendo en todos los canales los funerales de Châvez.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.03.13

    Gidantilus consultó el grimorio, eligió un conjuro y Chaves apareció. Manuel Chaves Nogales. Se sentó sin inmutarse en un tronco entre el mago y Fessesbelles. No se estaba mal aquella noche en el claro del bosque donde habían acampado. Tenían una hoguera y en las brasas se cocía una olla con dos lagartos. Como es sabido, son un manjar delicioso. Para beber, un odre de Aqueronte comprado a última hora en la taberna de Ogli. Nada más necesitan los hombres cabales: leña, libros, vino y conversación con un amigo (la frase exacta todavía no había sido dicha, pero a estas alturas los anacronismos no asustaban a nadie). — ¿Cómo te va?—empezó Gidantilus. — Un poco harto de la eternidad. Tengo ganas de nacer ya y ver la vida. Le faltaban unos seiscientos años todavía. —No tengas tanta prisa. No será fácil. —no se atrevió a desvelarle que moriría joven y que tendría que ver tres guerras. Dos mundiales y una casera, pero igual de cruel. —¿Habéis inventado ya las corridas de toros? —No como tú las piensas. En Creta se divertían saltando por encima de los morlacos y en Siena hacen algo parecido. —Esperaré, pues. Tengo que escribir un libro sobre el asunto. ¿Y con qué pasáis entonces el tiempo en la baja edad media? —Buscamos amuletos milagrosos, el Grial, la Sábana Santa, los clavos de Cristo, las astillas de la Cruz, el anillo del Lord ese que no me acuerdo cómo se llama, los herretes de la Reina, la fuente de la eterna juventud, la espada de Roldán, la otra que le dicen Excalibur, la piedra filosofal, el agua de la vida, el carro de fuego de Ezequiel, el arca de Noé, los manuscritos del mar Muerto, el Holandés Errante, la entrada a Sangri-La, el Criptex que no sé qué es, el yelmo de Vercingetorix, el bocado de Pegaso o las turmas apergaminadas de Aquiles. Qué sé yo, no pararía nunca. Te dará la impresión de que lo perdemos todo, ¿no? —Un poco, sí.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.03.13

    El arte de la equitación (a falta de mejor palabra para designarlo) a lomos de una ladilla (Pthirus pubis, ver Wikipedia) requiere dotes refinadas y larga experiencia. En la Escuela de Jinetes del Circo de las Pulgas, donde se cabalgan todo tipo de insectos, recomiendan siempre empezar con animales más dóciles, como por ejemplo las arañas de patas largas (Pholcus phalangioides, ibídem), que permiten a los novatos iniciarse sin peligro en la doma de todo tipo de bichos cimarrones. Se sabe que el anopluro ectoparásito en cuestión es capaz de dar grandes saltos, que pueden desestabilizar al montador, con objeto de colonizar nuevos parajes, y debemos recordar que Gunilla está, ahora mismo, enfrascada en un encuentro sexual de postín, cosa que habíamos silenciado hasta el momento por delicadeza. Wells es un experto, pero no se le escapa que puede acabar de un arreón en el semejante de alguna de sus pupilas o en lo que sea que se estén metiendo ahora por ahí. Lo que deja de darle cierta prevención y algo de respeto.
  • VV.AA.

    Publicado el 14.03.13

    Como es bien sabido —piensa Fessesbelles— reflexionar, teorizar sobre el método en voz alta, lo destruye. La segunda mitad del siglo XX consistirá en eso, me lo ha dicho la tortuga Guguel. Puede hacerse, y debe hacerse, salvo que seas de la sección de intuitivos, para el propio coleto o, como mucho, en las reuniones de magos del ramo, que por otra parte también acaban siendo una pesadez, pero estás perdido si lo dices de palabra, como estoy haciendo yo ahora. Es el fin. Y, sin embargo, no puedo evitar la atracción que me produce el hechizo revelado. Los trucos del prestidigitador a la vista, se perciben los hilos que mueven a la marioneta, la luz de los focos derriten el maquillaje. YO SOY Wells, los pozos, el que brota, Welles, Fesseswelles. Quizá no todo termine aquí, pero no depende de mí.
  • Furor

    Publicado el 16.03.13

    "El origen del mundo" pasaba màs tiempo en la bodega de la taberna que en esta. Alli tenia la radio clandestina "El apócrifo". Ese sàbado, hablando con los labios vaginales porque le dolían los otros, se le escuchó decir: "Aquí la radio apócrifa. Todo lo que no pasa por el bosón de Higgs a su servicio. Tenemos varios puntos qué contar. 1. El tabernero y Hafiz tienen junto a Wells una conversación histórica. Hablan de cómo calificar los vinos. Todos convienen que poniéndole estrellas o notas numéricas es un acto de barbarie que será universalizado en el siglo XXI.  2. Hafiz se despide de Wells ofreciéndole una ladilla. También le dice: más importante que el cetro son montar la carne (la ladilla), comer carne y apretar la carne con la carne.  3. Luego de eso, el tabernero merkeliano y el cliente iraní agarran un tarrito de escopolamina y se van a los suburbios del cielo a perseguir quinceañeras. 4. Chaves Nogales conoce la radio. Y es colaborador asiduo. Demasiado; hoy vivo con él. 5. El par de pasteles envenenados que tenemos como narradores están cansados y piden que traigan a las cloacas una aplicación para editar. 6. Hay un lugar que afortunadamente a ninguna criatura de los dioses, en ninguna época, se le ha perdido: Piedras Nuevas. - Qué es? Qué es? Pregunta Chaves. - No me atrevo a decirlo. - Errrda!. - Donde se junta el culo con las huevas.  7. La Nada no espera. 8. Salud ». 
  • VV.AA.

    Publicado el 16.03.13

    Saludos y brindis al sol, disparos a la brisa, empacho de añagazas, cantos de sirenas, hielo vengativo, facundia frustrada, voces sin dueño que vienen del bosque. De innumerables trampantojos y revueltos espíritus está rodeado Fessesbelles caminando solo, mientras medita, sin sus compañeros de aventura, todos enviados por el genio burlón y atrabiliario a tareas prosaicas. Hemos sido vencidos por el mainstream a lo largo y a lo ancho, hemos sufrido la derrota a manos de los glúcidos y los lípidos, amazonos pedeferos, trazadores de líneas rectas, verdaderos magos sin solape, buena gente que llegará a su destino, en tanto nuestro poltergeist casero nos traiciona y les baila el agua. No me quejo —se dice FB— solo constato. Pero quizá se engaña a sí mismo.
  • Furor

    Publicado el 17.03.13

    No habîa mâquina del tiempo, sôlo de melancolîa que segûn Victor Hugo es "la felicidad de estar triste". De hecho, ciertos ârboles del bosque oscuro cristalizaban este pensamiento, aunque sus poros no generaban felicidad, solamente eran psicotrôpicos. Gidantilus, aprovechando la ola de lamentos, exclama: "que me culee un duende, en este mundo todo se nos da a medias. Yo no quiero volar con maracachafa. Quiero viajar en el tiempo". Wells no daba las cosas a medias. Las daba desfiguradas como los habitantes de la isla del doctor Moreau, pero acaso no se trataba ahî de dar un retrato de los hombres? De su monstruosidad mâs allâ de una pequeña isla? Fessebelles cargaba como un ôrgano en su bolsillo o un amuleto, la poderosa bolsita de donde salen "ruidos que significan todos los misterios de la memoria y todas las agonías del anhelo", como decîa Borges que decîa Chesterton.Distribuyendo adecuadamente su contenido en una olla inca fabricada y vendida en masa en tierra merkeliana, se podrîa viajar sin problema. O casi.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.03.13

    FB se detiene cuando un arroyo le corta el paso. Sale de sus ensueños y observa con atención, Algo no marcha bien. ¿Otro espejismo del bosque encantado?, ¿le hacen ver alucinaciones tantas voces letradas? Como esto siga así, piensa, no va a entrar por aquí ni dios (es muy directo, a veces, FB). Mira las aguas del riachuelo y comprende lo que falla. Corren en sentido contrario al que la inclinación del valle obligaría. Fabrica un barquito, como los que le enseño a hacer su maestro, con la hoja WIL de la Enciclopedia Británica que lleva en el bolsillo (los cuentos fantásticos son así). Lo lanza a la corriente y comprueba, sin lugar a dudas, que navega hacia donde la razón dice que es imposible (incluso en los cuentos maravillosos deben funcionar algunas leyes, en este caso la de la gravedad). Conjetura entonces FB, en consecuencia, que es víctima de un hechizo y empieza a presentir que esta vez no se va a librar de él, cuando cae en la cuenta de que hay un segundo error. Ambos se anulan entre sí, revelan la naturaleza del sortilegio y anuncian su antídoto. Una alberca, un pequeño embolsamiento de agua proporciona impulso al arroyo y lo desvía del curso natural. No hay “caudal” bajando de las montañas de oro. Esto se lo tengo que contar a Gidantilus cuando vuelva, se ríe FB.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.03.13

    Fessesbelles tiene sentimientos encontrados. Cree que la segunda voz del bosque, la más fluida, ha sido tratada injustamente en la otra dimensión. Pero también piensa que ha pecado de imprudencia y que la comunicación entre universos paralelos no se consigue, sin más, de buenas a primeras. Y además está algo confundido: “Cinco cínicos se ciñen a la cima”, “Cinco cínicos cenan en el circo”, “Cinco cínicos cifran con ceño”, “Cinco cínicos citan a Cicerón”, “Cinco cínicos cimbrean como el cilantro”, “Cinco cínicos se ciscan en los cirros”, recita de forma absurda. Y no sale de ahí, el hombre.
  • Furor

    Publicado el 20.03.13

    FB introdujo un dedo en una oreja porque le rascaba, destrozando a su vez las trompas de falopio de una hada con olor a tiburón transdimensional. La pobre mujerzuela gemiô de dolor y de placer, anhelando algûn hechizo para reconstruir todas la veces que pudiere su pequenho sexo, cual cirujano brasilero. Cuando FB sacô su dedo sangriento fue tal el susto que tropezó con un ârbol de psicotrôpicos. Por suerte se alejô râpido escapândose de una letal intoxicaciôn libresca. “Qué hacîas en mi oreja, maldita criatura maloliente?, pregunta. Este bosque no deja meditar como los bien podados jardines de Luxemburgo. Estaba escuchando la cantaleta pueril de mi superyo y haciendo experimentos patafîsicos con un barquito de papel.”. El hada no respondiô, zurûmbatica que estaba. Desde que el dedo de FB se habîa ocupado buscando el escozor producido por la flamante libido de la prima de Campanita, esta apenas alcanzaba a recitar su hechizo brasilero: “Cinco cínicos se ciñen a la cima”, “Cinco cínicos cenan en el circo...”.
  • VV.AA.

    Publicado el 21.03.13

    Una nueva voz: El bosque es siempre una espiral. Si se recorre hacia dentro se llega al centro (al cetro) y se obtiene el uno único como premio no siempre deseado. En ese punto singular no habita nadie. Hace falta temple para soportarlo. También puede ocurrir que en ese nadir mitológico no haya nada. Es mejor caminar hacia afuera. Si se sigue el sentido contrario, voluta a voluta se alcanza el universo, el todo, la plenitud, el cenit, los hombres, el mundo, aunque se pierda la paz y la tranquilidad que se respira en los calveros.
  • Furor

    Publicado el 21.03.13

    Las discontinuidades pueden producirse formalmente en fenómenos determinados y dar a luz a formas inesperadas : este lenguaje es llamado la teoría de las catástrofes. Pongamos por ejemplo la agresividad como variable del estado de una ladilla; crece en función directa de su rabia, variable de control. Suponiendo que ésta pueda ser medida, una vez se encuentre en un punto limite, la variable se traduce por el ataque del insecto anopluro. El miedo, segunda variable de control, tendrá el efecto inverso y, una vez en un limite, se traducirá por la huida. Sin rabia ni miedo, la conducta de la ladilla es neutra (punta de la curva de Gauss). Pero, si las dos variables de control se entrecruzan, los dos limites se aproximarán al mismo tiempo: la conducta de la ladilla termina siendo imprevisible, ella puede pasar bruscamente del ataque a la huida, y a la inversa. El sistema es por lo tanto inestable: las variables de control varían continuamente, aquellas de estado lo hacen en discontinuo. La ladilla puede ser o no el mejor amigo del hombre. Pero si se trata de ir al bosque oscuro a buscar el aleph montado en una de ellas, es más probable que nuestro querido Wells no sobreviva.
  • VV.AA.

    Publicado el 24.03.13

    Las chicas no entendían nada, claro, y salían corriendo. Una de las veces le pareció que el mudo se sonreía por debajo de la nariz. “Maldito, no hablas pero oyes, ya te pillaré”. Ninguno de los dos recibía visitas. A Wells lo tenían en maxilo-facial, dos plantas más abajo, y no estaba de humor. Tampoco podía articular palabra. De cuando en cuando salía al pasillo. Oteaba en las otras habitaciones. Todos los internos de aquella sección eran bastante raros. Fue a la entrada a leer el letrero. TAUTOLOGÍA, estaba escrito, pero no sabía qué significaba. El bueno de Gidantilus estaba perdido sin la tortuga. Le preguntó a un celador con el que había cogido confianza y le solía traer algo de cazalla porque le recordaba a sus añorados agujeros normandos. La respuesta fue: Vosotros sois los enfermos de la Enfermedad. Se quedó in albis. A ver si me encuentras Calvados, que la cazalla me da ardor- le dijo.
  • VV.AA.

    Publicado el 27.03.13

    —¿Qué pasa, troncos? – saludó el mago con una expresión que le había enseñado el celador. Pero lo apócrifos acababan de aterrizar en el siglo XX y no estaban al tanto. — El bosque sigue en su sito — contestaron los más avispados tratando de relacionar conceptos. —Wells y yo estamos bien aquí, hay una cosa que llaman TV donde sale siempre un torneo a veintidós en el que se dan patadas en lugar de alancearse. Es como la bola mágica pero va con monedas y no tengo, ¿habéis traído algún maravedí o algún denario a ver si valen? — Yo tengo un dracma—se ofreció el más curioso por saber qué eran esas justas múltiples. Lo metieron por la ranura, pero se atascó. Una alarma empezó a sonar y vino el encargado de mantenimiento que estaba de turno. ¿Qué pasa no saben que no están permitidas las visitas a partir de la 20:00?— los conminó. —¿Y qué han hecho con el monitor? Esto es destrucción de material público. Se dio cuenta entonces de la trazas que traían todos, con sus armaduras y túnicas —Pero bueno, esto qué es ¿un gamberrismo? Todos vestidos de carnaval. Pulsó el timbre de llamada y acudió la enfermera jefe. Cuando vio el panorama, se puso de un gas que no te cuento. Los apócrifos callaban como muertos y querían desaparecer, pero el túnel del tiempo se había cerrado por obras hacía media hora. Le preguntaron al operario que cuánto tardaría la reparación. Uf—contestó—hay que pedir un p
  • VV.AA.

    Publicado el 31.03.13

    — Por ahí no hay quien pase, ni rebozados de bálsamo Bebé. ¿Dónde está el anillo de Gunilla? Lo necesitamos para empequeñecer. — Nadie sabía a dónde había ido a parar. Otra pérdida más. — Bueno, pues el ojo de cristal. Lo podemos usar para buscar el anillo por control remoto, ¿quién lo tiene? —Encogimiento de hombros general. Tampoco está localizado. —Así no se puede hacer una historia fantástica medio decente—se indignaba Wells— Hala, todos los gadgets a la buena de Dios. Ponían cara de no entender. —¿Gadget?, ¿eso qué es?— Por Júpiter: trebejos, cuadrilla de ignorantes—. Todavía peor, desconcierto general. —¿Artilugios?—dicho con desesperación. —Ah, ya. — A ver, buscaos en los bolsillos, ¿qué tenéis que nos pueda servir? — Se dieron la vuelta a los forros. Salieron cuatro trompetillas lepatatas muy chupadas, seis entradas cortadas del Albacete-Rayo Vallecano, una bufanda deshilachada y tres petardos que se habían olvidado de tirar. —Así no hay manera, ya os lo digo— se resigna Wells. La discusión estaba empezando a interesar a las parturientas. — Es que aquí hay muy pocas distracciones —decía una. Ya te digo —le daba la razón otra —, estos tíos son un poco raros, pero muy salaos. —Yo los veo algo obsesionados con el “Pontus Euxinus” —apostillaba una tercera que había estudiado.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.04.13

    — ¿Qué porras es el puentechino ese?—pregunta la embarazada primera. —Me refería al sitio por donde se espera que salga tu rorro—contesta la embarazada leída. —Qué fina. En mi pueblo le decimos de otra manera—Ya me lo imagino, ya. Es un agujero negro y estrecho, como el Bósforo, aunque la verdad es que quería decir Helesponto que viene un poco antes, o sea, vulva, vagina y matriz, mirad un mapa. — Chica, contigo no se puede hablar en lo que viene siendo normal ¿Por qué no te pones a parir pronto a ver si se te arreglan las entendederas con los que somos del pueblo llano?—Mujer, no te pongas así, solo estaba siguiéndoles el rollo a esta caterva de desarrapados que han invadido el paritorio y que me parece que hablan en gaélico tardío o cosa semejante y los veo muy interesados en nuestros susodichos. —Nada que hacer, se trabuca con los palabros cada dos por tres. —Pues por mí que pasen—interviene la embarazada segunda— cosas peores me han metido. El negro y Gunilla llegan a tiempo de oír el final de la conversación. —Aquí está el anillo de cambiar de tamaño, podéis empezar a dar el salto. Yo me llevo al chicarrón este de color tostado que me lo he encontrado donde las ambulancias y me ha dicho que sabe hacer juegos malabares.
  • VV.AA.

    Publicado el 04.04.13

    Fessesbelles sigue meditando solo en el bosque. Pero, apercibido del intento de recuperación del cetro y las esmeraldas por parte del Oscuro, pasa a la acción. Conectando a la tortuga Guguel con el audífono direccionable y usando el ojo mágico como sonda de prospección, se abre paso por el agujero en el tiempo que ha franqueado la embarazada tercera y va birlando, una por una, las esmeraldas a medida que salen a la luz, no sin antes someterlas, no haya dudas en esto, a un proceso minucioso de limpieza y desinfección a base del vino Aqueronte que sobró en la última cuchipanda bajo las estrellas con Chaves Nogales. Comprueba con satisfacción que quedan limpias como patenas. A Fessesbelles no le van las marranadas. La asepsia de las piedras es perfecta. Las va metiendo en su faltriquera después de acariciarlas un poco y darles nombre a cada una: Isabel, Enma, Anna, Elizabeth, Beatrice, Laura, Ofelia, Dulcinea, Lotte, … —Amigas mías—piensa—ahora me pertenecéis. Ni el Oscuro, ni los apócrifos podrán quitármelas. Ay, Fessesbelles, ay. ¿Se cumplirá tu esperanza? ¿Podrás resistir la decepción si una sola de tus niñas queridas te es robada?
  • VV.AA.

    Publicado el 06.04.13

    Calma —pedirá Gidantilus—, el secreto de una buena aventura consiste en mantener la calma. Para empezar, no hay que preocuparse por el líquido amarillo. Ayer vi en la tele con el mudo la película “Alien” y el chorrillo corrosivo va perdiendo fuerza a medida que avanza y no creo que llegue hasta la planta de quirófanos dónde hace media hora que le están poniendo a Wells una mandíbula de titanio que va a parecer Robocop, aunque ya sé que no entendéis de lo que estoy hablando, pandilla de ignorantes de las delicias del siglo XX, no sabéis lo que os estáis perdiendo. Y a los que se han ido “per angostam viam” pues les deseo buen viaje, porque se van a encontrar con lo que no desean, habida cuenta que a las embarazadas les ponen un enema antes del parto, cosa que es un gran adelanto de estos tiempos, según me ha dicho el celador, pero no sé si estaba previsto en los planes de nuestros viajeros en el tiempo. En fin, habrá que esperar acontecimientos y espero que no sean de grueso calibre, que ya sabemos cómo se las gastan las matronas en lo que son meteorismos, flatulencias y otras descargas asociadas al tracto correspondiente. Y Lucius, cálmate también, que te vas a desollar.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.04.13

    El casino de Lefolandia-Stars abre cuando se pone el sol en el bosque encantado. Lo llevan entre unos cuantos asaltantes de caminos reconvertidos y no les gusta la luz del día porque se les ven las cicatrices. Pero FB ya ha cambiado dos esmeraldas, Emma e Isabel, por fichas de juego hace una hora. En esencia, las fichas están hechas de lenguas de tritón desecadas encima de los tejados en las que han marcado con hierros candentes: 10, 50, 100, 1000 bonus-lefos. Lo que más sorprende es que los apéndices siguen dentro de las bocas de los sufridos bichos que siguen vivos y coleando. Esto es muy conveniente porque permite al jugador de ruleta-sangrienta mandar al animalillo a ocupar la casilla elegida evitando meter su propia mano sobre la mesa, dado que el croupier-asesino utiliza una guadaña como rastrillo, por lo que sucede, a veces, que los participantes inadvertidos se queden sin alguna de sus extremidades, cosa que es recibida con grandes risotadas por los concurrentes. Así que allá va el anfibio, esquivando las tarascadas, a situarse, digamos, en el “Potro” (porque en lugar de números, hay clases de torturas en el tapete). Y no va más.
  • Furor

    Publicado el 16.04.13

    En el Apócrifo, Goethe y Hafiz daban la bienvenida al poeta Stéphane Mallarmé que venía a hacerles “una visita de médico”. – ¿Por qué tanta prisa, ni siquiera nos va a declamar tu famoso “Toast”?, preguntó Goethe. – No puedo, me necesitan en Lefolandia para hacer un reemplazo, necesitan a alguien que haga el “coup de dés”. – ¿Lefolandia, en donde se encuentra el elenco del Cetro? ¿Y luego adónde irán, a una casa de muñecas?, se metió en la conversación la bella Origen del Mundo que se pintaba los labios vaginales y los otros porque esa noche se iba a bailar bachata. Ninguno respondió, es mejor no revirarle al Origen del Mundo. Sólo respondió la puerta del bar que se abrió haciendo entrar a su vez los olores íntimos de las valkirias del mundo Merkeliano. – ¿Quién es? Entre rápido, pidió el tabernero. Entró la Nada masticando pedacitos de puerta, de paredes y de ventanas. Habló expidiendo mil olores: Busco al narrador de la voz fluida. Hace un tiempo que no se manifiesta y con un solo narrador no puedo comer historia. Parezco saliendo de una sala de cirugía colombiana, con cero gorditos. Había que ayudarle: sin Nada no hay todo, así de simple. El tercer narrador estaba ocupado con sus embrollos ciéntificos y era mejor no llamarlo. Todos estaban preocupados, parece que les había llegado la hora. Mallarmé para animarlos les propuso declamar “Toast”. La Nada aceptó.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.04.13

    Nunca volveremos a Avalon. —Hic iacet sepultus iclitus rex Arthurus in insula Avalonia. ("Aquí yace sepultado el Rey Arturo, en la isla de Ávalon") —apunta la tortuga con sorna. Ni tocando flautas. Donde antes crecía el heliotropo, ahora está infestado de cardos. El céfiro se ha trocado en vendaval. El cielo está siempre cubierto y los turbiones barren los caminos. Merlín el Grande, mi maestro, da clases de ilusionismo y cartomancia por cuatro cuartos para sobrevivir. Morgana se frota las manos, pero también se hace vieja y le fallan las fuerzas. Ni la maldad dura para siempre. Arrepentíos, hombres de mala fe —grita por las cañadas un predicador metepatas. Seguiremos en el bosque encantado hasta que el Grial se oxide (—qué chasco, era de puritito fierro nomás —piensa Gidantilus, que sabe idiomas). Si acaso, echaremos un trago en la taberna de Ogli o en la de Goethe, la que tenga el mejor morapio cada vez. A la santé —se le escapa al melancólico hechicero políglota. A la votre — contesta el quelonio burlón que duerme con un ojo abierto en una rama del árbol-catafalco. —Pero a ver quién me va a dar a mí las lechugas—rezonga.
  • VV.AA.

    Publicado el 18.04.13

    —Verás, la cosa es más o menos así: aquí guardábamos unos 600 millones de sestercios que nos trajeron unos cuantos patricios romanos acaudalados cuando las cosas se empezaron a poner feas por culpa de los germanos, o sea, los merkelianos para que nos entendamos, que se empeñaron en ir de vacaciones todos los años a las playas del sur. Claro, los muy bárbaros no tenían con qué pagar las estancias en los balnearium y les prestamos la guita a cambio de vino de Tuscia y de jamón de la Provincia Sicilia. Pero parece que hubo una falta de entendimiento fatal, porque solo nos trajeron unos filamentos de harina retorcidos que no hay quien agarre con el tenedor, —y, hay que decirlo, aquí somos muy educados para comer, nuestras madres no nos dejan sorber ya desde pequeños— y unas tortas de pan y queso (a nosotros, nos la querían dar con queso, que inventamos lo de mojar en la olla). Cuando les reclamamos lo convenido se pusieron en plan tribu invasora y que no había otra cosa que rascar más allá de los Alpes. Bueno, pues cuando volvieron los patricios, que dónde estaban los sestercios. Y nosotros, que solo tenemos tortas y fideos. Y ellos: pues os vamos a nacionalizar. Y nosotros: de qué, si ya no hay Imperio Romano. Y en esas estamos.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.04.13

    Pero la tortuga se había esfumado en una vaporada y ahora estaba en una playa de Hawai tomando el sol y pensando en si la contratarían como doble de Donatello para una película. —Como te pille te vas a enterar, maldita traidora— piensa Gi (ya le tenemos confianza para acortarle el nombre). Y en voz alta a continuación: — A ver, que yo me entere. Entonces, los bárbaros pagaron con los sestercios los balnearium y deduzco que los dueños de la multi-imperial hotelera os trajeron el montante de vuelta a Helvecia. A primera vista parece un negocio redondo para vosotros. La pasta más la pasta. —Ejem—hace un druida de los más serios. —Lo siento, era un chiste malo —se disculpa Gi — Lo que no acabo de entender es de dónde salieron los apandadores esos que llamáis Bankrobs. Los venerables ancianos —oh, sorpresa— se ponen colorados y hasta uno de la fila de atrás empieza a silbar mirando al cielo. Pregunta incorrecta—se dice el mago. Bueno, lo intentaré de otra manera, —¿Quién manda aquí? — Es un secreto, no se lo podemos revelar a un extranjero. — Pues mal vamos. Yo lo decía porque podríais escribir en unos papelitos: “Por orden del mandamás de aquí, pim, pam, como se llame, esto vale por 1000 sestercios” y luego se los cambiáis por las monedas con la excusa de que pesan menos y así no se le hunde la balsa. Pero hay que ponerles un nombre que suene bien. ¿Se os ocurre algo?— Se lo quedan mirando. ¿Quién se puede tragar un truco tan burdo? Gi presiente que con tanto remilgo no van a entrar nunca en el Renacimiento. Qué tiempos de oscurantismo, con la ingeniería financiera por inventar. Así no hay manera.
  • VV.AA.

    Publicado el 21.04.13

    Berengenio se puso al tajo de inmediato porque tenía un contrato basura y no estaba el horno para bollos. De hecho había unos cuatrocientos gañanes esperando una vacante que no tenían inconveniente en trabajar por la comida, la cama y medio cuartillo de vino de celebrar al día. Pero le mandó por paloma mensajera una cartita al Sindicato Unificado de Copistas Medievales Europeos (SUCME). Con su mejor Gótica les puso en limpio lo siguiente: “Apreciados camaradas: Que si me pueden decir si las horas extras de amanuense son legales y si se pueden cobrar aparte porque me tengo que levantar a maitines a las cuatro y hasta las 7 no hay manduca pal cuerpo, total, cuarto de hogaza y media cebolla y a pintar monas hasta la hora décima, con suerte, o hasta la de las brujas como se me caiga un borrón, con solo un ratillo para la sopa (de cebolla, la del huerto de aquí, que parece mentira que no se les ocurra poner unas gallinas y unos corderos para aliviar el menú) y un vasico de vino azufrao que lo deben hacer a base de yeso de los Grisones, con lo que estoy ya del ora et labora hasta el colodrillo, Uds. me entienden. Suyo, B.. PD: el trabajito que me han encargao yo no sé si es trigo limpio tampoco porque hay que hacer la hostia de estampitas con un invento que llaman Pagaremus” (Nota: algunos atribuyen al ingenio de un fraile suizo el timo de la estampita). La paloma, que se llamaba Mirandola por una prima del colombicultor, tenía que volar echando virutas hasta Maguncia, sede del SUCME, donde vivía el compadre Herr Berr, que llevaba la cosa de los conflictos monástico-laborales. Así que aligera, guapita —le dijo Berengenio. Ya hablaré yo con mi sindicato también—contestó la paloma.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.04.13

    —Supongamos —Berengenio da vueltas en el catre sin poder dormir —, solo supongamos, que falsifico el sello del Gran Preboste, cosa que no se me da del todo mal porque me lo pusieron de examen de acceso, y se lo añado al billetazo de los 600 kilos. Supongamos, solo por seguir suponiendo, que me lo meto en el bolsillo y me abro sin decir ni mu. A las siete de la mañana, después del pan con cebolla, ya lo tenía en el forro de la capucha. No le costó nada encontrar el portillo que daba a la huerta y salir como alma que lleva el diablo. Para disimular, había dejado la estatua de San Calixto, que estaba copiando antes de empezar el asunto, en pose de escribir reclinado sobre la mesa del escritorio. Con la poca luz que entra en las habitaciones del monasterio no se darían cuenta hasta mañana, cuando fueran a buscar el trabajo. Se llevó con él también a la paloma Mirandola, porque le había cogido cariño a pesar de ser algo resabiada y contestona, de las que no se cortan en decir lo que piensan, o sea. —¿A dónde vamos?— quiere saber la deslenguada. —A Finisterra, que me han dicho que ahí se acaba el mundo y que tienen buen marisco.—¿Estás seguro de lo que haces? Te van a buscar debajo de las piedras. —Tú ven conmigo y verás lo que es vivir a la pata la llana. —Vale, pero vamos volando, ya te enseño yo cómo se hace—. Y en un periquete estaban en la galaico-portuguesa. Nada más aterrizar, se fueron a una taberna a comer centollo y a la hora de pagar Berengenio sacó el papel. La paloma se tapó los ojos con las alas. —Pues va a ser que no tengo cambio—dijo el posadero sin mover un músculo de la cara. Y la paloma: Madre mía, qué cagada. —Mira, déjamelo a mí que por aquí pasan muchos romanos e igual te lo apaño.
  • VV.AA.

    Publicado el 26.04.13

    Berengenio hace un intento: —Sabed, honrado defensor de la ley y el orden, que esa estampita que tanto le admira es el origen de todo el bien y el mal que en el mundo habemos. Que disfrutamos o padecemos, siendo una u otra cosa según nos vaya en esta perra vida. Si acaso al alma enaltece de los que son generosos y no escatiman la dádiva con sus semejantes, y, por contra, os hará caer por cierto en la vileza si no sabéis dominar las pasiones que el diablo presto os susurrará al oído. Sabed, ínclito pretor de la Hispania ulterior (aquí le subió de golpe varios puestos en el escalafón para tocarle el ego y la paloma se volvió a poner colorada como un tomate), que los hombres matan y mueren en un día por ese papel. Los campos de batalla se tiñen de sangre por conseguirlo, las encrucijadas de los caminos están sembradas de cadáveres, en las plazas de los lugares más recónditos relampaguean los filos bruñidos de las dagas fuera de sus vainas, ¿Sabréis, oh, preclaro guardián de la moral y las buenas costumbres, haceros cargo de tamaña responsabilidad?, ¿no temblará por ventura vuestra mano cuando tengáis que elegir entre el hambre de un niño, por muy felón que el rapaciño sea, y unas bien merecidas vacaciones en el cercano y muy sobresaliente enclave de Asturica Augusta para comer empanadum a dos carrillos? ¿No acabaréis gritando como un poseso: ¡miii tesoooro!! (esto se lo había oído contar a un primo que había viajado por un sitio que le llaman la Tierra Media y le pareció que era de mucho efecto) cuando traten de arrebatároslo? La paloma ya estaba por meterse bajo tierra a estas alturas. —Pero ¿con quién me he liao yo?—se decía al borde del ataque de nervios.
  • VV.AA.

    Publicado el 28.04.13

    Casualidades que tiene la vida, quiso Júpiter tonante que Poltronus conociera de toda la vida al Gran Preboste.— ¡Pero hombre, si es “Flechitas”! Si hicimos juntos la guerra de las Galias en la décima. Si te digo yo que estábamos en la misma cohorte cuando el follón de lo de Alessia. Con lo bien que nos lo pasábamos jugando a la catapulta-batacazo, que se ponía a uno en la cacerola y lo lazábamos a la charca de los cerdos de avituallamiento, ja, ja, y si caía encima de un bicho lo deslomaba y, si no, se daba un chicotazo en la empocilgada que nos partíamos de la risa, ja, ja, y el Flechitas siempre caía de morros, con lo fantasma que era, que siempre estaba con que si yo hice la campaña de Britannia y nos volvimos enseguida porque nos dimos cuenta de que todavía no habían inventado el Scotch, o que si en cuanto se acabe lo de aquí vamos a cruzar el Rubicón con Julio, que me lo tiene dicho muchas veces. Qué tío, el Flechitas, me acuerdo un día que nos abrimos del campamento y nos fuimos a la Narbo Martius, que estaba de moda entonces porque habían traído mucho material de Nubia, unas negrazas imponentes, a beber muscadet y a desatascar las cañerías, ja, ja, y cuando volvimos el centurión nos quería crucificar, ja, ja, menos mal que uno que venía con nosotros, que lo llamaban “Galera trirreme” porque no le hacía ascos a nada, tú ya me entiendes, ja, ja, era familia del legado de la VI y nos lo dejaron en un mes de pelar rábanos, ja, ja, qué tío, el Flechitas…— Lendoiro y Berengenio hace ya un rato que están con la boca abierta sin saber qué hacer. Y el monje, un poco trastocado por los codazos del guarda, va y le suelta a Poltronus: —Me va a disculpar su excelencia, pero lo de Flechitas era por …?
  • VV.AA.

    Publicado el 30.04.13

    —Heeey, todos quietos paraos con la bromita, ¿qué es eso de que el que lo lleva paga? —Pues claro, es verbo transitivo desde Rómulo y Remo, pagaremus, pagarami, pagarae, lo que te digo, transitivo—Y una leche, que yo estudié el trivium con Cicerón— Yo creo que es porque es irregular, por eso el sujeto se contrae y se reflexiona y por consiguiente apoquina. — ¿Pero no ves que el sujeto está interpuesto, cabeza de chorlito? —Interpuesto de qué, la declinación en ablativo implica pertenencia responsibilii, está en Tozudides, no me hagas perder la paciencia—Eso será en latín tardogalaíco, que no sé para qué vais a la escuela. —Pues anda que tú, que aprendiste la Projodia fregando las termas de Caracalla, está bien claro que no admite complemento directo y por tanto la acción recae en causa sui — Y dale, el régimen sintantico se compone, de aquí a Lima, de la parte y el todo, como sabrías si no te hubieras picao las clases de ortometría, de donde se colige que estamos en un caso de lo que es en sí mismo sin que exista causa primera.— ¿Y eso dónde lo has leído, Aristófeles de pacotilla?, nada es sin haber sido, el ser, o sea, lo que es y viene siendo, precede a la hybris y no hay más tu tía. — Iros todos a polentizar a la Gorra. —Ves como no sabes na, se dice igos, no iros, porque el amperitivo no se puede conjugar en definitivo.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.05.13

    —Claro, con el caballo de Atila, es famoso que se lo tuvo que comprar a crédito porque no tenía ni un florín y le hacía falta para conquistar Europa. Ya se lo dijo a su tío: Yo sin caballo no voy a ningún sitio, te pongas como te pongas. —Pues a ver qué hacemos, sobrino, porque aquí los hunos estamos mayormente a dos velas. —Ya está, te vas ahora mismo a Helvetia, a lo de los Bankrobs, y les pides un préstamo que nos llegue bien para comprar un material de horda invasora decente, sin lujos pero que no se rompa al primer espadazo, que luego somos la risa de los romanos, que siempre van a la última con sus corazas y sus escudos de temporada y esos floreros que se ponen en la cabeza, que me han dicho que se los diseña un tal Givenchy de l’Oise. Nosotros, no, nada de tirar la casa por la ventana en diseño de esos visigodos decadentes, pero eso sí, correctos, en nuestro sitio, que nadie tenga que decir “mira ahí vienen esos bárbaros otra vez, hechos unos fachas como siempre”. —Vale, y me van a dar la pasta porque somos unos tíos guapetones y resalaos, ¿no? — Tú diles que vamos a arrasar todo lo que se menea desde el Volga, que es mi río de toda la vida, pero como que se me ha quedao pequeño, hasta el Po o, si se nos da bien, igual llegamos hasta Chalón del Campo a tomar las aguas. —Pues no sé si eso los va a convencer. —Si es que no tenéis visión a futuro. Diles bien claro que lo que va a pasar es que en cuanto no quede piedra sobre piedra, todo el personal damnificado tendrá que ir a los Bankrobs a pedirles los empréstitos para salir a flote y ahí ya entra la cosa del interés compuesto.— Ah, eso sí, si dices las palabras mágicas, interés compuesto, sobrino eres un lince.— Visión de futuro, tío, visión de futuro
  • VV.AA.

    Publicado el 07.05.13

    Golfus Máximus, sin embargo, que había trasegao mucho morapio en su vida y aguantaba más que una mula, seguía despierto y no se perdía nada de lo que estaba pasando. La paloma Mirandola le había dao también unos tientos a la jarra, pero le podía más la curiosidad que el sueño. Ya tenemos dicho que era de las que se tienen que enterar de todo. Pero antes de seguir habría que aclarar algo: el Gran Preboste Helvético, el mandamás de los druidas, el viejo legionario veterano de la X, el por mal nombre conocido Flechitas, o sea, el mandamás cuya identidad no podía ser revelada a los extranjeros, ¿cómo había llegado a conocer a Gidantilus y a viajar con él para recuperar el Pagaremus? Pues no sé si os lo vais a creer, escépticos lectores, pero en una de sus idas y venidas la paloma se encontró con Gunilla y el Caballero Oscuro que estaban de luna de miel en las islas pitiusas y la trincaron por el método de la vergueta y el viscus. Se ve que ya se conocían de antes, de cuando el mozo le mandaba cartas de amor a la reina del bosque encantado por correo aéreo, porque desestimaron la idea de comérsela rellena de sobrasada autóctona en cuanto la despegaron de la trampa. En agradecimiento, la paloma les contó la historia que se traía entre manos. Vamos, que se fue de la lengua otra vez. —Pues habiendo tela para repartir, algo tendremos nosotros que decir, que para eso somos los protagonistas del cuento (esto era dudoso, pero no había nadie para llevarles la contraria) —se dijo la parejita. Y lo dejamos de momento aquí, porque el Flechitas le estaba dando con el codo a Mirandola — Y esa tortuga, ¿quién es? ¿tú la conoces de algo? También querrá untar en lo del Pagaremus, como si lo viera.
  • Furor

    Publicado el 08.05.13

    Mirándola no era una paloma, estimados auditores de Radio Apócrifa, era una ladilla disfrazada. Siendo el animal emblema de los Merkelianos no iban a permitir estos que se abusara de ella poniéndola a beber morapio (¿la cerveza, el pan liquido de las tierras germanas no es más creíble?) o dándole a la zoofilia poniéndola en cuatro (de acuerdo, poniéndola en dos) para que todas las nutrias lúbricas que quisieran pudiesen entrar y salir de su bien preciado huequito. Nada de eso, si Mirándola fue autorizada para gozar (¿gozaba de verdad?) de su libre albedrío volando por encima de la moral y las costumbres del reino de Merkel, se debía a que era una ladilla disfrazada. El palo no está para cucharas, señoras y señores. Hoy no es el día en que las palomas pueden jugar su rol de palomas. Eso dejémoslo para el futuro en el que quienes hacen de brujas en Shakespeare son mujeres y no hombres. ¿Increíble, no? ¿Pero cómo hace para volar una ladilla que no tiene alas? Se preguntarán. Simple, muy simple, mis pequeños saltamontes: Detrás de toda fémina o paloma o ladilla o como quieran llamar a esas malditas hay una bruj… Chaves Nogales no pudo terminar su intervención al recibir un temible golpe de labio del Origen del Mundo. Quedó pendiente verificar si la información dada era cierta. Puede ser estéticamente mejor comerse una paloma que una ladilla, pero es innegable el valor político que hay si Mirándola resultara ser una paloma de verdad. Los furiosos Merkelianos empalarían a cada victimario y cómplice. Y adiós Pagaremus. En cuanto al negro, cuenta la leyenda que el que no come negro no va al cielo, asi que, creyentes, hagan la cola que hay para todos.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.05.13

    Pues señores, gente buena que leéis con paciencia esta aventura, administradores de fincas, notarios, jefes de estación, domadores de circo y vinateros, aristócratas y plebeyos, angustiados y serenos, meticulosos y perfunctorios, todos personas de respeto y grande condición, debéis saber que fue sucedido que FB, el humilde FB, ganó en la ruleta asesina, gracias a un tritón que tenía un buen día, y, además de recuperar a Emma y a Isabel, se llevó por la cara unos 2000 bonus-lefos, que al cambio vienen a ser unos 600 millones de sestercios. De donde ahí pudo comprase, en la tienda de Ámsterdam de material de guerra el yelmo mágico de Mambrino que tenían desubicao debajo de una torre de asalto de segunda mano. Este casco bien completo, con su morrión, visera y babera (según dijo el vendedor que era menester), tenía la propiedad, un punto extravagante, todo hay que decirlo, de reflejar los pensamientos, rumias y especulaciones del que se lo ponía, y como un eco devolvía el cacumen a su dueño, bien entendido que este tenía que poner de su parte el estro originario, no vayamos a confundir. Este efecto sobresaliente permite considerar las propias reflexiones como si vinieran de otro y, aunque a veces se acopla y reverbera un tanto, no deja de ser un ejercicio que en toda la cristiandad siempre se había recomendado encarecidamente. Deseoso que estaba FB de probarlo, se lo encasquetó si más preámbulo y he aquí lo que pensó: —Calma, calma, como solía decir Gi. Lo que a primera vista le pareció inane, pero, después del rebote en las concavidades del gorro, aun le pareció de cierta enjundia aunque bien pudiera ser que el artefacto estuviera descalibrao por falta de uso
  • VV.AA.

    Publicado el 09.05.13

    —No del todo. Venía a ver a los BRs para arreglar un asuntillo que tenemos entre manos y que tiene en vilo a medio continente, desde el Volga hasta el Miño, pero ya me doy cuenta de que te me has adelantado y estás trapicheando con estos inocentes muchachuelos a calzón quitao. Ahora, déjame que te diga, porque te he escuchado por la CRM mientras venía, que el arreglo de la Ice Land, que tanto te gusta, tiene sus bemoles. Por si no lo sabes, se dice por ahí que ya está el vasallaje arrepentido de pasarlas canutas y que están pensando en volver a darles cuartelillo a los Grandes Prebostes que la liaron parda la otra vez. Con perdón y si se me permite la fraseología. —Gidantilus, tú es que no crees en el género humano—se atufa doña Guguel, y argumenta: —Desde que se inventó el Derecho Romano aquí el que la hace la paga. Mismamente, por ejemplo, los hurtangarines que ronda que te ronda a la Gunilla (por cierto, que no sé yo si esta chica es la tatarabuela del prusiano ese que le llaman Otto) poniendo el cazo y en una de esas los trincó el guardia Lendoiro, —qué personaje, ¿sabes dónde anda ahora?—, y, espera, que me estoy yendo por los cerros de Úbeda, digo que les va a caer un paquete que ríete de los tres millones de rábanos que tuvieron que pelar Poltronus, Galera Trirreme y Flechitas. —Pues yo tan claro no lo veo, porque está la cosa de que Emperador de Occidente, que ahora no me acuerdo cómo se llama, luego me lo miras, les va a conceder una amnistía para que formen un equipo de cráneos-a-mano, que ya sabes que se juega con cabezas rebanadas de plebeyos irresolutos. —Pues yo me enterado de que Wells ha mandado a Lucios y a Gélido a Icelandia, con carné de la CIA (Cruzados Impíos Asociados)
  • Furor

    Publicado el 10.05.13

    “La ley del embudo: lo ancho pa’ ellos y lo angosto pa’ uno”, reza una canción vallenata que conoce la tortuga. Todo cuesta, amigos vendedores los martes y los viernes en el mercado de Daumesnil. Sabemos que conocen esta historia desde que un repartidor de volantes sobre talasoterapia reparte también el relato por capítulos, todos bajo el enigmático título de “Publicado el 01.03.13”. Se los pasa a las quinceañeras que acompañan a sus taitas o abuelos, y estas, como poseídas, agarran el pedazo de historia y lo leen en voz alta y a veces cuando está rimado lo declaman como si fueran trovadoras del medioevo... Vamos ahora al grano que lo mío son las cuentas claras y el chocolate espeso: ¿Porqué todo cuesta? Porque la tortuga ha viajado, tomado cursos acelerados de kung fu panda y de cocina italiana a cuestas de su prima del paupérrimo reino galo (en comparación al Merkeliano), cuñada de un tal ex ministro Cahuzac o Cayozac. Acaba de caer este ministro y la política de los galos andaba preocupada investigando a dónde iba a parar el dinero que se ganan o se roban sus enarcas. La tortuga tuvo la mala suerte de recibir una visita de control instantes después de que llegara FB con todos esos sertercios. – Con que burlándose del gobierno, cacarearon una docena de gallos policía. Te agarramos con tu red, tortuga de “la méninge” (como todos en ese reino, habían leído a Queneau).
  • VV.AA.

    Publicado el 10.05.13

    —Que no, que no—gritaba Bankroberto—que este Pagaremus es más falso que Judas, ¿de dónde lo habéis sacado? ¿no sabéis que aquí la falsificación de papel moneda y timbre se paga con la muerte?—Eso, eso, que venga Don Guillermo Téllez y los asaete a todos y nos los comemos con manzanas al horno—apostillaba Bankrobustiano. —Ahora que dices lo de asaetear, ya caigo, este tío del dibujo es el “Flechitas”, un piernas que no tenía dónde descalzarse las sandalias después de trotar por toda la Galia con la legión de Marco Vinicio (hm, hm, este era el legado de la décima, ¿no?, ¿o me confundo de historia?).— Bueno, sí —se amosca el mago Gi (pronúnciese Yi)— pero después llegó a ser Gran Preboste, según se ve.—Jajajajaja—las risas se oían hasta en Galilea, que como es sabido es un protectorado galo que fundó Galileo Galilei. FB le pregunta a mádam Guguel—Y este Galileo, ¿quién es?, porque me estoy empezando a perder—El papá de Anna Galiena—Ah, vale, por eso venís todos de Galicia ¿verdad?— Lo has clavao, chaval—. En esas, Bankrobinio y Bankrobanio se cayeron de la balsa de tanto carcajearse, pero no se ahogaron porque tenían suscrito un seguro de vida con el Bureau Veritas y no lo podían cobrar hasta que un tal Tombezac devolviera los millardos —Fluctuat nec mergitur—gritaban como posesos Bankrobinio y Bankrobanio. —A ver, que lo estamos confundiendo todo, de ese latinajo no tenéis copyrigth—dijo Gi (también se puede pronunciar shii, que es más fino) que en el fondo era un tipo serio y la broma está bien pero hay que saber cuándo hay que parar.—Joer, Zhidan, ahora que nos estábamos divirtiendo—protestaron Bankrobelio y Bankrogelio. Y se tiraron el agua también.
  • Furor

    Publicado el 11.05.13

    Rivêrie quien se encontraba al lado de Zhidane se sintió apenado por el comportamiento de los frères Bank e intentó excusarlos. Menos mal el oído atento de Shii supo captar cada palabra mal vocalizada de aquel gallo policía cuyo sino incluyendo el de su linaje poco le había sonreído. Es más: un tío suyo, guardia de las puertas de Paname, acababa de ser meado por Gargantua, junto con un pariente de Flechitas (no me acuerdo del grado) que desde entonces los socarrones llaman El Surfeador de Paris Plage o el Surfeador Flecha de la ciudad que flota y no se hunde (traducción del latinajo que no necesita copyright porque está autorizado por la egregia señora Kodama). Lo que quiso decir Rivêrie fue: - Merde alors, cómo santos Asterix et Obelix vamos a salir de esta resaca que nos produce la teletransportaciôn (tecnología comprada en Bangladesh con tortas de manzana porque plata no habrá hasta el 2017 y eso...). Mis colegas se lanzaron al agua de lo secos que están y nos toca devolvernos a pie pues no nos pagaron la devuelta. No tienen nada para beber?. - La tortu tiene una loción pero es para una prima, respondió más seco todavía Gi. - Dánosla, dánosla!, exclamaron al unisono los frères. Si no compartimos no hay uniôn europea que valga, miraron a Guguel con cara de terneros degollados. - Europa? Vaya chiste, sonrió Gi. Un toro que rapta a una cándida para después retornar adonde Era.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.05.13

    —Abalón parado metió un gol por toda la escuadra, en un partido que vi con el mudo por la tele, este que le dicen Rivery de Fontenebló, y que me ha llamado mucho la atención encontrármelo en la orilla del lago—se enrolla Gidantilus con Fessesbelles—. Se conoce que estas justas de caballeros-22 han sido el verdadero origen de la UE, cuya formación tantos malos tragos nos está haciendo pasar en esta aventura, aunque dicen que también ganan siempre los merkelianos. En mi opinión hay que descubrir América cuanto antes, que ya estamos tardando, y traerse de allí unos pibes que me creo que hacen unos caracoleos y quiebros dignos de admiración. —¿Y pibones también?—interrumpe FB—No, no tiene nada que ver. Hijo mío ese casco te ha recalentao la mollera, quítatelo a ver si vuelves a tu ser, porque que te hayas vuelto jugador y mujeriego desde que nos separamos empieza a ser preocupante. —No es el casco, maestro, es el “espíritu del árbol” (“Kodama” en japonés, apunta la tortuga sabihonda por el teletransportador) del bosque encantado que me salen cosas como en un “eco” (¿Don Umberto…? —cállate ya, Guguel, déjanos un rato a nuestro aire), con lo que yo he sido siempre, tan modoso y meditador. —Algún pecadillo habrás cometido alguna vez ¿no?—Bueno, mangué las esmeraldas y por fortuna nadie se acuerda ya de ellas—De alguno venial me acuerdo yo—lo contradice Gi (se desaconseja pronunciarlo Yai)—peor pelillos a la mar. Cambiando de tema, resulta que entre los dos lo tenemos todo: las esmeraldas, los sestercios y el Pagaremus ¿Tú crees que nos llegaría para comprar un equipo de fútbol?—Cojonudo, y ponemos en la defensa a los hermanos bankrobinos.—¿Qué ficha tienen?
  • Furor

    Publicado el 11.05.13

    (“L’ombre de ton ombre, l’ombre de ton chien”, apuntó en papel chino J. Van Brel, el belga que se habían traído los galos (costaba menos). El hombre apuntaba sus canciones ahí y no había desaprovechado la función del espectro repartiendo sable. Pensó en escribir “la sombra de tu tortuga” pero su novia tenía era un perro. FB y Gi que de todo sabían hablar, recordaron por cierto a Falcalarum, amigo de R. y Zh. que no había podido venir porque tenía misa. – Listo, habló FB, podemos empeñarle las esmeraldas a la reina aprovechando que está acá y negociamos con los hermanos Bankrobino de Boer. A medida que vayan ganando le pagamos la deuda a la reina, nos guardamos un tanto y a los hermanos les hacemos promesas que eso motiva más que otra cosa. No los vamos a consentir como el del autogol, ¿cómo es que se llama? Poniéndole una india peliteñida de América… - ¿Esa que canta en el casino? Cortó Gi - Qué verraco vos con el casino, pibe, dijo FB que desde ya se entrenaba para su posible peripecia del otro lado del charco. Seguro que canta allá pero estamos hablando de futbol. Concéntrate, exclamó acentuando en la “a”.  – Van a botar el dinero, no conocen los jugadores ni en qué equipo juegan y apuesto que tampoco saben si Catalunia todavía hace parte de Hispania. Esto del futbol es para economistas y nacionalistas, mis poetas, no para soñadores y anarquistas, se burló la tortuga.)
  • VV.AA.

    Publicado el 12.05.13

    Pero como nadie le hacía caso se fue a buscar otros horizontes y acabó metida en el ombligo de la mujer del agente de policía Lendoiro (después consultarlo con un amigo de Van Brel). Nada hay, que se sepa, más acogedor en el mundo y el de Lendoira era de los mejores. La tortuga, por hablar de algo, inició la conversación: —“La fantasía sólo es fértil cuando es fútil”—. Así de primeras, el matrimonio, que estaba preparando un lacón con grelos para cenar, se quedó cortado. Pero como eran personas bien dispuestas y talante amable no podían dejar pasar semejante observación sin responder y dar su opinión. —Hombre, Guguel, tú eso lo habrás leído y nosotros sólo somos gente humilde y trabajadora, pero desde nuestro modesto punto de vista, aparte del exceso de efes, que no se nos escapa que proviene de alguna traducción apresurada, damos en pensar que la frase contiene cierto grado de tautología, dicho sea sin afán de ofender. —¿Qué os hace pensar eso, honrados ciudadanos?—En tanto en cuanto lo inventado no se corresponde con lo real y de ahí se infiere que no hace relación con los quehaceres y preocupaciones de los hombres, se puede suponer, sin peligro de cometer arrogancia, que es inane de toda condición y merecimiento. — En todo caso —tercia Lendoira— convendría aclarar los términos del problema, puesto que lo que para unos es puro divertimento y escape de su yo, para otros puede ser objeto muy apreciado de ambición, bien entendido que no entro en distinguir las que son legítimas de las que está desbordadas por la infamia. En fin, ¿te quedas a cenar?—Hombre, claro. Con mucho gusto, ¿haremos queimada para el postre?—Sí, con el orujo que nos dio Poltronus en Navidad.
  • Furor

    Publicado el 12.05.13

    Esa Guguel. Como quien no quiere la cosa los puso a todos a filosofar (la “f” fatal). El sueño de la vida iba a tornarse gris, sin remedio, de libres pájaros iban a pasar a ser “pájaros pálidos en jaulas de oro” como escribió un tal Panero. Nadie puede resistir al canto de esa sirena, pobres los que se soltaron del mástil. Guguel estaba vendiéndoles a una esquizofrénica embarazada sin que se dieran cuenta (para el significado de esquizofrenia esperar a que Welles construya de nuevo la máquina del tiempo). Su afirmación, sin embargo, iba a acompañar toda la velada o casi toda, porque más adelante iban a discutir esto tan discutible de que Lendoira tuviera el ombligo más acogedor. “¿Ya se cansaron de Gunilla, tesoro por encima de las esmeraldas?”, protestaría Gi en su propio barco ebrio. Quebraría amenazante una botella que también le habían regalado de Navidad y de ahí para adelante les tocaría a todos pagar escondedero en el nido de Lendoira que la tenía como la bolsa de un payaso. Luego Gi pasaría la noche solo en la balsa con Lendoira. Filosofarían sobre ombligos, deseos consumados y de la imaginación que le va mejor creciendo en las sombras (de ahí el arte de ser un espectro de Guguel), y en las tabernas que entre más baratas mejor. De todo iban a hablar Gi y Lendoira, sin que pudiesen pasar al acto porque el bien preciado de Lendoira se encontraba repleto de personajes.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.05.13

    Lucius y Gélido se hicieron pasar por tratantes de esperma de ballena. A los cerebros de la CIA no se les ocurrió otra tapadera. El único problema fue que la pareja de agentes secretos tuvo que aprender a toda prisa el vocabulario mínimo del oficio para dar el pego. Eran cuatro cosas que les apuntaron en el libro de claves, pero en el barco que los traía había bailes de salón y cenas con el capitán todas las noches, por lo que no les dio tiempo a estudiar mucho. Lucius se preocupó un tanto el último día de viaje. —Gélido, ¿tú qué sabes decir en islandés?— Eyjafjallajökull. — No está mal, pero habrá que pedir manduca si no nos queremos morir de hambre, y algo de beber para aguantar el frío, por cierto, ¿qué tienen ahí que se pueda echar uno al coleto? — Ni idea — Mira el Manual del Espía Que Llegó al Frío, que para algo te lo han dado. —Es que se me cayó por la borda el día que estuve vomitando la primera papilla cuando pasamos por el Maëlstrom. —Tú si que estás mal, eso es otra ruta, aquello no fue más que una marejadilla. — Como quieras, pero lo he perdido. —Qué razón tenía Wells, lo perdemos todo, hasta el oremus, a veces. —Oye, sin faltar, ¿por qué no miras tu “Islandés fácil para turistas” a ver qué dice. — Es una idea: “¿qué se puede beber aquí ahora?”: “nú drekka hér”. — Vale, lo vamos a pasar muy mal—. Cuando desembarcaron en Reykjiavik el optimismo no era el sentimiento que predominaba en el equipo. Pero la necesidad agudiza el ingenio: Brennivin, ponía en una taberna del puerto. Y allá que se fueron. El tabernero era como todos los taberneros del mundo: — ferðamaður? Por suerte había un cliente majo que tradujo: ¿turistas? —No, —dijeron haciéndose los ofendidos—comerciales.
  • VV.AA.

    Publicado el 14.05.13

    En esencia, la idea de Wells era librase de ellos, harto de las pifias a las que eran dados (muchos años después, pero muchos muchos, un belga llamado Hergé se inspiraría en la pareja de Lucius y Gélido para crear otra que se haría famosa, bombín incluido: Dupont y Dupond; algunas desemejanzas en la complexión descrita por la voz narradora podrían llevar a confundirlos con los también muy conocidos Stan Hardy y Oliver Laurel, o viciversa; hay que reconocer que la disyuntiva suscita gran debate todavía en las academias: el profesor Josef von Bergsten aduce que los caracteres se acoplan más a los policías patosos, pero la escuela de Francfort, últimamente en boga y que suele ser muy contundente en sus opiniones, defiende con fiereza la segunda opción, para lo cual arguyen que, aparte del aspecto, la contraposición de pareceres que se da en Lucius y Gélido, casa mejor con la continua interacción creativa, y no menos definitoria como ejemplo de estereotipos humanos, de los cómicos hollywoodienses; la cuestión se debatió con cierta fiereza en el congreso de Parejas Universales de Bolonia en 1976, donde, aparte de la aportación de un comunicólogo y semiólogo turinés, que pretendía compararlos con Panza y Quijano, y que fue rápidamente tachado de visionario ensoberbecido, parece ser que Don Josef Von sufrió serías contusiones como consecuencia de unas cintas VHS que las francfortianos, merkelianos al fin al cabo, le tiraron a la cabeza y que un tal Aldo Huxley, repartió papelinas de soma para calmar los ánimos mientras recitaba: ¡Oh qué maravilla!¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!¡Cuán bella es la humanidad!¡Oh mundo feliz, en el que vive gente así!)
  • Furor

    Publicado el 14.05.13

    Desde que la universidad de Nottingham ha propuesto el Heavy Metal como carrera, no cesan de concretarse proyectos que ponen a los reaccionarios como furiosos simios hambrientos de circo pobre. Uno de esos proyectos fue el que analizó el ADN de Lucius y Gélido. Se identicó cada hilo menudo del telar o al menos es lo que cuenta una ascendiente de Guguel Prometea. El estudio se acaba de perder para siempre por un error de Word (No me creen? Luego la crisis actual no es por un problema de Excel?) y en estos momentos la ascendiente agoniza en un hospital de caridad de Groenlandia por una tisis que sólo la deja comunicar a través de escupitajos. Dependiendo de la cantidad y del gesto al hacerlo se ha logrado deducir que una buena parte del estudio está basado en un trabajo del insigne utopista W. Benjamin. Este antes de suicidarse lo mandó a que lo escondieran en una biblioteca de Argentina. Alli han encontrado "Metropolis" de Fritz Lang pero no se sabe nada del trabajo del pensador (Cuántas páginas tiene? Tiene dibujitos? a él que le interesaba la cultura popular...). Se encontró la distopía pero no la utopía. Porqué no encontrar a la descendiente de la enferma de tisis para insertarle esperma de ballena y así en un futuro pararelo esperar a que la enferma no lo estuviera y pudiera hablar más claramente de Lucius y Gélido y sobre todo de Benjamin?
  • Furor

    Publicado el 15.05.13

    El traductor confundió "ascendiente" con "descendiente" y quién sabe cuántos otros errores cometió. Las palabras son "mariposas negras". Debería decirse "perras", pero vuelve a equivocarse el traductor y abre una puerta inesperada: el lector pensará de inmediato en el efecto mariposa. Welles era consciente que su catédra sorbonogra entraba por un oído y salía por otro. Pero en ese viaje, en ese entrar y salir algo tenía que quedar. Un quid pro quo tal vez mortal, tal vez fértil. Esto sólo dependía de Lucius y Gélido que por el momento estaban más perdidos que el hijo de Limbert en aquella Ice Land que en realidad era la Tierra Verde, pedestal de molicie y en donde la especialidad folclórica eran los chistes verdes. "Oh, mariposas!", suspiró Welles contemplando el prospecto y quiso remedar a su amigo Aldo con su "Oh qué maravilla". Esto declamó: "Papillon du Parnasse et semblable aux abeilles. Je suis chose légère et vole à tout sujet ; Je vais de fleur en fleur et d'objet en objet". Luego buscó en vano un matamoscas para espantar al traductor.
  • VV.AA.

    Publicado el 15.05.13

    [El tío Aldo se olvidó de entrecomillar su cita apasionada de los versos inmortales del de Stratford-on-Avon recitados por Miranda en “La tempestad”. No obstante, contra un mal escritor siempre hay un buen lector y pocos dudarán de que tan alta inspiración no fue de la propia cosecha. Los congresistas no llegaron a afearle la conducta.]
  • Furor

    Publicado el 16.05.13

    Al ver a Miranda, el tabernero se quitó su casco de vikingo y le rindió pleitesía en versos letristas que la oficial conocía muy bien. El hombre pertenecía a la sociedad secreta VILIPO (Vikingos en líos poéticos). "Coronel Gilgo, dijo gravemente Miranda. No me lo esperaba a usted sino a su aprendiz, el joven Harry Patricio. La verdad hubiera preferido ver a ese joven buenmozo que está a punto de terminar su stage con usted. Pero bueno, peor es nada. Dígame, como está su mujer, ya salió de la cárcel?". Gilgo respondió apenado: - No, señorita, qué diga, princesa de la Atlántida. Me confunde con otro. Levantó un mechón de pelo mostrando su cicatriz. En el lado opuesto en donde Harry Patricio tenía la suya, esta le recordaba a Miranda que Gilgo era de raza noble. - Discúlpeme, coronel, es que esto de llegar con la lluvia siempre me ha mareado. Señaló hacia el suelo. Cuénteme, qué le dio a este par de borrachines? - Al principio un helado de ron con pasas y luego mi morapio que, aquí entre nos, tiene más agua que vino. Hasta los narradores quedaron borrachos. - Mmm, la oficial se rascó el mentón y osó decir dándoselas de listilla: mediré el nivel etílico con una prueba de su área, la VILIPO. Con solo pulsar un botón su paraguas se convirtió en un curioso aparato que de ahora en adelante obligaba a los narradores a expresarse sin utilizar los verbos “tener”, "haber", "estar" y “ser”. - Vamos a ver si funciona, sonrió el vikingo. - Acaba de decir "haber", coronel. No funciona, qué mierda. A lo mejor se averió por la lluvia. Gilgo se puso la mano en la frente.
  • VV.AA.

    Publicado el 16.05.13

    El cliente-traductor se fue antes de que entrara Miranda. Al duodécimo vaso de “muerte negra” y más de veinte rodajas de tiburón podrido que se metieron al cuerpo, se amigó con la pareja. —Dígame, honrado caballero, ¿usted se dedica a…?— preguntó Lucius, desinhibido por la bruma alcohólica y ofuscado por la que se cerraba ya en la calle. —De descubridor me asignaron el oficio. — ¿Y se llama?— Leif Eriksson me puso mi padre, por apodo El Afortunado. —Y qué descubre, si no le importunamos, aquí mi amigo y yo, con la pregunta. —Continentes. Ahora mismo voy a descubrir América, en cuanto me haga con una carabella en condiciones que no salga muy cara—presumió el vikingo. Dudaron de que esos barquitos navegaran ya en tal tiempo, pero no quisieron tampoco ponerse a mal con el paisano después de la ayuda que les prestó, así como los tragos iban compartiendo y la buena conversación que se traían. Cosa de ver quién pagaba, también. Lucius y Gélido, sin pensar como genios ni tanto así, no daban puntada sin hilo en cuestiones de apoquinar y el presupuesto que les dio la CIA tampoco llegaba para tirar cohetes. —Siga usted, siga, Don Leif, interésanos grandemente vuestro cuento y aun, con suerte, quizá podamos echarle una mano en sus desvelos. —Pues el caso viene a cuento, según decís incrédulos perillanes, porqué sé de buena tinta que la tierra de Vineland, que igual os atrae más que este garito porque significa Tierra del Vino y veo que os va sentando mal este Blackdeath de cosecha desconocida, merece algún esfuerzo y penuria, pues, con permiso de los algonquinos, allí nacerá, con el paso del tiempo, el que dará en llamarse Andrei Andreivich, personaje de mucho argumento.
  • Furor

    Publicado el 16.05.13

    Lucius escuchaba con el bombín un jazz maravilloso que había descubierto el Señor Oscuro cuando Gidantilius le arrebató el cetro de esmeraldas. “¿Con qué iré a reemplazar ese cetro que a la larga no le sirve sino a los Merkelianos que necesitan cetros, bastones, palos de todo tipo para su pueblo envejecido y que vive de los otros pueblos para poder pagar su sistema de jubilaciones y pensiones? ¿Con qué, ah?”. La Señora Oscura que no sabía contar historias como Sheherazada para consolarlo, le obsequió una trompeta de esmeraldas que había comprado esa mañana pasando por un mercado de pulgas. “¿Por qué no prácticas?”, le propuso. Y desde entonces Oscuro no ha parado de practicar y ha logrado transmitir a través de sombreros como el de Lucius su mejor música. Su nombre de artista es Muddy Waters porque una vez paseándose por el averno con su trompeta se resbaló en el fango y su abuela que lo veía desde una colina soltó una carcajada y le dijo: “te tienes que llamar Muddy Waters. No hay de otra: Te acabas de bautizar cayendo en ese fango, mi Oscurito.”. Escuchaba pues Lucius al Señor Oscuro en su borrachera y al mismo tiempo le hacía preguntas al Afortunado. Gélido por su parte escuchaba a este último pero tenía alucinaciones. Él que era asmático había aceptado muy contento el plato de tiburón pero le habían caído mal las hierbitas que le pusieron para sazonarlo. Unas hierbitas que lo transportaron curiosamente al siglo XX donde voces intoxicadas no paraban de hablarle de metalenguaje, crítica literaria, OULIPO ou VILIPO, Pirandello y no se sabe que más vainas. Gélido asustado y acelerado hacía cada vez más preguntas a Leif para olvidar las alucinaciones librescas. “Háblanos más, buen hombre, de América que sus habitantes llaman Abya Yala o al menos eso fue lo que me contó uno de ellos: un gigante de una pata y cabeza en el vientre que me encontré una noche en un bar donde sirven un Blackdeath mejor que aquí. Y eso que es de contrabando”.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.05.13

    De manera harto improbable, el tabernero se llamaba Gilgo (alias de guerra que se parece a Bilbo pero tirando más para el lado de Gijón) y no consiguió pasar la prueba de Miranda, o no quiso entrar en el juego por las razones que a buen seguro solo él conocía. En realidad, respondía al nombre de Ben J. Ahmin y formaba parte del Mosadico, vieja organización de la baja Edad Media empeñada en circunnavegar el globo para mandar a los cruzados a Jerusalén por el otro lado, por la puerta de atrás, vale decir, y pillarlos por sorpresa a los jerosolimitanos, que sólo por el gentilicio ya deberían pedir disculpas. En esas andaba el coronel Ahmin, cuando se atascó en Reykjiavich, después de dejarse la maleta al pasar por el Puerto del Buey. Ahí perdió los papeles, como suele decirse, entre los que contaba con unas tablas de marear, que no resultando imprescindibles para dar la vuelta al mundo, ni mucho menos, ayudan a determinar los flujos y reflujos más propicios para la pesca de escualos y cetáceos. En lo que se le acabó el estipendio puso un bistró a pie de muelle por la cosa de sobrevivir. Se sabe con certeza que tampoco andaba sobrado de conocimientos sobre su misión. —Tú vete p’allá —le dijeron al darle las órdenes en el Mosadico—tira pa ande sale el Sol y a ver hasta dónde sabes llegar. Algo se debieron oler los algonquinos, porque llamaron sin tardar a la CIA y le gritaban exaltados: Abya Yala, Abya Yala, que significa, más o menos, “estamos muy tranquilos aquí sin que nadie venga a descubrirnos, con nuestras squaws comiendo gluglús y haciendo calendarios apocalípticos de broma”. (traducción aprox. dada la dificultad inherente) [Mierda, se me ha escapao un “estamos”].
  • Furor

    Publicado el 19.05.13

    - Los algonquinos?, dijo el Mosadico. Vaya, si ustedes quieren que les diga, les diré sólo porque portan el carné de la CIA. Además de fabricar calendarios de broma y batir el récord de vivir siglos sin la rueda, suben a sus enemigos a lo alto de sus pirámides para arrancarles el corazón y dárselos a sus dioses que se nutren de ellos y a cambio le dan a los algonquinos maíz para cuando aprendan a preparar maizpira y un par de zapatos de goma para cada uno, no vaya y pisen el esqueleto de un sapo jugando fútbol guaraní que se parece al "pok-ta-pok" maya, al "calcio" florentino o a los "códigos" de Inglaterra... A propósito de fútbol, en otras latitudes Gidantilius y FB proponían celebrarle los futuros 100 años a la tortuga (seguro ocultaba más la coqueta pero jamás lo admitiría). Erraría este servidor al llamar el personal de esta novela devoto del sistema decimal?... Venía diciendo Benjamín El Mosadico (cada uno lo pronuncia como puede, mientras no salga con monedas de cuero al pagar la cuenta): pensarían, oficiales de la CIA, que se trata de gente tranquila y unidos a una tal Pacha Mamá que sólo ellos conocen. Pero, Dios libranos de las aguas mansas que tus hijos nos ocuparemos de las turbias. Miren bien, quise llamar mi bistro "Canadá" y me mandaron a sus abogados emplumados. Al principio entendí que decían "Abya Yala", a la cuarta vez que pasaron supe que querían decir: "Cómo que aquí nada, cómo que aquí nada? No ve que vivimos aquí, los algonquinos?"
  • VV.AA.

    Publicado el 19.05.13

    Los algonquinos recibieron un cargamento de maíz con el supuesto objetivo de calmar los ánimos, desatados, según se cree, por las noticias sobre el inminente descubrimiento. No se conoce al remitente, aunque se sospecha que fue la CIA (la costumbre de meter la pata viene de lejos). Iba mezclado con un polvillo blanco que los hacía estornudar, pero, a falta de mayor información, lo soplaron y se olvidaron del asunto. Por el contrario, con el grano tuvieron más suerte. Para empezar, quemaron en una pira al que lo trajo, —cosa que siempre se hace con el mensajero, no hay que olvidar las tradiciones—, el cual llevaba en los bolsillos parte de la mercancía pues habíase aficionado a chuparlos durante el viaje (es lo que tiene el polvillo). Tal fue el caso, que el calor los hizo explotar y ahí mismo aparecieron las palomitas.—Y esto ¿para qué puede servir? —se preguntaron los muy salvajes. —Para nada, hasta que no inventéis el cine no sirve para nada. El aprendiz de mulero, chamuscado pero aún coleando, les espetó: —Bestias, esto es el popcorn y conquistará el mundo. —¿Corn? — se extrañó un indio algo chocho pero muy respetado en la tribu— el Gran Espíritu del Bosque me contó algo sobre las propiedades del cornezuelo del centeno, pero la verdad es que no le hice caso. Esto ya no lo oyó el ajusticiado porque acababa de entregarla. El hombre-medicina se sintió en la obligación de intervenir —Estamos perdidos, los rostropálidos van a venir como arenas del desierto, como estrellas del firmamento, como chinches en tu trenza, porque habéis dicho las palabras mágicas: maíz y centeno.—Y por qué no pedimos protección a Manitú o a la Madre Tierra.—Me temo que están de su lado.
  • Furor

    Publicado el 20.05.13

    “El arte de escribir es tal vez el arte de estar ebrio sin ser detectado por un paraguas”. No me miren así, vendedores de la plaza Daumesnil, sólo soy una quinceañera que lee en voz alta lo que está escrito en mi volante. Se trata de los resultados del paraguas que en realidad era un aparato para medir los niveles etílicos. Este invento me recuerda a una frase de Paul Arp: “bello como el encuentro fortuito, sobre una mesa de disección, de una máquina de coser y un paraguas”. Y a… En fin prosigamos: El indio chocho tuvo que irse precipitado porque tenía que impartir una clase de traducción y de felación a una tal india Malinche, de modo que la tribu quedó librada a su suerte con las palomitas que emergieron de la pira (para simplificar “maizpira”). Mientras reflexionaban, le arrancaron el corazón al mensajero y se lo ofrecieron a sus dioses, pidiéndole que les hiciera conocer lo que el foráneo llamó “cine”. Como el corazón ofrecido estaba chamuscado los dioses se tardaron en responder unos cuantos siglos hasta que trajeron al mundo a los hermanos Lumières, que como se sabe, quiere decir “luces”. Los trajeron a Europa y no a aquel continente porque qué iban a traerlos allí si no conocían la rueda y lo que conocían lo quemaron para fabricar maizpira. De modo que lo único que se recuerda hoy de los algonquinos son el ya mencionado calendario apocalíptico de broma y el extraño polvito que olía el mensajero. Una vez reflexionado, la tribu vio que prohibiendo aquel polvito lo podían convertir en un negociazo. Celebraron la brillante idea en la noche con unos burritos, luego de la ceremonia de graduación de Malinche que tuvo que aprender rápido porque la llegada de Cortés era inminente. No invitaron al dúo de la CIA ni a Benjamín para mantenerse discretos, pero estos que no se perdían una terminaron colándose, dizfrazados de caimanes con plumas de aves sagradas (la CIA con las del rojo quechol y Benjamin con las del pójaro azul).
  • VV.AA.

    Publicado el 20.05.13

    Busquemos un punto intermedio — es la propuesta de la apaciguadora Miranda—Sabemos lo que va a ocurrir si descubrimos América o Abya Yala, como queráis. La escuchan con respeto pero desconfiados Gilgo, Lucius, Gélido y Leif, este último escondido detrás del mostrador porque no tiene claro que la agente especial no vaya a por él. No hace falta que os lo explique—sigue tratando de convencerlos— ahora vamos nosotros y no pasa nada porque somos unos mindundis y los algonquinos no tienen ni para empezar. Señor Eriksson, tenga un poco de dignidad y salga de su escondite, prometo no comérmelo por esta vez. Pero después vienen los extremeños y ahí se va a liar, que si el Dorado, que si el tesoro de los incas, la conquista del Oeste, la fiebre del oro, por el Imperio hacía Dios, los brillantes del Perú, el boom latinoamericano, las películas de Tarzán, los escritores sudacas que inundarán París y Barcelona, los gallegos y gachupines haciéndose mansiones de indianos revenidos en Asturias, las repúblicas bananeras, los viajecitos nocturnos en avión sobre el Pacífico, por no hablar de los mariachis, vamos que no, no sé cómo lo veis vosotros pero para mí que es un cansancio lo que nos espera. —¿Y qué hacemos?—Pues muy fácil, vamos hasta Groenlandia, que está aquí mismo y solo viven cuatro inuits y no los ves ni que te recorras la banquisa doce veces con el catalejo del capitán Hatteras, y decimos que ya está, que ya hemos descubierto todo lo que hay que descubrir — ¿Y las palomitas?—Gélido, no seas infantil. —Pero en Groenlandia no hay nada. —Te equivocas, una mujer está ahora agonizando enferma de tisis o escorbuto allí. —¿Quién es?—No lo sé. Propongo que lo averigüemos.
  • Furor

    Publicado el 21.05.13

    - Ya sea redondo como un par de pechos o se termine en el horizonte el mundo le debe mucho a Groenlandia, no se equivoquen. - Hable duro, señor Eriksson, que solo se le entendió decir “Groenlandia”, no venga ahora con gazmoñerías, lo regañó Miranda. Ahorita cuando entré al bar estaba hablando hasta por los codos. Sea varón. Leif terminó de un sorbo el Blackdeath que le quedaba y sin darse cuenta se tragó una araña picua que abundaban por esos lares. Tras unos cuantos tosidos, quedó con una voz que daba miedo. – Mire lo que pasa es que los inuits no son bullosos, allá no van a encontrar aqueos que arman un cirirí porque Fulanito le quitó a Sutanito a Helenita. Y no hay manzana de la discordia porque ni siquiera hay manzanas: solamente agua, viento y unos pescados gigantes que toca cazar entre varios y repartirse entre varios para evitar enfados. ¿Cómo van a ser recordados si son así? No los gobierna ningún sátrapa ni nadie y se la pasan inventando útiles que más adelante han vendido en otras tierras en donde jamás se preguntaran quién los inventó. En cambio allá sí se preguntan. En las escuelas las tareas de historia tienen que ver con el inventor del extractor de esperma para ballenas y otros. – Cierto, dijo Gilgo que a veces era Ben J. Aminh y a veces Gilgo dependiendo de si la copa estuviera vacía. En lo que a mí me respecta me hicieron perder el tiempo hablándome de ese fulcro del maelström del mundo que es Jerusalén, en vez de hablarme de lugares donde hacen menos ruido, donde todo es un vientre cálido y fresco. – ¿Y qué es entonces, lo que este planeta cuadrado le debe a Groenlandia?, preguntó la seria Miranda. – Pues, le debe que Groenlandia no le debe nada. ¿Le parece poco? Nosotros que venimos de tierras en donde nos la pasamos endeudándonos. Así hablaba Leif con una araña atravesada en la garganta. Después añadió: ¿Vamos a visitar a la enferma o pedimos una ronda más?
  • VV.AA.

    Publicado el 21.05.13

    —Un trago nunca se desprecia. Además, nos sobra tiempo hasta que llegue el siglo XV y aparezca el Christophorus con la macana de que el mundo es redondo, y así vamos preparando el plan. ¿Quién paga?—nunca se olvida Lucius de los aspectos prácticos de las cosas. — Miranda, que cobra dietas del M-5.— Muy gracioso, sirve, ya veremos después quién paga. Gilgo llena los vasos con el Brennivin de cosecha apócrifa y añade cinco rodajas de tiburón podrido. Si se hubiera inventado el sistema decimal sabríamos cuántos metros cuadrados mide la mesa para que quepan todas. Porque una rodaja de tiburón ocupa lo suyo. Los platos se montan unos sobre otros y hay quien mete la cuchara en lo que no es suyo. Se arma algo de jaleo. Miranda se pone seria otra vez. —Vais a comer como caballeros o me voy yo sola. —Venga, Miry, cuéntanos quién es la Bankisa—¿La qué?—Habrá que llamarla de alguna forma—Bien, pero retira ahora mismo el hipocorístico—¿…!—Que no me llames Miry o yo te llamaré Lucy.—Vale, dinos lo que sabes de la mujer.—Poca cosa, se muere de tisis y es la tatarabuela de Guguel Prometea.—Ya lo sé, es Margarita Gautier, la dama de los Edelweiss—No, que ya no estamos en los Alpes. —Pues la Bruja del Norte.—Y yo, la huerfanita Dorothy—Sabemos algo de Guguel la tortuga perdida para la causa, pero qué pasa con Prometea— No me suena— A ver, una vez conocí a unos Titanes, hace mucho de esto, y había uno que estaba todo el rato jugando con yescas y pedernales—¡Qué antiguo! ¿No tenía magiclic?—Paso de tus tonterías, ¿no fue este el que lo complicó todo cuando vivíamos en el Edén?—Esa fue Eva, que se te mezclan las categorías.—Exacto, Eva-Prometea, ahí le has dao. ¿Pero por qué se muere?...
  • Furor

    Publicado el 22.05.13

    - Aquí FB, Guguel ha revivido. El cinturón gris que portaba ahora es blanco. Dice que los dioses están a nuestro favor. – ¿Para qué?, preguntó Lucius. – Pues para vuestra misión secreta que como es un secreto los dioses solamente pueden decir que están a vuestro favor. – ¿Y qué más dice? Que hoy cumple 102 años que si se lo celebran. – Claro, se lo estamos celebrando desde que tiene 100, pese a que el sistema decimal no es nuestro cuento y nos complica la vida, veras, tenemos rodajas de tiburón podrido que no sabemos dónde poner. – ¿Miranda se está riendo? – No, solo que entre las hierbas del tiburón hay sardonia. – Ah, bueno porque se me hace raro que sonría la jefa, va a pagar la cuenta y todo. – Toquen madera, muchachos, que yo solo vine con un paraguas. En Shakespeare a las mujeres nos va muy mal. – Sí pero usted es la jefa y sabemos que tiene su guardado con los Bankrobs. – ¿Le van a cantar el cumpleaños a la tortuga o no? Apúrenle que necesito remar. La flota Merkeliana sigue detrás de nosotros, como que nos están cansando a propósito. – Con la tortuga con cinturón blanco va a ser más difícil que los cansen. Vamos a pedirle una torta a Gilgo con el maíz que la CIA le trajo a los algonquinos. – ¿Para qué le trajo? Para calmar los ánimos pero yo pienso más bien que tiene que ver con la misión secreta que nos aprueban los dioses. – ¿Y en estas, cuáles dioses, el padre de Eva, Evo Moralium? ¿O los enemigos de los Titanes? – Hombre, pues me temo que estamos jodidos porque si vamos a buscar a la tatarabuela de G. Prometea, eso quiere decir que nos protegen son los Titanes, que no son dioses. En la mala, tronco, nos tocó jugar con el equipo que no era. Vamos, si es verdad que la mujer se llama Bankisa, algún tesoro debe tener. – Vamos, cálmense, habló Gilgo. Ya que Miry va a pagar esta ronda, la casa invita la próxima. – Ese Gilgo es pura cortesía, exclamaron todos. ¡Salud! – Oye, Guguel parece que sí te están celebrando tu cumple. Bienvenida de nuevo.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.05.13

    La conversación fluye a toda velocidad, con buenas dosis de esprit, no se sabe si por el aguardiente o por el hongo sardónico con el que Gilgo ha aderezado el tiburón. Desde tiempos inmemoriales la humanidad ha tenido que meterse algo al cuerpo para comunicarse un poco por lo normal. Solo Gélido no se acaba de enterar del todo (¿quién será ese Evo Moralium—piensa—¿un gladiador nuevo?). La tortuga Guguel tampoco encuentra su sitio. —Sopla las velitas, ya verás qué divertido—la animan. Pero hace fu! sin ganas y siguen ardiendo más de 80 de las 102. —Pide un deseo. —No puede, las tiene que apagar todas. Entre risas, se va diluyendo el propósito de ir a Groenlandia. Miry se pone algo melancólica. Entorna los párpados y observa a la pandilla tratando de distanciarse. Con disimulo ha echado un terrón de azúcar en el licor porque está esperando a su novio y no quiere que le huela el aliento. No sabe que la glucosa acelera la asimilación del etílico. —La Bankisa morirá antes de que nos revele su secreto, sea el que sea— murmura haciendo un esfuerzo para mantener la lucidez. —No hay nada que averiguar, Miranda, cariño—la tortuga la ha oído y le responde afable pero dura—, échales un vistazo desde tu altura encopetada, ahora son felices, con su cháchara y sus chascarrillos y su chachachá no les importa la misteriosa casi difunta. —Te equivocas, Conchitas, como sigas por ahí me voy a hacer una sopa con tus tripas y con las escamas un peto new fashion que el que llevo ya no está de moda. La tortuga tiene en mucho aprecio a sus entretelas y se aparta con cautela. Pero como es testaruda y los vapores del chiscón le han soltado la lengua le grita desde una esquina: No hay nada, no hay nada
  • VV.AA.

    Publicado el 25.05.13

    Miry lee en voz alta la carta enviada por el soi-disant SNTCh y el estupor se adueña de los muchachos, ya de por sí bastante perjudicados por las rondas que van cayendo una tras otra. La ha traído Mirandola en el pico, que no se quiere perder nada. —¿Quién te la ha dado?—Ru ruuu—zurea la paloma. Cuando no quiere hablar se hace la ignorante, la muy tunanta. —Gilgo, ¿qué tal estaría este pez si le añadimos unas alitas de pichón? Además de ser meticona y lenguaraz, Mirandola no soporta la presión sicológica y se va de la mui. —Pues iba yo de paso a los Urales, donde vive mi hermana y mi cuñado, que tienen puesto un negocio de correo-express para los zares, Strogoff & Co. lo llaman, y se ganan bien la vida con la ruta Vladivostok-Novosibirk, cuando cerraron la Moscú-Irkoustk por intrusismo profesional, si te digo que hay mucho mujik en paro que cobran a cuatro kopeks la vertsa, vamos que están tirando los precios y así no se puede sacar adelante a los polluelos, y no te digo nada de cómo está el alpiste, por las nubes, porque lo traen de Ucrania y se lo quedan todo los intermediarios y transportistas que siempre se están quejando de que los caminos de la estepa están intransitables de barro y que así no habrá manera de que cuando venga Napoleón de vacaciones llegue con los dragones hasta el Caspio a darse unos baños salinos que son muy buenos para la gota, que según dicen le ataca a la mano y la lleva metida todo el día en el peto de la guerrera y ya tiene a su sastre desesperado de coserle los desgarrones, claro que hoy en día ya no se encuentran uniformes de calidad, si quieres que te duren un par de campañas te tienes que gastar un dineral y no te queda otra que empeñar los herretes de la reina
  • Furor

    Publicado el 26.05.13

    Si se me permite la digresión, Napoleonorum, aquel dios con forma de humano (o enano?) y que jóvenes como el mil veces humilde Julien Sorel alaban a escondidas en su provincia Verrières, era íntimo de las deidades Evo Moralium y Chaves Nogales a quien los especialistas de Moscou acababan de confirmarle la imposibilidad de embalsamar su cuerpo porque tendrían que trasportarlo hasta la tierra de estos sublevado por una tropa de palomas que no reclamen mucho alpiste porque su precio está por las nubes. Transportarlo por tierra es un rollo y el cadáver de un dios no merece estar tan cerca del fango o "humus" como dicen mejores lenguas que la de este franciscano que les narra. Chaves Nogales que ahora tiene otro cuerpo, como sabemos, permanecía en el bar Apócrifo y aprovechó para aclarar por radio A. que él no fue quien redactó la carta del SNTCh sino la mismísima Bankisa. Esta se había caído de la camilla tras tanta carcajada aunque vomitando no poca sangre. "Mi Mirándola, suspiraba secándose las lágrimas, tú que eres casi tan omnipresente como Napoleonorum o Evo Moralium. Nunca pases sin fijarte en mí". Así es, a la vetusta Bankisa le gustaba escribir comunicados de sindic. infames. Cada uno se las apaña para diferir la cita con la parca.
  • VV.AA.

    Publicado el 26.05.13

    —Así que era tan fácil como eso: Wells, don H. G., quiere vengarse de Julio, quizá por aquello del “mais lui, il invente!” que tiene mucha, mucha miga, dicho entre nosotros; y manda a Mortadelo y Filemón a hacer un trabajito en Islandia sin explicarles el fin. Los algonquinos se enteran de la llegada de la pareja y cuando los ven hablando con Leif se piensan que están planeando descubrir el continente de la maízpira y el pok-ta-pok; en un santiamén se ponen en contacto con el MI-5, donde la noticia sienta muy mal porque están empeñados en que el fútbol se invente en la pérfida Albión; como consecuencia inmediata me mandan a mí con el cuento de la Bankisa para desviarles el tiro; nada más aterrizar me encuentro con el viejo coronel del Mosadico, Ben J. Ahmin, que ahora se hace llamar Gilgo, con el que nos conocemos desde los años en que yo era todavía bibliotecaria en Alejandría y él venía para escribir una teoría sobre la publicidad subliminal en los jeroglíficos tebanos, y nos echa sardonia en el tiburón para dejarnos tirados aquí y llevarse toda la gloria, pero cae en su propia trampa y acaba creyéndose la historia de Groenlandia; después llega la Guguel Turtel ésta, que casi desvela la jugada con su escepticismo de guardarropía, pero que no sabe nada de nada, casi seguro que es un agente del Kaja-Be que han mandado para ver qué se cuece aquí. Y para terminar doña Pico (de Oro) della Mirandola que va a fundar el Renacimiento y el dolor de cabeza; y todo estaba aquí, a un tiro de piedra, en el Snefells. —Así iba pensando Miry cuando entró su novio Snorri, un alto mozo autóctono, que grita desde la puerta: —¡La pista buena es Chrétien de Troyes! ¡Él sabía que el Grial existía!
  • VV.AA.

    Publicado el 27.05.13

    El jazzman avant-la-lettre no veía el agua clara y empezó a cantar una canción de cuna con la siguiente letra: Inés Neuf, el siocu liscrateren que me deliba tu humbrascas cartarisjuli y intraca lendasde es zen de Audasvia torete restrecentru matingescodfeci. Así dicho, hay que reconocer que sonaba a rayos, pero hubo quien lo consideró una delicada declaración de amor a la tal Inés Neuf. Nadie, no obstante, la conocía ni tenía la menor idea de en qué parte del ancho mundo vivía desplegando los indudables encantos que habían enamorado al trovador. Alguien sugirió que el lenguaje se parecía al glíglico, todavía por inventar (Gluglel, otra vez con sus ocurrencias). Por ejemplo, humbrascas, ¿tienen las damas humbrascas? O, ¿solo las más atrevidas pueden restrecentrar el matingescofeci? Por no hablar de cómo intraca con tanto lendasde, vamos, porque no había ninguna señorita escuchando (Miry sigue dentro con sus pensamientos) que si no seguro que le suben los liscrateren a la cara del sofoco. —Eso no es glíglico, todos los Julios en acción, incluido el mes y don César que todavía anda por las Galias, tanta casualidad es imposible, eso es un mensaje transpuesto de código Enigma que Snorri, especialista en runas, ruinas y ruindades nos tenía preparado a la salida, conchabado con el bardo —ja, ja, este sí que es un buen chiste, ¿no lo pilláis? bardo, barro, bardo, barro. —Te juro que no aguanto a este tío, por mí le van a dar al secreto de San Cusen, yo no lo aguanto hasta el Descartaris, me quedo en el bar y me pido otra ronda y que le corcusen los agujeros del cerebro mientras tanto.
  • Furor

    Publicado el 28.05.13

    Miry seguía pensando. Si continuaba así hubiera podido adelantarse a Descartis descubriendo el cogito ergo sum que es muy importante pues antes del eminente pensador nadie podía aseverar que existía. La gente vivía en torno a castillos imaginarios, con murallas imaginarias que impedían la entrada de ladrones imaginarios e incluso de ciertos trovadores imaginarios que declamaban mal las historias que retomó de mala gana Chrétien de Troyes a petición de Marie de France. Hay relatos de Chrétien que ni siquiera terminó de lo aburrido que estaba. Qué decir de la del caballero Lancelot quien pasó obstáculos mucho más severos que la prueba etílica y otras yincanas, todo para que le confirmaran que su amada no le correspondía, me refiero a la esposa del rey Arturo. Poner a su caballero a rescatar a una mujer que no es de él simplemente porque a la condesita que le encarga el libro le fascina ilustrar esto del fin'amor o amor courtois... "Las huevas", tuvo que decirse Chrétien de Troyes y por eso no terminó Lancelot. Y por eso fue que este último tiene el final de un esquirol, con "colorín colorado este cuento se ha acabado". Si Miry hubiera descubierto el cogito ergo sum y su amiga Hipatia hubiera sobrevivido al incendio en Alejandría, hoy no estaríamos hablando sólo de Marie de France, primera editora de historias con sabor a fresa, ni mucho menos de las FEMEN (Femistas Medievales Exhibiendo Nalga). “Aléjate del fuego, Miry, aléjate de nuestro querido bar quemándose. Que sino después se va a creer que eres imaginaria”, alguien le gritó antes de ser devorado por las llamas, también atraídas por el amoniaco.
  • VV.AA.

    Publicado el 28.05.13

    No se creerá, pero Inés Neuf vivía justo enfrente del bar y pudo ver el incendio desde la ventana con toda comodidad. Tiene su lógica, en este cuento todo la tiene aunque a veces lo espíritus escépticos desconfíen, porque, como se ha hecho siempre desde tiempos inmemoriales, el trovador cantaba a su amada debajo del balcón. Ellos se entendían con el dialecto. —Lo que no se sabe es el número de víctimas—le dice Inés a su abuela— Habrá que esperar a la lista de damnificados cuando la publique mañana el Stjórnarráðið, aunque no me fío un pelo de Sigurðardóttir, siempre minimizando las pérdidas, cuando aquí morimos achicharrados por menos de nada, claro, con los 85 º del Brennivin están todos como el flogisto, por aquí la gente arde de forma espontánea, es lo único que hacemos bien, suponiendo que los pollos estos, Becher y Stahl, tengan razón y no nos hayan vendido una milonga con lo su teoría de la combustión que, como bien sabes, querida yaya Astrid, se formula así: Ser = Flogisto + Sal, siendo el término que nos ocupa que abreviaremos como F = Espíritu + Alma, y dejaré que tú misma lo sustituyas en la primera ecuación, puesto que me constan tus habilidades matemáticas, y deduzcas por tus medios de qué estamos hechos los mortales e inclusive, sin que te sorprenda el atrevimiento de los alquimistas, los minerales y todo lo que en el mundo es. Lo que no sé es si mi Muddy adorado, mi bienamado pretendiente, la luz de mi vida, el consuelo de mi cansado corazón, ha sobrevivido al luctuoso suceso, que ya me empiezo a hartar porque debe de ser el cuarto o el quinto que se convierte en humo y una tiene sus necesidades. —Mira, ya vienen los bomberos. Ni No, Ni No, ululaban las sirenas.
  • Furor

    Publicado el 29.05.13

    - ¿Qué haces, yayita Astrid? Deja que te cuente lo que veo desde el balcón. Después te caes de la mecedora y me toca llevarte a ese hospital de Groenlandia que llaman “sal si puedes” porque que de ahí no sale nadie vivo. No podría llevarte a los hospitales de aquí que en realidad son casuchas de bareque. ¿Cómo que por qué? Si allá todo lo curan con sardonia. Desde el principio que te caíste del balcón asustando a mi bien amado y bien difunto anterior negrito, te advertí que dejaras que se ocuparan de tu salud las corporativas Merkelianas que tienen con qué, y no los algonquinos que por no haber inventado la rueda te dieron apenas una silla. Claro, te contaré cada detalle de lo que veo. Por el momento, además del humo sólo veo maizpira que sale disparada de ese hediondo bar que nos tenía hasta la coronilla con sus ruidosos stripteases nocturnos. Lástima que no alcanzaron a entrar las malditas celestinas a dar su función que comenzaba en cinco minutos. No sé qué pensará Becher y Stahl del flogisto de los súcubos… Hoy creo que el espectáculo era una en una piscina de barro. ¿Con el bardo? ¿Mi bardo? ¡Jamás! ¡Cómo se te ocurre si con un ojo te estoy mirando y con otro veo a mi jazzman con su trompeta de esmeraldas que se reconoce a leguas! Él no iba a entrar a ese bar. Joder, pero tú me quieres matar a todos mis negros, pareces la precursora del cine de acción norteamericano. Oscurito me canta a mí y le canta al mar. Aunque ahora me pones a dudar. ¿Porqué una piscina de barro a sabiendas que él se llama Muddy Waters? Mientras Astrid e Inés platicaban abajo seguían ululando las sirenas: Ni No Ni No. Los algonquinos enfermeros les besaban sus partes nobles para que estas gritaran a todo pulmón.
  • VV.AA.

    Publicado el 29.05.13

    Las sirenas se llamaban como las esmeraldas: Isabel, Emma, Anna, Elizabeth, Beatrice, Laura, Ofelia, Dulcinea y Lotte. —Baaah—dice el lector incrédulo—eso no puede ser. Pues sí señor, porque Fessesbelles, que por cierto no se sabe si ha palmao o ha desaparecido y cualquiera vuelve atrás a ver qué pasó, en un acto de amor purísimo, aunque otros lo llamarán de semibestialismo, por lo de la cola de pescado, les regaló una piedra preciosa a cada una con la condición de que adoptaran el nombre que les tocara en suerte y que dejaran de cargarse marineros atraídos por sus cantos. Las chicas-pez aceptaron encantadas (best friends of girls are…), pero perdieron el empleo que tenían en Capri, donde les iba muy bien, tomando el sol en los ratos libres, y se tuvieron que contratar de vocingleras en Iceland, por aquello de que también era una isla, aunque iban engañadas en lo del clima y hubo que hacerles unos jerséis de lana de Suffolk para taparse las…, bueno todo el mundo sabe lo que las sirenas se tienen que tapar. Naturalmente, los abriguillos se los había hecho la yaya Astrid, por lo que eran conocidas y muy apreciadas en la familia. Así que en cuanto aparcaron el coche de bomberos subieron como unas locas a comer unas tortillas de gambas que habían preparado la abuela y la nieta para pasar mejor el trance. Por la escalera le pasaron por encima al pobre Muddy, que por lo que parece era el único superviviente, y como era tímido se quedó en la puerta sin entrar cantando el baby, when you aìn’t there. Desde dentro le hacía los coros, el duduá, con la boca llena, hasta que salió Inés: —Pero pasa, hombre, si son muy majas. —Inés, yo solo te quiero a ti—contestó resentido y chamuscado
  • Furor

    Publicado el 30.05.13

    “Estaba escrito”. Es lo que se leía una y otra vez en las mil y una páginas del libro de los algonquinos , acólitos de Julio Verne, archienemigo de Welles, fiel amigo de los desdichados quemados por su propio flogisto y rematados por las llamas de los bomberos rebeldes. “Es lo que había sido dicho” que en latín es “fatum”. “Es lo que estaba escrito”, en árabe “mektoub “. Ambos son “Abya Yala” en algonquino. “¿No pueden decir otra cosa?”, dirán y yo les pregunto ¿no es acaso lo que buscaba nuestro Mallarmé del casino? ¿La palabra perfecta que lo diga todo? Los algonquinos tenían dos por el precio de una, en el caso de que la primera fallara. Todo falla, no crean: ya que mencionamos a FB, este seguía preparando su equipazo pero lamentando que Falcalarum le tocaba jugar en el Mónaco porque así lo querían sus “acreedores” que en latín vulgar viene a ser “esclavistas”. Infortunados FB y Gidantilus que soñaban tener un equipo capaz de enfrentar al futbol del imperio Merkeliano. “No pasa nada, muchachos, los consolaban los hermanos Bankrobino. Con la plata de ese cristiano contratamos a Inés y Las Esmeraldas. Nos cuenta Gélido por el bombín que andan muy necesitadas. ¿De porristas podrían hacer más ruido que la vuvuzela africana en los estadios, no?... No te escuchamos bien, Geli. Como que el sombrero quedó un poco quemado. ¿Y si ensayas con mensajes de texto? – Abya Yala. – ¿Cómo? ¿Te burlas de nosotros? – 8-). – Miren, nos acaba de mandar una foto. – .L. – ¡Oh, pervertido! Todo un picarón el Geli. – 8-). – Hey dinos al menos si de verdad no quedaron sobrevivientes. – .l.
  • VV.AA.

    Publicado el 30.05.13

    —Aquí donde me veis, yo conocí a Erik Thorvalsson cuando era joven—la yaya Astrid les cuenta una historia a las chicas para que se olviden del incendio, como todas las yayas del mundo hacen, si tienen quien las escuche.—Para decirlo claro, fuimos amantes. Me sedujo con su casco de vikingo, que por aquél tiempo todavía no tenía cuernos, pero yo me hice la difícil porque ya estábamos las mozas de por aquí un poco hartas de los raptos, que solo se llevaban a las guapas y dejaban tiradas a las feuchas, sin entender que más de una bizca conocía artes amatorias que ninguno de aquellos bárbaros podía imaginar ni de lejos, ya os contaré alguna cuando estemos más tranquilas en petit comité. Yo no estaba nada mal con veinte años y los invasores iban detrás de mí como las moscas a la miel, pero mi padre exigía una recompensa muy alta a cambio de que se me llevaran. Doscientas pieles de foca y cien de oso polar pedía o no hay rapto que valga. Claro, los pretendientes se iban al Polo Norte a cazar y se helaban o se ahogaban. Alguno debe estar todavía perdido por ahí, porque las brújulas estaban todas imantadas por una magnetita que tenemos en esta tierra. Cuando llegó Eric y me vio se puso burro, pero burro, con que yo era para él. De las calabazas que le di se amargó tanto que quemó el barco y mientras ardía cantaba una endecha tan triste que me ablandó el corazón, como el Muddy con mi Inés. De resultas de las llamaradas, y otras cosas imprescindibles que ya sabéis que se hacen en estos casos, me quedé embarazada y tuve un hijo al que pusimos Leif , pero lo perdí un día cuando se soltó de la mano durante una manifestación contra la pesca del bacalao. Aquí las chicas lloraban ya como magdalenas. Bua.
  • VV.AA.

    Publicado el 31.05.13

    Pero las chicas tenían otra idea. —Mira, no, los hombres sois unos aburridos, siempre pensando en lo mismo (el fútbol, claro), nosotras queremos jugar a waterpolo. Veréis, hacemos un agujero en el suelo, de tanto por tanto, que quede holgado, si hace falta nos vamos al Polo que ahí sobra sitio, pongamos que de cincuenta leguas por treinta; lo llenamos con agua hasta arriba y algunos iceberg si casa con el espíritu olímpico y si no pues nada; en los extremos más alejados ponemos unas redes de pescar bacalao que hemos visto en el puerto, aunque ya sabemos que son ilegales desde la manifa donde se perdió Leif, que por cierto no se lo digáis a la abuela, pero estaba en el incendio, y las colgamos de unos remos de trirremes de Valentia que nos traen en un decir amén; y ya está—¿Cómo que ya está?—Bueno, no, después hay que cortarle la cabeza a algunos para que hagan de pelotas, me han dicho que un tal Kaupthing y otro tal Landsbanki, que viven por aquí cerca, las tienen muy duras, eso os lo dejamos a vosotros, los machotes, que para algo tenéis que servir; nosotras nos damos bien con grasa de ballena para aguantar el frío o traemos el agua de los géiseres, calentita; y nos hacemos unos gorritos de colores con la lana de la anciana Astrid, sin que se dé cuenta, mientras cuenta batallitas. —Pues no, listas, porque las reglas del barón de Coubertin prohíben jugar con las…, ya sabéis con qué, al aire. —Uy, qué antiguos, ya le pondremos betún a la grasa de ballena para que parezca que llevamos Speedos. —Además, con esa cola nadie va a querer jugar contra vosotras. —Que no, que hasta que se invente la cámara subacuática falta la tira. —Pero eso es trampa. —Y vosotros con el Pagaremus, ¿qué?
  • Furor

    Publicado el 01.06.13

    La persecución a los Bankrobinos, Riverie, Zidhane, FB y Gidantilus se hizo bordeando la orilla del nuevo continente. Perseguidor y perseguido pararon a descansar cómo no. Hicieron como los vikingos, que ensayaron hasta con los cuernos de sus dragones en los barcos para abrir las doradas puertas de las nativas y esto fue tan fructífero que la mayoría de ellas parieron curiosidades exóticas de ojos azules o verdes, o simplemente retoños que apenas nacían porque no faltaba la tribu que se anticipara a los arianos: si no les salía como querían lo tiraban a algún río. Como la prisa les impedía quedarse mucho tiempo, los Merkelianos siguiéndolos para someterlos a la austeridad, nuestros héroes tuvieron menos posibilidades de dejar rastro. De hecho nadie recuerda hoy a estos fugitivos. Tampoco a las Esmeraldas ni a Inés. De pronto a yayita Astrid pero la tradición oral es cosa frágil. Se les recordaría a todos si encontraran el libro de los algonquinos. Pero en esta novela iniciática que, es menester recordarlo, trata de cómo nuestros aventureros se convirtieron en memorables economistas, estos no se iban a poner ni en pedo a buscar un librito que cada segundo que pasaba corría el riesgo de quemarse al interior de un volcán que obligaba a las compañías aéreas de palomas a cancelar sus vuelos. Iban más bien a financiar equipos de waterpolo con sirenas y a promocionar estrellas del fútbol. Todo indicaba que el cadáver de Guguel incluso con cinturón blanco se había consumido para siempre (he aquí un imperativo económico: declinar la palabra “consumo”. Ej: Con suma de fuego lograron que la concurrencia se asfixiara o se quemara). Esta ya no les iba a llevar la contraria. Pero tenían que organizarse pronto porque los Merkelianos se acercaban a la orilla. Inés le dio la dosis recomendada de sardonia a Yayita para que pudiera dormir y se fue con el grupo a tener su primera asamblea en la casa de los dos cabezones de renombre que, por supuesto, no esperaban a nadie.
  • Furor

    Publicado el 02.06.13

    - Hay fuerzas, fuerzas espantosas. No era un personaje de "Silence" de Bergmann, quien decía esta frase con la boca llena de gusanos, sino la mismísima tortuga desde el más acá. Lucius atrapado en los escombros tuvo un sueño en el que Guguel se le aparecía en la entrada al volcán. - Qué dices, tortuga traidora? Como siempre escapándote. Tú de fiesta y el mundo cayéndose. - No estoy de humor, Lucius de la CIA, frunció el ceño G. He muerto y no hemos cumplido ninguna misión, todo lo hemos esquivado hasta ahora. Desbaratamos el cetro y nos quedamos con las esmeraldas, luego se las dimos a las primeras sirenas que encontramos. El Señor de las tinieblas, alias Muddy vino a visitarnos con la excusa de que iba a cantarle versos letristas a Inés que le da lo mismo si le cantas una de Shakira. En realidad nos observa. Se pregunta porqué Gidantilus le robó el cetro si cuando lo visitó al averno lo atendió como un dios y le propuso incluso una noche con su esposa que llaman "femme fontaine" por eso de que sus efluvios vaginales alimentan el Stix. Muddy los viene siguiendo preguntándose si se hacen los bobos como los dioses ebrios japoneses o si son bobos. Como todo apunta a que son lo segundo está apunto de mandarlos a un círculo infernal en donde incluso Gélido se moriría de frío. - Aquí la tortuga tomó una pausa porque le dolía la garganta de tanto gritar abajo y prosiguió. - Hay fuerzas, fuerzas espantosas. No es sólo Oscurito, hay tanto que está en juego para que ustedes se pongan a jugar como héroes postmodernos... - Tomó aire y esto le fue doloroso pero no le impidió dar una última advertencia antes de desvanecerse. - Une a la CIA, la KGB, la VILIPO y los Mosadicos y emprende el camino hacia la entrada del volcán en donde los esperaré para explicarles todo. No creas que se trata sólo del libro de los algonquinos. Hay fuerzas, fuerzas... - Lucius despertó. Pero no le dijo nada a sus compañeros y se propuso como portero para el futuro partido.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.06.13

    Con sumo cuidado para no herir a nadie y, sobre todo, a las sagradas reglas de la narrativa, las chicas declinaron cortésmente el ofrecimiento de actuar como cheerleaders: —Caballeros, sentimos defraudar sus expectativas, pero, dicho sea con toda modestia, no nos acabamos de ver en tan honorable cometido; contra el que no albergamos ningún prejuicio, a no ser la más bien equívoca castellanización de “porristas” que connota de feo modo en los idiomas de la península hispánica tanto ulterior como citerior, y no te digo nada de la Lusitania: “Lo que molesta es la insistencia”, como aseveró el pobre rey Manuel II. Así que les recomendamos encarecidamente que llamen a sus queridas tías para ocupar el puesto. Y se largaron. Con su humo denso y picante, el espíritu de la incinerada Miry las guió hacia la vieja Cipango. Con sumo acrobático como deporte nacional, allí había poco trabajo que unas chicas honradas pudieran hacer. De modo que le echaron un vistazo al Sol naciente y siguieron su camino. En la siguiente parada aterrizaron en la tierra de los wendos, wener o venedi (por usar el latín de su añorada Capri). Nada más bajarse de la nube de transporte que habían alquilado, la llamada Tupoleva, se metieron en una conferencia titulada “Konsum o Koljoses”, pero no lo entendían bien. —Creo que están poniendo a caldo a los merkelianos—aventuró una —el wendosiano no se pilla bien. Con su modo de hablar enrevesado, el ponente parecía decir cosas como Kolektivitaten, Proletariendiktatura, Klassenkampf y Socialistenrepubliks über alles, aunque lo más probable es que las chicas lo confundieran todo. —No me entero, ¿qué tal si nos vamos a Londinum? Dicho y hecho.
  • Furor

    Publicado el 03.06.13

    Era de noche. FB, Gi y Muddy (cómo evoluciona la intriga: el lector tuvo que esperar hasta el párrafo 126 para que se le revelara que Oscuro era Blanco) prendieron una oveja y se reunieron en torno a la fogata, fumando con la pipa del mago algo igual o mejor que el tabaco y que los próceres independentistas siglos después utilizarían como papel para redactar su primera Constitución. El resto de la cofradía fue a comprobar si la falda de la montaña era una metáfora y de paso ver si cazaban algo porque quedaron tan aporreadas las ovejas que no se las comía nadie. Llegaron hasta una granja de pichones, un poco más arriba, que pertenecía a una bruja lo más de amable. Les cambió los pichones por una buena pichada mientras que Oscuro narraba sus infortunios. - Traumas es lo que tengo. - Botó el humo por la nariz que cobró la forma de piedras rodantes. - Por decir no más uno y no caer en el monólogo, pues así esté muy triste y todo me educaron como un caballero, un día antes de que tocara trompeta, tocaba flauta y caminaba de un lado a otro, de pueblo en pueblo. En esas me encontré con Don Tinieblas que estaba ebrio y me decía desde su carruaje: "Negro, terminarás tocando para los blancos. Si te escuchan dos personas cantas para los negros, si te escuchan mil, para los blancos". Yo que no soy templado me le lancé encima y lo degollé. Cuando llegué a la casa mi madre me dijo que había matado a mi padre. Luego hicimos el amor, reemplacé a Tinieblas que era rey y tuve a Makeba, mi actual esposa. - Miró a Gi que le correspondía el turno de la pipa. - Sí, te acostaste con tu nieta, como predijo el oráculo. Otro me había dicho que me iba a sacar yo mismo los ojos y cambié de inmediato de pitonisa. Que vaya a decirle eso a su madre. Y ojalá que no pueda acostarse con ella. - Tras un silencio FB habló. – Vaya, llegaron los pichones con pichones. Tengo una receta para hacer un consomé que ni les cuento.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.06.13

    Subieron nadando por el río Taměsis (sin olvidar los cuernecillos de la e, por supuesto, para darle sabor antiguo a la historia) desde el estuario, donde le dijeron adiós a Józef K. que venía del Índico con un cargamento de té Ceilán y estaba al pairo porque no tenía viento a favor. —¿Quieres que te remolquemos?—No, gracias, preciosas, que todavía me queda Scotch y me gusta hacer sufrir un poco al Joyce—¿Don James?—No, hijas, con ese no hay quién pueda; a la compañía de seguros. —Pues hasta otra, don Joseph. —See you, dears. Venciendo la corriente sin dificultad vinieron a dar por donde el reloj, el Gran Ben. —Ah, un monumento a J. Ahmin, otro que se quemó— No, esto es un invento de aquí para saber exactamente cuándo son las five o’clock y tomarse el té que les trae mister K. —¡Ah, cuánto sabes! —Viajada que es una. En aquel momento estaban cambiando la guardia los romanos destacados en las murallas de la fortificación de Londinium y el pretor que las vio, empezó a gritar: — ¡Ataque naval, legionarios a las aspilleras! Algunas de las chicas se pintaron en el pecho, con el betún de camuflaje, PEACE & LOVE y daban saltos, impulsadas por las aletas caudales y abdominales, para que leyeran el mensaje. Otras se pusieron ROCK & ROLL y otras ROLLING & BEATLES. Pero los romanos no dominaban los temas. —Vamos a probar otra cosa: FISH & CHIPS. Nada, les tiraban flechas y oleum hirviendo como energúmenos. —Así van a acabar contaminando este río y no las gabarras de coal de Cardiff. Hay que largarse de aquí, estos bárbaros todavía no han inventado ni la flema y ni el humour. — ¿Y a dónde vamos?—Tengo una idea, vamos al Stromboli, esperamos en un recodo y les damos un susto a los chicos.
  • VV.AA.

    Publicado el 04.06.13

    —Aquí en Strongylos ¿conocen bien a don Berto y a doña Ingrid? —Me temo que se equivocan, señoras, esto no es Cyprium, para ser de por aquí tienen un poco de lío con las islas. Esas guías de viaje lo tienen todo manga por hombro. —Pues no, que venimos documentadas. Esto son las Eolias, donde Eolo, que es sobrino del jefe, ata los vientos, capítulo XLIV del libro secreto fundamental. —A ver el libro. —No le digo que es secreto. —Pues se va a quedar sin aclarar. —Vaya poniendo unos Lacryma Christi que tenemos tiempo. —Otra vez os confundís de volcán. —Vaya día. Pero hay viñedos, lo dice bien claro el libro. —¿Qué libro?— El secreto, usted tampoco anda muy fino, eh?. —Ya lo he encontrado, es cosa de griegos: Stroŋgulḗ (el editor de textos traga con todo, y mira que se va poniendo a prueba), significa gorda y redonda. —Os estáis pasando más que el Imperio Romano. Os pongo un espetón de pez espada a la brasa y os largáis. —Qué genio, don Corleone. No podemos comer pescado, no somos caníbales. —Os pongo la mitad de arriba y así compatibilizáis. —Eso, y con la mitad de abajo de usted nos hacemos un sonajero. Don Corleone las echó a empujones. Encontraron una agencia de viajes que ponía “Salita a lo stromboli”. —¿Qué vale el tour en burro autóctono?—Una esmeralda por cabeza, guapas, incluye pizza y birritas para el camino. —Nos toma por idiotas. Así no van a fomentar el turismo. Ya en la calle conferenciaron. —Tenemos un problemas, chicas. Hay que subir a ese mamotreto y nos vamos a quedar más secas que la mojama. Se fueron a un videoclub a alquilar “1, 2, 3, Splash” para ver si cogían alguna idea. —Qué maja la Daryl Hannah. —A ver si estamos pa lo que estamos. —¿Una bañera con globo? —Jo
  • Furor

    Publicado el 05.06.13

    El Taměsis con cuernos también era porque tenía conexión con el Stix en donde Caronte, el barquero, daba clases de navegación a tres hombres y un perro, preparándolos para cuando llegara el humor y la flema a Londinum y que la clase media inventara el turismo. Cerca a ellos se encontraba la tortuga fantasma Guguel escondida bajo un escollo. Seguía repitiendo “hay fuerzas, fuerzas espantosas”, que curiosamente ponía a los oyentes a confesar su paternidad, conmoviendo no sólo a Muddy sino al Hades entero. De este dios para abajo cada uno daba su árbol genealógico de tal manera que el averno parecía más un frondoso bosque. “Yo soy hijo de Zeus”, “Yo, de Apolo”, “Yo de Hades”. – ¿Joder, pero qué conejera tan impresionante! – protestaba algún sensato. – ¿Pero cómo quieres que paren si desde que tenemos aquí a la capilla Sixtina no nos dejan sino practicar el coitus interruptus? – le respondía un amigo del barrio. – Sí, pero estamos en pleno medioevo. Esta es la época de los cátaros y de los búlgaros. Los primeros proponen extinguir nuestra pesada especie dejando de reproducirse y los otros reproduciéndose hasta que nos muramos asfixiados – le respondía. – Ni se imaginan lo que nos espera en el siglo XXI. Ganan los búlgaros y viajan al planeta Marte primero a hacer un reality y después a parir – entra en la conversación otro vecino haciendo cabecitas con una calavera. – No me digas, Bankjoâo – Así será, Bankjeremías y Bankgabriel. Antes la civilización la fundaban hijos de lobas. En el futuro serán los participantes de un reality. – ¿Qué no pueden hablar de algo diferente de linaje o de futuro? – apareció Bankolafo, el más malhumorado de todos. – Hablemos del presente que es lo único que nos permiten mantener con vida en la canícula. – Hay fuerzas, hay fuerzas… – Sal de esa piedra, tortuga llorona, o te desayunamos – dijo Bankolafo. – Yo lo que veo son sirenas acercándose. Y unos foráneos cerca al Bunker. – manifestó el que jugaba con la calavera.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.06.13

    Por suerte, el profesor Franz de Copenhague veraneaba en la isla aquel año. —Esto es pan comido, kønne piger —les dijo. —Primero la bañera. Muy fácil. Tomaremos prestada la de Arquímedes, que está aquí al lado en Siracusa perdiendo el tiempo con conceptos elementales. A consecuencia del robo, el famoso principio se suspendió temporalmente y la flota cartaginesa y romana, que iban a hacer unas regatas para mantenerse en forma, se hundió en un decir Jesús. —Daños colaterales sin importancia—opinó el sabio. —Y creación de puestos para la Odissey Co., no hay mal que por bien no venga. Sigamos. Lo del globo tiene más dificultad. Mi propuesta es sustituirlo por un cohete. —Este tío alucina— pensaron las sirenas. Pues no. Aquí el amigo Eolo nos echará una mano. —¿Soplando? —Nooo, yo soy un científico —se ofendió Franz. —Utilizaremos una eolípila —Coño, y eso ¿qué es? —Significa “balón de Eolo”, lo inventó Herón y es una esfera llena de agua que se calienta y echa vapor. Normalmente lo que hace es girar como una condenada, pero, aquí entra mi ingenio, modificaremos las toberas de escape torciéndolas un poco para que vayan en la misma dirección y aplicando el principio de acción y reacción a volar se ha dicho. —Caray con el sabión —se reían como locas. El artefacto lo construyeron en los cercanos “Talleres Vulcano”, muy afamados en todo el Mare N. porque tenía de clientes a un huevo de dioses. —Trabaja muy bien, ya te digo. —¿Y de precio, qué tal sale? —Dice que nos fiará a cambio de que combatamos a las fuerzas, las fuerzas espantosas, que no lo dejan dormir por la noche. —Eso está hecho, don Hefe. En un pispás nos encargamos de la Fata Morgana y va a soñar con las nereidas.
  • Furor

    Publicado el 06.06.13

    “Somos títeres manipulados por fuerzas desconocidas. No somos nada por nosotros mismos. No somos más que las espadas con las cuales los espíritus combaten. Solamente, no vemos las manos que los combaten” La Muerte de Danton, Georg Bücher. Epígrafe del Códicis Pagaremus. – Lee más que me tienes comiendo uña. – dijo Gélido a Lucius. – ¿No ves que está en merkeliano? No tengo la culpa que a mi generación le enseñaran el idioma aprendiendo de memoria cada palabra. Es muy difícil ser fluido así. – Aquí Lucius entró en llanto y se sonó con una página del libro. – Y para las declinaciones mejor callo. – Qué va, si te sabes las del latín que son más. – replico Gélido. – ¿Luego tu eres mi biógrafo? Vete a buscar reyes o comerciantes acaudalados que no estamos todavía en los tiempos en que cualquier hijo de vecino tiene su biografía. – Toca madera, Lucy. Si cuento lo que has vivido lo que está escrito en esta y en otras las bibliotecas sería redundante, podríamos quemarlas incluso para ganar espacio. No te enfades y continúa leyendo. Dale, buen chico. – Buen chico la que te parió. Desde ayer estoy pateando ovejas y hoy pateando muros para abrirles paso. Ahora que les pido me concedan el honor de leerles este libro tan importante, te me vienes encima diciéndome que soy disléxico y que mis padres perdieron la plata enviándome al cole. Hago esfuerzos – Todos lo miraban atónitos y temblorosos también ¿porque quién se atreve a rechistarle a Lucius Baracus? La última vez que había entrado en crisis de furor había matado a sus hijos y a su esposa. No iban a averiguar si era capaz de acabar con todo el Hades – ¿Sigo leyendo o vamos al monasterio del frente a que nos saquen una copia para cada uno? – Pues, de aquí a que los monjes terminen ya habrá nacido Gutenbergëm. – Murmuró Gélido escondido detrás de Gi.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.06.13

    Mira que las sirenitas son el optimismo en estado puro, las más dispuestas a disfrutar de la vida y de las aventuras, la alegría bondadosa y positiva, siempre preparadas para ver todo lo que haya en el mundo, los placeres del cuerpo y el espíritu, charlatanas sin ser pesadas, activas sin abrumar, humoristas sin herir a propósito para causar daño, bellas sin vanidad, jóvenes y listas sin presumir de sus dones y, sin embargo, algo se ha nublado en sus frentes de niñas sencillas y despreocupadas cuando se han parado a pensar en cómo enfrentarse a Fata Morgana. Quizá, después de tantas vueltas por los mares e islas de los dos hemisferios, después de conocerlo y probarlo todo, después de salir con bien de unos cuantos apuros con un poco de ingenio y de voluntad, siempre unidas como un solo ser, igualadas en lo importante pero tan distintas como para jamás aburrirse entre ellas ni hartar a los que comparten su camino, quizá han encontrado su bestia negra, un espejismo inverso en el estrecho de Messina, tan cerca de su lugar de origen, su propia casa, su querido Mediterráneo, pleno de sol, agua, luz, aire y …muerte. Se han apresurado a salvar a todos los marinos romanos y cartagineses naufragados pues no soportaban el desastre causado; se han comprometido a devolverles sus artilugios a Herón y Arquímedes; eso sí, no han vuelto a ver a Corleone ni al de la agencia de viajes porque una cosa es de genio apacible y otra hacer el tonto y un poco de picante con los que se pasan de listos no está demás. Y aun así algo las turba. Fata Morgana es el principio venenoso de la disolución, el único que podría separarlas sembrando la discordia entre ellas. ¿Podrán con la gran bruja deletérea?
  • Furor

    Publicado el 06.06.13

    - Si las Esmeraldas enfrentan a la bruja perderemos todos. A ver si me explico. - Gi tomó una bocanada de humo y le ofreció la pipa al monje más cercano a la vidriera que acababa de hablarle. Era un dibujante de sirenas a las que cubría con un manto blanco para que, sin aletas, parecieran réplicas de María y así lo dejaran seguir viviendo en el monasterio. - Las sirenas se han enamorado de un carcelero. Su misión les quita lo más bello que tienen: su libertad. Atrás queda Eolo, atrás quedan las visitas a Yayita e Inés. Ya no acompañarán la soledad de los viejos junto al mar. Ya no masturbarán a los jóvenes que con el pretexto de contemplar el horizonte esperan en el agua a que una de ellas les toque la trompeta. Tampoco conocerán las ciudades que se ocultan al fondo de los océanos y adonde sólo ellas pueden llegar. Sus escamas plateadas dejarán de brillar como estrellas bajo la luna. Todo por bajarse a Fata Morgana que es como la Hidra de Lerna. ¡Que la maten otras heroínas! ¡Déjenos a nuestras sirenas que es lo más bonito que hay en estas cloacas! ¡Sigámonos matando pero que la belleza no se vuelva fea! - Gi y el monje continuaron fumando.
  • Furor

    Publicado el 07.06.13

    Los formularios que llenan los pecadores sólo tienen dos preguntas: Qué hizo y Está mintiendo o no. Millones de monos reunidos en una oficina instalada en los Campos Elíseos, tierra de héroes, hacen el trabajo de los omnividentes. Desde computadoras traídas del futuro unos verifican la veracidad de las respuestas mediante cámaras filmadoras o fotográficas o audio. Otros pasan el tiempo revisando diarios o cualquier documento escrito, línea por línea anotando incluso los errores ortográficos y gramáticos para presentarles un informe a los jueces que decidirán el número de azotes o lengüetazos paralizadores de serpientes a sus autores. Los monos no son pagados, lo hacen por convicción. Tienen la posibilidad de salir a caminar por los campos verdes y floridos, pero no lo hacen. No se mueven de sus puestos y guardan la esperanza de que quedándose activos, buscando verlo todo, anotando hasta el más diminuto detalle algún día van a terminar por detener el Hades, fijarlo en un retrato que los proteja de él para siempre. Los dioses se ríen y los dejan trabajar. Les entregan cajas y cajas de formularios en blanco para que llenen los pecadores. Dicen los dioses: "Extraños monos que no payasean encaramados en los árboles genealógicos de todos nosotros.". Y esto mismo se preguntó Gi: "Extrañas sirenas que preparan arduo combate contra la temible Morgana". En esas se escuchó un trueno e instantes después el llanto de un narrador por la pérdida de un hermano.
  • VV.AA.

    Publicado el 07.06.13

    Fata Morgana hace bien su trabajo. En la primera escaramuza, tres sirenas, Isabel, Emma y Anna, han sido convertidas en piedra. — ¿Qué error han cometido? —La impaciencia —responden los burros de la agencia de viajes, Martín, Sörín y Fredín. Hace calor y han bajado a la playa a remojarse los ijares. Las seis taciturnas sirenas supervivientes baten la cabeza al unísono. —Eran valerosas ¿acaso eso no cuenta? — Vosotras que conocisteis a Odiseo sabréis que no era tanto valiente como sagaz. Vuestra Emma era la insatisfacción, el quiero más, lo quiero todo. Anna, la desmesura, el delirio. Y la pequeña Isabel, la prisa, el bullebulle, la hormiguilla en el cuerpo. —Sois injustos, señores asnos: Emma era la autocrítica, tan necesaria; Anna era la pasión que todo lo puede; e Isabel, el arrojo sin el que la vida no existe. —Entonces, señoritas pescadillas, si las virtudes y los defectos se equilibran como contrapartes bien ajustadas en peso y medida, si todo tiene haz y envés, de la misma forma que cada una de vosotras es humana y pez a la par, ¿qué ha fallado? ¿es FM la horma del zapato que no podéis calzar? No están las sirenas para duelos verbales, después del fracaso, ellas, que son las reinas del gracejo y la picardía. Tienen que hacer de tripas corazón para seguir hablando. Entretanto, la mayor, Elizabeth, nada con rabia hasta la Oreja de Dionisio, un audífono perfecto para escuchar todo lo que en el mundo ocurre si se sabe sintonizar bien, donde la llevaba su padre cuando era niña-alevín para oír los seriales de los nueve círculos de pecadores y los partidos de pok-ta-pok. ¿Qué busca ahora? Una vidriera sabia y santa que habla en un monasterio lejano. ¿Sabrá dónde?
  • Furor

    Publicado el 08.06.13

    - Qué haces, marica?! - Se alarmó el monje sudaca, dibujante de sirenas. Un jesuita que desde que había visto en NotiDionisio que en el siglo XXI iban a elegir Papa a un argentino y que los criollos, la gente de ultramar y una mano de morochos iban a ser mayoría en la Iglesia, vivía muy creído o, como dicen, en el averno "comía pavo aunque cagara pollo". - Qué haces, puñetero. Cómo se te ocurre limpiar la vidriera? Qué no sabes que todo ese polvo que tiene es conocimiento? - El brujo Gi que en efecto limpiaba la vidriera, pues de niño le habían enseñado a tener su laboratorio Ficher Price de alquimista bien lavado y no había perdido la costumbre, ignoraba completamente que la sabiduría de esta dependía de tanto polvo. - Claro, brujo Gi. - Dijo la santa vidriera, pronunciando "brujo" en tono despectivo. La vidriera era todo lo que se quisiera pero tenía su carácter. Prosiguió: - La biblioteca lleva siglos enteros echándome polvos. Por eso soy tan sabia y la gente viene aquí por mis polvos. - Es polvo y no polvos. - Corrigió Gi, orgulloso. - Ya ves lo que sucede cuando me limpias. Acabo contando chistes, como los doctores que participan en debates televisivos. - Hablas de la bola de cristal? - Ah sí, es que me cuesta recuperarme del golpe que me diste. Soy una adelantada. - Dime sabia, qué viene a hacer aquí Elizabeth, aquella que encarna la ligereza y la fidelidad, dos virtudes contradictorias. - Ni idea. Hoy es viernes o sábado? - respondió la vidriera. El monje entró en pánico. Sin vidriera sería el fin de la escolástica y el comienzo del humanismo.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.06.13

    Le costó varias horas encontrar una cabina libre en la gruta. Las nereidas habían venido a tuitear y las tenían todas ocupadas. O quizá era otra añagaza de FtMrgn (no se puede repetir muchas veces su nombre completo sin despertar su furor). —Quiere impedir que me conecte desde la Antigüedad clásica al Medievo —piensa Eli. Mientras esperaba, el dueño del local, el signore Dionisio, le puso el canal Noti-Dioni en abierto. “La Compañía de Jesús ha hecho viajar en el tiempo a uno de sus soldados de Cristo para proteger una vidriera de Montecassino que debe jugar un importante papel en la historia de la humanidad”, da la noticia Larrium Rex. — Qué casualidad, ¿otro espejismo, una nueva treta?—desconfía la sirena. —Dioni, dime la verdad, tú fuiste amigo de mi padre y me has tenido en las rodillas más de una vez, ¿has manipulado el canal?— No, Eli querida, Larrium Rex no se vende. —Podría ser un holograma, en esta cueva tenéis material de todas clases. —Los años te han vuelto suspicaz, ¿dónde está la niña alegre e ingenua que conocí? —Tengo a tres hermanas convertidas en piedra berroqueña, un trabajito que ni la vieja Medusa ya jubilada hacía tan fino en sus buenos tiempos, tengo derecho a no fiarme de nadie.—¿Cómo ha ocurrido?—No calibraron las mañas del enemigo.—¿Qué mañas?—Es lo que trato de averiguar. —¿Y qué importa la noticia?—Me sugiere con mucha astucia que me conecte a Montecassino cuando yo creía que tenía que ir al Vaticano para hablar con la vidriera. —¿Qué sabes de ella?—Poco, que es sabia y santa y que habla. Ah, y que hace chistes subidos de tono cuando le dan con el limpia cristales. Se ve que aguanta mal el alcohol para conseguir el-brillo-de-tu-hogar
  • Furor

    Publicado el 09.06.13

    El soldado era el padre Burgos, un viejito ciego. - Pero si es ciego. Cómo va a ocuparse de la vidriera? - Al hereje Gi le sobraba imprudencia. Sólo a él se le ocurría entrar a la boca del lobo para cuestionar su aliento. El dibujante de sirenas clandestino solo fingió indignación, pero Burgos no era sordo. Noti-Dioni transcribió su respuesta exacta: - Cualquier diabla en minifalda entra a la casa de dios a tomarle fotos. Porqué no habremos de contestarle a un mago cuya edad no permite retener ni los orines? - Usted orina mucho, padre? - preguntó la vidriera. - Cómo te parece que sí, de hecho estaba haciendo pis mientras los escuchaba escondido. - B. Miró al mago dispuesto a espetarle una arenga pero, al caer en cuenta que la vidriera tenía que estar grave para salirle con esa pregunta, se retuvo y solamente dijo al mago: - Será que puedo trabajar o tengo que pedirle permiso a su amigo el Señor Oscuro? - Silencio. Cuan tendidas son las relaciones entre lo sagrado y lo pagano en el medioevo. - Bien lo primero que tengo que hacer es confirmar si la vidriera sigue siendo virgen ahora que perdió un polvo. - Polvo sin "un". - osó corregir Gi. - Ve que el mal de ella nos afecta a todos?! Entonces decía, perdió polvo. - Como así que ya no soy virgen? - se asustó Vidri. - Casos se han visto. Dios echa polvos sin echarlos - Polvo, polvo - Y a esto le llamamos "inmaculada concepción". Ahora el mago pudo haberle echado uno cuando se lo quitó. Si la vidriera ya no es virgen nos toca cambiarla, no hay de otra. - Estaba indefensa,el mago me emborrachó! - Eso lo dicen todas, no conozco una vidriera que no salga con esas. - Podemos reemplazarla por una sirena. - se le ocurrió al dibujante. - Necesita nuestra fuerza para combatir a una bruja reina de tierras paganas. Y se puede asegurar que siempre será virgen, pues tiene cola de pescado. - Contra el mal, lo que sea.- dijo Burgos enojado. Le robaron la idea.- Oye, monje, tengo un libro de Aristóteles buenísimo para ti, lo quieres?
  • VV.AA.

    Publicado el 09.06.13

    Convencieron a doce nereidas que se apiñaban en el #hélix_XIV.spqr (dominio del Imperio) para que le pidieran a su padre Nereo que les pusiera Uiphi en casa. Liza se conectó inmediatamente a Montecassino y escuchó el final de la conversación: P. Burgos: “La esencia define al ser, ahí estaremos todos de acuerdo”; monje innominado “Pero la esencia contiene a la forma y la materia, o sea la sustancia”; Vidry (todavía temulenta): “¿Queda algo más de limpiacristales?”; Burgos: “Recordad los versos de un pagano, nada sospechoso de deísmo: ‘Animula, vagula, blandula’, son el argumento de que el hombre trasciende la materia”; monje desconocido: “La trascendencia sin inmanencia no prueba nada”; Vidry: “Yo traduzco, no preocuparse el personal sin cultura: ‘animal, vago y blandengue’, la definición exacta de hombre”. P. Burgos: “La inmanencia es causa primera, no habrás olvidado el argumento ontológico: ‘Dios es perfecto, luego existe, porque si no, no sería perfecto’”. Monje misterioso: “Te refugias en el sofisma. Sabes muy bien que Bertrand Russell desmontará para siempre las proposiciones recursivas”. Vidry: “Lo de oncológico me da yuyu, tengo que ir al médico la semana que viene a que me mire las emplomadas”. Monje la madre que lo parió: “Estás perfectamente, dejando aparte la dipsomanía”. Vidry (ofendida): “Se me está cayendo la pluma de San Juan Evangelista y vosotros con la tenrrollología”. Gi (callado hace rato): “Perdonad que me meta, ¿no está Tomassino? Quizá os solucione el problema”. P. Burgos: “¿Cuál? ¿la hipocondría de Vidry, la herejía del pintasirenas o la incontinencia de vuesa merced” —Con los inquisidores no se puede hablar”
  • Furor

    Publicado el 10.06.13

    La tecnología en el medioevo no es como ocurre más adelante en que sacan un televisor, esperan a que todo el mundo lo compre para después sacar uno mejor. Para nada. Lo último de lo último lo tenían de una las nereidas. Ellas gozaban con el pajarito azul y si se portaban bien su padre pensaba regalarles un celular a cada una para que tuitearan sin hablarse entre ellas y menos mirarse a la cara. Lástima que con tanta quemadera en la era del oscurantismo achicharraron hasta el último aipo… Pero no caigamos en la trampa del condicional. Si las cosas hubieran sido así y no asá, si yo muriera mi alma errante haría esto y lo otro. Eso dejémoselo al padre B. y al monje misterioso que se le podía llamar de mil maneras simplemente porque no era otro más que el mismísimo diablo. Ese gran tentador que creía haber ganado el debate hasta que Vitry les habló de la pluma de San Juan. P. B. y Belcebú exclamaron al unísono: “Vidriera infame, adicta al limpiador Coquito, ni se te ocurra dejar caer la pluma de San Juan… ¿Dónde está la pluma que no la vemos?”. Vitry: “Alguien pasó y se la echó al baile”.  – ¿Se la robaron? ¿Quién? – ¡Hip! –Gidantilius: “No la zarandeen que se va a vomitar. Esta casa de dios se va a parecer a la del anticristo”. – ¡Hip! – Pobre, tiene hipo. – B. y Cachitos horrorizados: “No. ¡Es Hip! Nos agarró a todos distraídos”. – No pasa nada. Con la reciente aprobación del matrimonio gay aquí en el infierno, lo que tenemos es un reguero de plumas. – ¡Bruto! ¿No ves que sin esa pluma San Juan no escribe el Apocalipsis? Y no van a ser las nereidas quienes lo hagan por él. –Las nereidas desde el tuit: “???”. Gi: “Cálmense ambos. Me parece muy buena idea si ellas escriben el Apocalipsis”. Las nereidas se animaron: –Sí, muchachos, el día final la pasarían cool. Haremos un spring break. –Exacto. –En esas apareció Hop, el hermano abelonita de Hip: “Mi hermano, ese Caín, es un esbirro de Morgana. Les ayudo a matarla si ustedes me ayudan a conseguir su cabeza”.  
  • VV.AA.

    Publicado el 11.06.13

    Paciente y sufrido lector (además de improbable), tendrás que usar el Control-F si por casualidad quisieras saber dónde aparece por primera vez la señora Kodama, esposa del hombre que escribió: “Los espejos y la cópula son abominables porque multiplican el número de los hombres”, grafómano éste del lado de Tucumán que por cierto también sale en más de una entrada, pero esto si que es ya la hostia de difícil de averiguar. La dama de marras, no siempre bien recibida en los círculos de puristas debido a una insuperable tendencia a entrometerse y, según algunos, a aprovecharse, saca la cabecita por el hueco que ha dejado la pluma del tetramorfo para echar su cuarto a espadas. ¿Viene a cuento? Hay que reconocer que esto se está complicando y que la historieta está bordeando el infarto por aterosclerosis. Pero esta vez lo vamos a explicar (a riesgo de perder a los lectores más temerarios): Tomassino y los escolásticos se metieron en un lio en el que se cree que todavía estamos. El P. Burgos es aristotélico-tomista, como ya os habréis dado cuenta, sin duda. Ahora bien, la vidriera es platónico-agustiniana, aunque desde luego el pedo que lleva no le deja expresarse con claridad. Y Agustín, ¡¡tachán!! , murió en Hipona. ¿Qué? ¿Qué sigue sin entenderse? Hip, hip, el hipo ¿ya? OK, sigamos. Ya queda poco. Pues resulta que la secta de los abelonitas eran de…, adivinad, ¡de Hipona! Y ¿qué pretendían? No tener descendencia como Abel, y, pum, ahí mete baza la japonesa. ¿Todo claro? ¿no? ¿que falta saber qué pasa con Hop? Pues muy fácil. Los hermanos Hip-Hop son los precursores de Chip y Chop, famosas ardillas que eran las primeras en apuntarse a las fiestas de primavera. ¡Uf!
  • Furor

    Publicado el 11.06.13

    Lector, tú que no existes no te toca cada día sacar el pan del horno del infierno. Nos esforzamos para que las ardillas Chip y Chop existan y bailen en la primavera con las nereidas y lo demás héroes. Esto pese a que la estación dura sólo "une petite matin". Le damos a la tecla ya que no hay pluma de San Juan y aunque no seamos San Juan. No, nada más somos hijos humildes de la democratización de la cultura. No se nos enseñó a ser príncipes ni evangelistas, pero sí a aceptar la rutina del métro-boulot-dodo. En ese trayecto escribo felizmente mi párrafo que luego dejo a la merced del dios Eolo. Lo hago en un blackberry cuyo PIN es 123PACHANGA por si las nereidas me quieren buscar. Esta noche pido pizza pero me tendrían que avisar por lo menos una hora antes si vienen, soy un poco neurótico... Venía diciendo: Para que las ardillas puedan comer nueces hay que negociar primero con la japonesa. Hace un tiempo un autor de cuyo nombre no quiero acordarme (después Kodama me denuncia) quiso remedar al Pierre Ménard con una obra del mismísimo Borges. Su libro quedó cainita, es decir, sin derecho a ser impreso. Pues bien, Gi que leía los periódicos del futuro para ganar apuestas de caballos, estaba enterado de las jugadas de K. y se refirió a ella en estos términos: "Mire, amable señora, que apareció en momento inoportuno, sin duda alguna adrede. Si seguimos al lado de la vidriera quién sabe cuántos problemas más van a salir de sus figuras. Vidry es como los estados viejos: ateroscleróticos, cada vez más lejos de la utopía… Le propongo que no se ensañe con la gente de Hipona. Allá nadie le importa quién es hijo de quién: no tratan de resolver el misterio de la Santísima Trinidad, como lo confirma la famosa leyenda de Agustín y el niño en el mar. A cambio la acompañamos al limbo a que visite a su marido y nos conseguimos unos espejos de esos que tienen en Harvard para la invisibilidad, para que nadie los describa. ¿Estamos?"
  • VV.AA.

    Publicado el 12.06.13

    —Bien, creo que ya lo tengo —se dice Eliza, que sigue escuchando —, la clave está en la emulación de ese tal Pierre Menard (la pista es el nombre: piedra). Debo encontrar a un hombre capaz de llevar a cabo la hazaña de reescribir una entrada, o un fragmento, de la historia alterando por completo el significado, y el estilo, si es posible, sin cambiar ni una sola coma del original. Debería revisar profundamente, aunque solo sea, la frase fatídica: “Tres sirenas, Isabel, Emma y Anna, han sido convertidas en piedra”, claro que dejándola como está. Esa tiene que ser la única forma de terminar con el sortilegio. ¿Dónde encontraré a mi brillante paladín? ¿Será un tipo normal, de los que no hacen otra cosa que caminar, trabajar y dormir? ¿O será por el contrario un gran héroe de los que invaden, guerrean y violan? ¿O un santo eremita de los que ayunan, oran y se fustigan? O un sabio inmóvil, estudioso e insomne. O quizá un vividor que solo se dedique a trasnochar, comer bien y beber y seducir a las incautas. Qué tal un poeta que gima, rime y se emborrache. Pudiera ser un atleta que entrene sin descanso, compita con rabia y no tenga compasión de sus rivales. Un marginado que malviva, se humille y odie. Un extravagante que desvaríe, rehuya y envidie. Un asesino que acecha, maltrata y se jacta. Un payaso que finge, se desgañita y llora. Un escéptico que se escurre, alardea y desprecia. —Joder, vaya plan, ¿es que ya no quedan caballeros que defiendan a unas damas en apuros? —Pues chica, después de este repaso, no lo veo fácil—dice Dioni—Mira a ver si te sirvo yo que solo hago que llevar el negocio de la Oreja, mirar el mar y envejecer.—¿Tú puedes reescribir?—Lo intento, si no hay otro.
  • Furor

    Publicado el 14.06.13

    — ¡Por supuesto!—exclamó el presidente de la Orden de Varios Autores, caballeros perseguidos por el rey Barthes. Reunidos en un palacete de la costa ligur (Control-F) que perteneció a la difunta Longoria y que heredó su sobrina, decidían quién se convertía en piedra y quién no, puesto que eran los encargados de contar las historias. En vez de espadas tenían plumas como San Juan y en vez de caballos tenían en mente aquella reflexión de Platón sobre el auriga y los dos caballos que tiran del alma y que hay que aprender a gobernar. Para ellos la escritura tenía que ver con ese aprendizaje. —Todo está ligado— proseguía el presi—La piedra que se comió Cronos, la piedra filosofal, Pierre Ménard, Vidry que le estaba sacando la piedra a los escolásticos por haber ingerido el limpia cristales. Los caminos están hechos con piedras. Además no hay nada que no pueda solucionar una de ellas. Hay que emular a Pierre Menard, entonces. Muy bien. —Momento— lo interrumpió el vocero de algún sindic. — Hoy en la era de la pluridisciplinaridad, nos toca hacer el trabajo del autor, del narrador e incluso del lector y no nos pagan más, la mayoría de nosotros sigue viviendo como mendigos. Me muero de la pena con Eliza, pero no es justo. —Algunos aplauden, otros golpean la mesa redonda—El presi pide silencio y el vocero continua—Alguien tuvo que inventar heterónimos para ser leído. —Otro, Antoine Volodine fabrica muñecas de trapo para que den la impresión que escuchan sus relatos. Ahora resulta que Dioni pretende quitarnos el trabajo haciéndose pasar por autor. La tiene fácil. Sólo tiene que decir: “Tres sirenas han sido convertidas en piedra”. ¿Qué lector le va a creer? ¿Quién de nosotros le va a creer a ese borrachín, extranjero que ni siquiera los griegos comprendieron y por eso escribían tragedias? Como nadie le va a creer a Dioni, las sirenas dejarán de ser piedra berroqueña. — No es tan fácil. — dijo otro vocero. —Antes de Dioni había alguien que hay que licenciar ¿dónde está?
  • VV.AA.

    Publicado el 14.06.13

    —Lo siento, pequeña Liz, he recibido un mensaje de la Orden de VVAA, que es una especie de SGAE de estos tiempos, y me dicen que no puedo escribir si no me saco el carné. Por cierto, que creo que me confunden con mi casi homónimo Dioniso porque me llaman de todo y me sugieren que le ceda el turno a Apolo, su hermano dengue y presumido. Yo ya no estoy para muchos trotes y no quisiera que me echaran encima a todo el cuerpo legal de los derechos de autor que manejan con tanta soltura, a pesar de las calderadas de habas que cuecen en su casa. Pues anda que están las cosas finas. Escribes una frasecilla y tienes que demostrar bajo tortura y penalidades sin nombre que es tuya. Vamos, que no. Ya sabes que en mis tiempos jóvenes fui tirano de aquí cerca, de lo que es Siracusa, pero ya estoy retirado y no tiene ni comparación con que te acusen de plagiario. Beth, niña mía, yo era el último de la jerarquía del griego ese de los caballos que te llevan de aquí para allá, el autócrata, justo por debajo de los sofistas, también habría que hablar de qué es peor, pero no me voy a liar ahora. He cambiado, o solo he envejecido y lo único que quiero es sentir la brisa y verte feliz. Cuando me jubilé, me dieron una indemnización que me gasté en un viaje a una medio isla propiedad de unos algonquinos (luego creo que se la vendieron a unos holandeses) y entré en un sitio que tenía dos leones de piedra (lo siento) y dos fuentes en la puerta. Allí se ve que le ponen nombres a las cosas porque se llamaban Paciencia, Fortaleza, Verdad y Belleza (observa que ha desaparecido el Bien). Creo que no sé nada de la Belleza y dudo mucho de qué sea Verdadero o no. Mi antigua Fortaleza se va agotando. Pero he aprendido a tener Paciencia
  • Furor

    Publicado el 15.06.13

    ¿Cuántos inocentes no perecen por una confusión así? Los VVAA son amigos de los rebeldes que siguen rencorosos por haberlos tenido prisioneros aquí en la cueva. —Ese Dionisio mítico… Los mitos los creó la gente que vive con envidia. Mírame a mí que soy uno y me ponen a espantar marineros, entre ellos el bueno de Odiseo. Los mediocres que buscan cómo pueden poner a los héroes al mismo nivel que ellos. Yo también renuncié a la vida que me habían destinado; preferí ser sirena de ambulancia. Así como van las cosas, el dios Dionisio, ese dios estupendo, algún día será derrotado por Apolo… Pero aprovechemos que la Orden se ha equivocado de Dionisio para que tú digas la frase y salves a mis hermanas. Dale, Dioni.¿Sabes? De ahora en adelante te llamaré Sobrado de tigre para que nunca más te confundan. Porque eso eres: los sobrados de un tigre. Has librado tantas batallas en la vida que quedaste vuelto un guiñapo. Descubriste lo que hubieras querido descubrir cuando eras joven. Ya para qué, te preguntas. Y yo te digo: Uno cree que la rayuela la juegan mejor los niños pero en realidad somos los viejos… Los viejos jugamos mejor así el cuerpo nos falle. Somos más creativos, no como los muchachos que creen que todo es meter y sacar. Claro que yo no sé qué es eso por esto de la cola… A estas alturas no sé si tengo una o es esta histeria que no me deja sentir placer por miedo a que si lo siento descubra que la realidad es menos que la fantasía... Joder, ya me estoy enredando. En la escala de Platón soy un cero a la izquierda. — Eli, pero permite que yo sea el único humilde porque después a la Orden no le va a gustar tener a dos humildes en un mismo libreto. Se empeorarían las cosas. —Di la frase de una vez. Mato a FtMrgn y vuelvo por ti… Pensándolo bien ¿por qué no dices de paso que la Orden se convierta en piedra? —Ellos ya son de piedra. Nosotros, el musgo que brota de ahí. —¿Por qué no conviertes en piedra a FtMrgn? —No a ella no es posible. Ella es el movimiento mismo.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.06.13

    ¿Se mofa el rey Barthes de todos ellos aposentado en su castillo Lexías? Así discurre repantigado en su trono: “Si Dioni escribe ‘piedra’ caerá en el pozo insondable de los significados, y peor que eso, atraerá a todas las ‘piedras’ vividas por la lectora, en este caso FtMrgn, desencadenando un proceso mil veces más letal que el que hasta ahora están sufriendo. Si escribe Isabel, Emma o Anna, todas las Isabeles, Emmas y Annas del mundo pueden quedar afectadas por el hechizo. Qué gran truco de la astuta maga. El antídoto propaga y multiplica la enfermedad. No es la incredulidad lo que hay que vencer, como piensan los caballeros de la Orden, sino el exceso, la falta de control sobre la marabunta de circunvoluciones en el cerebro de la desalmada.” —Sin querer llevaros la contraria, mi amo, ¿no es una teoría algo exagerada? —opone con timidez el bufón Yorick, sentado diez gradas más abajo del sillón monarca —¿actúa la incantación en todos los casos? ¿no se libran, por ventura, los simples, los que no tienen ambiciones, los rendidos como Dioni, ese al que llaman Sobrado de Tigre, con metonimia espeluznante?—¡Mal bufón, traidor a la mano que te da de comer! ¡No mereces vivir en el hermoso castillo de Lexia, edificado por Sosir, Hjlmslv & Sons Arquitectos Asociados para disfrute de philologicians y savants! ¡No eres digno de habitar en el Reino de Ypertestolandia! —clama Barthes I. Con mano temblorosa por la perlesía y las dudas, Dioni escribe: “Tres sirenas, Isabel, Emma y Anna, han sido convertidas en piedra… de toque” —¿Jaspe granoso? —No, yo quería decir: “Aquello que conduce al conocimiento de la bondad o malicia de algo”. —A saber lo que habrá entendido FM.
  • Furor

    Publicado el 19.06.13

    – ¿Le muestro lo que veo en mi bolita de cristal? – preguntó Yorick para embejucar al rey a propósito. Le encantaba ser castigado. Barthes no solo le había dado el empleo sino que se lo recomendó a FM los fines de semana que no lo necesitaba porque acostumbraba a dar paseos por las catatumbas en donde sobraban calaveras. – Sabes al dedillo que detesto que me muestren. Sugiéreme, ponme a imaginar. Sino no podré matar a ningún autor. Cada vez que olvides esto, te obsequiaré una buena lapidada. – ¡Gracias, majestad! Veo lo siguiente: Después de lo escrito por Dioniso, FM se ha acercado a las hermanas convertidas en estatua. – Ya veo: ahora que son piedras de toque quiere confirmar que tan mala es. – Sí, es como hacen todas las brujas. Parece que todas sufren de inseguridad. “Espejito, espejito”, ¿sí ve a qué me refiero? – Ahórrate las referencias. Un buen lector las encuentra por sí solo. – Se acaba de desvestir dejando a un lado su manto venenoso que fue el mismo con que Medea volvió furiosos a la futura esposa de su hombre Jasón y al padre de esta. Si yo estuviera ahí me robaría el manto y viviría feliz con él puesto. Otros sentirían cierto apetito por el cuerpo de la bruja, yo no, así que no entro en detalles. – El cuerpo de la bruja es una delicia. Pero por esta vez no caigas en digresiones que estoy muy intrigado. Estoy a punto de decirte que no me sugieras, que me muestres. Mírame que estoy comiendo uña. – No lo puedo ver. Su majestad está muy arriba y ayer usted me obligó a comerme las gafas. – Sigue. – Se ha desnudado y se encuentra frotando su pubis contra una de las estatuas, parece bailando pero haciéndolo con violencia. “Ay, ay”. – ¿Qué dices? – Está gimiendo. Ahora se me hace que está llorando. – Es imposible. La bruja no llora. Ya se me hacía raro Ja Ja. La bruja no se muestra. Si lo hace deja de ser tan poderosa, pierde maná, es una ley inquebrantable. Seguro mandó a una aprendiz para ver si era una trampa…
  • VV.AA.

    Publicado el 19.06.13

    Nikos Daumais es un detective privado, mitad griego, mitad francés, que vive gran parte del año en una isla del Egeo. No se sabe con certeza cuál de ellas. Es muy discreto sobre el tema porque en sus ratos libres hace crítica literaria, más bien dura (hay quien dice que es el autor del puntilloso “aliquando bonus dormitat Homerus” [Hasta Homero la pifia a veces, traducción libre]), y no quiere que le rompan las narices. Esta mañana ha recibido un correo-caracola con un mensaje grabado: “Necesito tus servicios. Ven enseguida. Fdo. Morgan le Fay”. Nikos es un tipo concienzudo. Lo primero que ha hecho es irse a la biblioteca de Adriano a hacer algunas averiguaciones. Estas son las notas que toma (el Ojo de Cristal, aburrido por falta de uso, estaba leyendo unas revistas sobre las últimas tendencias en clámides y fíbulas y las vio por el rabillo del ídem): “Morgana procede de mormoroin, una antigua palabra bretona que significa ‘Sirena’. “O de mori-gena, que significa Nacida del Mar”. “Geoffrey de Monmouth en la Vita Merlini (Vida de Merlín) del siglo XII, escribe que Morgana ("Morgen") es la mayor de nueve hermanas que gobiernan Ávalon”. “Escritores más tardíos como Chrétien de Troyes, basándose en la interpretación de Monmouth, han descrito a Morgana vigilando a Merlín en Ávalon”. La documentación sobre el asunto es abundante y confusa. De momento, no le encuentra significado. El Ojo se metió de un salto en el bolsillo del detective cuando salía y viajaron juntos hasta Messina. Allí se encontraron con FM. El Ojo llora recordando los viejos tiempos y le moja el bolsillo a Nik. —Compruebame lo de las sirenas y hazme un informe—manda Fat. —Necesito un disfraz
  • Furor

    Publicado el 20.06.13

    Con tanta versión de su leyenda cualquiera se desubica: FM quiere saber si es sirena o bruja o Fuerza Militar. Si está contra o con su hermano Arturo, si se opone o no a su maestro Merlín. Una lanza atravesó en dos a la “stagiaire” de la bruja. El lanzador fue el detective-crítico que era freelance (lanzaba por encargo). Con el frote, las piedras de toque mismas (son vivientes como el Ojo de Cristal) descubrieron que no eran unas sino sirenas y entonces el hechizo desapareció. Nik quería estudiar la fisionomía las féminas dormidas pero llegó tarde.—¿Al hamdou lillah?—dijo.— What? Do you speak english? — Creí que eran moras. Mori-genas: Nacidas de Moros. — dijo Nik a sus adentros. —A little bit. — respondió a las hermanas y una de estas: — Mira, habla francés. Dice que la tiene pequeña. No importa, a nosotras ni nos va ni nos viene. ¿Quiere que le mostremos las domingas? Quisiéramos salivarlas, pasamos tanto tiempo en piedra pómez. — Si de esa pa'l pedicure. — dijo otra. —Se intimidó el detective. — ¿Porqué lleva un bigote postizo? — preguntaron y cantaron: "Poco pelo, poco pelo para qué quieres barbero". —Risas— ¿Y ustedes porqué tienen cola?—Porque venimos del agua. Si tuviéramos alas vendríamos del cielo. Si tuviéramos pies, de la tierra. — Sí que eres bruta. Pon a un hombre a hacer apnea y no va a sentir que tiene aletas sino alas de lo drogado que quedará. Pero díganos, apuesto hombre, ¿qué le hace que le digamos quiénes somos? ¿Porqué se disfraza y le preocupa tanto la identidad? — Sí, nos sorprende que un existencialista nos haya salvado. Normalmente no sirven para nada. O se vuelven fachos o se suicidan, muy pero muy pocos se vuelven humanistas. — Esto, tan solo pasaba por aquí. — Anda, nos salvó un pasante, qué lindo. ¿Pero porqué se disfraza? — Porque mentir es la única forma de amor que existe, hermana. Nuestro príncipe azul es un romántico. — ¿De casualidad no conocen sirenas que tengan pies, sean brujas y no hablen tanto? ¡Me están enloqueciendo!
  • VV.AA.

    Publicado el 20.06.13

    « Un’ jolie fleur dans une peu d’vache/ Un jolie vach’ déguisée en fleur » canta Monsieur Georges l’anarchiste. Todo el mundo andaba disfrazado aquel día. Fat va de Sigfrido o de Asterix, no estaba muy claro, y Nik, en lugar de ir de Brunilda o de Obelix, que sería lo propio, se puso un traje de príncipe azul Florimond, el de la Bella Durmiente, que ya hay que tener cuajo para ajustarse las calzas y echarse encima la capita esa de tres cuartos. El Ojo de Cristal se hizo con un parche negro y se convenció a sí mismo de que iba de pirata. —Llamadme Morgan d’Oeil, El Sanguinario— dice bajito para que no lo oigan. Todavía va en el bolsillo de Nik. Es algo fantasioso el bueno de OdC, y por lo que parece algo influenciable a la hora de seguir con las derivaciones del nombrecito —¿Hay un baile de máscaras?, Ole, Ole— las sirenas estaban muy contentas por haber recuperado la vida. —Sí, pero vosotras no vais disfrazadas. Poneos estos prêt-à-porter que os he traído—sugiere Fat. —Uy, no, no, que parecen los mantos de Medea y salimos todas ardiendo como la otra vez en el Brinnevin. Usted es que no descansa nunca, ¿verdad? Ya le salió mal el truco con su Arthur y quemaron a una pobre que no tenía la culpa de nada. Ni que le hubiera cogido afición. —Que no, que es la última moda en pareos y así os tapáis esas escamas horribles que, de verdad os lo digo, ya no se llevan este año. —las quiere convencer la maga. —Las mujeres, siempre hablando de trapos— piensa Nik, y se tira con disimulo del panty porque le está apretando en lo que finamente podría llamarse la zona inguinal. Buenas son las sirenas para dejar pasar algo así. —¡Tío, que te estás rascando los huevos! Mira, mira, tiene tres. El detective se palpa horrorizado y, efectivamente, uno, dos, tres. —Eeeeh, ya está bien de tocarte, que hay señoritas delante. El sofocado Daumais no tiene más remedio que meterse mano en un aparte y se encuentra, claro está, con OdC. —Qué susto, ¿tú quién eres? — Call me Morgan. —Joder, qué perra.
  • Furor

    Publicado el 21.06.13

    –Díganos, Tres Bolas, ¿en qué consiste el trabajo de crítico? –preguntaron las curiosas sirenas– ¿Adán viene del barro, no es cierto? – se emocionó 3B, le encantaba la pedagogía– Y Eva de Adán. Pues en eso consiste nuestro oficio: llegar a Eva sacudiéndonos del barro. –Ah, ya ¿y qué sucede cuando uno crítica una sinopsis? – 3B como no las conocía mucho pensó que le estaban tomando el pelo– El resultado debe ser una Eva del futuro. Con tecnología de punta. – observó una sirena antes de que respondiera – Claro, ni siquiera hay que pasar por Adán – Dijo otra. – 3B miró para otra parte, abandonando la conversación. FM acababa de hacer la cola para el buffet Paqui que habían contratado para la fiesta de máscaras. El detective miró la cola y se le puso como una piedra impidiéndolo para hacer la cola. “Qué colota la de esta bruja, ahora sí entiendo porqué le dicen Medusa en ciertas leyendas”, pensó. FM adivinando sus pensamientos lo invitó a que se sentara con ella en un rincón. –Ven, 3D– lo llamó la bruja (había dicho “D” en vez de “B” al llevarse una cucharada de pipitoria a la boca. Las sirenas que creían que les estaban hablando dijo una: – El 3D debe ser: “después del barro la mierda, en vez de Eva”. – Oye hermana, qué lucida eres. Estás a punto de convertirte en crítica, pienso yo. –pensó la otra. – Pero tienes que ser más elegante, sin palabrotas. – No, las huevas. – ¿Cómo? Alguien preguntó por mí – habló Odc, quitándose el parche para asomarse. Entretanto el gran Brassens tocó su segunda canción para la Fête de la Musique: "Chantez, dansez, villageois la nuit gagne/Le Mont Falu/Le vent qui vient à travers la montagne/Me rendra fou"
  • VV.AA.

    Publicado el 21.06.13

    —Una gran fiesta al modo veneciano, Milady. Estoy impresionado —empieza la conversación Nick, que nunca descansa—, música, manjares y belleza, todo lo que un hombre puede desear. ¿Puedo preguntarle algo que me intriga?—Naturalmente, querido Nikopoulos. —¿Estaba todo previsto? ¿Es esto un final feliz? — ¿Por qué piensa eso? —Las nueve hermanas de Avalon. Me documenté antes de venir. Si quitamos a Betty que se quedó con Dioni y la añadimos a usted, creo que salen las cuentas. —Concienzudo Daumais, usted que es griego-francés conocerá al otro Georges, el meteco, el judío errante, el pastor egeo, el que ya descansa en el Olimpo del Olympia. ¿Sabe también el nombre de las nueve? —Creo que sí, lo apunté en mi libreta —Dígalos —Un momento —saca sus notas— Thaitis, Claiton, Thitis, Glaiten, Glaitonía, Moronohuei, Mazohuei, Taironohuei y usted, a la que me guardaré de nombrar por si desencadeno un nuevo conjuro también preparado para cazarme. —Cauto Nik. Bien, como puede ver, los nombres no se parecen en nada. Justo debajo de la mesa el terrible Morgan bebe ambrosía con un cuentagotas como si fuera un colirio y sigue llorando, pero mete baza —Fueron cambiados por Fessesbelles cuando les dio las pie…, las esm…, uh, aquí no se puede decir nada porque enseguida te convierten en cosas. —¿Qué te apena tanto, pequeño mirón, qué te hace lloriquear de esa manera?—pregunta la delicada Fat. —Tengo miedo. —¿De qué?—De los críticos literarios. Nichos tiene un sobresalto. —He oído que se quieren saltar a Adán y entonces los piratas desaparecerán y los niños dejarán de leer sus aventuras.— Creo que desvaría, le ha sentado mal el brebaje de los dioses, ¿está muy cargado? —No, lo he pedido light porque las sirenas borrachas son un espectáculo atroz. Mira, Chris o como te llames, los críticos literarios también se cambian de nombre como las sirenas y dicen cosas que no piensan de verdad y se contradicen como el que ahora canta je voudrais avoir la foi d’ mon charbonier —Lo que sabe ud, doña
  • VV.AA.

    Publicado el 24.06.13

    Uno de los vasos que cayeron de la mesa lo hizo bocabajo y justo encima de Chris, dejándolo prisionero. Tal fue, pues, vidrio encerrado por el vidrio, de manera que la materia se convirtió en su propia cárcel (qué bien queda esto). Aún había algo de ambrosía resbalando por la paredes del recipiente por lo que se formó un charquito en el que el Ojo no tuvo reparo en bañarse con delectación. En realidad, su inopinada celda era de muy buena familia, una copa fabricada en Murano, con iridiscencias producidas por exquisitos prismas envolventes tallados en el cáliz y un fuste armoniosamente torneado que no desmerecía a pesar del poco airoso decúbito prono, si se nos permite la expresión. A Chris, el “Libiamo, libiamo ne'lieti calici” que acababan de cantar en el escenario le había soltado la lengua —Me perdonará Ud. el atrevimiento, pero se ha quedado con el culo al aire. La bellisima y diáfana ragazza se hizo la ofendida y no contestó. —No importa demasiado, puesto que nadie se fija en nosotros, pero, dígame, ¿debo considerar su caída sobre mí como un intento desesperado de seducción?, ¿acaso me ama y quiere que sea solo para Ud.? Más silencio. Apenas se pudo ver una renuente gota de ambrosía dibujando un brevísimo destello rojo a través de una de las altivas aristas de la copa. —Comprendo, no hemos sido presentados. Me llamo Morg…, digo Christopher von Täll (no puede evitar darse pisto), pero puedes llamarme Chris. He tenido una vida llena de aventuras. Una vez conocí a nueve hermosas esmeraldas de las que me enamoré con pasión (error, Chris, no se puede hablar de amoríos pasados a una dama con la que pretendes congraciarte). Las he seguido por todo el mundo. Y ahora, gracias al azar, las he vuelto a encontrar. Bueno, a ocho de ellas, para ser exactos. Están aquí, en el ombligo de las sirenas (es muy dudoso que las sirenas tengan ombligo, un adminículo que se sitúa justo en el famoso entronque) —Cállate ya. Quiero escuchar la discusión entre Fata Morgana y Nik Daumais.
  • Furor

    Publicado el 25.06.13

    La carcelera no se perdía una. – Dígame al menos qué dicen. Como está encima mío no escucho. – pidió Chris. – Al parecer iremos a Gomorra. Cuenta la biblia que un par de ángeles fueron a conocer a su gente, los hospedó alguien que quería conocerlos. Pero los habitantes querían conocerlos también, entonces forzaron la puerta y los conocieron. YHWH que es un primo de los VVAA, enojado por tanto conocimiento, se le subió la sangre a la cabeza y como un volcán derramó su fuego sobre la ciudad. – Pero YHWH es un conocedor también. – ¿Por qué lo dice? – Vamos, "conocer" en hebreo es un verbo demasiado transitivo. – Entiendo de la misa la media. – Pues que en Gomorra todos follaban con todos. Como YHWH es más grande acabó con la ciudad de un chorro. – Los terrícolas no estamos invitados a conocer lo mismo que Yahvé. – Y eso mismo es lo que busca el detective: “conocer”. Yo ya me sospechaba que citar a Edith de primera en la lista de las estatuas no había sido gratis. Pero ¿qué tiene que ver Edith con las nueve hermanas de Avalón? – Muy fácil, de verdad que Ud es un soquete. Si pudiera liberarme de Ud lo liberaría de inmediato. Nick piensa en un poema de Apollinaire que trata de nueve puertas: “O Portes de ton corps/ Elles sont neuf et je les ai toutes ouvertes/O Portes de ton corps/Elles sont neuf et pour moi se sont toutes refermées”. – Nueve puertas que se abren y se cierran cuando uno quiere… ¿Qué son? ¿Las de un centro comercial? – ¡Exacto, señor von Täll! A Gomorra la han convertido en un centro comercial, mientras que a las hermanas legendarias les han cerrado puertas que son cruciales, convirtiéndolas en sirenas. Morgana tiene miedo de ser la décima, pues la ciudad está creciendo. La quieren llamar La Grande Gomorrhe. Y sin las puertas de ellas, Nick no puede “conocer”. ¿Capito? – ¡Iremos a visitar un centro comercial, qué chévere! – La carcelera sintió ganas de llorar, pero se había acabado la ambrosía.
  • VV.AA.

    Publicado el 25.06.13

    —Una cosa es conocer y otra ‘entender’, mi estimado receptáculo, con perdón por la desinencia —opina Chris. Me pasa a mí igual con el datsein y el mitsein, que me suenan pero no los acabo de asimilar. Aunque lo de los seins algo sí que me pone, aquí, rodeado de sirenas con los susodichos al viento fresco del Tirreno, y el tirano (j’m’excusse) escuchando en la Oreja sin que nadie le preste atención. Casi el último de la saga, pues sabrás que mayormente el personal originario se despistó con la sombra del Yocul (sorry, es la última, prometido) del Sneffels. Al final parece que no ha habido discusión y nos vamos todos a Gomorra. No sé cómo andamos de fechas, a ver si pillamos el holocausto que tienen programado, una fiestorra con fuegos artificiales que va a montar el Tetragrámaton, otro con nombre prohibido, que no puede pasar sin organizar alguna movida cada poco. Se ve que la basca de por allí es muy enrollada y tienen una cosa que le llaman el Pecado Nefando, que debe de ser una banda de música que han contratado para la ocasión. Y van a venir dos chavales guapos como querubines. Son muy graciosos porque empiezan a contar a los Justos y nunca llegan a 50. Digo yo que no debe ser un nombre muy extendido. La verdad es que ya no sé si me equivoco y estoy hablando del pueblo de al lado, que también son muy de la juerga. Es que siempre hay diferencias, porque unos son sodomitas y se van a hacer famosos de la leche por no sé qué invento de mucho tirón en los tiempos venideros, pero los otros van a ir siempre al rebufo, con ese nombre que tienen, claro, nadie quiere saber nada de gomorrizar, que será lo que sea, pero suena a rayos y así no hay quien venda el producto. En conclusión, es todo cosa de lenguaje, más que de metafísica, como se ve que ya averiguó este Martin, que, mira que casualidad, se llama como uno de los burros de la agencia de viajes. Y hablando de agujeros, me acabo de dar cuenta de que yo vendría a ser como un tapón para uno de los nueve. Pero voy igual
  • Furor

    Publicado el 26.06.13

    Parece como si Chris hubiera consumido perica que es como llaman al polvo blanco de la maizpira que lo pone a uno a hablar sin parar. La nueva cofradía emprendió camino y Daumais depositó a Chris al lado de sus dos otras gonas. Chris se dirigió a estas de esta manera: – Hola muchachas. Otra vez vine yo solo. El resto de la basca anda en la biblioteca hojeando el Pagaremus. Carajo, toma mucho terminarse un libro para que yo salga con que todo es cosa del lenguaje. – Qué quiere, Monsieur, son las palabras, no tenemos nada más. –replicó una. – Sí, lo que sucede son las palabras. –– completó la otra. – Sin embargo, las palabras nos abandonan, hay momentos en que las palabras nos abandonan, ¿terrible, no? – Ambas eran Becketianas y como suele pasar en las obras del autor no demoraron en quedarse en silencio. Chris prosiguió: – Sí, mis amores, pero para qué el lenguaje si uno quiere enseñar y no lo escuchan. Así está la situación, me perdonaran la queja. A los profesores los están echando por montones y apenas intentan anidar en los foros del internet del infierno se les burlan sin piedad. Será dedicarse a gomorrear y a lo otro, aunque dicen que en el futuro no se podrán conjugar mucho los verbos. Como que mostrarán los seins pero a cambio de la alharaca de un feminismo de parroquia. Terminaremos como los gallos, sin el falo pidiéndole permiso a las gallinas para montarlas. Entonces mejor hacerlo bastante antes de que no se pueda. ¿Qué será gomorrear? ¿Qué pecado habrán cometido en Gomorra que es peor que violar ángeles, ese par de mozos garbosos? Nos hubiera podido decir Vidry, mi ex que hace rato que no reciclo. – ¿Nick qué ocurre? – preguntaron las sirenas. – No soy yo, es Chris. – Quiere niquer. – Las hermanas tenían razón: Chris no le dolía los profesores o lo que fuera. Le dolía que lo hubieran separado de su cárcel. “Ma liberté” cantaba algún Georges montado en una carroza de calabazas que le había ofrecido FM para el camino. Eran tiempos de cosecha.
  • VV.AA.

    Publicado el 26.06.13

    Las turmas se llamaban Túrmix y Mátrix y también eran mucho de bavardear (de momento, solo ha salido un mudo en esta historia y se quedó solo en su cama del hospital por insípido; un día habría que hacerle una visita), lo que pasa es que no le tenían confianza a Chris. Pero la curiosidad les pudo. —Dicen que quiere Ud. niquer…, y así en seco no lo acabamos de entender—Ah, oui, es que nos vamos todos de pique-nique, como ya habrán deducido. —¿Solo eso? —Bueno, hay otras acepciones que Nick el Étimo podría explicarnos, pero ya le hemos puesto una c intercalada para evitar malos entendidos. —Y Ud. ¿con cuál se queda? —Yo soy un caballero. —Tu vas faire la nique ton père. —se enfada Daumais en perfecto francés, aunque algo barriobajero, todo hay que decirlo. —CESTPASPOLI!—gritan todas las sirenas a la vez. —Tengamos la fiesta en paz—advierte FM— a ver, Ojo, ¿qué es eso del lenguaje? Yo no lo veo claro. No es lo mismo decir que eres de Paris Saint-Germain que del Paris Saint-Germain, como aquí, Mesié Domé, nos confirmará, o si no los Jorges que hace rato que no dicen nada. De donde infiero que cuando asevera con tanta rotundidad que todo es cosa “de” lenguaje se refiere a que, por ejemplo, nuestras alborotadas sirenas no serían nada si no fueran capaces de chamullar con tanto ímpetu y descaro. Mientras que si luego dice que es cosa “del” lenguaje viene a significar que nos llevamos a matar con lo del niquer, vg., sin que yo quiera reabrir la agarrada, porque connotamos de maneras diferentes, rectifico, que se me ha escapado el culteranismo, que entendemos los que nos da la gana, vamos. —Jo, usted, doña Fata, sí que tendría que dedicarse a la propedéutica, quiero decir, perdón, a desasnar a la tropa. —Ni una cosa ni otra y las dos a la vez. Tengo oído que lo malo son los delirios de grandeza y los chistes a tutiplén. O sea, que hay que ser humildes y serios. Y aburrir a las ovejas, de paso. Vámonos a Gomorra, a ver si hay ambiente.
  • Furor

    Publicado el 27.06.13

    A veces Homero duerme o le jala mucho a la "bonbonne" y como ocurre con los borrachines tiende a creer que lo que cuenta es chistoso. Lo mejor es escuchar a Túrmix y Mátrix e intentar aportar algo con la tercera bola. Quien narra no busca enseñar, sólo tocar el tambor que marca los pasos de la nueva cofradía. Eso sí, necesita cambiar de gafas porque confunde la tambora con el timbal, pero que no cunda el pánico, después de todo con nada se hace una fiesta. No olvidemos que por el error de San Jerónimo se festejan los cuernos de Moisés. Chris que tenía más movilidad que las turmas se asomó a ver qué pasaba afuera. Vio una ciudad de acero, como si el feo Hefestos le hubiera echado mano. Centelleante por los rayos del sol del mediodía, la ciudad tardó en mostrar sus murallas y una puerta abriéndose, como si estuvieran esperando a los aventureros. –– ¿Una de las nueve puertas? –– preguntaron las sirenas. –– No sé si están todas en torno a la ciudad o las demás se encuentran adentro. –– comentó Nick–– Si es lo primero debe ser porque se celebra la variedad de interpretaciones que encarnan las hermanas alegres y vigorosas. Si es lo segundo se celebraría la jerarquización, la pretensión de diagnosticar al hombre, tumor del tiempo. –– No exagere, detective. –– dijo FM–– Es apenas la primera puerta que vemos. Tenemos dos opciones o entramos o esperamos a que alguien nos reciba. Miren, alguien se acerca dando saltitos, debe ser una costumbre aquí o es un sapo. –– Es un sapo. Los conocemos de memoria. –– afirmaron las sirenas. El susodicho exclamó: –– ¡Bienvenidos, foráneos! Han secuestrado a nuestro rey luego de una borrachera. Nuestra ley dicta que el primer extranjero que veamos llegar lo convertimos en rey. Es perfecto que ustedes sean tantos porque tendremos varios reyes. Así toma uno mientras gobierna el otro. –– ¿Y si no queremos? –– respondieron todos molestos, incluyendo los Jorges que quisieron pilotear la carroza para devolverse. –– Es eso o la muerte. Uds escogen.
  • VV.AA.

    Publicado el 27.06.13

    Naturalmente, el sapo hablaba hebreo (עִבְרִית, sin problemas el editor de textos, qué tío), que, como se sabe, es un idioma sin vocales. La primera traducción la hizo Mátrix y los estudios filológicos más recientes la han considerado entonada y discreta. Sin embargo, hubo otra a cargo de Túrmix, más re-batida (perdón, perdón). El original empieza así: BNVNDS/FRNS/HN/SCSTRD/NSTR/RY/LG/D/N/BRRCHR (se puede comprobar con poco esfuerzo). Y el otro cojón tradujo alegremente: Baa No VeNDe Su FieRa Ni Su HieNa, eS CoSa TiRaDa eN eSTa TieRRa Y aLGo DoN BoRRiCo aHoRa/… Aquí se paró, porque al cruzar el Mar Rojo en el faetón descapotable de Osiris, que también se vino a la quermese cuando se enteró del plan, le cayó agua encima por culpa de un tipo que andaba jugando con las esclusas del canal de Suez, y pilló una carraspera en el conducto deferente que la dejó afónica a intermitencias. —Y ¿quién es Baa?—Cof, cof, un dios. —Se dice Baal —corrige Osiris, que es familia cercana. — Coj, coj, pues será que tiene frenillo hipertélico. —Y ¿por qué es un sapo? Todos se volvieron a Morgana. —Yo no he sido, y a ver si terminamos pronto, que me duelen los pies y necesito un baño de sales (este se me ha escapado solo, lo juro). Ante el desconcierto, Baa(l) arrea otra vez con las consonantes: FGDNTLS. “Fue Gidantilus”, propone Matriz. “Fuego de Nautilus, ahg, ahg”, corrige Túrmix. —Esto va a ser el cuento de nunca acabar. —¿Qué es el Nautilus? —Un submarino, navega bajo el agua, —¡Exacto! Eso es lo que necesita mi Ramses para darle en las narices a Moisés el chupacharcos. —Se están haciendo las tantas y seguro que cierran las puertas en cuanto se ponga el sol. ¿Qué tal si alguien le da un beso y acabamos? Todas las sirenas: —Uy, nosotras no, porque igual Baal es Baal Zvuv o Belzebuth, o sea, el monje misterioso que Gi lo convirtió para terminar con la teología parda. —Osi, tú que ya estas acostumbrado a las plagas. —No, que es primo mío y sería incesto. —Nick. —No venía en el contrato.
  • Furor

    Publicado el 28.06.13

    –– Aquí, general Baal052. –– dijo el sapo hablando desde el walkie talkie, invento de los mismos creadores del submarino Nautilius. Los escolásticos lo habían echado de la biblioteca con la ayuda de Gi que, atención revelación, descubrieron que era un viejo cleptómano y le propusieron curarlo. –– Sapo, soy el rey RV571, repito RV571. –– No hay necesidad de recordarme, sólo hay un rey. –– OK. Es que cuando me secuestraron pensé que se habían olvidado de mí. Me quebraron hasta el hueso de la oreja, ¿si sabe cómo se llama? –– Ni idea. No sea vanidoso. Cambiamos la operación Enroque891 por la Encarceladodeparqués649. Estábamos en el tiempo. –– Comprendo, se puede cambiar media hora antes. Yo mismo propuse ese arreglo. Mierda, a otros reyes les ha pasado que su hijo infringe las leyes que uno crea. Mi caso es vergonzoso. ¿Desde cuándo Abrahán se ofrece a sí mismo en vez de a su hijo? –– Teníamos que hacer parecer el secuestro verdadero. No contábamos con la visita de una bruja. Pensábamos que iba a venir Elizabeth, pero ¿qué se hace? Las sirenas son impredecibles. –– Debemos ser impredecibles también. –– Ah, no nada de eso. La última vez que lo fuimos terminamos todos gomorraeando y vino incluso Yahvé a gomorrearnos. –– Hable más bajo que lo escuchan, sapo. Lo de gomorrear es un secreto. El que gomorrea no puede ser rey. Necesitan a un foráneo que los castigue por gomorrear, sino no se gomorrea. Tardé en darme cuenta de eso... –– Nada que se deciden, nuestros nuevos foráneos. Les dije APLIKRE/L/LY/D/HDS/O/C/CHGN/O/C/JDN. (tradujo Túrmix : APliCaré La leY dE HEroDes : O sE chIngAn O sE jOdeN). –– Presiónelos. –– Calma, la puerta y la guillotina funcionan con luz solar. Tienen hasta la noche. Les propondré unas cañitas para que se decidan. ––¿Y si sacamos la guillotina de mano, no le hace? –– No le hace. Hay que cumplir con el protocolo. Los mataremos ordenadamente o no lo haremos. –– Espero que pronto. Me muero de ganas por pegarme una gom... –– ¡Shhh!
  • VV.AA.

    Publicado el 29.06.13

    —La ciudad tiene tres murallas concéntricas —medita Beatrice, que fue discípula aventajada de Hypatia. —Cada recinto tiene 3 puertas, así que en total son 9. Existen, por tanto, 27 formas distintas de llegar al centro atravesando una sola vez los cinturones. Si nueve sirenas quisieran recorrerlas todas, cada una tendría que repetir los intentos tres veces. Pero si los caminos no importaran y lo único que se pretende es alcanzar la zona más interna como sea, los mortales tienden a creer que es cosa fácil de lograr. Sin embargo, este laberinto, en apariencia trivial, ofrece una dificultad. Las puertas tienen el mismo aspecto por dentro y por fuera. Además el radio de curvatura es tan grande que no se aprecia la concavidad de la pared, por dentro, o la convexidad, por fuera. En consecuencia, no es elemental saber si cuando se atraviesa alguno de los pasos se está saliendo o entrando. Una vez franqueado el primer círculo, viniendo como es nuestro caso desde el exterior, aparecen 5 puertas (descontando la que acabamos de usar), tres de ellas llevan al sector mediano, las otras dos nos devuelven al desierto. Si con suerte acertamos con alguna de las primeras, volveremos a encontrar 5 puertas. Tres dan acceso al centro, nuestro objetivo, y dos nos devuelven a donde estábamos, repitiendo la situación. Si nos equivocamos una segunda vez, estaremos fuera de nuevo, y dudo que Baal nos permita repetir. El problema es distinto dependiendo del número de puertas (3, 4, 5,…) que se nos permita o se nos obligue a abrir. Se puede conjeturar que si el número es impar acabaremos siempre en el centro o en el primer anillo y si es par, el final será siempre el mediano o el origen en el exterior. Pero ¿qué pasa con las probabilidades? Me limitaré al caso más sencillo de 3 puertas. Llegar al centro = 0,36 (1x3/5x3/5). Terminar en el anillo externo = 0,64 (1x2/5x1+1x3/5x2/5). Están en contra. Y el caso es que ya han empezado a cantar los Pecado Nefando, “All you need is love”, qué rabia.
  • Furor

    Publicado el 30.06.13

    El sapo pese a venir de afuera no podía ser rey. Había leído mucho sobre Gomorra en donde no le seguían el consejo a Platón de que entre más sabio mejor gobernante. Más bien, a Marco Aurelio: entre más tonto mejor. Como querían volver reyes a los aventureros, tomando el riesgo de que estos los pusieran a esperar mil y una noches, luego de refrescarlos con cervezas de abadía les propusieron un tour no guiado por la ciudad (los guías estaban de shopping aprovechando que habían descuentos de cilicios). ––Oh no, nada de tures. –– protestó FM–– quiero mi baño o se la verán conmigo–– entonces se alistó para convertir a quien se le opusiera en la comida que recomienda hoy en día la ONU, precisamente los insectos de las plagas de Egipto. –– Y coj coj conmigo–– aseveró Osiris que quería un sauna. –– No hay problema. Para eso están los túneles que construimos para protegernos de los chorros que nos llegan de arriba. –– dijo el sapo, conciliador y abrió una puerta en el suelo para conducirlos adonde deseaban. –– Momento, sapo, yo busco un pene. –– ¿Ud no se llama Gogol? –– No, Daumais, Nick Daumais. El otro buscaba una nariz. –– Objetos perdidos, 3 calle Bermudas. –– ¿Beatrice? –– Te dio el nombre reciente de la calle, no conozco, sorry. –– Chicas apurémosle. –– habló Isabel, moviendo la cola angustiada. Emma alistó el hilo que le había regalado Yayita Inés para servirse en estas ocasiones. A Anna la abuelita le había dado una Virgen María en miniatura para que se la diera al minotauro que le encantaban las vírgenes. –– ¿Qué más nos falta? –– preguntó Beatrice. –– A mí, agallas–– afirmó Nick. –– No se apene –– le respondió el sapo mofándose. –– El minotauro es un amor. Daumais y las sirenas quedaron solos o no tanto. En una de las paredes leyeron: “Los muros tienen orejas y las orejas tienen muros”. Como quien se lleva una concha de nácar al oído para escuchar el mar, intentaron escuchar la ciudad para encontrar su centro. “I want a hold your hand” cantaba la ciudad.
  • VV.AA.

    Publicado el 30.06.13

    —No tenemos nada contra la música que están tocando—dijeron a la vez los Jorges—pero nosotros somos anarcos, no nos va lo de reinar. Si nos toca en suerte, abdicaremos en un santiamén y todo el mundo podrá gomoanarquizar lo que quiera. —No se puede hacer dejación del principio del poder—grita Baal —, es insustituible para conducir a los pueblos. —Para llevarlos al minotauro. La solución del pasadizo subterráneo para no tener que resolver el problema de las puertas es ingeniosa, pero ¿cuántos sobreviviremos a los arreones del morlaco? Ese miura es la ley y no queremos ni ley, ni Dios, ni patrón. —Dura lex, sed lex. Esto es solo un juego, ¿no os gustó The Man Who Would Be King?, vamos, desenrolla el piolín. —Tenemos un pequeño inconveniente. Si lo vamos tendiendo desde aquí, cuando queramos seguirlo nos devolverá al punto de partida y estaremos como al principio. —Joder, es verdad, hay que llevarlo desde el escenario-zigurat donde está la verbena hasta al eral ese que tenemos que torear. La solución incluye el problema. —¿Qué tal si mandamos a alguien en carro de fuego volador? —¿…? —¡Eh, taxi!. Ñíiiiiic. Frenazo en seco y bajada de bandera. —Elías a su servicio. ¿A quién llevo y adónde? —El que faltaba—se queja Baal—el que me desmanteló el cuerpo de profetas falsos que tanto me costó formar. Se agolpan todos en los estribos, pero solo cabe uno —Que vaya Nick que le da miedo el bicho. —Eso, con dos cojones (Túrmix y Mátrix se ponen de uñas), a mí me duelen los pies, no puedo andar.—sigue con la perra FM. —Te necesitamos para la suerte de muleta y capote con las mantas esas de Medea que te has traído. —Ya, y ¿quién hace de jumento para meter las varas? — ¿Tenéis centauros por aquí? —Yo me he traído la espada de pirata, puede servir de estoque—se despierta OdC, dormido todo el viaje. —Señores, señores, el contador sigue corriendo—advierte Elías. —Nosotras nos queremos vestir de manolas—las sirenas nunca dejan pasar una ocasión de divertirse. —Anda, ve tú—le dice J a J
  • Furor

    Publicado el 01.07.13

    Despegó el carro volador y Elías no demoró en cotorrear. –– Muchacho, ¿cómo te llamas? –– Daumais, Nick Damais. –– Vale, Nicky. –– Nick. –– De acuerdo Pique-nique. Préstame atención. Cuando gobiernes…–– Esto…–– Cuando gobiernes. –– Pero….–– No tienes que ser corrupto. –– Yo… –– No. No tienes que ser corrupto. –– Los Jorges… –– ¡Tienes que ser corruptazo! –– Hombre, antes de pensar en eso habrá que torear, ya escuchaste. –– Esa danza macabra es lo más bonito que hay. No le pares bolas a ciertos quisquillosos que le ponen alma a todo y berrean cuando matan a un toro pero cuando ejecutan a un condenado de pena de muerte ni se inmutan. Dime, ¿tú eres un bailador o un bailarín? Un bailador es alguien que si bien puede conocer la técnica sólo le preocupa bailar. Un bailarín no. A él le interesa tener una técnica perfecta. Es interesante saber qué tipo de toreador eres. A ver si apuesto por ti. –– Soy solamente un pensador. Esta será mi primera corrida. –– ¿Y eres un pensador o un pensarín? –– Me estás enfadando, tío. –– Excúsame, Nicky. –– Nick. –– Para que me perdones te voy a dar un valioso consejo. –– Adelante, ¡no puede ser que no hayamos llegado todavía! –– Después del consejo, llegamos. Párame bolas (Túrmix y Mátrix escucharon). La vida son las chicas que conozcas. Minotauros vaya y venga, pero tú tan joven que eres lo que tienes que hacer es conocer chicas. –– Nick, si me perdonas. Ya que tocamos el tema. –– habló Mátrix –– ¿Porqué no coges un cuerno del minotauro? –– ¿Uno o dos? –– habló Túrmix –– Así hacemos una quimera. –– no, es solo uno. Ley solo hay una para ponerla entre nosotras. –– Con un cuerno de esos, Nicky, te las levantas a todas. Esta es tierra de paso. Aquí la mayoría que viene cosecha solo una vez la tierra. Aprovechan que son jóvenes, no como yo. No entiendo porqué hay quienes los detestan. Somos más detestables cuando nos quedamos en un solo lugar. Colonizadores y todo pero eso ya es otra historia. Gózate la vida. Apresúrate de soñar.
  • VV.AA.

    Publicado el 01.07.13

    —Bueno, yo me gano la vida como detective, Don Elías, y aunque no me ha creado Mister Chandler (no, ni de lejos) pertenezco a esa clase de tipos misóginos que tanto dan de sí en las novelas del ramo. Tengo que seguir la tradición de mis epígonos (paradoja temporal), Marlowe y Spade, pongamos por caso. Me va bien con un poco de bourbon y unas partidas de ajedrez con un viejo amigo a la orilla del mar Egeo. Cuando hay que hacer un trabajo, como este de desenrollar el hilo, lo hago, siempre que paguen bien. —Misógino, ¿eh?, vamos, que no te van las tías —He conocido algunas últimamente. Ocho sirenas que son unas niñas, vírgenes, inocentes, encantadoras, ninguna se ha fijado en mí, excepto para reprocharme que me rascara la entrepierna. No las merezco, he visto demasiados crímenes y solo con que me olieran de cerca las corrompería. Los tipos como yo llevamos el mal incrustado en la piel. También he conocido a otra con más experiencia, Fata Morgana. Reconozco que me atrae y hace que Túrmix y Mátrix segreguen los jugos propios de su oficio. Quizá si en ese sarao que tenéis en Gomorra hay whisky y me llega para pagar tres o cuatro, caería en sus garras. Ella es la que me ha contratado y la que me manipula. Me da morbo que haga conmigo lo que quiera, pero Ud, que ha corrido mundo ya sabe cómo acaba esto. Después de utilizarme para sus insidias me dejaría tirado como una colilla. A propósito, ¿se puede fumar en su taxi?—Si claro, por fuego no será. Encienden los dos unos Gauloises sin filtro. —¿Café? Acabo de poner la Magefesa en el hornillo este. Tengo que darle uso al Chariot of Fire, voy a poner algo de Vangelis. Hace un rato que se ha puesto el sol y se ve la estrella Sirio con claridad a pesar del resplandor que da el vehículo. —Y Ud. qué, ¿se saca para vivir del taxi? —Se va tirando, pero yo era profeta antes, no es lo mismo. —Entiendo, queda poco que adivinar ya, ¿no? —Nos hicieron un ERE, nos dijeron que nadie quería saber el futuro —¿Por qué? —Porque es una mierda.
  • Furor

    Publicado el 02.07.13

    –– Gomorra sin gobernante–– aseguró Don Elías–– es como ser gobernado por Dionisio. –– ¿Cuál de los dos? Porque el otro anda muy tranquilo mientras no le dé por hacer una lectura de su libro. Escuché decir que ese día caerá envenenado. –– Pues bien por él porque ese debería ser el destino de todo libro: envenenar al lector. –– No estoy connotando. Lo quieren matar. –– Oiga ¿Ud cómo hace con tanta paranoia? hasta un autor neófito lograría sacar una trama escuchándolo. –– Es en serio. ¿Ud cree que por ser taxista y subir a su carro de fuego a todo el mundo las escucha todas? –– Pues, mire, apreciado Nicky. Aquí se tutea pero cuando se va entrar en debate es diferente. De pronto porque el “tú” y el “yo” está más del lado de la pasión que de la razón. Al primer Dionisio le admito que no lo reparo. En cuanto al segundo, es decir, el dios de la tragedia, el trance, el delirio, la ebriedad, le recuerdo que también desencadena el furor de las bacantes. Sé que cuando Ud piensa en las sirenas piensa en las Uríes de los mitos nórdicos que con una sola gota de su saliva endulzaban el mar. Pero yo me atrevería a preconizarle que piense en las bacantes. ¿Ud se acuerda porqué le cortaron la cabeza a Orfeo? Porque dejó de sonreírle a las muchachas. Ud es como un Orfeo que se refugia en un formato trasnochado de “roman de gare”. Algún día, no sé cuándo, lo de adivinador se me olvida, una o varias de las sirenas podrían enamorarse de Ud y si Ud no está preparado, las cosas se van a poner saladas. Ud quiere con FM, pero uno nunca sabe. Eso es como el juego de la petanca, adonde caiga la bola toca. –– “Apresúrate de soñar”... Las condiciones no están dadas. Si con lo que toma desempiolar apenas alcanza para descansar. Menos para vivir, rebelarse y peor para un freelance a quien le costará un huevo la jubilación. –– Cuando digo gozar incluyo a la muerte. No se le puede huir. Donde está la belleza, lo sublime está la carroña. A propósito ¿no huele los cadáveres del ingente minotauro?
  • VV.AA.

    Publicado el 02.07.13

    —Si puden ya no hay nada que hacer. Pero no me gustaría llegar tarde al trabajo que me han encargado. Dele gas a este cacharro, si es que tiene manera de hacerlo—pide Nick. Elías atiza la caldera a regañadientes y es verdad que algo se gana en velocidad. Ya se sabe, los taxistas tienen una opinión sobre todo —¿Dónde le va bien que pare? — Ahí, detrás del escenario. En lo alto de una especie de torre de Babel cantan a dúo los dos Jorges, que no se sabe como han llegado ya, Je me suis fait tout petit. Están por lo de Tous les somnambules, tous les mages m’ont / dit sans malice/ Los Pecado Nefando descansan en el stage y beben agua Evian con pastich. —Las rimas que nos da la vida—piensa el detective. —¿Dónde está la salida del laberinto?—le pregunta a una groupie un tanto tirada que se ha sentado en la mesa de mezclas.—¿Quién pregunta?—Marché Daumesnil—se cambia el nombre Nick, por una vieja cautela del oficio. —Encantada, yo soy la reina de Gomorra. Estamos esperando el Dies Irae de un momento a otro — Liber scriptus proferetur, in quo totum continetur, unde Mundus iudicetur—hacen los coros los PecNef con mucha guasa. —… y me tengo que acostar con un Rey antes de morir, no admiten vírgenes en el Walhalla (se ha pasado un poco con las palometas y se trabuca con los Cielos), ¿quieres ser tú? Porque al tío Baal hace rato que no lo veo. Si no quieres, no pasa nada, te convierto en sal y santas pascuas—Voy un poco corto de tiempo ahora. Si me esperas, hablamos. —Hombres, todos sois iguales. Ahí está lo que buscas. —OK, D. Elías, aguante el extremo del hilo que vuelvo enseguida. Y ahora, queridos niños, este capitulito lo vamos a acabar muy en alto, como dicen los plumillas, porque el taxista, no se sabe si por despecho o por descuido, acerca la punta del ovillo al carro y lo incendia. Una llamita retozona y sibilante perseguirá a Nick durante toda su andadura sin que este se aperciba. —Elías, coño, haga algo, que ese mozo no vuelve y yo me quedo sin himeneo —grita Grupie.
  • Furor

    Publicado el 03.07.13

    El Minotauro estaba a una cuadra vendiendo caramelos dulces con unos pordioseros en la penumbra. –– Qué sorpresa, ni en mis sueños más delirantes me imaginaba que hablaba. –– pensó Daumes sin dejar de ver los filudos cuernos que exhibía la criatura mitológica. –– ¿Qué esperabas? –– respondió el minotauro. El detective no cayó en cuenta que había pensado en voz alta. ––Yo como tú persigo a la ballena blanca, al “objet a”, a lo indefinible para hablarte en cristiano. Sin lenguaje no puedo. –– Daumes por primera vez dejó de ver sus cuernos y observó los caramelos blancos que vendía. –– Estos dulces son para sobrevivir. Cómprame uno o te doy una cornada. –– Cómo son de pasionales en esta ciudad. Es o lo uno o lo otro. Ni la fiera ni la hiena. El amor o sal y santas pascuas. Y a este le tengo que decir sí o sí. Parece que todos incluyendo la reina son muy educados pero se cultivan para sentir. –– se dijo Nick deseando que no le leyeran la mente. –– Caramba, pero este hombre está buenmozo. Déjenme sólo chicos. Ven acércate más y suelta ese hilo que nos vas a chamuscar. –– Los gamines se alejaron. –– Eee… el hilo era para no perderme. ¿Ahora qué hago?…eee…amable minotauro… –– Me llaman Mino pero tú me puedes decir Minnie y tutéame por favor. –– Eee…pues vine hasta acá… para invitarlo a la fiesta sí, para que salga a la luz. –– No es lo mío. Yo solo voy a la disco de al frente. –– Daumes miró el antro y casi se va de espaldas. –– Uy, pero es que yo sigo en horarios de trabajo. Cómo le parece que soy detective y crítico literario. Como me quedé sin piola, ahora soy crítico. En su opinión, ¿en una novela se utiliza el pasado o el presente? –– ¿Qué novela? Si es heroic fantasy a nadie le importa, ahora si intentas algo experimental, estilo Tristam Shandy, todo vale. Personalmente a mí me gusta el presente, me gusta sentir que un vivo me hace cosquillas. ¿Bueno pero vamos a bailar o no? En el moridero se escuchaba el “Wasa Wasa” que es una versión del Walhalla.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.07.13

    Por el lado contrario llegaba la cuadrilla sorprendentemente bien organizada. Las sirenas se habían puesto peineta y mantilla y cantaban un pasodoble titulado “Principio de placer” con la música de “Marcial, tú eres el más grande”, muy conocida en la baja Palestina aunque parezca mentira. OdC se había hecho una montera con el parche y se pavoneaba como un matador avezado. Con la cuerdecilla de agarre se fabricó la coleta. —Llamadme Tällito, el Niño de Ormuikan (Control-F, pequeños desmemoriados). Osiris cabalgaba sobre el sapo y empuñaba el tridente de Zeus a modo de pica. No era reglamentario, pero confiaba en que el tendido del 8 no se diera cuenta. A FM, por protestar tanto, solo le habían dado el papel de mozo de estoques. La verdad es que no encajaba mucho porque como es tan mandona quería ser presidenta y se había puesto un vestido negro tipo tubo y escote palabra de honor con gran despliegue de omoplatos y clavículas, cosa que no pasó por alto ND. A los clochards les regalaron entradas de sol. Cuando el detective consiguió cerrar la boca intentó pararlos. —Alto ahí, togueadogues, que Mino es legal y estábamos opinando sobre los tiempos verbales. —Nos gustan. Más que los escritos —cantan las sirenas sin dejar el compás binario —No hace falta que me defiendas, Nick, vamos al trapo—muge Mino. Tällito brinda el toro a Muraina (la copa estirada) que levanta la nariz con disgusto. El maestro cita en largo desde los medios con el capote barriendo la arena. Zaino y bien armado pero algo corretón debido a los muchos pases que le ha dado la vida, el cornúpeta se hace el longuis contra la puerta de toriles —Buuh, tiene querencia a chiqueros— las sirenas, que se han estudiado el Cossío por el camino. ND no quiere ver la humillación y se pone a releer Moby Dick. —¿Será posible, un tipo que fue capaz de escribir esto y que murió olvidado por sus lectores?—se dice con amargura.—Y la posteridad ¿qué?—le adivina FM. —Que le vayan dando a la posteridad. Quiero tu cuerpo ahora.
  • Furor

    Publicado el 05.07.13

    Se le lanzó encima a Mori-gena que era de las sirenas que tenían alas o al menos eso fue lo que dio a pensar cuando brotaron de su espalda gigantescos brazos del mismo color que el vestido. Alas de cuervo pero no cualquiera, de cuervo de Hitchcock. Majestuosas, capaces de atraer un ejército de pájaros y guiarlos para invadir alguna urbe. DM agarró del cuello a la bruja que se elevó por los aires como un meteoro y no paró de hacerlo hasta que abajo apenas se veía un minotauro combatiendo con hormigas y el "Principio de placer" cantado por las manolas, el viento celoso y que considera que solo puede gozar él lo había cambiado por el "Principio de realidad". Pero ni siquiera Eolo pudo impedir el goce de los amantes. DM cerrando los ojos menos por miedo al vértigo que para sentirse más cómodo soltó una mano del cuello de FM y en seguida, con el cuidado que exigen los deportes de alto riesgo, se bajó los pantalones y levantó la pollera de la bruja. En el bien preciado de la sirena alada de donde brotaba un sirimiri introdujo a Job, el nuevo compañero de Túrmix y Mátrix que, dicen algunos historiadores, había nacido poco antes de que DM dijera: "Quiero tu cuerpo ahora". Otros estiman en cambio que nació justo después. Entonces, ¿primero fue el vergo o el verbo? En la biblioteca del Egeo más visitada por Nick se encuentra una corta entrevista a Job que nos puede acercar a la respuesta: “Mi memoria siempre me ha fallado. Es un problema de nuestra especie ¿qué se le va a hacer? Además estuve desaparecido por mucho tiempo, ignoro si por una razón psicológica, política o económica. Pese a que cumplí con mi contrato con la ayuda de mis managers turmas y la paciencia de la buenona de FM, me sentí atolondrado, no recuerdo. Pero si estoy seguro de algo es que yo no muevo un pelo si no me lo pide Dios”. Cuando FM y DM bajaron del cielo eran cinco contando a Job. Hasta ahora no había muerto nadie. Se diría que la corrida de Mino y la nueva cofradía era una para nacer.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.07.13

    Descansan los amantes en un rincón del albero mientras la corrida se desarrolla a cámara lenta allí mismo, cerca de ellos. Toro y toreadores respetan el encuentro en las nubes que acaban de presenciar o intuir. —Nadie nos acusará de abusar del viejo truco de la “unresolved sexual tension”—bromea FM con complicidad. —Está muy gastado. Hay que innovar —ríe ND. —¿Crees que la faena de Tällito se ha visto perjudicada por lo nuestro?—Un combate arriba y otro abajo. Sangre y semen. Dos principios vitales. —Tampoco te pongas trascendente ahora. Cómo sois los hombres en cuanto abrís las exclusas. —Será tristeza post-coitum. —Lo que te digo. A ver si te la quito: ¿sabes que has llegado al do de sexta en la última aria? —¿Es un chiste por lo de los castrati? —No, estoy intentando ser fina. Podría decirlo de forma más brutal. —Me gustaría oírlo—No. Podría hacerlo, todo el mundo puede, pero no quiero. —¿Por qué? ¿Te da vergüenza el lenguaje común? —No me conoces. Tendrás que averiguarlo tú solo, mon chouchou. —Ah, ¿y ese apelativo? ¿no es cursi?—Te estaba provocando. No tenemos lenguaje para el amor. ¡Ni se te ocurra darle la vuelta a la frase, que te veo venir, Fénix de los ingenios! —No lo iba a hacer. Tienes razón. No es como la tauromaquia. Estos chicos, que ya van por la suerte de banderillas, pueden decir astifino, meano, monosabio, rejón, mulillas o brega, todas hermosísimas palabras, y nosotros tenemos que usar niñerías, procacidades o metáforas rebuscadas. —Eh, tampoco te pases, la mía no estaba tan mal. — Claro que no, mi col-col, mi buñuelito, solo que presiento que los tropos son un fracaso del idioma, cuando nos faltan palabras tiramos de más palabras, más inciertas, más ambiguas, nos enredamos en la facundia. —Pasaré por alto lo de buñuelito, que no me va nada. ¿Así que el caballero pertenece a la orden de los silenciosos? Pues hoy estás transgrediendo las reglas. —Tienes la facultad de desatarme la lengua, mujer, hada, bruja, maga, hechicera, espejismo, fulgor…
  • Furor

    Publicado el 10.07.13

    –– Soñé que dormía al lado de FM y tenía una pesadilla. Intentaba despertarme y no sé cómo hacía para verla pero la veía. Lloraba. Ella soñaba que lloraba también o estaba despierta llorando como en respuesta a mis berridos. En un momento me acarició la cabeza varias veces como si fuera su perro, mientras que yo no dejaba de moverme intentando despertarme para contarle mi sueño y que ella me consolara o para consolarnos. Me desperté y no estaba por ningún lado mi buñuelito. –– ¿Para qué vas interpretar tu sueño si lo que va a pasar pasa siempre? –– Le respondió Mino mientras desayunaban. –– FM madrugó para irse a Sodoma. –– ¿¿Sodoma?? –– No ves que golpee a una sirena con mi cuerno envenenado. Tiene dos días de vida. FM partió a buscar unas hierbitas. –– ¿A qué horas? ¿Porqué la heriste, toro? ¡Era un juego! ––Fue con la puntita no más. –– Habría que conseguir las matas o desflorar a la sirena, pero FM dice que ni de fundas. Que está muy jovencita. –– ¿Y a la peque no le dan ganas? –– Sí pero no quiere, dice que no es el momento y que ella quiere decidir cuándo es el momento. –– ¿Y no podría yo adivinar si el bendito momento llega pronto? –– Guapo, esta es la tierra de la estatua de sal que a propósito ustedes no han pasado a tomarle fotos. Detrás de las estatuas de la biblia o de donde sea siempre está Medusa. Y según ese mito, los hombres comienzan a acceder a la adivinación cuando Perseo derrota a Medusa que es la oscura hermana gemela de Palas Atenea. ¿No habrás ido a un oráculo? –– Por supuesto cuando se acercan las vacaciones voy a uno para que me diga cuál es el criminal y así me libero rápido. –– Pues las pitonisas tienen que entrar en trance (sus ojos se desorbitan, su cabello se desordena, como Medusa) para comunicar sus verdades, para convertirse en Atenea. Perseo como que mató mal a la vieja, entonces todavía no podemos adivinar nosotros los varones. –– Ah, changos. Entonces todo lo tenemos que solucionar con hierbas o jeringazos.
  • VV.AA.

    Publicado el 10.07.13

    Para distraerse mientras FM estaba de viaje, ND se fue a visitar la ciudad. Mino le enseñó la forma de salir del laberinto a cambio de un baile guasa-guasa en la disco. Lo hicieron bastante bien, pero el toro no sabía llevar. —Algo hemos hecho, además de hablar, ¿no te parece? —le dijo ND al oído. — Si vuelves, tráeme una novelilla de casa de postas para leérsela a la pequeña Ofelia durante la cura. —¿Alguna preferencia? —“El rapto de Europa” estaría bien: los amores de un toro, mi padre según algunos, y una doncella. —Muy listo—reconoció ND. Cuando abandonó los subterráneos todos los festejos habían terminado. La corrida se suspendió debido al percance y el concierto había finalizado sin mayores problemas. Era la mañana siguiente y los barrenderos regaban las calles. Es bien conocido que la visión de esta maniobra produce una seria melancolía en los amantes abandonados. El desocupado detective se acercó a un tenderete. La dependienta era una vieja conocida: la reina Grupi. —Hola, ¿qué vendes? —Estatuas de sal en miniatura ¿quieres una para tu novia? Se las llevan mucho. —¿Para qué sirven? —Recuerdo de Gomorra. Los turistas, ya sabes. —¿Tienen algún significado? —La maldición de mirar atrás. No se debe volver la cabeza nunca. —¿Eso incluye la memoria del pasado? —Tendrás que olvidarla, no hace ni falta que te lo diga. —Las reinas lo sabéis todo, supongo. Funes morirá, es cierto. Pero ¿has oído hablar de la compulsión de repetición? —Intentó explicármelo mi maestro Baal y me sonó a cuento chino-vienés. —¿No habría que revisar los capítulos escritos, ya que no podemos hacerlo con los de la vida? ¿Ni siquiera las “exclusas” aspadas del otro día?—duda ND. Se oye a Control-F desde la trastienda protestando: “Que estoy durmiendo, que ayer me acosté muy tarde, un poco de tranquilidad, por favor” —¿Quién despotrica tanto?—pregunta ND. —Es Control-F, un trasgo que adopté cuando era pequeño. Anoche ligó con una tal Mnemosina y están los dos ahí dentro recuperando fuerzas.
  • Furor

    Publicado el 11.07.13

    Mino: El autor está condenado a repetirse. Su obra trata de dos, tres, máximo cuatro deseos reprimidos, escondidos detrás de una máscara aterrada y aterrante como la de la mencionada Medusa. Violada por Poseidón en el templo de Atenea y descabezada por esta última porque no le agradó que se refugiara en su casa, su último gesto quedó paralizado para siempre. El autor dedica su obra a decir todo lo que pueda de ella a riesgo de terminar portando él mismo la máscara. A veces sublima su temor con humor. Otras veces es una vagina dentada con serpientes como falos erguidos y amenazantes: El Nom-du-Père y la Chose maternelle diciéndole no a uno al mismo tiempo. He aquí la compulsión de repetición. Un rostro que oculta el goce o la ballena blanca… Colabóreme, Mr. Control-F. Osiris: a mí me han contado otra historia. Mi hijo me preguntó un día porqué no creaba algo que permitiera retener el paso del hombre por esta tierra. Yo le respondí que era cosa vana pero de todas maneras accedí y creé la escritura. De modo que esta es hija mía, dios de la muerte. Nada serio se escribe sin pasar por mí que tiene cierta predilección por los chistes negros, los malos sentimientos y los miedos. Unos de los VVAA que no se perdió la fiesta y amaneció en la calle: ¡Acepto, me descubrieron! ¡Soy yo el frustrado! Me pusieron sobre la mesa puras sirenas castradas y Nick que no podía “niquer”. Si otro autor quiere otra trama le diré: búscate tu propio charco, caimán babilla. ¡Hay que abrirle las exclusas a todos! Baal: No es por querer remediar este asunto, pero para mí que no fue el cuerno lo que tiene a la sirena en ese estado. A veces se opta por afirmar algo conocido para no decir lo indecible. Puede que su mal sea otra cosa mucho peor. ¿No han visto que el peor toche escoge a la mejor guayaba, a la sirena más alegre? Minos al autor de la Orden: Sea lo que sea por favor, no te cures. Sino dejarás de contar. Y la estamos pasando bastante bueno botando corriente.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.07.13

    La animada tertulia se había formado en la terraza del bar Ágora, en la misma plaza que la tienda de souvenirs. Al fresco, debajo de una parra, con las calles recién baldeadas. Los parroquianos llamaron a gritos a ND. —Don Nikos, véngase usted con nosotros y deje la estatuilla que total se le va a disolver de tanto llorar encima. —Res, non verba—se queja Grupi que ve que se le escapa la venta. —El toro no estuvo en la verbena—traduce Vidry a unos miles de kms. de distancia. —Su conversación es muy elevada para mí—se precave ND. —Primum bibere, Don Nik. Garçon, por favor, una cervecita para aquí el humilde crítico literario, y deinde philosophari. Necesitamos la opinión de un experto: ¿creé ud. que los autores, y por ende, el género humano, están más jodidos buscando la inmortalidad o rascándose los traumas de la infancia? —Es una cuestión irrelevante para los lectores, lo que importa es que escriban bien. Llega el camarero. —¿Qué tomará el señor? —Esa bière Primum que han dicho antes, gracias. —Marchando. —Sr. D., ¿salirse por la tangente es una costumbre griega? Estamos de cháchara una hermosa mañana de verano. La cerveza está fría. Nada de lo humano nos es ajeno. No está demás tratar de dilucidar qué nos mueve, saber qué puñetas es lo que nos hace ser lo que somos. —Está bien, pero me voy a repetir, yo solo tengo un tema o deseo, como quieran llamarlo. El quid es el lenguaje, en mi opinión (Control-F farfulla: “163, coño, y lo dijo OdC, no ND, que lo estáis liando todo”). —Y detrás ¿no hay nada? ¿Sólo somos monos parlantes? —se le echan encima todos. — El órgano crea la necesidad, si me permiten darle la vuelta al apotegma lamarquiano. Se escalan las montañas por la única razón de que están ahí, (S. Hillary). Al principio era el verbo, y es la última cita. Bueno, no: el verbo hecho carne. El verdadero problema de los escribas y fariseos es que las palabras nos traicionan, no dicen lo que queremos que digan, tienen vida propia, somos su juguete y no al revés.
  • Furor

    Publicado el 21.07.13

    –– ¿Juguetes? –– Interrogó Grupi que no se dejaba vencer –– Se le tiene. Lleve este sacacorchos en forma de toro. Tiene la cara feliz después de haber raptado a Europa. Pero si quiere el toro al cabo de un tiempo de vivir con ella no es sino que le ponga la cara feliz al revés. Es de caucho. No lo dude, es para abrir botellas. Algunos vendedores se preocupan más por el disfraz de oveja, luego el cliente cae en cuenta que no le dieron un lobo sino un pato. Como ve, me encantan los animales. Sobre todo los animales humanos. Jijiji es como nos llaman los etólogos. –– DM estaba entre la espada y la pared. O tertuliaba con los metalinguísticos o escuchaba a la reina que odiaba que le cortaran el chorro y no vacilaría en ordenar que le corten la cabeza. "FM vuelve pronto, contigo la paso mejor", suspiró. –– Su Majestad, permita que prosigamos nuestra reflexión y le dejamos al muchacho solito para Ud. –– Intervino Mino. –– Salvo excepciones como este pecho que les habla, los animales son llamados los "aloga", con un "a" privativo que significa "desprovistos de "logos"", de palabra pero también de razón, lo uno no yendo sin lo otro. Y Deleuze ya nos mostró que razonar para nosotros filósofos es un acto que depende de las perras negras. Ellas son las que guían para llegar a la Idea. –– Con esas tengo miles de sacacorchos. Bien negras y en promoción. –– Se emocionó la reina. –– Me acabo de acordar. –– habló Baal bebiendo Primum. –– de un amigo mío Poggio Bracciolini que encontró en una abadía de Fulda el “De rerun natura” de Lucrecio. Según este el universo emana no de un dios ni de un proyecto inteligente inherente a la materia, sino de un proceso de creación y de destrucción gobernado por el azar. Si el escritor debe recrear ese universo imagínense el lío. –– No hay ron, solo cerveza. –– tradujo Vidry. –– Los lectores del Pagaremus trajeron ron de unas islas pero no sabría decirles cómo está. Después del limpiacristales me tienen controlada, qué horror.
  • VV.AA.

    Publicado el 21.07.13

    —Sabía que si me sentaba con uds. nos íbamos a complicar, pero sea, hasta que el calor apriete —se rinde ND—. Definimos a nuestros amigos los animales, mejorando lo presente, desde nuestra perspectiva. ¿Es el pecado que llaman antropocentrismo? Quizá la razón se queda corta ante las rayas del tigre, las plumas del ave del paraíso o las pinzas de un cangrejo. ¿Defienden uds, el logo? Yo también, pero no porque me parezca la excelencia suma, sino porque es lo que tenemos. Ya conocen la fábula del escorpión. Somos animales condenados a razonar de la misma forma que el arácnido no puede dejar de inyectar su veneno. El pensamiento y la palabra podrían ser cárceles. —Su teoría falla por la base, amigo Nick, ud. es un esteta, si nuestros informadores no nos han engañado, por tanto, solo ud., y quizá las sirenas, únicos espíritus puros que tenemos a mano este día de hoy, serían capaces de abstraer las manchas felinas, la gama cromática de su pájaro o la delicada mecánica del crustáceo —rebate Elías el taxista desde la barra. Mino y Baal aplauden. — A partir de ahí—se adhieren al argumento— habrá quienes, hombres más serenos y prácticos que nosotros, o menos indecisos que ud., Daumais, crearán poemas a la elasticidad, obras de arte conceptual o ingenios estructurales tan útiles como el tenedor y la cuchara, pongamos por ejemplo. El poder de abstracción es la clave. Una vez que se alcanza, todo es posible. ND se siente acorralado, pero no es de los que rehuyen la discusión. —Todo eso no nos hace, no digo ser más felices, sino solo acaso algo mejores. Convengo en que una buena cubertería o una buena copa, como aquí la señorita Muraina, para ir escanciando esta gran Primum, no son cosas despreciables. Pero, ¿desde cuándo se han colmado los hombres con esos juguetitos infantiles? Que yo haya visto hasta ahora el pozo del deseo es insondable. Me pondré de ejemplo yo mismo, si me disculpan la intemperancia: he vivido sin pasión hasta hace bien poco, y ahora dudo entre dos mujeres.
  • Furor

    Publicado el 22.07.13

    A Osiris no se le escapaban los intercambios entre Grecia y Egipto, Platón y Averroes, etc. Metió la cucharada: –– Llámese filósofo, crítico, escritor, sacacorchos un pensador es un poeta y un poeta es un hombre del "koiros", un hombre del momento, traduzco yo mismo pues Vidry va a quedar afónica, tan lejos que está. Si fuera pantalla plana y numérica como la gigante que ponen aquí en la plaza para el evento del tour de Gomorra, Sodoma y Babel en cicla, no se desgastaría tanto. Gajes de la vida de una vidriera. Pasa como con los poetas frente a los cineastas o los novelistas que incluyen videos y sonidos a sus textos. Son David frente a unos Goliath posicionados. Una Premium blanca con limón para comérmelo al final, please –– pidió aprovechando que se acercaba la mesera. –– Dinos de una vez qué tiene que ver el "koiros" –– pidieron sus amigos. Esta canícula nos tiene dispersos, nos resulta imposible que en estas condiciones haya existido la biblioteca de Alejandría. –– El "koiros" es ese momento en que se te acaba una cerveza, pides otra y te la trae un poeta o una poeta. –– Vemos, pones a una mesera de poeta, luego vas a asegurar que las cosas más elementales tienen poesía y nos vas a citar a Francis Ponge. –– se mofaron. –– Es un momento que te llena de entusiasmo, es decir, sientes que llevas un dios adentro. Se diría que uds., yo, lo que nos rodea sobra, que deberíamos vivir sosteniendo ese entusiasmo. Pero sin lo banal, lo repetitivo, lo redundante que es el texto de nuestras vidas no hay "koiros". –– Osiris aplaudió cuando le trajeron su vaso y la mesera que no entendió porqué, colocó el papiro de la cuenta sobre la mesa. –– Esta belleza de mesera es un poema. –– Y FM y la reina Grupi –– volvió a suspirar ND. –– ¡Qué va, hombres! –– alegó la mesera enfadada. Era Ph.D. –– No somos sino una repartición desigual de “koiros”. El ser no existe, sólo la apariencia. Parece como si no hubieran leído a Baltasar Gracián, Alonso de Castillo, Juan Ruiz y otros barrocos.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.07.13

    La Ph. D. Messerina, que en su año sabático sirve las mesas para pagarse la estancia porque la beca Fullbright no le llega, decide intervenir: —“Est deus in nobis” (Vidry: “No veis ni dos ni tres [en un burro]”). El grecolatino debía estar optimista el día que lo escribió. O somos víctimas de una ‘broma infinita’. Recordarán los presentes la clarificadora Ley de Littlewood: todo el mundo puede experimentar un milagro al mes. Si admitimos que la probabilidad de que ocurra un suceso en apariencia milagroso es 1/1000000 y si se experimenta un evento por segundo, suponiendo 8 horas de alerta (de prestar atención consciente) al exterior, cada 35 días se debería observar un milagro. Lo he simplificado un poco, quizá la definición de milagro no es del todo correcta. No es que suceso de cada millón sea “milagroso”, sino que un experimento se comporta 1 vez de cada millón de forma diferente a la “normal”. Es una aplicación del 2º principio de la termodinámica: los vasos siempre se caen de las mesas. Puedo asegurarles que como sigan bebiendo lo van a constatar enseguida (Muraina se repliega con cautela, ya le dijo su padre que no anduviera según con quién). Pero no hay ninguna restricción de principio para que ocurra al revés. Los pedacitos de cristal podrían recomponerse y formar una copa que no existía hasta ahora sobre esta mesa, por cierto bastante sucia. Pasa el trapo con diligencia, poniendo el escote bajo las narices de un abrumado ND, y sigue: —Los poetas han interpretado esas “irregularidades” del continuo, o sea, lo que uds. han despreciado como objetos prosaicos de Ponge, en forma de epifanías que solo ellos pueden percibir, pero como demostró mi colega LW cualquiera puede hacerlo y de hecho son legión los que las confunden con señales divinas y caen en el mesianismo de canal por cable—. En ese momento se dio cuenta de que estaba siendo muy dura con los chicos. La Ph. D. Mess es especialista en matemática fundamental, pero no ha abandonado el género humano del todo
  • Furor

    Publicado el 23.07.13

    El narrador de la voz fluida y quien anuncia la aporía, ya había incendiado un bar y ahora capa un toro cuya fuerza cuando tumba la mesa da para que un cuchillo llegue hasta la yugular de FM que regresaba de Sodoma con el remedio para la venérea que padecía la más sonriente de las sirenas. “Arduo hallarás andar por el agudo filo de la navaja; / y penoso es, dicen los sabios, el camino de la salvación”, caviló Muraina acabando de digerir lo de Baltasar Gracián. “No está bien pensar, jugar con fuego, me dijo mi padre”. Un tenedor fue a dar a un ojo del sapo pero a quién le importa él que es como el enfermo Lázaro que Dios revive para volverlo a matar una y otra vez. –– Apenas pueda levantarse va a dar un paseo al averno y vuelve –– informó Mino apenado que quería ayudarlos en lo que pudiese. –– Nooo –– se lamentó ND –– Corazón ¿qué voy a hacer contigo desocupado como estúpida biología? Tendré que entregarte a otra bruja y a ver si paso de la primera noche que, dicen, siempre es la víspera de la segunda. –– Por algo en la plaza había un monumento llamado el “Chorro de la Groupi”. De verdad que a la reina le enchichaba que se lo cortaran y los reprendió: –– A esto los lleva el antropocentrismo. Le ponen una cabeza de toro a un cuerpo humano desconociendo todos los misterios del toro. ¿Alguno ha visto un cuadro donde un barcino cena? No, jamás. Un toro en la mesa solo sabe tumbarla y mandar cuchillos para todo lado. ¿Uds. qué signo zodiacal son? –– Aries. –– Sagitario. –– Cáncer. –– Rata. –– No, sapo la rata no es zodiacal pero como están en crisis los griegos se la valgo... Mmm no, no estaban destinados a que pasara esto. Esto sucedió solamente porque el miura está en la mesa. –– A Mino se le salían las lágrimas. Se había asustado al contemplar su rostro en un cubierto. Le pasó como al león de Heracles que este derrotó poniéndose una máscara de león. Y no sigo más antes de que llegue Paz Animal a quitarme los french poodles que tengo encerrados en la bañera.
  • VV.AA.

    Publicado el 23.07.13

    Gran ingenio puso el Hacedor en toda la industria del cuerpo humano, tomando ventaja de todos sus orificios, penetraciones y ductos pues los hizo de doble y aun triple propósito, graduando sus usos desde los de más alto merecer hasta otros, que no por ser de escabroso efecto resultan menos útiles al desenvolvimiento y mismo al bullir de los hombres. Véase, pues, los ojos, que miran y lloran y aun expresan el sentido que al alma se le oculta. O las orejas, que, además de ser pabellón de los oídos, sostienen los anteojos, para quien los haya menester; por no decir de los colgantes que doncellas y dueñas les prenden como adorno; o lo a mano que están para que el maestro caiga en estirón de las de sus díscolos alumnos. Sigue después la nariz, que respira, y dobla con ello a su compañera la boca, pero no olvida absorber los aromas, y acaso otras sustancias menos dignas, y liberar las humedades del pulmón cuando éste está afecto de resfrío. Innumerables son las cosas que con los dedos podemos tocar y sentir frío o calor, tanto como dolor o placer, al tiempo que cada poro de la piel se abre para oxigenar el flujo de la sangre y sudar, cuando acontece, para aliviarnos del fuego del Sol y de la Tierra; asimismo, no hay mayor disfrute, según nos cuentan, que la caricia de otra piel, apretada y fundida con la nuestra. Comer, hablar y besar son las habilidades de la boca y ninguna es ínfima, sino bien al contrario de las más sobresalientes y necesarias para la hueste de los mortales; añadiendo la de lamernos las heridas y la no tan figurada de morder el polvo, su importancia se completa. Aquí la decencia debiera detenerme, pero no cumplo aún lo disponible. No quede, por sentir pacato, corta la ciencia. Es la verga imprescindible para excretar humores, con más o menos gracia, dos hay y no requieren más discurso, pues de todos son de sobra conocidos. Y para terminar, por donde todo acaba, se congratulan los galenos de esta última vía que humilla y enaltece. —FB desde el infierno.
  • Furor

    Publicado el 24.07.13

    El viento caliente pasa por nuestros orificios. Cuando no pasa nos enfriamos y nos ponemos melancólicos, cuando sí, somos apasionados, “se nos hinchan las pelotas” o nos embriagamos con Premium o con vino que, dicho sea de paso, es una bebida que lleva aire. –– leyó el sapo Baal con el ojo que le quedaba el muro infernal de FB. Después quiso agregar algo: –– Mi historia es la de un orificio abierto. Bebo para llenar el vacío. Eolo también entra a través del humo pero soy más del agua. Además la mejor hierba del mundo la acabaron con glifosato y la que queda enriquece al Imperio. Cuando no bebo mis otros orificios me tienen ocupado. Mi abuela me enseñaba lenguas de chico cantándome canciones escatológicas para interesarme. Y lo logró. “No hay placer más exquisito que cagar bien despacito ni placer más relajado que después de haber cagado” (Quevedo). Y cómo olvidar a Gargantua explicándole a su profesor todo lo que sirve para limpiarse el “yocul”. –– Basta con tus argumentos de autoridad. –– lo paró Messarina. ––citando autores nunca vas a escapar de la figura paterna y menos vas a parar de hablar de orificios cerrados. En realidad tu historia es así: un orificio y una figura paterna, un orificio y una figura paterna. Infinitamente. Por favor llénalos con tu propia esencia y ojalá con un huracán. Sin miedo, que no hay nada que perder porque no tenemos nada. ¿Qué vamos a tener en esta historia que comienza con el robo del cetro de un negro? Conoces los clichés sobre como la tienen estos, imagínate lo escandaloso que es que se la roben. –– Avezada observadora eres. Espero que pregones y apliques. Que no te pase como al pastor alemán que entrenan para detectar la maizpira, volviéndolo adicto a la maizpira. Que no veas cuchillos por toda parte porque te encanten. –– Mientras, las sirenas hacían del cuerpo leyendo novelas sentimentales. Su cuerpo les pedía poco viento para que pudiesen perpetuar la lectura. Pero igual se sentían ebrias de placer, sin saber porqué.
  • VV.AA.

    Publicado el 24.07.13

    “¡Oh, Beatrice, Laura y Lotte cagan!” —parafrasea OdC sin pizca de vergüenza. Muraina sueña en secreto con las heces del vino: le ponen los posos. FM sigue con el cuchillo en la garganta. —Me lo voy a dejar hasta Halloween. Así me ahorro el disfraz —le dice a ND. El detective está bajo el influjo de tres mujeres: una maga, una reina y una científica. El arte, el poder y la sabiduría. No sabe por dónde tirar. Ofelia convalece tras el tratamiento homeopático con glifosato y sardonia traídos de Sodoma y de Islandia (lo que no mata, engorda). Mino le lee una novela de Corín Tellado, pero no está muy seguro de que le vaya a gustar a ella. Túrmix y Mátrix juegan a Scila y Caribdis con el flamante pene nuevo de ND que hace de nao. Messerina se interesa por Baal: quizá pueda sonsacarle si estuvo en la famosa plaga de Egipto para citarlo en su libro sabático sobre la ira de YHVH y las progresiones geométricas bajo la hipótesis de que existe un modelo matemático que describe a Dios. Osiris lee a Gracián: “¿De qué me suena este chico? ¿Dónde cae Aragón? Debe de ser cerca del Duat, tengo que preguntarle a Amentet”. Baal lee a Lezama Lima, Paradiso (es mediodía, el calor aprieta y, como se sabe, los libros refrescan), mientras vigila con el rabillo del ojo sano a Elías. El profeta, dueño de la tasca como habréis adivinado, se pregunta quién pagará los platos rotos por culpa de Clouseau. Grupi vocea la mercancía: “¡Estatuas de sal, sacacorchos, permanecer y jalar, lo único que importa en la vida!”. El lema no es de mucho impacto, le falta un creativo publicitario. Vidry se atasca con un latinajo que le ha soltado Gidantilus: “omnia mea mecum porto”. —¿Mea? Esto es pis, pero ¿el resto? Noto algo de basurilla en la nariz de S. Juan, ese ron ¿es de buena caña?—. Control-F y Mnemosina duermen abrazados. Las sirenas se han ido a dar un baño en las playas de Gaza, antes de que cierren el muro. Jonathan Swift y Don Baltasar se remueven en su tumba. Sommerset Maugham, también. Hace calor
  • Furor

    Publicado el 25.07.13

    Dos opciones para las sirenas: El matrimonio y el orgasmo mortal. "Orge" quiere decir "cólera". Cuando el “orge” se acerca al "menis" que es la cólera divina los dioses se pueden cabrear porque no hay nada que guarden con mayor recelo que el derecho al goce. Para esta fruta prohibida ayudan Dionisio y una de las máscaras de este que es Apolo. Sus representantes son Homero y Arquíloco (“archi-hueco”; el gran orificio). El lirismo épico por una parte y el lirismo poético por la otra. El primero reproduce la música que reproduce a su vez lo más primitivo en nosotros que no pasa por el concepto ni la imagen. Y también la imagen, esta distanciada de él mismo (Homero no canta su furia sino la de Aquiles). El segundo, el dionisiaco, es músico y no se distancia de su imagen; él y ella son Uno. El precio a pagar es que entra en trance, como las pitonisas, y esto le puede ocasionar la muerte. Todas las sirenas salvo FM viven bajo el ritmo del lirismo épico. Se duda de que terminen en una pescadería. Apolo (el orden, el matrimonio) las protege de todo mal. FM, la sirena con alas, en cambio es descendiente de Arquíloco y entra a través de un divino orgasmo al reino de los dioses (“deinos”) para traerle a sus hermanas la fruta de glifosato y sardonia (“agalma” según Platón y “objet petit a” según Lacan) que acababa de curar a la enferma. FM no le fue infiel a ND, o más bien el dato se nos escapa. Su furia divina la alcanzó tras pintar un óleo, inspirada en el paisaje único de la ciudad vecina. Su hermana al contemplar la pintura quedó aliviada y con ganas de cantar. “¿Dónde están los dos Jorges?”, fue lo primero que preguntó. Una vez más el destino de los héroes había quedado en manos de FM. Ella quien prefería vivir peligrosamente a verse casada. Ella es el arte más furioso. Nos queda el poder que no se posee, se ejerce y la sabiduría que llega cuando uno ya no tiene fuerzas. “En ninguna encuentro permanencia, solo jalar, jalar, tratar de jalar”, pensó ND.
  • VV.AA.

    Publicado el 25.07.13

    ‘La vida va en serio’ descubre Gil de Biedma en uno de sus poemas. En realidad, es la muerte la que no bromea. Y nuestra fragilidad, la que nos sale al paso cuando menos se espera. Hablan mucho en la TV, que mantengo encendida mientras escribo. Queremos saber. Saber si pudo haberse evitado, quién tiene la culpa, qué pecados habían cometido los fallecidos para merecer esa suerte. Formas de huir. No aceptamos ese ‘proceso de creación y de destrucción gobernado por el azar’ del que hablaba con tanto acierto Furor. Hoy no me saldrían los chistes. Puedo reírme, a veces, de mi parca, pero no de la que se lleva a amigos y a desconocidos, buscados con desesperación por sus familiares. No hay nada que esta historieta pueda hacer por ellos. Como nada resolvieron los ilustrados franceses filosofando sobre el terremoto de Lisboa o tantos otros sobre el Holocausto. Guardemos el luto. Mañana seguiremos. Gentes y viajeros de Santiago, mi pésame. No volveré a ser joven (Jaime Gil de Biedma) (“Poemas póstumos” 1968) Que la vida iba en serio/ uno lo empieza a comprender más tarde/ -como todos los jóvenes, yo vine/ a llevarme la vida por delante. / Dejar huella quería/ y marcharme entre aplausos/ -envejecer, morir, eran tan sólo/ las dimensiones del teatro. / Pero ha pasado el tiempo/ y la verdad desagradable asoma: / envejecer, morir, / es el único argumento de la obra. /
  • Furor

    Publicado el 25.07.13

    Comparto el luto de VV.AA. Un abrazo a ambos.
  • Furor

    Publicado el 26.07.13

    –– “Alta velocidad sobre vías franquistas”, así vamos. El autoritarismo cayendo en picada como Vesubio escupiendo una serpiente que arrasa con todo. Está en caída pero no se apaga: brota y brota lava de su volcán. Dirán que fue el accidente de uno pero es el sistema manejando en exceso. ¿Quién detiene un sistema? Como durante el Holocausto que, por cierto, de pronto va mejor utilizar otra palabra pues designa “sacrificio” y lo que ocurrió fue una masacre injustificable.... –– ¿Oye Mino, a quién le importa el lenguaje en pleno duelo, cuando no te consuela ni el ser amado ni la música? ¡Métetelo en el culo, cínico! – se indigna Messerina. –– Momento, abran paso a la frialdad. –– habla Baal. –– La risa de Demócrito expresa que no solo se preocupa por las victimas sino por toda la existencia. Según el sabio estamos todos locos y esto no significa que la constatación lo haga sentir más que los otros o que su risa sea cínica como la de los dioses. Su tristeza le desfigura la cara. “Lloro riéndome porque ya no puedo llorar más por los ojos; el llanto tiene que salir por algún lado” (Beaumarchais). – Lo que sea pero respétenme mi tristeza. –– FM se quita el cuchillo de la garganta y habla: –– retomando lo del Holocausto, muchos no mataban si se incumplía con el protocolo, este era lo más importante. Seguimos viviendo esclavos de una máquina de muerte. –– La reina Groupie deja su puesto de venta y lee un comunicado sin confundirse con el terremoto de China: –– En el muro de Gaza acababa de suceder un desastre. Una serpiente de mar chocó contra él, dejando muchos muertos y heridos entre los cuales descubrimos espías. Los Gomorrianos somos humanos como hormigas ante la bota del destino, por lo tanto hemos decidido perdonarle la vida a los criminales”. ––Conserva tu humanidad pase lo que pase –– aconseja Camus caminando sin camino por la costa junto con Messarina. Ven que las Esmeraldas sonrientes consuelan a los niños en la playa.
  • VV.AA.

    Publicado el 26.07.13

    “Id quo maius cogitari nequit” —insiste Gidantilus —“Id por mayo a coger Nesquik”—traduce la vidriera a toda prisa. —No, te precipitas, es parte de la primera proposición del argumento ontológico de San Anselmo de Canterbury ¿Se puede tener contigo una conversación de cierta altura? —Ah, sí, desde luego. Canterbury, ahí tengo yo una prima segunda por parte de madre que me dice que la tratan muy bien. La limpian todos los días por dentro y por fuera con una cosa que no sé qué es, güindouclina, o algo así, pero que por el nombre debe de estar para que se le suban los colores a Saint Peter & Saint Paul, y no como aquí, que solo te ponen esa mierda de Cristasolárum con sabor a vinagre de cebollino. Y no lo digo por mí, que me apaño con cualquier cosa, aunque tampoco te creas que soy tonta, es que le deja al Bautista el morro de madera, por allí lo dicen “colgado de atrás”, me creo, con maxima resacorum, vamos, para una semana, el pobre. Ahora mismo estoy estudiando unas oposiciones para vitral del Trinity College de Oxford que se ve que está vacante porque lo reventaron unos estudiantes jugando cróquet o críquet o como se llame ese lío, unos tales Elron y Labirra (Control-F ronca, Mnemy le hace tch-tch), qué nombres tan evocadores, no te creas que me los invento, Ctrlef échanos un cable, esa es la tierra del half-and-half y de Falstaff, qué cruz griega de tío, festivalero, cobardón, vanidoso y pendenciero, según dice la tía Guguel, vamos a ser grandes amigos en cuanto nos conozcamos, ah, qué país tan grande, mago teagónico y dispéptico, no puedes entenderlo. Lo malo es que para aprobar te exigen saberte todas las dinastías de los Tudor y las demás pilas de consanguíneos y consanguinarios, incluyendo a toda la Commonwealth, Barbados, Antigua y Barbuda, Saint Peter & Saint Paul y Saint Pierre y Miquelon. Pero ya estoy suscrita a The Son (qué ingeniosos, estos journalists) para enterarme de todo y en cuanto me libre del P. Burgos no me van a ver el pelo, digo los alambres.
  • Furor

    Publicado el 29.07.13

    Mientras se fundaba la Cruz Esmeralda en Gomorra, en el lugar adonde tal vez iremos no por cuestiones de clima como el Paraíso sino por los amigos, Gidantilius está apunto de contarle un cuento de Canterbury a Vidry pero irrumpe en la biblioteca la tortuga Guguel. Acaba de cumplir doscientos años aunque todo el mundo lo ignore. Desde su primera muerte se volvió loca y ya nadie le para bolas. Su cerebro quedó como un queso francés, lleno de huecos. Los acólitos de Baal la llevaron al veterinario, allá donde se ocupan del perro de Ulises cuando este se va de vacaciones a visitar a una tal Nausica que, a propósito de futbol, cuando lo vio por primera vez se encontraba con sus amigas dándole al balón. Habría que averiguar qué tan cercano era su juego del futbol, a ver si le ayudamos a los investigadores del Pagaremus que quieren financiar un equipo a la altura del de los Merkelianos. Los juegos de balón no figuraban en el programa de los Juegos Oficiales en Olimpia pero eran aclamados por sus virtudes pedagógicas, recreativas y, para el caso de Nausica y sus amigas, servía para darle un desarrollo armonioso a sus cuerpos de reinas coronadas. Sería de un gran valor para los amantes del deporte que nuestros héroes lograran poner la economía al servicio del futbol y no al revés. Ya lo dice Kant lo bello no tiene finalidad agonística; es una satisfacción desinteresada. Decía pues que la tortuga había sido llevada al veterinario. Este no se explicaba cómo Guguel tuviera momentos de lucidez pese a que el físico de su cerebro no daba sino para que viviera como una lechuga. –– ¿Será esta una prueba de que existe la inteligencia emocional? ¿Woody Allen tiene razón en que nuestra mollera está sobrevalorada? –– se preguntó el médico. –– Yo –– respondió G.–– desde hace tiempo he querido contar algo pero no me dejan, dicen que me he enloquecido. Si me escucharan los sacaría a todos de la caverna. –– Otra que se las da de Platón
  • VV.AA.

    Publicado el 29.07.13

    «¡Que sabrás de la soledad!» —exclamará Plato, interpretado por Sal Mineo, en Rebelde sin causa (Nicholas Ray, 1955), le explica Gi a la vidriera —tienes que saber estas cosas si quieres aprobar la oposición. —¿Quién es esa Soledad? ¿La conocemos aquí en el cenobio? —pregunta Vidry. —Es una diosa moderna. No tiene representación en la cosmogonía conocida. Estaban tan ocupados resolviendo las aporías eleáticas y manteniendo a los bárbaros a raya que no tenían tiempo para nada más. —Pues entonces, no existe. No me van a preguntar eso. —¿No tienes miedo de sentirte sola en Oxford, todo el día viendo a los students y a los teachers ir de un lado a otro por los pasillos, sin poder hablar con ninguno? — Y en este monasterio ¿qué?, no nos llevaron a Gomorra a la verbena y aquí estamos, aburridos como ostras. Ni siquiera terminas de contarme esas historietas del Chaucer. Venga, ponme una película de Woody Allen o explícame lo del Kant y la belleza, que eres un agonías. ¿Acaso no soy yo la vidriera más guapa de toda la cristiandad, espejito Gidantilus? —Eh, bueno, está la de Chartres y la de León y … —¿Dónde viven esas? —¿Para qué lo quieres saber? —Por nada, por nada (dos cristales de la esquina izquierda inferior han virado al amarillo verdoso) ¿Se presentan al puesto? —No lo sé, no lo creo, son muy apreciadas en sus respectivos lugares, se sienten bien como están, ¿no deberías conformarte tú con lo que tienes y no tratar de competir con nadie? —¿Conformarse? ¿qué verbo es ese, mago tramposo? Hazme un hechizo para convertirme en la mejor de todas o lárgate con viento fresco, pero no te olvides de darme la dirección de esas dos, que les tengo que mandar en regalito. —Me das horror, sé lo que quieres hacer y no puedo consentirlo, hay un sitio para todos en el mundo. —Viejo chocho, estás acabado, solo se alcanzan los logros de más alto mérito si se emplean contra alguien. Léelo: “Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero”. ¿Cómo lo ves?
  • Furor

    Publicado el 29.07.13

    Soledad nunca apareces, siempre estás. Haces de nosotros niños alocados persiguiendo el sueño de tu ausencia que tú mismo creas. La tortuga Guguel es un ejemplo. Cuando murió cual mago Gandalf se le concedió escuchar a los dioses salvo que, fuera de que estos en realidad no existen, eran falsos. Le ofrecieron cambiarle el cinturón gris por uno blanco dizque porque estaba de moda. La tortuga quien era de la línea del ya mencionado Gracián, Baudelaire, inventor del término “modernidad” (moda + eternidad), Nietzsche y Deleuze, ambos filósofos de la apariencia al contrario de los seguidores de Plato, no se perdió la oportunidad de aceptar un cinturón que la haría atractiva, es decir, preparada para imponer el suceso extraordinario de la soledad acompañada en vez de tener que buscarlo. Se puso el cinturón y en seguida los dioses burleteros le dieron una peluca rubia de Sansón hollywoodiense. No cansados de aquello, pues en eso consiste la economía de lo superfluo vuelto necesario, le prometieron a las sirenas como si fueran huríes. Pero nada de eso le sirvió para algo más que engrandar su soledad. Sabemos que apenas vio a las sirenas siempre en movimiento cuando no auxilian a nadie. De su precipicio cavado cada vez más hondo junto con los dioses que a lo mejor se imaginó, resurgió ella misma creyéndose un dios. Y ahora nadie se la aguanta. Ni el atento Gi ni la simpática vidriera. –– Señorita Ello-que-no-puede-ser sino-elimina-a-sus-semejantes–– dice Gi –– yo procuro olvidar la competencia y decirme que solo quedan atrás quienes no resisten a tanta guitarra, a tanta fiesta conmigo. Si quieres te llevo al hombro a tu Oxford pero si hacemos una. –– Meón. No puedes lanzar un hechizo para cerrar tu tubería. –– Pero sí para lograr que el Principio de realidad y de Placer sean uno como en los sueños más agradables. ¿Si aguantarán el camino todas esas criaturas espantosas, esos santos morrongos con los que te emperifollas y hasta te follas? –– ¡Uy, cásate conmigo, enemigo!
  • VV.AA.

    Publicado el 30.07.13

    —Miedo me das, pero ahí va: “Qui potest capere, capiat”—dale que dale, Gi. —Quien puede copiar, copia — no se arredra nunca la vidriera. El P. Burgos, desde un facistol retirado que emplea para leer Vidas de Santos: —El que pueda entender que entienda, Mateo, 19, 12. Se emplea en relación con el celibato, pero fuera de contexto también es muy citada y nos gusta mucho para humillar a los paganos. A veces creo que no llegamos a consagrar a esta vidriera como Dios manda. Sospecho que está poseída por al menos tres o cuatro diablos: Belcebú, la Gula; Mammon, la avaricia; Leviatán, la envidia; y puede que Belfegor, la pereza. Y la Lujuria porque no hay de dónde. La Ira y la Soberbia están por ver, pero no me extrañaría ni así. Un día le voy a repasar a fondo las teselas y como encuentre el mínimo rastro del Maligno le voy a montar un Auto de Fe que se van a reír de lo de Loudun. —Baja el tono, que nos calca el inquisidor— advierte Gi. Aunque discute con Vidry, le tiene ley. —Hagamos una cosa, hechicero sin hechos, tú sabes latín y yo de la vida, saca la bola de cristal, me voy al examen y pongo al Ángel de la Anunciación en modo conexión remota para que me soples las respuestas que no sepa—propone V. en un susurro. —Eso es hacer trampa, grandísima trapacera — se escandaliza Gi. — Qué dices, a qué vienen esos escrúpulos, solo es finalidad sin fin, qué mejor belleza que yo esté allí, bien plantada en el atrio del Trinity, dándole al, ejem, quiero decir, siendo atendida con el windouclina on the rocks y filtrando el hermoso sol del Oxfordshire. —Suele haber niebla. —Mejor, que se me insola el santoral. —Habrá otros vitrales que quieran el puesto. Sería injusto para ellos. —Increíble ¿No decías que te olvidas de la competencia, que tiras palante y el que venga detrás que arree? Hay que ser consecuente— No me has entendido, quería darte a entender que cada uno tiene que seguir su camino. —Exacto, como yo. Venga, decídete, que te invitaremos como guest lecturer. Y es pasta.
  • Furor

    Publicado el 31.07.13

    –– Primero vino el Verbo y el Verbo se hizo carne es decir hombre. El Verbo es Dios y al hacerse carne muere para resucitar en cada hombre que le corresponde ser noble porque cada quien que use el Verbo es Dios. Así nace el pueblo de Dios pues es "la presencia de él sobre la Tierra" (Lamennais). –– lee Burgos lo que tiene que leer todos los días por orden del papa jesuita. Es muy oportuno ya que Vidry y Gi opinan de “el que venga de atrás que arree” y otras maneras a evitar para entenderse entre “hermanos”. Hecho aquello se dirige a la vidriera: –– Gi me comenta que conoce un lugar donde repasan las teselas que es triple B: bueno bonito y barato. Como hasta el infierno está hipotecado y como los magos meten sus narices en donde pueden al contrario de nosotros y por lo tanto saben dónde se paga menos, he decidido encomendarte a él. –– ploratur lacrimis amissa pecunia –– La cantimplora la tienes tú. Lágrimas en la misa porque no dan pecunia. Errda me la pusieron difícil. –– No, Vidry, es: La pérdida del dinero se llora con lágrimas verdaderas (Juvenal). –– corrige en voz baja Gi. –– Sóplamelo a través de la bola de cristal a ver si funciona. –– Ni loco, ahora no, ¿no ves que le estoy mintiendo a Burgos? ¡Que dizque te voy a mandar a reparar cuando te vas es para Oxford! –– Ah, ya entiendo. Vamos que eres astuto, ya creía que la moral era tu dueña. –– En mi vida he puesto en el camino del mal a cristianas campesinas y otras mujeres que me he encontrado en la ruta pero jamás a una sagrada vidriera. Me parece muy riesgoso, no olvides cómo nos va en esta época en que echan a la hoguera a cualquiera como yo. ¡Es ultra licitum! –– ¿Qué? La marca de un nuevo limpia cristales? –– ¡Bendito sea el Señor! –– habla Burgos. –– quiere decir: más allá de lo lícito. Aunque no escuché lo anterior. ¿Por qué hablan tan bajo? En este templo se habla así pero no tanto, más bajo está el diablo con Judas en sus fauces, no lo olviden, mis hermanos
  • VV.AA.

    Publicado el 31.07.13

    —Pas de messes basses! —vocifera el Prior de la orden, que es de Loudun —Que se están quejando en la Oreja de Dionisio de que no se enteran de nada y hay que conservar el prestigio de la abadía por lo menos hasta que llegue Tomassino. —¿Quién es Tomassino? —duda Gi. —Mejor no preguntes —se amohína Vy. El Prior otra vez: ¡Hermano portero, abre la cancela, que están llamado! —¿Quién será a esta hora, que a la de maitines se aproxima? — La de las brujas, mejor se diría—murmura Vy. —¿Quién anda ahí? Poneos bajo el candil que os vea la faz y el hábito que habitáis (tiene ramalazos de ingenio, el hermano portero) —Soy Tomassino, el Mistagogo. —¿Y qué queréis? —Santificaros. —Eso está bien, pero ¿no podríais ser algo más concreto? —No, la virtud es discreta, el vicio mundano. —Vale, señor sentencioso, pasad, pero andad ligero a ver al Prior, que no quiero líos. —Tu diligencia te honra, buen cancerbero. El superior de la orden (nos saltamos los requilorios): —¿Qué traéis bajo el brazo? —Herramientas de trabajo: el Malleus Maleficarum, el Directorium Inquisitorum y el Formicarius. —No acabo de ver claros los manejos de Burgos, con sus argumentum ad verecundiam sobre eso del Verbo y la carne, la vidriera lleva mucho tiempo aquí y cuando nos la vendieron nos dijeron que era de confianza. —Su eminencia está bordeando la herejía, supongo que es consciente de ello. —Me tenéis loco entre los tomistas y los agustinianos, yo solo quiero paz entre estas piedras y conservar el poco arte que nos queda. —Ahí coincidimos, el castellano me ha escrito y asegura que no se fía del vitral, que está maquinando algo conchabada con un pagano que salió de las entrañas de la Tierra, cosa que me concederéis que suena demoníaca. — Vidry no es capaz de hacer nada malo, solo se va de la lengua cuando le damos con el Cristasol.—¡Cristo Sol! ¿Qué es eso, tomáis el nombre de Dios en vano? Aquí hay mucho tomate. Para empezar, me vais a traer el mejunje ese enseguida, y después femina es fe+minus, sin fe.
  • Furor

    Publicado el 01.08.13

    Llega un paje con una botella de Cristosol para clérigos (para vidrieras es demasiado fuerte) que reposa en una jarra de hielo. La abre y suena como un trueno. Prior: –– Ídem comienza el Génesis. Con un trueno que no es más que la carcajada del Señor. Ríase con nosotros y luego pasamos a temas serios. T.: –– Superior, pero el rayo que viene después no es necesariamente fecundo como el trueno que se reparte en el espacio. El rayo puede propagar su luz pero también puede destruir. Dígale a su paje que me sirva pronto un trago de esa curiosa bebida a ver de qué rayo estamos hablando. –– Ya escuchaste, niño. No seas tímido, deja la tembladera que estamos en el infierno, no te vas a poder asustar más. Mis apologías padre Tomassino, el niño pasó todo el tierce, sexte y none pintando maquetas de santos y sus condiscípulos malosos se las patearon y les dibujaron cachos. Los obligué a volver a pintarlas pero quedaron todas como Moisés. –– ¡Qué delicia de niños!... perdón… En las complies me puede subir al tímido al cuarto que ya me asignará. Lo explicaré el Qué tal el corpus, para que aprenda a defenderse. –– El Habeas corpus nació en Inglaterra, a donde vo…–– traduce Vy. (la calla Gi) –– ¿No me aseguró luego que estaba zumbada la vidriera? Vengo a santificar, pero no me venga a decir que su vidriera trabaja mal por culpa del innombrable. –– Cuando Ud. se equivoca ella al parecer traduce perfecto. –– Piedad, estoy mugrosa. Sírvanme también a mí, pero uno de verdad –– habla Vy–– Y a mí de ese mismo con el atajo, paje, y sin hielo que los que lo fabrican no se matan destilándolo por nada. –– pide el mago. T.: –– Ponga orden, Prior que solo voy a tomar yo. ¡Además falta mucho para vêpres! P: –– Se nota que hace rato no viene. Aquí vivimos patas arriba desde que alojamos magos y aventureros en busca de no sé qué libros capitalistas. La vidriera no para de darle a la bebida. Nuestro lema es Bebe para vivir pero no vivas para beber. ¡Ella es solo Vivas ut bibere!
  • VV.AA.

    Publicado el 01.08.13

    Mucho se ha debatido hasta el día de hoy sobre las causas de lo ocurrido en el tejado de la abadía: el origen de las alucinaciones del Más Allá, el ataque de locura bibliófoba y la extraña tendencia al in puri naturalibus de varios de los protagonistas de los hechos. Sin que exista un completo acuerdo entre los historiadores, la explicación más aceptada es la siguiente: el monaguillo, harto de que se metieran con su timidez, de que le pintaran cuernos a sus primorosas capitulares y de despertar la lascivia de los monjes, mezcló con el Cristasol una droga dura que cultivaba a ratos perdidos en el huerto, detrás de las famosas tomateras. ¿Qué poderoso específico fue el que ingirieron para llevarlos a tal grado de enajenación? Javissh, al parecer. Su origen y propiedades no han sido documentados, aunque algunas fuentes, ya olvidadas por todos, lo asocian al estupefaciente preferido de Rimbaud y Nouveau. Este dato no ha podido ser confirmado por los estudiosos. “Fin de la cita”. Cuando se les pasó el efecto volvieron al tajo y abrieron otra botella. — Échame un poco más, parum pro nihilo reputatur—exige T. — Sabed que estamos en los dies quibus ablatus est Sponsus—recuerda P. —Non intendit Ecclessia interdicere abstinentiam potus... licet aliquo modo nutriat—se achispa B.— Utrum... permitti possit ut mane diebus ieiunii, parva cuantitate sumatur Cristalorum, cum frustulo panis?—pregunta G. —¿Con un panecillo? ¿Qué capricho es ese? La cocina está cerrada, que van a tocar a Laudes—se atiesa el hermano de fogones. — Ne potus noceat, apetece a estas horas un poco de manduca—aduce G. — Eos quitalem sequuntur non esse inquietandos, saca algo de picar—sentencia T. — Roma locuta, causa finita—concluye P. con retranca—Y luego dirán de mí —mira al cielo Vy. Para bien o para mal, la vidriera pasa de traducir en esta ocasión. Quizá sea mejor así, porque el desaguisado podría haber sido de aúpa. Y este humilde narrador no tiene ni pajolera idea del idioma del Imperio. Laus Deo.
  • Furor

    Publicado el 01.08.13

    B.: –– G., por lo menos tiene un buen reflejo. Fue buscar el cielo esperando a que pudiera volar, en vez de tirarse a un abismo. Prior reconoce su actitud porque uno cuando sube al pararrayos e insulta tres veces a Dios, aparece una bruja y se lo lleva. Ud. no pecó en ese sentido porque lo tenemos aquí pidiendo panini. G.: –– Por supuesto, ni en mis sueños más delirantes llamaría a una bruja. –– pucha casi me pillan, piensa. Prosigue: –– Ya lo expresó Giordano Bruno y me perdonarán que no tengo la versión en latín… –– Como son de vulgares los magos, sáquenlo de aquí. –– vocifera un joven monje recién levantado: –– Mis padres les pagaron para que me enseñaran latín y ahora que Uds. hablan la lengua que quieren, tendré que decirles que se perdió la platica. –– B.: –– Termínate de despertar, Ignacio que el mago conoce a Giordano. A ver, cuéntenos qué tiene que decir aquel buen hombre de las fe+minus. –– G. : “Si no fuera por su belleza serían estimadas más inútilmente venidas al mundo que un champiñón venenoso ocupando un terreno en perjuicio de una mejor planta, y más odiosas que cualquier hierba envenenada o que cualquier víspera levantando la cabeza en son de ataque”. –– B.: –– Bueno, no está tan fuerte. Tenemos una sala entera con anotaciones sobre el sexo débil. No se la pasamos. –– G.: –– ¿Tampoco me pasan un traguito? –– P.: –– Esto es de ver para creer. ¿No acaba de entrar en místico furor y ya quiere otro? Esos arrebatos son muy femeninos. Ya hemos condenado a las Beguinas por sus nexos con los Hermanos del Libre Espíritu. Quemamos viva a Marguerite Porete por su libro Le Mirouer des simples ames amienties et qui seulement demourent en vouloir et desir d’amour. Un bestseller entre nosotros que también quemamos. Puso a algunos monjes a llamar al Señor para fornicárselo. Imagínese, Tomassino, en esta abadía parecíamos proxenetas. –– G.: Perdón. –– P. a T.: –– ¿Qué hacemos? Pidió perdón. Si llegamos al Renacimiento aceptarían esto. T.: –– Yo no vi nada.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.08.13

    —Ser viejo no te hace más sabio, creo que ya alguien lo descubrió—Dioniso apaga un momento el canal Noti-Dioni y Eli se prepara para escuchar una batallita. —Lo que sí suele dar es más acceso al poder. Si quitas a Alejandro, a Napoleón y pocos más, todos los tetrarcas del mundo son unos carcamales. En mi caso fue el revés, goberné cuando joven la sufrida Siracusa y ahora, con mis años, regento este locutorio que cada poco las nereidas toman al asalto para no dejarme vivir en paz. Tengo que reconocer que no entiendo gran cosa de lo que hablan esos Padres de la Iglesia y su vidriera charlatana, como tampoco llegué a discernir las posturas, según se ve enfrentadas, de la conversación de Gomorra. Parece que los siglos, las batallas y los crímenes se acumulan en las espaldas de todos los contertulios y polemistas que hemos estado oyendo. Supongo que buscan el sentido a sus vidas, o puede que sean tan ambiciosos como para ir detrás del Sentido, con mayúsculas, y, cuando no lo encuentran, se agotan y caen en la tentación de destruir lo poco que han levantado sin darse cuenta, unos, o se empeñan en sumar argumentos y ejemplos ilustrados, otros. No creas que me son indiferentes o que los censuro. Los primeros reavivan mis ansias de juventud y los segundos me divierten con sus enseñanzas. Lo que ocurre, querida Eli, es que, aunque soy un anciano y no sé cuánto tiempo me queda, todavía no me ha abandonado del todo el deseo, me parece recordar que también discutieron del asunto, y me inquieta no comprender ni los motivos de la Fuerza ni los de la Razón. Fíjate, niña, que los dos principios se suelen manifestar en oposición a lo largo de los tiempos, y ese mismo enfrentamiento genera más violencia, una y otra vez, provocando el efecto contrario al que todos dicen pretender. Yo no tengo la solución y me da miedo la equidistancia. La mediocritas y el triste destino de Erasmo. Hoy iba a huir de citas y latinajos, pero esos chicos me han contagiado. —Eres un viejo cascarrabias, D.
  • Furor

    Publicado el 29.08.13

    INICIA LA TERCERA TEMPORADA DEL CETRO DE ESMERALDAS. Acérquese con confianza, aquí en el mercado de Daumesnil (¿o Dumézil?). Si usted es de los que se acercó al vendedor de huevos y le preguntó cuánto costaba uno para hacer una torta y este le respondió que nunca le habían preguntado eso y además uno no hace una torta con un huevo, usted insistente le dijo que es la nueva dieta y él le respondió Errda no joda no puede ser posible, la crisis nos tiene jodidos, las gallinas nos cuestan un huevo y las semillas que las alimentan no nos las dejan sembrar, pronto será la guerra del agua y aquí con qué callada manera se me acercan a comprarme no más un huevo. ¿Cuánto vale la caja para que no se me rompa?, le dice usted al pobre hombre sin ganas de molestar. Usted compra lo que consume, no le da de comer a la caneca. ¿Si quiere un huevo porqué tiene que llevar más? Como le venía diciendo, acérquese a escuchar la TERCERA TEMPORADA de esta original historia. "Lo de original es discutible", se escucha un reclamo al fondo. "¿Porqué no la segunda o la primera? ¿Se las dan de muy Sheherazadas a formar tríos de historias, tríos de personas y tríos de tríos?" nos acaban de reclamar y respondemos. Amables escuchas, muy probamente sigamos en la primera temporada. Pero a quien pide caldo se le dan dos tazas (como dicen en Algonquinia. ¿O Algonquimia? Cuya traducción es “hacer una mezcla con lo que sea ya que no hay oro”). Ya pidieron un caldo y piden más entonces se les dan dos más de pura bacanería. "Pregunta", levanta la mano algún curioso como un niño. "El cliente que acaba de llegar ¿si lo ven? Acaba de llegar de vacaciones sin duda, pues está todo bronceado ¿O pagó para broncearse en una cámara? Es posible, así uno paga algo de las vacaciones en vez de todo el paquete. ¡A eso le llaman progreso, cuadro! ¡Eso engrandece a nuestro Dios Vacaciones! Pues bien, si este cliente que solo come un huevo, resulta goloso con el CETRO y pide mil historias ¿A qué caneca van las palabras?”
  • VV.AA.

    Publicado el 01.09.13

    En el Olimpo del Bosque Sagrado, muy, pero muy al oeste de Orkuiman, se reunirá el sanedrín de los Maestros Inconfundibles, conocida rama escindida de la Orden de Varios Autores, estos últimos ya en franca decadencia. Preside la sesión el honorable Mr. Robert McKee. Asisten como vocales, por orden alfabético, J. J. Abrams, Judd Apatow, Allan Ball, David Chase, Michael Crichton, Lena Dunham, Vince Gilligian, Dan Harmon, Shonda Rhimes, Amy Sherman Paladino, David Simon, Aaron Sorkin, Sam Raimi y Joss Whadon. Actúa de secretario Charlie Kauffman. Se levanta acta de lo tratado. Asunto único: CÓMO SE DEBE TERMINAR UNA TEMPORADA (aka SEASON). Abre los trabajos Charlie K. leyendo el informe para una Academia (ver resumen antes). Pide la palabra JJ: “Parturient montes nascetur ridiculus mus”. —No se admiten traducciones, ni remotas ni locales —advierte el Chairman McKee— Es bien sabido que se debe acabar en alto, con los asuntos aparentemente resueltos, pero dejándolos abiertos en realidad. Como ninguno de Uds. ignora llamamos a esto cliffhanger y se ha incumplido. Mr. Crichton ¿podría hacernos una demostración? —Desde luego, honorable. Ahí va: ¿Aprobará Vidry el examen de Oxford? ¿Conseguirá que Gidantilus le sople las respuestas difíciles? ¿Llegará a conocer a Falstaff? ¿Se librará de las travesuras de Elron y Labirra? ¿Encontrará Tomassino al diablo en las teselas del vitral? Si es así, ¿se lo comunicará a Burgos? ¿Qué hará el inquisidor en tal caso? ¿La destruirá? ¿Seguirán bebiendo Cristalorum y hablando latín macarrónico? ¿Despertará alguna vez de su siesta Control-F y se despegará del abrazo untuoso de Mnemosina? ¿Se librará de su enfermedad la dama de Groenlandia? ¿Ha muerto Muddy Waters? ¿E Inés y yaya Astrid y los demás? ¿Dónde diablos están las esmeraldas? —La señora de la limpieza, que está recogiendo lo mucho que se acumula en las canecas, observa para sus adentros: Qué majos son estos chicos. Tienen razón, así terminaban siempre los capítulos de mis seriales.
  • Furor

    Publicado el 02.09.13

    La tormenta en el Olimpo no arreciaba. Estaba arrecha. Muertos kamikazes cogían con las vírgenes prometidas cuyos líquidos caían del cielo a cántaros. Las ventanas del palacete donde tenía lugar el evento apenas recogían huellas de esta noche lúgubre y erótica. –– Hablemos del final de Spiderman 3 –– propuso Raimi. –– ¡Shit! ¡Cómo me aburro con esta verborrágica gentuza! Tratamos al público como niños, vacas sagradas del capitalismo. –– habló alguien que prefirió quedar anónimo. –– Que dé la cara el señor o señora Anónimo. –– exigió Robert McKee–– No pasa nada si lo hace. Todos critican al sistema, incluso lo hace el Papa. Pero lo queramos o no exaltamos sus valores. –– ¿Qué es esto? ¿Un mea culpa?–– replicó Raimi. –– Anónimo: –– Les doy mi nombre si hacemos una ronda de historias de terror. ¿Por qué no aprovechamos que llueve y solo tenemos la luz de nuestros cigarros? Robert McKee: –– ¿Por qué terror? Primero tenemos que terminar de resolver nuestro asunto sobre como terminar historias. Anónimo: ––Les conviene saber quién soy. ¡Tengo un secreto, tengo un secreto! –– El sanedrín a medida que iba escuchando esto último miró hacia todos los lados buscando vanamente a Anónimo quien prosiguió: –– El mundo cayéndose y ustedes cotorreando sobre la mejor estética de los finales. ¿No se han dado cuenta que cada que los personajes del Cetro de Esmeraldas toman el té, irrumpe en sus divagaciones un incendio, un ataque de locura repentino de alguien cuerdo como un minotauro o el sabio mago Gidantilius? Si bien nos encontramos bien al oeste de Orkuiman y Piedras Nuevas ¿Quién quita que a nosotros nos suceda también? ¿Quién nos libra de esa presencia extraña que se ha suicidado y revivido y es amigo de las brujas? –– ¡No puede ser! –– exclamaron los autores al unísono. –– ¡Es la Bestia! –– Intentaron huir como si un zorro hubiese entrado a un gallinero. No faltó quien filmó lo ocurrido para después proponérselo a Fox. ¿Por qué no? Nadie va al zoológico si no hay hienas.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.09.13

    —Dioni, mientras hablabas han puesto una película muy buena en el canal Fox & Hens- La he visto con el rabillo del ojo, no es que no prestara atención a lo que decías—confiesa Liza. —No importa, querida. ¿Cómo se titula? —“Línea roja”—Y ¿de qué va? —Niños temblando después de ser quemados con napalm o una mierda parecida, esperado la cura en un hospital cochambroso y abarrotado. — ¿Son buenos los efectos especiales? —Dioni…—Perdona, ¿se sabe quién son los buenos y los malos? —Sí, desde el principio no hay ninguna duda. El espectador es el bueno y todos los demás son malos. —Excelente idea. Ya era hora de que alguien inventara el guión perfecto. Ni maniqueísmos tontorrones ni el trasnochado “todos somos culpables”, tan filosófico y tan poco práctico. Deberían haberle puesto por título “Yo y los otros”. —Dioni, eso es cinismo. —Bueno, sé de lo que hablo. En mi juventud pasé a degüello unas cuantas legiones romanas que ya se habían rendido y después tuve que descuartizar a algunos insurrectos revoltosos y a sus hijos. Aquí en Sicilia sabemos de qué va la cosa. Si los dejas vivos, cuando se hagan mayores querrán vengarse. —Yo te conocí en aquellos días, cuando era pequeña, y no me pareciste un tirano cruel. —Por supuesto, en las recepciones y en las fiestas benéficas había que disimular. —No se puede esconder tanto el mal absoluto. —Te equivocas, has crecido y no has aprendido lo que hay que saber de la vida. Se puede justificar todo. Lo llamábamos “mal menor”, “daños colaterales” o “guerra preventiva”. —Eso también es cinismo. —Sigues sin entender. Es solo tecnología, o protocolo, como decía alguien no hace mucho. — ¿Estás justificando las masacres y los genocidios? —No, pero no esperes de mí que cierre el locutorio y me vaya a una ONG. — ¿Por qué no? —Porque soy viejo, ya hice en mis tiempos lo que tenía que hacer. —Y ¿no te arrepientes?—No, ¿de qué les serviría a los muertos?—No eres humano. —Es posible. No quiero serlo. —A eso no se puede renunciar —concluye Liz.
  • Furor

    Publicado el 03.09.13

    "Las guerras del futuro no carecerán del misticismo propio de cuando se busca por tierra y mar un Graal o el Dorado también ya no se colonizará al salvaje de la misma manera es decir a lo Apocalypse Now donde el director no entendió ni pija de lo que mostraba Conrad a saber lo que sucede cuando un hombre no persigue a la Muerte como el capitán Achab a la ballena, sino que se convierte en la muerte misma despedazadora y despedazada como Baco siempre en transe muy por encima de los hombres entusiasmados con musiquita y fuegos pirotécnicos ¡Ah! ¡Las guerras no serán como hoy en día! Los soldados de los nuevos imperios con su natural miedo a ser derrocados tendrán enemigos creados por los imperios mismos – no importa si casi siempre las pierden siempre ganan– que nos inundaran de películas de historia como plagas para idiotizarnos como gallinas o como ratas. Tanto show para parir tan poca cosa (“Parturient montes nascetur ridiculus mus”). Mientras en Esperanza morirán niños porque la guerra es la guerra ¿que más se puede esperar? En cada corazón de los imperios el exceso con su latir incesante nos hará la guerra a nosotros mismos con sus carros comida-basura en cualquier rincón del mundo jaulas que ya no solo serán los hospitales o cárceles y nosotros sus habitantes voluntarios comprando con nuestro dinero-tiempo de vida sexo sin sexo alcohol sin alcohol velocidad y seguro contra la velocidad en resumen toda una vida miserable de humanidad sin humanidad el despertar de la Bestia en nosotros trágico Apocalipsis de vida y carnaval de amor y de humor negro si es que todavía tenemos de eso no será con libritos de cincuenta páginas como el Indignez-vous en el que nos hablarán como a los descerebrados en los que nos habremos convertido. ¿Cómo se lucha sin lucha? ¡No! ¡La lucha se hace luchando! "¡Tú no tienes derecho a gozar cuando tu hermano sufre! ¡Grita, cada día, cada vez más fuerte, la multitud infinita de los desesperados!", Léon Bloy". El libro de los zombies, FB.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.09.13

    —Desde luego, sensata Beth, ya te dije que aún me queda algún deseo. El peor pecado, el que nunca se perdona ni tiene remisión posible, es la falta de humanidad. Pero no entiendas la palabra en el sentido de piedad o de compasión —esa pérdida, aunque pueda parecerte extraño, la admiten los hombres en el fondo de su ser y la disculpan por muy graves que sean sus consecuencias—, sino sencillamente de naturaleza. Y eso lo incluye todo. La moral se queda un paso atrás. Pecado contra natura, pero otra vez nos traicionan las palabras, no tiene nada que ver con la insignificante vicio sodomítico (qué rimbombante suena, dicho así). Te hablo de los monstruos, de los mutantes, del cíclope, de los marcianos de veinte ojos y cinco brazos, de Frankestein y del Golem. Segismundo no es encerrado por su maldad, sino por su furia, de la misma forma que el misticismo exacerbado de Simeón el Estilita nos repugna (fíjate que lo echaron del monasterio porque seguía la regla demasiado a rajatabla, según cuentan). Kurtz no encarna la muerte, me parece, sino que se sitúa más allá de ella y, por una suerte de coherencia desalmada (3ª acepción/traición), también de la vida. El asesinato es pasable, convivimos con él todos los días, el verdadero horror es la indiferencia. Prueba a utilizar el cuchillo en lugar de la pala de pescado en el ágape de tu boda y observa la mirada de tu remilgado consorte. Cristo se olvidó en la Cruz de redimir a las bestias—Nunca me casaré con un tiquismiquis—se ríe Liz—. Estás exagerando, Dini, te haces el outsider de opereta. Juraría que todavía le pones ojitos a alguna nereida bien plantada. Además, ¿no has visto Monstruos S. A.? El gigantón peludo es entrañable y lo quieren todos los niños. Y te equivocas con el Salvador. La duda vendrá al constatar los escasos resultados. Quae utilitus in sanquine meo, dum descendo in corruptionem? Me da igual que seas un cascarrabias y hasta que seas un tirano irredento. Lo que me importa es que ahora eres un refugio para mí.
  • Furor

    Publicado el 04.09.13

    –– Kurtz más allá de la vida y de la muerte. Anda que tienes razón, dice Liz, ahora que lo pienso, cuando era peque y mis amiguitas veían una tele que un tío de una de ellas había traído de la Atlántida la película “La Sirenita”, yo me metía dentro de un hoyo, en una coral apenas para mi tamaño y leía mi libro preferido Wuthering Heights de Emily Bronte. En ese entonces todavía no había aprendido inglés, fue cuando obtuve mi diploma en el liceo Estrellas Arrastradas & Chupasangre que hice un curso allá adonde quiere ir la vidriera. Como no entendía nada, me imaginaba el libro con solo ver los nombres de los personajes. Como te parece que a lo largo de la novela aparecen los nombres de los dos personajes principales que son amantes. A medida que pasaba las páginas de este libro grande noté que los mismos nombres aparecían con pequeñas variaciones o eran diferentes pero por lo menos una vez estaban acompañados del nombre de los dos amantes principales. Me dije ¡Qué fácil, se puede construir un árbol genealógico pasional! El erotismo va más allá de la vida y de la muerte. Más adelante, cuando cursé un estudio de hotelería y turismo en la escuela Nómadas Sueltos Al Aire Libre Como Las Gallinas Felices, una institución a orillas del Ganges donde me quitaron la virginidad siete pintores renacentistas -el jefe de ellos se llamaba Renancio- que se instalaban en un puente vendiendo sus cuadros. Allí aprendí francés y pude leer un libro de ensayos de Georges Bataille que me regalaron los pintores después de hacer una vaca o recolecta para que me entiendas. Ahi decía lo siguiente: “L’érotisme est, je crois, l’approbation de la vie jusque dans la mort”. ¿Será que se puede aseverar que Kurtz tenía toda la fuerza del erotismo? ¿Será que lo más profundo del hombre está más allá del hombre? No habrá una ética para estas salidas de sí mismo, que no solo son “pecados contra natura” y que de vez en cuando logramos con el sexo? –– Yo siempre lo logro pero contigo es un problema.
  • VV.AA.

    Publicado el 04.09.13

    —Joder como sois los viejos verdes, se os habla de sexo y os tiráis en barrena, sin paracaídas—se echa para atrás Elizabeth, enfurecida—. Yo solo quería llevarte la contraria un poco, desmontar ese galimatías que me parece que te ofusca la mollera últimamente donde se te mezclan las palabras que no significan lo que tú quieres que signifiquen, con filosofía puesta a remojo en un escepticismo del que ni tú mismo estás seguro, y si no mira la salida de tono que acabas de tener en cuanto te parece que se abre un agujero en el limbo donde quieres colocarte y donde no estás ni cómodo ni tampoco harto de verdad. ¿Es ese uno de los deseos que dices que te quedan? Pues vas a tener que bregar con él porque por ese lado no hay camino. Entre jóvenes y viejos no hay sexo. No me voy a meter en tu cama a calentarte las costillas. No soy Abisag ni tú el rey David y de todas formas ya sabes cómo acabó la historia: no se le levantó y eso que la moza era de buen ver según cuenta el narrador. Anda que qué cosas tienes, Humbert Humbert de pacotilla, nos conocemos de toda la vida y ahora me sales con esas. De la última vez que me senté en tus rodillas hace un siglo y ahora mismo no sé si tengo que arrepentirme de haberte considerado un segundo padre. ¿Me metías mano cuando me acercaba a ti confiada? ¿Qué parte de mi cuerpo te gustaba más sobarme, la de pez o la de humana? ¿Era yo solo una de tus conquistas de tiranuelo rijoso? — no hay lágrimas en los ojos de Eli, solo decepción. —Si quieres te cuento la historieta de David Lurie y Melanie Isaacs, por si no tienes bastantes ejemplos. Espera, ya sé, el motto que escribió un gringo: “Dirty old men need love too”. Es patético. ¿Por qué no te buscaste una mujer cuando era el momento para poder envejecer ahora con dignidad? —He dicho que contigo es un problema—consigue hablar por fin Dioniso—. Que tú seas como una hija o yo sea viejo no anula el deseo. —Te equivocas otra vez, las cosas son como son, tú me deseas, yo te rechazo, eso es todo.
  • Furor

    Publicado el 05.09.13

    –– Toc toc –– ¿Quién es? –– pregunta Eli –– El pájaro carpintero. Es imposible que toquen a la puerta no tenemos –– habla Dioni –– nos prometieron una pero se encuentran remodelando desde hace meses un tal bar Hafiz & Goethe. –– Es una “pajara”. –– observa Eli y se va a un rincón a sentarse en un puf de agua, dando la espalda. Entra la joven nieta de Dioni, Lastenea: –– ¡Abuelito! Toqué “a la pared”. Cuando no hay puerta, algo tiene uno que tocar. Es como con la paja.... –– ¡Nieta mía! ¿por Júpiter, qué estás diciendo? –– habla el abuelo y piensa: “Me alegra que venga mi joven nieta. No hay más mejor afrodisiaco que un triángulo. Esta niña es lo que necesita Pitágoras para completar su teorema. Eli se pondrá celosa”. –– Ven, siéntate en mis rodillas… ¡Vaya! Cómo has crecido, mis piernas están flojas. –– Mis pies ya tocan el suelo cuando me siento en la taza del baño. –– Ah, grandioso, toda una señorita y eso ¿qué haces por acá? –– Vine a venderte galletas para una ONG y a pasar unos días, si me dejas. Desde que me llegó la regla mis padres están furiosos, beben y pasan en la cama todo el tiempo. Muero de hambre. –– ¡Claro! Te presento a Eli, una amiga sirena. Estábamos hablando de lo que no es humano y ella se embejucó porque ella opina que no importa si el monstruo de Monster Inc. no es humano. Y yo estoy en desacuerdo o, más bien, no estoy seguro. –– ¡No es solo por eso! –– Eli desde el cojín. –– Se dice a sí mismo Dioni: “Perfecto mi plan funciona a la perfección, pronto podré levantarme a este pescado y tener si no una vejez un rato agradable como en los viejos tiempos. ¡Cómo me he acostumbrado a la compañía de Eli! ¡Quisiera lograr que afloje ese “no” tan rotundo que mantiene entre ella y yo! –– En mi casa apenas mis padres empiezan a pelear, paran y se encierran en el cuarto a hacer el amor. –– “¡Ese es mi hijo! –– piensa Dioni –– Y esta niña debe ser Cupido en persona”. –– ¿Abuelo, crees que soy bonita? Sino no entiendo porqué en el cole me hacen bullying
  • VV.AA.

    Publicado el 05.09.13

    —Vente conmigo, Lastenea, lastimera, lagartera, laminera —ensaya Eli su canto de sirena más atrayente—, vamos a ver juntas una peli en el canal Movi-Dioni. —¿Cómo es que tenéis cine aquí, en la Antigüedad griega y romana?—dice la niña redicha. —Estamos en un cuento sin reglas, abierto, libre —aclara Dini. —Y libertino a veces —apostilla la anfibia enfurruñada —¿qué prefieres, Apocalypse Now o Monstruos S. A.? —¿De qué van? —La primera es de un soldadito bueno que no entiende la diferencia entre lo absoluto y lo relativo y va a buscar a un soldadón malo para que se la explique. —¿Y la segunda? — De un honrado trabajador a sueldo que cumple con su cometido, a pesar de las zancadillas que le ponen sus propios compañeros, y de que el trabajo que tiene es una mierda pero alguien tiene que hacerlo y hay que ganarse la vida. Es moralmente más compleja que la otra, lo reconozco. Y más dura, ahora que lo pienso. Igual no es apropiada para niños. —¡Estás corrompiendo a mi nieta! —ruge Dino. —Mira quien lo dice. —¿De qué habláis?—se hace la ingenua Lasty. —De cómo te gusta que te persigan por el patio de recreo los sátiros y los verracos, corazón. —Pues tú vas enseñando las tetas y aquí mi abuelito se está encabritando más que en la guerra de Cártago, que ya voy viendo yo el panorama. —Lo mío es por contrato, señorita pejigueras, estamos obligadas hasta que nos pinten los prerrafaelistas, ya después con Walt Disney nos podremos poner soutien-gorge. —Ay, sí, me han dicho que en el s. XX van a hacer unos wonderbra de alucinar, ¿me podrías conseguir uno? —Pero hija, si no tienes nada que meter dentro. —Me van a crecer enseguida porque me doy todas las noches con bálsamo de Fierabrás que es un ungüento que me trajo mi copain de la Sepultura (¡Anatema!, grita Burgos), porque es cruzado y aprovecha para trapichear un poco en lo que va y viene, y, si no, le pido a mi padre que me pague una operación, ahora que moja todos los días y está más contento que Príapo el rubicundo rotundo.
  • Furor

    Publicado el 06.09.13

    –– Como estás en etapa de crecimiento tendrían que operarte varias veces y, según me contó tu abuelo, tu padre no tiene para tanto. Su empresa Electrodomésticos Dioni le ha costado foguearse a los nuevos decretos. Están poniéndole certificado hasta las semillas. Y son carísimos. Los pequeños y medianos empresarios están más pelados que muela de gamín. –– Mi padre será un gran empresario o mafioso porque está tapado en plata. Y tiene la luna de miel anclada en una pata de su cama. –– ¡Qué envidia, yo tan joven, debería estar en esas! –– Lasty sin conmoverse se dirige al abuelo: –– Tito, ¿qué es hacer el amor? ¿Mi pareja tiene que tener obligatoriamente cerebro? –– ¿Comuasí, mijita? –– Por ejemplo, si estoy en la bici, tomo una subida, salto y caigo mal sobre la silla, ¿estoy haciendo el amor? –– No... –– Si estoy en la pisci, intento subirme a un flotador, subo una pierna primero, luego aprieto con la otra el flotador cada vez más fuerte, ¿estoy haciendo el amor? –– No... –– Si me acuesto con alguien estúpido pero que me atrae, ¿hago el amor? –– Sí. –– No entiendo. –– ¿Como que no entiendes? –– reacciona Anfibia–– Una persona nunca será un flotador o una bici. –– Habla una sirena. –– Mira la pequeña neurótica. A veces hay bicis-hombres, flotadores-hombres y sirenas. Y son personas. No todo es yin y yan. –– Veo. Entonces me la he pasado haciendo el amor a medias. –– ¿Perdón? –– Con columpios, pasamanos, arañas. Gracias, Eli. –– Esta, alagada y sorprendida por el cumplido, y un tanto maliciosa, le dice: –– Te voy a mostrar cómo se hace el amor. Tus padres se encierran en el cuarto, pero ahora frente a ti voy a hacerlo con tu abuelo. –– ¡Madre mía! –– da un salto Dioni ––¿Cómo te atreves a proponer eso? –– Descuida, abuelito, que mi educación es etrusca no griega. Más liberal. –– ¡La mía también, aunque molusca! –– ¡Eli, saca el bourbon y le hacemos la de Loth! –– ¡En qué me he metido! –– No encontré bourbon pero una botella rara. Pon música en el Panadioni.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.09.13

    —Hola —llega el novio de Lasty (but no leasty)— Soy Poliorcetes de Magnesia pero me podéis llamar Poly. Hi, churry. Se quita la armadura, la cota de malla, el almófar y los guanteletes, con lo que el mozo pierde un tanto, pero da menos miedo. —Si estuvieran interesados los presentes, tengo los clavos de Cristo a buen precio, dos retales de la túnica inconsútil muy bien conservados y la Sábana Santa que tengo apalabrada con unos de Turín, aunque siempre podemos llegar a un acuerdo. Si no están para gastos ahora mismo, tengo también unas docenas de huesos de aceitunas del Monte de los Olivos. Cualquier otra cosa, me la encargan y se la traigo en la próxima Cruzada, que está al caer porque la última ha sido un correcalles. También tengo Griales, pero les aviso que son de imitación —no me gusta engañar a nadie, en este oficio lo primero es la honradez—, porque el de verdad se lo quedó Ricardo que es muy suyo y no comparte nada. Se para de hablar cuando se da cuenta de que no está el horno para bollos en la Oreja de Dioniso. — No quisiera interrumpir. ¿Qué estabais haciendo? — Dudábamos entre ver unas películas o montar una orgía a base de porno duro, corrupción de menores, estupro, violación, incesto y algo de bestialismo. —informa Liz soplándose el flequillo. —Ah, creo que aún me quedan filtros de amor Chez Evelyn De Morgan, grilletes Torquemada para el sado-maso, aceite de Pompeya contra el reseco de… ya saben de qué, surtido de falos en varios tamaños en mármol de Carrara (garantizados), bonos Quastuosa de diez usos, el famoso opúsculo “101 posturas sáficas y un apéndice ;-) para insaciables” (Ediciones Lesbos, 600 a. C.), una Cleopatra hinchable para los caballeros y un Marco Antonio ídem para las damas. En lo que son efebos, justo esta mañana me ha llegado el catálogo. Esta temporada me piden mucho el modelo Antínoo que viene con todas las prestaciones, traseras, delanteras y tracción total a las cuatro ruedas. Sale un poco caro, pero lo disfruta toda la familia.
  • Furor

    Publicado el 09.09.13

    Dioni se levanta del sillón, va al cuarto a abrir el cofre con sestercios, mientras que Eli, Lasty y Poly, primero intercambian un dialogo banal: “¿Hace calor, no?” “Refrescos no tengo pero en Turín me enseñaron a hacer helados”, para enseguida, atraídos como imanes, jugar como perversos polimorfos a tocarse las lenguas con las lenguas, las manos con las manos, lo vientres con los vientres. Una de las mujeres muestra un seno y no se cuenta más porque estamos en horario familiar. ¿Qué cara pondrá Dioni cuando regrese? ¿Se sorprenderá? ¿Participará? ¿Llorará? Todo esto y más después de unos pocos comerciales... Línea directa con Dionisio tenían los monjes de la abadía infernal desde que este cambiaba sus productos artesanales de alto nivel por información de oreja a oreja de Siracusa, que no es poco decir. El Prior de la orden lo invitaba incluso una vez al año a un resort en Babia para que se descontaminaran de todo lo que escuchaban ––¡cuanta banalidad, cuanto derroche de palabras a diario, cualquiera se cansa y se vuelve cascarrabias! ––. Dioni en respuesta le había regalado una tele de edición limitada que el Prior puso en su recámara. Allí invitaba a todos a ver el mundo. Y, como es costumbre entre monjes, estos elaboraban glosarios. Hundían "stop" con un Dioni-control cada vez que algo llamaba su atención y anotaban en sus libros comentarios para después debatirlos. Se sabe que la Edad Media es la edad de los debates, no como ahora en donde basta citar a Nietzsche para que el auditorio tenga un orgasmo. –– ¿Porqué se encerraron con Prior y nos dejaron a nosotros solos? –– pregunta Vidry a Gi. –– Están viendo Dioni's family. ¡Dizque es un éxito! –– Todo tiene el mismo nombre del creador: controles, electrodomésticos, series tv, ¿esto es lo que llaman mundialización? –– Cum in domum alienam veneris et mutus et surdus esto. –– Sí, no más "domum", aprovechemos y nos largamos. –– Nunc aut numquam. –– ¿Yo no soy una ñunga, de qué hablas? –– ¡Que nos vayamos, apúrale!
  • VV.AA.

    Publicado el 09.09.13

    Dioni hace un rápido cálculo y pregunta a gritos para que lo oigan desde la otra cueva: —¡Poooly! ¿Cuántos efebos se pueden comprar con 600 millones de sestercios? Al cruzado le da un mareo y casi se cae de culo. Las chicas lo sostienen para que no se vaya al suelo. Cuando se repone un poco sale zumbando a buscar al tirano. Lasty se amosca: —¿Prefieres el dinero al sexo? —No, churry, es un momento, enseguida vuelvo. —Hombres—se enciende un rubio mentolado Eli y echa el humo por las narices. A partir de este momento dos conversaciones se entrecruzan debido al famoso eco de la Oreja. Lamentablemente, en la transcripción no ha sido posible discernir cada una de las voces. Lo sentimos.—Qué tío tengo por novio, Eli.—¡Un tesoro!—¿Qué pasa con los machos?—¿Son de curso legal? —¿Dónde lo has encontrado?—Vienen de fábrica sin garantía.—¿Te interesa el asunto?—No, pero tiene algunas virtudes que no conviene despreciar. —¿Como meter mano en las alforjas de los demás?—Guárdatelo entre las bragas, que no te lo quite nadie.—Creo que podríamos formar una pareja bien avenida.—¿Qué obtendré a cambio?—El amor de tu vida, por lo que veo.—Tenemos un gran futuro.—¿Hasta cuando durará?—Es infinito. Nada nos detendrá.—El mundo se rendirá a nuestros pies.—El mundo está lleno de sabandijas que intentarán quitártelo.—Hay que guardarlo bajo siete llaves.—Hay que disfrutarlo mientras lo tengamos.—Nada es eterno.—Se debe cuidar con mucho mimo para que no se acabe.—No hay mayor caudal en la Tierra.—¿Qué impuesto se paga por algo así?—Siempre parece demasiado.—Podríamos ir a un país donde no nos conozca nadie.—¿Se puede ocultar el gozo cuando el pecho te explota?—Quiero gritarle al mundo que soy feliz.—Lo derrocharás.—Has caído en sus garras.—No me importa la esclavitud de este deseo supremo.—Nunca volverás a ser la misma persona.—La codicia del anhelo me subyuga.—Menuda cursilada. Ya te está cambiando.—Con mi riqueza pagaré al mejor maestro poeta.—No se puede comprar todo.—Eso te crees tú.
  • Furor

    Publicado el 10.09.13

    –– Eli, ¿te cuento algo? Todavía no he recibido a nadie en mi cueva. –– Apenas eres una chava. –– Mis compañeritas reciben. Tienen unas cuevas únicas porque los animales que allí entran no le huyen al fuego. Entran y salen todo tipo de especies enfrentando el miedo a quemarse, porque de alguna manera aceptan que es un riesgo a tomar, que hace parte de la vida. Mis amigas llevan una llama dentro menos para la protección que para el baile, la danza de los animales que somos todos. –– para Lasty hablar de fauna es una salida para no discriminar a la Anfibia. Esta no se percata del dilema de la pequeña. Para ella las etiquetas son un peso que la tiene sumergida desde hace un tiempo en una vida que considera o, más bien, siente que es aburrida. Eli ve al par de jóvenes desplegando erotismo por toda la gran oreja y siente ganas de partir. No más debates en donde ella siempre pierde con el viejo Dioni. No más pasar el día escuchando los lamentos de los prisioneros como ocurre en esas series que pueden ver la poca gente de la Edad Media con televisor. Muestran médicos, psicólogos salvando pacientes, abogados resolviendo juicios, profesores regañando a estudiantes,… y el espectador aferrado al sillón viendo tanto sufrimiento. No más, el mar es inmenso, ella estaba acostumbrada a amar como los marineros que besan y se van, quedarse con Dioni era una manera de huirle al deseo, a su deseo indomable y peligroso como un Kraken. Era perseguida por la Interpol y por los autores del Malleus Maleficarum. Su desear ambulante no era bien visto y tan temido como el pez león que se liberó en las costas de Algonquinia y arrasó con todos los peces del Pacifico… Eli despierta y mira a la pequeña que aguarda una palabra que la calme, que le diga que no hay porqué apresurarse, que todo llega a su momento, que la gente cree que este mundo lo gobierna la causalidad, que está lleno de claves para el éxito, cuando cada uno es uno y tiene su camino. Le dice: –– ¿Entonces lo secuestramos o no?
  • VV.AA.

    Publicado el 10.09.13

    —¿A quién? —Más bien el qué. El Kraken, por supuesto. En sus lomos navegaremos “desde el mar sin mareas” hasta el “confín de la tierra”, recorreremos el mundo. —¿Solas tú y yo? —Y Pulpy, mi querido calamar retozón y zampabollos. —¿No necesitamos a los hombres? ¿Vamos a dejarles que se repartan ese pastón? Ya sabes que nos necesitan para gastarlo, los tíos si los sacas de los carros frigios son incapaces de comprar nada. Y además hará falta algo de tela porque si vamos de crucero tendríamos que parar en Bayas que me han dicho que tienen el mejor resort de por aquí. Es que me tendría que hacer un peeling y abrirme los poros en las termas porque tengo la cutánea más reseca que la cueva que te decía de tanto sol en esta isla meramente meridional, a ver si encontramos de una vez unas sombrillas, que también cuestan una pasta, y nos llegamos hasta Yalta y cazamos un banquero que nos ponga piso en Moscú, para lo que nos hará falta un perrito, tengo entendido, y suma y sigue, hay que prepararse bien para las aventuras salvajes hasta que inventen el turismo de riesgo. Y más te digo, habría que hacerse con unos buenos arpones marca “Queequeg” para intimidar al cefalópodo gordinflón, que tú lo conocerás muy bien, pero son tozudos como mulas y si se ponen borricos nanay de pasear a unas señoritas finas como nosotras por el ancho mar. —El balneario está en Babia—dice Eli aburrida. —Uy, no, eso debió ser cosa de Autocorrectius, un geniecillo travieso que enreda mucho. Babia está en Hispania, no confundir con que todos los hispanicus estén en Babia, y ahí solo crece la retama y el malvavisco, olvídate de la mesoterapia, la dermoplastia y la talasoterapia. —Creo que existen curas por ahogamiento en la charca del pueblo—no puede evitar el exabrupto Eli. Y ya para su coleto: Es una lástima que la causalidad no exista porque aquí tiene una buena ocasión para que el padre Zeus mande un par de rayos y acabe con esta tontuna. Seria, grave Eli, no sabes vivir. Nena, hazte un lifting guay.
  • Furor

    Publicado el 11.09.13

    11 de septiembre, antes de Allende, antes de las torres gemelas, antes de que naciera el Prior Tomassino. Borrasca en la Antártida, 2:00 A.M: –– natura nihil agit frustra. ––recuerda la madre de Tomassino al padre de este apunto de poner a funcionar su invento contra natura. Él no responde aunque se le nota fastidiado por su mujer con quien solo conoció la felicidad por un tiempo, después ella comenzó a ponerle problema por todo. En la orilla del mar se encuentra Megalodón. Observa el invento que parece su hermano. Ve un tejido de pieles de focas y de ballenas gigantes, el plato más apreciado por este tiburón capaz de quebrar sus huesos en un abrir y cerrar de mandíbula. Había negociado el doble de su comida si le ayudaba al padre de Tomassino a destazar sus presas para que este cociera la piel de su antediluviano invento. Basándose en una fruta tropical llamada “chontaduro”, Tomassino I había construido una especie de coco para envolverlo con esas pieles. Iba a ser el puesto de control, el hogar de todo navegante ávido del turismo de riesgo antes de que este existiera. Tenía orejas de Siracusa en miniatura por toda parte, sobre todo en el baño de las mujeres. Afuera estaban los tentáculos que permitían no perderse de nada de lo que ocurriese en el océano. Sobre todo tenía un detector de sirenas. Se trataba de verlo todo y entregarles el debido reporte al Maellus Maleficarum, una empresa de televisión que le mostraba al televidente lo peor del universo para que este prefiriera no moverse de su sillón y viviera como un borrego. Tomassino I grita "causalidad" y Zeus lanza un rayo que pone a funcionar la máquina. T. advierte a Megalodón: ––He aquí a tu peor enemigo, El Big Brother. O el Kraken's'brother. Es peor que tú. ––Ve a su esposa y le dice:––Y mejor compañía que tú, maldita. ––En seguida la empuja hacia Megalodón que la aspira como un espagueti, antes de que este último fuera devorado a su vez por el Kraken. Aquel monstruo es el que Eli y Lasty llaman Pulpy.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.09.13

    —Pues la verdad es que habría que buscarle otro nombre. No le va nada bien lo de Pulpy a semejante engendro. —Pero a ver si lo entiendo, ¿el tiburón se comió a Teodorina (la madre de Tomassino) y el Kraken se comió el tiburón? —No, yo creo que Landolfino metió de un empellón a Teodorina en el cuarto de baño del Chontaduro, a continuación él se subió al coco, el Megalodón se los tragó a los tres y el Big Brother se los merendó en un pis pas a todos. Como lo de Pinocho pero a lo grande. —Y todo eso ¿para qué?—Fácil, para venir desde la Antártida hasta el meditado Mediterráneo a buscar a su Tomassino que está enredado en una trifulca teológico-dipsomaniaca en un cenobio donde no dan de cenar. Ya se lo dijo su madre: hijo mío, tú no te metas en nada que trasciendes pero no trasiegas. —Y el padre ¿qué opinaba? —Que se hiciera telepredicador en Cantillana, que con eso se ganan prendas y prebendas. —Y ¿a quién hizo caso? — A ninguno, el chico quería ser un místico mítico aunque después se decantó por la filosofía filosa y se dedicó a escribir sumas Summas. —Sin embargo, ahora, por lo que cuentas, ha caído en el caldo. — No se te dan bien las metátesis, más parecen metástasis. Cuando se enteraron los próceres procedieron a enviar relato del reto a la patria de los patriarcas y ahora vienen a buscar una solución para el disoluto. —Qué teatro tan tétrico. —Insistes con insidia. Lo primero que hicieron los padres fue pedirle a un tal monje Ignatius, nada ignaro, que in situ tan inusitado arreglara el entuerto, pero una torticera vidriera, un tortuoso Torquemada y un torpe trasgo de nombre Gidantilus lo impidieron con ímpetu. Ignatius los acusó de a-causalidad, dado que le azaraba el azar sobremanera cuando azacaneaba en el zaguán. Subió sobrio al Scriptorium dónde se estaban los crípticos críticos y les afeó la fementida conducta. Se rieron en la barbas del barbián y siguieron arremetiendo con arrebato. —Arrêtez-vous, que me marea el maremoto.
  • Furor

    Publicado el 13.09.13

    En un estanque está Eztanquizonofante (Pulpy) mientras proceden los próceres: ––Para el desaguisado preparamos guiso en platos con plátano, arroz para el mago de Oz y carne para los carnívoros, a nadie se le obliga. Trajimos sobrebarriga a la plancha o sudada. No, no vinimos en lancha. Vinimos en Ezquizonofante a llenarles el tanque. Si Gi y Vy se las dan de elegantes, que cojan un guante y se lo chanten o canten la de un indio tunante: Indio comido indio ido. ¡Malparidos! –– Padre y madre, canten pero no se ensalsen. Estamos en esta abadía con alegría, gracias a Cristo y Cristosol. Miren, ¡ya salió el sol! –– mientras todos miran, el Prior aprovecha para agarrarle el Fa a la vidriera parejera que exclama: ––Santa María de Castrillón, Santo Domingo y Santo Picón. ¡Otra vez! –– Mientras, parqueado el paquidermo de mar con mil trompas jalándose la trompeta y estampándola sobre el Mega, megalómano engullido, escupido y tullido, ve el sol y canta también. Es un poco como Frankenstein. Le gusta el dorado, los pajaritos, el viento cayendo sobre él y culearse a los tiburones. Pensando en Baudelaire, da un giro de 360° y desalentado declama: ––Aquí he nacido, aquí. "Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento". Condimento para las álgidas comidas. Oasis espurio. Venganza de las erinias que llamamos Euménides ("bondadosas"). ––¡Ezquizo!–– lo animan Lasty y Eli desde Siracusa–– No sueltes al tiburón ni por el verraco. ¡Bellaco! ––Pulpy no lo suelta, todos sus cerebros están atareados en un placer con órganos (con Mega) y sin órganos: Frente a él está Hispania llena de verde, no la que conocemos, no la que le acaba de ceder parte de su patrimonio a los especuladores, oh, Hispania, incólume e inconsútil, con ese verde que se parece al mar y confunde al Ezquizo quien sale del agua y comienza a flotar sobre los árboles, escapándosele a los Tomassino. ¿A dónde ira con esas gaviotas contorneándolo como si todas fueran un solo par de alas, las alas de un pulpo-ángel?
  • VV.AA.

    Publicado el 13.09.13

    A Cantillana, provincia de Hispalis, donde anda el diablo suelto, según el oscuro adagio. “Haber turbaciones o inquietudes en alguna parte”. Ver Gonzalo Correas en “Vocabulario de refranes y frases proverbiales” (1627). O a Castrillón, por el lado de Urbs Legionis, insignis. Asturiae Ovetensis caput, Hofmann, Johann Jacob (1635-1706): Lexicon Universale. O sea, cerca de Lucus Asturum, u Ovetum, hasta que llegaron Fromestano y su sobrino Máximo en el año 761. En todo caso, “oasis de horror en medio de los desiertos del aburrimiento". No hay término medio en Hispania. O te cansas o te abrasas. Esto se cree que es de San Pablo (con perdón por la licencia parafrástica), pero la tortuga Guguel, siempre infiel y traidora, solo propone “es mejor casarse que abrazarse”, lo que cambia mucho el sentido, de forma desconcertante, de lo que se pretendía decir. Este San Pablo, qué punto (filipino). Cualquiera se levanta a buscar las Epístolas para comprobarlo. No hay tiempo para ese tipo de cosas en esta historia urgente e ingente (penúltimo homenaje a Guillermo). Pues hay que volver a la carga: por ejemplo, es mejor cansarse que arriscarse. ¿Será Eli de las que se casan? ¿Qué diría Bioy del asunto? ¿Qué pasaría si se encontraran a través de los tiempos Don Adolfo y Don Paulo? Habría que ser un plumilla con recursos para recrear la conversación. ¿Y Bolaños con Baudelaire? Están todos los grandes temas por escribir y el personal no se pone a la faena. Don Miguel, el alcalaíno, se queja en algún sitio del mucho trabajo que le da lo que está escribiendo (DQ, por supuesto, pero tampoco se va a encontrar el pasaje así como así antes de que cierren la ventanilla, hay que entregar antes de que empiecen a funcionar las rotativas). Pero recapitulemos. La cosa estaba en que el Eztanquizonofante (vaya nombre, se come el Límite de Caracteres de un bocao) se iba a Hispania. Buen sitio, se come bien y las mujeres pisan con fuerza. Igual se encuentra con Poltronus y Lendoiro, viejos amigos.
  • Furor

    Publicado el 14.09.13

    El personal pasa la vida tumbado a la bartola, extendido en la playa como verdolaga. Los grandes temas, a ver... Vaya que esto asusta. Con que finalmente ha llegado el momento tan esperado. No sé, ustedes o usted, caballero ilustre, pero este tercer narrador y de tercera ha evitado la literatura con "L" mayúscula. Se acabó la guachafita. El escollo está justo frente a nosotros, no hay manera de evitarlo. Recordaba Karen Blixen un romano que necesitaba navegar a Cartago pero su tripulación se negaba a embarcar porque el mar estaba de miedo. El romano dijo: "es necesario navegar, no es necesario vivir". Bueno, no más amagues antes de dar el salto, después se me ocurre mencionar a Ezquizonofante y me quedo sin decir lo esencial. Literatura, ¡aquí vamos! En Occidente hay dos grandes temas: la identificación y la desmesura. Tenemos a la Odisea en donde se trata de identificar a los héroes (Telémaco que se convierte en adulto al decidir rescatar a su padre en el infierno y Ulises que lo reconoce primero el perro que la esposa; desde entonces sigue siendo el más fiel). Y a la Iliada donde la furia desmedida de Aquiles se convierte en determinante para llegar a la princesita Helena. Al principio le da una furia caprichosa; le quitan a un bien, una esclava. Después sí viene la poderosa cuando le matan a su novio, lo que le despierta a brasa viva el sentimiento aplaudido por los dioses en el Banquete y momento que Lacan llama "la métaphore de l'amour". En el Cetro en esas estamos. Sabemos quién es Dioni, entonces no es necesario identificarlo. Pero está punto de ser poseído por una furia divina. Ténganse todos. Esto va a volverse un conflicto mundial. En un bando tenemos al clero y los oscuros economistas, Lendoiro y Poltronus. Y Pulpy que resulta conocerlos y los busca para hacer alianzas. En el otro bando, Dioni, solo pero con la fuerza del sentimiento hacia Eli, que está a punto de irse. Queda por saber con quién va el joven guaperas Poly. ¿O pesca en río revuelto?
  • VV.AA.

    Publicado el 14.09.13

    Pero Blixen, hace memoria Nicos Daumais citando de memoria (joder con las repeticiones), también dijo: “Escribe sobre lo que puedes ver, te ayudará a descubrir lo que no puedes ver”. Más o menos. Son las 8:31 P. M., no hay tiempo para comprobaciones ni refinamientos antes de que suene la campana. Lo que trasladado a la historia del navegante romano sería algo así como: pandilla de pánfilos, sabéis trepar por la jarcia, qué más queréis, si os caéis ya vendrá la matrona a curaros las pupas y, si no, yo mismo os pondré el hierro al rojo en las heridas; si volvéis alguno, cosa que dudo, podréis contar una historia a vuestros nietos. Dicho así no está claro que merezca la pena, pero sí ligeramente mejor que ver la TV, digo, los espectáculos del circo. Bueno, también depende de lo que paguen por enrolarse, que a veces en el fragor de la batalla se olvida este pequeño detalle. —¿En sestercios contantes y sonantes? —duda la tripulación. —Primero ganamos las guerras púnicas y después ya hablamos—se escurre el contramaestre Sibilinus. —Es que mayormente ya sabemos todos quienes somos y, por lo general somos de modesto acontecer, lo de las gestas y la fanfarria no nos acaba de entrar, igual la historia del Mediterráneo se podría pasar sin nosotros, total luego solo salen el Escipión y el Aníbal en los libros—se arremolina la marinería. Esto habría que desarrollarlo más, pero no se puede acabar el párrafo de hoy sin darle impulso a la historia, eso sí, sin dejar el tema del todo. En la frontera de Hispania el aduanero jefe, mientras se piensa si lo deja pasar, alecciona al Ezquizonofante sobre la idiosincrasia local: —Aquí decimos siempre que a Dios se lo encuentra entre los fogones. —Ah, estupendo, ya me había advertido de que en Hispania se come muy bien. —No es eso pazguato, como sigas en ese plan te vas al hemisferio boreal ipso facto. Se quiere decir que en la humildad del trabajo cotidiano, cumpliendo tu deber sin esperar nada a cambio, se puede llegar a lo más alto. — …
  • Furor

    Publicado el 16.09.13

    Ya que hablamos de los argonautas mastuerzos, escarnecidos por el contramaestre y sin perro que les ladre, no los vamos a ningunear. De los veinte que había sobrevivieron dos. Eran muchachos con las hormonas como serpientes enloquecidas por el sol. Preferían a las mujeres pero solo estaban ellos. Pasaron los meses y una fémina vino a visitarlos: la venérea que se los llevó, incluyendo a sus superiores luego de ser violados porque “si se va uno nos vamos todos”, como farfulló un remador agonizante. Los dos sobrevivientes invirtieron sus hormonas en la meditación (con una que otra paja), lograron escaparse a una isla cuando la situación estaba caótica, y por cosas de la vida terminaron convertidos en reyes, sabios reyes como los recomendaba Platón y este actual presidente Mujica. ¿Cómo? Arribaron a una isla conocida como la Isla de los Esclavos (según Marivaux, lugar donde los pobres son ricos y los ricos, pobres), donde encontraron a unos familiares que, tras recibirlos con cáliz y ambrosia, les anunciaron que no solamente harían fortuna, sino que sus padres no eran los padres que querían. “No, muchachos, les dijeron antes de una resaca, ustedes no son hijos de ladrones de vacas sagradas o de cerdos convertidos en cerdos por Circe, la bruja. Vienen de un rey y de una diosa. Uds. fueron robados por una madre celosa de no poder tener hijos que sus padres atraparon pero que, como último recurso, ella escondió en un barco en dirección a un paraíso llamado Algonquinia, pero que a última hora, por Poseidón y quien sabe quién más, cambió de dirección y terminó en Buenaventura, Colombia. Allí Uds. tuvieron una vida miserable hasta que escaparon y fueron reclutados por un navegante que necesitaba ir a Cartago y ya se saben el resto. Bueno, celebren que ahora serán reyes”. Y son reyes. Los pobres encuentran a Dios entre los fogones. Los bienaventurados y ricos, en todas partes. El aduanero jefe se los presentó a Ezquizo. Muy amables los señores hasta que este les pidió pasta
  • VV.AA.

    Publicado el 16.09.13

    La cuestión fundamental que se reveló como un problema insoluble es que en Buenaventura, Colombia, ponen de postre torta de Chontaduro que, como se sabe es la materia primordial que alberga en su panza el calamar desmedido. De donde Ezquizo y los reyezuelos destronados no pudieron sino mirarse con desconfianza unos a otros. No sabían a ciencia cierta quién se tapiñaría a quién. —Qué difícil situación—se dijo el aduanero jefe en cuanto columbró el conflicto—Los hombres, o los monarcas, que son los que tienen guita para pagarlos, se comen los frutos de la naturaleza, y a veces entre sí, sin apearse del principio establecido, puesto que ellos mismos forman parte de lo que Natura proporciona. Por su parte, los monstruos marinos se manducan a los hombres. Estos encuentran en las cavidades intestinas de las bestias el sabroso producto de la tierra y les horadan las entrañas con mandíbula voraz. El animal, vaciado de sus más profundas entretelas agoniza y, al mismo tiempo, digiere a los tragones. Todos mueren matando. Pobres y ricos, allegados son iguales… Stop, stop, que esto es otra copla. Vamos a ver si lo arreglo por el lado de la antítesis. Y dirigiéndose al trío:—Rásquense vuesas mercedes los bolsillos y sea ocasión de reunir unas docenas de sestercios, que al cambio, dada la inflación galopante que nos acogota gracias a unos ilustres entendidos en trueques y cambalaches que nos asesoran, vendrían a ser unos miles de maravedíes, los suficientes para mercar cuatro o cinco cajas de yemas de Santa Teresa (horneadas en fogones, pero batida la masa en pucheros), las cuales, mejorando lo presente, no hacen demérito a esas delicias tropicales que tanta pugna desatan. Más si cabe, podrían experimentar durante la ingesta, si tienen avivado el seso y despierto el ánimo, algún éxtasis mirífico, cosa que viene con la dotación si encuentran dentro de una yema la papela que dice: “Vale por una transfiguración” o una transverberación, depende si la caja es de seis o de doce.
  • Furor

    Publicado el 17.09.13

    ––Opto por las yemas de Santa Teresa. A la transfiguración y transverberación se le puede agregar la deterritorialización. Si se me permite evocar mi ejemplo de calamar entre muchos otros que no conozco y por lo tanto no me atrevo a mencionar -ya lo dijeron mejor que yo: hablo de lo que puedo ver, lo demás viene solo-, doy especial interés a lo que me es ajeno, porque lo ajeno soy yo; "yo soy otro". Descubro que lo que no sabía ya lo sabía en un lenguaje diferente. El truco es aprenderse los códigos de lo que creo desconocer. Es un trabajo de traductor. Me dirán traduttore traditore, empero todo es traducible, una expresión local se puede encontrar en otra parte bajo otra forma, otra imagen que exprese lo mismo, “nihil sub sole novum”. Honorable el traductor que afronta todas las maneras que tienen en mi tierra, la Antártida, de referirse a la nieve, así este venga del desierto. Su inteligencia no consiste en ser menos ignorante que otros, sino en probar que eso que no sabemos siempre lo hemos sabido. ––los reyes filipichines lo escucharon pese a que, durante sus meditaciones, ya habían tratado esa cháchara. Con saudade, por muy ilógico que parezca, recordaban a Buenaventura, puerto clave de maizpira, en Colombia, donde Conrad creyó conocer a los políticos más corruptos. Uno de los reyes caviló: “Pucha, hubiéramos traído esmeraldas con nosotros. Nos tocará conformarnos con ser unos vulgares reyes en esta historia. En uno o dos párrafos nos despachan. Que corta es la eternidad”. Por su parte, el aduanero desde que escuchó que lo que sabía ya lo sabía, se fue a buscar una soda y cuando terminó el pulpo le aconsejó: ––Opta por las yemas, simplemente. Saborea una y pasa a otra. La vida debería tener esa constancia. O nuestro único menester debería ser volver constante lo inconstante. ––Y los reyes sabiondos: ––Nosotros, los hombres somos intraducibles, somos las sombras de gente que no existe. Tampoco tú, monstruosa criatura, encontraras en el mundo a tu semejante.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.09.13

    A Nicos Daumais se le atiesan las orejas. —Si tengo que releer Nostromo en media hora para dilucidar si Don Joseph, que por cierto ya había salido en esta historia, estuvo en Buenaventura estoy perdido. Tortuga, échame una mano. Y se la echa, sí señor: http://www.elmalpensante.com/print_contenido.php?id=2802, por si aporta alguna luz. —Asunto debatido. Tráfico de armas. Ateos contra cristianos. Alguien debería aclarar las conjeturas. Pero no yo. Me quedé enganchado de una idea que pasó en suspiro, soy lento o me hago viejo: los dos temas de occidente: la identidad y la desmesura. En la diana. La anagnórisis y la hibris. —Pedante Nicos, un día te quemaran en la hoguera de los vanos. —Me enmendaré con un ejemplo fácil: la pareja de reyes son los desconocidos que requieren ser revelados y Esquizo es la exageración, el órgano desarrollado más allá de los límites razonables. Aquí nos atrevemos con los dos leitmotiv a la vez. Y ahora que lo pienso, se parece mucho al otro caso, el que se atascó en Gomorra, lo humano y lo inhumano. Ulises es un hombre, Aquiles un semidios. Aduanero laminero, si quieres conciliarlos vas a tener que emplearte a fondo. —¿No sería mejor comernos los dulces y ver si tienen premio?—sugiere cariacontecido Fessebelles desde el infierno—a mí no me vendría mal una metempsicosis si no os llegan los maravedíes para nada más. —Luego les metemos mano, no seas glotón. Antes buscamos otro ejemplo ilustre, so pena de que acabemos contigo en el fuego eterno, eso sí que es constante frente a lo inconstante de tus apariciones. Sea: Hamlet busca su identidad y Faltasff derrocha sus excesos. El bardo sabía lo hacía. —Vamos a acabar enseguida y así pasamos a las yemas. Te voy a dar la solución. Cualquier dualidad que inventes encajará en vuestras elucubraciones porque la verdadera síntesis es la contradicción. Los que andáis todavía sobre la faz de la tierra sois inconstantes, inconsecuentes e incoherentes. ¿Podemos atacar ya las yemitas?
  • Furor

    Publicado el 18.09.13

    –– ¿Y usted cómo se llama, amable aduanero? –– ¿Y usted de dónde salió? ––Soy detective. Mi nombre es Nick. Nick Daumais. ––Y yo soy Odc. Me extraña que no se extrañe que le esté hablando un ojo que acaba de salir de un pantalón ¿le parece normal conversar con pulpos y ojos?––Sí. ¿A Ud., no? Debería ir donde un comecocos. ––¿No me va a decir su nombre? ––dijo Nick que no le gusta jugar. ––Ni que estuviéramos bravos. Encantado, Amalfitano. ––¡Eureka! ¡Lo sabía! ¡Cómo me gusta atar cabos! –– ¿Qué ocurre jefe? No lo había visto así desde que una semidiosa y bruja entera lo elevó a los cielos. ––Todo viene solo, Odc. Y a su momento. Hay ideas que lo agarran a uno y no lo sueltan hasta que se encuentra un lugar para encajarlas. Te confieso que ganas no me faltan de dar mi opinión sobre la peli de los monstruos que nos vimos en el IDBUS viniendo para acá, a ¡Santa Teresa! ¿Qué no las has captado? Santa Teresa de Hispania y de Algonquinia Baja, dos Amalfitanos… Nos comerán los críticos, papita para los loros. Dirán que somos otro dúo contradictorio: el sabio instruyendo a un ¡pelmazo! ––Jefecito, no permitiré un oprobio más de su parte y menos delante de aquestos futuros comensales de yemas de Santa Teresa que no tienen nada que ver con Sonora, no alucine. Estamos aquí para verificar la legalidad de los comercios. Si el cambio maravedíes-sertercios no se hace al negro y esta novedad de que los bombones lleven premios. ¿Que la productora no había sido aleccionada por tirarle anzuelos a los niños descuidando la calidad de sus dulces? No vamos a hablar de Literatura ahora que por fin tenemos un jugoso contrato. La literatura nació en el siglo XIX, término que Madame de Staël sacó de una revista romántica alemana. Estamos en el medioevo. ¡La vida es dura, la peste nos persigue! ––Me desilusionas, con tres porciones de carne diarias y un techo del tamaño de un féretro es suficiente para vivir. ¡Me interesa el azar, lo que nace de las contradicciones, la sorpresa, la epifanía!
  • VV.AA.

    Publicado el 18.09.13

    —Desde luego, una celda con el techo de un zulo lóbrego le dieron a Teresa cuando llegó a la Encarnación. Ya que vienen a Hispania, no dejen de verlo, si por la romana Abyla (por un momento se produce algo de confusión: ¡Abya Yala, tierra querida! —se enternecen los reyes desterrittttt…uf, desterrados, vaya —No, no, calma, es otra, no parece que exista relación—Pues se ha dormido Ud. en las pajas (sic) porque ahí había [habya] material para lo menos tres o cuatro entradas, removiendo los étimos, los héticos y los heréticos, —Hay que saber cuándo parar. Mira la oración que se ha quedado abierta y no se va a entender ni pa tras ) se encaminan sus pasos, porque impresiona que de tanta angostura saliera incólume el estilo. —Y yo ¿qué?—grita la sirenita Lotte apareciendo de golpe en las aguas de la Comandancia de Marina, justo al lado del fielato que dirige Amalfitano (¿Amalfielatano?, stop, stop, que esto no se acaba nunca). —Y tú ¿qué? —¿Cómo que qué? Que me llamo Lotte, hacemos dos partes entre tú y yo. —Venga—se compadece Nicos—que los lectores deben estar que arden, todo es un juego sobre el doble del número del diablo. —¿1332?—No, antes de multiplicar.—Pues no lo entiendo. —Otra pista aprisa: "Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento". Dicho así podría parecer una crítica de las de Falstaff, pero hay que ser optimistas: esto viene a ser aquello de Faulkner (la pena, la nada) que Belmondo le propone a Seberg en À bout de souffle. —Pues no, listo, para entenderlo hay que hacer “el viaje” de Santa Teresa a Santa Teresa. —Sin movernos del sitio, entonces, bello del aire, y lo de las epifanías también me gusta a mí, pero desde los diez años hace que no me regalan nada para Reyes. —Te habrás portado mal. El problema de las revelaciones extáticas es que no se pueden contar cuando son verdad porque no te cree nadie y tampoco cuando son mentira porque te canonizan en vida y aya no te puedes tomar unos cálices de ambrosía tranquilo en el bar de la esquina.
  • Furor

    Publicado el 19.09.13

    ––Ah, es 4132. Pero cómo vamos a llegar hasta tan lejos, ¿luego las cruzadas no se hacen porque se acerca el Apocalipsis?––Divide por cuatro. Siempre es el Apocalipsis y “après moi, le déluge”.––Los reyes se mosquearon al escuchar la frase de otro rey:––¿Louis XIV? ¿Dónde? Y nosotros con guayabo. A ver si van recogiendo los conchitos, vuestras mercedes. Pongamos un poco de orden. –– ¿Orden? ––Se exalta Nicos que solo piensa en crítica literaria. –– ¿Cuántas intrigas no han quedado irresueltas? ¿Quién las remienda? ¿Quién se asoma a ver si el casino de la muerte sigue funcionando? ¿Quién desprestigiará por fin a Julio Verne en favor de Welles? ¿Quién recoge a Eli que está pidiendo su Kraken y no le llega?–– Tu madre. ––corta Odc. –– Mira esto: Acá hay un maravedí que es un dinar almorávide. No tiene la cruz de Castilla y en él se lee una leyenda en arábigo. ¿Cómo hacemos? ––Habría que preguntar si el que se las dio a los reyes tenía visa. Si sí se la valemos. ––Lotte se le pega al brazo: ––Qué serio eres Nick y algo rudo. Me encantas. ––Quita, pequeña. En esta historia estamos aceptando cualquier moneda. Nos da lo mismo un gato o una liebre. ¡Todo el Cetro es un paquete chileno! ––Relájate, amor mío. Somos el orden del desorden. Mira el mar, lo ves y de repente salta un pez o varios y desaparecen de pronto para siempre, de pronto no. A veces son los mismos, otras el sol les cambia un poco el color. Así somos aquí. Irrumpimos en el escenario sin pedir permiso. ¿Lo pide un pez para salir del agua? Ya lo dijeron, hay dúos que se repiten. Solo el sol nos cambia. –– ¡El Roi Soleil!––entraron en pánico los reyes. ––Se lamenta Nico: ––Cuentan los árabes que los primeros 3732480 habitantes de la tierra fueron únicos; los demás, falsas conciencias. Este es también el número de combinaciones posibles entre los siete astros empleados en la astrología antigua y los doce signos del zodiaco. No hay salida.––Claro que la hay––Abren la puerta, no aparece nadie.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.09.13

    “Año 1033. En Calatrava (Ciudad Real) alguien reconoce al legendario Hisham II al-Muayyad, llamado Tomart y supuestamente recién regresado a la Península, pero en realidad es Jalaf, un esterero de Calatrava usado como doble del califa por el cadí de Sevilla para ser nombrado hayib”.—¿Qué es un esterero?—Uno que fabrica esteras.—Ah, sí. —Aquí en Hispania decimos “dar más palos que a una estera”, los que nos van a propinar a nosotros en el año 5332 por dejar todas las intrigas abiertas (que nadie se olvide de la Señora de Groenlandia), un cuento que Asimov nunca escribió. —Y ¿qué más pasó en 1033? — pregunta Lotte, muy interesada en el tema pero desconcertada por la calatravada del inicio que le parece que no viene a cuento. —Pues muy fácil. Pasará—contesta Nic retorciendo el tiempo verbal para escándalo de bienescribientes—que se cumplirán 1000 años de la muerte de Jesucristo. —Ah, feliz anticumpleaños. ¿Es importante?—Ríos de tinta, pequeña sacrílega, se verterán sobre el asunto y algunos de sangre. Ahí se inventó el milenaritreintaytrestismo (a Autocorrectius, que estaba aguantando como podía hasta ahora, se le va esta vez la T.A. de golpe a 24/2). Otro ejemplo de lo poco que sabemos o del poder del marketing, a todos les suena el lío que se montó el año 1000 y casi nadie ha oído hablar del 33 que fue incluso más interesante.—Bueno, pues ya que hablamos de números les voy a contar un secreto—baja la voz Amalfy—yo, aquí donde me ven tan humilde en apariencia y enfrascado en el cumplimiento de mi deber de aduanero, soy uno de los 36 Lamed Wufniks que ahora mismo estamos en activo. —Ah, pues nosotros también, mucho gusto en conocerlo—se destapan los reyes violando las reglas —Ya solo quedan por desvelar otros 33, ja, ja. —No tiene gracia-s a nosotros el Apocalipsis no es Now. Y ahora viene lo bueno: si dividen 3732480 por 36 tres veces da 80. Se quedan mirándolo. —¿Y?—arriesga Lotte. —Es la edad a la que murió Luis XIV menos 3—. Lenta panorámica de las caras de palo.
  • Furor

    Publicado el 21.09.13

    Elias Canetti dijo “las mujeres dan hijos e intrigas”. Como que el narrador es mujer porque se nos va a complicar la nuestra. De modo que los reyes y Amalfy son Wufniks (Kodama pega un grito desde las entrañas del infierno). Ahí se ponen las cosas de castaño a oscuro porque, si bien todas las tramas con proceso de identificación tienen sus nudos, el de los Wufniks es el de los peores. Ellos no pueden revelarse, si lo hacen dejan de ser elegidos y le tienen que ceder el puesto a otro sin que se dé cuenta. Entonces, ¿qué hacen? Les mandan a los números, que diga, a los númidas. Con lo difícil que es ser uno de los pocos hombres más justos. ¡Mamola! A Amalfy todavía le queda por meterse un dinerillo en los bolsillos dejando pasar los containers con los cuales se lava el dinero sucio. Que no se agite el lector, entre nuestros narradores contamos con los mejores periodistas: la movida es sencilla, el aduanero certifica que el contenido de los containers es mercancía declarada cuando lo que llevan dentro es ni más ni menos que… ¿Alo? ¿Alo?... lo sentimos, perdimos al periodista. Uno menos y eso que no somos 36. Está grave la chamba en los periódicos. Decíamos: Los reyes que les dio por pavonearse todavía les quedan ciudades por bautizar. Anhelan construir una biblioteca gigante en forma de libro con sus nombres. Tienen muchos proyectos. Por una visita inesperada por muy grata que sea no se van a echar para atrás “ni para coger impulso”, como cantan en Abya Yala Tierra Querida. Nicos y Odc que siguen todo al dedillo dedujeron que si el estetero de Calatrava es hayib, entonces ellos también. Pues, “hayib” quiere decir “el que tapa”. ¿El que tapa a quién? ¡A los Wufniks! ¡Para que nadie sepa de ellos, por supuesto! Eso es un oficio para detectives; se salvaron. ¿Pero qué hay del pulpo-chontaduro y Lotte? Son católicos de los que creen en la Trinidad y eso no gusta mucho en Hispania donde conviven judíos, moros y cristianos, sin divisiones. En (casi) santa paz.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.09.13

    Sincretismo sin cretinismo. Después hubo que hacer la Reconquista, la Expulsión, el Descubrimiento, la Contrarreforma, y el Estado-Nación. Una agenda impresionante. Dos reyes, dicen los libros de bachillerato, se encargaron de casi todo. Con mayúsculas. Todas grandes ideas. El Estado-Nación, por ejemplo, consistió en hacer los feudos más grandes y en cambiar el nombre de vasallos por el de súbditos. Permitió impulsar el turismo interior. El Descubrimiento, el exterior. Los extremeños y los castellanos, que no tienen playa, estaban como locos por ver el mar. La Reconquista sirvió para entrar gratis en los baños árabes. Antes había que pagar. Los caballeros cristianos cogían mucho polvo en los caminos. Está documentado. ¿Y la Contrarreforma? Eso fue por las palomitas. Pero salió mal. A la vista está la prevalencia del popcorn sobre la maizpira. El dilema de la fe y las obras no lo entendía nadie. Ni siquiera el pobre Erasmo, que estudió en París con una beca Erasmus, y se aficionó allí al maïs soufflé mientras veía películas en el cinéma cochon. Eso no se lo perdonaron ni en Roma ni en el Sacro Imperio. Los primeros le reprochaban que no hubiera tenido la caridad de traer de matute algunas cintas de aquellas para verlas en los sótanos vaticanos. Y los segundos que no pusiera un videoclub en Sajonia para desarrollar el intercambio mercantil entre paises. Ery les recomendaba a todos, a cambio, la Nouvelle Vague, pero le decían que no, que las historias eran muy lentas y encima en blanco y negro. Mientras tanto, en Hispania, el emperador Carolvs, que, como es famoso, era más papista que el Papa, no quería saber nada de cine extranjero, ni uno ni otro, porque según se ve todas eran cosa de rojos o masones. De resultas, se inventaron los niños cantores, Currito de la Cruz, Fray Escoba y Marcelino pan y vino. —Nos hemos desviado algo del tema de los LW, pero había que aclarar un poco el contexto histórico para que se entienda la narración, que efectivamente es pura intriga.
  • VV.AA.

    Publicado el 24.09.13

    Hace Álvaro Mutis por el foro y la platea se levanta para aplaudirle. Buen papel y buena representación. Salude de nuestra parte al cuate Fuentes, y tantos otros, si los ve. De parte de los infans, los infanzones del discurrir, la infantería de las letras, los infatuados por la narración. Bueno, ya, que se coge carrerilla con esto de la humildad y no se sabe cuándo parar. Quedaban inficionados y aficionados, pero que no, que ya vale. Gracias a la fuerza de un Geiser y la ayuda del Señor esto va tirando palante. Estábamos en que a Lotte la contrataron de modelo después de quitarles los silicios a los curas. Los silicios, por si alguien no lo sabe, son mortificaciones corporales que se hacen con arena. También sirven para que las tops desfilen derechas, dándoles golpes con calcetines rellenos del susodicho material en los riñones y en los muslos. Lotte no tenía piernas, pero le pusieron unas pintadas por John William Waterhouse y quedó bastante bien. Sin querer contradecir al maestro Canetti, ahí se vio que las mujeres también dan alegrías a la visual (la Cruz Verde envía una protesta formal a TR). Eso sí, no saben sufrir en silencio. —Me estáis machacando, hijos de puta—protesta la sirena. —No se puede ser guapa y lista a la vez—reflexiona la vidriera—Yo misma, sin ir más lejos, lo he pasado muy mal con estos meapilas. Ponte por ejemplo, Rowling, está buena, pero escribe mal. Y sin embargo Highsmith y Yourcenar son más feas que Picio y escriben como ángeles (Valerie Solanas se levanta de su tumba). —¡Contra violación, castración!—grita Lotte inspirada por el fantasma de VS. —Qué poco dura la alegría en la casa del pobre—se amohína Daumais. —No va por Ud., todavía, lo suyo con Fata está sub iúdice. No se meta en líos. La cuestión es que a Lotte le dan con un calcetín cargado en los ijares, —Está en el contrato—aduce Burgos—en Valladolid empleamos otras técnicas más refinadas con las descarriadas. —Maldito bruto—dice Vy—#### ### ##### ## ##### #### # #### (censurado).
  • Furor

    Publicado el 25.09.13

    Lotte se hizo famosa como directora y productora de películas ##### que ####, ###### y sobre todo apareció una especie de peces que los franceses llamaron "lotte" en su nombre. Cómo gustaba el cine cochón, ahora la gente se esconde para ir y en sus salas es como si el público fuera una muchedumbre de muertos, lejos de armar la bacanal que hubo cuando Fellini presentó su “Satiricón”. De esa época dorada solo queda un pescado. Cuando yo tenía esposa iba al marché de Daumesnil a comprarme unas para que me hicieran. Se diría que por machista no aprendí a cocinar, respondería que cocino bien, solo que con la “lotte” mi difunta esposa (la muñequeé pero no por machista, lo juro) tenía una sazón secreta, que volvió el pez sagrado. Para mí, preparar ese pez es sacrilegio. Y así me lo proponga el mejor cocinero me parecerá un plato despreciable. Extraño esa receta “a lot”. Ahora solo soy un hombre sin “a lot”, sin “lotte” e indocumentado (Gabo diría “feliz e indocumentado”... por algo lo lee Raimundo y todo el mundo; él sabe que tuvo una vida dura, que en ese entonces prefería que lo confundieran con un argelino porque al menos en la cárcel tenía comida). Bueno, no nos descarrilemos. Lotte se hizo famosa convirtiendo en estrella a una tal Hanna Montana que, ahora no sé bien porqué, se llama Miley Cyrus. La sirena la buscó en la salida de los estudios Disney, donde grababan musicales ridículos para adolescentes ridículos. Fue breve la conversación (Cyrus solo dijo Sí): “Cantas horrible pero si trabajas para mí sin el sostén que te dibujaron tendrás éxito. Piénsalo bien, el medioevo para nosotras es mucho trabajo y mucha muerte. Cuando no nos queman, somos las protagonistas de las pastorales, esas composiciones donde los caballeros se jactan de violar campesinas y lo que se encuentran en el camino. Con una vidriera y un mago nos vamos para Inglaterra a hacer películas y otras cosas. Queda un puesto en la barca. El mago se mea en su túnica pero apoya a las feministas.”
  • VV.AA.

    Publicado el 25.09.13

    —Entonces usted se llama Chipre, como la isla—se van intentando conocer los cuatro supervivientes del naufragio en el Canal. Van flotando en una balsa hinchable comprada en Toys’r’us al pasar por París. Se ve que no se fiaban del ferry y menos del túnel que tenía un agujero por el que entraban los irlandeses y los islandeses al apeadero—Qué me dice, yo soy un continente. He encandilado a todos los adolescentes del mundo y a gran parte de los viejos verdes. —No diré que no me suene su cara, pero me disculpará si le aseguro que no había prestado atención. —Disimule lo que quiera, yo me sé las visitas que tengo en mi cuenta de LibroCara, donde la Oreja. —Será libro caro o caro libro, que parece lo mismo pero no es igual. —Qué finos sois con los antepuestos y los pospuestos. A ver si aprendemos algo de inglés, que lo vamos a necesitar; traduzco: expensive book y beloved book, respectively. —Es lo mismo. Los queridos son caros y los caros son queridos. —Desambiguación, please. —Disambiguation, lo siento. —Otra vez es lo mismo. Si lo decimos despacio nos tienen que entender a la fuerza.—Nadie usa desambiguación en Castilla. Imagina: en lugar de “a ver si te aclaras, ceporro”, soltar “sería Ud. tan amable de desambiguar su expresión”. —O sea, que no se llama Cyprus, pues no nos vamos entendiendo para nada. —Cyrus, es Cyrus.—Ah, yo conocí a un Cyrus, Smith de surname.—¿Está seguro del nombre? —Era sobrenombre, quizá. —Muy astuto entonces el Herrero, curiosamente en Hispania predominan los Herreras, que no quedará más remedio que traducir por FemaleSmith.—¿Y herreriano?—Smithsonian Institute. —Pues no, porque viene de Smithson. —¿Son cubano? —Y mientras tanto la marea se los iba llevando.
  • Furor

    Publicado el 25.09.13

    Naufragio provocado por una indigestión del pulpo por el Megalodón y a lo mejor por el narrador de Daumesnil, qué lloriquetas, caprichoso que no come "lotte" dizque porque le trae malos recuerdos y ¿quién le creerá lo de su mujer occisa? Nosotros, en la corte de VVAA lo tenemos fichado: es un cobarde, mariposo, árbol de guayabas, flor del otro patio, aguapanela sin limón. ––¿Y todo eso cómo se traduce in english? ––escribe Cyprus desde el Care Oreja. ––No es nuestro dominio. ––responden–– Somos autores menores. No escribimos en nuestra lengua materna. La idea es volver la lengua extranjera extranjera incluso para los autóctonos. ––Están zumbados. Pero para tanta pica acá en la barca tenemos a un mago. Gi, sorpréndelos, haz algo fuera de mear. Caramba pero se diría que fuiste tú el que provocaste el naufragio. ––No tengo la culpa, pequeña. Venimos de una bebiza.––Sentencian los VVAA: ––Todos hablamos mucho, incluso cansados o cuando nos aqueja algún malestar. También, a veces pensamos que no es el momento para decir lo que queremos decir y, en cambio, lo es para lo que no queremos decir. Creemos que somos un río que fluye constante y no lo somos. Nos creemos río y llegamos a un punto en que este nos escupe, nos saca a la orilla o nos ahoga cual tsunami para empezar de ceros. ¿Alguien no mencionó un geiser? ––Gi: ––Creo que eso fue lo que nos salvó. O pudo haber sido la proyección de una ballena. ––Lotte:––¿Proyección? ¿Hablas de cine? ––Gi:––No, el chorro de una ballena. Nos mandó con la barca por los aires hasta caer en donde estamos ahora... Era de noche, pudo haber sido también la proyección del sueño de una ballena. ––L:––¿Cómo sería eso? ––Todo un fenómeno. Tal vez, nosotros sobrevivientes, somos los únicos en entenderlo. ––L: ––Seguimos aquí por la fuerza de un delirio. Somos los desechos de un lenguaje incomprensible. ¿Cómo nos sentimos? ––Cy: ––Yo bastante chido, honey. Prefiero navegar al túnel. Aunque no sé si me siento libre o me vuelvo loca.
  • VV.AA.

    Publicado el 26.09.13

    En cierta ocasión en la que Nicos tuvo que contestar una entrevista le preguntaron por su frase favorita. Después de pensarlo mucho respondió: “¡Por allá resopla!” (Snorting over there! —traduce Vy que tiene que aprender inglés a toda prisa para el examen; —Pues no: There she blows!—corrige Cy, no hay nada como el mother language). Nunca supo explicar Nick por qué le vino a la cabeza la famosa exclamación. Cacha-Lotte (otra clase de pez) recuerda la historia con nostalgia y ternura tumbada en el fondo de la patera de juguete. Ha sido ella la que ha provocado el naufragio. Lo ha hecho por miedo a la libertad (hasta el s. XX no se sabrá bien qué es eso). No ha llegado a la categoría de géiser (todo el mundo habrá buscado ya el significado en islandés ¿no?, destripando el misterio, vaya, vaya, pero igual no es tan fácil: hay que retroceder unas cuantas entradas hasta volver a la isla y a sus puertas del infierno; el editor suspira por el libro de claves: esto no vende, os lo juro) pero el jet ha sido suficiente para hacer zozobrar el barquichuelo Calais-Dover. Lucius y Gélido, que estaban buscando trabajo de extras en una película en las islas Aran después de que los despidieran de la CIA por incompetentes, asoman la nariz subidos en una ballenera. No hay peligro, tampoco saben manejar un arpón. Ahora, como les pinchen la zodiac se van todos al fondo, igual que la balsa de los bankrobs. Flaherty aprovecha para rodar la escaramuza, pero al parecer luego desechó el material. Una lata de celuloide muy buscada por los historiadores de los siglos venideros. Las únicas imágenes disponibles de una vidriera, un mago, una sirena, una top, un pulpo y dos cabezahuecas resucitados a la brava. ¿Y el narrador de Daumesnil?, ¿no sale? No, viene en el siguiente ferry a encontrar a la pandilla, que los conoció en Lutecia y se quedó con ganas de seguirlos. Pero hay un problema: que no vea el derrelicto y se pase de largo. A ver cómo lo arreglamos, necesitamos un Omni Sciente.
  • Furor

    Publicado el 28.09.13

    Geiser Arnulfio, el narrador de Daumesnil, pudo haber asesinado a su mujer como los personajes de las novelas policiacas más recientes. En ellas el mal absoluto aparece como si fuera algo que cupiera en un laboratorio de ADN. Y donde cualquier hijo de vecino es un criminal en potencia. Sin embargo, Geiser A. tiene cantera. Es, incluso, un gran revolucionario. El día que decidió conseguir un ferry lo consagró a partir su vida en un antes y un después. Cogió unos cuantos chiros de su armario, vendió su casa, sus caballos y a su familia la mandó a encargarse de una plantación de azúcar lejos de él. Y se fue. Ya no quería vivir más en un sistema en donde comunicarse por el Care Oreja, Celu-Dioni y demás lo acercaban superficialmente a la gente. Quería aplicar a la letra estos versos de Juan de la Cruz: “Descubre tu presencia,/ y mátenme tu vista y hermosura, / mira que la dolencia / de amor que no se cura,/ sino con la presencia y la figura”. Nunca había fumado pero sintió ganas al pasar cerca de una tabaquería y ver con tristeza que en todas las cajas decía FUMAR MATA o RESECA LA PIEL. “Pronto van a vender tabaco con crema hidratante, los maricones”, pensó e intentó quitar la etiqueta de su compra pero estaba pintada. Botó la caja y se guardó los cigarrillos. Ese fue su primer gesto anti neopuritano. Después fue a Inglaterra donde un “trust” (“hayib” de occidente) le protegía su negocio bananero que en realidad no era uno, pues era un edificio vacío que había comprado para evadir al fisco. Lo cerró, le ofreció un dinero a unos niños para que su descendencia no apareciera en las historias de Dickens o Andersen, compró un ferry y arrancó a visitar a sus amigos bohemios y náufragos. En la proa abrazando no a la del Titanic sino al mar, avanza entonces nuestro héroe pletórico de destino, de ideas, de ambiciones, cuando de repente choca contra los balleneros y el Calais-Dover. Justamente Gi se preguntaba porqué existe gente tan pesada.
  • Furor

    Publicado el 29.09.13

    Gi, mago ladrón, te robaste nuestros corazones y ahora ya no los queremos devuelta. Quédate con ese montón de estúpida biología. Arn Ulfio se pasa de todas las mujeres que te acompañan. Así la Cruz Verde revire, no se la paran esas solapadas que lo acompañan a uno mientras no tengan un partido mejor. Quizás opina eso porque ama el sexo opuesto, pero no quita que sean unas solapadas que no más conocen al más lansquenete de los dioses griegos se le van detrás. Piensen en el mito de Afrodita y Hefestos, su novio descorazonado. Esta no le es infiel con Poseidón, dios del mar que pone a decir a Homero "fui en silencio por la orilla del estruendoso mar", máxima expresión de la melancolía, de la tristeza del padre que tiene a su hija secuestrada en el comienzo de la Iliada. No, lejos de ese loable sentimiento la diosa del amor tampoco se va detrás del dios del rayo, de la luz, ni de Hermes, el de las cartas escritas a mano que no son como los E-Dioni que carecen de la magia de la ansiedad, de la espera a que el cartero las ponga debajo de la puerta. Se va detrás de ese mercenario que es Ares, puro músculo con poco fósforo para quemar. Están con Gi, peor es nada, pero algún día se irán. Solo Géiser. A sigue sinceramente al mago. O más o menos. Los espías convertidos en balleneros todavía conservan las mañas del viejo oficio y se acercan al Calais-Dover, con harto recelo: ––No, señor. No viniste detrás de la figura paterna que es el sabio mago para todos los de esta historia. No viniste por el padre primordial, autor de todas las leyendas. Tú tienes un guardado. ¿Qué andabas haciendo en el bois de Boulogne, semejante bosque de fufurufas? ¿O qué piensan, chicas? ¿Uds creen que, cual Kafka, nos la pasamos pidiendo cuentas a nuestros taitas? ––Eu falo português–– Vy se hace la desentendida. ––A mí me gustaba que mi padre le diera nalgatitas a mi mother y a mí–– suspira Cy. Lotte piensa: ––Si esto es un soap, es decir, un culebrón, ¿porqué nada que encuentro a mi príncipe azul?
  • VV.AA.

    Publicado el 30.09.13

    —Su esposa de Ud., ¿la conoció paseando por el Bois? ¿era una fufurufa? —¿Eso es portugués? — A stuck-up woman. —No, no alcanza la traducción, pero se te reconoce el mérito. —Demoiselle du collet monté —Empingorotada creo que se ajusta bastante bien. ¿Se parecía a Dominique Sanda haciendo de Lou Andreas Salome? ¿Se dejaba dar azotitos en las posaderas? —Anaïs Nin lo explica de forma excelente en Delta de Venus, justo en un banco de ese parque. Pero utiliza una fusta. —Y don Marcel, ¿miraba escondido entre los palisandros? —¿Hay Jacarandás en Lutecia?—¿Todas estas digresiones son para no abordar el tema principal?—¿Cuál es?—Que nos vamos a morir de hambre y sed en medio del Canal a escasos kilómetros de las poulardas au vin por un lado y del roast-beef & pudding por el otro. —Ud., don Águila-Lobo, ¿no habrá traído algo para hincarle el diente? —¿Dos predadores terrestres en esta historia básicamente marítima? —¿Nos comemos al pulpo? —Ya nos hemos comido una tortuga, una paloma, varios tiburones y los centollos. Tendremos problemas con la protectora. —¿Paz animal? —Aquí paz y allá gloria. Por suerte arribaron a la isla de Man. Pidieron spuds and herrin para todos, menos el pulpo que se había enfadado y se quedó en el espigón arrancando almejas de las piedras. A los postres, los balleneros, que no tenían delicadeza, volvieron a sacar el tema. —Este grupo que hemos formado es el más raro de todos los que han salido hasta ahora. —¿Los otros eran normales?—Había un método en su locura. Sospechamos una cierta decadencia— Será desde que habéis llegado vosotros. Por nuestro lado sabemos que a Lotte la paraliza la responsabilidad de enfrentarse a Rank, Pinewood, Ealig y Hammer, y estamos buscando la forma de infundirle valor. La vidriera no está preparada todavía para el examen y el Geiser, la verdad es que no sabemos de qué tiene miedo el Géiser. Es verdad que en esta isla no hay nada para trompetearlo y que nos lo cuente. —And you?—I am a wizard, dear.—Suspictious, I say.
  • Furor

    Publicado el 30.09.13

    ––Que estemos entre ingleses y franceses––habla Águila-Lobo–– es una oportunidad de oro o de esmeralda, no debemos dejarla pasar. Las relaciones entre esas dos naciones siempre han hecho regar mucha tinta. ––Aquí el único que riega tinta es el pulpo y estamos entre vikingos, solo vikingos. ––corrige Gi que no soporta que le adviertan que tiene que espabilarse, no está en la edad para esos trotes. Tras de que no entiende ese creole o hispanismo no aceptado por la RAE, “fufurufa” y demás, piden que se mueva.––El hibrido de depredadores insiste: ––Nos encontramos en una situación parecida al de un psiquiátrico de Hispania cuya gente, huyendo del general Franco cruzó la frontera cerca Montpellier y sembró las primeras semillas de la psiquiatría institucional. –– ¿Qué es eso? ––pregunta Gi escupiendo al suelo. ––Todavía no ha sucedido. ––Para mí es como si hubiera pasado hoy. Doctores y pacientes quedaron de igual a igual y formaron una aldea. Si tal loquito era bueno para ocuparse del dinero, era el encargado del dinero, si otro talaba árboles, talaba árboles. Si un doctor cocinaba, cocinaba. Nada de separaciones, nada de cartesianismos que restringen a los locos el acceso al cogito ergo sum. ––Espere, mastico. ¿Esto es la locura con método de la que hablamos? ––Es una posible, no es la mejor, pero habría que ver cuál nos corresponde. El caso es que en el entre dos está el vino y el whisky, la guerra y la paz, la genialidad y la locura. Es una delgada línea de donde nacen muchas cosas que hay que aprovechar. ––Y dele con sacarle provecho a todo. Ud. parece más protestante que católico. ¿Nunca se conforma con contemplar? ––Me refiero a que deberíamos sacarle jugo a lo que tenemos, no despreciar a los locos con los que contamos. Me incluyo, por supuesto. ––Comenzamos perdiendo. En las islas siempre terminan los reos (los tripulantes de Colón), los locos (“nef de fous”) o los emperadores exiliados. ––Napoleón. Debe estar cerca. Control-F nos puede ayudar
  • VV.AA.

    Publicado el 01.10.13

    Desde que le confundieron el nombre, Cy se ha vuelto sensible al tema de las islas. —Desde luego, os quedan por visitar, hay mogollón. Aclaradme una cosa, ¿son una alegoría? —Odio las alegorías —bufa Lotte. —¿Por qué? —Son el fracaso de lo literal. Lo literal mola. —Erasmo y su amigo Moro eran los maestros de los sentidos translaticios. — Sí, para que no les cortaran la cabeza. Y ni por esas. Se cuenta que a León IX le pareció gracioso el Elogio de la locura y el de Rótterdam se rebotó. Los dobles sentidos no hacen reír nunca, se usan para hacer llorar. Tira por lo facilón: las islas representan el aislamiento, el individualismo, la incomunicación. Hala, ya está. ¿Satisfecha? —Solo preguntaba. Los chistes ¿no se hacen jugando con los significados? —No, aquí a don Arnulfio le hemos puesto Aguilobo de mote porque es una traducción al pie de la letra, luego ya veremos si le va bien o se queda en paloma-cordero, Palordero, ese es el mecanismo del humor, la deformación. —Del humor para niños. —¿Es que hay otro? —En mi tierra nos partimos con unos tipos que se ponen un cucurucho y queman cruces. —En Hispania también se ponen capirotes parecidos, pero cantan saetas en lugar de lanzar carcajadas. Interviene Gi que no sabe estar callado: —No es lo mismo, yo tenía uno con estrellitas, pero me lo dejé en Helvetia, parece que ahora lo llaman el cuerno de la abundancia y después en Creolandia lo copiaron. Por cierto, para ser justos hay que decir que fufurufa sí que está en el DRAE. —¿Qué es el DRAE? —Un cementerio. Un lugar tenebroso y malsano que nadie visita. Deletereum Ridiculum Antiquo Emeritae —Vy, tan cachonda como siempre. —Y eso que no ha bebido. Dígame, Gi, ¿copiaron la cornucopia? —Al Geiser no le hace gracia la tontería y pasa de la conversación: —Amable posadero, aquí en la isla de Man ¿hay mujeres? —No, qué dice, solo hacen que intrigar y las echamos a todas. Ahora le encargamos los niños al Loco Colt y ya vienen con el cogito incorporado. —Crazy Colt? A gunman?
  • Furor

    Publicado el 03.10.13

    Tras las entradas acceden a pedir todos el Pipitoria's'Man, un plato cocinado en ocasiones especiales y esta era una ya que The Gunman había sido informado de su presencia y quería darles un recorrido todo pago por la isla. "Genial, exclamó frotándose la barba y las manos (tenía tres). En uno de sus dos hombros (no hay que exagerar), su loro con un tache en el ojo repetía sus palabras a veces en inglés, a veces en francés dependiendo de donde soplara el viento. Un esbirro le anunció la noticia. Doblemente genial que haya mujeres, esos bárbaros de la isla me las espantaron cuando sin ellas no hubiera existido el "psykhéanalysis". Está claro que si los viajantes no vienen a aislarse, a ser individualistas ni a darle al lenguaje lo que es del lenguaje, quieren visitarme para alabarme o, mejor aún, para comprobar que el único cuerdo aquí soy yo o en todo caso el más cuerdo. Nada más alto puede soñar un psiquiatra, Ji Ji (el doctor no se río, pese a que vive divirtiéndose como un niño. Le habló a su loro que así se llamaba).". Mandó entonces a cortar pedacitos de escroto al posadero de quien era el padrino de sus hijos, felizmente enjaulados en el pabellón 8. Y pidió buscar a sus enfermeros más proporcionados para cortejar a las tres “mademoiselles”. Estas, quienes conocían al pipitoria's'de memoria estaban en la sección de ensaladas con Gi. Cy canta "La isla bonita" y Vy toma nota. Lotte no suelta lo de la alegoría: ––Pero para salir de esa fufurufa, “Le roman de la rose" tiene que dejar de ser un bestseller. Porque de eso se trata, de ranking. Ver de cerca la alegoría es comprobar que es superficial. No es un tejido rigurosamente hilvanado, es solo apariencia. Los tejidos no existen. Atreverse a comprobar esto es para mentes acostumbradas al horror. ¿Qué más tranquilidad puede sentir alguien frágil que ve en una mujer, una rosa, así tenga espinas, o una madre en la muerte, así porte la hoz?” ––Yo prefiero a esa muerte, niña. Prefiero morir con un bestseller ––Gi
  • VV.AA.

    Publicado el 03.10.13

    Mientras los huéspedes extranjeros comen Pipitoria’s’ y crudités, en la mesa de al lado el Dr. Colt (aka antiflautista de Hamelín) ha pedido ternera à la St. Menehoult con coliflor en salsa veloutée y una copa de Clos-Vougeot. El loro Jeejee se anuda la servilleta al cuello y dice muy serio: —Lo mismo para mí (‘too). Los recién llegados miran sus platos con desesperación. —Qué crudo. Pero no se atreven a cambiar la comanda. Gi se muere de ganas de entablar conversación con el bon-vivant, pero es la vidriera la que rompe el hielo deslumbrada por el Gran Cru. —Excuse me, sir, 1109 perhaps? —No, solo unos 40, pero cada día vamos aumentando la nómina. ¿Están Uds. interesados? —Grave desconcierto entre nuestros argonautas. Vy está a punto de lanzarse pero Lotte, Aguilobo, Cy y Gi, todos a la vez. la muelen a patadas por debajo de la mesa. —Augh, solo quería saber el vintage—se queja por lo bajini. —Déjadme a mí—se presta el luteciano, que es hombre de mundo. Dirigiéndose a Colt: —No, en principio, Sr.? —Feather, Tarr. Se hacen las presentaciones, pero se olvidan del loro. —`m Jeejee (dice Ii, puro cokney). —Naistumitiu. — N’st’m’t’u —. AL retoma el asunto — Mr. Tarr, quizá si nos explica las condiciones podríamos evaluar los pros y los contras de su proposición. —Todo son ventajas, tengo el honor de regentar lo que Ud. llamaría una maison de santé, además de hacer de cigüeña para los lugareños. En realidad son actividades complementarias puesto que los retoños acaban siendo mis clientes en cuanto crecen. —De salud andamos bien, gracias—corta por lo sano Lotte, que no está para jodiendas. —Las noticias, que como Ud. sabe, vuelan, se dice que el naufragio del Cal-Dov ha sido provocado. La Sûreté y Scotland Yard han unido fuerzas para hacer el rapport. Quizá se pregunten cómo se han salvado ustedes. El loro corrobora: —A‘gr’’. —Ni los flics ni los bobies saben dónde estamos —suaviza AL —pero cuéntenos, en su institución ¿son conductistas o freudianos?—Sweetness approach.
  • Furor

    Publicado el 04.10.13

    Los comensales siguen intentando romper el hielo con tan insigne doctor y para lograrlo le acarician el animalito y preguntan por él. El Dr. les pasa a cada uno una baguette con la parte donde queda la huella del tapete atravesada por una línea para indicar que no es industrial sino hecho a mano, espera a que lo unten en sus platos y que lo saboreen y acto continuo explica: “Es correcto decir: "El otro día vi a un judío y a otro árabe". Pero no lo es: "Vi a un loro y a Jejee". Este no es un loro cualquiera. Cuando era antropomorfo se llamaba Uzbek, que es un nombre persiano aunque el loro sea uno de los 36 Wufniks judíos. Nos podríamos preguntar ¿No todo el mundo puede ser un Wufnik pero cualquiera puede serlo? Habría que averiguarlo después del banquete. El caso es que Uz era uno de los sabios sin saberlo, hijo de Abraham más no de Israel. Hay una hipótesis que compara el concurso francés CAPES (“del verbo "capar"”, interrumpe Vy) con los Wufniks. Para el uno, así se haga el de español, se necesita la nacionalidad, para el otro se necesitaría ser judío. Si es eso cierto se ignora cómo llegó Uz a ser Wufnik. Existen pruebas de que fue mercader de Venecia pero nada más. Lo que al parecer influyó para que Uz se transformara en Jejee fue que lo querían casar con una prima que la llamaban "el puente roto" porque nadie la pasaba. También, él quería ser sabio pero su familia le tenía otro destino. Entonces para poder ser lo que ya era en secreto huyó, dio la vuelta al mundo hasta que se cansó y terminó en esta isla donde ofrecían un “job” de parlamentario. No quedó. Después de consumir opio, ajenjo, tumbacatre, arrechón, tiramealpiso, la única ley que conocía era que no las hay. Me lo encontré por azar en este lugar, le dije que necesitaba un loro y él me dijo que quería cacao. “No hay problema”, respondí y se convirtió. Lo chistoso es que le pedí que se posara en mi hombro derecho y entendió "left". ¿Pueden creerlo? ¿Hablaba hebreo, francés, italiano pero no inglés?
  • VV.AA.

    Publicado el 04.10.13

    —Ahora está muy perdido por culpa de un exceso de voltaje en los electroshocks, una infortunada subida de tensión en la red cuando estábamos con el tratamiento, pero el día que lo conocí todavía hablaba bien a pesar del calimocho, los quitapenas, destornilladores, el garrafón, los asaltabarricadas, la farlopa, el costo y el caballo que se había metido. Una noche de confidencias me dijo: “La idea es volver la lengua extranjera, extranjera incluso para los autóctonos”. El loro repite como un ídem, vocalizando perfectamente en tres idiomas: —L'idea è di restituire la lingua straniera, straniera anche per la gente del posto. הרעיון הוא להחזיר את השפה הזרה זרים גם עבור המקומיים. L'idée est de retourner la langue étrangère, même étrangère pour les gens du pays. —No resulta fácil entender el sentido, ni dicho en cuatro idiomas. —Probemos uno más: — The idea is to return the foreign language foreign even for locals. —Tampoco. —Se lo explicaré con mucho gusto. La inmensa mayoría de los hablantes no son conscientes de las particularidades de su propio idioma. Para ellos es un automatismo aprendido desde la cuna. Sin embargo, los que abordan una lengua a una edad más o menos adulta sufren un choque tan fuerte en todos los órdenes gramaticales y fonéticos que los convierte en verdaderos expertos. Nadie mejor que ellos para explicar a los infantes la asignatura. Los Estados suelen desaprovechar la ventaja. No entienden el fenómeno. —Es paradójico. ¿Puede poner un ejemplo?—Por supuesto, van a ver: Jeejee, ¿cómo se dice en los idiomas que sabes “en este bar te clavan por el menú”? — In questo bar è inchiodato attraverso il menu. בבר הזה שיחקת דרך התפריט. Dans ce bar vous êtes clouée par le menu. —Y en inglés: in this bar you are nailed through the menu. ¿Van entendiendo?—Regular. No somos especialistas. —Bien, pasen por mi establecimiento. Por un módico precio llegarán a comprender que un escritor es un extranjero de su propio idioma. —Háblenos de la prima del loro antes de nada.
  • Furor

    Publicado el 05.10.13

    ––No me toquen ese vals. ––implora el loro.––¿Qué dijo? ¿No que tanta sacudida lo había dejado completamente tostado? ––inquieren Lucius y Gélido que se habían adelantado al postre, una gelatina que parece un clon del segundo. Este se la zampa y suspira: ––Encontré el amor pero tuve que matarlo. ––Es tan efímero y bello como el ocaso. ––Yo diría una lámpara sin interruptor––habla Lotte quien había tenido alguna vez una experiencia con un alga fluorescente. ––Un perro del infierno––Dice Gi. ––Diras un hotdog–– lo codea Lucius. ––Una gelatina del infierno. ––sigue suspirando Gélido.––Si quema un poco la boca es porque tiene canela, no hay que exagerar. Pero, fíjense, le pusimos "Le coucher du soleil" ni más ni menos. ––asevera el doctor y prosigue mientras agarra un "morceau de pain" con su tercera mano, cortando un escroto con las dos y llevándolo al pan para hacerse un sándwich. Eso no va con "les bonnes moeurs" pero en su isla hace lo que se le da la regalada. Ni se imaginan cômo se sirve de las servilletas. Además de limpiarse se suena, es un desastre: ––Jejee tiene momentos lúcidos, sobre todo cuando se pega la "grasse matinée". Prefiere que no hablemos de su prima, pero trataré de ir por los laditos, para que luego no vayan a sentirse hambriados. Sepan muchachos ––se dirige a L y G–– que ella fue como un ocaso. Para él, digo, porque para el resto de los terráqueos fue el alba e incluso más antes: Una madrugada un domingo para ir al palomapuerto. Pero el loro no es el primero que se enamora de personas así. Casi todos los primeros amores se asemejan. Como lo señaló el fundador del psykhéanalysis, el niño ve a su madre como una santa que, sin embargo, "hace cosas sucias" con su padre. Cuando crece ama lo contrario. A una sucia que él cree ciegamente que es una santa. La prima del loro era una sor bruja. ––Ay, no––protesta Vy––explíquenme que es “sweetness approach” porque yo veo es pura misoginia.––A’gr” A’gr”.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.10.13

    —Si esto va de islas, ¿iremos alguna vez a Lampedusa? —¿Por qué no? —Nuestra historia juguetea con la muerte, pero trata de la vida, deberíamos tacharla de la lista —¿Hay algún lugar en el mundo donde nadie haya muerto de forma injusta? —¿Qué es morir de forma injusta? ¿Se puede morir con justicia?—¿Nos vamos a poner socioreividicativos?—Aunque estemos de cháchara en Man, recibimos las noticias—Ya veo, tocando el corazoncito de los bienpensantes. Aquí somos sensibles, no estamos en la torre de marfil, vamos a aportar un granito de arena, desde este cuento de miedo, para cambiar el mundo. —El cinismo es estéril — La compasión también —Pero es humana, ya quedó claro que no podemos renunciar a eso. —Pues alguien ha tenido que hacerlo para encerrar a los que iban en la bodega por no poder pagar la cubierta. — De eso se trata, no pueden quedar sin castigo. — Bravo, estamos llegando a algo, ¿quién tiene derecho a imponerles la pena? ¿Il commendatore? ¿el avergonzado Francisco? —La alternativa es no hacer nada y dejar que se repita. —Solo nos impresiona porque sale por la TV. En pocos días dejará de ser noticia. —También esa capacidad de olvidar y seguir viviendo es humana. —También los neonegreros son humanos. —No todos somos iguales. —Entonces, unos somos más humanos que otros. Es cosa de definición. ¿Dónde está la línea roja y quién la traza? —La razón, las leyes, se hicieron varias revoluciones para eso. —Con sus correspondientes millones de cadáveres. Luego el límite es arbitrario y por tanto subjetivo. —Nos ponemos de acuerdo en cómo convivir, se llama derecho de justicia universal. — Y el derecho natural o el divino ¿no tienen nada que decir?—Sé a dónde me quieres llevar. —¿Adónde? —A qué el mal y el bien forman parte del mundo en pie de igualdad, a que los dos son legítimos en esencia. —Más que eso. Los tratantes de esclavos no querían tampoco perder el material, de la misma forma que para los mafiosos Lampedusa es mala publicidad: disminuirá el volumen de negocio.
  • Furor

    Publicado el 07.10.13

    ––Hace un tanto alguien mencionó a L'île des esclaves donde estos vivían libres. En Lampedusa lo son después de muertos. 143 cadáveres obtienen la nacionalidad por la cual atravesaron el desierto, sobrevivieron en Libia y pagaron cada uno 500 dólares para montarse al barco con una botella de agua repartida entre varios. Hace tres años dos naufragios simultáneos provocaron 400 víctimas. Hace dos en los primeros seis meses se estimaron 1500 accidentados al intentar llegar a la isla de Malta o a alguna orilla de Italia. ––¿Cuántos sestercios es un dólar? ––Mucho, camarada. ––¿Camarada? ––Sí. De brigada, vivimos en guerra. ¿O luego que crees que es tanta polución sino un constante bombardeo? Tanto carro, tanta basura, tanta imagen donde te prometen noches de sexo a cambio de la compra de un producto de mierda. ––Tenemos a Gi de nuestro lado, es algo. ––Precisamente, Gi nos enseña que la guerra es como un pájaro endemoniado que cuando canta como si estuviera lejos en realidad está muy cerca. Nos muestra esto: http://2.bp.blogspot.com/-x8yKoOLwpk4/TcPl865duuI/AAAAAAAAPBg/goGL7Gmv1rs/s400/JosephineMeckseper2005.jpg. Manifestantes que pretenden cambiar el mundo cuando convierten las calles en un basurero. ––Ah, es fotógrafo. ––Más o menos. ––Un mago cuyo mayor sortilegio es desaparecer la magia. El vacío que deja esto lo tenemos que llenar sin la ayuda de espíritus, de superhéroes o de Dios. ––¿Fantomas no existe? ––Es una ilusión que Gi desaparece para que vivamos alertas. ––Es una guerra de antemano perdida. Cualquier movimiento que hacemos nutre a la Bestia. Pero es un juego. Uno de estrategia como el que creó Guy Debord quien se tomó la vida como un campo de batalla. Para la que se libra en Lampedusa tenemos que preguntarnos primero quién es el enemigo. ––Para mí, no tanto los temerosos de las invasiones bárbaras, sino los negociantes. Los documentos de identidad son un negocio, cuando dejen de serlo podemos decirle al Cíclope, felices como Ulises, que somos Nadie.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.10.13

    En el año del Señor 1109 no se había inventado aún la basura. Es decir, era toda reciclable. La llamaban detritus y estaba compuesta, más que nada, de siervos de la gleba putrefactos, normalmente degollados por el caballero feudal o sus secuaces, y enterrados entre las remolachas cuando la cosecha iba mal. Como era bastante corriente que la producción de tubérculos no satisficiera a los dueños del Castillo, los occisos descompuestos cada vez proliferaban más. Hasta aquí la nota de carácter histórico. Lo que sigue es apócrifo pero verificable. Mesié Sucre inventó la remolacha dulce una noche de insomnio. De ahí salió el azúcar y enseguida los doctores desarrollaron el método de la dulzura. —Si quieren saber en qué consiste, acompáñenme. —propone Colt. Llegaron a la hora de la cena. Era self-service. Cada comensal cogía lo que podía. El procedimiento se llama “a rebatiña”, dicho propiamente. No hay que confundir con “a rancho” que tiene unas reglas muy específicas (Brenan, Gerald. 1957). —Muy melosos no parecen. —observa Aguilobo. —No haga juicios apresurados, la gazuza trastorna también a los cuerdos. No sean tímidos y cojan algo. Solo había porridge, o sea, gachas, para los que no chapurreen el normando primitivo. —Nosotros es que somos de poco comer antes de ir a dormir —se escabullen los balleneros que parecen tontos pero tiene el morro fino como se recordará. —He leído algo sobre este alimento. Creo que fue fundamental en la Hispania profunda. Quiero probarlo —se aventura Gi, al que siempre le puede la curiosidad. Pero la vidriera lo agarra del brazo. —No vayas, mira, son todos como el loro. Y, en efecto, todos van emplumados. El espectáculo, visto de cerca, es como sigue: unos cuarenta avechuchos alrededor de un caldero hirviendo, iluminados por la fogata donde se cuece el engrudo, tratando de meter el cazo para llevarse algo a las fauces. —Querrás decir el pico. —Yo ya no sé lo que me digo. —Señores, no se hagan los melindrosos. —reconviene Colt.
  • Furor

    Publicado el 09.10.13

    Para poner en escorzo este episodio del loro y los avechuchos le proponemos un ensayo que Vy de la orden de Loudon envió a Oxford para que le calentaran el puesto mientras llegaba. Es un secreto a voces que el traductor al inglés de tan curioso texto no fue la vidriera sino uno de los cóndores que aprovecharon un descuido del doctor Colt, amordazaron a los foráneos, se disfrazaron con su ropa y, relicta non bene parmula, escaparon de la isla rumbo a Lampedusa en el pulpo-chontaduro que borracho estaba. Además de almejas este se había comido un detritus de siervo degollado en plena rebujina (en Man tenían la peculiaridad de embriagar a estos con un trago a base de remolacha, como queriendo mandarlos con su mala cosecha al Styx... O al mar, cuando menos, como si fuera una versión embrujada del rito de tirar a los muertos al Ganges, a orillas de Haridwar). Eran locos y cobardes pero sensibles, la verdad la gente cuerda que ayuda es poca. La solidaridad suele ser cosa de orangutanes con sacoleva o de pajarracos con la túnica de Jesucristo. Es la hora del ensayo, casi no dejamos espacio para ponerlo pero que no nos acusen ni siquiera de pecado venial. Verán, solo tiene una frase, si bien multa paucis. Como en el medioevo eran expertos en reciclaje, todo era palimpsesto y de ahí que encima del ensayo de Vy se lea el Tristán de Tomas de Inglaterra. Relato en el que el autor trata de destripar el amor como psicólogo del siglo XX, aunque con propósitos religiosos, pues lo pinta de manera a que uno quede con ganas de amar a Dios y a nadie más. Lo que no ocurre con Vy que intenta reconstruirlo. Aquí la frase: “Estoy feliz de ingresar a su universidad. Tengo una amiga cantante anglófona que me ayuda resto a prepararme, se llama Cyrus. En cuanto a mis reflexiones quisiera decir que la Biblia me da sueño, salvo por una sentencia. La de "Amaos los unos a los otros" del 2do Testamento. Sí. Es la única ley que cuenta, ¿Okay? Amémonos los unos a los otros con nuestras diferencias".
  • VV.AA.

    Publicado el 09.10.13

    El dicasterio oxoniense encargado de evaluar las solicitudes para ocupar el puesto de vitral del Trinity se quedó en suspenso unos minutos tras leer la expresiva requisitoria. Por fin, habló el Honourable Vice-Chancellor Abraham J. Pinewood Snr. —Le aburre la Biblia: suspendida ab aeternum. —In aeternum—corrige el profe de latín. —Lo he dicho a propósito, que me han contado que esta gente viaja en el tiempo hacia atrás. —Tenemos que argumentar, no podemos rechazarla sin dar razones. — precave Mr. Ealing, Master & Commander del departamento de Lógica Matemática. —Están bien claras. —ruge Pine —¿Cómo se sentirán las escenas sagradas (holy frames) que lleva en sí misma? Bautista, deja ya la concha que cansas todo el día remojando. San Gabriel, no me digas nada, tomo nota de la Anunciación y vamos a otra cosa. Satanás, a ver si cambias el catálogo de tentaciones que estas las tengo muy vistas. —Al menos es sincera, Fortis est veritas es nuestro lema, la verdad es poderosa, ama y haz lo que quieras, no me acuerdo cómo se dice en latín —se pone positivo Mr. Rank, un profesor viejito ya jubilado que siempre les lleva la contraria y al que no saben cómo echar del Collage. —Ama et quod vis fac. —el de latín —¿Fuck? Evite las palabrotas, por favor. —El peor pecado del hombre no es la falta de amor, diga lo que diga el africano, es el aburrimiento—se encabrita don Pino—Love & Peace, gritaban las sirenas desde el Támesis, War & Empire, respondieron los romanos en las murallas. Eso es lo que hay. A ver si con tanto cariño y ternura no vamos a poder tener nuestro propio imperio British y de resultas nos cargamos la literatura victoriana, la conquista del Oeste, la revolución industrial y a don Lawrence de Arabia. —Eso no, eso no. —se rinden todos. —Bueno, ¿y si viene también esa chica Cy?, igual mejorábamos algo las clases de anatomía, que la momia de Tutankamon ya no exc…, interesa a nadie. —sugiere el viejito zumbón.
  • Furor

    Publicado el 10.10.13

    ––Es una crítica a Platón la que Ud está dando con esto de Tutankamon y la sinceridad de una vidriera de la periferia, señor viejo zumbón. No olvidará que nuestro pilar de la filosofía, presta mucha atención a la noción de pureza, a la de la separación, al monologismo por oposición al dialogismo, al que vive por la polis y al que crea simulacros y, por lo tanto, es condenado al ostracismo. Platón y nosotros detestamos a este último. El artesano crea para la polis, el artista o el loco crea a partir de lo que crea el artesano; ambos son inútiles. En vez de mantener al margen a esas locas, Ud pretende que las recibamos. ––Platón se cree el único que tiene derecho a dudar en vez de tener certezas. Casi toda su obra son diálogos. Siempre denostó de la escritura, patrona del simulacro, pero para que viviera Socrates, tuvo que escriber. Es muy contradictorio. ––Toma una pausa y bebe un sorbo de Christsun, de los creadores de Cristosol–– Siempre es mejor tener cerca al diferente que alejarlo de la inteligencia. Sub umbra alarum tuarum absconde me. ––No cite en vano a los Salmos. ––corta don Pino. Le tenía piedra a Rank porque a él, “paysan parvenu”, sí le había tocado duro para coronar su puestote. En cambio Rank, había conseguido ser contratado gracias a su galardonado padre, el almirante Mank A. Munro, experto en navegaciones cortas. Tal vez la vidriera y su grupo de amordazados cometían un error al preferir el mundo de los enarcas, el de las jerarquías en vez del nomadismo. R:––No le conviene a nuestro imperio un feroz misoneísmo. Necesitamos gente nueva. Y una oportuna acogida a la capacidad de cualquiera, incluso a la calidad de hombres sin calidad para construir una civilización aupada en la libertad. P:––Por Dios, insiste con el dialogismo. Sin sometimiento al pueblo tenemos caos, anarquía. ––Confiemos en la gente. Si logramos que la mayoría sean responsables de sus deseos, artísticos o no, de alguna manera esto acarreará grandiosos resultados para England.
  • VV.AA.

    Publicado el 10.10.13

    —Dominus custodiat te ab omni malo. —reza con recogimiento Mr. Hammer, Latine Magister Magnifica, o sea, el profe de latín. —El malo para vosotros es el extraño, el forastero. —refunfuña Rank —Ya veremos cómo os las arregláis cuando se invente el football y tengáis que fichar delanteros hispánicus. —La tal Vy no sabe inglés y sus traducciones del latín son un despiporre. Siempre se ha hecho un examen de aptitud para entrar en los sanctasanctórum, y este que me precio en dirigir es de los mejores. —¿Por qué no de actitud? —Porque se puede fingir, mientras que el poso del intelecto, las buenas maneras y la sensibilidad cultivada, no. ¿Quieren que nos invadan las hordas bárbaras como a los decadentes romanos? Yo no. Britannis victus numquam. —Eso significa que solo sabrá el que ya sabe. No quiero personalizar, pero su Honorable Merced se tuvo que quitar el polvo de la dehesa antes de llegar a donde está. —Echar el pelo de la dehesa—corrige el de Lengua y Civilización. —Como se diga. —Su mente y su cuerpo envejecen, Mr. Rank, pero su lengua sigue afilada e inmadura. ¿Tendré que recordarle las maniobras en agua dulce del Almirante para que Su Gracia pudiera navegar? Haga honor a su apellido que, si no me equivoco, significa categoría, rango, prelación. Por supuesto que hay que saber antes de saber. “El talento se cultiva en la intimidad”, si el departamento de filología alemana me acepta la traducción. Me quemé las pestañas durante muchos años antes de entrar en Oxford, como “casi” todos los que estamos aquí. Deje la democracia y la tabula rasa para la política, God Save the Queen, pero en este tabernáculo mando yo. —Tabernacŭlum, tienda de campaña.— el de Religión—Dijo Pedro dirigiéndose a Jesús: “Maestro, aquí se está bien. Haremos tres tiendas, una ti, otra para Moisés y otra para Elías”. —Qui potest capere capiat, hala ya he dicho la mía. —el de mates—Si me permiten, quizá la hermosura no necesita explicarse, el don natural de las formas. —¿Lo dice por Vy o por Cy?
  • Furor

    Publicado el 12.10.13

    ––¿Porqué hay tanto profesor? Por fin los veo a todos.––el de danza celta. ––Razones es lo que tenemos.––el de latín, cerrando la puerta, esto es top secret––: ¿Ve esa mesa en la esquina frente a la entrada? ––Se me quebraron los lentes y toma un año que me los arreglen. Pero vengo de ahí, ¿qué ocurre? ––¿Sí probó los panecillos italianos? ––Todos probamos los panecillos italianos. ––responde un borrachín, no sé sabe si el de letras clásicas o modernas, se vuelve visible con el alcohol.––Yo incluso creí que esto iba a ser una reunión sobre Italia y Lampedusa que nos tiene traumatizados. ––el de L. y Civ. ––: Con lo que nos cuesta pagar a piratas para que hundan los barcos negreros de las otras naciones, y allá se hunden solos. ––Alguien debe tener al del lago Ness––el de mitología. ––Más simple: No tienen nada. ––el de deporte militar (redundancia en el medioevo) ––Orden, señores. ––el del latín que, hoy nos sorprende, pero tiene autoridad. ––: Una de las razones son los panecillos que, admitámoslo, no es tanto por su sabor sino que vienen de lejos. Nos hechizaron porque están envueltos en papel regalo. ––Diga las razones. ––el deportista milico. ––Por el sano e intenso jolgorio de hombres sanos reunidos en lugar santo. ––Comparable al de la gente que sale a protestar. Es algo muy espiritual, también. ––interrumpe Rank––: o como cuando uno se encuentra en un estadio en medio de las barras bravas––agrega––Calla. ––el de latín––: Por el Cristhsun. El de aquí huele a un valle rodeado de trigales, viñedos y pinares. ––Unos miran por la ventana, a ver si se parece. ––el borrachín asevera que es una cita de Virgilio. –– Y por las mujeres que vienen, vamos. ––Rank––: El vino y la comida, la pasión colectiva y las mujeres en solo o en orgía. Ninguna más. Aceptemos a Cy y Vy. Llenemos los papeles ¿Qué dice acá? ¿SDF? –– Sans Domicile Fixe, es franchute––Don Pino––Muchos hombres las acompañan.––¿Poligamia? Oh, my God!
  • VV.AA.

    Publicado el 14.10.13

    Pues esta es la historia. Así fue como una vidriera católica, apostólica y romana, platónico-agustiniana y dialogista, bebedora, trafulcas y algo pingo, acabó en el muy reputado y estirado College of the Holy and Undivided Trinity in the University of Oxford, of the foundation of Sir Thomas Pope, caballero de la Reina, Par de Inglaterra y miembro destacado de la Cámara de los Lores. —Nos vamos a divertir—fue lo primero que dijo cuando la instalaron en el hall. —No te pases—advirtió Rank—que me ha costado mucho que te aceptaran. — Take it easy, abuelo. Lo primero es ponerle habitación a Cy, que se ha quedado en la posada del pueblo a merced de todos los estudiantes golfos que tenéis aquí. Un Honoris Causa tampoco estaría de más para compensarla del esfuerzo que ha hecho redactando mi CV en esta lengua del demonio que habláis. —Eso toma tiempo, malandrina. Yo llevo doscientos años desgastando las baldosas del refectorio y solo he llegado a ayudante segundo de cátedra—Evidently, you do not has made the ball al Honorable. —Habla tu idioma, deja de asesinar el mío, las paredes oyen y luego se lo cuentan todo al mandamás. —¿Estas paredes así engalanadas con cornucopias y camafeos, de resaltes y frisos tan bellos, colmadas de recias panoplias, luminosos apliques y augustos retratos de los barbudos maestros? No puedo creerlo. Preséntamelas. —La de enfrente se llama Wisdom, a la derecha Bravery y a la izquierda Perspicuity—Hi, Hi, Hi. Creo que nos vamos a llevar muy bien, chicas. —No será fácil que quieran hablar contigo. Son socias fundadoras, con Tommy, y tardan en entrar en confianza. —Ya habrá tiempo. Ahora dime una cosa, ¿dónde puedo encontrar a Trini? —Who?—Trinidad, vuestra gran dama epónima. Tengo que resolver un par de cosas con ella. —Nunca la he visto. Dudo de que venga mucho por aquí. Me estoy arrepintiendo de haberte ayudado. No sé quién me mandaría a mí. El Misterio Uno y Trino es intocable. —Qué serios sois. Ya me lo dijo Agustín, no te líes con la hipóstasis.
  • Furor

    Publicado el 15.10.13

    Era maitines cuando llegaron Rank y Vy. A esa hora salen los hijos de Wisdom, Bravery y Perspicuity a estudiar. Salen de las barbas de los retratados. Primero sacan las manos y, como quien corre una cortina y van asomando sus cabecitas. Se diría que desde pequeños sus padres les estorban pero es menester aclarar que en realidad no son sus progenitores. Sus madres eran recolectoras de trigo que cuando jóvenes fueron violadas por caballeros que después encomendaron a algún bufón para que contara sus travesuras. Por ellas los niños saben cómo nacieron y no dicen Vine de una cigüeña, como en Francia, sino Vine de una canción. Canciones bailables pero no un baile complicado, uno que permite –claro que hay excepciones- a todo el mundo conseguir pareja, caballerosamente (sin ironías). Las barbas de sus protectores no se pueden podar porque es tiempo donde la hombría se prueba con barba abundante –¿Qué ocurrió cuando, por ejemplo, Don Quijote se quitó la suya? Lloraba como una señorita-. Entonces cada día los niños atraviesan el frondoso bosque como el príncipe para llegar hasta la bella durmiente que, en este caso, es la escuela, institución donde se regaña por dormir, porque de aprender aprender, vaya, este narrador con sus setenta y tantos años, puede decir que no aprendió ni pinga. ¿O qué pudo digerir cuando le enseñaban a uno sobre el ornitorrinco. Estudié todo lo que pude sobre el ornitorrinco, sus tallas, su color, de qué se alimenta, saqué el mejor puntaje, mas no he visto uno solo en mi vida. Un niño frente a la curiosida Vy (Curiosity, ese será su apodo de ahora en adelante), bien vestidito y peinado, le recita a su madre: "Rule number 6 by Ronald Knox: No accident must ever help the detective, nor must he ever have an unaccountable intuition wich proves to be right". Su mami lo besa en recompensa y pone en su maleta la zanahoria que se le olvido. Recitar una de las diez reglas para escribir novelas policiacas no es fácil a esa edad. El chino descresta en el cole.
  • VV.AA.

    Publicado el 15.10.13

    El maestrescuela se llamaba Babelio. Y era un pejigueras (“(Del lat. persicarĭa, duraznillo, de persĭcus).1. f. coloq. Cosa que sin traernos gran provecho nos pone en problemas y dificultades”). —A ver, niños, ¿quién sabe lo que significa “fufurufa”? Siempre hay un empollón en clase: —“DRAE. fufurufo, fa. 1. adj. coloq. El Salv. y Hond. Dicho de una persona: Que manifiesta gustos propios de la clase social acomodada o se cree superior a los demás. U. t. c. s. 2. adj. El Salv. Que finge ridículamente ser de clase social alta.” —Excelente, Sr. Knox. Mañana podrá recitar otra regla de las novelas de detectives. Entonces, podemos traducirlo como A stuck-up woman, Demoiselle du collet monté o Empingorotada ¿OK? —Perdón señor, yo no estoy de acuerdo, mi tortuga de bolsillo dice otra cosa: “FUFURUFA O FUFA: Mujer de mala vida”. En tal caso habría muchas traducciones, pero yo propongo “suripanta”: “suripanta. 1. f. despect. Mujer ruin, moralmente despreciable. 2. f. desus. Mujer que actuaba de corista o de comparsa en el teatro”. Siempre que le quitemos el sentido sexual a “mala vida”, cosa que en castellano no es fácil. Si por el contrario, lo asumimos, habría que optar por “pingo”: (3. m. despect. coloq. Mujer casquivana), aunque tiene un matiz amable y divertido que no sé si encaja. O “Pendón”: “2. m. y f. Mujer cuyo comportamiento es considerado indecoroso”. U. c. insulto. Si se añade el intensificador “desorejado”: “1. m. Mujer de comportamiento considerado descarado o impúdico”. La verdad es que no veo la diferencia. Por ahora no hemos dado con la implicación profesional. Es posible que “Izas, rabizas y colipoterras” vaya más allá del sentido original. “Hurgamandera” es germanía (Del lat. germānus, hermano, jerga de ladrones). “Ligera de cascos” es muy sugerente, pero quizá demasiado suave. Es lo mismo que “casquivana”: “2. f. Mujer que no tiene formalidad en su trato con el sexo masculino”. Aquí el DRAE se pone machista. —Ud sí que es vano, Sr Limpiafijaydaesplendor.
  • Furor

    Publicado el 16.10.13

    Babelio habla duro, agobiado de espaldas, zambo de piernas. Es el típico profesor que imparte clases comenzando por decir que viene de algún tugurio, así como Don Pino que bien alto ha llegado. “Uds son privilegiados, aprovechen”, coge una regla y los señala. Pone distancias entre alumno y profesor, valorándose por lo bajo, cuando, a la larga privilegiados en este planeta-morgue-cuadrado no hay. Solo puntos de vista diferentes. Babelio tiene que estar para lograr que se exprese el otro, que su discurso sea entendible, estructurado, con argumentos sólidos, que se pueda poner en la misma mesa de disección que su propio discurso. Ya citamos a Sodoma, Gomorra, ahora Babel, de cuando todos se entendían con todos. Uno que otro alumno de Babelio quisiera responderle pero apenas ha aprendido a hablar. Quisiera dar a conocer sus propias desgracias, su familia siempre enferma o hablando de temas serios en la mesa y que lo mete a mil cursos sin que pueda irse a un barranco. Pero qué le van a responder si no hay democracia, el profe es quien manda. Este adivinándoles el pensamiento les dice: Lo siento, mis niños, veran, estoy aquí no para celebrar la palabra viva, sino para hacerte entender que existe una archi-escritura. Primero fue un verbo y también una escritura tuvieron que agregar en la biblia. Y esta me da poder a mí por encima de Uds. Pero descuiden que es toda una jerarquía, más arriba están los machistas de la DRAE, los que bombardean la ciudad con palabras como "marketing" o “felicidad”. Están los edificios están los originales de todas las leyes que sostienen a este imperio. Está los que se saltan estas leyes porque tienen el billete, es decir, palabra escrita, es decir, la reina del universo. Si quieren que les enseñe palabras como “sacapela” o “mareta” o “desgañifarse”, o palabras inventadas o elevar la palabra viva a la altura de la escrita, pueden llorar. Yo estoy para que se aprendan la quinta de Knox. ¿Cuál es a ver? ––No Chinaman must figure in the story.
  • VV.AA.

    Publicado el 16.10.13

    —Esta se cumple. No hemos visto que aparezca ningún chino en todo el tiempo. En la clase de “Rarefacción Aplicada” los alumnos tenían que hacer un Comentario de Texto. Aquél año les había tocado uno titulado “El cetro de esmeraldas”. —¿Seguro? ¿Entonces, qué pasa con “el chino que decresta en el cole”? Silencio en las filas. Babelio se frota las manos. —Vamos, vamos, señores, utilicen sus tortugas, sus lentos cerebros. Se abre el debate: —¿Colador en forma de embudo? —Negativo, por ahora no tenemos en el aula, aunque puede ser que algunos se cuelen. —¿Piedra pequeña, guijarro humilde?—Frío, frío. Este año no entra León Felipe en el programa. La lista de acepciones era interminable. El profe se compadeció: Chino = niño (Coloq. Col.). —Aaah, qué fácil. ¿Col-col es chuchú? —Aquí no hay chuchús. Cópieme 1000 veces “el maestro no está de humor para gilipolleces”. —¿Y por qué no puede aparecer un señor de Catay en una novela policíaca? Charlie Chan sale en seis. —Quiero oír sus propuestas, esto es el método anglosajón, enseñamos a pensar, no solo conocimientos. Nuevo silencio. Las respuestas tardan: —Los chinos son extranjeros, es muy evidente que el foráneo siempre es el asesino. —Son misteriosos, no se sabe lo que piensan y distraen al detective. —Tienen lavanderías, limpian la ropa y desaparecen las pistas. —No se entiende lo que dicen, no pueden ser interrogados. —Confunden el arma con el alma y convierten la investigación en metafísica. —Fu manchú agotó el tema y a los lectores. —Saben artes marciales y se escapan por los tejados. Nadie ha cogido a un chino nunca. —Es un recurso fácil. —¿Quién ha dicho eso? Se levanta una mano en las filas de atrás. —Es una respuesta fácil. Para mañana quiero que escriba un Tartan Noir de 300 páginas con un chino de protagonista. A ver si es tan sencillo. —Perdón, señor, he encontrado un chino entre los personajes del CdE. —¿Cuál? —Chon Ta Du Ro. —Bien, regla incumplida, estamos ante un texto irreverente y dislocado, sin compostura.
  • Furor

    Publicado el 17.10.13

    Chon Ta Duro es otro Wufnik y lo dejará de ser pronto. Va en el pulpo con los cuarenta pajarracos rumbo a Lampedusa. Permanece inmóvil al punto que han creído que forma parte de la criatura. Se parece a esas pinturas de los pequeños sevillanos hechas por Murillo. ¿Qué hacen los sevillanos? Nada. ¿Se preocupan? Para nada. ¿Quieren algo? Que los dejen en paz. Representa el ideal artístico, aquel cuya belleza es evidenciar una total indiferencia ante el mundo, algo que pone a los sevillanos pobres y al Chon Ta Duro al mismo nivel que los despreocupados habitantes del Olimpo. De por sí ser chino en Cde es un problema, ahora dárselas de dios mientras el resto del personal come hiel, cabrea a todos salvo a Gi que siente un alivio, pues, a veces, sobre todo cuando duerme no es fácil cargar con el peso de ser el gran ladrón de la novela, sueña con que lo reemplacen. Hay que eliminar a Chon Ta. Fatua le hace honor a su bandera, el detective por amor la acompaña, los Merkelianos dicen que ayudan a Inglaterra a cambio de que les quiten de encima a tanto turco. Dioni se queda en casa pero paga al joven guaperas para que vaya. No ser un aliado de la Reina le puede tirar el mercado. Los atacantes disparan a los pajarracos uno a uno y a los espectadores que son también soldados, les llueven sus plumas sobre sus frentes como si fuera miércoles de ceniza. En seguida, los más corajudos abren la boca del pulpo que ronca ebrio. El Chinaman, está escondido en el baño lleno de cámaras. Van a poner su cabeza en un segundo cetro. El uno es la vida y el otro la muerte. Cde es sobre la vida, ¿no? Después, cada uno partirá a sus distintas posiciones estratégicas para que este manuscrito o rollo de bytes siga librándole la batalla a la imprenta, se extienda por la Tierra como boa constrictor asfixiándola hasta que nazca una mejor, o se eleve tanto que desde sus bordes sus personajes puedan lanzar flechas a las estrellas, como niños que apedrean un avispero y luego salen a correr.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.10.13

    Ni más ni menos. El cargo de “Motor Narrativo y Señor de la Diégesis” que Gi se había arrogado sin comerlo ni beberlo, se declaró vacante y se convocaron elecciones. —¿Se necesita un hilo conductor? —preguntó Babelio a sus educandos. —¿Esto no es de la clase de tecnología eléctrica? —Vale para las dos. —¿Qué significa? —Leitmotiv, ritornello, tema de fondo, idea central, tesis, estribillo. Los sinónimos no existen, como Uds. saben, pero se pueden hacer una idea. —De acuerdo, se entiende: no es necesario. —¿Por qué? —con los años Babelio ya no se asombra y acepta con paciencia las salidas de sus pupilos. —Porque la vida no tiene propósito, ya se ha dicho que es “un cuento lleno de furia y de ruido, escrito por un loco o un rufián” (cita requerida, dice la tortuga), y ya hemos admitido que el CdE va de la vida. —No voy a admitir en esta clase la manida comparación entre arte y vida. Ya se ha especulado bastante con el temita. Así que inventen algo nuevo, o considérense suspendidos este trimestre. —¿Vale desarrollar la dualidad arte/orden-vida/caos? —¿Quién lo ha dicho? —Servidor. —Suspendido. —La vida tiene sentido para los que creen. —Eso es literatura de género, la meta del detective es descubrir al asesino. ¿Es CdE de ese tipo? —Bueno, algunos personajes hablan desde el infierno. Se supone que están muertos y no se sabe quién los ha matado. —No exactamente, el Infierno, el Hades, el Styx, que tantas veces ha salido, forman parte del Todo. Argumento rechazado. —¡Lo ha dicho con mayúscula, Todo, El Todo! —¿Cómo lo saben? —Lo leemos al tiempo que se escribe. —¿Dónde? Los peligrosos chaveas, dotados de herramientas paratextuales, acorralan a su profesor. —Es la posmodernidad, el intratexto es el subtexto, el contexto y el intertexto. —Esto es rebelión. Todos Uds. tienen una cita con el Jefe de Estudios mañana. —Injusto, va en contra de la mayéutica. —No, porque el corolario de su proposición es la trascendencia, y por ahí sí que no paso, eso es de catear sin remisión.
  • Furor

    Publicado el 19.10.13

    ––¿Somos fantásticos o románticos? ––¿Porqué lo dice? ––Pregunta Liu Kant, un chino que por ser nacionalizado merkeliano le van a cortar solamente la mitad de la cabeza. ––Por jugar al tamagotchi te pierdes la clase, atembado. ––lo regaña un chino (Col.) que busca no ser castigado. ––: B. acaba de hablar de trascendencia. De lo fantástico a lo romántico toca dar el salto de lo trascendental a la trascendencia. Hay una barrera para llegar a la trascendencia que, según el maestro, no podemos pasar. La bordeamos con argumentos lógicos pero procurando no acercarnos mucho a ese terreno que se lo dejamos a Dios. Somos, por lo tanto, seres fantásticos. ––Incorrecto, cabeza de ñame. Vas a sacar una pésima nota. Ya hueles a formol––increpa otro chino (Col. Su estrategia es ser todos chinos para confundir al enemigo. Esto es guerra de guerrillas). ––:No somos fantásticos porque si lo fuera estaríamos castrados, desgarrados entre dos mundos. Somos maravillosos. ––No entiendo. Lo maravilloso es terreno de los románticos. Las correspondencias con Dios, “El Cielo y el Infierno” de Swedenborg. Los profetas. En el Cde no hay uno solo. Estaríamos haciendo trampa. ––Correcto. El Cde es una trampa. Una perfecta. Vivimos en la prohibida trascendencia solamente porque nos encontramos en una época pérdida en el medioevo, lejos de la verdad, lejos de los héroes hugolianos que, como Prometeo, desafían a los dioses, o por lo menos a los reyes, verdaderos, digo, no imaginarios. Vivimos, en cambio, dichosos al lado de Tolkien, aguardando que hagan de nosotros parques de diversiones, trilogías en el cine, muñecos de acción y juegos de video. En vez de ser auténticos románticos, cogimos el camino fácil, nadie se preocupa por nosotros. ––No estoy de acuerdo, levanta la mano un chino más, el maestro se siente amenazado. ––Es lo que creemos hacer creer pero, en verdad, somos pre-románticos. Barrocos. Jugamos roles. ¡Theatrum mundi, camaradas! Somos sueños. ––Pesadillas, migrañas. ––el profe.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.10.13

    —Podrán decir en el futuro que esta clase fue el origen y el más claro ejemplo de la mirabilia medieval, tan llena de zoquetes como está. Y yo pasaré a la historia como el responsable. No podéis juzgar el CdE si formáis parte de él. Es la primera condición de cualquier análisis. Y os la habéis saltado. —Pero fue Ud. el que propuso el ejercicio. —Lo único que me interesaba de ese texto desgañitado son los malentendidos. Este es el curso de “Anfibología III”. Hay que cumplir el programa, señores. El semestre que viene tendrán “Introspección avanzada I” y podrán exponer sus ideas a don Sofío, pero vayan con cuidado que es mucho más duro que yo. —Pues yo no veo claro lo de desgañitado, nadie grita mucho en CdE. —Vea la segunda acepción, por favor. —2. prnl. coloq. Esforzarse violentamente gritando o voceando. —Gracias. Y ahora, a partir de “Vocear”, consulte Ud. “Vocinglero”, segunda también. —2. adj. Que habla mucho y vanamente. U. t. c. s. —Exacto. ¿Qué me dice ahora? —Que solo aplica a las entradas de número impar. A las otras, no. —Muchacho listo. ¿Fue Ud. el que citó a Swedenborg? —Sí, con su permiso. —¿Y sabe que ese sueco invitaba todas las tardes a Jesucristo a tomar el té? Y no muy lejos de aquí. — ¿Té con pastas? —La pasta que nos gastamos en educaros, tirada a las alcantarillas. Para mañana quiero cinco mil palabras sobre la polisemia de “pasta”. —Pero si venía a cuento. Se sabe que en esa época se pondrán de moda las galletas de opio y, si ese era el caso, cabe la explicación de que el buen científico y humanista alucinara bajo los efectos del narcótico. —Pues iría todo el día hasta las cejas porque se dedicó a explicar a todo el mundo cómo era el Cielo y el Infierno, ya que, para corresponder, JC le había devuelto la invitación. / Se levanta la famosa mano de las filas de atrás: —¿Y jugaban al whist con Dante y Fausto de pareja? —Me da igual quién haya sido. Toda la clase, para esta tarde, un estudio de 10.000 palabras sobre la ambigüedad en William Blake.
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    Publicado el 20.10.13

    Vy entra al salón a empujones por Rank (es que de primerazo es tímida o le da miedo que la quiebren).––¿Quién es Ud.? ––inquiere B. ––Soy Vy. ––¿Y qué quiere? ––Escuché hablar de Blake y me gustaría que ese señor me hiciera uno de sus dibujitos de la pantorrilla hacia arriba. –– ¡Ni que hiciera tatuajes! ¿Tiene algo que comunicar sobre él? ––Por supuesto. ––Con esto, piensa Vy, me gano a ese papagayo que escribe alla prima, me refiero al de las entradas pares. Aquí va el ensayo de Vy sobre la ambigüedad en William Blake: "For where'er the sun does shine, And where'er the rain does fall" –– ¿Qué es eso? ¿Shakira? ––Precisamente quisiera presentarles un trabajo comparatista entre esos dos magnánimos personajes. Shakira canta "Whenever, wherever We're mean to be together", se parece al verso de Blake, ¿no? Y también emplea la palabra "Babe" en "Baby I would climb the Andes solely". ––Qué va a escalar los Andes con shakiras. Que alguien me diga qué son las shakiras allá donde ella nació. ––Alguien saca su tortuga que le señala un foro: “Andrea *♣* answered 6 years ago: “Hola Adriamor!! ahora no lo encuentro en internet pero es un tipo de piedra o mostacilla lo leí que lo dijo ella , Saludos!!!”” ––Agrego: “piedra para ponerse en el pelo”. ¿Si nota? Es ridículo. Blake es muy diferente. El no dice “I would climb”, sino que trepa la montaña para encontrarse con todo tipo de demonios. ––Se queda corto, sir. Además no dice nada de Shakira. Es comparatismo. ––¿Qué hace de sobrenatural la Shakira esa? ––Nada. Pero ayuda que gane el Barça, gran equipo, en mi abadía le tienen una xilografía. La ambigüedad del visionario es que no se sabe si en la cima de la montaña se encuentra a Shakira o a eso que los merkelianos nombran “sturm und drang”. La historia nos enseña que a Shakira. ––El seminario “Deporte y musas con prácticas intensivas con ellas”, cerró por falta de alumnos. Lo siento. ––¿Y eso? ¡Incredible! ––Mirabilia, que llaman, mirabilia.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.10.13

    La mano de la fila de atrás vuelve a la carga: —Permiso para hablar, señor. —¿Tiene algo importante que decir? Saben todos que ya van a tope de homeworks, Uds. verán. —Creo que tengo la síntesis. Resignación de Babelio: —Adelante, que no se diga que cortamos las iniciativas. Ni que vengan directamente del averno (las filas de atrás siempre han sido un lugar no hollado por los profesores, una terra incognita, nadie se ha aventurado nunca en esos parajes). —Gracias, señor. Creo que hemos entendido con toda claridad el asunto: Mr Even le escribe a la prima que se llama Shakira. La chica es muy agradecida, como su propio nombre indica, y le gusta que se acuerden de ella porque tiene mucho trabajo para enseñar a los delanteros culés como se dribla usando el movimiento de caderas. En los ratos libres hace de guía de montaña para catedráticos en año sabático que buscan las tormentas de ideas (brainsturming) y el élan que suelen perder al cabo de los años debido a razones no bien explicadas en los cursos de reciclaje. Ella suele subir sola hasta la cumbre primero y desde allí les tira chinas a los escaladores que vienen detrás. Cuando reúnen todas las piedras se forma una roca de tamaño apreciable que hay que subir cueste lo que cueste, si quieren formar parte de un movimiento literario de prestigio. Esto se viene llamando la Sisifada y comienza cuando sale el sol. Si no llueve, por lo normal, se llevan también al fotógrafo Blake que lo graba todo a punta de buril para que quede para la posteridad. Esta última, los docentes la suelen confundir con la trascendencia. Cuando se enteran de que no es lo mismo se deprimen y Shakira les tiene que cantar una canción que aprendió con las sirenas: “Siempre, en todas partes, tenéis que estar conmigo”. Ellos acceden, por lo general. La ambigüedad está en que el contoneo no es lo mismo que el cuenteo (C. Rica, El Salv. y Hond.). Vy se emociona: —Estos son mis chicos. Hacedme un sitio que voy con Uds. Babe y Rank suspiran. Mr. Odd suda.
  • Furor

    Publicado el 22.10.13

    Mme de Sauvigné en su castillo de Grignan, escribía a su hija de Paris epístolas que le valieron cierto reconocimiento incluyendo un festival en el que habitantes y visitantes al pueblo están invitados a mandar postales a quien quieran… invita la alcaldía. Este apunte turístico viene a cuento para proseguir el comparatismo y comparar a Shakira con la hija de Sauvigné, una lela que, sin embargo, tenía el mérito de leer en voz alta las cartas de su madre. Es que, y que se me permita una segunda digresión, tener dioni-mail privado es cosa reciente. ¿Cartas para que las lea una sola persona? Lucrecio debe estar revolcándose en la tumba. La mayoría de las misivas en nuestro pasado alocado son tan públicas como las de Ovidio que, luego de que César lo condenara al ostracismo por afirmar que los imperios están destinados a caer, se consolaba escribiéndole a su mujer. No alcanzo a averiguar a ver cómo era la mujer de Ovidio, porque tengo que vigilar que no se me corra la leche, pero de Shakira sé algo. Era como Nerón leyendo a Séneca. Toda una furia. Aún desde aquí, si le prestan oreja, se oyen sus rollings stones.––¿Y si hacemos una excursión a vuestra sonora montaña? ––propone la emocionada Vy, saltando y dejando ver su pantorrilla desnuda que, curiosamente nadie mira. Gente rara––: Si no me equivoco en la guía Michelin aparece como La Sisifada o El Eterno Retorno. Todo depende de si se venga del Sur o del Norte. En libros eruditos hablan de “Lugar donde se encuentra el “Unheimliche” (“familiaridad inquietante”)”, otros son más vastos y dicen “anagnosis” (“conocimiento, reconocimiento) y otros que solo les interesa el contoneo llaman a la agencia Mrs. Even&Babe y compran un paquete para escalar. –– Momentico, calme esos frijoles. ––la frena B. ––: Hay que concertarlo. ––Imagínese, maestro. Allá en la montaña mágica, como una criatura viviente, reconociéndome a mí misma en su lenguaje misterioso. No se olvide que soy traductora y necesito un sujeto de tesis.
  • VV.AA.

    Publicado el 23.10.13

    —Caballeros, y milady: no saben dónde se meten. Escalar una montaña es un asunto delicado. Requiere acción, que no les negaré a ninguno de Uds., pero también reflexión, y ahí no estoy tan seguro de que vayan muy sobrados. Para empezar, hay que elegir entre las artificiales y las naturales. Entre las primeras no todo es igual. No es lo mismo subir a un zigurat en Mesopotamia que a una pirámide egipcia o a una guaca inca (quechua “waca”; Shakira asiente: waca, waca, —¿qué dice?—¿…!). El Supremo, la Eternidad o el Tiempo—sigue Babelio sin inmutarse por la interrupción. —Por modestia no incluiré mi proyecto final de carrera, la Torre de Babel, aunque a muchos de Uds. les haría provecho explorarla. De las de roca y arena también la gama es amplia. Pueden subir al Sinaí, la Ley; o al monte Tabor, el misterio, quizá lo más cercano a lo Ominoso cotidiano, Unheimliche, que tanto les atrae; o a Sión, donde se dice que se celebró la Ultima Cena, la despedida del mundo sensible, sobre cenas y meriendas algo saben Uds., sacos sin fondo; o la colina de Galilea, cerca de Cafarnaúm, donde se dio el Sermón de la Montaña que simboliza la piedad, el camino de la Salvación. ¿Qué tal el Ararat donde reposa el Arca de Noé? Podrán sacar pasaje para el próximo Diluvio, siempre que se disfracen de animalillos del Señor, algunos no tendrán dificultades. O a Montecassino, lugar de origen de milady, donde podrán echar un rato con el videojuego Clark vs. Kesselring. En el Uluru, roca sagrada, encontraran la magia que necesitan para aprobar. El letal Nevado del Ruiz les dará valor para afrontar la vida. En el Moncayo zaragozano aprenderán romanticismo y fantasía a la vez. Ya tienen noticia del Sneffels y el Stromboli, símbolos de la Heimweh, saudade, morriña, mal du pays o homesickness, para que me entiendan. En el Mont Ventoux verán a las brujas, en el Fuji la belleza poética y en Davos a la distante Claudia Ch. ¿Qué escogen? —El Tibidabo, para subir a la noria, que es el Eterno Retorno.
  • Furor

    Publicado el 24.10.13

    B: ––Et tibi dabo claves regni caelorum. ––Con qué mis papis me den las llaves de la toyota basta, profesor. ––asegura uno––: Pero creo que necesitamos unas diez más o dos buses. ––Mi abuelo tiene una van. ––levanta la mano otro––: Le va heredar a mi padre solo una tumba contigua a la suya. El dinero lo gasta viajando y recogiendo hippies en el camino. Aprovechando que lo tenemos de visita, se la podemos pedir prestada. ––¿Nadie más tiene un abuelo trotamundos en las mismas?––Levanta la mano media clase. Pero las bajan al recordar hace años no pasan a la casa.––Faltan más. No somos sardinas. ––Podemos ir en Ryanpaloma. ––propone uno a B. ––Va contra nuestros principios, lo barato sale caro. ¿Cómo se dice en latín? Vy, responda ¿en dónde está? ––Vy se había ido. Entra de nuevo con una mochila con algunos corotos y un chingue de vidrio: –– Porque hay termales, ¿no?. ––sonríe Vy––No hay pero lleve para ir a los baños de la Senyora Tona. A ver todos alisten su vestido de baño, como Vy. Allá atrás, la mano del infierno aliste un guante. ––No vayamos tan lejos. ––responde esta, siempre preguntona y reticente––: Hagamos aquí mismo la rueda más bella, la más bonita del mundo. Rivalicemos contra los otros imperios. ––Aquí no tenemos chistorra, debemos ir––protesta uno. ––Si "tropo" quiere decir “movimiento”, pero también "texto breve con música litúrgica”. ¿Qué nos compete más, cantar o viajar?––la mano hace preguntas para impedir que vayan, se siente segura en su pequeño averno. Pero B. le responde rápido: ––La montaña es música. Sus relieves son resonancias, en conjunto son su timbre de voz. Por eso es sagrada. ––No estoy tan segura, maestro. Si le hablamos, deforma nuestra voz. Se burla de nosotros. ––Schopenhauer está prohibido en ésta institución. Dios no se burla de nosotros. Queda inhabilitado para ir con nosotros. ––Gracias. ––Se divierte con nosotros, y más si le ponemos una noria y nos montamos con manzanas caramelizadas y todo tipo de peluches. ––Histeria.
  • VV.AA.

    Publicado el 25.10.13

    —“Te daré todo el poder y la gloria de la Tierra”, Lucas 4:6, ¿sigue en pie la oferta, señor?—la mano de atrás se mantiene en sus XIII. —No creo que el diablo tenga interés ni en su alma sobada ni en su cerebro malgastado. Entre tanto, en la Sala de profesores se abre una discusión violenta. —La chistorra es de Nafarrorum, en Barcino se jama butifarra. —¿Qué más da? Chistorra, sobrasada, morcilla, longaniza, botillo o morteruelo. Lo que importa es que comen mejor que nosotros. Tenemos que apuntarnos a la excursión como sea. —Es mística, hay que ayunar. —El espíritu decae si el cuerpo se debilita. Alá nos ofrece dátiles y miel; JC, pan y vino; Confuncio, escudillas de arroz y tallos de soja; Yahvé, pan ácimo y cordero; Jehová, el maná; Manitou, picadillo de búfalo; y Moctezuma, maíz y ñame; está todo pensado, hasta Blake cenaba con Moisés y Elías. —En esta historia siempre estamos comiendo o bebiendo. Es la hora de subir a la Montaña con el corazón puro y el estómago vacío. La clase de Anfibología III escucha en un ay la controversia. —Lentejas, cambio mi asiento en la guagua por un plato de lentejas —ya sabéis quién lo dice. —Subamos al otro monte. —Monte Video. —Mont Martre. —Monte Cristo —L’autre amont. —Prefiero Le même aval, nekyia (“Caramba, la mano de atrás hace progresos con el griego, piensa B., aunque en francés sigue pez). Una quinceañera, quizá única lectora, fue la que encontró la solución al acertijo caminando por Daumesnil. 185 años después se matriculó en Ox. Ahora se sienta en los bancos de atrás. Su nombre es Nekyia. Parece que hace buenas migas con la mano. Es bella como un coroto y un chinge tras una Vitrina. La Vidriera tiene pelusa. Vitry y Vidry. —“Vilis est pretiosa” —dice el empollón que ha estado pensando un rato. —¿Vilis? Creía que yo iba a ser la estrella y resulta que esta región del inframundo está llena de pimpollos —se lamenta Vy. Shaky y Cy se unen a la banda. Se constituyen en Oposición, lideradas por Handy: —Queremos ir al Infierno.
  • Furor

    Publicado el 26.10.13

    ––No se desilusione, Milady. Es para el bien de todos que acá seamos bellos y para nada ceporros. Nos modificaron genéticamente para eso. Como los guerreros parcos cuyos hijos eran seleccionados entre los mejores para cumplir su función bélica, los demás matándolos, nosotros somos lo último en guaracha gracias al cacharreo con el ADN (Apolo, Dionisio y Neptuno; El Orden y el Desorden perdidos en el mar). Con una jarra nuestros creadores vertieron sobre nuestras cabezas una cualidad por aquí y otra por allá, sin descuidar los talones y apartando las hojas para que no taparan nuestros cuerpos. ––Entiendo. Son híbridos como el tricéfalo que tengo en la espalda. ––El hibrido es el pasado y el futuro para estar a la altura de nuestra subida a la montaña. ––Dirá más bien el descenso, la “catabasis”, maestro––dice la mano infernal. ––Nuestra montaña va para abajo. Hemos explorado ya casi 300 párrafos, como los soldados griegos. Pero vamos para 1001. Si verdaderamente somos románticos debemos no solo sobrepasar los mejores libros, sino encontrar el Libro. Es lo que quiere decir la palabra "Litteratur". A estas alturas (o bajezas) Lolita de Nabokob no hubiera mostrado una tetilla. ––¿Bajar más? ¿Si tenemos suficientes víveres? ––le pregunta un compañerito––Tenemos vacas y aves. Como somos románticos solo comemos eso. Las vacas representan el plano terrenal que rumean y las aves, el cielo, para acariciar a Dios con sus alas. ––Ah, haremos parrilladas. Ya me estaba asustando. Lo mío son los diálogos y el banquete. ––Qué va––ríe B.––: Uds., no resisten tanto diálogo con bebida que es la “nekuia”, el descenso razonado. Ya lo dijo Borges, a los jóvenes solo les alcanza para los poemas. Les falta vida para llenar un libro de grandes proporciones.––¿Y la lectora de Daumesnil? ¿No nos ayuda? ––Ella está para confirmar la calidad de nuestro ADN. De modo que esfuércense.––Protestamos. Proclamamos a Vy como nuestra lectora. La santa Vy que no pasa sin detenerse y nos deja ser libres.
  • VV.AA.

    Publicado el 27.10.13

    —Éramos pocos y parió la abuela, ¿quién es Catábasis? Un día de estos voy a pasar lista —se desconcierta Rank. —Será una cuñada de Nekuia, yo ya me he perdido —lo consuela Babelio. —Con permiso —interrumpe el empollón—, son los dos conceptos de viaje que estamos debatiendo, si vamos parriba es la Anábasis y si vamos pabajo la hermana política que dicen. —¡Qué tiempos aquellos en los que el maestro mandaba: Mañana iremos a ver los rebaños de ovejas Suffolk, y no había más que hablar! —La idea de oveja no se desarrollará en todo su significado hasta el s. XIX. Antes, solo se reconocerán las vacas y los pollos de corral como animales apropiados para ensartar en el espetón. Los corderos y cabras se desprecian porque traen menos carne que la vaca y son más duros que las gallinas. Solo se empleaban para salir pitando de las aulas Polifémicas. —Polifónicas. —No, el único que canta es el Bello Cino. —¿Los guanacos, las vicuñas y las alpacas se comen? —Según el verso, sí: “/labrador, tejedor, pastor callado/domador de guanacos tutelares/”, dirá nuestro Honoris Causa chileno. —Y ¿qué tiene que ver todo esto con los viajes iniciáticos o catárticos? —Hay que llevar algo para hacer los bocadillos. —Catatónicos estáis. Vais a ir todos a la enfermería, a que os den una purga. —No es cuestión baladí, el Claustro ya ha aprobado el menú Tibi-Dabo a base de matanza embuchada, pero no sabemos qué se come en el Hades por lo que habría que arrear con el ganao para hacerlo a la parrilla, que fuego no creemos que falte. No había profundidad en las propuestas, lo que desesperaba a don Sofío. Mientras tanto, los pilotos de Ryanpaloma, Mathesis, Mimesis y Semiosis, esperaban con paciencia bebiendo Brut (Veuve Roman, 1155). —Yo no soy partidario de la síntesis forzadas —deja caer Mathy por hablar de algo. —Lo que importa es la representación simbólica —aduce Mimy. —Nada funciona si no hay ruptura léxica —echa la suya Semy. Más allá, los cómitres se encrespan: —Os vamos a enseñar cómo se rema.
  • Furor

    Publicado el 28.10.13

    ––Mathesis es filósofo, Mimesis, artista y Semiosis, sofista. No pueden tener mejores nombres para sus empleos en Ryanpaloma. ––ironiza Empollonus ––¿Porqué? ––Viven en la guerra del centavo. Mis padres no firmarían el permiso de salida. ––Ah, estos niños––lo aja Rank, deseando oficializar la ingestión de niños junto a las vacas y pollos. ––¿No le gusta volar? ¿Ver nubes, incluso la de ceniza pasando por Islandia? ¿Porqué para pagar cualquier cosa hay que preguntarse por los empleados, por los empleadores, por si se cumple con las normas ecológicas? ¡Nadie es perfecto, somos humanos! ¡Allí donde está el hombre huele mal! Solo debemos sentirnos culpables por poner a Jesucristo al lado de dos ladrones y no espantarle la paloma. Por algo está representado como si quisiera darle un cabezazo... Ja, ahora van a decir que la paloma era de Ryanp. ¡Basta! Estamos contra la mundialización de las culpas. ––Maestro R., perdóneme la pregunta. ¿Ud. no vendrá de Islandia ya que la menciona? Dizque poallá una de cada diez personas publica un libro. ––¡Contra el fetichismo del libro! Libro solo es la Biblia, lo demás es redundancia. ––Eso lo dijeron para el Corán––El Corán lo es menos que las policíacas que lee mi gente pacífica.––Mientras no se ensañen los bancos con Uds… –– Uno lee para actuar, para ser coherente con sus deseos. Así como los reyes nos pintan una realidad que creemos única, el libro nos pinta otra con maneras de vivir diferentes––se rebela el nieto de un hippie … Mientras hablan, Babelio se había dirigido al corral por las ovejas Suffolk, por los caballos del mismo lugar (para que se diviertan los niños en el descenso y en caso de sed, les rajen la yugular), por los pollos sin alas porque no gustan las alas, esas se las venden a las naciones pobres, y por la corralera Aletheia, mujer de la revelación, del "desolvido". "Yo sin ti no bajo al Hades", le dice. ¿Claro, desde cuándo se ha visto a Orfeo bajar con Catábasis, teniendo a su novia arriba?
  • VV.AA.

    Publicado el 28.10.13

    Rank, a sus años, es un romántico. Cuando ve venir a Babelio con Alizia (British pronun.) y toda la reata, las gallinas y el rebaño, corre a la biblioteca, y después de buscar un poco, saca de una carpeta un grabado de Doré: “Las almas se lavan de sus recuerdos en el río Leteo”. El bibliotecario, hombre cachazudo y descreído, al firmarle la salida le dice: —Si vais a Limia podríais verlo con vuestros propios ojos. —¿A Lima? —No, a Ginzo de Limia. Cuentan que ese río tiene la propiedad de borrar la memoria. —Solo quiero comprobar si Alizia está en el dibujo. —No es posible, ella es lo opuesto. —No, lo contrario de Lethe es Mnemosina, que sigue durmiendo abrazada a Control-F, muy lejos de aquí. Aly no es la remembranza, sino la evocación. —Por plantear paradojas como esa te echaron de la cátedra. Sé que tienes prisa, pero yo no. Explícame el sofisma. —Se recuerda lo que se sabe, se evoca lo que no se sabe. —¿No se llama eso contradictio in terminis, viejo enrevesado? —Estás apolillado, como tus libros, con esa pinta a lo Hagrid de Hogwarts que te gastas. —Ese libro no lo tenemos aquí y dudo que Pine lo admita.
  • Furor

    Publicado el 29.10.13

    ¿Cómo pesar el recuerdo que se sabe pero que la mente transforma y la evocación que no se sabe pero no por tanto se aleja de la verdad? También llaman a Ali "La Verdad". Ali es mofletuda, con las mejillas coloradas y con ojos verdes brillantes por las lágrimas que le saca a menudo el viento frío. Tiene una sonrisa amarilla como la paja del corral pero que no opaca ni su belleza ni su porte casi siempre jovial, pese a recibir las visitas indeseables de Pine, Rank y Babelio, que se acercan a hacerle preguntas como si la marrana puso huevos y ella va a responder “¿Cómo va a poner?” pero se le lanzan encima a ponerle los suyos. No es una mujer que goza de vivir de los regalos que le ofrecen los tres maestros. En una época en la que el hombre cumple dos de los tres roles en la familia (proteger y mantener) la mujer solo se ocupa de los hijos. Como Ali no tiene el vacío es llenado con acusaciones (la han sentenciado muerte por bruja, pero los tres maestros la han salvado), elogios (se cuenta que es más bella que Mnemosina lo cual es mucho decir. Se inquietan porque será la última gorda deseada; alguien vaticina que la reemplazaran anoréxicas). Y mitos (que es está a la diestra de Dios, o que es insaciable y vive para lancinar los corazones de los hombres). Y esto va a seguir siendo así mientras los tres roles estén mal repartidos como lo atestiguan las obras de muchos reputados historiadores y artistas. Por eso a Ali no le agrada que los maestros la dejen para irse literalmente al infierno. Prefiere ser un mito sin deseo a vivir de lo poco que le pagan al trabajar a tiempo completo entre el corral y en porqueriza, en la hacienda contigua. Al menos siendo una mentira se fijan en ella: le profieren lengüetazos a sus dientes y huele su mojado cabello por el sudor y las boñigas. "La única verdad que existe es la apariencia", se lamenta acicalándose a escondidas con un espejito que le regaló don Pine. Si se lo pillan la acusarán de ladrona. “Ni embellecerme puedo”.
  • VV.AA.

    Publicado el 29.10.13

    Hagrid narra: “Se cuenta que el general Décimo Junio Bruto, para demostrar a sus soldados que no perderían la memoria, atravesó solo el río Limia y desde la otra orilla los llamó por su nombre, uno a uno. La verdadera maravilla es que se los supiera todos antes de cruzar. Cuatro legiones, que vienen a ser unos 20000 en números redondos. Los historiadores descartan que utilizara la lista de enganche, pues se le habría corrido la tinta al mojarla (y eso sí que es el olvido) o los reticentes legionarios le habrían visto la trampa. El suceso alcanzó cierta fama en su tiempo y Júpiter envió a su mejor agente a averiguar cómo se las había arreglado. Siempre es un desdoro que fallen los artilugios que con tanto cuidado se preparan en el Olimpo para embromar a los mortales. El agente, una mujer, era especialista en la Verdad y el “desocultamiento” (no se sabe por qué, este palabro queda más latino que “descubrimiento”, pero aquí en Ox. somos mucho de la raíz etimológica además de un pelo heideggerianos, dios nos asista). Como se suele hacer en estos casos, se disfrazó de rabona y se mezcló con los vélites y los hastati. Nadie pudo darle una explicación, todos habían sido llamados por su nombre. Después interrogó a Leteo —Tú, ¿qué pasa, es que ya no funcionas? —No sé cómo ha sido, te lo juro. Pero no volverá a ocurrir. Cuando vuelvan a casa los desprogramo a todos. —Ya, igual hay que desecarte para que espabiles. Pero el misterio, el auténtico horror, era tanto recuerdo, no la falta de olvido. La cosa no estaba fácil. Sin embargo, los hombres ayudan a los dioses, si no el mundo no andaría. Encontró a un gañán llamado Berengenio que por casualidad había visto la maniobra mientras buscaba un papelucho en las orillas. La variedad de nombres romanos no era grande y fue probando: Cayus, Sixtus, Tertius, Portius,…, así hasta que pasaron todos. —Pero ¿y el último? Con ese tuvo que acertar a la fuerza. —Le gritó: ¡Venga, tú, Último! Y se ve que se llamaba así. —Qué suerte—dijo Ali”.
  • Furor

    Publicado el 30.10.13

    A fin de no dejar nada en remojo, contratamos a los detectives Lucius y Gélido para que viajaran en reversa en el tiempo y seguir al general 10JB, el cual era también DJ de Lady Moon, disco-bar cerca a Leteo y de una mina de litio para fabricar anti-depresivos. La colega alias “La Verdad” los esperaba en una tienda de bombinófonos y sombreros por donde iban a salir. Una vez saltaron de ahí como conejos asumieron la gravedad del caso: ––En el medioevo para olvidar, simplemente matan a los testigos y queman bibliotecas. Los dioses romanos con sus ríos bromistas están prohibidos en esta y en todas las épocas. También está prohibida la risa. Pero esa no es la razón por la que estamos aquí. ––¿Porqué no dejan entrar a la discoteca a los sudacas? ––pregunta Miss True frunciendo el ceño––Tampoco.––¿Entonces? ––Estamos aquí por la musiquita que pone el general. Como que es excelente. Los monjes de Montecassino al desempolvar sus bienes han descubierto géneros musicales que no tienen que ver con los aburridos cantos gregorianos. Hablamos de música popular romana. Sin que en los otros monasterios se enteren, los monjes copian las particiones de esta música marginal e incluso crean nuevas a partir de estas ya no para Dios sino para la gente, los chistes de la gente, sus ocurrencias, sus obscenidades. ¿No le parece maravilloso que en un mismo vientre, las abadías, se albergue lo mayor y lo menor? Mañana si Ud. va a la opera no se espere ver Harry Potter. Los dos campos se cortejan desde siempre pero si no fuera por ciertos monasterios lo segundo estaría completamente olvidado. Tenemos como misión rescatarlo de que aparezcan los incunables Beethoven, Mozart, Wagner y su antípoda Chopin, todos esos sosos. Y creemos que el general 10JB es pagado por los fanáticos del medioevo para correr la tinta de las canciones en contubernio con Leteo y a lo mejor más cómplices. ––Como por ejemplo yo––se ríe Miss True. ––Yo soy la Verdad de Oxford, no la de Montecassino.
  • VV.AA.

    Publicado el 30.10.13

    Así como Dios está entre los pucheros, la Verdad está en las cloacas. Vale decir, por paranomasia libérrima y proximidad contextual, en las cochiqueras de Oxford. Los eruditos filósofos del Claustro Magnífico del Holy & Undivided Trinity bajan a buscarla cuando se atascan con los silogismos. —Señorita Alizia, o Miss True —según la confianza que le tengan—, me he enfrascado con un emplasto de boñiga al entrar. —No importa. Dicen que trae suerte. — Solo si es el pie izquierdo. Y los coturnos son de 100 £, que los hago venir directos de Epidauro. Ali se mira las abarcas que calza y de paso se rasca los sabañones con un cascote de teja. — Job 2:8-13, dice el de Religión, que ha bajado a acompañar a Pine para aprovechar el viaje y consultar algo sobre la Transfiguración. —Más bien 3 chelines en Harrods —rectifica la porquera —. Pero díganme Sus Gracias, ¿qué les trae por aquí? —No se nos ocurre nada divertido ni ingenioso —captan las indirectas enseguida los catedráticos—. Solo queríamos charlar. ¿No te apetecería dar unas clases arriba? O aunque solo sea un seminario. Habíamos pensado en algo así como “La Verdad que os hará libres y el Inframundo de Diógenes”. —‘Cuando alguien me da la razón empiezo a sospechar que estoy equivocada’ —cita Ali—. Me van a perdonar el tono sentencioso, pero ni los chavales ni los hombres hechos y derechos están interesados en la verdad, lo que quieren es sobrevivir, y tengo que reconocer que es una opción sopesable. Os contaré cómo llegué aquí. Después de lo del Leteo le pasé el informe a Júpiter. Lo leyó y estuvo tres semanas remugando para su coleto. Por fin me llamó. ‘Todo esto está muy bien, pero no lo podemos publicar’—me dijo. ‘Pues me dan igual tus mitomanías, no voy a cambiar ni una coma’—le contesté. ‘Es un descrédito para el Olimpo, los mortales necesitan creer en las leyendas’. ‘Lo que es, es’. ‘Entonces, vete a la mierda’. Y aquí estoy. — Si te niegas, iremos a buscar la Verdad de Montecassino—fue la dura respuesta de Pine.
  • Furor

    Publicado el 31.10.13

    La Verdad de Montecassino no es otra que Vy, solo que ella está ocupada en sus estudios y no escucha elogios. ––No me molestéis, me tapan el sol. ––Μικρὸν ἀπὸ τοῦ ἡλίου μετάστηθι––traduce el empollón. ––Si seguís haciendo de mí un monumento abandono a mi roommate y me voy a vivir a un pithos. Y en vez de seguir la moda de la duquesa Middleton para ser alguien en la vida, voy a un pulguero a que me vendan un tribôn. O que me regalen, puesto que ya hay lugares que se parecen a los almacenes pero donde ofrecen ropa. Muy buena idea, aunque con un manto me basta y sobra y así les oculto mi vitral que no merecen ver. Busco un hombre, busco un hombre. Tengo una jarra que no me sirve ¿algún niño la quiere? ––Qué anticuada, aquí tienen todos termos de Gaitorade. Pero en respuesta a la primera pregunta todos los jovencitos levantan la mano y dicen Presente. No muestran sus deseos frente a los profesores, pero la vidriera bien vale una Manuela. ––¿Manuela? ––pregunta el empollón. ––Su compañero de al lado simula que se jala la tripa, para explicarle. ––Niños––habla Vy––: la concupiscencia es benéfica para los estudios. También engañar la mente. Cuando tenía su edad mi profesor de geométrica veía que me iba mejor si me ponía en un aula donde no me conocieran. Ser conocida me inhibía para hacer los planos de cualquier catedral. Igualmente, cuando tenía que escribir glosas me convencía de que estaba haciendo un borrador. Los borradores y el onanismo son excelentes para aprender. Del segundo no les hablo porque Uds. Lo hacen a escondidas. Ahora les propongo que no se censuren delante de mí, si lo desean. ––¡Es Diógenes en persona! ––exclaman––: ¡Va a terminar tomando cicuta o mordida por un perro! ––advierte un pesimista. ––Si no me llamara Alejandro, sería Diógenes––se emociona otro. ––Sí cómo no. Si eres el modelo casi perfecto de un pobre diablo––le lanza un avioncito de papiro el de adelante, que lo deja mueco. ––¡Se me calman que niñera no soy!
  • VV.AA.

    Publicado el 31.10.13

    Después de aquella demostración de Vy el seminario sobre Diógenes fue suspendido, claro. Estaba todo dicho. Solo se había quedado en el aire la vieja historia de la falsificación de moneda, que a nadie se le ocultará que tiene su correlato en el mismo caso del olvidado Pagaremus. Miss True se quedó pensativa. Se preguntaba si había alguna razón para ocultarla. Desechó pronto la idea sobre la coincidencia de la aparición de Berengenio, autor del pelotazo de los sestercios y también informador de los hechos de Limia. A estas alturas, ya sabía que las casualidades las creaba Júpiter para confundirla. Ni en la pocilga la dejaba tranquila. Desde el punto de vista cínico la falsificación es aceptable—piensa—. Puesto que el nomos es una farsa, la única manera de llegar a la physis es urdir un doble engaño. La Verdad hace un experimento consigo misma: “Yo miento siempre”, etc., eso me lleva a un callejón sin salida, tengo que consultárselo a Bertrand. —Está en el Trinity, pero en el de Cambridge, y no nos hablamos—le advierte un verraco que ha salido a tomar el sol. —Verry mío, qué haría yo sin ti. ¿Se te ocurre por qué Vy no nombró lo de las monedas espurias? —No puede entrar todo en el stream of consciousness, el hilo de los pensamientos te lleva o no te lleva. —Es fácil echar la culpa al azar, ¿qué me dices del olvido freudiano? —¿Te parece que la tunanta de Vy se reprime en algo? —No, pero si es de la escuela canina incitando a los niños a que se la pelen delante de ella, ¿no deberíamos poner en guardia a Pine? —Ali, tú no aprendes nunca ¿verdad? ¿Ya se te ha olvidado la última vez que no te supiste morder la lengua? —Me da igual que se maten a pajas. Lo que importa es si ocultó a sabiendas el asunto de la mixtificación. De ahí a la manipulación solo hay un paso y eso ya tiene sus bemoles. —Ves fantasmas por todas partes. —Soy la “desocultadora”, es mi trabajo. ¿Estamos seguros de que Vy es Vy y no una loca del manicomio de Colt o DJ que viene a conquistar Albión?
  • Furor

    Publicado el 02.11.13

    Tres eventos ocurren en el mismo instante. Ojo vivo, lectores cómplices, se está cumpliendo con el contrato de toda novela que tiene que tener crítica, es decir, ser consciente gracias a una tortuga portátil que el texto, siempre comparándose con los mejores, pertenece a la historia de la literatura, incluyendo la historia de los locos, de que los hay, los hay. E ironía, para distanciarse de esta última, recordándose que la perfección es lo único que no regalan ni Santa Claus, el niño dios o los reyes magos juntos (así se les pase el escrito envuelto en papel maché) y que el humor es lo más cercano a la utopía que se puede estar. Ahora, la disposición de nuestros autores que lamentablemente por el Cetro no les pagan como a autores los fantasmas que laburan por encargo, debe ser CREAR (robar sin que se den cuenta) estilos y eventos, es decir, drama, pues esta palabrita tan empleada no significa “acción” sino “evento”. Un evento por ejemplo es la epifanía...no, mejor, escogemos otro porque ya hemos convenido que de esas no hemos tenido ni de segunda mano, y si bien somos heideggerianos no perseguimos el Ideal sino lo concreto, lo diferente en vez del Ser, las profundidades diogénicas e infra(in)mundas en vez de la luz. Aquí los tres eventos: Los encargados de interpretar el Pagaremus en la biblioteca infernal leyeron lo mencionado anteriormente que no es más que un extracto del legendario libro. Ahora, en cuanto a las claves económicas han descifrado solo esto: "Seguir a Marx pero al revés". Otro evento es que los tres maestros que venían del corral observaron que Vy efectivamente no era Vy sino un sileno conquistador que apenas fue descubierto los embistió para que le despejaran la entrada y se desapareció entre los pinares. Don Pine no puso la demanda a la policía porque es Halloween, se la perdonó. Y el último evento: a Gi lo acaban de nombrar “vimandamás” de Colt, con derecho a un loro.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.11.13

    “Sum peregrinus ubique”, parece ser que se lamentó el sileno Sy cuando dejó Oxford montado en un burro de la cuadra de Alice. El pollino era robado, pero nadie se dio cuenta y la moza de establos hizo como que no lo veía. Hostis fugientis argenteum pontem. En este hecho tuvo su origen la famosa frase “lo diga el cerdo de la piara de Aly o su porquera” que fue malinterpretada durante siglos, pues realmente significa que más vale confundirse que fundirse. La verdadera vidriera seguía estudiando en un cuartucho de Cowley. Lo compartía con su roommate Cy, que se estaba preparando para playmate, más que nada porque trastocó los significados en un momento de ofuscación y cuando se dio cuenta se excusó: pues ya que estamos no vamos a desperdiciar el gasto en el curso por correspondencia y de algo habrá que vivir hasta que te den la plaza, amiga Vy. Al enterarse del fiasco de Sy lo acogieron y le pusieron un camastro en la antecocina. El burro dormía en el estudio y fue muy apreciado porque les daba calor en las frías noches oxonienses. Los fines de semana cogieron la costumbre de ir a Londres a visitar a Marx que estaba escribiendo un tocho empezando por el final y luego tirando para atrás. Este método les llamó mucho la atención. —Tiene su aquél—les explicó mientras calentaba el agua en la kettle. —Como todo el mundo entiende las cosas al revés, he decidido darle la vuelta, a ver si así me pillan. Pero al quinto grog siempre les leía el capítulo de la aílavsulp. —Me suena de la semana pasada—decían los tres. El burro asentía con la cabeza.
  • Furor

    Publicado el 03.11.13

    El burro se llama Apuleo Galilei. Le gusta frotarse la piel contra la yemas hinchadas de la savia nueva que revienta la piel de los castaños. O dormir con Cy y Vy juntas. Tiene una voz caliente y tremolante, un poco nasal, que acaricia las chicas como un guante de terciopelo. Les comenta: ––Queda por despejar la duda del falsificador de monedas. Esto está ligado a las preguntas existenciales. Examinemos el caso Diógenes, El Burletero, que frente a la definición que da Platón del hombre: un bípedo sin plumas, agarra un pájaro, lo despluma y lo exhibe en la plaza diciendo: "Aquí tenéis al hombre según Platón". Lo cual puede hacer pensar en la escena del Banquete de este último, en la que Alcibíades mirifica la aparición de Sócrates asegurando: "Es un sileno ––véase las cajitas con la cara de un sátiro que albergaban el retrato de un dios–– Humano por fuera pero con un dios adentro". Conclusión: si los bípedos son nuestros semejantes, también tienen un dios adentro. Pero, no solo eso, vemos que la verdad se expresa con falacias, con falsificaciones (causa por la cual Platón detestaba a los artistas, a los provocadores en las plazas). Y esto fue lo que vino a hacer el usurpador de Vy, La Verdad de Montecassino. A enseñarles que la verdad es por esencia anti-filosófica y además inmoral, si se piensa en Los falsas monedas de André Gide, en donde se retrata a unos niños que venden monedas falsas por todo París, pero también donde se cuestiona el vapuleado concepto de la homosexualidad, la privacidad de un diario que al ser robado enseña a vivir, el amor y la familia entre acomodados mentales. ¡Gloria a Diógenes, inventor de la lámpara! ––¿Ah, sí? ––Probablemente porque ¿quién quita que cuando le dijo a Alejandro de Macedonia que le tapaba el sol, en realidad se refería a un astro de mentiras? ¿No será que se refería a la lámpara marca Dioni de la que nos servimos para estudiar y hojear la Playboy de Cipre en las noches?
  • VV.AA.

    Publicado el 03.11.13

    Todos juntos se fueron a visitar la tumba de Porier, profesor que fue de Geografía e Historia, para preguntarle qué opinión le merecían los falsificadores de moneda. Hasta después de muerto conservaba el humor de perros que tenía en vida. —Se transparentan—les dijo. Y no le sacaron más. Cuando no quería hablar, no hablaba. El burro no estaba de acuerdo y le rebatió el exabrupto. —Asno, “hueles a incienso y a orina, mezclas la bestialidad con el misticismo”, ya te lo habían dicho y te lo repito. —le espetó sin más el Antigon Court. —«¡Tantos manazas para transformar el mundo y tan pocos mirones para contemplarlo!»—se defendió el metamórfico—¿qué querías decir con eso? ¿qué no hay nada que hacer? Al menos yo inventé el happy end, cosa que no supiste nunca lo que era y tuvieron que venir Dino con los tártaros y John Maxwell con los bárbaros a terminar la historia como dios manda. En ese momento se levantó de su mausoleo don Diego López de Cortegana. —Vamos a llevarnos bien, que hay sitio para todos en la viña del Señor. —No, hombre, que explique a quien se refería con lo de manazas. —Sin ir más lejos, a todos los personajes del CdE ese que habitáis. Se os transparentan también las ganas de cambiar las lettrinas, en vez de hacer popó en un agujero discreto, como todo el mundo. —¿Qué ha dicho? —Que “le chiottes restent un endroit privilégié pour les ecrivains”—¿Es una indirecta para que nos volvamos a la cuadra?—Es que se nos había terminado la cáscara sagrada. —Vámonos—le dijo Vy a Sy—“que el vidrio, por ser materia sutil y delicada, obra por ella el alma con más prontitud y eficacia, que no por la del cuerpo, pesada y terrestre”. —Yo también me voy—se unió Cy—que mañana tengo examen de páginas centrales y tengo que estudiar. Apuleo Galilei se quedó un rato más para discutir unos giros dudosos con don Diego. Marx tomó unas notas para su capítulo “El discreto encanto de la burguesía”. Poirier se dio media vuelta en el ataúd.
  • Furor

    Publicado el 04.11.13

    ––La cita de los manazas pertenece a Julien Gracq, un viejo burgués que vivió alejado de las mundanidades en su casa en el campo y que, si bien como a Tolkien le gustaba retratar la naturaleza, no la ponía girando en torno al hombre, como este, no hacía de ella "el laboratorio del hombre" ––Marx se ruboriza––. Gracq muestra que sin los humanos también hay historias para contar. Las historias de la naturaleza, a la vez narradora y héroe principal. "Contemplar" no es sinónimo de "pasivo", lejos. Quien contempla los paisajes de Gracq se siente fusionado con la madre tierra, como lo que sienten los románticos viendo las ruinas perdidas en los bosques. Los hacen sentir como dioses desterrados y los impulsan a reclamar el Olimpo. Pero también, no hay fusión, hay extrañeza. El hombre siente que es demasiado pequeño para ser un dios, la selva no le pertenece al igual que la Historia; se llama entonces a la humildad. Estas reflexiones tienen lugar lejos del deseo de transparencia de la mayoría de los demás escritores o los sesgados con lo de la literatura “engagée”, esclavos de Hegel con su razón histórica donde no cabe el azar, el juego, el misterio, los sueños, la extravagancia, todo eso que después de que la razón histórica se volvió contra el hombre, desarrollaron los surrealistas. ––Párale burro––interrumpe el humanista––- que en este cementerio se encuentra Shrek. En resumen, ¿lo que en apariencia es pasivo puede ser ferozmente activo? ¿Así como las fórmulas matemáticas, que juegan solamente entre ellas, no expresan nada sino su naturaleza maravillosa, y es por eso que son tan expresivas? ––Como las Esmeraldas, las menos transparentes, superficiales lo más Bio que ha salido del Cde. Ellas que nunca conocerán los gusanos como nosotros y, si los conocen, igual les cantarán con uno de los Georges que se encuentra con ellas: "Vous envierez l’éternel estivant qui passe sa mort en vacances".–– Porier solamente se asoma para recordarles que se acerca el invierno.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.11.13

    Cyrus abre el fascículo nº 1 de los que van para examen: “Lo primero que hay que saber sobre las páginas centrales desplegables es que dividen el Universo en dos” —Mira, Vy, como tú—se desconcentra nada más empezar la simpática aspirante a pin-up. —No me digas nada, que estoy leyendo a Hegel y se me va el santo al cielo. La verdad es que entre las tapas de la Fenomenología del Espíritu esconde un cómic de Milo Manara sobre los amores de Eros y Psique. Un truco que aprendió con los monjes de MC. —No estoy segura de que me guste un mundo partido por la mitad—piensa Cy. “La ventaja de este reparto es que se puede clasificar a los hombres en los que nunca llegan y en los que se pasan” —Ya lo decía yo, empezamos con las categorías. —Eso es otra escuela—bufa Vy—deja de hablar en voz alta. —Tengo que grabar la lección. El tío que escribió esto se olvida de los que se quedan embobados justo en medio. “Esos son los peores. Ni desarrollan su potencial para alcanzar más altos fines como los que no llegan, ni diseminan su experiencia y saber como los que se pasan” —O sea, que no hay ni uno bueno. “Lo importante es que los distingas, querida aprendiza. Debes poner todo tu arte para atraer a los timoratos hasta el centro y debes retener a los que quieren avanzar las páginas a saco” —Pásame lo de Hegel, que esto es muy difícil. —Ni lo sueñes, cada una con lo suyo. —¿Y qué hago con los que abren por el medio y ahí se quedan? “Son espíritus ensoberbecidos. Los que no ven más que el cuadríptico no degustan los placeres de la espera y abominan del dolor dulce de lo perdido. Hay que echarlos. Por ejemplo, pinchándoles con la grapa. —Es todo muy contradictorio. No hay manera de acertar. “Este es un curso avanzado. Si quieres tenemos también una Introducción: ‘Conceptos fundamentales en Cheesecakes’” —No, vale, sigue. Vy, ¿sabes que voy a ser cuadríptica como tú? —Perdona, pero yo soy políptica, que me hice todos los cursos y el posgrado. —Vaya humos. Ni que fueras la Saint-Chapelle.
  • Furor

    Publicado el 06.11.13

    ––« Stirb und werd. Meurs et deviens ». En hispánico me cuesta traducir. La una es “muere”, está claro en todos los idiomas, ¿no? Pero la otra ¿“Llega a ser”? ¿“Hazte”? ¿“Conviértete”? -Entiendo perfecto el merkeliano, el latín me ayuda. Buscas decir que de alguna manera somos seres divididos. La primera división sucede cuando estamos muy pequeños y nuestra mami con su teta, fuente de placer primordial, nos abandona. Un abuelo nos regala, entonces, una bobina y nosotros la lanzamos para en seguida querer atraerla hacia nosotros exclamando "Fort - Da", que viene a ser "Allá no - Acá". Esa bobina a nivel simbólico reemplaza a la madre y prefigura el descubrimiento del ya citado "principio de realidad". Y de ahí en adelante cada vez que sentimos ese abandono comparable a la muerte, a la melancolía, nos reconciliamos con el mundo gracias a un eficaz bobinazo. Morimos y somos, es como una primera nota musical, la primera letra, el primer soplido del OM tibetano. Después de esto viene una segunda división. Entre tantos símbolos que el pequeño aprendiz de la lengua descubre, este hace un sistema, un imaginario y pretende identificarse a él, ser un sujeto, unido, valga la redundancia. Y ahí viene la tragedia. ––No, ahí viene Mino Manara que guardas en medio de Hegel, pillina. ¿Cómo vas a engañar a tu roomate que te conoce y además tienes tan cerca en esta caja de zapatos en qué vivimos? ––Te debiste quedar con Porier y hacerle un striptease, que eso es lo que le falta. ––Mino Manara como artista que es no propone que nos identifiquemos sino que erremos entre un imaginario y otro, poniéndolos a dialogar. Para ser más exacta, pone a dialogar su obra y la del Marqués de Sade. Es un encuentro entre épocas distintas y campos de visión más o menos diferentes. ––Mientras tanto en el cementerio Burro llama a Porier y le pregunta de qué obra viene ya que dijo "El Cde ese que habitáis".––De la palangana de las Valkirias, a mucho honor.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.11.13

    —Termina y empieza, cae y levántate, muere y vive, es la noria del Tibi-Dabo, que, a su vez, es la promesa del mañana, “todo esto te daré si te postras ante mí” (siempre hay que pagar un precio), la noche se cierra y el día renace, el ave Fénix, los famosos versos de Hiperión —ha rebuscado el bibliotecario lo habido y por haber para encontrar un poco de claridad, un poco más de luz, como decía ‘el rey de los Merkelianos, venidos del futuro para gobernar el pasado’, allá por año 14 de nuestra era (por cierto, no hemos celebrado el cumpleaños 300 termopiléano), y les ha traído la ficha que ha sacado de un anaquel viejo y olvidado para que no se queden con la duda las verbosas Cy & Vy —Se podría discutir, pero muchas gracias, mal llamado Ha! Grid, te vamos a traducir el nombre también para que te sientas más a gusto habitando en el CdE: ¿Qué tal OK Craticulam? — ¿Es cratílico antiguo? ¿me vais a obligar a que haga otra ficha? —Lo podemos dejar en Cry, lagrimero, para que el “comecaracteres” no se empapuce y nos vomite cuando hace la digestión. —¿Es un amigo vuestro? —Si lo quieres llamar así. Es el perro de la gobernanta de estas shoebox y se dedica a vigilar que no nos pasemos con la verborrea, le hemos puesto por nombre Facundio, Fy para los amigos. Por alguna extraña razón Vy & Fy se llevan bien y están haciendo un invento para venderlo en la Oreja que dicen que revolucionará las comunicaciones del mundo antiguo. —Espero que tengamos algo que decir cuando funcione. —Siempre hay algo, otra cosa es que alguien escuche. —Eso me suena a queja. —Líbrenos la Santa Madre Iglesia, estamos en la tierra del never complain. —Más os vale. Y aquí se queda la cosa. Hoy estará contento el “comecaracteres”.
  • Furor

    Publicado el 07.11.13

    En homenaje a las Termopilas, los niños llegan al Trinity con flores plantadas meses antes en sus casas. Los maestros no les van a exigir demasiadas reflexiones. Dejan para otra ocasión explicarles que no son románticos sino inspirados por el Siglo de las luces donde no mezclan literatura y filosofía, como los románticos, sino que estas van cada una por su lado, con su propio espacio en el jardín de las delicias de Oxford. De este modo proceden Rank y Don Pine quienes se alejan de los niños. Están serenos por el momento. Abandonan a los muchachos en sus ocupaciones que vienen a ser: pintar dibujitos de robots interplanetarios y dragones que los desaparecen con una simple ráfaga de fuego cuyo humo hace olvidar los robots a los mismos niños. O construir ciudades con fichas de Lego-Dioni, procurando dejarlas sólidas porque, como con toda obra, "il faut que ça tient débout". En el camino hacia el cementerio ambos maestros filosofan. Uno le dice: -––Unos reyes exiliados de Buenaventura me acaban de contar por bombinófono que se acaba de firmar en su tierra un acuerdo trascendental para la paz entre el gobierno y la guerrilla. ––Rank, ambos grupos son unos leguleyos. Ya se les ha visto en las mismas antes. Para la paz verdadera se necesita una armada con valores como los guerreros que homenajeamos. Y, escúchame bien, 300 no el triple que existe en Brasil, que es una nación más grande. Esa misma cantidad o tal vez más y cada uno con poesía en sus venas, así como los samuráis de Kurosawa, ––De eso ya no hay. Los patriotas se acabaron. Solo quedan mercenarios. ––¿Qué propones? ––No sé, no te enfades. ¿Cómo cantar victoria sin ser cándido en vez de pasar por un agua-fiestas? ––Hablando de fiestas, mira que andan diciendo que nadie nos lee. ––Mi abuelita, lo hace y me dice: Ojo, Rank, ten cuidado al salir a la calle que anda suelto Facundio. Está un poco demente. Tiene pesadillas con Control-F y Mnemosina. ––¿A qué le teme? ––Se me acaba de olvidar.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.11.13

    «La science est grossière, la vie est subtile, et c'est pour corriger cette distance que la littérature nous importe» (Barthes, 1996), pobrecito mío, ya había que citarlo a las claras —concede Pine—. Si cambiamos la palabra ciencia, que me parece una frivolidad del francés, por política, o mejor, por los hombres y sus cuitas, podría estar de acuerdo con la frase y por ahí podría asomar un atisbo, pequeño, pequeñísimo, de consuelo para soportar a los Pros y a los Contra. —Siempre que no se hagan panflamas y sofletos aprovechando el reo rivuelto —se aturde Rank —, a veces las “terceras vías” aún dan más miedo. Estoy de acuerdo contigo en que echo de menos el Imperio del s. II, la Pax romana y la Res publica, o, tirando de prolepsis, nuestra Commonwealth, por lo menos hasta que nazca Stuart Mill y nos relativice a todos. —Dudas, viejo, cambiemos de tema —corta Pine (probablemente, Rank lo ha malinterpretado). —He leído en el universo paralelo unas reglas para escribir cuentos, creo que el CdE las incumple todas, no me extraña que el hipogrifo Clicks Count esté de capa caída. Mira si no: 1) Enganchar a la primera (¡pero si el dios Ender lo hizo muy bien: alistó en las filas a tres o cuatro en un periquete!); 2) No enrollarse (ejem, ejem); 3) Seguir el hilo (esta cuestión fue debatida en 275 a. c., cierto que sin concluir nada, como siempre por otro lado: culpable de indecisión); 4) Las tres unidades famosas (acción: jajaja, lugar: jajaja, tiempo: jajaja); 5) Pocos personajes (jajajajajajajaja); 6) No descripciones y narración la justa (bueno, esta sí la cumple, ¿no?, claro que falta una regla que sería no abusar de los diálogos y ahí sí que ya…); 7) Gran final inesperado (no perdáis las esperanzas). [cf. Martha Chavez]. Los niños, que son unos randas, escuchan por el VyFyfófono la conversación de los mayores. —¡Bestias pardas: quiero para mañana 300 cuentos con presentación, nudo y desenlace para celebrar el cumple! ¡Y que se tengan de pie! —grita Babelio.
  • Furor

    Publicado el 09.11.13

    ––Entre los trescientos cuentos escogemos solamente a los estructuralistas. Las uvas están verdes como para poner a los niños a romper esquemas. Joyce no comenzó con una recopilación de relatos clásicos, Dubliners, para terminar con el monstruoso Finnegan's porque sí. No se puede volar sin antes caminar. ––A veces sucede lo contrario, la gente pretende sujetar la literatura pero es ella la que lo atrapa a uno. De ahí que quienes se liberan de ella para convertirse en comerciantes de armas y engangrenarse en el África, los conviertan en mitos. Además, ¿rompemos esquemas llanamente? ¿Asimilamos nuestra autenticidad con ir contra-corriente? Creo que no. Erramos, más bien. Cometemos errores y vagabundeamos. "Errar, errar, errar, solo eso". Profesamos la "iter-rature". Suena bonito en francés, y petulante. Pero igual cualquier cosa que digamos está en contra nuestra. Estamos malditos desde que tenemos que agachar la cabeza para escribir como pidiendo perdón, hasta por la forma de esta montaña inversa. Esta que es un texto de los extintos. Hoy que con compu-Dioni todo se puede editar, los curiosos no pueden darse cuenta en dónde el huevo no quedó liso. Balzac una vez publicada su obra, regalaba el manuscrito a conocidos o lo vendía. Eso sí, era el sagrado papel, no ésta vulgaridad electrónica. Ni tu abuelita nos aceptaría este regalo. Ay, hasta la tierra donde caminamos no es bien vista. ––Sí, amigo, arriba quedó Ender. Arriba está el cielo con sus habitantes que deben sentir vergüenza de nosotros, sumergiéndonos en las más profundas oscuridades. Pero ¿no es acaso gratificante llevar la maldición hasta el límite, retarla hasta que se agote, hasta que, vencida, muestre su otra cara u oscura hermana gemela, la bendición? ¿Bajar exaltando la vida pese al sufrimiento y la muerte, e incluso a través de estos? –– A propósito, el control demográfico de personajes estaría más acorde a doña Martha si se muriera alguien. ¿Pero hemos matado a alguien? ––Calla, hombre, ¡qué horror!
  • VV.AA.

    Publicado el 09.11.13

    Los alumnos aceptaron el castigo sin rechistar y al día siguiente presentaron 300 cuentos x 20 alumnos x 100 líneas = 600.000 líneas negras como esta (Nota para el Sr. Tipógrafo: ruego inserte una franja negro opaco de alto un carácter y largo un renglón; gracias y disculpas por las dificultades): ███████████████████████████████████ —¿Dónde están los cuentos? —Debajo. —¿A quién se le ha ocurrido la idea? —La regla o el camino era tachar una y otra vez, ¿no? Hacer L’iter rature, si no lo hemos entendido mal—se levanta una vez más, cómo no, la mano de atrás —emborronar, entintar, teñir, ¿no es ese el concepto? Hemos inventado el Opus Nigrum, la separación y disolución de la materia, la obra total del espíritu, porque si se superponen todas las posibles combinaciones de las palabras del Oxford Dictionary, u otro cualquiera, da igual, se obtiene esta vistosa cinta solo en apariencia impenetrable. Cualquiera que la compre y la incorpore a su biblioteca podrá jactarse de poseer la creación épico-lírica más maravillosa jamás escrita. Todo está en ella, de la misma forma que las más bellas esculturas están dentro del bloque marmóreo inicial canteado por un humilde picapedrero omnisciente. No ponemos ninguna pega a que cada lector, airado o impaciente, él sabrá qué bicho le pica más, intente raspar la tinta que él considere sobrante y, blanco sobre negro (se acabó el aburrido viceversa), destile su propio engendro, siempre que después no venga a protestar por haber perdido todos los demás. Babelio meditó un rato sobre la manera de devolverles la pelota haciendo lo mismo con las cartillas de evaluación, pero se dio cuenta de que no era posible. Del Todo se puede extraer algo y no sería difícil esculpir una A+ en la cinta negra. Lo contrario, dejarlas en blanco, la Nada, tampoco era una solución, obviamente. —Jodidos cafards, especie de gazmoños, no puedo rebatir sus argumentos sin salirme del sistema de leyes que hemos creado en el propio Claustro. Se quería morir, pero no.
  • Furor

    Publicado el 11.11.13

    En torno a las famosas líneas de los alumnos del Trinity College se amontonaron los maestros y cada uno se puso en la tarea de Adán: la de nombrar. "Es la materia negra, muy útil para sacar encefalogramas". "Yo veo un montón de cuervos volando. Vaticino lo peor para esta escuela". "¿Y si es una montaña sucia, fecal en vez de espiritual? ¡Alejaos!". "Es un raspe y gane. ¿Quién me pasa una moneda a ver si nos vamos todos para Ibiza de spring break? ––Control-F recuerda y se gana una cachetada de Mnemosina––O vendemos los pasajes y nos quedamos acá. No veo porqué para “desocultarse”, “descritalizarse”, “desterritorializarse” “descualquierarse” haya que ir a algún lado". "Sin duda alguna estamos ante miliares de abismos. ¿Saltamos en todos? ¿Da Vinci ya inventó el paracaídas? ¿Tenemos cómo regresar? ¿Podemos hacemos cuando queramos?". "Pueden ser túneles que hay que abrir. Nos espera un oficio de Sisifo. Hoyos que serán "des fisure de l'être" para que este se oxigene. Se abre uno y llega un científico (o político o cualquiera que ande en cuitas) a taparlo. La humanidad avanza así. ¿No habrá uno pequeño para mí? Estoy viejo". "Yo joven e impaciente, aunque creo más bien que esta barra negra necesita nuestro semen. Un lector fecunda el texto oscuro para que nazca la Idea, de ahí viene la expresión "diseminar" de Derrida. Leer es celebrar un matrimonio. Por eso la primera página siempre es blanca, como el vestido de la novia aun virgen de la Idea. ¿En este claustro se prohíbe el himeneo?". “A mí me pareció ver a 33 mineros chilenos en las vísceras del mundo”. Babelio se come las uñas. " ¿Qué nota le pongo entonces a estos vergajos? ¿O una muy mala o muy buena? Pasa como con las páginas centrales: es jodido el término medio, incluso para Jesus. Después de todo al único que se encuentra este en una cerrazón del desierto, buscando estar consigo mismo, es a... es a... ¡El innombrable! ¡Estos cachorros llenos de esperma son lo que llaman “des Mâles armés”. “Le Mal Armé”!
  • VV.AA.

    Publicado el 11.11.13

    —Desde luego, después de esta, si quedaba algún lector dispuesto a dejarse inseminar, habrá tomado las de Villadiego y no le vamos a volver a ver el pelo nunca más, à perte de vue debe andar ya—pone la mano de atrás la tal en la mejilla y el codo en el pupitre, sujetándose el mentón, ya sabéis cómo se hace eso. —«Il n’y a pas de hors-texte»!—reconviene el Claustro al unísono al malhadado muchacho. —Lo que me faltaba, todo la cofradía contra mí. Si mi Small Bob no se equivoca «hors-texte» significa: ‘Gravure tirée à part, intercalée ensuite dans un livre, et non comprise dans la pagination’. Dicho en cristiano: los santos. ‘Solo me miro los santos’ es frase acuñada en nuestro idioma adolescente. Ahora mismo tengo en la otra mano, que algún día me decidiré a usar para agarrarme el otro carrillo, una agradable edición Folio con algunas de esas páginas centrales en donde aparece, por ejemplo, L’attaque et prise de Ratisbona (Thevenin) y debajo el Portrait de Wilhelmine Begas (Begas le Vieux) en, no me importa la cursilada, bella cuatricomía. De las desplegables del Juega-Chico ni hablamos. Desde que éramos unos monicacos nos saltamos siempre las parrafadas para ver enseguida los dibujos, sean de Tenniel, de Pyle o de Gibrat. Y ahora resulta que no hay ilustraciones. No le den más vueltas: la cinta negra es una película velada, unos 130000 fotogramas virados al Oscuro, al oscurantismo de estas aulas.—Muy elocuente, Sr. Rearhand, pero su mismo discurso se sostiene en una concepción teórica. Necesita el texto para decir que odia el texto. Será cosa de la textosterona. Semen retentum venenum est, qué razón tenían los Apócrifos. Tanto Ud. como todos sus compañeros se matricularon para que los desasnáramos, si eso fuera posible, y que aprendieran algunos rudimentos sobre lo que desconocen. Y no es tan difícil de entender la única idea que hemos tratado de trasmitirles: reunir y dispersar. Dos principios sencillos, que no deberían chocar ni siquiera con sus cerradas molleras.
  • Furor

    Publicado el 12.11.13

    ––Voy a llamar a lista para que no se me mueva nadie. ––desempolva Babelio una hoja repleta de polvos de los estudiantes-: Rearhand Hard. ¿Hard? ¿Dónde está? Diego Villa. ¿Villa? ¿Johnson & Johnson? ¿Michael Furey?... ¿Pero a dónde coños se fueron si hace nada estaban atrás molestando? ––Se fueron a dar una vuelta––habla el siguiente de la lista, tratando de hacer una barra para verse una peli. ––O se fueron a perseguir sus amoríos––Babelio––: Esos cuatro son unos cazadores. Ojalá fuera casar, casarse con la Idea, que es menos peor. Cazan cuanta muchacha se les atraviesa. Si hacen preguntas impertinentes es para distraerse. Este claustro es la periferia de sus preocupaciones. ––Aquí entre nos, colega, nosotros hicimos igual––habla bajito Rank––: Leer, estudiar es una manera de afirmar que la realidad nos queda grande, que a falta de poder sacarle provecho a la testosterona, nos figura conformarnos con la misma pero con "x". A uno de joven le cuesta aceptarlo y no ve que la otra no solo es la chichigua segunda opción. Así son las cosas. Para ser santo o por lo menos sabio hay que pagar la cuota del riesgo. Por citarte a los griegos, tenemos a Edipo que se las dio de muy rebelde escogiendo una ruta al azar para vagabundear y acabó sacándose los ojos. Cuando ocurrió esto se volvió tan sabio como Tiresias, otro ciego, que fue drag-queen de joven. Conclusión, como ya nos lo había contado Nicos Daumais––¿Control-F? ––: de tanto hacerse la paja con la vida en vez de con las escrituras terminamos ciegos más rápido. Unos quedan más que otros, dependiendo de la cantidad y la calidad. No hay deseo sin fantasmas ni santo que no se los haya encontrado, todas las rutas del deseo son un brinco a la muerte. Yo por ejemplo... ––Calla––Pine. ––: Aprovechando la confusión tomaron las calzas de Villadiego y sus cintas negras. ¡Corre peligro la dicotomía entre los libros y la experiencia, casar y cazar, todos los barrotes de la jaula de oro, el college la pasaría en recreo!
  • VV.AA.

    Publicado el 12.11.13

    El loro de Gi, que ha sido enviado a buscar noticias porque su amo se aburre en Man, se posa, agotado de recorrer el mundo, en un inmenso nogal que crece a unas tres millas del Trinity. Pronto se da cuenta de que no está solo. Unas ramas más arriba, casi en la copa, tres chicos de unos trece o catorce años que han decidido saltarse un par de clases hablan de lo que esperan de la vida, o eso le parece al cacatúa que no domina del todo el lenguaje humano. Como ha tenido que prometer que no volvería al manicomio sin llevar una buena historia, pone la oreja para escuchar. —Babelio se equivoca con su teoría de la reunión y la dispersión. No puede olvidar el fracaso que tuvo con la Torre y nos lo endilga aplicándolo a cualquier tema. “Señores, empezamos siendo el Género Humano, los orgullosos pobladores de la Tierra, y nos convertimos en pueblerinos, en mezquinos patanes apegados al terruño” —lo imita Handy —“No veo entre Uds. a ninguno capaz de esparcir su semilla con valentía, asumiendo los riesgos que tiene crear un Imperio”. —A mí que no me diga nada, yo ya he puesto mi germen en un par de camareras de la cantina del colegio—se ríe Diego. —No creo que se refiera a eso, burlador español y fanfarrón — le reconviene Jo&Jo esquivando un manotazo del interpelado que casi lo hace caer de la rama —Se refiere a si Victoria, la reina, antecede a lo victoriano o lo pospone. El Imperio o el Emperador. El huevo o la gallina. —Moverse en círculo o avanzar en línea recta como hace el CdE con pocas excepciones— sugiere Mike— siempre estáis con los dilemas. Ya es hora de inventar un trilema. Tenemos unos pocos años de vida por delante y formaremos parte de la memoria de una generación, dos con suerte. —Los románticos, qué obsesión tenéis con morir jóvenes para que os recuerde una señorita melancólica una noche de ventisca —vuelve a la carga Diego —mis pequeñas amoureuses se acordarán de mí cuando miren a la cara a sus rorros. —Juraría que hay un lorro escuchando—advierte Handy.
  • Furor

    Publicado el 13.11.13

    ––Si te armas un bareto podemos abandonar la línea recta.––dice Mike––Vamos, tus padres pagan la escuela para que seas más sutil. ––Handy––: ¿Porqué cualquier arranque de locura tiene que estar ligado a las drogas? No te imaginas lo que revela ese comentario humorístico de lo que somos, pues es un corrector moral. La gran batalla del momento se da contra la locura. Penalizan a esta en vez de tratarla como un tema de salud, y al hacerlo la alienan ––¿el lorro no será Marx? ––: Esto da como resultado gente solapada, obligada a buscar su dosis de locura al margen. Y estados que la vuelven un negocio porque no hay nada que enriquezca más que lo que se hace en la penumbra. ––Aguarda, pero te contradices. Me dices que sea más sutil, pero para ti la locura son las drogas. ––Defíneme la histeria, descríbeme sin equivocarte a ezquizonofante ¿puedes? No. En cambio, la locura es más fácil de explicar cuando cuentas con un objeto que te enloquece. Hablo de la locura para las masas, para que a partir de ahí propongamos una locura diferente, una menor, es decir, al margen pero contra el sistema. ––El Cde una vez avanzó sin proponérselo con una bonita curva. ––recuerda Jo&Jo–:– Mientras que las sirenas viajaban, el resto de los personajes andaban en el infierno. Después formaron un grupo y avanzaron de nuevo en línea recta hacia Gomorra. ¿No es fácil hacerlo? Puede serlo puesto que nuestra historia es marítima. Ir de isla en isla, y en una misma isla incluso, con caminatas que obliguen a variar los ritmos, los tiempos y hasta las temperaturas. Lo contrario a la rectitud que imita a la Historia, al Progreso esclavo de las pesadas rocas que son el estado, la patria, la familia. ––El loro que nada que encuentra su historia decide crearla y se pone a ladrar así: http://www.youtube.com/watch?v=wEnlIraPUOg, a ver si los asusta. ––Es un perro, ¿no? ––Handy mira por debajo del hombro (o del codo, más bien). ––Sigamos hablando. ––propone Mike. ––Ladran luego cabalgamos. ––dice Jo&Jo.
  • VV.AA.

    Publicado el 14.11.13

    —Familia, municipio, sindicato—recita Diego—. Es decir, solo me deben interesar para relacionarme los parientes, los vecinos y los compañeros de trabajo, estos últimos con mucho cuidado, que son motivo frecuente de desvío de lo natural. Es todo lo que necesitaremos para vivir. A los españoles nos gusta ir en corto y por derecho, como los tercios en Pavía y San Quintín. —Dice Digo, digo Diego—se burla Jo&Jo—los tercios serán incapaces de maniobrar como las legiones, solo fuerza bruta contra los desmañados franceses. ¿Qué me dices del sutil movimiento envolvente de la caballería de Lelio en Zama, fingiendo que perseguía a los jinetes cartagineses en retirada y sin embargo atacando por la retaguardia a Anibal? —También la heroica carga de Picket en Gettysburg será de frente, no solo lo harán los tercios—se defiende Diego —y además inventamos la guerra de guerrillas volviendo locos a los romanos. Eso sí que era el paradigma de reunirse, golpear y dispersarse, sin ofrecer nunca líneas compactas para permitir el contraataque. —Los sudistas perdieron y Viriato fue traicionado—apunta Handy sin meterse mucho en la discusión. —Y el Imperio romano cayó, si Gibbon no se equivoca—se empeña el español. —¿Por qué hablamos de batallas? —entra Mike en la brega—Mi preferida será la carga de la brigada ligera, “cañones a la izquierda, cañones a la derecha”, la ambigüedad vendrá con el poema de Tennyson, incapaces de saber si es una apología o una tomadura de pelo. —Y dale con el romanticismo—el pragmático Diego de nuevo—Esa carga será una auténtica cagada de la plana mayor del ejército de Vuestra Majestad que Dios salve. Igual que el desastre de Isandlwana con los salvajes zulúes formando en tridente, que a saber dónde lo habían aprendido. —¿Me queréis decir a dónde nos lleva todo esto?—ladra el lorro que sabe el idioma canino. Pero los chicos solo entiende wow, wow. —Este bicho es un gran poeta, un sobresaliente fingidor, quizá sea uno de la Babeliada de la confusión de las lenguas.
  • Furor

    Publicado el 16.11.13

    ––¿Qué es la torre de Babel sino un lugar privilegiado para ver lo que hay abajo? ––observa Jo&Jo––Se podría ver que lo que hay abajo lo hay también arriba: seres, criaturas que no forman especies sino series. Así como en los acantilados anidan pájaros de todos los colores y sabores, entre ellos, lorros y palomas, abajo en el agua tenemos la misma diversidad en peces, como si se tratara de un espejo deformado. También hay híbridos. Todavía no tenemos pingüinos (ni mamífero ni pez, ni ave), tan divertidos que son, mas hemos recurrido a los mitos trayendo sirenas y minotauros. Sin embargo, lo que más podría verse desde la cima son tortugas, a veces mostrando sus pechos amarillentos, incapaces de levantarse y cuyos gestos ridículos nos hacen reír y a las cuales en cierto modo nos identificamos. Y otras veces con sus oscuros caparazones hacia arriba, moviéndose, explorando el mundo, como continentes acercándose y separándose, apareciendo y desapareciendo. Las tortugas son luz y oscuridad, la curiosidad y la risa, la muerte y la vida. Y suelen ser sabias. Me pregunto quién inventó las portátiles que no son marca Dioni... –– wow, wow. ––El lorro fingidor debe saber. ––habla Diego––: Como todos los oráculos sus mensajes son oscuros. Más se acerca uno a la verdad más se complica la comunicación, así como sucede con Platón cuando sale de la caverna. Entonces abandona el “logos” y se vuelve más poeta que nunca, uno para exigentes. Dinos, lorro, ¿hay que preferir los símbolos (unión) a los diabolos (separación)? –– wow, wow. ––¿Las guerras no se explican por la desesperación de no estar a la altura de los imposibles símbolos? ¿Cuando hay gente muriéndose uno tiene derecho a hacerse preguntas filosóficas? ¿No acabo de hacer una? ––wow, wow. ––Qué es la ladradera, carajo. ––¡No! ––exclama Handy agarrándolos del cuello ya sabemos cómo––¡A correr! –– Los vecinos les tiran piedras y les gritan: "¡Eh!, ¡Oh! Partida de lacras, callaos. ¡Somos la nación que se levanta temprano!"
  • VV.AA.

    Publicado el 17.11.13

    En lugar de seguir a los chicos, que huyen riendo y esquivando la pedrea, el lorro duda entre unirse a la fuga o intentar acercarse a los campesinos desvelados y furiosos, siempre pensando en su misión de encontrar una buena historia para Gi. —Bájate de ahí, escandaloso monstruo cinocéfalo—le ordena el rudo labriego madrugador. —Es un ave-chucho de Man—rectifica la hija menor —solo habla gaélico-manés cruzado con loro-perro más o menos gutural, dependiendo del humor que tenga. Déjame probar: bwaagh parrad sheese! Se ha especulado mucho con el origen y el significado de estas palabras. Al parecer, la chica estuvo en Wight en los 70, cuando el macroconcierto, y conoció allí a un mozo celta que le enseñó algunos rudimentos del idioma. Según unas versiones, el ruido de los pífanos y atabales deformaron la formación prosódica de lo aprendido, aunque también hay quien dice que el chicarrón era un gran bromista de la estirpe de Júpiter o el mismísimo dios en persona hecho carne. Lo cierto es que las extrañas palabras que pronunció la niña, que solo quería decir 'baja, periquito bonito', actuaron como un abracadabra de potencia inusitada y desencadenaron el Diluvio Universal II ¿Así, sin más? Es lo que pasa con los abracadabra, que son impredecibles, como su propio nombre indica. ¿Qué indica? 'Voy haciendo mientras pueda', del arameo אברא כדברא, avrah kahdabra, Aberah KeDabar: "iré creando conforme hable". —Y tú ¿qué hacías en Wight en el 70?—pregunta el padre subido al tejado del granero. —Fui a conocer a Jethro Tull que había inventado una sembradora muy útil para facilitar nuestros cultivos, amado progenitor—contesta la modosita mentirosilla. —Pues ahora va a recoger el heno el Chontaduro, con la que está cayendo. El lorro, subido en el nogal, se empezó a mojar las patas. —Wow, ¿es que nadie os ha avisado que teníais que construir un Arca? —Parece que el miedo le hace hablar cristiano, qué cosa. Es verdad que el profeta a sueldo que tenemos dijo algo de los diábolos.
  • Furor

    Publicado el 18.11.13

    El DUI era genial, el segundo no tanto pero sin duda será mejor que el tercero. No es por nada que Apollinaire decía: "aprovechen la electricidad ahora que acaban de inventarla, después les parecerá normal". Hablamos, por supuesto, de un carnaval y de una versión de los Cañonazos de Diciembre, disco con los mejores hits para quemar vatio durante las fiestas paganas y que lleva en la carátula a unas celtas y vikingas viringas (Col. Desnudo). Los vecinos que trataban de dormir para levantarse temprano a comenzar el carnaval retomaron sus sempiternas discusiones: ––Prefiero la festa stultorum (la fiesta de los tontos) y la fiesta del asno que son más discretas. No se toman la plaza ni las calles y acuden los artistas del Off. ––habla la hija menor, y su madre le replica: ––No hay como el risus paschalis (risa pascual) que nos pone a reír a todos. No me interesa la diferencia entre los del In y del Off. La idea es que no seamos espectadores sino todos actores. No pedir nada y no exigir nada, uno viene como es y “Fit fabricando faber” (Cicerón). Porque es el momento en que la vida misma juega y hasta se convierte en juego. Todo lo serio, espiritual, lo que viene de la cintura para arriba es puesto al revés, en el territorio de lo obsceno, lo precario, lo genital. No hay ceremonia que no tenga su parodia, y no hay nadie que se libre de la burla. Es un movimiento sano que busca que cada uno de nosotros se sienta renovado, incluso renacido. Así como para sembrar algo se necesita abrir un hueco o quemar la anterior cosecha, nosotros acudimos a la risa de carnaval… ¡Ay, marido, uno de tus tres amigotes me acaba de agarrar una nalga! ––¡Lo mato ya mismo! ––No, cálmate. Se equivocaron de día. Es mañana que se intercambian las esposas–– ¿Entonces para qué me cuentas? Quédate callada sino me quieres ver peleando. Y alistemos el escenario para que toque la orquesta Tifón, invitada de china (Tai Fung).–– El lorro de pronto no ve ninguna historia, pero sí un enjambre de intrigas.
  • VV.AA.

    Publicado el 18.11.13

    Paró de llover en seco, nunca mejor dicho. Tras algunas deliberaciones, los dioses no aprobaron el DU2, que se había iniciado sin pasar el control de calidad de Eolo. La protesta formal del Comité de Festejos fue oída. —No les vamos a aguar la fiesta a estos humanos—a Júpiter no le gustaba perderse una buena francachela y menos si había concupiscencia de por medio. Se las arreglaba siempre para pillar cacho. La hija en Wight; la madre en la campiña inglesa, más bien poco anegada, aunque sí que algunas secretas oquedades resultaron mojadas. Su marido habría tenido un duro rival si hubiera entrado al trapo de la divina palmada en el culo. La inesperada anulación pudo parecer intrascendente en principio, pero la cosa llegó hasta la Brigada de Vigilancia de Continuidad y Coherencia (BVCyC) que tramitaron el expediente sin parar mientes en las consecuencias. El principio del Fit fabricando faber, también llamado abracadabra por algunas tribus salvajes no romanizadas, fue conculcado en el tribunal del Olimpo por un funcionario del negociado de CyC. Lo hizo sin consultar antes a su jefe y, como era de esperar, tuvo llamativas y extensas repercusiones tanto en el dominio terráqueo como en el celeste. Gran parte de las actividades humanas se paralizaron. Sirva como ejemplo: unos tipos que estaban escalando el Everest se tuvieron que dar la vuelta al comprender que su hazaña no servía para nada. Al mismo Zeus se le quedó la mano en el aire cuando iba a por el segundo cachete. Y eso ya son palabras mayores. —¿QUIÉN COJONES HA DEROGADO LA LEY DE “VOY A HACER LO QUE ME PETE PORQUE PARA ESO SOY UN DIOS” SIN PEDIRME PERMISO?—gritó como un energúmeno. Naturalmente, todas las dependencias y despachos estaban vacíos. Los funcionarios cumplen a rajatabla el reglamento, pero no son tontos y se escabullen en cuanto adivinan que va a haber tormenta. El lorro meditó: ‘No sé si esta historia inacabada le gustará a Gi’, pues el comeletras se zampó el final.
  • Furor

    Publicado el 19.11.13

    No los dejaron ni celebrar el mardi gras. Pero hay que comprender a los dueños del edificio. Ellos trabajan para que su construcción “tienne débout”. No se les puede ningunear, nada de “a la mierda abanico que llegó la brisa”, porque ellos son los que se encuentran más cerca al hoyo oscuro por donde emerge la creación. Del dios sol, Ra, Inti, el dios ano cuya materia fecal sirve de abono al mundo. Su situación es precaria, así sean ricos. Suelen padecer insomnio y después de laburar acaban agotados, sin libido. Es el precio a pagar por estar cerca a la muerte, de ese lugar donde apenas quedan las huellas del primer dios cabalístico, aquel que lo creó todo para luego ocultarse y cederle su puesto a Jupiter, a los dioses ya citados y a la BVCyC. Alguien o algo tiene que ponerle orden a tanta guachafita creativa. Por hablar más de la Ilíada que de tanto mencionarla en el Cde sin duda está haciendo record en ventas, si alguien no se inventa el nombre de Homero, los demiurgos de aquella obra seguirían mezclando vehículos último modelo con carruajes y todos los anacronismos imaginables. Hay que obedecerle al autor para que exista la obra. Así son los designios inalterables. Ahora me pregunto ¿y si no fuéramos autores sino el resultado de constantes erupciones volcánicas en una página web? ¿El dios del viento errando en un cementerio de elefantes? El teniente Bartleby le dice a su colega Oblomov: ––Cómo te parece que se me embolató el pasaje de los pueblerinos fiesteros tal como estaba. Habrá que comenzar de ceros. Por razones de credibilidad, Lorro no podrá emperifollarse más con sus "r". Y para que no se note el fiasco saldremos rápido de él contándole esta historia para que se la lleve al mago: Erase una vez un repollo y un tomate borrachos. Los echan del bar porque es hora de cerrar y uno de los dos dice: "No pasa nada, loco. Vámonos donde las frutas". ––Pero si es un chiste. ––Es lo que hay. Yo no trabajo con el servicio suspendido ni a palos.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.11.13

    Supongamos que Gi, al oír las historias que le trae L., escribe un Dionigrama al Departamento de Filología Recreativa de la Universidad de Oxford donde pregunta: “¿El mayor mal de los hombres es decidir?”. Hay que advertir, para empezar, que no es muy original: solo es una reformulación de un tal Deleuze: “El pecado prometeico por excelencia es escoger”. En tal caso, el cuerpo catedrático, varios auxiliares no numerarios y una miríada de becarios se pondrían a trabajar sobre el tema. Tras algunas semanas de sesudos análisis, emitirían un informe más o menos como este: “Siglo XX. Charlie Brown, CA; un póster frecuente en las habitaciones de adolescentes atormentados reza: ‘Hoy he tomado 120 decisiones y todas mal’. Esperamos haberle complacido. No dude en ponerse en contacto con nosotros para cualquier aclaración adicional”. Todo esto es hipotético, claro. En realidad, Gi es un hombre de acción que se aburre encerrado en el manicomio de Colt. Escuchar un buen cuento es solo la alternativa menos mala. Aquí aparece un deus ex machina (que se sepa, no están prohibidos por ahora en el CdE) que dice: ‘En la vida de los humanos es la lengua y no la acción la que conduce todo’. Se rumorea que el deus es Ulises en el Filoctetes de Sófocles, pero no hay pruebas concluyentes. Aquí veríamos a Bartleby y Oblomov aplaudir, si no pasaran de todo. —Sí, ya, los 70000 romanos masacrados en Cannas fue debido a que los cartagineses les soltaron un discurso pelmazo y se suicidaron como los lemmings para no tener que escuchar—piensa el lorro para sus adentros, que por cierto está en una frutería cercana bebiendo con un repollo y un tomate (no consta qué trasiegan, pero es casi seguro que no son zumos). —¿Pero qué pasa con el final de la historia del DU2 abortado?—se impacienta Gi. —Es fácil—dice el DeM— «Opposition is true Friendship». —Chico, esto es un galimatías, no me extraña que los legionarios de Varrón se abrieran las venas hundidos por el dolor de cabeza. Y sigue sin haber final.
  • Furor

    Publicado el 20.11.13

    ––No estoy de acuerdo contigo con que la filosofía sea "apprendre à mourir", como ensaya definiendo Montaigne. ––Bartleby en la BVCyC es hablador y Oblomov casi no duerme. ––Yo no dije nada. ––Entonces lo soñé pero no estoy de acuerdo. Filosofar es aprender a escoger una vida mejor. –– ¡Ja! ¿No te das cuenta que desde que escogen por nosotros no paras de hablar y yo no duermo? Mejor era cuando tú te rebelabas respondiéndole a tu jefe I prefer not to y yo dormía, como un durmiente de Efeso, poniendo a pensar a la gente en que su modo de vida es una locura. Hoy tu frasecita la venden como las camisetas del Che, de modo que decides actuar de otra manera, quitándole su misterio, y te pones a hablar o, más bien, a hacer show. Haces huelga de hambre, te coces los labios, incluso te riegas gasolina a ver si te escuchan. O viajas por el mundo dictando conferencias revolucionarias sobre el silencio que te pagarán las universidades que sirven al sistema. Por mi parte, yo prefiero no dormir no sea que me tomen una foto sonriendo y aparezca en la valla de una agencia de viajes. Pero, ahora que me pones a pensar, lo único que podemos escoger es cuándo hablamos y cuándo callamos o dormimos. A veces nos va bien, a veces no. "Como no sabemos nada claramente, erramos" (Sofocles). ––Dime mejor qué hacemos con el final del DU2––Quedamos en el "baja, periquito bonito" que desencadenó el desastre que remendaría el astuto hijo de Sísifo. Pues bien, instantes antes los tres amigotes tuvieron una revelación. Se les apareció la madre de Aquiles, amiga de la doña de la frutería que la invitó a que le ayudara a inventarse una promoción, y les dijo: “Como a mi hijo, les doy a escoger entre una vida tranquila con su adorable familia y una vida gloriosa con muchos sestercios. Los tres amigos quisieron pincharle una nalga pero la diosa, acostumbrada a los pervertidos del Olimpo, se desapareció antes, y los amigos solo tantearon la de la humana, que no estaba mal. Nada mal, para ser exactos.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.11.13

    ¿Será una tautología recordar que Gi conoció a un acostado en el 32 de nuestra era? Lo que no se sabe seguro es si era ruso o yanqui. Probó el invento y no le gustó. Las chicas no se acercaban a su cama, tenía que salir a perseguirlas. Y así no hay manera de estarse quieto entre las sábanas. Ahí ya, Pascal tuvo algo que decir. Eso de los infortunios. Cosas suyas. Lo que más llamó la atención de Gi fue la inacción y el silencio del encamado cuando se comía sus galletas de la merienda. Las que tenían un agujero en el centro. Siempre ponen de esas para mojar en la leche. ¿Qué se hace con el círculo de masa faltante? Imaginó grandes fábricas de repostería abrumadas por la acumulación de aquellos tapones que a él le parecían esenciales. Quizá Oblómov —llamémosle así ya que no conocemos su verdadero nombre y, además, porque rima con oblea— repudiaba desde lo más profundo tan indigno inacabado y no tenía otra forma de oponerse a la aceptación generalizada sin hacer el ridículo (—Mis galletas tienen todas un agujero, ¿puede traerme otras enteras?—es evidente que ningún hombre en sus cabales puede decir algo así). Hubiera bastado con levantarse e ir a buscar a la tienda galletas de una pieza, pero ese tipo de acción ejercida sobre lo obvio, podemos suponer, también debía parecerle una humillación o una afrenta a su sentido común. La única posibilidad era, por tanto, la quietud y la mudez. Y el hambre, añadiría años después Gi reflexionando sobre el caso. ¿Qué hubiera resuelto Obly acerca de la disyuntiva planteada por la mamá de Aquiles? No se le escaparía que la vida familiar suele consistir en un padre parrandero o, peor, furibundo, una madre disipadora o agreste y unos hijos descerebrados y cantamañanas. La alternativa —prestigio, poder y dinero— es mejor, siempre que una diosa te la ofrezca gratis. No hay discusión posible. —Vaya, por una vez llegamos a algo—piensa Gi. —Claro—dijo la frutera—es solo cosa de poner unas buenas concertinas para que no te roben la mercancía.
  • Furor

    Publicado el 23.11.13

    Ni el deus ex machina ni la actitud de la oblea acostada del BVCyC están desprovistos de lógica. De que el lenguaje nos haya salvado de tanta trompeta, tanto piano y timbal reunidos. De tanta gente con cabezas de asno, de diablo, o medias o zapatos de gorro y bailando desnuda en las calles, fue por el lenguaje mismo, "si una palabra puede curar el daño hecho por otra palabra" (Esquilo). En cuanto a las obleas, si acaso alguien desconoce porqué se come uno una hostia en honor al acostado más aclamado en una caverna similar a la platónica, del cual Gi tuvo la oportunidad de disfrazarse una vez Tomás dijo: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." (Juan 20:24-29, traducido del griego para que después no hagan trampa), y que el mago se le adelantó diciéndose: "Vamos a gastarle una broma a este tarado ". Aquí se le informa: Porque Jesús y Obly son hermanos, solo que cuando nació Jesús, Dios se dijo: "No voy a mantener un acostado más" y lo sacó de una patada del cielo. Este apenas duró 32 años parado y a Dios le tocó recogerlo con cuchara. Sus hermanos quisieron reconocerle el sacrificio por todos, y desde entonces para el mes de su nacimiento mandan a pedir galleticas de infinitas variedades. Dios, apenado o estrenando un nuevo horno con más material para fabricarlas (con la de creyentes que le dio Jesús, se tapó de sestercios sin necesidad de Tetis ni de tetas), se las ofrece, y las que sobran las manda a la Tierra, para compensar que la gente pide milagros y no les dejan ni los saludos. ¿Cómo va a ser, con esos obly-ángeles que tiene? Dicho sea de paso, esto no se le escapaba al rey de los Merkelianos quien no dice "¡Más luz!" ("Mehr Licht!"), sino "¡No más!" ("Mehr nicht!"). Claro, ¿qué se iba a poner a cansar a esa recua de zánganos inveterados? Con su poesía le bastaba, que era el ronquido de los querubines.
  • VV.AA.

    Publicado el 24.11.13

    —Nunca pensé que llegaríamos a tal grado de abstracción —se maravilla Mr. Odd —, pero alguien tiene que hacer el trabajo sucio. Y se pone a ello. Es un chico aplicado. Debido a las dudas que suscitó el advenimiento del DU2, el Departamento de Planificación de Extinciones Masivas y Diezmaciones decidió hacer una prueba a escala reducida. Se trataba de observar las bondades y defectos del método y aprender para extrapolarlo después a las dimensiones terráqueas, ya en serio. A esta segunda fase, si llegaba, la llamarían Globalización. A la primera le pusieron por nombre DK_prueba_1 porque eligieron el Kalahari para llevarla a cabo. Convocaron a un tal GumbumbaNoé de la tribu de los khoisans y le dijeron: Tienes que hacer un barco grande y meter a tu familia, una pareja de cada especie animal y los libros que salvarías de la literatura, porque vamos a hacer llover 40 días y 40 noches seguidas y las aguas cubrirán las arenas del desierto hasta alcanzar 30 codos de altura. —¿Es una broma?—quiso saber el bosquimano. —No, va de veras. —Pues ya me diréis cómo hago la barca. Aquí no se ve un árbol desde el Pleistoceno. —Tiene razón. Y contrataron al Chontaduro. Los camarotes de cubierta estaban reservados para los padres de Tomasín, pero abrieron las bodegas del sollado que eran bastante espaciosas. Gumby las llenó enseguida con 50000 indígenas, una pareja de cabras y otra de suricatas muy graciosas. —Esto no puede ser. Has metido a todo el mundo. —Es que aquí somos todos familia. No se lo creían. Tuvieron que revisar el registro civil escrito en los chasquidos del viento. En este punto, la señora de Gumby, conocida como Eva Mitocondrial, se rebotó un tanto. —La duda ofende, señores, hagan el favor de comprobar el ADN. —¿Qué es adn? —Don Adán, aquí le tenemos confianza y le acortamos el nombre. Y era cierto, eran todos primos y sobrinos, agnados o cognados. —¿Y las cabras? —Para comer. —¿Y las suricatas? —Para reír. Los agnys y los cognys se impacientaban. —¿Cuándo zarpamos?
  • Furor

    Publicado el 25.11.13

    Según los cálculos de don Adán, Eva Mitocondrial se habría acostado con varios miembros del linaje L3. Estos, desesperados por no lograr robarle el corazón a Evita partieron al norte a probar suerte. Al cruzar el Sahara el linaje se dividió en dos haplogrupos, M y N. los segundos coexistieron con neandertales y pasaron noches muy buenas. Pero igual partieron. A estos descendientes del linaje L3 les habría gustado ser "des non-dupes qui errent", como llama Lacan a quienes ya no creen en el amor y cuando llegarían al Mediterráneo seguramente se convirtieron en los primeros marineros "que besan y se van". En el año 1033, los hijos de estos aventureros eran legión pese a que el mundo se había vuelto reacio a los nómadas que aseguraban no pertenecer a ninguna nación, solo al horizonte. Gumby era la excepción. Sino fuera por el advenimiento del DU2 este no se movería de su lugar, que sí tenía árboles: una acacia y una baikiaea que las cabras ya se habían comido hasta la mitad. Y Evita tras por lo menos 60.000 años de vida había decidido por fin liarse con un solo hombre: él. La gente decía que igual les sucede a muchas mujeres. Cuando se ponen viejas se vuelven conservadoras, pero esa ya es otra historia. Aquí tenemos un conflicto que los especialistas nombran "el llamado de la sangre": Gumby había sido elegido para errar en un arca más que peligrosa, al menos mientras pasaba la prueba. A Evita en el fondo a esto le emocionaba y no paraba de propinarle espaldarazos a su marido para que no se postrara. “Eva, evita que llore, poniéndome a las suricatas a payasear frente mío todo el tiempo”, se queja G. dirigiéndose a la cámara del baño dentro del Chontaduro. A este lo acaban de traer a su hogar volando, como hace siempre cuando no navega. Le había echado “un ala” una bancada de aves que acostumbran emigrar hacia el África. “Uds. Los coordinadores son maldadosos. Habiendo tantos otros candidatos para escoger. ¿Esa agua que va a caer no serán meados de vuestras mercedes?”
  • VV.AA.

    Publicado el 26.11.13

    —Si erráis, erraréis —les advirtió Eva Mity a sus hijos los eletresianos —¿Esto es pleonasmo, retruécano o redundancia? Mamá chochea. —cuchocheaban los niños. —Os estoy oyendo, desagradecidos. Si salís de África va a empezar la Humanidad, y eso sí que es un desastre y no el DK. —Es que papá ha leído en los surcos que el simún traza en la arena que aquí sobramos o nosotros o él. Que aún falta la tira de siglos para inventar el Edipo y que no está para adelantamientos. Que cada cosa a su tiempo. —¿Quién es el Eddy ese? ¿Es de por aquí? —No, es premonitorio. Tiene que asesinar a su padre y acostarse con su madre. —Qué majo. Pero si eso es guay. ¿No habéis visto Le souffle au coeur? La pusieron el otro día en el Baikiaea. —Sí, pero papi no está por asunto. Dice que él también conoce otro mito de un tal Saturno y que nos vayamos pensando qué elegimos. —Siempre ha sido un agrio. No sé qué pude verle para casarme con él. — ¿Que no había mucho donde elegir para fundar la raza humana? —Bueno, ahora está Gumby que es mignon con toda su parentela macho-cromosómica. Nos vamos a divertir en el crucero que tenemos planeado. —Mamá, por favor, que no somos non-dupes—se taparon las orejas los retoños. Y se largaron. Tenían algo de prisa, no fuera a ser que no llegaran a Europa antes de que pusieran las cuchillas (concertinas) en las vallas de la UE. —No os olvidéis de poblar también Abya Yala—les gritó su madre al despedirse. —Eso es otro haplogrupo, mami —le respondían desde lejos. —Pero vais a ser todos homo sapiens ¿no? —Eso nos tememos, sí—se oyó en la distancia. La cosa no empezaba desbordante de optimismo. O fue cosa de la reverberación sonora de las dunas que confundió los conceptos. Y entendieron “humo sin pies (ni cabeza)”. Porque si no, no se ve la explicación. Eso sí, quedó demostrado que no solo en el idioma lacaniano se pueden hacer juegos de palabras.
  • Furor

    Publicado el 27.11.13

    Precisamente en el Baikiaea acababan de proyectar “Apocalypse Now Redux”, versión con 55 minutos de más que la original y que incluye una más profunda inmersión al mundo de los colonos franceses que el capitán Willard conoce en el círculo anterior a aquel donde gobierna Kurtz. El jefe de los colonos invita al capitán a cenar con su familia y el tema principal que se toca en la mesa es porqué los franceses no regresan a su país. Estos se ponen tan apasionados que algunos se enfadan y parten. El jefe, también furioso, expresa a lo último que no se va porque en esas selvas perdidas tuvo a su familia y trabajó duro la tierra para poder ser propietario. Vale la pena verse esa versión. Entre los hijos eletresianos había un séquito de blogueros aficionados que ponen a parir a los críticos de los periódicos que viven de su trabajo. ¿Qué se hace? Ni la tierra es para el que la trabaja ni el arte es para ganarse un sueldo. Uno de ellos, que se hacía llamar Somalí_piratemus puso esta nota: "Esa cena entre conquistadores es tan importante como el comienzo de la Ilíada en el que Agamenón discute con Aquiles. Dejarla hubiera sido la crítica más feroz a los yanquees. Todas las disputas son grotescas en la medida en que los improperios revelan la imposibilidad de los altercantes de pasar al acto. Ni Aquiles ni Agamenón pueden pegarse porque los dioses lo impiden. Y los colonos de la película tampoco pueden porque la división en medio de la selva sería algo que se les escaparía de las manos más de lo que ya es. Esto viene a ser en ambas obras la prueba más contundente de la pequeñez del "humo sin pies (ni cabeza)" y de los imperios, ante la naturaleza. Al final, cuando parte la mayoría de los comensales el jefe dice "Todo lo hago por mi familia" y, entonces, el irónico director muestra lo vacía que había quedado la mesa". ––Lee este blog, cariño. ––le dice Eva a Gumby. ––: Y no te apegues a tu tierra. Ven, comienza a llover. Mira ese arcoíris. ––Avísame cuando escampe.
  • VV.AA.

    Publicado el 27.11.13

    —Mira, Chkvchk (Eva, en el idioma de chasquidos bosquimano: es muy fácil, solo hay que sustituir las vocales por chk), querida —consuela con simpatía Gumby a su chica—, no tengas pena por tus hijos. Se van a colonizar el mundo ahora que no hay nadie. Está todo por estrenar y no tendrán que disputar el territorio a ninguna tribu correosa de las que, porque llevan cuatro días en la región, se creen que ya es suya. —No estoy tan segura. Que me pienso que los neandertales son muy de que no me gusta nada tanto forastero pisando las coles y espantando al ganao. Que son de Burgos, si don Arsuaga no mete la pata, y ahí llevan boina calada y van a inventar la morcilla y las ordalías. —Cuando yo llegué aquí con mi numerosa familia solo estabais tú y el demonio de tu marido. Pero el desierto es muy ancho y bebíamos todos leche de cabra y veíamos bailar a las suricatas y nos ponían pelis complejas en el Baiki que después repasábamos en el cine-forum, bajo las estrellas, mientras tomábamos copichuelas de higo chumbo fermentado en leche caprina. —Mucha leche me parecía a mí esa. Así fue que un día que estabais los dos un poco pasaos de rosca de darle al caldo fino casi os sobasteis los morros por lo de Dien Bien Fu, que lo habíais visto en una de Maurice Ronet. Hombres, cómo sois. —Ah, sí, que gracioso fue. No discutíamos por si la colonización es algo bueno o malo, sino por si el empleo del plano-secuencia en las escenas de batalla es demasiado impersonal y convierte a los soldados en efectivos para regocijo de generales, gallineros y patios de butacas. Si te fijas, todo es cuestión de dónde pones la cámara y qué objetivo usas. Por ejemplo, es lástima que no tengamos con qué grabar este chaparrón que está cayendo y luego subirlo a Ychk-Tchkbchk. Total para nada, porque abajo no ha quedado nadie. Esta vez se la hemos jugado a los dioses. —Entonces podemos decir que la coyunda, los espejos, los marineros y los diluvios son abominables porque multiplican el número de los hombres.
  • Furor

    Publicado el 28.11.13

    Pulpy no entiende el diálogo del trio Chkvchk, su marido Alopcya y Gumby basado en la amargura. Aprovecha que ya tiene con qué y se sumerge hasta tocar el suelo, a unos 2013 metros y se niega a mover. ––¡Por las barbas de mi abuela! ––exclama despavorido Gumby, que no le puso a su hacienda “Nápoles” (en el África––se escuchan las risas de los espectadores del reality––), para que de repente la volvieran una montaña rusa.––¡Hjpths! ¡Mlprds! ¡Gnrrsss! Mlprhjpthsgnrrs de mierda! –– grita Gumby al que censuran sus palabrotas cambiándolas por "#():&{<±%!"––No fueron los del Dep. PEMD. ––dice Chkvchk––: Fue nuestra arca que se basa en su restringido pero no menos preocupante libre albedrío. A ver, marido, sírvenos para algo. En momentos de crisis se acude a un psicólogo y tú que conoces a Edy y a Saturny nos puedes ayudar. ––Sí, claro––le responde y se dirige a Gumby––Mira bien, neandertal de quinta. Yo no seré un objeto sexual como tú. Pero puedo sacarnos de este lío gracias a mi imaginación.––Con buenas pamplinas te vienes. En la cama no te funciona. Y tampoco tu imaginación. ––se mofa su esposa (Risas del público y aplausos, estos chistes son los que mantienen la serie en el ranking). ––¡Bueno a trabajar! ––ladra el marido. ––Estimado Pulpy, si quieres que digamos algo optimista, dínoslo. Vamos, ¡devuélvenos el sol! ––Si ese sol es de bodonganga, ¿para qué subir? ––gime Pulpy (El público hace Aww). ––¡Pero Grandulón! La felicidad de ser amargo existe, tal vez es la única segura que tenemos. Mira Edipo. Su nombre es el mismo que portaban sus ancestros tiranos y quiere decir “con los pies amarrados”, por la cicatriz que le dejó el nudo que le hicieron sus padres para abandonarlo en un desierto como este. Crece y la pitonisa le dice su futuro muy guay aunque a él no le parece. Para huir de él escoge una ruta al azar y ya sabemos qué sucede. ¿Entonces que es la libertad para Edipo? Ninguna. O sí: reírse, como en Colona. Somos un humo, con los pies amarrados (y sin ojos).
  • VV.AA.

    Publicado el 28.11.13

    —Bien, señores, les voy a explicar cómo están las cosas—se ofrece Pulpy—. El motor de esta nave, que yo propia y orgullosamente constituyo, funciona con combustible y, si no, me hundo. Como las demás, si vamos al caso, pero los ingenieros que me diseñaron tenían ideas particulares. Primero pensaron en usar gore y porno. Fracaso. Los menudillos me atascaban las cañerías y el lubricio hacía que se aceleraran demasiado (observaran que me he saltado el chiste fácil: hubiera podido decir que “se corrieran demasiado”). Después quemaron algo de morbillo por el “pas de deux” y, para arrancar no iba mal, no, pero cuando se alcanzaba la velocidad de crucero se venía abajo. Le dieron a la pelota varios días hasta que encontraron una mezcla regular: humor e imaginación (“la loca de la casa”, “tarabilla de molino”, “pensamiento tortolito”: qué delicia citar a Teresa). Pero eran bienes escasos, había que tirar mucho, plagiando, de los libros que os habéis dejado en el fondo y que los 50000 parientes de Gumby tendrán que ponerse a rescribir porque se ha debido disolver toda la tinta en el agua. Navegamos en el mar de las letras. Pero no nos desviemos. Agotado el H&I sólo queda una cosa. —¿Cuál, cuál? —Optimismo, señores, esto flota solo si se ve algo de alegría entre el personal y hace ya rato que no chuta. Que si los neand son cavernícolas, que si el marido es agrio, que si don Edy está predestinado a hacer burradas, que si los hombres son abominables, que si son humeras, paticojos y burriciegos, vamos, por no hablar de la ironía desaforada de convertir una guarida en un parque temático. O me dicen algo bueno de la Humanidad o nanay de superficie. Y encima los 50000 está deprimidos porque dicen que con dos cabras no les llega la leche para todos. Se lo quedaron mirando. Habían dado ya con la panza en los bajíos y a nadie se le ocurría nada. —Algo positivo tiene que haber—se rasca la cabeza ChKvCHk. Y solo le quedaban veintipocos caracteres para encontrarlo. Y entonces dijo: &{<.
  • Furor

    Publicado el 30.11.13

    De cada 50000 y pico deprimidos un psicólogo o siquiera un enterado de las desaventuras de Edy y Saturny, no es nada raro. ¿Cómo hace semejante gentío para satisfacer sus deseos? ¿Con el coito? Fácil, son todos primos y entre primos más me arrimo. Pero cuando hay deseo, hay conflicto. Entonces vienen las leyes para organizarse y nace el masoquismo. Con este el asunto del deseo queda arreglado, pues una sociedad es un cuerpo maltratado. El cuerpo social, dicen. Los legisladores son la cabeza y el pueblo las vísceras, el deseo. La cabeza ve a este último como al minotauro. Un monstruo que se come, hiere, humilla a los habitantes de una ciudad, que es un laberinto de leyes. Y a la inversa. Llevamos el monstruo dentro, hay que golpearlo, “l’homme a une serpent dans son corps” (V. Hugo). Somos incapaces de sentir placer sin un porrazo. « Jamais ne puissiez vous fianter que à sanglades d’estrivieres, jamais pisser que à l’estrapade, jamais eschauffer que à coups de baston ! » (Rabelais). Tantas personas salvadas del Diluvio mas no de ser ellas mismas. ¿Y qué del optimismo? Difícil. Falta hablar de la comida. Los salvados deben aguantar a que las cabras tengan camadas. Pero ¿entretanto qué comen? Mejor ni les cuento. ¿Les echo un chiste? ––No, gracias ya tenemos uno: Erase una vez gente hambrienta conversando. Paran de hablar y alguien dice: “Un ángel pasa”. Y otro: “¡A comer!” ––Reírse con hambre es muy jodido, agnado. Cuando nos contaron la noticia de que iba a llover nos pusimos todos contentos. "Por una vez en la vida", nos dijimos, hasta que nos metieron aquí con circo pero sin pan. ¿En dónde han quedado nuestro maffe, nuestro pollo-bicicleta, nuestros platanitos togoleses? ¡Piedad! No nos vayan a mandar comida de astronauta. ¡Queremos algo que nos ponga a hacer buen popó, para atraer la fortuna y la prosperidad, como la virgen “caganer” de Cataluña! Los bosquimanos golpeaban las paredes que para Pulpy era cosquillas que lo hacían tirarse pedos…con proteínas.
  • VV.AA.

    Publicado el 30.11.13

    Las burbujas fétidas subían rápidamente a la superficie y mantenían informado al Dep. PEMD de cómo andaban los ánimos por allá abajo. El seguimiento paso a paso de los efectos de las extinciones en la población es algo que no debe descuidarse. Mucho borboteo significaba que todavía tenían fuerzas para rebelarse contra la suerte que les había tocado. Si declinaba, querría decir que se estaban resignando o que iban palmando de hambre, asfixia y aburrimiento. Para colmo, ninguno de los 50000 sabía francés antiguo, por lo que no entendían los chistes finos radiados en el programa “Tous les garçons et les filles» que se emitía desde la Oreja. Solo el bosquy número 1962 recordaba los versos inmortales: «Mes jours comme mes nuits sont en tous points pareils sans joies et pleins d´ennuis oh! quand donc pour moi brillera le soleil?». Y a pesar de la melancolía inherente dada la situación, funcionó. El chontaduro se elevó un par de metros. ChkVchk recorrió las bodegas jaleando al pasaje. —Adelante señores, ¿quién más se sabe canciones cursis? En el bar de primera clase, con sendos chumbolacteos en la mano, el marido y Gumby se mesan las barbas. —Tú qué prefieres, ¿morir o hacer el ridículo? —Esto habría que hablarlo. Nosotros somos tíos de pelo en pecho, pero doña Hardy se merece un petite penseé aunque sea de otro haplogrupo. Dos metros más. —Parece que hemos encontrado un combustible nuevo—se miran el uno al otro incrédulos. —Sí, el sentimentalismo, vamos a probar: «Mais laisse mes mains sur tes hanches/ Ne fais pas ses yeux furibonds/ Oui tu l'auras ta revanche tu seras ma dernière chanson». Pierden los cuatro metros que habían ganado de golpe. —Pues no era eso, c'est dommage. —¿Quién está jugando arriba con la profundidad?— grita Chk. —Serán tus 50000, chérie, que no saben cantar la chansons d’amour. Cuando dos hombres se alian con un par de vasos y se vuelven cómplices el mundo se para. Pero es cosa rara.
  • Furor

    Publicado el 01.12.13

    ¿Qué hay de malo en poner a escuchar en la radio moyen français? Mucho, ilusiona. No es posible dar un juicio de valor objetivo cuando nos ponen algo enfrente que nos causa extrañeza. Un ejemplo es lo que le pasó al ya citado amigo Deleuze con la literatura americana de su época que a él le pareció lo último en guaracha. Pero estaba equivocado, ni era lo último ni era de muy buena calidad comparada con otras. Lo que sucedió fue que leyó versiones traducidas, lo que le aportan cierta extrañeza a la lengua materna, y hasta mejora cualquier obra. Pero no nos perdamos en digresiones que hay que aprovechar que tenemos el primer “huis clos” en el Cde. El ancien y el moyen français tienen menos declinaciones que el latín académico y es mucho más libre que el francés moderno, al cual don Richelieu para crear unidad mandó a ponerle reglas que separan considerablemente el francés hablado del escrito (los acentos no dependen de la sonoridad, como el castellano). Esto para decir que los bosquimanos tienen la misma libertad para el palabreo que el egregio Rabelais, quien inspiró a Céline y otros modernos para darle una sacudida a la lengua. Es probable que el pulpo haya apreciado las canciones de Hardy porque los bosquis se apresuraron en traducirlas no más las oían. Cantaron “Lchk tchkmps dchk l’chkmchkchkr”. Desde el bar, el marido y Gumby brindaron por un amigo ausente desde ya no me acuerdo qué párrafo y dijeron casi al unísono: “Querida, la siguiente te la encargamos para ti”, y entonces el coro de 50000 habitantes entonaron otra y ganaron altura pero el par no se ganaba a Chkvchk que les respondió: “Par de idiotas. No veo el sol”. Y ellos: “En esas estamos. Ruega que el chontaduro no aprenda nuestro idioma, que sino volveremos a bajar”. Pulpy sentía que las canciones venían de otro mundo, de otro diluvio, uno utópico. Cuando tradujeron “Dchks quchknd rchkvchkchkndrchks tchk?” de Barbara, le dio un orgasmo y uno de los bosquis metió su pito en la radio-oreja y la averió.
  • VV.AA.

    Publicado el 01.12.13

    —Muy bien, señores, si la radio está rota no hay conexión con la Tierra. Las puertas están cerradas. Nos hemos quedado solos y a una distancia indeterminada de la superficie, ni arriba ni abajo, entre dos aguas. No sé de nada peor. Esto se parece al momento de la verdad. Tenemos que enfrentarnos a nosotros mismos sin apoyaturas externas. No vamos a morir de inmediato puesto que no estamos en el fondo para que nos aplaste la presión, pero tampoco vamos a vivir plenamente, al sol del día y las estrellas de la noche, metidos en este cenagal. No sabemos nada de los mecanismos misteriosos que gobiernan el hundimiento definitivo o el resurgir vivificante. ¿Cuántas combinaciones construidas con nuestro pobre idioma de chasquidos tendremos que probar antes de dar con la que por fin nos mate o nos resucite? Y eso, si existe, porque la cosa funcionaba, mal pero funcionaba, a base de canciones empalagosas y de exabruptos intraducibles en la lengua endemoniada de los palitos para la derecha y para la izquierda y para los dos lados, mejorando lo presente. Encima, no sé si os habréis dado cuenta, somos los primeros seres humanos por lo que apenas tenemos historias que contarnos los unos a los otros. Si cada uno se supiera un cuento, con 50003 aún tendríamos la posibilidad de que alguno, o le gustara al bicho que nos encarcela y nos subiera, o lo detestara tanto que decidiera acabar con nosotros con una muerte rápida. Pero ya me sé vuestras candangas: ordeñé una cabra, me bebí la leche y me senté a ver cómo las arenas del desierto se extendían más allá de mi vista. No entro en si es buena o mala, solo digo que no tenemos variedad, somos un pueblo sin el refinamiento de la cultura y el arca es exigente—se explayó Eva. Contra todo pronóstico, el sumergible subió unos 15 metros. —¿Qué ha dicho, qué ha dicho? —No lo sé, las mujeres aciertan hasta cuando se equivocan. —Sigue hablando, sigue hablando, por favor. El bosquy pichaloca no estaba arrepentido: —En algún sitio hay que meterla.
  • Furor

    Publicado el 02.12.13

    De la lengua de los bosquimanos solo conocemos los chasquidos pero se cuenta que es muy rica. ¿Quién va a estudiar esa lengua habiendo tantas facilidades de aprender el inglés? Nadie a menos de que los bosquys saquen una pub similar a la de Wall Street English en la que dicen “No masacre el inglés”. Y aparece la foto de inglés literalmente descuartizado. Por una buena publicidad yo hago lo que sea. Eso dice Bosquy_2014 que no tiene que mamarse ninguna cada vez que quiere ver un video en Ychkschkstchksbchks. Pero como que existe un programa para no verlas... En inglés. Siquiera no es en mandarín, como posiblemente será en el futuro... Los bosquys tienen, por ejemplo, la más amplia variedad de designar una picha. Pero hasta ahora nadie había osado meterla en un lugar así y, por lo tanto, no habían inventado la palabra para esa situación. Y tienen que hacerlo si quieren sobrevivir. Sin comida les toca llevar una vida de ascetas, lo que viene a ser separar la voluntad de la representación, vivir solo de esta última, darle de comer solo al lenguaje, a que este absorba la vida y la designe. Esto lo dice Schopenhauer. El arte como manera de potenciar el lenguaje es la única salida. ¿Pero cómo conseguir que 50003 se vuelvan artistas? Si el arte solo le interesa a una elite que no es la que tiene sestercios para difundir todo o por lo menos para humillar a los artistas comprando lo que sea. Más bien una que lleva una vida precaria con trabajitos alimentarios, cuando no logra vivir de la academia. Este filósofo que se ríe del hombre no pudo decir algo más risible. ¿Qué van a hacer ellos con el arte? Lo peor de todo es que esto es lo que se encuentra diciendo Pulpy a sus adentros, de por sí, bastante habitados de gente sin bañarse y que tiene que vivir la mitad de su tiempo en la oscuridad, porque la presión ha acabado con la electricidad, otra falla de los creadores. Proponen diluvios en arcas construidas a medias. ¿En serio el arte puede contra esto?
  • VV.AA.

    Publicado el 03.12.13

    Es dudoso que haya arte. Faltan muchos años para Lascaux o Altamira. No hay luz, no hay comida, no hay canciones. Puede que haya un porrón de formas de decir en lengua chaskalina “me ha entrado arena del desierto en los ojos”, pero hasta ahí llega. No es suficiente para montar un espejismo. El sol debe calentar el aire, además. Se ha demostrado que el sexo es un principio motor muy peligroso: destruye más que crea. El amor y el matrimonio solo son para pasajeros de primera clase. Y tampoco es que les vaya mejor al trío de la cubierta superior. Aparte de las chumboleches. La amistad: la amistad corre el peligro de convertirse en odio en un abrir y cerrar de ojos. Ahora mismo beben juntos ese par de aristócratas hotentotes o lo que sean, pero ¿cuánto tardarán dos machos vanidosos en disputarse otra vez a ChkVChk? Una posibilidad es el canibalismo. Que se coman los unos a los otros. De momento no se les ha ocurrido. Aún es un tabú. Tiempo al tiempo. En cualquier caso es una solución pasajera. Por increíble que parezca se ha propagado un sentimiento de que o nos salvamos todos o ninguno. No es bondad, ni solidaridad, ni cooperación. Es solo una condición de contorno del problema. Morir sin rechistar: pura elegancia australopiteca. Pero atención. La mente humana no descansa nunca y puede sorprender a veces. El bosky_1 horada con las uñas la pared del chontaduro y abre una vía de agua. Al cabo de un rato se ha formado una piscina y los 50000 se bañan con regocijo. Encuentran un placer sensual en remojarse. La alegría que les produce impulsa a Pulpy hacia arriba, pero el peso de la inundación iguala la fuerza ascendente y se quedan igual. La idea era ingeniosa. Las leyes físicas de la naturaleza, no obstante, si Arquímedes está de acuerdo, juegan en contra y los dejan donde estaban. Algo falló durante la Creación y produjo que los bosquimanos salieran de fábrica defectuosos. El libro de reclamaciones y la garantía se perdieron en algún sitio ignoto. Reclamaciones: cerrada.
  • Furor

    Publicado el 04.12.13

    ––Alpcya, nos están llamando aristócratas primitivos. ––Lo primero no está mal aunque no es cierto, lo segundo es cierto pero no deberían decírnoslo. ¡Hay que tener un mínimo de modales en la vida! ––Gumby, ¿no te cansas de denostar? Es tan inútil. Hacerlo contra Dios... ––¿De qué hablas? Ese irresponsable no vendrá hasta que no nazca la agricultura. Y de aquí a que nuestras dos cabras ––ambas machos, es hora de decírselo a los optimistas, si todavía quedan–– lleguen a rebaño... ––Todo es posible gracias a Dios. ––La presión te pone a delirar. Estamos en un momento histórico en donde no creemos en una divinidad sino en la razón por la cual esta no se manifiesta. Hay varias posibilidades. Una puede ser que los burócratas que nos han encerrado todavía no tienen listos sus papeles. ––Si Dios está en la lista de espera entonces, quién nos mira? ––¿Ves las suricatas? Menos mal son pequeñas y no necesitan mucho territorio para cada una, sino estarían matándose. A excepción de cuando los animales cazan, que es puro instinto de supervivencia, estos son violentos cuando se pelean por la hembra, por ser el rey del mambo, o por el terruño. Pero no lo son como seremos nosotros en el futuro, sino aprendemos. Rugen, hacen la mueca más fea, aruñan, muerden, mas no pretendiendo matar al otro. Cuando uno se siente en posición inferior o intimidado, sencillamente sale a correr. Su enemigo lo perseguirá hasta los límites de su territorio. No necesita a la Interpol para seguirlo jodiendo. Lo suyo no es ensañarse, solo hacer su parada de teatro. Pues para ellos pelear es teatro, como para nosotros también lo es odiar o amar. Mientras no nos matemos no necesitamos justicia y por lo tanto tampoco un dios mirón. Podemos ser un teatro sin espectadores. El problema no es que hayan ricos, pobres, enemigos (¿la amistad y la enemistad no pueden ser una misma faz?). Sino que nos dé por hacer otra cosa que no sea actuar, imitar, payasear, jugar a los piratas del Chontaduro en la nueva piscina.
  • VV.AA.

    Publicado el 04.12.13

    La noticia corrió por las bodegas tan rápido como una suricata que juega. Se había inventado una nueva palabra. Al principio no la pronunciaban bien: pchkrchktchks. Poco a poco fueron poniendo las vocales en su sitio. Pirchktchks, piratchks, piratas, repetían con fruición. Cuando se calmaron un tanto, alguien preguntó: ¿Pero qué significa? —Solo sabemos que es un juego y que se hace en el agua. —Como el chontaduro. —Sí, él esta sumergido en el océano del DK, el agua de la piscina está dentro de él y nosotros, los piratas, tenemos que crear un chontaduro interior. Querían decir "bajel", pero la palabra no existía aún. A nadie se le escapa, ímprobos y perspicaces lectores, que el reto era crear a partir de la nada. Y falló. El modelo dimanaba de los dioses y el proceso mental (?) fue una simple imitación. Lo siguiente, los abordajes, las razias, los ahorcamientos en el palo de mesana, las expediciones de castigo, el Bien y el Mal, la amistad y la enemistad, y estas cosas que siempre nos traen de cabeza por aquí, ¿también son una copia mejorada y aumentada de las trifulcas divinas? Venga, fuera pereza, hagamos el experimento mental. Tomemos una tribu pura, ingenua, primigenia, sin historia, donde todavía no hay afrentas que vengar, ni deshonor, ni orgullo, ni vanidad, con hembras y machos para todos, solo hambre, pero sin nada que comer (¡dos cabras macho!, ¿quién cojones ha metido la pata con la lista de embarque?). ¿Cómo evolucionarían? —La solución está en ese interrogante tontorrón que un diosecillo travieso, entremetido sin llegar a malvado, ha puesto detrás de "proceso mental"—se adelanta Eva a opinar.—Lo que va a ocurrir es que los que saben decir piratas sin chasquidos se van a burlar de los que todavía meten chks. Y de ahí en adelante. —Eva, amor, has metido en tu argumento tres cosas nuevas: la diferenciación, la prelación y la invención de la burla. Las tres requieren un referente absoluto. —No, las suricatas no lo necesitan. —Por eso solo juegan. —Y muerden
  • Furor

    Publicado el 06.12.13

    ––Quienes imitan a partir de la nada, entiéndase, quienes les toca arreglárselas sin los dioses, son por antonomasia los artistas. ––Hombre, que todavía no existen esos cineastas que escogían las partes más oscuras de Lascaux para alumbrar con su fuego sus dibujos que parecían moverse. ––Sí, Gumby, pero si nos atenemos a Platón que tampoco existe, un artesano es quien imita a los dioses. De la perfección sacan todo tipo de objetos e ideas en beneficio de la "polis", que en nuestro caso sería la "chontopolis". Pues de eso no tenemos. En cambio los artistas se inspiran de los artesanos para sacar objetos sin ninguna utilidad y en vez de ideas, estéticas. Lejos de los dioses, no pueden vivir sino de la caridad de los artesanos, a saber el Dep. de miserables impacientes por que uno de nosotros se muera, para sus estadísticas. ––A propósito, Alp, ¿no se te hace raro que no haya todavía decesos? ––Ayer falleció de viejo el número 46664, prisionero sin jamás rechistar. Sus últimas palabras fueron "La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré toda la eternidad".––¿No habrá sido él quien nos metió dos cabras macho? ––No, qué va era alguien con buena puntería. Su especialidad fue dejar que nos podamos burlar de quienes le meten chks a las palabras, sin terminar a los golpes. ––No ha habido muertos––los interrumpe Eva––: pero Uds. dos juntos me dan migraña. ¿Porqué no bajan a explicarle a los hambrientos lo que es el proceso mental? ––Musa mía, estamos aquí arreglando el mundo, es parte del proceso. ––Así tiene que ser, amigo. Ya que hablamos de Lascaux y otras, la idea de esa gente era que los hombres salían a cazar y las mujeres se quedaban en casa fumando, por eso son consumidoras mayoritarias. ––¿Fumando? ––Sí, el humo de la hoguera. Es lo que había. ––Dicen que el humo quita el hambre, ¿qué tal si chamuscamos a unos cuantos?
  • VV.AA.

    Publicado el 06.12.13

    —Seguramente, el 466/64 era un buen homínido. Otra cosa es que nos lo mereciéramos. Las noticias que llegan de las bodegas son que sus deudos ya se están disputando el taparrabos y hasta el hueso de la nariz. Recordad, la ley era: o nos salvamos todos o ninguno. El anti-principio del Diluvio Universal. Que a la chita callando era lo que estábamos tratando de conculcar. Gumby, tú eras el Gran Blasfemo, no te habrás olvidado. El que ibas a intentar redimir a todos tus parientes metiéndolos en la Ciudad Chonta, contradiciendo los caprichos divinos. —Ciudad Santa—enmienda Alp, algo distraído. —Como prefieras. Éramos los peregrinos al revés, nos quedábamos en nuestro sitio, olvidándonos de las migraciones a los que mis hijos eletresianos no pudieron sustraerse, y conseguíamos un poco de ser-eter-nidad a cambio, dejando de lado esa manía de querer ir a ver qué hay detrás de la siguiente duna y la siguiente, etc. —Las cosas no han salido como esperaba. Hemos sustituido el viaje horizontal por este sube y baja del Chonta, no menos errático porque seguimos sin saber cómo se controla. La Tierra es plana y el mar profundo. Es un cambio, no lo niego, pero estamos haciendo un duro sacrificio para sobrellevarlo. Ni comida, ni sexo, ni fútbol por la radio. Y el Chumbol se está acabando. La historia de CdE que nos han contado hasta ahora era un continuo devenir de isla en isla por todo el planeta, comiendo, bebiendo y charlando por los codos. Si quitas los chistes malos, era un buen plan, por mucho que los personajes se reconcomieran las reconcuñas cuando no les salían las gracietas. Y nosotros ya estamos pensando en asar a la mitad del pasaje. Te diré lo que creo que ha ocurrido: la aparición de una chispa de duda sobre la percepción, que parece que ha introducido por alguna grieta del casco ese bosky al que llaman Plchktchkn, ha desencadenado la insatisfacción o el por qué nosotros estamos aquí y los dioses allá arriba tocándose las narices. Menudo invento la mchktchkfchkschkcchk
  • Furor

    Publicado el 07.12.13

    Me veo obligado a repetir verdades de perogrullo: No hay que ser malagradecidos con los chistes malos, estos le dan altura a los buenos apuntes. La mejor vista que se tiene de la torre Eiffel es desde alguna banlieue pobre, como Ivry-Sur-Seine, donde reside quien les narra. No muy lejos de la Place Daumesnil, por cierto. "La torre Eiffel será muy bella, reza alguno de los boskys palindroques, pero yo prefiero a mi mujer". Otro le responde: « la propriété, c'est le vol ! ». Y otro: « qu’chktst-cchkt qchktchkt vchktchkts dchkttchkts ? ». En esas 466/64 va a subir a los cielos, de que los hay los hay, pero antes pasa al Dep. a felicitarlos porque por el momento ha habido lo que llaman “justicia social”, pese a que se están muriendo de hambre. El secretario, dice que sin él no hubiera sido posible, que no demoran en encontrar uno o varios nuevos apeos para que su ausencia no se sienta tanto. 466/64 le pregunta por el sino de su familia procaz, que si no irán a inquinar con sus malas maneras a otras familias. Lo último que les escuchó fue que piensan montar un reality en la letrina sobre cómo ser 466/64. Esto va contrariamente a sus principios, pese a que siempre le gustó estar rodeado de estrellas. El secre le responde que tutranqui, que la estaban dejando hacer pero que venía en camino una moraleja. “¿Moraleja?”, inquiere 466/64. “Sí. Nosotros ponemos las trampas y luego castigamos”. “OK, pero vayan suavecito que es mi familia. Son humanos, pues eso fue lo que fletaron, no, dioses”. El secre sonríe y se dice: “Este negro tiene razón. Pero nuestras arcas vacías nos impedían invitar a dioses al pulpo. De modo que nos figuró embarcar cualquier cosa”. Le propone: “No tengo mucho poder, mas te puedo permitir que vivas unos días más entre los tuyos y seas tú el detentor de la moraleja”. 466/64 con sus 95 años responde: “Si voy a los cielos encontraré familia, si bajo, también. Da igual”. Acepta y baja de nuevo a la chontapolis, pero se le escapa la moraleja del taparrabo.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.12.13

    La mora Leja salió corriendo como una culebrilla y se escondió en las sentinas. —Lo que nos faltaba—se resignó Alp —, una intrusa manipuladora. Habrá que cazarla antes de que nos revolucione a la población inferior con sus cuentos de vieja. —La culpa es de Mr. Odd y sus cchkntchks mchkrchkchkx—acusa Eva. Cuando fueron a por ella, la labor de zapa ya había comenzado. La Leja había reunido a los sub-nautas para contarles un cuento: "Había una vez tres, y solo tres, miembros del partido de los Déspotchks Ilustradchks, Gchk, Echk y Achk, que quisieron engañar a los dioses salvando a su pueblo de morir ahogado. Aquello les pareció una gran idea y pensaron que iban a salir en el suplemento dominical del Herald Simún. Y aun tenían, también, esperanzas de que llegarían a ser un capítulo importante de la Antropología Náutico-Estructural. La base del asunto era que la Humanidad se organizaría en chontaduros pequeños y medianos dentro de chontaduros más grandes y chontaduros cogidos de las manos, digo, de los tentáculos, formando cadenas, racimos y rosarios, y todos en armonía en el interior del Gran Chontaduro, un tipo primordial al que ellos, los Pchkdrchks Fchkndchkdchkrchks, habían conocido al comenzar la Era Chonta. Y todo iba bien hasta que los dioses, como eran burócratas desde siempre y no entendían que la ley tiene leyes, cumplimentaron el formulario de Derivas y Naufragios y el Gran Chonta pinchó y se abrió como una sandía. —¿Dónde pinchó?—preguntaron los 49999 horrorizados. —En la torre Eiffel, que es très pointu, como es sabido. Y cayeron todos en una ciudad donde los llamaron metecos, pied noirs, sinpapeles y SDFes, hasta que un tal mesié le ministre de l'interieur les compró un billete de vuelta a pesar de que se habían esforzado todos mucho en aprender el verlan de la banlieu". Se quedaron con los ojos como platos. Un bosky pequeño de las filas de atrás se atrevió a preguntar: —Mesié Verlan de la Banlieu, ¿era un aristócrata bueno como Pimpiniela Escarlata?
  • Furor

    Publicado el 09.12.13

    Por supuesto, la máscara del agente 466/64 era la del Black Pimpernel, hijo bastardo de la Baronesa Emma Orcy de Orcz, y hermano de la Pimpinela Escarlata, salvadora de los perseguidos por Robespierre durante la Terreur, y en la época de los HLM, laburando al frente del forum Léo Ferré, en su puesto de mando, un molino de adorno como terminó convirtiéndose el puente sobre el Drina y el laberinto de Gomorra desde que aparecieron los primeros taxis-carruajes-voladores ("Recordemos nuestra historia con Control-F", publicidad de la Cámara de Comercio y Producción de la libertad al interior del Chonta Supremo). Otros Pimpernel son Snowden, Assange y el creador de Fchkcchkbchkchkk, pues sin él "no existiría la Primavera", como afirman ciertos columnistas. Volviendo al pulpo, el Black Pimpernel, que había regresado entre los suyos vivos (se aprueba también "los vivos suyos"), les dijo: "La mora Leja es yemenita de las que todavía les faltan siglos para taparse el rostro por otras razones. Tiene tiempo para darle clases de erotismo al occidente, como se puede encontrar sin censura en la traducción de las 100l noches, del loco Joseph Ch. Mardrus. Se me escapó, pero alcancé a adivinarle algo del ladino plan". Entonces se queda dormido pero al despertar prosigue: "Quiere invertir la historia del Juego de San Nicolas de Jean Bodel en la que unos sarracenos terminan convirtiéndose en cristianos luego de presenciar un milagro del epónimo santo. En ella hay tres lugares como aquí: El palacio (lugar donde está lo más valioso, el agua de lluvia), la taberna donde la pasan los aristos y la prisión (las sentinas). De acuerdo a la Antrop.Naut.Est., los desplazamientos en el chonta no son ni horizontales ni verticales, sino ambos, formando una “U”, aunque al final, en el palacio por donde abordamos al arca, no ocurrirá lo mismo que al comienzo. La mora quiere hacer de las suyas". Esto fue lo que dijo el agente, solo que después de “lluvia” se quedó hablando en sueños.
  • VV.AA.

    Publicado el 09.12.13

    —Siguiendo a John L. Austin —empezó otra historia Leja poniendo cara de no haber roto un plato en su vida— podríamos establecer un paralelismo apenas forzado, e incluso congruente si se dan las condiciones adecuadas, entre el espacio presentido por un no-contaminado y, al tiempo, no-aséptico observador de la función esencialmente humana, es decir, la representación, y los atributos del mensaje, ya sea oral o escrito, por oposición, creativa y frecuentemente prolífica, a la θεᾶσθαι, la mirada, valga decir en otros términos, la función escrutadora. Si tomamos por un lado los tres conocidos lugares, previamente desmitificados y desligados de cualquier hecho de orden magistral: manoque, prison y abitacle, y, por otro, los tres atributos del lenguaje incardinado: locutorio, ilocutorio, perlocutorio, no es difícil inducir una relación casi biunívoca sin más ambigüedad que la que se deriva del posible carácter apofántico de las proposiciones. Incluso, en este último caso, se puede restablecer el valor retórico sin excesiva dificultad en la medida en que cualquier observación de la naturaleza está, —permitidme la reiteración, queridos niños—, contaminada, imbuida de escasas variaciones apriorísticas que ni los hablantes-emisores ni los escuchantes-receptores solemos molestarnos en enjuiciar. Así, encontraremos lo locutorio encerrado entre los rígidos muros de la prison, las instancias inferiores de las sentinas, donde los fluidos elementales y básicos del cuerpo humano no permiten más que una declaración inafectada en tanto constituyen exhalaciones incontenibles. De la misma forma, o algo menos inficionada quizá, podemos hallar el modo perlocutorio en el abitacle como una inclinación compulsiva y legitimada por la propia existencia de los dos otros inoperantes estratos. Por último, no existe ninguna duda de que lo ilocutorio se da sin cortapisas en el manoque a medida que aumenta el principio tóxico que tiene la propiedad de desinhibir las fuerzas constrictoras del dicente.
  • Furor

    Publicado el 11.12.13

    Aplauden los asistentes clandestinos a la mora Leja, en su simposio, que si nos atenemos a su etimología viene de "temas de mesa". Lo que no se les escapa a los asistentes que esperan que la exponente acabe para mirar dónde tiene la mesa con los quesitos, pancitos y jamoncitos o, ya que estamos en donde estamos, los huevos de pescado para untar en las tostadas. Muy brillante la Leja. Es en cierto modo un paradigma en el Cde con mujeres reducidas a ser comidas por los hombres con cola de pescado y todo, o a escuchar sus comentarios sabiondos, porque no están para los discursos, ni filosóficos ni políticos, ni nada, a menos de que los digan en las sentinas. Mientras que los hombres, en el palacete... Ni para qué seguir, ¿no? Detrás de Leja, está su protector que apareció después de ella. Se trata de Magister Golias, nombre que viene de Goliath, el anti-religión, y "gula". Con el cuerpo como un tonel de vino, y la cabeza regordeta, con papera y dobladuras como pan redondo, que los listillos ven como un adelanto personificado de la “Última cena” con pan y vino. El pan que se come en las mañanas representa la labor. Y el líquido rojo como la sangre, la lucha. ––Mi dueña. ––le habla al oído––: Esto de la lingüística puede funcionar pero no para siempre. Los escuchas no se dieron cuenta que metían suricatas que, la verdad, no sirven para nada. Nadie sabe de una receta con ellas. Y dos cabras macho, con ojos despelotados que asustan a los niños y no los dejan dormir. Por suerte, les han solucionado el problema del agua. No obstante, todavía no tienen para llenar la panza. En el futuro existe un tal Jesús con unas frases performativas tremendas, así como su padre que inició el Génesis como una sola voz que habla y crea al tiempo. ¿No les podrá mostrar que Ud. también puede y, por ejemplo, encontrarle pareja a las cabras? ––No joda, Ud. es bastante neurótico. Almuerza a la hora del desayuno. Sea paciente que a mí me pagan la hora y no llevo ni cinco minutos.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.12.13

    Golias apareció colándose por un desgarrón en el Cielo-Eternidad que hicieron los arcabuceros de Brasil (302, bosteza Control-F) cuando disparaban a la base de una grúa del Corinthians para entretenerse. Parece que hubo daños colaterales, pero esa es otra historia. Se dice que siempre habla con la lengua apoyada en un carrillo, cosa que se considera de mucho valor sin que nadie sepa con seguridad cómo se traduce esa expresión bárbara al chaskalino. —Será chaskarrillo—propone un bosky ingenioso. La risa calma el hambre. Risa y humo. Como no se ha inventado todavía la yesca y el pedernal no han empezado por ahora las barbacoas caníbales en la segunda cubierta. Lo de frotar un palito se les da bien a los boskys, pero está todo mojado. Golias no puede dejar pasar la oportunidad: —Frotad bien el palito, sí, que seguro que os encendéis. —Ud. haga bromas, don Goly, pero si le gusta el papeo aquí lo va a pasar dabuten. —Comer no es necesario, navegar sí. —Pues se va a hartar. — Pequeños boskys, no puedo evitarlo, es que viene al pelo. Conoceréis el famoso apotegma: “Comer no comeremos, pero lo que es joder,…joder que hambre pasamos” (anónimo, finales del s. XX). No se la sabían, porque no habían vivido los años oscuros, pero ni así les hizo gracia. Por contra, al Chonta le dio hipo oír la tontería. “Al freír será el reír y al pagar será el llorar” (este es más antiguo). Pinocho, no me acuerdo muy bien, hizo toser a la ballena encendiendo una hoguera en su panza. Los boskys, liderados por Goliat el excesivo, el sin complejos, han conseguido algo parecido. Ahora deberían salir vomitados por los espasmos, uno a uno o en tropel, qué más da si son la tira. Pero, ¿dónde irán a parar? ¿Queda tierra firme que pisar? ¿Es el mundo un lugar habitable? ¿Están los dioses de humor para ponerlos a secar colgados de una rama de olivo? Y después planchar, no se olvide. No hay nada peor que un bosky arrugado. ¿O saldrá Goly antes que todos y atascará al gañote a la primera?
  • Furor

    Publicado el 12.12.13

    El pulpo que hasta entonces se había entretenido viendo el apareamiento de unos delfines, antes de comérselos ––al menos conocieron lo esencial de la vida––, escucha el plan que fraguada Goli, caído en paracaídas como vulgar político, y les advierte, sirviéndose de los megáfonos en sus adentros, repartidos con gran precisión: ––No hay nada que no pueda solucionar un incendio. En Brasil queman una cárcel habitada y se convierten en potencia emergente. Antes el centro de Nueva York era un New Orleans llena de mendigos y bohemios. Al arrasar con fuego esa zona, la ciudad se vuelve la capital del universo. Incendia Roma y muéstrales a sus habitantes los planos de una ciudad utópica, tal como hizo Nerón. Quema el campo para preparar la tierra a una nueva cosecha, tal como lo hace todo el mundo. En el Cde tenemos el legendario y ya comentado momento en que los detectives de la CIA y Miranda alcanzan a decir "Adiós, que esquilan", tras un incendio que no apagarán las sirenas. Conociendo como son las cosas aquí, Uds. me queman a mí y ¿después quién me apaga? ¿No ven que soy un esquirol obligado? Mis dueños recibieron el dinero para que les sirviera de arca sin jamás preguntarme qué opinaba de Uds. Cierto, jugué un rato al sube y baja para divertirme, pero, esclavo que soy, ¿me van a negar incluso ese derecho? Compréndame un poquito, ¡vamos! No tengo familia, me crearon sin presentarme una Eva. La única que conozco está con Uds en mis vísceras. Uds. son mi familia, los quiero. Si quieren les puedo conseguir comida. No salgan de mí que van a encontrar solo los orines de los ángeles. Si por suerte tocan suelo... ––¿Hay suelo en alguna parte? Mira, pulpo, ayer fue una fecha secuencial para mi hijo con 3 años, 12 meses y 11 días––grita un copero––: Y anoche soñé que tenía ante mí una vid con tres sarmientos. ¿No es un buen presagio? ––¡Nada de negociar con el enemigo!––se aúpa Goly––: ¡el bosky no se emplea en tiempos de guerra!
  • VV.AA.

    Publicado el 12.12.13

    Cosa rara en el impulsivo Goly, cambió de idea sobre la inminencia de la fuga. —Está bien, esperaremos tres días, pero, a cambio, hablemos. ¿Cómo te llamas? —PchkNCchkRNchk. —Difícil. ¿Qué significa? —“El que bebe un sorbo de la copa de su amo cada vez que le sirve para tratar de calmarse y, a pesar de todo, cuando se emborracha se pone melancólico por todas las palabras perdidas y las muchas nunca encontradas”—Menos mal que me lo has traducido. Pensaré en tu extraño nombre. Tú sabes que “las palabras entonces no sirven, son palabras.../ […] qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua” …del Diluvio (Goly viene del futuro, por eso puede hacer citas). Lloras por algo que es volátil en el fondo. No te dejes engañar por las teorías perlocutorias de Leja. Y ¿cómo se llama tu hijo? Espera, espera, no me lo digas. Pero ya era tarde. — Se llama “Génesis 3: 11, 12. Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”. Pero lo llamamos Gene cuando estamos en familia. —¿Quién está comiendo? —se oye un clamor en la clase de tropa arremolinada. —Es una metáfora. —Y una mierda, tenéis un árbol lleno de manzanas y no lo queréis compartir. El árbol no existía, pero el verbo se hizo frutal Golden Delicious y apareció en una isla en medio de la piscina. Tampoco se crea que fue un milagro. El Chonta se había guardado unas semillas de cuando pasó a recoger a Eli (¿o no fue, por fin? No me acuerdo. Lo que sea, tampoco es tan raro tener unos granos en la tripa). —¡Queremos que Adán-Alpcya se saque unas costillas!—La plebe es insaciable. Les das el Árbol de la Ciencia y a continuación piden segundo plato y postre. Pasó lo que tenía que pasar. El Chonta abrió la boca en un hipido descomunal bastante cansado de las monsergas, entró el agua de turbión que estaba cayendo afuera y empezó el Diluvio dentro del Diluvio.
  • Furor

    Publicado el 11.01.14

    Cuando el loro hubo regresado, el mago Gi no más lo vio halló medio de echar sobre él una buena pella de cieno. Como Lorro no reaccionó para mal sino que se lanzó a contar una jugosa historia sobre Kemas Kisiera o sobre un diluvio dentro de otro, Gi procuró clavar en el amor propio de su mascota una docena de alfileres emponzoñados. Pero Lorro tascó el freno y haciendo como si cambiara de tema le dijo: ––Sabes, amo, en mi búsqueda aprendí que a los ignorantes y a los niños, Dios ha revelado lo que oculta a los sabios. ––Gi se hizo el sordo. Sin duda estaba furioso, pero ¿por qué? Si su animal, después de haber pasado las duras y las maduras, como los héroes clásicos había retornado donde mejor se sentía. Si su amo mismo le había pedido que se fuera. "La realidad es lo que se repite”, le dijo. “Viaja a ver si escapas de ella, serás un planeta en torno a un astro que salta a otro y otro de modo que no girarás bobamente en torno a ninguno”. Lorro aceptó únicamente a condición de traerle una historia digna de contar. No entendía tampoco porque Gi lo recibía con rabieta si la isla donde estaba atrapado era un lugar apenas para que don Foucault lo estudiara y sacara reflexiones tan de larga vida como aquellas sobre los manicomios y las cárceles, y, sin embargo, al mago no le importaba. Le habían puesto una manilla que al principio le pareció humillante pero que, cuando alguien le contó que con ella tenía bar libre, sonrió muy interesado. El mago preguntó que si servía también para fuera de la isla y le respondieron que no y que si quería sake. Quien le hablaba se llamaba Kasi Miro y le gustaba el juego aunque solo tenía para empeñar una cajita de gusanos de seda. Cuando se enteró de esto Gi le propuso apostar un cetro de los muchos que se había robado. El hombre, un viejo de igual aspecto que él salvo que calvo y sin barba, le dijo de acuerdo pero que tenía que irse rápido. Ganó Gi pero los gusanos murieron al otro día. Tal vez por eso estaba con un humor de perros.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.01.14

    —En Cipango hay muchas islas —dijo Lorro—, un día podríamos ir; total, ya hemos descubierto quién era el Loco Colt y ya te he contado una historia de la mejor forma que he sabido. Hazte invitar por K Miro, que allí hay muchos gusanos de seda, me lo ha dicho Baricco, y podrás reponer a los difuntos. Gi agitó las manillas, que más parecían unas esposas, delante del pico del loro. —Dime, piquito de oro, ¿me has engañado con el Turinés Forrante? —Qué carácter. No, solo que venía de viaje hasta la isla de Man en el ferry y una periquita hizo bookcrossing con el 'Seda' en el asiento de al lado. No iba a dejar pasar la oportunidad de que nos diéramos el pico por no estar al tanto. Gi se interesa, a su pesar. — ¿Y cómo te fue? —Lo leí en 25 minutos y 13 segundos, lo tenía terminado antes de que el capitán desplegara todo el velamen, hice el análisis emotivo-estructural en otros 7, y, a continuación, busqué a la perica. Se estaba balanceando en el antepecho de estribor con las plumas al viento. Le entré utilizando una frase de gran ingenio: "Te has olvidado el libro, chata". "Lo iba a tirar por la borda, pero te he visto la cara de cyranuelo mojicón y he pensado que te iría", me contestó la muy pájara. No me arredré y le subí el listón dos pulgadas: "¿No te ha gustado el embaste a lo 'ramito de violetas'?". "Evangelina, pobre chica...", y se quedó mirando al mar. Al cruzar el meridiano de Greenwich echó a volar y no la volví a ver. Poll y el Capitán Flint, que se habían puesto a escuchar la historia con otros loros, se reían a carcajadas. —¿No sabes quién era? ¿No te lo imaginas? Gi se había enfrascado en un conjuro para intentar quitarse los grilletes y no prestaba atención. Lulú, sin embargo, era más sentimental y parecía afectada. —Era la prima de Jeejee, alma de cántaro. Siempre la encuentras cuando se hace la travesía del Canal. Aparece, te seduce y luego te deja tirado, sale en las leyendas marinas, la misteriosa cocotte que encandila a los jacquots presumidos como tú.
  • Furor

    Publicado el 13.01.14

    Cuenta un psicoanalista experimentado que entre los pacientes infieles que ha visto solo las mujeres son capaces de sostener una mentira. Así ocurre con Lorro quien le ha salido al mago con la misma jugada que la princesa de Clèves. A esta le preguntan si ha sido infiel con Sutanito (culpémoslo a él que a esta hora ya cerraron la biblioteca de Oyonnax, el pueblo en que vivo) y ella responde que no. Lorro no engañó a Gi con el Turinés Forrante (a propósito ¿quién es aquel hartado hombre, si acaso es un hombre? ¿Podría Control-F ayudarme o tiene demasiado trabajo desde que llegó el 2014 con 9 Crowd?). Lorro engañó a Gi con una tal Gayet. Extremando con la cara muy seria su malicia escuchaba al mago intentando acordarse de los conjuros y meándose en la sotana sin poder impedirlo. Y a la vez pensaba: "Hice muy mal, cuando pensaba regresar más pronto con Gi, y en vez de hacerlo me fui a banquetear y luego a recibir un sofión de parte de la Gayet, que me pedía más tiempo con ella sin entender que yo soy un lorito de palmera que me gusta el bullicio y el poliamorío, término a la moda para que me entienda. Pero qué me va a entender. ¡Si ni siquiera ve que no me casé ni con la Segolène con quien tuve críos! Luego me pidió dinero para el arriendo de nuestro escondite. Y me contó que es también la cueva de un mafioso. Apenas se descuidó me volé". Es un poco triste que iniciemos LA TERCERA O CUARTA TEMPORADA con nuestro mago burlado y encadenado, ¿no? “Alguien dijo que la felicidad suprema no consiste en encontrar la verdad, sino en vivir buscándola”, se quejó Gi y le pidió al loro que le encontrara unos papeles mágicos. Lorro pasó a un despacho, encendió unas cuantas velas a toda prisa, y recorrió con la vista todo el aposento: máscaras con grandes cornamentas de dragones; unos estantes llenos de libros; una estufa con una parrilla rota; una vieja butaca; una mesa-escritorio y, encima de ella, un libro abierto, un cenicero desportillado, un tintero y varios legajos de papeles.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.01.14

    Por una vez, Control-F se azara o se azora (qué idioma tan raro) y no encuentra al Turinés Forrante. Gi, el despechado maniatado, se pone rojo como una amapola por haber hecho un, otro más, penoso chiste y entona la palinodia: una mal traída paráfrasis sobre el patrón del 'Holandés Errante' para nombrar a Baricco que, según consta, es nacido en la ciudad del Sudario y está forrado de la pasta que le dan sus libritos, además de alegrarle la vida a Feltrinelli. Sua culpa, mea culpa, nostra maxima culpa. Si Mirandola estuviera aquí se taparía los ojos con las alas. Después, aprovecharía para tirarse un lance con el Lorro, ya que parece que le van las palomitas y la gaieté parisienne, soslayando las dificultades, más bien procaces, del cruce de especies. Algo hipocritona, la despendolada mensajera, primero se arrebuja y luego se arremete (prnl. ant.). Dicho lo cual, vamos a ver si la SEASON se sazona. "La belleza no está en el misterio, sino en el deseo de penetrarlo", insiste Gi desde el lado de acá. —Qué sabrá este impenitente incontinente—piensa el Lorro del lado de allá, mientras rebusca en los papeles de la mansarda. En una esquina del tugurio, un tipo escribe echado en un catre descuajeringado acerca de zuecos y campesinos desatados. Lleva puesto el pijama y tres abrigos para resguardarse del frío. De cuando en cuando, tira un papel arrugado a su pot de chambre. El Lorro se teme lo peor. —Dígame, amable caballero, ¿por casualidad, esas páginas que tira a, no sé cómo decirlo, ...la merde, no serán mágicas? —Tu peux essayer, joli Ja-ja. —No, gracias. Deme algo para contentar a mi amo, no sé, el libreto de una ópera famosa, algo. El tipo se pone a escribir a toda prisa y le regala las doscientas páginas de la Bohème. Pura prestidigitación —le dice—. Dará millones y yo no veré ni quatre sous. —No es magia, solo mala suerte—observa el Lorro—pero cualquiera mete mano en el orinal. No es la primera vez que el oro se mezcla con la caca. Habrá que arremangarse.
  • Furor

    Publicado el 14.01.14

    Al Lorro el pot de chambre le pareció nimbado de una luz sobrenatural, los papeles arrugados que caían sin parar era como si oyera crecer la hierba, el piar de los pájaros, el canto rítmico del cuclillo, acompañados por el gesto del caballero como un niño imitando un relincho. Y cuando este botó un manuscrito desgarrando las hojas una por una, Lorro creyó escuchar un cloqueo parecido al ruido de una tela desgarrándose a tirones rítmicos. Se estaba enloqueciendo al escuchar sonidos dispersos que no solo le evocaban sino que "vestían" de realidad sus recuerdos de la infancia y uno que otro del futuro. A lo mejor no eran tanto los papeles la magia que buscaban Gi y el Lorro sino el pot hechizado que parecía decir (solo le faltaba hablar, de hecho): "el arte no está en lo que se escribe sino en lo que se bota". O: "La única magia con la que cuenta el hombre es el olvido, solo que no se da cuando se quiere". O: "Vacíenme que no me cabe más de este festín opíparo. Pero antes, reflexionen. Menos mal Goethe conservó la primera versión de Fausto, a mi parecer, mejor que las siguientes. Menos mal...". Y así sucesivamente. Nadie se imagina todo lo que significa el silencio de una caneca. De pronto quienes se sulfuran al no lograr escribir lo que quieren lo alcanzan a entender. Lorro veía oro. Lo que vale el manuscrito con tachones de un genio da para vivir como el Forrante. Y esto, mientras, no existan los computadores con los que uno olvida para siempre. Pero ese ya es otro cuento. Lorro pretendía recabar ese pot del caballero, ensimismado en una nueva obra, dispuesto tal vez a regalar lo que fuera con tal de que lo dejaran tranquilo. Se imaginaba su futura opera con un coro que entonara un salmo polifónico de ejecución complicada, en el que resaltaban las voces de los bajos y tenores en melodías a contrapunto, y, en seguida, bajando en un columpio una gorda de cuya boca salían palomas hermosas y puras como Mirándola. “Cómo me encantan las gordas”, pensó el caballero.
  • VV.AA.

    Publicado el 14.01.14

    La cosa era tan simple como que había que meter mano en la bacinilla y sacar los papeles. Mágicos o no, forrantes o forrajeros, ya se vería después. —Tampoco es para tanto, imagina que hay metida una historia excelsa que nos hará ricos y famosos, un momento de sacrificio y toda una vida de regalo (gusto, complacencia; se apunta el sentido porque este maldito idioma nunca acaba de decir lo que uno quiere: truena Dioni). La apuesta vale la pena—comenta Gi, tratando de engatusar al Lorro. —¿Por qué no atraviesas el espejo-puerta y vienes tú a sacarlos, mago de las tripas-corazón? A mí me vale con el alpiste que me tenías prometido, que ya está bien de sacarte las castañas del fuego a cambio de nada. Ni que fueran los trabajos de Hércules — refunfuña el bicho. —No puedo. Si aparezco por el siglo XIX igual me acogota una pandilla que me tiene ojeriza porque les hice unos arreglos en la Declaración... etc., que se habían olvidado, y ya no pueden traer jugadores negros de pétanque oriundos de Martinica sin pagarles la ficha. —Es la peor excusa que he oído en mi vida. —Me da igual que no te lo creas y mientras discutimos se van emborronando las letras de ese maravilloso Chant de la Coprophagie. Mete las patas de una vez, total a saber dónde las has metido antes. —De momento las tengo en una caja de macarons, que me ha invitado este chico Enrique, que es muy buena persona, aunque tiene manía de alcanzar la perfección. —Eh, que te estás comiendo mis Legiones de Honor—se sobresalta el bohemio. —Ah, lo siento, no podía pensar que te la habían dado. —No, se las compré a una chamarilero del bric-à-brac. Me las pongo cuando voy a ver a mi editor. Les da corte echarte si te la ven en la solapa. —Oye, es una idea, préstame una y me llevo el orinal entero. Me presento en la editorial y le digo: aquí tiene una obra maestra, sírvase Ud. mismo. Naturalmente no dudará de la palabra de un caballero distinguido con la más alta insignia de la nación. —¿Y dónde tiro yo lo que escribo?
  • Furor

    Publicado el 16.01.14

    ––Tras de ladrón bufón. ––habló Enrique y a continuación con marcado histrionismo––: Verá vuestra merced que soy un radical materialista y por lo tanto no me importan los símbolos que pueda contener el orinal. No importa que este haya pertenecido al emperador Li Si, quien antes de padecer por tan dura ictericia alcanzó a heredarle a su hija 1033 hectáreas con abundante ganado, bosques, minas, floridas grutas con lagos subterráneos para pintarlos. Y la caneca para que botara toallas y demás depósitos untados de los regalos de su precioso cuerpo. Esta última estuvo allí hasta la crisis del metal por constantes guerras. En la última de ellas un soldado occidental se llevó un trozo de lo que había sido la bacinilla para mostrarles a su familia y a sus hijos una prueba de su valentía. Uno de los nietos de estos hijos le restó importancia a ese trozo de hojalata y lo aprovechó para fabricar una curiosa nave espacial que no sirvió porque se basó en el modelo de un ancestro del creador de Tintín quien dibujó una parecida, como guiado por la genética, que a leguas se veía que solo daría un brinco en el mundo real. Una señora muy respetable encontró la nave abandonada y pateada entre otros trastos, le gustó el color, la trabajó para que volviera a ser basura y me la obsequió de cumpleaños. Era mi madre. El pot tiene valor afectivo a pesar de que su color rojo y cuadritos de ajedrez hacen parecer mi labor ridícula. Pero se la cambio a Ud. a cambio de otra. Ahora si le parece que soy perfeccionista sepa que es el único destino que le veo a mi carácter y a mi libido, palabra que mucho han estudiado en Austria, para que no crea que soy provinciano. Me gustan las cantantes de ópera, cuya belleza reside en el paradigma de la Venus africana que espero se mantenga mientras sigo con vida. Pero por feo las que he conocido no me consideran. A falta de más, no me queda otra más que ser cómo soy. He prometido superar la perfecta Madame Bovary antes de que nazca.
  • VV.AA.

    Publicado el 16.01.14

    —Quítate, Lorro, que has hecho enfadar a don Enrique —entra Gi en la buhardilla ochocentista mirando a los lados para ver si hay tardojacobinos esperándolo. —Señor Muguet (a su edad, el mago va perdiendo el oído, además de escapársele el pipí, es muy duro llegar a viejo), debería tomarse como un cumplido que lo llamen perfeccionista en este mundo de chapuzas, prisas y chanchullos. Creo que ha malinterpretado a mi plumífero, quizá porque el hambre y tanto frecuentar a los bebedores de agua le ofusca el entendimiento. Le propongo que salgamos a comer chez Bocusse o lo que haya por este quartier más a mano. Después podemos ir a tomar absenta o ajenjo o pastis o lo que se beba aquí. Verá como le reconforta el cuerpo y el espíritu. Es mano de santo para los creadores insatisfechos. Lo ven todo de color de rosa al cuarto trago. Pero no se ponga a escribir ahora Madame Bovary, que luego se la van a copiar los mediocres, van a ganar más dinero que Ud. y le va a dar mucha rabia. De verdad se lo digo, que el único que se dará cuenta de que al drama de Emma no le faltaba ni sobraba nada será Lampedusa, otro que palmará antes de que le reconozcan el mérito. Son historias muy tristes, hay que echárselas a la espalda y reírse de Janeiro (o como se diga el dicho). —Por alusiones—sale de detrás del espejo del armario ropero la sirena Emma con algún apuro debido a los kilos de más—, a Ud. don Quique ¿de verdad le gustan las gordas? Porque yo no tendría mayor inconveniente en ejercer de musa au pair. —Bueno, en su punto. Castafiore, la de Tintín, es sympa aunque la nariz me recuerda al pelma del lorito. Digamos que una cosa entre Kiri Te Kanawa y Ainhoa Arteta estaría bien. —¿Qué me dice de mis 120-100-120? —Podríamos arreglarnos, si se te da bien la inspiración. —Claro, y la respiración bocaboca, hice un curso para reanimar a poetas asfixiados. Mira qué pulmones. El Lorro roe un blandón en una esquina. —Yo quería jugar a las naves espaciales. Me sé quién fue el primero en la Luna.
  • Furor

    Publicado el 17.01.14

    ––Esta es una canción que se le podría cantar al vetusto mago en vez de al loro: “Quítate de la vía Perico que ahí viene el tren. Si yo llego a saber que Perico era sordo yo paro el tren”. ––Lorro estaba mirando si encontraba un casco negro de su talla y no escuchó. Habló Gi: ––Canta Ud. regio esa canción caribeña convertida en Wagner, señorita Tarja Turunen, si me permite agregar una cantante más a la lista. Aunque Tarja es más bien frentona. No sé si la gordura en cualquier parte se ajusta a los criterios de Mr. Muguet... ––Mientras tenga gordos los cachetes soy muy flexible. ––le respondió don Enrique a Gi quien lo miró a los ojos a ver si pescaba algo y creyéndose victorioso réplicó: ––¿No será que unos cachetes así hacen parecer a la mujer indefensa? ¿Que el señor elogia la dificultad para su oficio pero sueña con una mujer dócil y musa au pair que se ocupe de Ud. como una mamita? ¿Acaso no construye una escafandra con su obra que como un vientre cálido lo protege del mundo demasiado humano, y busca una voz hechicera que le cante siempre desde el vientre que abrita? ––Por supuesto que no. ––Ya me lo temía que estaba equivocado. A veces con la misma idea de perfeccionismo uno puede verse como sabio o como alienado. Ahora no dudo que Ud. no le huye a ninguna dificultad y que le gustan las mujeres como Emmita. Mi tortuga inteligente nos recuerda esto: “Emma era la autocrítica, tan necesaria”. Es decir nada pasiva aunque algo lechuguina, pero así lo son todas un poco. ¿Le parece si salimos y miramos a ver qué resto encontramos? Pero antes, necesito cambiarme, no sé cómo orino tanto si no tomo agua ni de la llave. ––¿La llave de las argollas? Aquí la tengo, póngase esta chaqueta de cuero Harley Davidson que me obsequió un primo, este pantalón, esta gorra y estas botas también de cuero. ––¿Y esa cadena atada al pantalón para qué sirve?––Para detener los cuchillos si lo atacan. ––Vaya, que bonita noche vamos a pasar. Pero ¿si me entendió? Yo solo quiero ir a comer.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.01.14

    Se fueron los tres al bistró de Mme. Lorgueil que era conocida de Enry y no había que pasar por delante del Palais de Justice. El Lorro, al que habían tratado de dar esquinazo, llegó después tan fresco y encargó sin esperar a nadie dos docenas de croque-monsieur y agua Evian rebajada con Arak de Jordania. —Hay que celebrarlo—dijo sin cortarse un pelo. —¿El qué? —Que la baronesa esté tan rubicunda. —¿Qué baronesa? —Pues cuál va a ser, Doña Emma Orczy, aquí presente, que nos da sauf-conduits de Pimpinela para librarnos de los esbirros de Fouché. —Menuda empanada tienes. Emmy es nuestra vieja amiga la sirena y la última vez que la vimos hacía de Ariadna en el laberinto de Gomorra. —Yo no estuve allí, nunca me lleváis a los sitios divertidos—se queja el Lorro. —¿Qué tal si los señores van pidiendo? —se impacienta la madama. —Ça va. Des huîtres de Gironde, salsifis au jus y Veuve Cliquot, que paga Emma con la esmeralda que lleva en el ombligo, entre dos encantadores michelines. —Creo que me he precipitado. ¿Puedo cambiar mi comanda?—se arrepiente el pájaro. —No. Haber esperado. —Noto cierta hostilidad contra mí en esta mesa. Pues que sepáis que tengo dos citas petillants que he leído en un pasquín viniendo aquí. —Venga, dilas y te dejamos enmendar el menú. —Así me gusta, que cambiéis cuchipanda por cultura. Empiezo con una que está dedicada a la primera dama: «Les femmes fières dissimulent leur jalousie par orgueil» de un tal Stendhal. Mme. Lorgueil jura sobre el brioche que ella no ha tenido nada que ver y todos se parten de risa —¡Más champán. Venga, la segunda! —No es de reír. Es para Quique: « Il ne nous restait pour asile que cette tour d'ivoire des poètes, où nous montions toujours plus haut pour nous isoler de la foule » de otro tal Nerval. Todos se ponen serios. —Lo hablamos a los postres, que la elección entre la pureza y el engagement es de mucho calado. Como diferenciar entre Anne Sophie von Otter y Turunen. La Tour d’Ivoire comía crêpes en la mesa de al lado.
  • Furor

    Publicado el 19.01.14

    ––Cierto que es algo tiré... par les plumes comparar a la finlandesa del grupo del caribonito con Anne Sophie. ¿O qué piensa la Tour d'Ivoire? ––¡Shsss! Lorro, la doña está en otra mesa charlando con don Montaigne a ver si se arregla esto de la crisis, qué diga, la peste. De lejos parece que no es más que una cucamonas. Mas de cerca su voz dulce llega a embellecerla. Nos reconcilia con la humanidad haciéndonos ver desnudos, frágiles, desarmados venidos aquí al arado solo para la paz y el amor. ––¡Vean a esta sirena! Si como habla mueve la cola yo me le como hasta... ––No nos han servido el Beaujolais y ya está excitado don Quique. No muestre el hambre que sino no pesca. ––¿Porqué censurar a tan ilustrado señor si a nosotras a veces nos gusta que nos ensucien el oído? Miren que cuando joven no salía mucho a la calle porque suficiente tenía con mis hermanas que se burlaban de mí todo el tiempo. Que así de gorda que soy no me busca ni el óxido, que si juegan parqués conmigo prefieren dejar sus fichas en la cárcel, que, de hecho, solo jugarían conmigo damas chinas, para saltarme todo el tiempo. Y no más asomaba mi cabezota por el balcón para extender mis prendad como paracaídas, los vecinos solían gritarme: "Hey, cómo vas, Barbie? Barbie-lechona". Así que prefería quedarme en mi madriguera de corales. Veía opera en Iutu y sin interrupción gracias a un programa para Gugol Crom, que filtraba las propagandas. Es bueno informarles si ahorita después del bistró rematamos en la casa de alguien. ––Uy ––sonrió Gi––: tendría que tomarme una pastilla para eso pero se le hace, Emmita. ––¿Y usted, noble hombre? ––No lo dejó responder Lorro: ––Pero si Quique y el mago son un par de ocasos. ¡No se les puede pedir mucha galipette! Comamos d'abord. Yo todavía no sé que haré más adelante, merci de me poser la question. ––Los de la mesa de al lado los escucharon pero alzaron sus copas para no descoyuntar al par de burlados que, cierto, muy viejos, pero maestros en asuntos del corazón.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.01.14

    —Más o menos, la cuestión es equivalente a conocer con cierto detalle los entresijos del gambito rehusado de dama —dejó caer Enry mientras descorchaba el nouveau. —¿Qué cuestión? —La que estamos debatiendo desde que me interrumpisteis en mi retiro. —Pero si no ha habido ningún asunto claro. Más bien hemos estado dando vueltas sin fijarnos en nada. —Exacto, es la esencia de la conocida celada que os he propuesto como explicación. Somos, menos el Lorro, militantes del "yo qué sé"—dice mirando de reojo a la mesa contigua—, pero nos empeñamos en rellenar las horas y las hojas, no solo para pasar el tiempo, sino para ver si suena la flauta e impresionamos a Emma, nuestra musa que s'amuse con nosotros, espero; tengo la esperanza de que no esté aquí solo para comer y beber este magnífico brouilly. —Oh, claro que me amuso—ríe Em. —¿Te diviertes o pierdes el tiempo? —Lo recobro. Sois buenos tipos y aquí se está caliente (la madama le había traído una esclavina para los hombros y no hay nada como una mujer cerrándosela con una mano por dentro, con el antebrazo entre los senos, mientras que con la otra exprime el limón y sorbe la valva de los moluscos que la va abriendo Gi con un abrétesésamo ad-hoc; lástima no haber invitado a Juan Renegro el pintor; para hacerlo no se debe meter la cáscara dentro de la boca, sino que se acercan los labios al borde y se inclina levemente para facilitar que el jugo se deslice; se permite un ruidito, slurp, siempre que no sea exagerado; finalmente se saca la punta de la lengua y se lamen los labios; el contingente masculino no suele llegar al tercer chupetón sin rendirse) —Yo soy de la tendencia "n'importe quoi"—interrumpe el Lorro cuando todos querían escuchar a la sirena para poder admirarla sin disimulo en sus maniobras. —Te vas a quedar sin vino, como sigas por ahí. —Con lo único que no va este caldo superior es con las coquilles de Santiago, ¿qué pasa con el champán? —Forma parte también de GDR. Nos gustan las complicaciones estratégicas.
  • Furor

    Publicado el 21.01.14

    ––Aquí pensando en amusarse––habló la musa––: se me ocurre que tú, Gi, que te conozco desde hace un tiempo y Ud., don Enry, que dice tener un carácter invariable y yo, prácticamente siempre hemos sido los mismos. Si fuéramos personajes de novela, se vería claramente que no hay mayor evolución, ni quête initiatique ni lo que sea. En cambio Lorro sí ha tenido que lidiar con el cambio. La metamorfosis siempre ha tenido que ver con la identidad, desde el asno de Apuleyo. Propongo un brindis por Lorro y así lo mostramos que no lo rechazamos y sobre todo que somos solidarios, porque eso de haber sido antes de loro no sé qué ser o criatura, de solo pensarlo me da fatiga. Por eso me interesa tanto un hombre como don Enry, con su vida como una línea recta, sin sorpresas pero seguramente con mucho ritual. ––El susodicho escuchando lo último se atragantó tres pepas de olives y se puso colorado. ¿Le diría la verdad corriendo el riesgo de perder la ocasión de meterle la mano a la esclavina? Se atrevió, a lo mejor le ganó la vanidad: ––Si soy así es por procuration. Como uno lo que escribe es lo que siente. Y como uno lo que siente suele ser lo que uno vive, pues bien, de joven escribí sobre mi infancia, se me rebotó mi familia y acabé desheredado. Se me ocurrió insistir pero llenando mi historia de Gélidos, orcos, y magos, y me mandaron a muñequear. Me tocó venirme hasta esta isla y luego supe que a mi verdugo no le dieron para atravesar la frontera porque "yo no valía tanto". Más adelante tuve la mala idea de escribir sobre mi terruño y el conde del lugar, un tal Mr. Valls, se enteró y quiso cazarme. Delirando, veía yo millones de soldados suyos buscándome. ––¡Eso no es vida, caray! ––exclamó el mago––: Una vez alguien le dijo a Matisse que un retrato de mujer que había pintado no era una mujer, y este le respondió: “No es una mujer, es un cuadro”.–– Sí, la Tour d’Ivoire de Nerval no es por nada. Y por la misma razón, sirena de mi consuelo, soy abiertamente “je m’en foutiste”.
  • VV.AA.

    Publicado el 21.01.14

    —Una curiosa declaración de principios y un currículo sorprendente —dice de repente la Td’I—si me permiten la intromisión. Pero sigue hablando sin esperar asentimiento alguno por parte de los comensales. —Claro que, como se ha dicho a menudo, una gran biografía siempre es una gran mentira. Tengo que reconocer que pensaba hasta ahora que era hijo de sastres y que jamás había salido de París. ¿Así que lo desheredaron por escribir de su familia? Mal negocio. Nunca compensa. Como aquí, mesié Montaigne, es preferible ser un niño bueno, aprender latín y griego, y esperar a que los progenitores doblen las rodillas para venir a mamar de mis pechos. Un caudalito no le hace daño a la inspiración, por mucho que se venda el perfil de escritor maldito y pobretón en las editoriales de segunda. En fin, no quiero meter el dedo en la llaga. Cada uno tiene que seguir su camino. Es más difícil de entender que insistiera en el error. Lo normal es que con un primer libro se libere uno de sus demonios y deje franco el paso al mundo que le está esperando. Y enmascarar los hechos, tiñéndolos de fantasía, todavía es peor. La gente ve fantasmas hasta donde no los hay. Como todos, más o menos, hemos urdido las mismas pifias y cometido los mismos crímenes, tendemos a reconocernos en cualquier descripción malévola que nos pongan delante. Aumenta un pelo la ambigüedad y tendrás una legión de agraviados que se dan por aludidos. En cuanto a la isla, supongo que se refiere a Île de France, donde tan ricamente vivimos los que manejamos algo de fric. Aunque parece que de algo le sirvió estar a dos velas, si se olvidaron de Ud. y decidieron dejarlo a su aire. Pocas bromas con esto, pero enhorabuena. Lo de escribir sobre el terruño a algunos les ha salido bien. Con eso y unas cuantas estantiguas dosificadas con seso se inventó el realismo mágico. Eso sí, tiene que evitar que le confundan con la racaille, tome ejemplo de Dóndeestáelpico y venga a verme cuando gane el Goncourt. —No callaba nunca Td’I.
  • Furor

    Publicado el 22.01.14

    –– ¡Aplausos! ––dijo Enry––: No todos tienen a la Td’I de vecina en los restos, si bien aquí acude la crema y nata de la cultura. Sí, mme, por aquí me trajo el sino. Soy un paysan parvenu, uno más, solo que parvenu à bien porque me esforcé para hablar francés con el acento de acá. Sería deshonesto si no le confieso que tengo que digerir lo suyo con un segundo pichet de vin. La verdad no es algo que llega de una. Toma tiempo y uno tiene que adaptarse a él y no solo al de los manuales donde uno ejecuta dos, tres pasos y obtiene un resultado. No, la verdad a veces se presenta en un espacio líquido y aparece sin uno llamarla, como una bohème (no es un guiño a mi novela ––risa falsa de vanidoso––). O como una historia donde los personajes salen de los armarios como esta bella sirena que parece también salida del cuadro “La muse verte” d'Albert Maignan. ¿Además de champagne no me habías prometido ajenjo, Gi? ––Montaigne o quien se le parecía físicamente quiso también decir algo, animado por tan amables escuchas: ––Me alegra saber de GDR. Yo solo conocía la GDP, que es la mala. La Grande Dépression en la que nos han hundido más los llamados de izquierda que los de derecha con sus buenas intenciones. Si no fuera por la Td’I que me va a invitar con sus tickets restos, seguiría en mi castillo. Paris es una ciudad que existe. Lo único que existe son las apariencias y Paris es una ciudad de cortesanos. La gente vive aparentando, por ej., ser bohemio como los llamados "bobos" ("bourgeois bohèmiens"), a diferencia de la provincia donde en general el ser se lo toman en serio al punto de que es donde gana votos el partido Frente Nacional, cuyo slogan principal es separar "La France de souche" de la que no es. ¿Qué le hace más daño al país, la apariencia o el ser? No lo sabemos. Lo que sí es que el Paris de Victor Hugo que lo soñaba como el lugar donde se reunirían todos los pueblos, está sobre todo en muchos ghettos. ––¡Un trago pa’ Monty! ––pidieron para que no se amargara tanto.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.01.14

    —Chamullar la jerigonza es haber ganado ya mucho terreno—dice Gi que siempre se hace un lío con el grave, el aigu y el sombrerillo. —Pognon, flouze, pèze, pasta, parné, guita, lucas, caleto, villegas —canta Lorro (con un par de diccionarios a mano). Como iba siendo ya la hora de la soirée, el bar se estaba llenando de bobós y babás (baba-cools). Racaille y Rancune se quedaron fuera esperando que sacaran los cubos de basura con los cercos duros de las pizzas que los jovenzuelos no se comían. —Diles que entren—se conmueve Em. —Ejem—hace Td’I—, una cosa es la compasión teórica y otra ponernos en una situación difícil. —Tengo una esmeralda, puedo hacer lo que quiera con ella—protesta la chica— ¿Cómo se dice ‘entrad, esto corre de mi cuenta’? —‘Foutez le camp, espèce de salauds’—dice Lorro mirando al cielo mientras Em lo repite con candor. —Avec plaisir—contestaron los clochards y se sentaron a la mesa. Se ve que no eran souches-souches y no entendían algunas sutilezas del idioma. No obstante, solo pidieron recortes de pan de molde para mojar en las coquilles vacías. —Nos llamamos Geder y Gedep, nous sommes en attendant Gedet, ¿de qué se hablaba? —Aquí, Michel, había hecho una pregunta difícil: teníamos que elegir entre la ciudad y el campo. —Es fácil. A la guerre comme a la guerre. En París siempre encontramos algunas migas en los envoltorios de las magdalenas y en el campo puedes birlarles algunas bellotas a los semovientes. —Bueno, se trataba más bien de contraponer fatalmente la falsa urbanidad y lo montaraz auténtico. —Vale, también es fácil, los primeros nos temen, los segundos nos desprecian. Nos gustan igual los tomates podridos de Carrefour que los cardos tiernos de la Aubergne. Por cierto, que se ve que Uds. tampoco van sobrados, han chupando a fondo las conchas. —Pas de saloperies —gritó la madama desde el mostrador.
  • Furor

    Publicado el 24.01.14

    ––¿Qué está haciendo don Enry? ––preguntó el mago con cataratas (¿no les habíamos contado? Huich) ––Pues, lo que gritó la madame. Chupándole la concha a la sirena. ––¿Debajo de la mesa? –– ¿Cómo no? ¿Sino para qué sirve una mesa? La gente de la provincia sí es cosa seria, ola. ––Cansón, Lorro alzado. Me dijeron que te iban a dejar conmigo por unos días y nunca te volvieron a recuperar... ¿Y yo me encargo de extraerle la esmeralda del ombligo? ––Oui, mais avec des bonnes manières. ––exigió la madama y dirigiéndose a los clochards metèques: –– ¿Los nuevos comensales vestidos con el último grito de la moda seguramente, no son los acompañantes de Godot, el que reservó la mesa del fondo? ––"Chepas".––respondieron G&G––¿...?––Je-ne-sais-pas. ––tradujo Emm con su corazón gigante.––: Cada vez el oral se aleja del escrito, como el árabe. Ils font chier les arabes alors qu’ils vont finir par parler comme eux. ––Tan raro si Godot suele venir con un par de harapientos como ellos. ––Ici, c'est pas le resto du coeur ! ––se indignó Turdy. ––La madama le sirvió 40cl. de ron y quiso también meter la cucharada al tema del campo y la ciudad, pues uno no puede atravesar la existencia sin haberse interesado en ello: ––Caín y Abel, Levin y Wronsky, han sido las figuras que me desvelan desde que tengo memoria. Lograr que se reconcilien no es fácil, es más o menos como conseguir moler el agua y raspar el viento. No hay progreso sin tumbar árboles pero cada vez que tumbamos perdemos algo de nuestra humanidad, ¿no? O no me explico porqué en la ciudad vivimos en casas tan chicas, deprimidos y hacinados como gallinas. En cambio el campo, ¡el campo! A pesar de las chicharras e incomodidades varias, es ahí donde me siento de verdad humana. ––suspiró, se sonó los mocos y prosiguió:––Cambiando de geografía, en la tierra del villegas hay esta paradoja: la guerra, que tanto mal a hecho, como todas, ha protegido la naturaleza de las invasiones de las multinacionales y de los villegueros mismos…
  • VV.AA.

    Publicado el 24.01.14

    —Cambiar el orden de las cosas es la misión que tenemos los artistas—le dice Enry a Em en un momento de reposo. —Parece demasiado ambicioso, chéri, no te pares ahora. —Hagamos el amor encima de la mesa y que nuestros amigos se oculten debajo para comer—propone el bohemio. —No creo que madame se avenga. —Ella sufre también la tensión entre contrarios. Debe atreverse a romper las incoherencias del alma humana. Después de algunas explicaciones, el grupo se aviene al cambio. Los de arriba piden más comida y se acomodan en el suelo. La pareja se hace un ovillo sobre la tabla usando al principio el mantel para taparse, pues no conviene introducir novedades de forma demasiado brusca. L'amour, oh, la, la, a la vista de todos. Los bobós y las babás creen que es una performance y atienden extasiados. La madama se enfurece al principio, pero acaba por preguntarse si no será bueno para el negocio. —Lo ves, tonto, no hemos subvertido ningún orden inamovible, todo se digiere en estos tiempos. —Espera un poco y verás y dame mientras tanto el fondo de tu ombligo consagrado. —¿Es todo lo abajo que puedes llegar? —Las profundidades por entero deben ser exploradas. Pero reconozco que el borde de la mesa me está dislocando las rodillas. —Hay soluciones para todo, mi poco sufrido muchacho. Déjame que me mueva—. Los codos de la sirena se afianzan en la mesa y la cola se tiende hacia el suelo mientras su cintura se dobla dulcemente para ofrecer sin impedimentos su ... (para más detalle véase la postura 217 del Kamasutra). Pero cuando Enry acerca su Torre de Marfil a donde el ángulo se aviva, se produce la prevista conmoción en la sala. —On peut pas permettre! Arrêtez-vous! C'est dégoûtant! ¡No se puede comer a escondidas!. ¡Este es un sitio decente!. En un abrir y cerrar de ojos llegó la gendarmerie y se llevó a los comensales a la Prefectura por escándalo público. Los amantes, sonrientes, les prometieron: —Tranquilos. Enseguida vamos a pagar la fianza. No hay mal que por bien no venga.
  • Furor

    Publicado el 27.01.14

    Y la vida es una cucharada de miel y dos de hiel. Cuando tenía dos años supe que Dios no existía y, por lo tanto, que la vida no tenía sentido. Sin embargo, tozudo que soy, me empeñé en construir un plan basado en el cambio. No, Emmy, no soy político. Mi plan está erigido en siete puntos con los que pretendo desligar lo que ha sido ligado por la tradición, y acercar lo que ha estado tradicionalmente desligado y separado. La idea, hablando en cristiano, es poner el contenido de los siete puntos patas arribas, a veces mezclándolos y otras veces desbaratándolos. Estos son: 1. La anatomía y la fisiología del cuerpo humano y de las criaturas porque de que las hay las hay. 2. Las vestimentas. 3. La comida. 4. La bebida y la embriaguez. 5. El sexo (ejem, ejem). 6. La muerte. 7. Los excrementos. ––Em no estaba de humor para escuchar eso que era como si le estuvieran contando la historia de su propia vida. Y hubiera podido pensar más porque más que malgeniada, estaba zurumbática. Si había algo que detestaba era el coitus interruptus. ––Tranquila––le habló un gendarme experto en psicología criminal. No los apresamos, los recogimos que es diferente. Vamos a una parranda de la gendarmerie en donde recaudamos fondos para nosotros cada año. Nos disfrazamos y recorremos las calles de París buscando gente como Uds. con el espíritu de la antigüedad en los genes, época en que no había diferencia entre lo privado y lo público. ––Em tampoco le respondió al poli y se quedó mirando por la ventana del coche. Vio un becerro coloreado empujado por una multitud festiva. "Es el más gordo de la camada", escuchó decir. También vio varios hombres con las narices ensangrentadas pero felices, se acaban de golpear entre todos pero para ellos era un juego. Eran los precursores de los payasos. Cuando llegaron al edificio de la gendarmerie vio muchos bobos, babás, cuchi-barbies y monstruosas lobeznas, muy amables y con el hígado generoso. Había además músicos que sabían qué era un trombón.
  • VV.AA.

    Publicado el 27.01.14

    Dieron la vuelta a la manzana. "París es una fiesta" —pensó Em. Seguía callada. El gendarme Flick no consiguió sacarle ni una palabra. Se había disfrazado durante el trayecto de Marcel Marceau para hacerla reír. Figuraba que también estaba detenido y se esforzaba en quitarse unas esposas imaginarias. Gi se impacientaba al recordar que él había tenido las manos atadas no hacía mucho. Pararon en Raspail para que subieran quince chicas de vida alegre. —¿Qué mal hacían? —preguntó Enry. —Hemos prohibido la prostitución para darle más interés. El ministerio de la Santé había detectado un descenso en los ingresos de los macró y por ende en el turismo sexual. Las chicas se hicieron sitio a caderazos y, en cuanto estuvieron aposentadas, se metieron con el artista. —Qué mono. ¿Cuál es tu meta en la vida, cariño? Enry les repitió el septálogo sin hacerse de rogar. —Solo desentona la muerte. Todo lo demás está bien. La mort ne paie pas. —Es el crimen el que no paga—dijo Flick por señas. —Nosotras nos entendemos, don Marcel—cuatro de ellas se parecían a Schiaffino, Girardot, Morgan y Darrieux, una a cada una, claro. Em seguía mirando por la ventanilla. —No puede ser que eso que pasa a toda velocidad ahí afuera sea la vida. Irracional, alocado, sin sentido. ¿O soy yo la que no acabo de entender el significado profundo? En un teatro de Pigalle ponían "No man's land" de Pinter. —¿Qué ha sido del French Can-Can? —preguntó el Lorro, aprovechando la ocasión para sentarse, con la excusa de mirar él también, en la piernas de una chica que se parecía a Fanny Ardant. Flick juntó las puntas de los cinco de dedos de la mano derecha y la movió arriba y abajo. Habían vuelto otra vez a la puerta de la comisaría y Flock, el chofer, paró el furgón. —Es la ruptura—dijo. Nadie sabía de qué hablaba. —Por ejemplo, el problema de su lista, M. Muguet, es la discontinuidad. Los espacios vacíos entre conceptos que por sí mismos pueden tener interés o no. —Explíquese mejor. —No puedo, ya hemos llegado.
  • Furor

    Publicado el 28.01.14

    ––¿Y no vamos a recoger a Juliette Binoche? ––preguntó Lorro––: la última vez que la vi hacía de Camille Claudel para Bruno Dumont. Qué tipo, no es muy conocido al igual que Robert Guédiguian, pero sus trabajos son muy buenos. También quisiera ver a Ariane Ascaride, Mr. Flick. ––El problema Lorro es que ya llegamos, por dios... Mmm... (Para explicarle al animalito lo mejor es que le hable de comida). Imagínate que tienes la mezcla necesaria para poner a calentar un caldo de costilla. Esa mezcla es el septálogo. Lo que sobra, es decir, los huesos, son los espacios vacíos. Pero uno los huesos los puede echar en un futuro caldo, ya que le dan mucho sabor. Nada se bota. Es la economía perfecta. ––Disculpe, Mr. Marcel. ––interrumpió Muguet––: Háblele mejor al Lorro de narrativa. Verá que en respuesta le saldrá con unas citas célebres de la mejor cosecha. Lorro, si pudieras escribir una novela no podrías meter el septálogo sino incluyes los ripios. Es imposible. De lo contrario estarías haciendo un poema o un cuento. Precisamente lo interesante de las novelas es ese curioso matrimonio entre lo que sobra y lo que no. Por ejemplo, y que Control F me colabore, en el caso de Moby Dick (y si se menciona tanto es porque a lo mejor se desconoce una mejor obra), lo importante, el encuentro decisivo del capitán con la ballena dura un poco más que 2000 palabras y, sin embargo, la novela tiene lo que tiene el Cde, incluso más. ––Paren el metatexto y decídanse––protestó Em––: ¿seguimos dando una vuelta por París a ver si le ganamos a Woody Allen o nos metemos en la gendarmerie antes de que nos agarre una neumonía, ya que hablamos de muerte? ¿Deseamos una noche donde la muerte, el peligro, el Paris salvaje sea vecino de la risa, de la comilona, la bebiza, la licencia y el sexo, o queremos un techo confortable donde esperamos pasivamente la muerte como un fin irremediable? ––Ay, la juventud––dijo Gi––: Les falta sufrir antes de preferir sabiamente lo segundo.
  • VV.AA.

    Publicado el 28.01.14

    —Perdón—se excusó Flock—yo quería decir lo que falta, no lo que sobra. Y no como un defecto —como un problema, eso sí—. Más bien como un hoyo que alguien debería rellenar, si le apetece. Pero no de cualquier manera (nada de interpretaciones libres, por favor) y ni siquiera con un contenido concreto, incluso dejándolo vacío para siempre, que en algunos casos puede ser lo mejor. Que no presuponga indiferencia en los que se asoman al abîme es la única condición. La idea era ver la cosa como un queso de agujeros, como aquellas galletas sin centro del mudo, por seguir con la gastronomía, donde los huecos son nítidos y se recortan sin ambigüedad. ¿Cómo decirlo? Una nada rígida. —Ud., don Flock, conduce el celular mejor que se explica — dice una chica que se parece a Massari y que ha subido con la que se parece a Binoche. En el fondo del vehículo policial hay unas docenas de periódicos. Se ponen para evitar manchar de sangre el piso cuando hay que soltar algunos cachiporrazos para calmar al pasaje. —No me puedo creer que sea Ud. tan bruto, M. Flick—se sobrecoge Em. —Es una tradición. Hay que respetarla—se encoge de hombros el gendarme-mimo haciendo círculos con la mano volviendo la palma hacía su pecho. En la sección de deportes de La Voix de Oyonnax hay un artículo de Nicos Daumais en parte emborronado por goteo de viejas heridas y otros fluidos. Se titulaba "Por allá resopla": "Moby Dick es el libro que le hubiera gustado escribir a Faulky. Toma, y a mí. No hay problema en elegirlo como el mejor. Porque sin decisiones en caliente no hay Littré (don É... [ilegible]-Rature. Pero eso es fácil. Ahora, hay que escoger un capítulo: el XXXII, Cetología, porque a una taxonomía científica es a lo más alto que se puede llegar en un libro de aventuras. Que nadie se... [ilegible]...aja en lo esperable. Y dentro del capítulo, una frase: "...penem intrantem feminam mammis lactantem". Y faltaría encontrar un punto y coma, como aquél famoso. Pero este crítico llega hasta donde llega".
  • VV.AA.

    Publicado el 29.01.14

    —Sacré nom d'une pipe! Qué razón tiene Ud. Las tejas y los tubos. No sé cómo no lo había pensado antes —cayó en la cuenta Enry. Estaban delante del Paume-Pis-Doux y pararon para hacer lo cual en la toilette a petición de Gi. —Vamos por la tercera vuelta al arrondissement. ¿No aguanta más? —dijo Flick batiendo el puño como en un tembleque. —Son los pissenlit—quiso aclarar el mago. —No eran pissenlits. Eran salsifis, yo chupé los rabos—corrigió uno de los clochards —Pronto se los comerán por la raíz si siguen aguantándose—metió baza la señora de los lavabos sin levantar la vista del Paris-Match—. Son 3 francos anciennes. Por cabeza—. No tenían y Em le tuvo que dar la esmeralda que no se había gastado en el bistró. Las chicas, como es natural, entraron todas juntas y se dieron colorete con los pompones. Los caballeros, de uno en uno, a pesar de que había cabinas para todos. Enry salió el primero y pegó la hebra con la encargada. —¿Cómo se llama? —Madame Balsaqueue. Les voy a dar unos vales para que vengan a hacer pis durante 10 años. Por compensar la esmeralda, espero que sea auténtica. —¿No ha oído hablar de las esmeraldas de Wells? —¿Son famosas? —No, creo que solo las conocen algunos "medievistes" desocupados. Yo me acabo de enterar. —Para ser de aquí, mesié, le faltan unos pocos graves. —C'est pas grave. C'est pour rigoler. Dígame, si lleva muchos años aquí entenderá Ud. de tejas y tubos. —Algo sé. ¿Por qué? —Estoy buscando algo y presiento que podría ser un techo para guarecerse y unas docenas de cañerías para conducir el agua de los manantiales. —Pierre! Viens-ici! ¡Que tenemos otro galimatías! Pedro-por su-casa vino en pantoufles, camiseta de imperio con agujeros, sin afeitar y con un Gaulois apagado en la boca. —¿Qué quieres ahora, mujer? —El señor busca tejas y tuberías. —Son 500 francs en Rochechouart. Más 10 % de comisión. —¿No llega con la esmeralda del pis? — Le service n'est pas compris. —Tant pis. C'est pire que j'y pensée. —Todo lo que vale, cuesta.
  • Furor

    Publicado el 30.01.14

    Aquí nos tomamos nuestro tiempo, con hielo o sin hielo y así la RAE diga “güisqui” y todo el mundo le lleve la contraria. Tuvieron que pasar 369 párrafos para descubrir uno de los hilos conductores de Ariadna y del Cetro de Esmeraldas Alternativo, con todos los derechos reservados y con su propia cuenta en Ginebra para que después ningún chistoso venga a vaciárnosla. Que no nos suceda como a Miró cuya obra pertenece al reino de Portugal y este se la quiere vender a cualquier HP (sigl. "Honorable Persona"). Para resumir, don Enry acaba de poner la valiosa esmeralda para pagar un baño público cuando la hubiera debido gastar en techos y cañerías. ¿Para quién? Para su familia que es nada más y nada menos que los electresianos. ¿Sí se acuerdan? Los (pocos) sobrevivientes del diluvio sobre el diluvio provocado vilmente por Ezquizonofante. Una ayuda humanitaria se impone, es menester comenzar a construir la utopía mitocondrial, se dijo Enry. En esas salió Em seguida por Binoche y el resto del elenco de las excelentes actrices y gamines también excelentes a su modo y le corearon: ––Salgamos de aquí, por fis, para seguir el recorrido. Nos falta también la Dés-faïence. Tubos, techos, lozas y dados para nosotras. ––Mme Cola-de-balsa (¿para qué una balsa? Paris fluctuat nec mergitur. ¿Y por qué una cola? Porque cuando Gargantua vio a Paris la inundó con su cola) le dio un ataque de risa. Acababa de ver un scoop en el Paris-Match, luego se compuso, los miró a todos gravemente y expresó: ––Oh, par la barbe de Saint François, ces p…tains de touristes. A cause de vous la ville devient un musée, non, pire encore, ça devient Disneyland. Un jour monsieur Enry, l’écrivain pas connu, devra se déguiser en Montaigne ou Rabelais pour que la foule lui prenne des photos et pour qu’il puisse remplir son frigo. C’est dégueulasse ! ––Vámonos que esta señora no habla inglés. ––dijo Em. Hace unas horas se le veía muy solidaria pero ahora que había encontrado amigas, estaba insoportable.
  • VV.AA.

    Publicado el 30.01.14

    —La pétasse, la grognasse!—refunfuñó Em sin que la oyera la destinataria de los denuestos. Había aprendido las palabras viendo "Entre les murs" en VO. —Sra. Cola-de- balsa, casi todos somos turistas en este grupo que ha venido a desaguar en su reino de porcelanas desfallecidas. París bien vale una esmeralda. No se quejará de la pourboire. —Me quejo de que no entendéis el idioma. Yo no me llamo así. Mi nombre es Balle-sac. —Ah, Saco-de-pelotas. Es lo que pasa por no escribir como se pronuncia. —Ces connards étrangers m'emmerdent—renunció a seguir la conversación la ciudadana de la república. Tocaba subirse otra vez al furgón y seguir el camino. Pero se quedaron todos mirándose unos a otros en la acera. No podían entrar en el coche, igual que en aquella película en la que no podían salir. —¿Qué os pasa?—preguntó Lorro e intentó moverse, pero tenía una pata metida en los adoquines. Gdt y Gdr dijeron: "Esperamos a Gdt". —Gedet no vendrá nunca, idiotas, y yo me he roto una uña con la mierda del macadam. —Creo que es la primera vez que dejamos una esmeralda en manos que no la merecen —sugirió Gi. —Pues anda que no han salido impresentables en esta historia. —No hables muy alto. Es verdad, la hemos perdido, ya solo quedan 8. —Y encima no hemos conseguido el material de obra.—se quejó Enry. Se refrescaron la nuca en las fuentes de la plazoleta. —¿Es ese el leitmotiv? ¿Perderéis vuestras joyas una a una hasta que no quede ninguna y todo terminará?—preguntó cariacontecida Ledoyen que se había incorporado al pasar por Denfer-Rochereau. Se sentaron en el pretil y los polis trajeron casse-croûtes que le compraron a un vendedor ambulante que se parecía a Horacio Oliveira. —¿De qué son? —De metafísica. —No sé si me sienta bien. ¿Hay de chontaduro?—Pas de permis d'importation. —Dommage. Ya cenaré luego. —Necesitamos una crisis, como las que teníamos antes. —Yo las odio. —¿Quién demonios dice cada cosa? No hay quien se aclare así. —¿Desde cuándo importa eso? Hay que ahorrar Cygnes.
  • Furor

    Publicado el 31.01.14

    ––Hay que ahorrar cisnes porque el rey los manda a cocinar para las fiestas de la corte. Los clochards les dan casse-croûtes a los del Bosque de Vincennes y una vez estos engordan se los venden al rey. La última vez Guedet quedó de traérselos y regresar con la plata pero nada que vuelve. ––¿Quién dijo eso? Carajo, desde que se habla de espacios vacíos se han entusiasmado con las hors-diègese, hors-texte, hors-champ para el cine. Cierto que el arte de adornar el entorno del vacío como las vasijas antiguas o el interior de una cueva prehistórica es lo primero que deben hacer los artistas. Pero no todo es hoyo negro, materia negra, así sea la gran mayoría ¡queremos ver! ¡Somos hijos de Tomás! ––Quien habló fue Pedro-Por-Su-Casa. Él es el que ha estado hablando todo este tiempo. Es algo zumbado, escucha voces y las reproduce. ––Momento––se interrumpió Pedro mismo––: Yo no me llamó así. Je m'appelle Pierre Masson et non pas Pierre-Qui-Passe-Par-Sa-Maison. Personne s'appelle comme ça, merde ! Ecoutez-moi bien si vous voulez passer le TFI ! ––Excuse-moi, Mr.. Je suis vraiment désolé, pardon, pardon, SVP. ––El hombre en pantuflas continuó regañándose y pidiéndose excusas, mientras su mujer (¡Qué pareja! Alguien ha visto Un gars, une fille ? Estos son su versión más ácida), continuaba madreando a los visitantes. Iba a agarrar una pantufla de su marido para lanzárselas cuando vio que el poli-mimo sacó las llaves del furgón, pulsó un botón que hizo sonar el vehículo así: "Cuick cuick", ella se asomó a ver más de cerca las llaves y comprendió que eran imaginarias. Maravillada se le acercó y le imploró que la dejara conducir. El gendarme le respondió: "Sí claro, pas de souci". Y los demás incluyendo Lorro se le rebotaron: "Uy, no, con esa guarra no me subo ni por que tuviéramos que salir espantados de Saint-Denis". Y en esas llegó Isabelle Adjani de "La journée de la jupe" y todos corrieron a saludarla. Tenía un revolver porque acababa de salir de un rodaje sobre la banlieue
  • VV.AA.

    Publicado el 31.01.14

    —Je suis a mort pour le hors-champ—se emocionó Adjani. —Yo prefiero los hors-d'oeuvre, que se hace de día y no hemos desayunado —dijo Lorro. —¿Quién era el maestro de los "fuera de campo"?—La Pelirroja no recoge el calambour de los entremeses, pero el Small Bob, sí: Littérature, arts: morceau accessoire ou superflu.—Sí, en España decimos "morcillas", aunque aplicado al teatro—vino a sentarse con la pandilla el vendedor ambulante.—Hola, ¿cómo se llama? —Tampoco irían mal ahora, no sé por qué le ponen nombre de comida a lo que sobra, es una contradicción insufrible. —En el albergue español me han apodado Letefí porque con lo que aprendí en el bachot no alcanzo a pasarlo. —Cómo se las gastan. —No me diga nada. Están empeñados en que en la península hacemos muchos castillos. —No me puedo creer que el rey se coma los "signes". —¿Pierry Mason? Naturalmente, Ud. es albañil, justo lo que necesitaba para levantar mi obra. —Cruzáis las conversaciones y es muy difícil seguiros —se lamenta alguien con timidez. —Ya tenemos un detective. Mire, escribe en los hebdos. —Así es la vida, un pimpampum. Todos hablan a la vez y nadie escucha. —Creo que Lubistch, pero no me haga mucho caso. —Lo que pasa es que estáis imitando a Faulky y no os llega la camisa al cuerpo. —Otra vez metiéndose con los españoles, los diálogos de sordos, esa me la sé. Pues que se sepa que el tío más autista del mundo era Hamlet.—No querrá que nos pongamos a hacer descripciones de paisajes como en el XIX. —Más bien a don Samuel. —¿Nuestro padre?—Quijano y Panza conversaban. —Antonioni, todo debía de pasar detrás de la cámara porque yo no me enteraba de nada. Letefí sirvió churros y chocolate caliente. No hay nada igual cuando el ánimo decae de madrugada. Cela s'apelle l'Aurore. Y las chicas se pusieron a cantar los versos inmortales: "Cuando creo que te veo/cruzas la pared/haces chas y apareces a mi lado./Quiero ir tras de ti, pobrecito de mí/No te puedo atrapar". —¿De qué hablan?—De los vacíos rigurosos. —Ah.
  • Pecador RIP

    Publicado el 03.02.14

    Esa noche estaban Lorro, Balsaqueue, Flick, Paume-Pis-Doux (amante de la Tour d'Ivoire), Montaigne, Pedro Pantuflas (el carpintero), Schiaffino, Girardot, Morgan, Darrieux, Adjani, Binoche, unos clochards que se la pasaban brindando por una memoria ausente, Emmy, Enry y Gy. Creo que también Faulky quien había aparecido envuelto en un huracán ruidoso, furioso y de la talla de su físico mas no de su obra (sino hubiera acabado con Paris). Aquella noche fue para mí como un potrero: llena de lagunas y de cagadas. Pero puedo asegurar que Schiaffy, Giry, Morgy, Darry, Adjy y Biny no hablaron porque todas le estaban comprando morcillas al vendedor ambulante que, por cierto, también estaba ahí… Es que era un enano barbudo con unas verrugas que se le comían las cejas. Mi Control-F interno está “parametrado” con cierta idea de la belleza, lo siento. Tampoco pudo haber sido él, pues no hablaba. Solo anotaba en un cuadernito esto: 1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1 morcillas, que parecía un cementerio de combatientes y se los mostraba a su clientela para cobrarle, supongo. ¿O para asustar? Mme y Mr. Pantuflas no pudieron decir gran cosa porque en ese momento se le resbaló a la señora la esmeralda, asustada, apenas escuchó que alguien le gritaba desde arriba y como dicta la ley: “Attention, il y a la merde qui tombe”. Es lógico porque todavía no tenemos ni los baños turcos donde las mujeres se sientan corriendo el riesgo de caerse al hoyo (¿o al hors-champ? ya ni sé). Entonces la pareja estaba ocupada buscando la preciosa piedra made in Colombia, tal vez. Flick era mimo al punto que parecía profesional. Si habló nadie pudo darse cuenta. Paumepy y TdI estaban jalándole al frenchkiss. Em, Enry y Gy estaban cavilando si algún día se les ocurriría hacer un auberge espagnol con ménage-à-trois, histoire de darle un toque europeo a la convivencia. Y tampoco pude ser yo que no estaba en el pretil esa noche. Me fui para donde mi cuñada que estaba sola. A mí me contó Guedet todo eso, se los juro.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.02.14

    —Antes morir que pecar—dijo Flock. Había estado esa semana en un workshop sobre Sta. María Goretti—, estáis todos detenidos. —¿De qué se nos acusa? —clamaron los inculpados. —Exceso de equipaje. —Pero si no llevamos nada. Aparte del carrito vacío del vendedor y lo vamos a tirar al Sena. —Las bártulos son un estado mental, la noche está sobrecargada. —Ud. ha colaborado como el que más. —Yo soy la ley. —Ud. es Flock el flic, un buen tipo que nos ha paseado por la Ville Lumière en su divertida tartana. Nos caía bien. No lo estropee ahora. —Al alba se convierte en Hyde—recordó Flick en ese momento. Se estiró los párpados inferiores y contrajo la boca para decirlo. Con la otra mano se despeinaba el tupé. Todos lo entendieron. —Tú también estás arrestado, por bromear sobre lo más sagrado. —¿Qué es lo más sagrado? —corearon todos porque intuyeron que la insinuación les ofrecía una salida. —Dar tu cuerpo al martirio si atacan tu pureza. —Aquí todos somos adultos y hacemos lo que queremos con nuestros bodis y nuestras almitas de porcelana, siempre que el Palais de Justice no se ponga pesado y haya que escampar por los albañales. No hay ningún niño para que se lo tome así. —Todos sois como críos y os estáis pervirtiendo unos a otros en medio de la noche. —"Si no sois como estos pequeños nunca entraréis en el reino de los cielos"—adujeron los más exegetas. —¡Profanación! —hubiera dicho el P. Burgos, si estuviera aquí. —¡Profanación!—repitió Mr. Hyde. Se ve que había estudiado en el seminario de Covarrubias con nuestro inquisidor favorito. O era su transliteración rediviva. —¿Qué significa tristelaración?—preguntó Valçak. Solo leía el PM. —Cualquiera sabe. Lo cierto es que cuando se reúne a todo el personal en el salón es que se va a descubrir al asesino. —Faltan muchos que deberían estar aquí. —No hay forma de convocarlos si Control-F no se baja del burro de la belleza. Casi todos eran feos de cojones. Seguían charlando, palabras, palabras, palabras que no significaban nada.
  • Furor

    Publicado el 04.02.14

    Los fiesteros empujaban el carrito sanduchero para tirarlo al Sena antes de ser de nuevo esposados. Flick recogió un pedazo de periódico que había caído al suelo y lo leyó. Sus reos su movían como caracolito escalando el monte Fuji, parsimoniosos contemplando el espectáculo que propone Paris al despuntar el alba: grupos de chicas riéndose a carcajadas, agarradas todas de los codos con las más borrachas en el centro para caminar cuidándose de caer en el hueco del metro, sin que ninguna se suelte; un cortejo del PSG y otro de Les Bleues del rugby cantándole a sus respectivos equipos pero también alternando con cantos como el sonado: “Les partouzes dans les bois, on aime bien, on aime bien” o el infantil: “Erre I erre O el paseo se acabó. Las gallinas se volaron y el chofer se las comió”; borrachines amenazando a la gente con botellas. Si les dicen: “Pas de violence, mon frère”, ellos responden: “J’suis pas ton frère”. Otros gritan a los espíritus de las voces, o al ruido que escuchan en la banda sonora de sus molleras y que no logran identificar. En general solo están, como dice el poeta, en paz con el mundo y en guerra con sus vísceras. Flick levantó la mirada y les increpó a sus reos: “¡moveos, rácanos!”. Lorro amante de las citas replicó: “Si tenía que pecar para escuchar esta verdad dolorosa como todas las verdades: “Dar tu cuerpo al martirio si atacan tu pureza”, bienaventurado es Ud con su látigo y bienaventurado yo que lo recibe. Dostoiesvsky habla de dolor así: "El verdadero, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor". Flick, el grave no respondió. Encontró un fait divers y reflexionó: “Solo tenemos derecho a los dones divinos a través del dolor. No por nada Jesucristo, que se las sabía de primera mano, se empecinó tanto en que lo crucificaran. Es la única manera de acceder a la divinidad que tenemos los hombres”.
  • VV.AA.

    Publicado el 04.02.14

    —Sí, sí—dice Fouché—, vais a conocer las delicias del tormento. Habrá para todos. El jefe de policía había bajado a ver el resultado de la redada debido a la cantidad y calidad de los trincados. Todos los crápulas de París estaban allí, además de nuestro grupo de amigos, el elenco cinematográfico femenino al completo, la parejita de los lavabos y el vendedor ambulante. Pero en la Bastilla había overbooking. —No me queda nada con humedades insalubres y cucarachas hambrientas—advirtió el condestable de la prisión. —Mire a ver si tiene algo con lecho de paja y grilletes de fierro. —No, este fin de semana es muy malo, ha venido un batallón de desertores de las guerras napoleónicas para comparar la estancia con la estepa rusa. Lo único que puedo hacer es darles un pase para el castillo de If a una mitad y para la torre de Nesle a la otra.—Por nosotros no se preocupe, nos arreglamos con cualquier cosa—aseguraron los detenidos. —Los dos sitios incluyen un saco de arpillera por cabeza. —Es que no nos viene bien mojarnos. Tenemos reuma. —Aquí hay mucho melindre—gritó Fouché —, venga, los sacos. Y vamos a Nesle, que el Carromato de Grand Vitesse para If no sale hasta mañana. —No vamos a caber, así tirando por lo bajo somos unos 300. —Cupieron 50.003 en el chonta, así que no me pongáis pegas ahora. —Con tanto traslado no sé cuando van a empezar las torturas —se quejó un flâneur que estaba como una cuba y le iba la marcha sado-maso. Por el camino hicieron una carrera de sacos. El masoca se cayó al estanque de los jardines de Luxemburgo. —Masoca a saco —se reían todos. Y se metieron también. Era mediodía y los niños que botan barquitos en las aguas de la famosa alberca protestaron vehementemente. Fouché corría de un lado para otro. —¡Habéis equivocado el camino! ¡Todos fuera! —Pues no, déjenos porque es la piscina probática. Estamos purificados, ya somos como niños. Por fin. Vamos, don Fuch, métase, no sea cafard. Y se metió, sí señor. Aunque le dolían las homonimias. Así pasó.
  • Furor

    Publicado el 05.02.14

    Geder agarró un barquito, se fabricó un cuerno y se lo pasó a Gedep que habló a todos: ––El castillo de If y la torre de Nesle. Donde permaneció estoicamente el conde Monte-Cristo. Y donde tenían lugar las noches de concupiscencia de una reina con sus amantes antes de que estos fueran lanzados al Sena en sacos cosidos como los que portan alegremente los más o menos 300 trincados que somos. De acuerdo al ensayo El arte de ser feliz, de Arthur Schopenhauer (ed. Points, Febrero del 1033), en dicho arte, que viene a ser el de sufrir lo menos posible, hay que encontrar el punto medio entre el estoicismo (privarse de gustos) y el maquiavelismo (ser feliz pasando por encima de otros). Metafóricamente hablando, el conde de Monte-Cristo no más salió de If agarró para Nesle. Pese a esto inspiraría al discípulo de don Arthur, don Nietzsche, para su idea del superhombre. Pero esto merece ser contado en otra ocasión. Lo que nos interesa aquí, si acaso queremos salvarnos de la crueldad, es encontrar el punto medio entre Nesle e If. Pero como no existe, les voy a contar una historia. Érase una vez un combate periódico, como el anochecer y el amanecer, en el que los protagonistas eran Horus y Seth. En una de las batallas, el ojo de Horus fue arrancado, pero Seth, al ser vencido, tuvo que devolvérselo. No obstante, Horus impaciente se había puesto uno que había encontrado en algún matadero. Cuando su ojo vio esto se puso furibundo. Le dijo: "Qué cabrón eres, tío. En otro mito tú me recoges, me purificas en el Luxembourg y me pones en mi lugar. Aquí me reemplazas con lo primero que encuentras”. Y Horus, que no se vino con delicadezas, lo convirtió en una serpiente para que lo defendiera de sus enemigos. El ojo derramó lágrimas (“rémyt”) y de ellas nacieron los hombres (“rémet”). ––¿Cómo que no hay punto medio? ¿Qué pasó con los saufs-conduit de Pimpinela para librarse de Fouché? ––Se los dimos a los niños para que se hicieran otros barquitos de papel en compensación. Pobrecitos.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.02.14

    Uno de los niños debía ser algo rebelde porque en lugar de hacer un barquito, leyó lo que ponía en el salvoconducto: "La felicidad está muchas veces en mantener una triste constancia" —Señor, ¿puede explicarme lo que significa?—le tiró de las sayas a Gi. —Mocoso, no seas impertinente, que esto es cosa de mayores. —¿Cuántas frases como esta se perderán cuando la tinta se corra por el agua? —No importa, pequeño pedante, el destino de los hombres es reinventarlo todo en cada generación. Afortunadamente, no tienen memoria, porque recordar es la tortura más sutil. —¿Qué es la constancia? ¿Y por qué tiene que ser triste? —Tú, ¿a qué colegio vas? —No voy. Tengo una tortuga en casa que me cuenta historias como la del ojo artificial. Muy bella, por cierto, los hombres son las lágrimas del ojo despechado de un dios. Sin olvidar que, al parecer, la escribieron gracias a las palabras que se parecían. Uds. hacen eso en ocasiones, pero no les sale tan bien. Gi tuvo un ataque de melancolía al rememorar al viejo amigo OdC, del que no tenía noticias hace mucho y ni siquiera sabía dónde se perdió. —¿Por qué lloras? —La memoria, ya te lo he dicho. —Pero si la perdemos no somos nada, lo he leído por ahí. —¿No serás tú el del hilo y el carrete? (esta vez, ni Control-F) —No, pero podemos jugar a eso si quieres. —Los hombres no juegan, palabrero. —Ya, y os habéis tirado todos al estanque metidos en sacos para reivindicar los derechos humanos. —No puedes entenderlo. —Eh, déjame que te lo explique—se metió Lorro en la conversación—, la tela se pega al cuerpo de las chicas y produce un efecto admirable. —¿Es eso la triste constancia? —insistió el impúbero recalcitrante. —No tiene nada de triste. Y es menos constante de lo que debería. Pero mola. Malgré-eux, Fouché había escuchado la conversación y supo las penalidades que tenía que aplicar. —Stra. Anna Karina (agregada en Gay-Lussac): ¿recuerda cuando estaba enamorada de Jean-Luc? —Hijo de puta. —Mago, ¿cuál es el conjuro del éxito?—Cabrón.
  • Furor

    Publicado el 06.02.14

    El niño sabe que Fouché aplica la famosa “guillotina seca”. ––¿Qué es la guillotina seca? ––Se nota que Ud. no pasó el BAC señor mago. ––Sucede que yo escogí la filière S con spécialité en al-chimie. A los científicos no nos explican qué es la guillotina seca que de hecho, no tendría por qué estar seca sino mojada, de sangre azul o roja, dependiendo del gobierno. ––Le voy a explicar. La tortura de la guillotina seca se parece a la felicidad (“mantener una triste constancia”), solo que sin mujeres peleando en una piscina de barro o vestidas y mojadas o en playas nudistas. ––¡Qué tortura más espantosa! Prefiero no escuchar más. ––Venga le cuento que lo mejor es enterarse a que lo cojan con los pantalones abajo y sin papel higiénico. La guillotina seca consiste en abandonar al preso solo en un calabozo sin ventana para asomarse. El preso pasa su vida esperando la muerte pero no le llega, no tiene ni para matarse. Con el tiempo descubre que es una tortura seca, sin sangre y muy lenta. Pero Fouché no será necesario en el futuro, téngalo por seguro así esto no me lo pueda decir mi tortuga. Con los progresos de la medicina para impedirte morir y el fin de las cárceles y hospitales no necesitaremos a ese temido hombre. Todo lo vamos a tener en nuestra propia casa, que no se debería llamar ya casa y menos hogar, sino más bien patíbulo personal. Nuestras vidas serán una larga espera de la muerte. ––¿De dónde salió este culicagado diabólico? Esos pensamientos no los tengo ni yo ¡Quítenmelo de encima! ––Lorro le preguntó si ya lo habían contratado para alguna película de terror. Que si algo ensañara en España que últimamente están sacando no pocas del género. Él niño, preocupado porque no entendía la crisis de angustia que subía desde hace un tiempo el vetusto mago, titubeó al responderle a Lorro: ––No, yo quiero una con Karina para tirármela. Aunque Godard no me dejará sino que aparezca de espaldas para que crean que es él. ––Sí. Ni sueñes.––rio Lorro.
  • VV.AA.

    Publicado el 06.02.14

    —Dice la tortuga que el manuscrito pesaba 14 kilos y fue sacado de la prisión envuelto en un impermeable. —No estaría mal plastificar los barquitos de papel. En cuanto se mojan se abren como flores muertas. Devuélvannos nuestros clippers. —No seáis pesados. Algo no encaja. Si tenía una pluma o un lápiz, no es imposible atravesarse el gaznate y regar con sangre la court de récréation. —Cuando tienes un instrumento en las manos la vida vuelve a fluir. —De acuerdo. Nuestras existencias ociosas consisten en hacer navegar los modelos a escala que nuestros papás nos compran y nos montan los domingos por la tarde. —Quizá no sabéis que en el centro del estanque hay una isla del Diablo, un lugar infernal al que mandáis de forma irreflexiva vuestros buques de juguete. Allí naufragan o son abordados por crueles monstruos marinos. —¿Qué dice? —Es una metáfora. Significa que nuestras itinerarios vitales fracasarán si no dominamos el arte de la recta singladura, el buen recalar y el cauto cabotaje. Intrigada, la sirena se plantó en el lugar mencionado de dos coletazos. —Aquí no hay nada, no asusten a los niños, por favor. —Los puros de corazón no pueden verlo. Solo se muestra cuando llega un malvado. —¿Qué tiene de malo la navegación por control remoto? —Eso, que es un oxímoron. No se puede tener control sobre lo que está lejos. —A veces, ni sobre lo que está cerca—dijo Pierre mirando a su mujer. Todos se fueron al punto fatídico cantando "y a des marins". Los niños no se movían de la orilla. Sus madres le habían prohibido mojarse los pies. Pero se morían de curiosidad. El peligro subyuga a las jóvenes cabecitas. Es sabido. A continuación ocurrió que Jacques, el niño hablador, se hizo con el megáfono-cuerno de Geder y sopló con todas sus fuerzas mientras Raphaël intentaba quitárselo. El sonido de la bocina, como si fuera el de las trompetas de Jericó, desencadenó un gran maëlstrom que absorbió a los presque-nautas. El jefe de bomberos se rascó la cabeza cuando se lo contaron.
  • Furor

    Publicado el 08.02.14

    ––¿Adónde se los llevó el maëlstrom junto con la nívea sirena? ––Pues para el port d'Amsterdam ¿adónde más iba a ser? Al niño imprudente que agarró el cuerno se le obligó a recopiar ciento treinta y tres veces el ladrilludo manuscrito para enviar los ejemplares a distintas abadías, incluyendo la de Prior Tomassino, padre creador de la criatura-maremoto (¿El Cde relato de tormentas? “Arreciaba la lluvia”). La de Fulda, y en el College of the Holy Undivided Trinity in the University of Oxford, donde estaban apurados por quemarlo. El bombero se rascó la cabeza porque le daba alergia el casco del walkman con el que escuchaba ––¿estás ready, tortuga? –– http://www.youtube.com/watch?v=j5cD3arf54E, sacada de un poema de Paul Fort… A propósito de Odc, sí, tú, Odc en quien pensamos al mismo tiempo que el noble Gi. Te extrañamos menos que te envidiamos. Tú andas dándote la gran vida en Gomorra con los Georges que entre morir y no morir se decidieron por la guitarra y revivieron a Villon y otros grandes que les hubiera dado igual pasar sin ser vistos. ¿François Cavanna, el dibujante libertario que inspiró a tantos jóvenes del 68 con su Hara-Kiri, estará con Uds.? Nosotros acabamos de quedar de nuevo solos, sin la pureza que nos muestra que en el horizonte no hay nada, que hay que ser firmes como la gelatina y que nos saca a pasear por París solo para ver qué rostro pone al explorar cada calle. Ahora solos, somos una tropilla de ciegos tropezándonos los unos con los otros y depositando nuestras esperanzas en un control remoto. "Desde que la tuve ya sentía nostalgia de ella", se lamentó Enry. "De un momento ocurre y no hay nada que hacer", se acercó Bibliothèque Mitterand, compinche de Pompy y Turdy. Trató de poner su voz más dulce aunque fuera imposible al tener un bosque en su garganta. Iba a explicarle que por una falla en la canalización, se mojó como Gi y se perdieron no se sabe cuántos manuscritos. Pero la pararon. La cosa no estaba para mezclar un duelo con otro.
  • VV.AA.

    Publicado el 09.02.14

    Where have all the flowers gone? No quedó claro a dónde habían ido a parar los barquitos de papel convertidos por maravilla en rosas, tulipanes, magnolias o lirios. Feuilles mortes, páginas de cuadernillo anegadas, arrasadas, borradas por el remolino. Los que fueron los salvoconductos donde un secretario de Fouché, quizá cansado de su trabajo, había copiado en el reverso cosas como los versos del Rubáyiat : "Impotentes piezas de la partida/que Él juega en el tablero de Noches y de Días/aquí y allá nos mueve, nos hace jaque mate,/y luego, uno por uno, al cofre nos envía" —No importa a dónde van los hombres —dijo el jefe de bomberos, leyendo el que se salvó llegando a la orilla—, solo las flores. Nadie del pelotón de salvamento se atrevió a llevarle la contraria. Al mes siguiente se decidían los ascensos a sargento. —Tome, BM, aquí tiene uno. Haga lo que pueda. La Bibliothèque Mitterand lo puso entre buvards y le añadió un código de barras para hacerlo entrar dignamente en el departamento de restauración. —Nos queda mucho trabajo, poneos las katiuskas. Pero la brillantes y acharoladas botas de agua, que tenían un contrato basura, se escondieron en un parterre debajo de la estatua de S. Bonifacio. —¿Qué les pasa? —Han llamado al sindicato y les han dicho que no está claro que haya que salvar las flores antes que a las personas. —Eso ya se ha hecho antes y no sirvió de nada—dijo Ekaterina, portavoz del Comité de Empresa—, durante siglos se han protegido los manuscritos y otros cachivaches sin que nada haya cambiado. Es hora de pensar en la Humanidad. —Eso también se ha intentado, y aquí mismo sin ir más lejos—se aviene a discutir el JdB—. También recordarán al emperador chino y su ministro que quemaron los libros y construyeron la muralla. ¿Qué hemos sacado en limpio? Y no me digan que el turismo. —¿Sería moral tratar de elegir, uno a uno, entre una hoja desgarrada y un hombre moribundo según el mérito de cada cual?—sugiere un bombero que espera subir en el escalafón.
  • Furor

    Publicado el 10.02.14

    ––La última vez que escuché alguien decir "No importa a dónde van los hombres, solo las flores", dijo: "es necesario navegar, no es necesario vivir". Y aparecieron un par de buenaventureños que casi saquean toda Hispania. Llegó un segundo bombero dispuesto a cantarle Si a mí no me ascienden a vos tampoco, o todos en el agua o...Ekaterina, portavoz del Comité e íntima de los miembros del Medef, quienes mueven los hilos en aquel reino, no se metió en la discusión de los empleados públicos porque lo suyo era que las katiuskas funcionaran bien. De modo que en medio del lugar del accidente hubo dos y tal vez más enfrentamientos. Ekaterina le reprochó a las botas de comportarse como rusas en un puesto donde todas las nacionalidades valen por igual sin que ninguna sobresalga. ––Pero, Mme Morizet, no es un asunto individual, es colectivo. La Humanité está en juego, como el periódico epónimo. ––No me vengan con cuentos que ya me las conozco. Lo vuestro es el "vranyo". Pura mentira creativa para entretener a otros, o para promoverse a Uds. Eso la pasan haciendo en Rusia. Entretanto, el segundo bombero que era lector inveterado de Jean Baudrillard, le recordó al primero La séduction, libro que hoy no se encuentra si no en las medias emparamadas de BM y donde uno que otro bouquiniste: ––El secreto de un poema en una hoja y una mujer pura como Emmy no es más que la apariencia. Esta diluye la profundidad y la superficie de las verdades con las que vemos nuestra isla del Diablo interior. Y por ende nos vuelve más ligeros. ”La femme n’est qu’apparence. Et c’est le féminin comme apparence qui fait échec à la profondeur du masculin. Les femmes au lieu de se dresser contre cette formule « injurieuse » feraient bien de se laisser séduire par cette vérité, car là est le secret de leur puissance, qu’elles sont entrain de perdre en dressant la profondeur du féminin contre celle du masculin ». En cuanto al moribundo y la hoja, salvo al primero.
  • VV.AA.

    Publicado el 10.02.14

    —Yo también soy pura apariencia—se destapó el bombero primero—lo reconozco. En realidad, planteaba la disyuntiva para no tener que meterme en el agua mientras discutíamos. Supongo que he perdido todas las posibilidades de llegar a sargento. Me da igual. Es que en cuanto han resuelto Uds. tan deprisa la cuestión me ha dado vergüenza de mi problema puramente teórico. Según decía esto iba rompiendo a cachitos todos los papelajos que llegaban a la orilla con la vana esperanza de salvarse. BM agitaba las manos tratando de arrebatárselos, pero no tenía permiso de la autoridad competente. En estos casos mandan los bomberos. —Esto parece un soneto de Shakespeare— Ras, ras. —¿De qué sirven los versos si no hay Humanidad para leerlos? ¿Quién incendió la biblioteca de Weimar? Un sabio. ¿Cuantos hombres son capaces de leer la segunda parte de Fausto en alemán y entenderlo? ¿Un par de cientos? ¿Son suficientes doscientos empollones para guardar 50.000 incunables? Un entretenimiento fútil y un gasto inútil. Pero la verdadera trampa de mi broma, de la que me arrepiento, es que el problema nunca aparece de forma tan nítida. Nunca ocurre que uno llegue a un acantilado y en un extremo haya un asesino despreciable colgado de una rama y en el otro el último ejemplar sobre la tierra de ... pongan lo que más les guste, y tenga que decidir a quien rescata. No, no funciona así. Hombre, creo recordar que dentro de unos años alguien inventará una bomba que llamarán de neutrones. Es muy ingeniosa porque defenestra a la gente incauta pero conserva sus objetos amados. No tengo noticias fehacientes, aunque lo más probable es que la prohíba la Convención de Ginebra. ¿No hay un cuento de Clarke en el que unos cavernícolas supervivientes de un holocausto encuentran unas latas de celuloide entre la nieve? BM, por favor, ¿podrías traerlo para que aprendamos lo que pensaba el maestro sobre el asunto? Como tantas otras veces en este CdE, el bombero 1º intuía la jugada, pero no acertaba con la portería.
  • Furor

    Publicado el 11.02.14

    ––Paciencia, colega, que a veces se necesita pensar hasta el próximo párrafo (hablaban raro porque eran bretones) para poder responderle cómo debe ser. Yo apenas estaba saboreando lo de la isla del Diablo que no ve la sirena. Además Ud. es flaco y yo gordo y ando en burro. A Sancho hay que esperarlo. Ud. Me planteó el dilema del incendio que Cocteau resolvió así: “Yo salvaría el fuego”. Y Dalí: “Yo las Meninas. El aire que encierra el cuadro de Velázquez es el más puro que podemos encontrar”. A ambos les hicieron la pregunta saliendo del Prado. ¿Será una simple coincidencia que lo que uno ame lo quiera al mismo tiempo quemar, como ocurre en el caso de Burgos del Nombre de la Rosa (ya que hablamos de flores) y del jefe de bomberos de Fahrenheit 451 (temperatura propia para quemar los libros; no doy la información para que cometan crímenes como hacen los noticieros ¡ojo!)? La pregunta es retórica porque estoy convencido. Aunque, si a la de Eco y Bradbury le añadimos Auto de fe de Canetti la cosa se complica. El protagonista de Canetti hubiera seguido acumulando todo lo que tuviera que ver con el pensamiento chino, si no se hubiera enamorado de la que le cuidaba la casa y biblioteca. Por eso, resumiendo la historia burdamente, el erudito terminó uniéndose a la historia universal de los incendios de libros. Aquí la quema se debe a una intoxicación amorosa haciendo metástasis en los preciados libros que el anciano ve al final como monstruos. Se podría afirmar, entonces, que el principal enemigo del papel es el exceso de amor. Y de esto debería ocuparse la civilización. Pero como no lo hace, se necesita un material más resistente, como una tortuga o el disco de oro que mandaron en una sonda espacial. Si un libro no fuera tan frágil la humanidad se vería favorecida, pues así uno no se vería obligado por ética profesional de salvar un moribundo asesino en vez del manuscrito de alguien como Enry, que si bien en el momento no interesa a nadie, de pronto sí en el futuro.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.02.14

    —Pues sí, estamos Ud. y yo, inesperada pero gozosamente, de acuerdo. La fragilidad es el problema. Deberíamos irnos, con algo de pan y vino, a una cantera remota donde labraríamos en perdurables losas de granodiorita plutónica estas palabras que nos salen con sentido sin sentir. —Eh, calma, Ud. se exalta enseguida. —No me corte, por favor, déjeme soñar por un momento con el placer de esculpir en un material noble nuestra conversación. —Estupendo, no lo niego, pero ¿quién paga a los buenos picapedreros que nos han de cortar los bloques augustos? —¿No somos viajeros en el tiempo? Los lectores del futuro. —Me temo que tantos capítulos seguidos están afectando a su sentido de la realidad. —Bájeme a la tierra si quiere, pero Ud. ha hecho la propuesta. La serie encadenada piedra-madera-pápiro-pergamino-papel (antes y después de 1850, alcalino o ácido), y no sigo, es la historia de una degradación. Por no hablar de la de metal-pizarra-vinilo-celuloide-ferromagnéticos-plástico y electróforos. —Este último no lo conocía. —No otra cosa es lo que manejamos ahora mismo, miríadas de partículas de carga negativa, donde no sé si el adjetivo connota, que enloquecerán en cuanto una tormenta solar se salga un poco de madre. —No hay que descartar tan pronto que unos pequeños cataclismos puedan mejorar los resultados. —Ríase de mí. Presiento que Ud. opina lo mismo. —Bueno, no sé, me sorprende este ataque furibundo de ansia de posteridad, cuando, como diría Woody, se sabe que está sobrevalorada. —No se desprecia, pero solo es una añadidura, el chorrillo que el lechero echa después de hacer la medida. —Caramba, algunos tipos se levantarían de su tumba si oyeran eso. —Lo que importa es palpar la materia preciosa con las manos. Ud. lo dijo: el disco de oro. —Algún bestia podría fundirlo para hacerse unos pendientes. —Reconozca que aunque no se conserven las Tablas de la Ley se lo tuvieron que pasar de miedo escribiendo a rayo limpio. —Sí, qué tiempos. Voy a ver si encuentro la de Cecil B
  • Furor

    Publicado el 12.02.14

    ––Nosotros estábamos en nuestras casas cansados por adelantado de los trajines del día. ¿Cuántas veces nos lanzaremos por el tubo hoy? Nos llaman justo cuando nuestras esposas dicen que esta vez no tienen migraña, que lo podemos hacer antes de ir a camellar, y tenemos que venir aquí dizque a atender una urgencia. ¿Qué vemos? ¿Se ha quemado la librería Shakespeare? ¿Atoutlivre? ¿Alguna de la rue des Ecos? ¡No! Una feria de borrachos saltando en sacos, pateándole los barcos a los niños, y auspiciados por el mismísimo Fouché. Dígame si no le da piedra. Aprovechemos el lío que se está armando por las katiuskas y además no demora en llegar la Cgt. ––Esperemos hasta las 8 y 30 que a esa hora abren la cantera. Hay una panadería que queda cerca, donde ofrecen unos maravillosos pancachos (Querrán decir: Cruasanes. La verdad se desconoce la provincia de donde son oriundos el par de colegas). ––Pero ¿no deberíamos quedarnos a ver cómo se resuelve la trama y si algo colaborar en donde nos necesiten? ––En el Cde suele ocurrir. Que se resuelva sola. ––Colega me da vaina esto del sálvese quien pueda, ¿qué tal que la situación se agrave y nosotros dándole a la tarte tatin? ––Pues si se complica t’attends. ¿O es que esa gente nos ayuda con todos nuestros problemas que se agravan porque tenemos que dedicarle demasiado tiempo al miserable empleo de bombero? ––Sí, allons-y, à nos moutons. Pero caminemos rápido. ¿En qué íbamos? Ya, que el material donde dejamos nuestras huellas es algo más. ––Como el dinero. He querido coleccionar billetes donde un anónimo pone grandes versos. Pero siempre me toca usarlos. ––Dicen que esos materiales son testamentarios, sin excepción. Con ellos expresamos nuestra relación con la muerte. La última del septálogo. Esta es blanca e intentamos llenarla de signos, de vida que ponemos en negro. Vaya lucha de antemano perdida. Hasta el sol está contra nuestra. Artaud decía: “Escribo acunándome como una madre loca acuna a su hijo muerto”.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.02.14

    Como en las zarzuelas, el bombero 1º y el bombero 2º se han adelantado al proscenio para mantener el diálogo de humor. Tienen su aparte a una altura intermedia, ni tan altos como la escena ni tan bajos como el foso de la orquesta o la platea. Esta clase de lugares de transición se han perdido en los tiempos modernos. No son público, pero tampoco protagonistas. Son figurantes, comparsas con frase. B1: —Menos mal que aquí Small Bob me lo ha aclarado, porque lo de "ir a por los corderos" me ha hecho un lío, yo que vengo de las provincias territoire occupé del Mariscal Murat. Fíjese el desbarajuste de las acepciones: primero he pensado en "Doux et passif, capable d'une obéissance aveugle" y me he dicho: hombre, lo justo, si mi mujer me pide guerra yo se la doy, siempre que no haya que rescatar a todas las actrices de la Galia chupadas por un torbellino. Lo primero es el deber. Después he pasado a "Compagnon de cellule que la police donne à un détenu, avec mission de provoquer ses confidences et de les rapporter à la justice" que, claro, con tanto apresado como hay aquí me ha hecho pensar en que teníamos que sonsacarles el fondo de sus miserias para montar la acusación y deportarlos a la Guyana. Un susto, porque todos somos culpables y no íbamos a caber en esas islas tan esmirriadas. Menos mal que he caído en "Lourde masse de fer ou de fonte, employée pour le battage des pieux, des pilotis, sur les chantiers de construction" y he captado la idea. Cambia entonces el escenario y el fondal representa una cantera. Un picapedrero graba con maza y cincel una lápida. —¿Para quien es, buen hombre?—le preguntan. —Para nadie, porque ya no es nadie el que lo tendrá en su tumba. —"How absolute the knave is!" ¿Y qué dice el epitafio? —Nada, porque no habla, está escrito. —Está bien, ¿qué se lee? —Depende de quien lo haga, unos interpretarán una cosa, otros otra, porque las palabras solo significan lo que cada cual quiere. Creo que acaban de poner un ejemplo en la anterior escena.
  • Furor

    Publicado el 13.02.14

    De dicha lápida irrumpe un tercer bombero, entre un montón de porcelana rota de la que se servía Gravediggy. Tenía ojeras y se le notaba que había llorado porque en cada mejilla había una línea vertical detenida por el barro, que es de donde vienen los hombres. Su uniforme había estado muy expuesto a la humedad y olía mal. Diggy ni se inmutó. Continuó laburando y en respuesta a las miradas expectantes del par de B, soltó algo: “¿No les digo que era para Nadie? ¿Un don Nadie?” El tercer bombero como quien no habla desde hace tiempo pronunció un “Brr” y otro y otro, hasta que logró decir lo que había venido a decir: “OK, me han descubierto. Seré más lineal. Soy un bombero pero también un narrador. Recientemente se me han planteado dos problemas que me tienen compungido. He tratado de evadirlos esperando que otros respondan por mí y también he intentado maquillar la verdad contando una fatua zarzuela y sin ninguna sazón. Pero lo ocultado tarde o temprano termina por coger uno de todos los ríos del infierno, asomándose en el mundo real con una faz horrorosa. Me ha llegado la hora pues de confesarme a pesar de que al hacerlo no podré evitar ni justificarme ni mostrar mis debilidades como un cordero que deja ver su yugular sin resistirse. No vengo de la Guyana pero soy un inmigrante. Vine a esta ciudad no para ascender sino para hacerme invisible. Con los años fui comprando tantos libros que me cuesta ir a la cocina sin tropezar con ellas. Entre un culpable como yo y los libros me he decidido por ellos. Ahí está el primer dilema, el del papel y el moribundo. Pronto tendré que partir por falta de otros papeles y no podré llevarme tantos libros conmigo. De ahí que no quiera pensar en el asunto. El segundo dilema, el de si es pertinente pensar en la posteridad y en los lectores, como mi amigo Enry, ya no me interesa que me lean o, más bien, no tanto como antes. Sueño con crear la Obra, óiganme bien, ¡la Obra de mi vida!...Se burlan de mí. Como lo hacen prefiero callar.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.02.14

    —En absoluto, amigo, no nos reímos de su ambición. O se escribe Obra con mayúsculas o no vale la pena intentarlo. Ud. lo hace y eso significa que lo está enfocando bien— se admira B1 mientras B2 se siente un poco relegado. —Lo único que nos preocupa es que lo distraigamos demasiado con estas zarandajas teatreras: se sabe con certeza que hay que hincar los codos hasta que salga sangre para sacar algo en limpio; yo lo único que sé es apagar fuegos, bajar gatos de los árboles y rescatar ahogados. No me quejo, porque lo hago bastante bien y me pagan una pasta. En mis ratos libres, aunque me esté mal el decirlo, algo de olfato me queda para detectar a tipos como Ud., y si no fuera el caso no estaría aquí. Es un privilegio conocer a alguien que es capaz de recomponer una exquisita pieza de Limoges entre tanto cascote de porcelana rota. —Eh, ya vale de sobarse el lomo; sois los tres mortales y os voy a hacer una lápida para cada uno—dice Gravedy—, en la de B1 pondré: "Se iba por las ramas y se olvidó de la raíz". En la de B2: "Nadie llegó a conocerlo bien. Ni le importó tampoco". Y en la de B3: "Lo único que no se puede hacer con los libros es llevárselos a la tumba"—Muy gracioso, no sé a qué viene lo de las ramas. —Por lo de los gatos. Hay otros métodos que subirse a una escalera. —¿Cuáles?—Se le explica al minino que para descender hay que ponerse de culo. — Ya, y eso ¿cómo se dice en dialecto Felidae? —Habrá que aprender. Si todos los gatos del mundo lo supieran, los bomberos no perderían tanto el tiempo y podrían dedicarse a desenterrar tubérculos, bulbos y rizomas. —No sé por qué es mejor. Por lo menos en las alturas te da el aire. —No vamos a ningún sitio con esta charla—se impacienta B2. —Compañero, no te mosquees, hemos sufrido una crisis importante y estamos algo descolocados. —Hasta ahora las crisis habían sido productivas. —Tú fuiste el que citaste a Artaud. Es eso exactamente. —Vale, haré otra lápida para el niño difunto, se lo arrancamos de los brazos a la mad
  • Furor

    Publicado el 15.02.14

    B1 sigue preguntándose por el interés de las zarzuelas: ––Hombre, si yo le iba a proponer que jugáramos a las escondidas. El que nos encuentre primero, Gravedy le hace una lápida, para de Père-Lachaise. –– ¿Pero, pregunta B3, quién le hace una lápida a él que desde que llueve a cántaros en estas tierras, desde que Eva Mity se pasea por el mundo pariendo cantidad de personas de quienes ni un profesor de la periferia recordaría el nombre, se encarga de enterrarnos a todos nosotros? Silencio de ultratumba. ––A Gy no lo entierra nadie, dice el misterioso B2. ––¿Porqué? ––Simple. Porque él no muere. ––Ah bon ? ¿Y llegó a viejo por curiosidad? ––Sí. Él encarna la fuerza de la muerte y del renacimiento, de los distintos ciclos de la naturaleza, como el de la mujer. Y es como un niño o una sirena o incluso como Jesús que al lado de él solo es un predicador aplicado. Por eso jamás se corrompe y trabaja sin detenerse. Lo de la barba y las canas es para que no se la monten y le crean. ––Qué hoja de vida tan espectacular. ¿Y le pagan el SMIC? ––Es un ser admirable, Gravedy. Estar junto a él es como hallarse…mmm… es como hallarse en una taberna mágica, donde se lee en grande en un letrero en medio de cantidad de botellas del universo entero, esto: Ici on boit ce qui vient. ¿No es maravilloso? Un lugar donde ser uno no se hace tan pesado. Donde uno no se angustia por crear Obras con mayúsculas ni se juzga destructivamente, como si se hubieran aprendido de memoria la pintura “El juicio final” de Rubens para tener claro la tortuosa labor del juez supremo que separa los elegidos de los malditos. Oh, yo no me iría jamás de ahí y menos con tan grata compañía como la de ustedes, mis admirados colegas. Los diálogos en esta taberna vienen del error y del azar, incluyendo por supuesto las interpretaciones. La bebida separa la lucha de clases y une a los borrachos con los intéllos exaltados. Como dice no me acuerdo quién: En la taberna la verdad de los clientes reside en el “brouard”.
  • VV.AA.

    Publicado el 16.02.14

    —Ahora mismo estamos en el escenario de un teatro, representando una comedia desconocida de la que solo sabemos que un sepulturero hace lápidas para todos menos para él. De fondo tenemos un telón pintado que parece representar las canteras de Arras. Más allá de la embocadura todo está oscuro. No sabemos si hay público en la sala. —¿No fue aquí donde nació el Incorruptible? —Además de Bodel, Jean, L'Oublié. —Es cierto, sin embargo, que los ahogados y sus amigos han estado, según cuenta la historia, en varias tabernas desde que empezó esto. La de Ogli, la de los escritores malditos conocida como “El apócrifo" de Goethe, el Brinnevin, la de la plaza de Gomorra, la de Man, el bistró parisino. Seguro que me dejo alguna, aparte de otras fiestas y saraos. —No hay que rememorar. Nuestro deber es seguir con la función. The show must go on. —Hemos perdido los elementos necesarios entre estas piedras funerarias. —¿Cuáles son esos elementos?—El dinero, el juego y el vino. Los espectadores no aflojan la bolsa, ...—¡Qué novedad!—... estamos descubriendo que la vida va en serio y... no hay nada que beber en este secarral. —Las lápidas están preparadas —avisa Gravedy—, en cuanto quieran las pueden usar. Solo tienen que recostarse a su vera y relajarse. —Maldito cenizo, hemos venido a grabar nuestras palabras de forma indeleble para la posteridad. El enterrador se ríe en sus narices: —Esto es una ficción. En cuanto se apaguen las candilejas los utileros se lo llevarán todo y lo venderán o lo reformarán para la próxima representación. No quedará nada. —Necesitamos apostar en el juego para conseguir dinero para pagar el vino que tenemos que beber para poder jugar sin vergüenza y ganar los envites que nos proporcionarán los millardos necesarios para comprar una cadena de tugurios donde se beba sin complejos antes de ir a los casinos donde nos haremos con las acciones que cambiaremos por...—¿No es esto el famoso cuento de la lechera? La clac aplaudió, pero porque estaba compinchada.
  • Furor

    Publicado el 17.02.14

    ––Si tenemos a una lechera ya es algo. Es hora del café y de la tortilla española. En Saint-Denis hay un barrio poblado por los exiliados de Franco, allá se come bueno y en cierto modo uno se siente en casa cuando se habla la lengua de uno. Se trabaja también en casa, pues cuando era joven, era un obrero más entre ellos. Solo aprendí francés para saber qué contaban mis hijos de la escuela. Mejor saber que cuentan los niños a que los profesores vengan después con sorpresas. Y después para formarme en mi actual oficio que tan bien canta el señor Alberto Cortez. Aparte de esa zona de la isla de Francia, sé que en Belleville hay una señora que vende las mejores tortillas que he conocido. Mientras las sirve habla sin parar y mientras como también, solo que entretanto se va a apagar el tele-dioni en donde pasan algún culebrón o concurso. Como ven es muy acogedora. Creo que es de Sevilla. La próxima vez le preguntaré para que me hable de su tierra, que seguro me querrá contar bastante... En fin... ¿En qué iba? Ah sí, la lechera. No son ni las nueve de la madrugada. Debe estar por pasar. ¿Será que puedo invitarla a esta pieza?- ––Ni más faltaba que me pida permiso. Ni que nos pagaran mucho. Nous sommes des intermittents du spectacle. Normalmente no se pueden tantos personajes en una zarzuela pero que venga a bajarnos el Medef si quiere… ¿No tendrá un marido que le guste el vino y los casinos? ––Creo que no está casada, es joven y apuesta, dependiendo de la perspectiva, como todo. Pero uno nunca sabe. A lo mejor a ella le gusta echar un huevo crudo sobre el vino y batirlo, como he visto que hacen. Y también puede tener bonus-lefos. El mundo está lleno de sorpresas y, así como uno en el cielo tiene a su signo zodiacal, siempre hay una para cada uno. Por ejemplo, los situacionistas van detrás de un conjunto de signos que son las situaciones, para convertirlo en pequeñas sorpresas, en pequeñas utopías. ––Sí. Aunque efímeras. ––¡Vaya chorrada! Dice B2. No pues B1 y B3, cásense.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.02.14

    “Madam, I’m Adam”. (Joyce, Ulises). “En la película In girum imus nocte et consumimur igni (1978), un palíndromo en latín que significa «Damos vueltas por la noche y somos devorados por el fuego», Debord alcanza su plena madurez. En esta película Debord hace un balance melancólico, pero sin amargura, de su itinerario estético y político. Diez años después de Mayo 68, también parece despedir las esperanzas revolucionarias nacidas alrededor de ese periodo” (http:/ no sé cuantos). Los actores, puesto que recitan las palabras escritas por otros, deberían ser expulsados del espectáculo. Y el teatro, en general, en la medida en que sostiene esa falsedad, tendría que desaparecer. ¿Lo salva aquél viejo sofisma de la creación de una verdad que es más verdad que la verdad? ¿Quién inventó argumento tan falaz? Y, sin embargo, qué placer declamar, como un cómico vicario, los ingenios de otro: Madam, I’m Adam. Señora, soy el primer hombre sobre la Tierra. Y el segundo tiene la obligación de intentarlo: Damn, I’m mad. Casi, por los pelos. Quizá fonéticamente, si Rank no se pone fino. «Damos vueltas por la noche y somos devorados por el fuego». No está mal como definición.
  • Furor

    Publicado el 18.02.14

    Así empieza "Le spectateur emancipé" de J. Rancière: Citando a G. Debord y formulando la pregunta del sentido del teatro. No me acuerdo de la respuesta pero está claro que el teatro tiene que existir, que no extraña que este mundo más facho que los fachos de la Segunda Guerra lo esté acabando (¿Ah, no lo es? Pasamos de una sociedad sado-masoquista, a lo “Sodoma” de Pasolini. De "tengo la camisa negra porque negra tengo el alma”, de Juanes. De una que prohíbe gozar a una que obliga a hacerlo y para ello nos controla, estudia cada movimiento que hacemos, cada que ponemos "I Like" en Facebook, cada que vamos a una manif aparecemos en Google Maps. Pasamos de la fascinación de las grandes paradas militares, de los grandes Lear que necesitan, a la mera adicción. Fascismo viene de "fascinus", nombre que se le da al falo. Hoy por hoy somos adictos a Príapo. Por él, nos hemos convertido en una libra de carne como las FEMEN que se pretenden liberadas. En un cerebro chocándose contra la pantalla de un televisor con una consola de juego. En los consumidores intoxicados de reportajes, películas o eslóganes publicitarios que se lucran del exotismo, el horror, la miseria, el lujo, el ritual religioso, el integrismo, la revolución, y envolviéndolos en una fachada de guerra económica o guerra de la “civilización” contra la “barbarie”). El teatro tiene un componente peligroso que ningún otro arte puede reemplazar. Y se debe a que ningún otro reconstruye la "polis" griega. Donde solo existe lo público y por ende no se tiene que cargar con el lastre del ser. Es el espacio donde cobra sentido la famosa frase: "todos para uno y uno para todos", que hasta sería raro decirla. El problema es que es elitista. ¿Quién entiende una película de Debord? A los pobres de la banlieue nos embuten esas obritas donde representan a un muerto de hambre para que nos digamos que está mal ser muerto de hambre, a un tartufo para que digamos que está mal serlo, y así. El teatro será elitista o no será.
  • VV.AA.

    Publicado el 18.02.14

    El Itista sale de las cajas bajado con unas carruchas, extendiendo los brazos y cruzando las piernas en actitud extática. Ni que fuera el Ángel Custodio. —Perdone, pero los Deus-Ex-Machina no entran hasta el final. Era el segundo de la historia. Son como los comodines, hay un cupo y cuando se agotan ya no hay más. O como los deseos que conceden los genios de las lámparas, siempre tan rácanos. —Es que he visto que no se aclaraban y vengo a ayudar. —Ya habrá ocasión. En peores problemas nos hemos visto. —Este no es de los pequeños. Pero tengo la solución. Voy al patio de butacas y echo a todos los que no entiendan las películas de Guy. —¿Y después, qué? ¿Cerramos por defunción? —Nunca estáis contentos, ni sufriendo ni gozando. —Háblenos, entonces, de placer diferido y del inmediato.
  • Furor

    Publicado el 19.02.14

    Érase una vez una niña que se le apareció un hada muy rácana. Esta le dijo: “Mijita, pídeme lo que quieras para ser feliz, pero no puedes pensar en la cola roja del zorro”. La niña aceptó pensando que era cosa fácil e inmediata pero no pasó mucho tiempo para percatarse que no podía quitarse de la cabeza la cola del zorro. ¿Otra historia? Había otra vez un guerrero que salió de Samarcanda hacia una ciudad continua para visitar un mercado. En él se encontró con la muerte que se acarició el cabello mirándolo. El guerrero comprendió que tenía que regresar a Samarcanda lo más rápido posible porque lo que había sucedido era que lo habían amenazado de muerte. Cuando regresó le contó al rey y este lo mandó a dormir a pesar de que el pobre hombre no iba a poder. Entretanto, fue a la ciudad del mercado y habló con la muerte para reprenderla. Ella le dijo que no tenía la intención de matarlo hoy sino al otro siguiente en Samarcanda. ¿Otra historia? Karl Rossmann no se quiere bajar del barco que desembarca en América. Lo primero que ve cuando llega es la Estatua de la Libertad portando una espada. Finalmente se baja y, tras una serie de exploraciones, descubre el teatro de Oklahoma. Quienes trabajan en él se parecen a Caronte y a otras criaturas de las puertas del infierno, en plena ciudad americana. ¿Qué se puede sacar con todo esto? Que así nos muestren con gran rigor de decorador un hada en una casucha del campo donde vive una niña sin nadita para comer, verla es menos increíble que su poderosa frase que ha dejado a los bomberos y Gravedy pensando en zorros. Que la muerte (como el actor) no tiene intención de nada pues no está claro si se dirigía al guerrero, de hecho, en esa confusión reside toda su fuerza. Además, es libre de hacer lo que quiera pese a que haya rey. Y difiere. Que Miguel de Cervantes tiene también razón si se cambia “amor” por “teatro”: “Por eso juzgo y discierno, por cosa cierta y notoria, que tiene el amor su gloria a las puertas del infierno”.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.02.14

    —¿Y Rossman? Se ha olvidado Ud. de explicárnoslo—dice B2, que como todo el mundo ya se habrá dado cuenta es un poco aguafiestas—. Pues me vais a permitir que me meta por el hueco que habéis dejado, caballeros B1 y B3: KR es la rabia. La de no tener la más mínima oportunidad de hacer lo que un individuo quiere, no importa si es alocado o sensato, frente a la acumulación de condiciones en contra. Dicho así, en general, no tiene mayor interés. Lo bueno es enumerar y describir (que es lo que hace K.) los elementos sin dejarse ninguno. Y allá voy: 1) La duda sobre dónde está la razón; 2) Los observadores en contra; 3) La propia incapacidad para presentar el caso; 4) Las "razones" de la parte contraria y sus defensores; 5) El medio desconocido; 6) La falsa condescendencia del poder; y 7) El chantaje de los parientes. Cada punto podría desarrollarse para aplicarlo a esta obrita que estamos representando y así reducirla a la nada. —Eres muy duro, B2. Yo lo que no entiendo es por qué no se puede pensar en la cola del zorro todo lo que uno quiera—dice B1—. Por qué se pone una condición arbitraria y que más bien no viene a cuento con una cosa tan seria como lograr la felicidad de una niña, lo que me hace recordar el elefante rosa y por asociación el duelo entre Merlín y Madam Mim (The Sword in the Stone, 1963, Disney) donde se ponen de acuerdo para prohibir transformarse en dragón, pero la bruja se convierte en uno y argumenta: "Nadie dijo nada de un dragón rosa". —Por favor, otra vez te has ido por las ramas—le reprocha B3. —Pero es que la secuencia es de antología. Quería hacerle un homenaje. —Me ha tocado departir con un cenizo y un vivalavirgen. —"Tu alteza entiendo, mi bajeza veo/ y, en extremos que son tan diferentes,/ ni hay medio que esperar ni lo poseo" recita Gravedy haciendo dúo con El Itys. Y no nos olvidemos que en el próximo estamos en el aniversario de ¿"Los cuatrocientos golpes"? Ud. elige, le toca.
  • Furor

    Publicado el 20.02.14

    "Quien va detrás de su perdición un dios le ayuda". Hoy, día de los cuatrocientos golpes, como si los números tramaran una trama solo para mí, voy a encontrarme con la muerte de Samarcanda. Viví con ella el tiempo que, según un autor popular, Beigbeder, dura el amor: tres años (también define el sentimiento como un constante trasteo de muebles). Luego me separé y luego llevo un semestre cargando el cadáver del duelo. Me escribió el día aquel de San Valentín y quedamos de vernos. Me lo tomo como un desafío, es decir, pretendo estar preparado para dar la lucha y mantenerme firme en lo que canta tan bien Rikarena: "cuando un amor se daña es mejor cambiarlo antes de repararlo". Si este es un fénix, de tanto ponerlo a renacer se ha convertido en torcaza. ¿Dios para qué resucita a Lázaro si este se va a volver a morir? Pero no estoy preparado, no es un desafío, es una seducción, voy camino al cadalso. Pero, como dice García Márquez en su mejor novela, la del cólera: no hay mayor gloria que morir de amor... Dejémonos de cursilerías que los bomberos aguardan impacientes para apagar otros incendios. Decir que yo también hice les 400 coups hace alusión a las travesuras en la juventud del de la película de Truffaut. Tiene una madre malvada y piensa que el amor, que busca con desespero, lo conseguirá a través del mal. Comienza yendo donde las prostitutas, después se vuelve un Don Juan y se gana su lapida de héroe en "L'homme qui aimait les femmes". Ahí, convertido en un escritor describe a una niña llorando (¿la que se le aparece el hada?). Está de rojo. Pero en una revisión de su texto decide ponerla de...¿Qué se escucha, Gy? ––Son los 400 golpes de cañón de Louis XIII, le está dando miedo a los protestantes, pero nada de eso ocurre. Qué ridículo es el rey. ––Lástima, no me queda espacio para hablar de la peli de Disney. Con la ardilla gorda que se entristece porque el discípulo de Merlín, convertido en una roja, la rechaza a pesar de lo que lo hace gentilmente. Es mi favori
  • VV.AA.

    Publicado el 20.02.14

    —Es lo que pasa por disfrazarse. Se enamoran de ti por lo que pareces y luego no sabes cómo salir del lío. —Pero qué dice, si el amor es eso, aparentar, y "después de metío, nada de lo prometío", como dijo alguien en el 83 (ya no esperamos ninguna ayuda de Control-F, ese sí que sabe paladear las mieles de la voluptuosidad carnal con su Mny). El primer hablante sigue sin hacer caso a la interrupción. —¿Cuál sería el arquetipo? No me suena nada por el lado griego, si estamos de acuerdo en que Zeus no se cortaba ni un pelo con sus metamorfosis. Quizá Léaud en Baisers volés, por cierto que nos olvidamos de Jade. —Uh, y de ...y de ...y de ...—Estábamos en que esto es un espectáculo, por lo que se trata de representar, aquí debe aparecer el consabido "yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes" que a veces suelen llamar los teóricos 'suspensión de la incredulidad', el famoso pacto. Pero no funciona a menos que la impresión sea muy fuerte. Despliegue de la cola del pavo real. La hembra sabe que debajo solo hay un cuerpecillo de pajarraco, pero acepta el engaño. ¿Por qué? ¿Por los polluelos? El amante más engalanado es el que tiene mejor genética. ¿Seguro? Debe de ser así, si convenimos que la raza mejora generación a generación. Y entonces, ¿por qué algunos abominan de los fuegos fatuos. ¿Le feu follet? ¿Moreau?
  • Furor

    Publicado el 22.02.14

    ––Viejo Gravedy, ¿está desgastado? ¿Todo lo que comienza tiene que acabar? ¿Así como el amor? Muy pocos llegan hasta más allá de la muerte. Y los que llegan no son para celebrar, sería gastar pólvora en gallinazos. Está el amor de Cumbres borrascosas ya mencionado (Sí. El que goza aquí es Control-F con este cetro de cuatrocientos kilómetros, con pronto un año de existencia aquí bajo la bóveda celeste, en este polvero de estrellas). Trasciende, cuenta Bataille, a través de generaciones. Es una historia con personajes-clones. La pareja originaria sobrevive a través de sus más cercanos semejantes. Pero, ya se ha dicho acá. Quien llega al mundo comienza de cero y luego viene otro igual et ainsi de suite. ¿Qué consuelo hay en morir y que otros logren el sueño soñado? Dice Borges que ni tanto. Uno no necesita leerse Las Mil y una noches porque, de alguna manera, ya está en nuestros genes. Pero ni así lo diga él da alivio. Morir es morir, así después de nosotros bomberos vengan Lucius, Gélidos, Dionisos que se nos parezcan. ––No hemos dejado de ser tierra de abono. La diferencia es que ahora que nos tocó el turno a nosotros, estamos descolocados. Ni siquiera nos llamamos por nuestros nombres. Ni parecemos locos como nuestros hermanos. Solemos considerar la anormalidad como la presencia de la discontinuidad, de la irreversibilidad de la ruptura, cuando esta también tiene raíces en la lógica e incluso pudiera dominar el fondo de la locura. Y de hecho el mundo del delirio no es un universo estancado. La sinrazón siempre ha formado parte de nuestro razonamiento, un exceso de racionalismo hace que el pensamiento no fluya con agilidad. Sin ambiciones, ilusiones, sueños y cegueras no hay circulación posible de las ideas. Para ser locos nos falta cierto peso que tal vez encontremos si nos ponemos por fin de acuerdo con la obra que vamos a representar. La Obra para que nos reconozcan. ––Pero no está mal librarnos al viento. Portar este cetro a veces es pesado.
  • VV.AA.

    Publicado el 23.02.14

    —Quizá no encontramos el argumento porque solo somos comparsas, los personajes secundarios que suelen venir al final del reparto: -Tres bomberos -Un enterrador -Un duende del bosque. Faltan los del principio, los protagonistas: el galán, la dama, el malvado, el gracioso, la criada entrometida. La Obra sería un gran vacío, dominada por largos silencios que solo se interrumpirían con nuestras escasas particellas, desprovistas de sentido porque no habría contrapunto al texto principal. Los grandes temas, el amor y el odio, se dejarían de lado puesto que no tendrían actores para sustentarlos. Esto haría que la representación fuera más cercana a la realidad ya que, de verdad, nadie ama u odia con demasiada intensidad. Sería más o menos así: [Entra un bombero]: —Todo el mundo fuera. El edificio está en llamas. [Le sigue otro bombero]: —No te esfuerces. No hay nadie. [Otro más]: —Dejemos que arda. No necesitamos salvar a nadie. [Enterrador]: —¡Eh, yo soy alguien! [B1]: —¿Has oído una voz? [B2]: —No, será el fragor del incendio. [E]: —¡Estoy aquí! [B3]: —Quizá deberíamos salvar al público. Por favor, despejen la sala. [B2]: —Pierdes el tiempo. El fuego es de atrezo. [E]: (no lo oyen o no le hacen caso) —¡Nadie ha labrado mi lápida, no puedo morir! [Un duende] (dirigiéndose al enterrador): —Sé hombre. Acepta tu destino. [E]: —Es un final estúpido. Quemado por un fuego falso. [D]: —Nada es falso, si está escrito en el texto. [E]: —Habéis incumplido vuestro precepto de teatro sin conflicto. Mi muerte será un acto dramático. [D]: —La pérdida de un sepulturero no le interesa a nadie. Esta función es absurda, igual que la vida. [E]: —Tú morirás también. Los bomberos no te ven. [D] —Yo soy un trasgo. Nunca morimos. [E]: —¿Por qué estás aquí? ¿Quién ha escrito tus frases? [D]: —Formo parte de la imaginación. Solo soy un recurso técnico para mantener el diálogo. [E]: ¿Eso es suficiente para ti? [D]: Es mi papel. Tengo que hacerlo bien. [B123]: —Vámonos, nuestra escena ha terminado.
  • Furor

    Publicado el 25.02.14

    Se fueron los bomberos y el público se encargó de los aplausos. No todo el público porque algunos eran del pensamiento que es faltarle el respeto al director que no creó una obra para que lo aplaudieran. Otros lo hicieron pero más para aplastar con las manos los malos actos, los rellenos y las falsas sonrisas que aún quedaban en el aire como empalagosas moscas invisibles. Otros por falta de carácter, solo lo hacen para no ser mirados como bichos raros. Otros para que les aplaudan a su vez su propia obra. ¿Qué se puede esperar de un teatro que no puede hacer más literatura ni representar el mundo y presentar la Idea? En un país donde el arte es subvencionado por el estado, es un deber social y moral de llenar las salas, al menos mostrarse a sí mismo en espectáculo saludando a los conocidos y conociendo los desconocidos, traer a la tercera edad y a los niños a que diviertan su aburrimiento con uno suplementario. Pero no seamos cascarrabias. Es una idea muy democrática dejar a un lado los grandes personajes para dejar hablar a los pequeños que, como no encuentran público, actúan para ellos mismos y se auto-erotizan con sus palabras, sus palas y sus lápidas, como el agonizante que antes de expirar le da por hacer el amor. Solo esperan a Gedet, que no es Dios como creen algunos, es más bien la expresión máxima de la humildad cristiana. Los personajes secundarios parecen decirle a la vida: tengo muy poco, nunca me llega lo que me promete la sociedad con su publicidad como partículas esparcidas en el aire. Pero, aún en esta precariedad de mi mundo, grano de arena de un desierto infinito, me las apaño. Escarbo las “aquellas pequeñas cosas”, saboreo cada segundo, cada espacio que no ha sido entregado al rey del helado, al que le teme Panero. Sí, con lo que tengo me basta. Mis personajes modelo no son el Cid Campeador así sea narrado por Corneille, sino la pareja de abuelitos de Días Felices. Todos los personajes secundarios deberíamos seguir su ejemplo.
  • VV.AA.

    Publicado el 25.02.14

    —Desde que era un duendecillo imberbe, antes incluso de aprobar el curso de feericología (me matriculé con las chicas por razones que ya explicaré cuando vengan a cuento) —dice el gnomo rotundo, el único personaje que queda en las tablas—, siempre quise saber qué ocurría detrás de la escena cuando, digamos, Thelma atacaba el Sereno Ser. Odiaba la idea de que Polyushka, o quien fuera, se estuviera rascando la nariz o estirándose la calzas mientras esperaba a volver a intervenir. La representación debía ser profunda y la boca del telón solo podía constituir una puerta a otro mundo, tan real como el mío, sobre todo teniendo en cuenta que yo era un geniecillo en el que solo creían unos pocos, por lo que mis simétricos farándulos podían tener tantas dudas como quisieran respecto a la existencia de los de mi lado. Si uno se adentraba entre las cajas encontraría un universo adyacente, como en tantos cuentos fantásticos donde basta saltar una barrera exigua para descubrir lo que tantos niños anhelan. —Nadie le da la réplica, claro. Ese enano debería saber que, como dijo Thoreau antes de palmar, los mundos de uno en uno. Será democrático bajar a la cocina mientras el drama se representa en el salón, pero es también agotador. Porque luego llaman a la puerta de servicio y es el chico del charcutero que trae el rosbif para la cena (¿dónde demonios sale esto?). Y se ha dejado a su novia en la empalizada subida a la bici-carro de reparto porque aprovecharon para dar un paseo hoy que su padre está en la City en una reunión con viejos compañeros de su regimiento, el que hizo el famoso avance sobre... Alto. Nag y Nell detuvieron la historia infinita desde sus cubos de basura. WS escribió para que Panero lo leyera: "El joven poeta es un dios; el viejo poeta, un vagabundo". Así termina Gedet: '—Vamos. (No se mueven) TELÓN'. Hemos innovado: los bomberos sí se fueron. El reto es escribirles un papel para que vuelvan.
  • Furor

    Publicado el 27.02.14

    Hay que fiarse de la palabra "democracia" si no viene con ella un olor a sangre o a formol, y no percibe uno a poca distancia el miedo de los hombres. Quienes representan la cocina, los herederos del siglo XX, tiempo de oro de la crítica y en el que se decreta, una vez más, el fin de la literatura, más que demócratas viven con miedo. Como si un zorro hubiera entrado a un gallinero, quieren ser autores pero temen porque su pasión corre peligro: no hay nada nuevo bajo el sol y, desde el siglo XIX, momento en el que Poe se inventa al lector, nadie le para bolas a la "alta cultura". Entonces acuden a lo que interesa al pueblo: los thrillers, la ciencia ficción, la heroic fantasy, las historias rosas, de aventuras. Ahí solucionan la mitad del problema. Para la otra mitad lo intentan pero no lo logran (¡y menos mal!). Solo logran cansarse hasta que pasan a otra cosa. Hacen que la cultura sea el objeto de búsqueda de sus personajes detectives, como la vagabunda que buscan Juan García Madero, Arturo Belano, Ulises Lima; de sus aventureros de todos los tiempos, como la tira cómica de Julio Cortázar en la que Fantomas tiene que ayudar a Octavio Paz. Las historias rosas no las cuentan sin darle protagonismo al Discurso amoroso de Barthes. Y casi todos los personajes son especialistas en literatura o algo parecido. De ese modo intentan expulsar el zorro del gallinero, ese que anuncia su propio fin. Trabajan con fines democráticos pero también para procurar salvar su propio pellejo. Buscan respuestas y solo obtienen la estética de las respuestas, manipulación lúdica a veces matemática del lenguaje, forma, bosques de forma poblados por duendes. Nosotros «damos vueltas por la noche y somos devorados por el fuego». Sin bomberos porque se nos fueron. Se cansaron de nosotros. Y la cultura es una mujer atractiva que, enigmáticamente, lleva en sí misma su propia resolución. Una pregunta clave es: ¿estudió con el duendecillo en la escuela de feerología? ¿Sacaba buenas notas?
  • VV.AA.

    Publicado el 27.02.14

    Nuestro querido Nikos Daumais era detective y crítico literario. A simple vista parecen ocupaciones cercanas pues en las dos se trata sobre todo de averiguar. De descubrir, que decía el papá de Gedet que es más importante que crear. Pero si se piensa bien, no acaba de cuadrar: investigar a los malos requiere acción, mientras que poner a caldo a los mediocres se basa en la reflexión, por poca que esa sea. Así que o vives o criticas—dice Nic—, y si haces las dos cosas, las dos las haces mal. Qué dilema. Tengo que aceptar casos para recorrer el mundo a gastos pagados e ir incrementando el bagaje, la amplitud de miras, cosa indispensable para después juzgar con algo de ecuanimidad, porque si te encierras en la biblioteca te conviertes en un monstruo amojamado y se sabe que lo que digas se rebatirá con el argumento de que no conoces las tendencias de vanguardia o la rotura con los cánones encorsetados, cosa que los experimentadores llevan muy mal. Este tipo está anclado en el pasado, dicen. O también que no has captado el fondo profundo de las historias puras (toda la retahíla que citaba la voz que me precede) en las que los hechos vertiginosos revelan la forma escondida entre líneas; según parece ya han transcurrido los tiempos a toda prisa y el rollo de incluir al texto dentro del texto ya está pasado de moda. Total, no sirvió de mucho, aunque algunos se divirtieran unos años. Qué rápido quemamos las etapas. Aceleración histórica, lo llaman. Y del otro lado, el cuerpo me pide descanso, una soleada terraza con vistas a mi Mediterráneo, bebiendo alguna cazalla de buen tono, mientras miro para adentro, a ver si encuentro eso que dicen que todos llevamos en la almita, un dios o un diablo, poco importa si al final lo cazas en un descuido. Ahí está, te he pillado y no te soltaré. No más viajes a desfacer entuertos, me bastaría contigo, fantasma. Pero cuando estoy a punto de echarle el lazo suena la caracola-mensajera y no puedo decir que no si me ofrecen un estipendio jugoso
  • Furor

    Publicado el 28.02.14

    Nick Daumais nos ha seguido la pista. Se disfraza de civil y no de crítico del Mediterráneo, como alguna vez hizo un reputado príncipe que salía a vigilar su ciudad. Se comunica con nosotros a través de los periódicos ensangrentados del carruaje del policía mimo cuyos caballos habían huido y luego puesto a vagabundear (¿O eran jóvenes, como los poetas que son dioses?). Con menudo trote danzarín que emplean cuando no están a la vista de su dueño, andaban por las calles de París que no tienen el mismo “charme” de antaño. Desde que se comercia con emociones y sentimientos todo tiene su espacio privado y las calles solo son para los turistas, los mendigos y los borrachines que suelen ladran sin morder. El detective Nick cae en cuenta con amargura que su pasión le permite cada vez menos ocuparse de los mediocres. Decidió ser crítico cuando estaban cerrando el chuzo. Los periódicos y revistas suelen pedirle solamente escribir sobre los libros buenos. Lo que no ayuda mucho, ya que hablamos de democracia. Si la crítica cae en las redes de una época donde casi todo el mundo se impacienta por mostrar un rostro alegre, no hay debate. La pelea de los antiguos y los modernos, la de Hernani, las hazañas del egregio francotirador Sainte-Beuve parecen de otro planeta. Si nos dejamos gobernar por una sola idea, ¿a dónde van las otras? ¿Con los bomberos? Por lo visto, y esta es tal vez la gran lucha de nuestro Nick Daumais, los Don Quijotes modernos (aventureros letrados) los desvela mostrar su erudición así las piezas del rompecabezas entren mal. Como en los retratos de los burgueses para diferenciarse de los aristócratas que no tienen que demostrar nada, rodean a sus personajes de libros y los pintan rozagantes como hombres de acción. Todo a la moda, a la efímera moda que va de la mano de la aceleración histórica. Cada creación, cada diablo o dios a sus adentros, tiene que parecer diferente al anterior, sin siquiera acabarlos de conocer. Son diablos o dioses líquidos.
  • VV.AA.

    Publicado el 01.03.14

    Para celebrar el cumpleaños le pidieron a ND que entrevistara a CdE: —¿Quién eres?—Yo es otro. —¿Es lícito citar sin entrecomillar?—¿Es lícito citar?—¿Qué quiere decir "Yo es otro"?—Nada especial. Solo rompe las reglas. —¿Es la "otredad" tu razón de ser? —Fea palabra. Los adefesios no explican nada. —¿Deturpación te gustaría más?—"De la turbación", me gustaría más. —¿El juego en estado puro, vacío de significado? —Significado Sea Tu Nombre, inquisidor. —¿Basta con retozar con las palabras? —No, hay que llegar a revolcarse. —¿Y las historias? O las ideas ¿También hay que encenagarse con ellas? —En ese caso es al revés, son ellas las que pierden la compostura. —Explíquese mejor, aunque solo sea por esta vez. —Las palabras son nuestras "putas tristes" (he puesto comillas, estará contento). Por contra, los conceptos y el discurrir nos chulean. Para compensar la relación, las fufurufas nos engañan con otros cuando no trempamos y los nefelibatas nos arrullan y adormecen como a niños. —Entiendo, más o menos, pero sigo sin saber quién eres. —Buscas una respuesta estándar, algo que tranquilice tu conciencia de preguntador a sueldo. Algo que tu redactor jefe no te tire a la cara. —Bueno, me lo han encargado y tengo que intentarlo. —¿Dónde saldrá la entrevista? —En un periódico inventado, "La Voix de Oyonnax". —Great. Luego dirás de lo mío. —También puede que salga en el Noti-Dioni. —Sigue, sigue por ahí. —¿No te satisface haber creado un mundo?—Pregúntaselo al otro. —¿No habíamos quedado en que tú eras el otro? —No lo has entendido. El otro también es otro. —O sea, que sois cuatro. — O más, no te olvides de la orden de los VV. AA.—Ah, sí.—Y de todos los pecadores que descansan en paz desde que el mundo es mundo. —Bienaventurados sean. —Amén. —Más autores que personajes. Esto sí que es nuevo. —Intentamos igualarlos con los cincuenta mil bosquys, aunque solo conseguimos ponerles nombre a dos o tres. Y además estás tú, D., y el Finalizador, que se contradijo y lo empezó todo.
  • Furor

    Publicado el 02.03.14

    OFF de la entrevista. El periodista considera que lo dicho ahí sobra, lo que es muy probable, o no tiene espacio para ponerlo. Aquí sí: —Son curiosos estos parajes tuyos, Cde. El día que mencionaste un rosbif me comí uno. Obvio, con eso no alcanza para el efecto mariposa. Pero hay algo en la escritura, que es como las ciudades que no las podemos abordar sin ella, tenemos que leer un mapa y entre más queramos leerla más nos perdemos. Ella nos domina. Aquí hay una forma de destino diferente a la que estamos condenados en nuestras sociedades formateadas. Uno precario,que apenas posee la capacidad de luz de una luciérnaga y tiene el arte engañoso de la web, trampa de Hefesto. Pero que nos ha venido siguiendo desde que así lo dispuso el Finalizador contradictorio. Incluso nos ha tendido un hilo con el que vamos descendiendo en un paisaje siempre blanco, gris y azul pálido. Pero no nos preocupa eso, a veces nada. Solo bajamos como el niño encargado de la leche que va y se devuelve a desaparecerse en su casa. O como el vecino que se asoma un rato a ver las parejas de palomas llevando a cabo un ritual con el cual hasta Platón se divertía especulando con números (“el número nupcial”).—Ten cuidado, Daumais Nick. Te están vigilando. Te regalan un instrumento para que puedas comprarles lo que venden, así como pagas un permiso para trabajar y te toca ser obrero de lo que compras, armándolo. No importa que aquí se diga contra las reglas del género que la historia solo tiene los dragones que la muchedumbre no quiere ver (Las peores bestias son las que no se quieren ver). Tampoco les alarma el control de natalidad bosquimano y de autores. Todo descontrol será mano de obra barata. Pero te están estudiando. Si te asomas por aquí no te asombre encontrar después en tu escritorio un volante para que votes por el hobbit. Si te gustan los libros no te extrañe que de un momento a otro te salga del bosque un hada vendiéndote uno. No es el hado: es pura estadística y análisis de tráfico.
  • VV.AA.

    Publicado el 02.03.14

    —Coño, la verdad es que acojona un poco la advertencia —piensa ND, que se volvió a su isla del Egeo en cuanto puso la entrevista en limpio. —¿Me están vigilando? ¿Quiénes? ¿Ya han inventado los sistemas de rastreo satellitae los algonquinos? Yo justo estaba pensando en cómo se plantea el teorema de Pitágoras en un espacio de la Loba Chevski y cuál sería en él el número nupcial de Platón, con el permiso de Nash, el del equilibrio, no el de la Ville, de donde por cierto es nuestra Cy, que me creo que era experto en modelos matemáticos de palomas arrullándose o buscando gusanillos o lo que demonios picoteen continuamente por el suelo, todo por entretenerme mientras la señora Victoria prepara una musaca (μουσακάς) que hace como los mismísimos ángeles, porque dice que la receta del rosbif no la va a aprender hasta que los ingleses palmen en Balaclava y se dejen unos bueyes sueltos en la retaguardia. Estaba a punto de atacar la primera capa de berenjenas con un marsala para acompañar porque los retsinas se le atragantaban un poco, cuando llegaron Flick y Flock enviados por Fouché. —Queda Ud. detenido. —Venga, no jodáis. Sentaos conmigo a comer. ¡Vy, agapi mu!, dos musacas más para estos chicos que vienen de lejos y estarán hambrientos.—Esto va en serio, don Nic. —¿De qué se me acusa? —Nosotros solo somos los secretarios. Tendrá que preguntarlo en el Chateau al alto funcionario—Me parece que lo estáis confundiendo todo.—No, nuestro jefe lo está estudiando a Ud. y parece que le entrado un dolor de cabeza tratando de entenderlo. —Yo soy un tipo sencillo. Se me pilla enseguida. —El alto funcionario ha analizado el tráfico marítimo y ha sacado conclusiones. —Pero si este es el mar más tranquilo de la Tierra. Por aquí no pasa nadie desde la batalla de Lepanto y no va a cambiar hasta que Stavros Ricachos meta a los petroleros por el canal de Zeus. —A nosotros no nos explique nada. Pero las musacas ya salían de cocina. —Oye, pues tienen buena pinta. ¿Qué tal si comemos primero?
  • Furor

    Publicado el 04.03.14

    Resulta misteriosa la prontitud con que Daumais Nick regresa a su morada en el Egeo. Los Bakhtinianos dirán que es una técnica muy griega aunque ignoren si va de la par con la invención de la musaca. Dicha técnica consiste en no dar mayor referencia temporal y de espacio para que pueda irrumpir lo sobrenatural. Aquí ni siquiera hubo necesidad de decir "de repente" o "de ipso facto", “o de un momento a otro”, o mencionar dónde pudo pasar la noche Nick antes de proseguir su ruta. Sin embargo, se puede estimar la velocidad de sus caballos (aunque nadie asegure que se transporte en esas bestias, así como ningún historiador puede describir con exactitud cómo era la vida en la Antigüedad en un solo siglo), teniendo en cuenta que La Voix d'Oyonnax le pide un artículo cada quince días y que, si llega a quedar mal lo cambian por otro, sin que pueda negociar nada por la sencilla razón de que suelen pagarle con “fiches de paie” de poca utilidad jurídica, menos si él para que pueda trabajar le ofrece al empleador pagar su propia seguridad social. También, la mayoría de las veces le figura al negro porque sale más barato para el jefe y para él, que no se preocupa por envejecer. Ser freelance no tiene nada de free. Es, al contrario, estar en el ojo del huracán del capitalismo. Antes de cerrar esta digresión (¿Qué tienen contra ellas Flick y Flock? Quien se asome a ver la obra de Víctor Hugo las encuentra en cada párrafo), se podría concluir que para romper con la irrupción de lo sobrenatural, simplemente uno debe preguntarse para quién trabaja el héroe. Entonces aparecen todas las referencias ("chronotopes" para que suene chic), se enfría la musaca y el whisky se lo acaban porque una vez se sabe que Nick va a coger burro, barca y bicicleta para llegar al Egeo, nadie lo va a esperar. Es una lástima, ¿Cierto? Nos quejaremos con Borges: ¿Porqué si Hitler cometió las más increíbles atrocidades, una inofensiva ficción está obligada a cumplir con criterios de credibilidad?
  • VV.AA.

    Publicado el 04.03.14

    —Siempre hay enigmas por descubrir, qué oficio el mío, y, desde luego, una cabra en to la cresta lo es y de los gordos. Lo que pesa, la bandida. A ver, supongamos que es una metáfora. No, las metáforas no duelen tanto en la coronilla, a lo máximo que llegan es a darte vergüenza cuando te salen chungas. Vy, ¿a ti te duelen las metáforas? —No, solo el aceite hirviendo cuando me salpica y un poco los ovarios de trabajar por cuatro fichas de Palé. —Vale, un día te llevaré en mis viajes. Entonces, la chota simboliza el Maligno, pero solo por este lado del mundo. En Catay es más bien la honradez, la sinceridad y la humildad. Todo es relativo, como las digresiones, como el topos y el cronos, como estos polis hambrones que se dejan sobornar por un plato de cordero con patatas. Vy, ¿el ganado caprino es bueno como ingrediente de tu especialidad?—Te la estás jugando, rascafondos.—advierte Margarita. —Señor Daumais, Ud. que es critico literario debería sospechar, digo yo, a mi humilde entender, que el diablo y Margy andan siempre revueltos, pa bien o pa mal. —Espera, espera, ¿no serás tú la cabra de los bosquys? —Yo soy Amaltea, torpes, la que protegió a nuestro Zeus del ansia devoradora de Cronos, y así ya vamos cerrando el círculo. Un poco de chupar la ubre y el tiempo se detiene. —Se tira el moco, don, esa es la cabra del cuento de la lechera, que lo vimos en teatro hace poco, y se ha subido a su cabeza para imbuirle una ambición desmedida a lo Sainte-Beuve, porque todo el mundo sabe que los críticos sois todos escritores frustrados—dice Atlantys, que ha salido un momento del remojo a tomar el sol.— Hombre, Atly, creía que eras un mito.—Y lo soy, solo estás leyendo que salgo del agua y hablo, la ficción es una mierda, no tiene reglas y así todo vale y no hay quien le pueda llevar la contraria. Ah, es que yo he creado un mundo, que nadie me diga nada. —Hay una cosa que se llama lógica interna. —¿Quién me ha llamado?—sale Logy de dentro de una patata que casi se comen F&F.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.03.14

    —Atly, ¿eres tú la que tiene las esmeraldas? —Sí, ¿quieres verlas? —Si no es molestia; excepto la que se quedó en Lutecia, que la damos por perdida, las demás son también un misterio. Atly se sumerge y vuelve a emerger varias veces. En cada ocasión, un potente rayo lanzado por el padre Febo, atravesando las aguas purísimas del Egeo, se refleja en el frontispicio de la Academia y dibuja un vistoso grafema verde en la frente de Nic. —Estás ungido, crítico renuente, desata el cíngulo de tu túnica y echa a cintarazos a los mercaderes del templo. —Es que no noto nada. —Tú inténtalo. —Pero ¿cómo se distingue a los trapicheadores de los fervorosos sacerdotes de este culto por lo demás ambiguo? —Hijo mío, eres un angustias y un dubitativo. Pásalos a todos a cuchillo, las musas del ramo y sus ahijados Barnes & Noble reconocerán a los suyos. —¿Procter & Gamble? Estos tíos le dan a todo—interrumpe la cabra. —¿Y mi prestigio? A ver si me echan de "La Voix" por intemperancia. Que están los tiempos muy malos para quedarse en paro. —Pero qué timorato. El prestigio de un critico sube más cuanto más subjetivo e irascible es. —Yo quiero ser justo. —Así no llegarás nunca a nada. Y sí—dirigiéndose a Mrgy—, recordarás que fueron los que inventaron las soap-operas, —Las dos cosas: sopa de primero y peras de postre nos va bien, doña—no dejan pasar la ocasión F&F. — que es lo que decía Gi que era el Cde cuando discutía con Arn Ulfio. —Ah, el viejo Aguilobo, ¿sabéis algo de él?—Fue otra historia embrionaria. —¿No se dice seminal ahora? —Seminal es lo que estáis haciendo con la cabra. —Joroña ke joroña—protesta Mgty—, aquí arriba de Daumais no me vais a coger. Y os voy a pedir hora en el psiquiatra porque, quitando a la señora Victoria, no veo a nadie sano en esta isla. Necesitamos un experto en enajenapalabreros. —Aquí se ha hablado mucho de la locura. Exprimirle un poco los pedínculos a Control-F y ya veréis. Todo un tratado a lo Tubinga. —¿Qué rayos son los pedínculos? —Una atrocidad.
  • Furor

    Publicado el 07.03.14

    ––Esos bosquis. Uno no se puede enfermar porque llenan de personajes y de cabras el escenario. ¿De locura hablan? Hoy tenemos que rendirle tributo a un poeta español. ¿Tienes alguna idea Nick Daumais? ––¿Con leer la nota de un periódico es suficiente? Una nota del País dice dice: "Sobre la locura y su existencia, Panero dijo ––en una entrevista a Javier Rodríguez Marcos para Babelia en 2001, en el psiquiátrico–– lo siguiente: "La locura existe, no así su curación. Al contrario de lo que se piensa, lo malo es el consciente, no el inconsciente. Como decía Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo vuelve monstruoso".".––¿Algo más? Escoge un poema. ––La literatura es hija de la muerte y los lectores prefieren a los autores muertos. La muerte llama a la muerte. ––Se murió, qué más da. Queremos un poema suyo. ––Haré lo que opine Margarita. ––¿Qué dices, cabra? ––Que Atly se nos va a ir y nosotros no le alcanzaremos a preguntar por qué hay filósofos que la describen como si la hubieran visto. ––Poseidón había escogido vivir ahí con su amante Clito, en la intimidad. Además, sus habitantes eran gente sabia. Y el saber no es para todo el mundo. Unos dicen que hay que vulgarizar para que haya gente sabia, pero más se da lo otro: Queman al sabio o convierten su conocimiento en dinamita o en algún DisneyLand. No, hicieron bien en permitir que se los tragara la tierra. ––Nick, vamos, convence a la cabra. ––Momento, quisiera decir algo a propósito del crítico. ––Habla pero pronto no vas a tener ni para un verso. ––Que Platón y Aristóteles son los culpables del malentendido. ––¿Cuál de todos? ––De crear géneros y estatutos. Hay géneros que ya no sirven pero nadie se atreve a llevarles la contraria. Y esto de poner los filósofos por un lado y los escritores por otro es errado. Hay que reunirlos para que compartan el "mythos". Y el crítico literario también tiene derecho a ser llamado escritor. Los hay muy buenos. ––¡Ya no hay espacio!––Panero, adiós.
  • VV.AA.

    Publicado el 07.03.14

    —Que se acabe el espacio es un problema, sí. Un hombre necesita pasearse de cuando en cuando por alguna alameda cercana a su casa. Podemos imaginar su disgusto si día a día se van eliminando uno o dos árboles del final, con el correspondiente tramo de calzada, y su caminata se acorta sin remedio. Al poco tiempo, apenas sale a la calle tiene que volver, tanto se ha limitado el trayecto. Irá al Ayuntamiento a quejarse, probablemente, y allí el concejal de parques y jardines, con gran pesar, solo podrá decirle: Estamos perdiendo el espacio, no sabemos por qué ocurre, los edictos que hemos emitido hasta ahora no han servido para nada. —Eso es imposible—protestará el ciudadano—, ¿qué hay más allá de donde el espacio se acaba?—Ud. mismo ha podido verlo, puesto que ha llegado hasta allí—Yo no transgredo las ordenanzas municipales, señor mío, esto es un problema del consistorio y Ud. es el edil encargado del ramo. Finalmente, los habitantes de la desafortunada ciudad andarán por escasas pasarelas, dormirán en estrechas literas, trabajarán en angostas fábricas. Beberán en ínfimas barras y harán el amor en restrictos lupanares. No hay noticias de cuándo parará el proceso, si es que lo hace, ni qué ocurrirá con ellos si continúa. Se dice que a algunos empiezan a apretarles los zapatos y otros han dejado de usar sus minúsculos sombreros. Se quitarán anillos para evitar que les cercenen los dedos y los collares para no morir estrangulados. Las gafas se descabalgan, las sisas se descosen, los cucharones de la sopa sirven ahora como cucharillas de café. Las puertas se convierten en gateras y las ventanas en ventanucos o aspilleras. Pero a este cronista, lo que se le acaba hoy es el tiempo. "A lo oscuro por lo más oscuro, a lo desconocido por lo más desconocido". Frase que los críticos aplican a L. M. Panero. Espero que haya llegado a la claridad, cuyo destino cuando se apagaba la luz era su duda de niño. Según contaban en la Villa y Corte de un país sumido en la oscuridad.
  • Furor

    Publicado el 08.03.14

    ––¿Quién es Ud.? ––La cabra, interesada, se bajó de la cocorota de Nick Daumais. Era el primer cronista que se declaraba presente en esta historia, le pareció a ella. El hombre, un tipo viejo canuto, de baja estatura y algo abrigado como aquellos que se levantan antes del alba para merodear a orillas del Egeo o para entrar al mar a pescar, no miraba al grupo de amigos, hablaba para sí mismo. O, tal vez, se dirigía a los peces que de vez en cuando saltaban, como monedas resplandecientes al contacto con los rayos del sol. ––Soy alguien a la espera de ideas que surgen de la nada como aquellos peces grises. ––Menos mal me entero, porque ya me creía que Ud. era ese dios que a la vista de uno salta al agua convirtiéndose en una foca o un delfín. Qué desilusión. ––Espere. ––volvió la mirada a la cabra, con ganas de ponerle charla. ––Cocino unos huevos con atún únicos. Si quiere invita a sus amigos y vamos a mi casucha, no muy lejos de aquí. ––No, gracias. Somos vegan. ––¿Qué es eso? Me da la impresión que a su palabra le falta algo. Una tilde, un par de letras o algo de sustancia… No se vaya. Soy un viejo y el mar. Pero no tengo a ningún Manolín ni familia que me lea. ––Descuide, eso se cura. Lo que no, es su manera de venderse. Se da uno cuenta fácil que Ud. es un tanto descuadrado con la vida. ––"Quien no encaja en el mundo, está siempre cerca de encontrarse a sí mismo”(Hermann Hesse). ––Pamplinas. Mire: Una vez alguien puso en un anuncio este mensaje: "Envíenme un sestercio". En pocas semanas le llegaron miliares. Esa persona sí sabía venderse porque no vendía nada. Y no hay nadie que se resista a averiguar si detrás de la nada hay algo. El dinero no importa. Lo que sí, es aceptar el desafío. Ocurre lo mismo con dios. Uno no cree en él, uno lo desafía a que sea algo más que nada. Creo que ahora comprendo su profunda meditación. Es sobre el sentido de la historia, ¿cierto? La gente siempre detrás de la nada acaba convirtiéndose en nadie. En pulgarcitos.
  • VV.AA.

    Publicado el 09.03.14

    Así que ND se libró de Margarita. No puede tener otro significado que la recuperación de la cordura o el exorcismo beatificante o las dos cosas. Los maestros del "fuera de campo" aclamarían la forma de resolverlo. Expeditiva y, al mismo tiempo, si darle más importancia, sin resaltarlo, pasando deprisa a otra cosa. Solo un lector atento calibrará las honduras del hecho. El objetivo de la cámara se mueve (panorámica de seguimiento) para mantener en cuadro a la cabra que se acerca a un desconocido (e innominado a lo largo de todo el pasaje). ND queda fuera de la acción principal o, al menos, de la que nos quiere mostrar el director [Exterior, día, luz brillante de la costa mediterránea]. El dialogo será ágil, como tantas otros veces, pero oscuro. Tendrá elementos surrealistas y un punto de agradable intertextualidad. Además de una cita que el desconocido propone (algo ingenuamente, puesto que se refiere a sí mismo y es sabido que intentar explicarse es perder el tiempo y la compostura). La cabra hace bien en rechazarla. El protagonismo de la parte final es todo para ella. El pescador (?) no tiene frase. En parte es debido a las restricciones que el formato impone. Pero también influye lo enrevesado de las proposiciones. Obsérvese que dificultoso no equivale a inane. Al contrario, la enjundia del razonamiento mantiene el hilo narrativo en la octava más alta (algo a lo que ya estamos acostumbrados), con el único problema de que, mirando al mar, hemos perdido lo que ocurre (lo que se cuece) en tierra. La referencia a Daumesdick (Pulgarcito) abre nuevos interrogantes que quedan en el aire. Es todavía más difícil de desentrañar porque el personaje sería el arquetipo de la inteligencia que no se nota, que no captan los que quieren aprovecharse de él y, sin embargo, son burlados por sus buenas mañas. El desconcertado guionista deberá buscar una resolución a la altura del inserto y resuelve echar mano de los clásicos: Ratio est in natura cur aliquid potius existat quam nihil.
  • Furor

    Publicado el 11.03.14

    El movimiento anterior podemos llamarlo "el trencito". Primero sale el personaje, después el guionista y luego el narrador. Esto suele ocurrir en las fiestas caseras colombianas, aunque bien podría dar otras nacionalidades como cuando vi a la cubana Omuara Portuondo en un estudio de radio de France Inter invitar a hacerlo. El público que, seguramente vio el contraste entre el reguero de años que tiene la cantante, su sonrisa de niña y la flexibilidad de sus músculos, se dijo "Porqué no. Si la madre vetusta es la muerte, qué alegre es". Igualmente la asociación Fuera de Campo, por medio de este comunicado emitido a Agence France Presse para que aparezca tal cual en la Voix d'Oyonnax, celebra tener en su equipo a tan fino analista. Su seudónimo es VV.AA. No se sabe nada más fuera de que tiene a una mujer más preparada que un kumis y que no es pescador, como el posible pescador. No saber mucho está bien. El anonimato puede ser sinónimo de libertad, como nos lo demuestra Ulises cuando Polifemo lo tiene "hors-champ". Le dice al cíclope: "Soy Nadie" y parte feliz. Por el nivel del autor, uno se da cuenta rápido que pertenece a la Orden de Varios Autores, que no son cualquiera: son figuras de autoridad. Podemos pasar por lame-botas aunque está probado que en este mundo venimos más a perder que a ganar y que nuestra única victoria es perder dignamente, tal vez con método, pero sobre todo bajo el signo de la virtud en el sentido griego: amor por lo bello, por lo que está bien hecho. Algún día había que expresar nuestro parecer. Más vale tarde que nunca. El Cde ha cambiado sin que muchos se hayan dado cuenta. Todo cambia. A veces somos las blancas, otras las negras. Nos creíamos pares y de repente somos impares. Lo que no cambia es está verdad que se parece a la que nos ofreció Margarita (?) en latín: "La conciencia es la pesadilla de la naturaleza" (Ciorán). Y La naturaleza es la pesadilla de la Nada. El trencito sería: conciencia-Pulgarcito-naturaleza-Nada.
  • VV.AA.

    Publicado el 11.03.14

    ND, Vy, la cabra, F&F, Atly (ocupaba un coche entero), Logy, Stavros, Procter & Gamble, Barnes & Noble, Pulgarcito y los pedínculos se compraron billetes y subieron al tren. El niño Pulgy era pasajero y vagón a la vez. Siempre aprovechaba las ocasiones de hacer varios papeles. Cuando se ponía en marcha, llegó el pescador-no-pescador acompañado de Kumis. Por los pelos. ND le preguntó a Vy si le gustaba. —No es tren azul, pero me reservo la opinión hasta probar la comida. Los pedínculos se aposentaron en el coche "Conciencia"—¿Para qué sirve?—se extrañaban. El revisor se lo explicó con calma. —Es el autoconocimiento del yo. Sabemos que sabemos. Sapiens Sapiens. —Qué redundante. Nosotros somos un hongo, no tenemos de eso. Formamos un macroente multicompuesto gregario y colectivizado. Todos somos todos. Una espora pequeña ponía morros al oír el manifiesto. Quería ser por su cuenta y vivir la vida. Un pedínculo obeso y con gafas le dio un capón. —Ni se te ocurra pensarlo. —Deje a la niña que se exprese, hombre. —Métase con su familia, aquí somos una piña y no necesitamos ese invento maléfico del individuo. Es mejor ser grandes que ser conscientes. —Pues pásense al vagón "Naturaleza", esa no sabe que existe. —Perdón—dijo la cabra—yo formo parte de la naturaleza y tengo muy claro que soy la que soy. —Una cabra. No está documentado que puedan hablar. —Ud. no ha visto "The Sound of Music" ¿verdad? Los pedínculos dijeron que no se movían. Que ya habían echado raíces y que no los sacaban de allí. —Encima, el "Naturaleza" será de tercera clase, como si lo viéramos. Estará lleno de parásitos y simbiosis. —Uds. serán grupales, pero también tiquismiquis. Mientras tanto, el "Nada" iba vacío, porque, como se sabe hace tiempo, la Nada nadea. Y Pulgy apoltronado en un sofá estilo Imperio para él solo. Logy dijo que se estaba mareando. —Abre una ventanilla, que la finolis esta quiere vomitar. El revisor no daba abasto con tantos problemas y cambios. —Y lo que me queda para jubilarme.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.03.14

    —Así me gusta—dijo el God Zilla (no censado en el Olimpo por pura discriminación de los dioses declarados non-gratos según las caducas reglas de la mitología)—, una buena hecatombe que termine con tanta purria y tanto sandunguero. Y a otra cosa, mariposa. —Es el fin, es el fin—decía Moby, que tenía algo de tendencia a la depresión. —Que no, pasmada, que somos monstruos marinos y ahora tenemos toda la mar océana para nosotros solos. Navegaremos por donde queramos sin trabas ni tapujos. Beberemos leche de coco en los manglares de Antioquia, nos rascaremos los lomos en los Sargazos y copularemos desaforados en las repúblicas malgaches. Tendremos una descendencia larga y feroz que fundará una nueva raza donde no cabrá el desánimo ni el despiporre. Serán los nuevos superleviatanes, ínclitos, magníficos, rutilantes y esplendorosos. Y después, cuando nuestra misión esté cumplida, nos retiraremos a envejecer tranquilamente en el Yucatán. —No sé, no sé. ¿Podrías decirme de qué tamaño es tu flauta-perro? —¿Para qué lo quieres saber? —Una sencilla cuestión de pesos y medidas que se ha ocurrido. Lecciones iniciales del libro de primer grado. —Claro, eso es lo que pasa. Os meten el miedo en el cuerpo solo con que si esto no cabe aquí, que si el volumen del cilindro y la superficie de la esfera. Hay que destruir todo el saber antiguo para llegar al nuevo orden. —Di lo que quieras, pero si no entra, no entra. Además, hay una cosa que se llama compatibilidad de caracteres y tengo mis dudas de que el tuyo y el mío se acoplen. —No puedes rechazarme, solo quedamos tú y yo sobre la faz de la tierra. —Mira, Zilla, seguro que ChkVChk también tenía grandes planes para los eletresianos, y ya ves cómo acabó la cosa. Hemos tenido que destruir a todo quisque por no encontrar ni un puñetero tipo decente. Y tú quieres volver a empezar con una nueva especie híbrida de dinosaurio destartalado y fantasías, dicho sea con todo respeto, y de una cachalota enclavijada de arpones y lista para el Fin.
  • Furor

    Publicado el 13.03.14

    Si algo temen los dioses es que los humanos tengan el mismo contentillo que ellos. Son celosos lo que significa: rabia por no poder gozar como el otro. Si se miraran en un espejo, como Narciso, notarían lo enojosas que son sus conquistas. Se sentirían insatisfechos por actuar como lo hacen: convirtiéndose en animales que los humanos se echan al buche en sus parrilladas, y no para enamorar con alguna elegancia al ser amado, sino raptándolo, matando a sus contrincantes por la espalda y en total desigualdad de condiciones. La posibilidad de que los humanos, que para bien o para mal siempre han sorprendido al Olimpo, se inventen un amor superior al de ellos o que, por lo menos, amen como aman ellos, solo que sin necesidad de tantos poderes ni cobardías, aterra a Zeus, Hera y el resto de la banda, incluyendo los no oficiales. Precisamente, los antediluvianos parientes de Ezquizonofante, Godzy y Moby, son mirados de reojo. Les han lanzado la misma maldición que a los titanes hermafroditas que partieron en dos para que siempre añoraran fusionarse. Godzy y Moby no podrán hacer la del célebre capítulo de los cíclopes de Córtazar. Pero podrán contemplar el espectáculo de ver la Nada tragándose a todos... O eso es lo que se cree. La Nada posee el atributo de todas las ciencias: la pereza. Crear el camino más fácil para lograr la paz de la nada siempre ha sido su vocación. Ella es como los pulpos que, para que los dejen tranquilos, botan un chorrero de tinta, dejando ciego al enemigo y así poder escaparse, cada vez que les toca. El trencito es ese chorro que debe existir por el bien de la nada…Mientras, tenemos a tres amigos al margen, como las glosas de los monjes medievales. Uno no puede verlos sin pensar que ha habido algún progreso en la historia. Antes Virgilio le decía a Dante: "Hazte a un lado y míralos pasar". Ellos dicen lo mismo pero flotando en el agua. ¿Porqué habría que decirlo parado? Con lo bien que se siente ser un bollo de río: flotando a la deriva.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.03.14

    Rat, mister Rat de los Singer de Zeta (Zaragoza, según Manolo Vilas), pensó mientras chupaba un Dick (con perdón): Lo bueno de tener un pasado es que no sirve para nada y lo puedes olvidar sin culpabilidad. Y te quedas tan ancho. Si no lo tienes, no es lo mismo, porque no puedes hacer el ejercicio de tirarlo por la borda y quedarte libre de equipaje y de mandangas. Por ejemplo, yo fui cíclope en mi juventud y cuando leí el capítulo 7 me creí que hablaban de mí. Nada menos que llamé a Julio, que por entonces vivía en Saignon con el gato Teodoro W. Adorno. Me contestó muy amable, pero me dijo que no, que no era yo. Disimulé mi decepción como mejor pude y colgué después de agradecerle la aclaración. A los pocos días me llamó él. Que si quieres escribo un cuento donde salgas tú. No, hombre, no hace falta, no te molestes. Es que me quedé pensando y todo el mundo debería protagonizar una historia escrita. Menudo lío, hay mucho paria en esta Tierra, no acabarías nunca. Además, que ya salía mi abuelo en una de mucho renombre. Eso es verdad, Poly, pero acababa mal para él, esa manía de clavarles una estaca en el único ojo. Ya te digo, siempre perdemos. ¿Qué te gustaría? Pues como eres el maestro de lo insólito dentro de lo cotidiano, que vinieran a mi casa los hermanos después de abandonar la casa tomada y yo les alquilara una habitación. Vale, eso está hecho. Al cabo de dos semanas me mandó el cuento. Al principio bien, nos sentábamos a ver la televisión y yo les explicaba las partes difíciles de los talk-shows. Pero cuando pasó el tiempo, no lo podía evitar: les ponía todas las noches Monstruos S.A. porque salía Mike, un hijo de unos primos que se fueron a California cuando la fiebre del oro. Es que ya la hemos visto doce veces, decían. Entonces les ponía una de Harryhausen protagonizada por un tío mío que me tenía embobado. ¿No podríamos variar algo? insinuaban. Pero yo estaba obcecado. Mira, me dijeron, por fin, nos volvemos a nuestra casa, preferimos a los invasores.
  • Furor

    Publicado el 17.03.14

    Mi madre, la tuerta de los “Caballeros de la mesa cuadrada”, me repetía siempre: "En un mundo de ciegos, quien manda es el tuerto". Aquello era para animarme a tomarme la emulsión de Scott. "Sano y fuerte crecerás", rezaba su publicidad. Al nacer con un solo ojo, sentí que mi vida estaba ganada. Si Emily Dickinson preguntaba: "¿Quién mora en estas oscuridades?”. Yo le iba a responder: "Yo. Venga le ayudo". Y me la echaría al buche. Pero las cosas me salieron mal y la gente empezó a temerme. El único que se atrevió a hacerme un elogioso retrato fue Luís de Góngora. Gran hombre. De resto, desde que existe Ulises se ingenian maneras para tenderme trampas. Estudiosos avezados me analizan, como si de ello dependiera el bienestar de la humanidad. Lo cual es cierto. Solo que yo también tengo derecho a existir. Nací viringo para después vestirme, como todos. No desearían mi muerte si hubieran entendido aquella película western sobre la fiebre del oro en la que el viejo Clint le declara a Feo, que, por cierto, en algún momento porta un parche en el ojo, algo así como: "Hay dos clases de hombres. Los que cavan para desenterrar el tesoro y los que se lo llevan". Yo siempre procuré ser de la segunda clase, aunque los críticos me acusen de ser, más bien, una criatura "de segunda". En todo caso, como mis enemigos, yo también me juego la vida. Pero no los desprecio, los entiendo. Lo único que desprecio es aparecer en novelas menores. Terminan gastándoles la vista a personas inocentes que las compran, y lo mío no es causar daño gratis. Acabo de terminar una a ver qué se sentía y casi me quedo ciego. Puede que sea una mayor sin darme cuenta. Pero como siento que nunca podré sacar la que quiero, corro riesgo. Que se torturen los escritores. En cuanto al tren que se perdió en el mar entre Godzy y Moby, por precaución, les pido el favor de no preguntarme nada. Al mismo tiempo ocurrió lo del avión de Malasia, que ni el ojo del Big Brother ha podido encontrar.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.03.14

    Seis doncellas, tres argentinas y tres carnavaleras, bailan la danza del "Oro, sé tesoro" en el caLor de la noche. El oro binocular es superior a la imposible mirada estrábica de la Histoire d'O. Oh, óculos, tímpanos, pituitarias, papilas y delicadas membranas de la epidermis. Oh, sílfides parejas, de dobles sentidos y significados, orgánicas y metálicas, vibrantes en el pozo del senso, de senos sanos y santos y salvos. No hay oscuridad en el fondo de mi cueva que no podáis iluminar. Donde guardo las alhajas que, luciendo en vuestras manos y cuellos como fanales, al averno su negro manto desteñirán. Oh, musas simétricas, que me dictáis la esperanza, si no ciega, ojisola, de una voz terciada. Y termino, tórpido. Trémolo tántrico. Troya equivalente.
  • Furor

    Publicado el 18.03.14

    Poly y Uly se contaban historias para ver quién se dormía primero, para almorzárselo el uno y huir el otro. Se ignora cómo consiguieron fuego. Así como también se desconoce porqué los campos de los cíclopes están llenos de ovejas. Como los humanos que pastan en un pedestal de molicie mientras los explotadores festejan, aquellas bestias lo hacen cerca a los cíclopes, sin asustarse. ¿Cuál es su secreto? ¿Y qué otra utilidad tienen las plantas que crecen en los campos de estos monstruos y que sirven para que se droguen los foráneos? ¿Cómo viven las figuras mitológicas cuando no son vistas? ¿Se llaman ellos mismos “ojo redondo"? ¿Tendrán el mismo hábito que los “humus” (Control-F) de nombrarse de acuerdo a sus complejos, ya sea para burlarse o para insultarse?... Al menos sabemos cómo mantenían la llama de la hoguera. ¡Fácil! ¡Como todo el mundo! La diosa Diana, como cualquier dios que aparece y desaparece donde y cuando quiere, se asomó anhelando enterarse de lo que estaban tramando, y ellos la sorprendieron, la amarraron, le hicieron "cosas" que el horario familiar no nos permite especificar, y la echaron al fuego. Si los dioses son eternos, su suplicio también. Además, Diana se había leído la Histoire d'O, que nos describe qué puede ser una mujer que le encanta ofrecerse a su verdugo. ¿Porqué no? Es una satisfacción similar a la que produce el juego de los vaqueros con la soga. Lo repiten porque les gusta estar al filo del peligro. Se enamorarían solamente de una asesina como ellos, porque son quienes más saben de la muerte: la provocan, la seducen, la llaman. Simpatizan solo con sus verdugos porque están enamorados de la muerte. Así que quemaban a Diana y las bailarinas bailaban en torno a ella (una diosa nunca se aparece sin sus bailarinas). Y Poly a falta de historias les leía a Raul G. de la Serna: “Hay senos llenos de calamidades. Hay senos llenos de veneno. Hay senos llenos de enojo. Hay senos llenos de lágrimas. Hay senos llenos de noches”.
  • VV.AA.

    Publicado el 18.03.14

    Salir de la cueva es un error. El afán del cíclope es proteger a los que el destino le ha encomendado. Es su misión. El encargo que algún dios prudente le ha hecho o le ha insinuado, porque este tipo de cosas, que tanto alteran a los espíritus libres, no se pueden decir a las claras. En todos los cuentos y leyendas se trata de que el héroe venza al dragón, de aniquilar a la bestia, de liberar a la princesa o de correr mundo con un hatillo a la espalda, sin responsabilidades, sin parar mientes en cuanto mal se puede hacer si empiezas a moverte. Los verdaderos esforzados son los que se quedan. Esa quietud tan mal afamada por falta de apreciación ecuánime. Permanecer en tu gruta, con las goteras seculares sin arreglar cayéndote en el colodrillo, tang, tang, respirando las miasmas de estanques subterráneos infectados, mórbidos, purulentos, mefíticos. Con la única ocupación de plasmar tu mano en las rocas soplando el orín con un canuto. El cíclope no puede explicarles eso a los vencedores de Troya. No lo entenderían. Desde la boca de la caverna se ve el mar. No necesita más... Hasta que —malditos dioses juguetones y metepatas— un constructor tebano compró los terrenos y levantó la famosa urbanización "Bello Cino" (ContrF, si estáis desocupados, pero no aclara nada que no sepáis) tapándole la visual. El de Ítaca, que había recibido carta de casa contándole algunos pormenores de la espera y que no le guardaba rencor al ojituerto, le recomendó un método de mucha eficacia. Por la noche tenía que derribar los ladrillos que colocaban durante el día. —Me buscarán y me desahuciarán de mi espelunca para hacer un rascacielos de apartamentos. —Tienes que luchar. —Sí, como vosotros, la zapatiesta que montasteis en Ilión por una rubita desorejada. —Era lo de menos. Luchamos por el honor de una nación.—No sé qué es peor. —Yo me voy a ir, con ovejas o sin ovejas, y te vas a quedar a dos velas. —¿No te convendría un pisito a pie de playa? —¿Por cuánto sale? —600 millones de sestercios.
  • Furor

    Publicado el 19.03.14

    ––Si vendo la casa tomada, tendría unos trescientos sestercios. No es una cualquiera, perteneció a Cortázar. ––Una casa tomada es una casa okupa saturada de hippies. ––Mejor. No suele suceder que uno ofrezca una propiedad con una ancheta de comida. ––¿Y los otros trescientos? ––Vendes las armaduras que le quitaste a Ajax (él sí era un guerrero y lo incitaste al suicidio, qué cabrón) y con eso tenemos el resto. ––Acepto pero ponemos en el contrato que no nos gustan los recreacionistas y menos los niños haciendo castillos cuando viven en casas ultra modernas pero hacinados como gallinas. ––¿Ponemos? ––¿No ves que estaría poniendo mi parte? ––No veo. Y deja de burlarte de que solo tengo un ojo. Me estás removiendo lo que tengo en el ojo del culo. ––Qué soez. Por eso ningún plomero se atreve a venir a arreglarte las cañerías. No es sano vivir entre tanta humedad. Se te va a oxidar el telescopio. ––No me importa, me consigo otro. Hoy que la gente trabaja hasta los domingos, puedo ir a comprarme uno cualquier día. Además, la historia del universo me la sé de memoria. ––¿Cómo puedes saber si ni sales de tu caverna a protestar por los motores de viento que instalan en tu llanura? Te tiran el paisaje y te matan los pájaros. –– ¿No has oído hablar del estoicismo? ¡Qué va! Si cuando te capturo Circe no hiciste si no berrear hasta que ella no te aguantó más y te dejo libre. Te contaré pero déjame en paz a las cabras que por la noche no se les debe meter ni sacar leche. Terminan con ojeras. Mi padre es Poseidón pero la mayoría de mi especie son hijos de planetas y exoplanetas. Antes de obtener el bachillerato nos mandan de excursión en un tren para visitar Júpiter, Saturno y, más lejos, la Nada. Antes de conocerla somos más bellos que Apolo. Una vez nos absorbe acabamos despedazados como Baco. Unos quedamos sin ojos, otros con tres. Pero no nos quejamos. Ser feos es nuestro destino. Y, de todos modos, así es la vida: una apuesta a cómo acabaran nuestros cuerpos cuando muramos.
  • VV.AA.

    Publicado el 19.03.14

    —¿Cuánto quiere por la cueva?—preguntó el cliente —No se vende. Es un recuerdo de familia. —Todo tiene un precio. Y está la techumbre desconchá, hay corrientes de aire y los sanitarios no funcionan según el tufo que se aprecia nada más entrar. —Son los gases pútridos. Aquí, mi amigo Ody, está de cuerpo presente, pero todavía le queda repertorio en los intestinos. —Muy notable. ¿Hasta cuándo puede un muerto tirarse cuescos? —No se ha investigado a fondo el asunto. Se sabe que crece la barba y las uñas, que hay actividad cerebral (el que la haya tenido antes) después de pararse el corazón y que se adelgaza no sé cuántos gramos al salir volando el alma, pero de funciones fisiológicas básicas no hay datos. —Qué pena. No sabemos nada. Y dígame, ¿se ha comprobado si se les pone dura? —Se han observado casos en ahorcados, una técnica que se desarrollará bastante en los siglos venideros para hacer películas de políticos que palman en "acto de servicio" cuando se les va la mano en el apriete. Hay algunas leyendas campesinas sobre las mandrágoras, pero no están confirmadas. De hecho el vino que está tomando lleva algo de la planta disuelto porque, según el Liber simplicis medicine de Sta. Hildegarda de Bingen, cura la melancolía, y en que lo he visto entrar me he dicho: a este le falta un chute de Mandy. —¿Cómo lo ha sabido? —Solo un idiota o un triste querría comprar una gruta sin reformar. —Le agradezco la elección. Por cierto, está buena la mezcla. —Tengo otra con cornezuelo agrio; si quiere, la prueba después. —Me gusta hacer negocios con Ud. —Si le apetece, le alquilo una galería que tengo sin explorar. Y de paso me averigua si va a dar a la biblioteca del Vaticano o al puto infierno. —¿Para qué quiere saberlo? —Hay que ir resolviendo enigmas míticos, si no, nos ponemos en el siglo XXI con todo patas arriba. —Aún queda tiempo. Volvamos al precio. —Vilis est pretiosa. —¿Quien es Bilis? —Una vieja amiga. —Y ¿de verdad es preciosa?—Ya le digo. Haría migas con la suya negra.
  • Furor

    Publicado el 20.03.14

    Ody salió a asomarse afuera arrestándose, mientras que el Merkeliano entraba en la caverna apoyándose en un bastón con la calavera de quien fue un joven menor de 26 años con reducciones para el transporte, ir a cine y demás, pero sin trabajo. Afuera Ody vio: Iluminaciones, muros de Bello Cino, calles bohemias llenas de turistas, quioscos de periódicos, listines de teléfonos, ceniceros, resortes de sillones, revistas de glamour esparcidas por los baños privados que al principio eran públicos. Ahora solo van los ricos, solos o con sus amantes. Baños turcos, farmacias orientales, cubierta de libros, libretas de sellos, botellas. Creyó que la oscuridad de la caverna lo iba a privar de la imagen que tenía de la ciudad; que cuando la vería no la reconocería. Pero igual le pasó cuando lo de Troya. Creyó que Ítaca, tan parecida a Bello Cino pero más vieja y por lo tanto con cierto encanto, iba a ser raptada por la guerra, como Helena. Que los troyanos iban a gobernar el mundo acribillándolo con puñales caprichosos. Pero no. La guerra expiró e Ítaca le fue devuelta para llenarla, con lo que algunos llaman, basura. Claro, ellos no conocieron, como Ody, las islas paradisiacas como un sueño atravesado por un río y poblado de bosques de todos los tipos de verde. Con brujas buenas, comprehensivas y con jovencitas desnudas persiguiendo en sus orillas un balón, como Nausicaa, la princesa que lo encontró y le salvó la vida. Ody siempre quiso Itaca y a su mujer que, según Elias Canetti, hilaba y deshilaba pensando en su marido porque era su mejor método para tener sueño. Como Penélope, a la ciudad le daba lo mismo si Ody regresaba o no. Vivía para sí misma. ––Quiero firmar el contrato ya––pidió el cliente. Poly se lo pasó y el viejo no se fijó que en letra chica decía esto de Lévi-Strauss: "La escritura ella misma no nos parece asociada de manera permanente, en sus orígenes, que a sociedades que están fundadas en la explotación del hombre por el hombre". Igual hubiera firmado.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.03.14

    —Por lo que veo Ulises salió y entró y se murió y resucitó y últimamente está más pallá que paquí y el viejo na más entró y palmó dentro y no lleva ni un denario en la cartera. Qué flojos—pensó—, uno se entera de que su mujer no lo espera tejiendo y destejiendo para contener al personal soliviantado sino que le da sueño pensar, mientras lo hace, en su mozo astuto y aguerrido, y se pone a cuarenta de fiebre con vómitos y espasmos que me tienen esto hecho una pocilga. Pero hombre, es sabido que a las señoras les aburren las aventuras de sus maridos ("ya habrás estado oyendo cantos de sirena otra vez, como si lo viera, un día se te van a caer las orejas, por no decir otra cosa"). Hay que ser más macho. Y el otro ha debido acabar leyendo el contrato entero, si no, no me lo explico. Esta cláusula en letra pequeña me la hizo poner un abogado de la mafia calabresa porque decía que era imprescindible para evitar el tracto y el retracto, cosa que nunca entendí del todo y que más bien parecía tener que ver con el tránsito de las tripas que hablábamos el otro día. No sé por qué se lo ha tomado así, qué sensible el abuelo. Está claro que el primer sumerio que pintó una tablilla contó las ovejas del rebaño y se apuntó dos docenas más. Como acababa de inventar la escritura nadie sabía leer y todos tenían que acatar el trozo de barro mágico. Aquí pone que todo el ganao es mío. Vale, vale, haberlo dicho antes. Después este truco lo pilló el materialismo dialéctico, pero ya nadie se fiaba de nadie. —¿Ud. escribe? —Sí. —Pues es un explotador. —No crea, hago muchas faltas. —No empece. —No. Ya termino. —Que no obsta—¿...culiza?—Vamos a dejarlo. Tal como lo veo—se dice Pol—dos variables son dependientes cuando la covarianza es positiva. Covy, que estaba en la bodega acabando con el Gewuztraminer, se atragantó y casi se ahoga. Pol pensó en poner un sanatorio para espíritus delicados. Aunque le entró la duda de cómo le pagarían tantos insolventes. Menos mal que el perro iba mejorando.
  • Furor

    Publicado el 22.03.14

    El lector no creerá que nos estamos ensañando con Uly, pequeño burgués, cruzando fronteras en el mundo de la identidad, con un pasaporte con hongos y arena; mastuerzo que visita el infierno con un cordero que nadie le compartirá todo para que lo dejen regresar a ocupar su rol de marido con otra necia que pasó todo el tiempo sentada en vez de, siquiera, ponerse a hacer ejercicio, y con un hijo adolescente, Telémaco, suicida que no tiene idea de manejar un barco y parte en plena tormenta dizque a buscar a su taita, ignorando que su nombre viene de telecomunicaciones, de teléfono, de hablar con el otro sin mover un dedo... Total, insensato como su padre, el consentido por los dioses terrestres (Poseidón quiere más a los osos polares que les toca nadar kilómetros para posarse en un pedazo de tierra derritiéndose), aunque se burlan de él de vez en cuando, anhelando poner a prueba su astucia que, como todo, tiene un límite. Si Poly hubiera estado con su semejante, Sindbad El Marino, este hubiera agonizado menos. A él también le fue como perro en misa, pero no se venía con argucias. Podía quedarse explayado como verdolaga en playa, estando prisionero en una caverna que era un depósito de cadáveres. Lo hacía con plausible paciencia. A propósito de escrituras, allí acabó porque se negó a firmar contrato de matrimonio con la más agraciada de las isleñas (él también estaba casado pero se lamentaba menos, no se casó dos veces por evitarse tanto papeleo). No hay nada más peligroso que la escritura. Por eso el que inventó el alfabeto no inventó más, dejando que otros hicieran el trabajo sucio. Al inventar los signos, apareció el azar y este llama a monstruos. La compañera de este narrador acaba de pasar una semana de pesadilla porque se le vino encima un armario de la cocina por una fuga de agua, venida del piso de arriba. Será donde se encuentran Poly, Ody y el cadáver del viejo? En cualquier caso, no fui yo el que le dio por hablar de la humedad de la caverna, lo juro!
  • VV.AA.

    Publicado el 24.03.14

    El redactor-jefe de LVdO encargó una necrológica sobre el armario difunto a su corresponsal en Ciclopelandia a cuatro sous la línea. Este caballero, que jamás había escrito un párrafo, no tenía ni idea de qué iba el asunto y cuando trató de enterarse, le dieron con la roca ciclópea en las narices. —Métase en sus asuntos—le dijeron. —Pero se habla de que se ha suicidado. —No comment. Se dio la vuelta en la misma entrada del pisito arruinado. Montó guardia durante varios días, a ver si sacaban el cadáver para enterrarlo. No sabía que había un pasillo directo al infierno. A donde, como es natural, van los muebles que acaban con su vida tirándose de la pared a la de tres. Decidió hacer lo que todos: inventárselo. No iba a perder el estipendio para una vez que le pedían algo. "De todos los seres ilustres que esta isla ha dado, que son muchos y bien conocidos en la vasta Antigüedad que nos ha tocado vivir, siempre recordaremos la alacena que nos ha dejado para siempre en un momento que algunos creerán de ofuscación, pero que, sin embargo, no hay duda de que, muy a pesar de sus deudos, solo puede ser considerado de lucidez. Había empleado todos sus años en mantener de forma brillante la cristalería y gran parte del menaje en perfectas condiciones. Era proverbial su celo y dedicación a la tarea. Las raras veces en que una copa o un plato salía de su interior (teniendo en cuenta las escasas cenas de gala que el cíclope organiza) guardaba el hueco dejado por el utensilio en estricto orden, siempre con una desazón inevitable debida a la insufrible ausencia. Nada podía hacernos sospechar el desafortunado desenlace. Los que fuimos sus amigos no podemos dar pábulo a rumores sobre insignificantes inundaciones de la gruta de arriba. Él podía con eso y mucho más. Todos recordamos con emoción la vez que, debido a la incuria de su dueño, perdió varios tirafondos de los que lo sujetaban al granito. Con cuánto pundonor se mantuvo en su sitio sin mover ni una bisagra. Descanse en paz".
  • Furor

    Publicado el 25.03.14

    El armario suicidado a punta de termita botando gas metano, tenía a dos hermanos cuyos nombres se desconocen ya sea porque se los cambiaban regularmente para mantenerse en la clandestinidad, o por una razón más prosaica y más común en una época donde el enemigo viene menos de afuera que de adentro, como un virus o como el mencionado caballo de Troya. En todo caso si sus hermanos, a diferencia del muerto, eran bribones se les notaba menos que lo otro. Parecían muebles tristes, solitarios e invisibles como aquel que recibe todos los periódicos y revistas, que no se botan creyendo que se va a leer o coleccionar un día, al punto de que ya no se ve. Lo único que uno podría señalar como particular en ellos, era lo que tenían en común con el difunto. Todos portaban una cadena con una palabra fragmentada en tres partes: l-azar-eto. Uno de los hermanos vivos portaba la que decía "azar" y otro "eto". La palabra, según Hot sur de Laura Restrepo, "había sido destinada para circulación restringida en los leprosorios, con el fin de evitar el contagio en el resto del país. Llamaban al amuleto coscojas y la figura octogonal que tenían grabada era la cruz de la Orden de San Lázaro de Jerusalén, también conocida como cruz templaria o de las ocho beatitudes". Los muebles que visitaron la Caverna eran incapacitados de todo orden. No notaban la diferencia entre los Cíclopes y ellos, porque no querían. Al menos Ciclopelandia los acogía, no como los eminentes políticos que los tienen al margen de sus programas y solo los buscan para agarrarlos y llevarlos a las urnas. No obstante, Azar le dijo a su hermano: ––No salgamos. Lo mío es lo sagrado que permanece quieto y no atrae el peligro. Mira lo que le ocurrió a L: se desapareció. Soy feliz de ser la repisa del anuario telefónico que soy. ––Pero su hermano Eto insistió. El bar antes de ser llamado Cavern, le habían puesto Bar Ethos. Pero seguían ofreciendo baretos. Eto quería ir a... "Saludar a unos amigos".
  • VV.AA.

    Publicado el 25.03.14

    Aquello se llamó la guerra del Chifonier en honor del general que comandaba las tropas del Menaje. Enfrente tenían un indisciplinado ejército de En-Cíclope-Días que apenas sabían conservar el orden de batalla. En primera línea formaban los diccionarios escolares, los cuales fueron dispersados por el avance de los taburetes, cuerpo de mercenarios reclutado para la ocasión que, sin embargo, arrollaron a los escuálidos libritos. Según se cree les faltaban acepciones. Ante este primer éxito, no del todo inesperado, el mariscal Ch. mandó embestir a la vajillería pesada, pero las líneas de papel se abrieron sin oponer resistencia y, en su avance, se vio cercada por la Británica, el Larousse y dos escuadrones del Espasa-Calpe. Entretanto, con un movimiento envolvente de gran precisión que empezó simulando una desbandada, los catones, catecismos y cartillas ocuparon una batería de estanterías que habían quedado desguarnecidas y se hicieron fuertes resistiendo varias cargas de los fregaderos y los lavavajillas. La batalla parecía decantarse a favor de las Letras cuando se produjo un hecho que largamente se habría de estudiar después en los manuales de estrategia. El subteniente de comunicaciones Azar estableció contacto con una columna dirigida por el capitán Etos, adscrita a las fuerzas de reserva y que hasta el momento no había entrado en combate. Al parecer las órdenes que le trasmitió fueron mal interpretadas, o simplemente ignoradas por afán de notoriedad. Las tres compañías que formaban la columna, compuesta de refinadas primeras ediciones y tapas duras, emprendió temerariamente, aunque no sin valor, el asalto de la formación de las vitrinas de elite, que constituían el flaco izquierdo de Chifonier. Al mando del Clausus Bibliotec, los dejaron pasar sin resistencia y, una vez dentro, utilizaron los Catálogos y los Cánones para reducirlos y desarmarlos. Los acontecimientos dieron un giro brutal. Las Mesillas de noche masacraron a los libros de cabecera y no hubo más.
  • Furor

    Publicado el 26.03.14

    ––Mientras las tortugas electrónicas y los muebles antiguos rusos, con los que lavan dinero, celebraban con orgías y cantaban himnos de paz, en otra parte. La vida siempre en otra parte. Así son las guerras. Los participantes no utilizan sus mejores armas para matarse entre ellos. Estas son solo para exhibirlas. Se matan más bien con palos y piedras que uno recoge del suelo. Tampoco guerrean todos. De vez en cuando se mete uno que otro príncipe pero la mayoría son don nadies que no tienen otra opción. O que aspiran a una vida romántica, cuando lo que encuentran es una de mercenarios. Se acabaron los tiempos de las conquistas con los sables abriéndoles heridas mortales a los misterios. A los soldados se les paga y ellos se hacen los mochos de oreja cuando se les pregunta si tienen ideas. Qué van a tener. Los de la razón son solo los altos mandos, desde que alguien pidió en una universidad tomada militarmente, que hay que seguir la fuerza de la razón y no la razón de la fuerza. Ya no se ven guerreros humanos. Vivimos en tiempos de drones y de estanterías IKEA quejándose de que los libros son muy pesados (faltaban no más ellas). En cuanto a estos últimos, es inevitable recordar las célebres batallas en que fueron utilizados para descalabrar a los humanos. Cuando ellos hacían la guerra y no, valga la repetidera, las cosas. Pero, ¿qué más se puede esperar en un mundo esterilizado? Tenemos guerra sin guerra, café sin café, amor sin amor, presidentes que se llaman "apolíticos" o "normales". Unos numeritos, los de la bolsa, son capaces de poner en la ruina a los países. Ya no necesitamos a Napoleones para eso. Adiós a la batalla de los libros de Swift, la de Gargantua de Rabelais, la que Guy Debord hacía metiendo en las bibliotecas libros con cubiertas rellenadas de pedacitos de vidrio para destruir aquellos que estuvieran a sus lados. ––Déjese de vainas, Señor Azar. Atrás esperan. ¿Quiere cerveza grande, mediana o pequeña?
  • VV.AA.

    Publicado el 27.03.14

    Una Muno fue una famosa espía que, al parecer, pasó información vital, digo, mortal, a los Muebles del Hogar en la batalla de Chifonier. Más o menos la cosa fue así: Primero le cambió el chip a una tortuga electrónica (que algunos historiadores identifican con la intermitente Guguel, pero no hay pruebas) por uno con un virus soviético modificado que se solía utilizar para desvalijar cuentas bancarias y la mandó a las líneas enemigas. Solo era una maniobra de distracción pues su auténtico plan permanecía oculto. El virus borró unos miles de ebooks, pero había tantos que apenas se notó. El quid estaba en descubrir la fuerza más temible de los Tochos. ¿Cuál? La pesadez, el peso muerto. Las Obras Completas, como si fueran estacas y cantos, podían destrozar cualquier cuerpo de Anaqueles por resistente que fuera. Unos y otros parecían estar destinados a firmar la paz y convivir en armonía en lugar de combatir. Qué error. Ambos contendientes había entrado en conflicto durante el reinado Virtual. Las baldas solo querían soportar ositos de trapo y marcos de fotos. Eso es romántico, decían. Y las novelas lo interpretaron mal, pues se creían que hablaban de ellas y del general Roman adscrito al Alto Mando. La táctica de Una consistió en enamorar a todas las legiones Ficción por el método de simular que se creía lo que se leía en ellas. Ninguna otra cosa puede desarmar mejor a una Saga, una Río, una Bildungsroman o a una partida de Àclefs. Les decía, por ejemplo: Cuán veraz es esta historia de amor en un mundo de amor descafeinado. Y caían en la trampa. Al principio, les emborronaba las frases con picapica. Se tenían que rascar y se corría la tinta frotando, frotando. Pero el Estado Mayor del Aglomerado Revestido y Barnizado consideró que no era suficiente. Tienes que seducirlos carnalmente, decía el mensaje cifrado del jefe de la Inteligencia (nombre en clave: Galán de Noche). Y allá que fue. Omitiremos los detalles Solo decir que de ahí proviene la frase "perder los papeles".
  • Furor

    Publicado el 31.03.14

    Esquivando unas cuantas butacas, Azar buscó en el segundo tomo de las obras completas de Borges, yendo directo a la página 265 donde se encuentra el comentario de este al Biothanatos de John Donne. ¿Porqué precisamente aquel libro? Porque en una guerra pueden aparecer todas las fichas del tablero. Biothanatos hace parte de los improbables y malditos como el Apocalipsis del falso Juan Evangelista, o el Necronomicón de Lovecraft que solo yo sé dónde se encuentra en la biblioteca departamental de Bogotá envuelto en piel humana. ¿De niño? De niño. Y el pasa páginas es la dentadura de leche del hijo de una prostituta. Según Borges, Biothanatos revela que la muerte de Cristo fue un suicidio. La escena espectacular más grande entre todas las ofrendas de pan y circo que se les ha dado jamás al pueblo. Un deicidio autoinducido en contubernio con el Padre, quien habría creado cielos, tierra y mares con el único propósito de ambientar el tormento de la cruz sobre un imponente patíbulo cósmico, en la zona más caliente en el mundo de entonces. Paralelamente, podría uno preguntarse si la muerte del Merkeliano, que parecía tan normal, no fue a propósito. “Dios líbranos de las aguas mansas” (Control-F). La caverna de Poli no es cualquier caverna. Además de que, por los vasos comunicantes de las letras se encuentra ligada a la de Platón, es decir, a la de la humanidad, se trata del antro donde el hombre se encuentra con el arte, que vienen a ser las pinturas rupestres. La batalla de Chifonier fue el inicio de una seguidilla de batallas como escalones de una escalera hacia el cielo. Aquí lo que nos dice Borges: “Ello quiere decir que los elementos y el orbe y las generaciones de los hombres y Egipto y Roma y Babilonia y Judá fueron sacados de la nada para destruirlo. Quizá el hierro fue creado para los clavos y las espinas para la corona de escarnio y la sangre y el agua para la herida”. El último escalón será la aparición del gran libro. La Obra con mayúscula. O no lo será.
  • VV.AA.

    Publicado el 01.04.14

    La cueva de Poli tiene una entrada y, como es de lujo, una salida. Además de puerta de servicio, portón para el ganado y acceso de carruajes. Hasta aquí todo normal. También tiene dos escaleras, una baja por un pozo y otra sube por una chimenea. El tráfico de ángeles y demonios, de las alturas a las profundidades y al revés, es continuo. Parecen trasportar algo en las manos. Se chocan, se ceden el paso refunfuñando, se caen a veces para regocijo de los contrarios. —No me extraña que haya tantas corrientes de aire—piensa Poly. Y les pregunta, sin esperanza de obtener respuesta.—¿Qué acarreáis?—La Obra—le contestan. Entonces, ha comenzado la remodelación. —Quiero un salón con dos ambientes, una cocina con office y doce dormitorios, uno para cada uno de los primos que tengo. Luego hablamos de los baños. Pero nunca descargan en el piso principal. Pasan de largo. Ante su demanda de una explicación, le propusieron el viejo epigrama que según dicen mató a Homero: "Los que cogemos los arrojamos y los que no, los llevamos". —Hace tiempo que se conoce la solución: son los piojos, no sé qué tiene que ver con la reforma y la Obra.—Error, piensa más. Alceo de Mesena canta en la entrada de la cueva: "Felicísima tú, entre la islas del mar, pues, pequeña siendo, al astro guardas de las Musas y las Gracias". Versos confusos, si la traducción es acertada. Una isla (Ios de las Cícladas, cerca de Santorini donde Daumais encontró a Margarita) protege a un descollante artista de la influencia de una troupe de divinidades menores. —Son las ideas, los pensamientos. Los que atrapamos antes de que vuelen los vertemos en estos estuches que arrumbamos en el Cielo y el Infierno. Los que se nos escapan, siempre van con nosotros, sin revelar. El aedo resolvió la adivinanza y murió de pena por sus muchos ingenios perdidos a lo largo de una vida. La hipótesis del suicidio, ¿no incluye una gran dosis de soberbia? —La paradoja de Alceo me parece más difícil de resolver. Igual solo es un despiste.
  • Furor

    Publicado el 04.04.14

    Es una caverna heredada. Solo hay que pagar la luz, el gas y el agua. Es cada vez más insuficiente la ayuda del Estado que no debería llamarse así puesto que es nuestro dinero que sale a pasear y regresa a nosotros; son los impuestos que pagamos. Todo sube al cielo incluyendo el tiempo para escribir. Y lo único que baja es nuestra humanidad que, de por sí, no es que esté muy arriba. Siempre se ha hallado a las puertas del infierno porque no se conoce, hasta ahora, otra vía fácil para que el hombre conozca la gloria. No me refiero a la gloria equivalente a la fama. Más bien a la de lograr crear un objeto que sea el lugar de un ritual catártico. Uno donde se sacrifique a un santo (cuántas Obras no compiten con el ritual de la crucifixión) desnudándolo en tres actos, mostrando su soledad frente a la armonía aterradora de la naturaleza y, cuando es posible, señalar las maneras de vivir en completa independencia frente a la divinidad. A mí me gustan las obras que no se acaban, como a la mayoría de la gente. Las que suman los actos al mismo tiempo que uno crece como ocurrió con la famosa saga de Akira Toriyama donde el infierno se llama “Infiernogro”. El problema de estas obras es que no hay una sola que no sea reaccionaria. Todas las sacan del horno como el pan. No del cielo. No saben de dioses hombres, súper hombres, sino de supermanes que actúan como paramilitares, saltándose la justicia. Los griegos entendían lo trágico como un divorcio entre los hombres y los dioses. Era un objetivo vivir sin ellos, librados a nuestras contradicciones, a nuestra pobre justicia, ahí estaba la tragedia. Habría que aceptar nuestra condición de titanes, de ogros, de ciclopes, que siempre quisieron subir al Olimpo en donde no eran aceptados. No estamos hechos a imagen y semejanza de la divinidad sino de ellos. Dejemos entonces de dar patadas de ahorcado porque el cielo no nos quiere y remodelemos nuestra propia caverna con lo que tenemos. Los que están ebrios también sirven.
  • VV.AA.

    Publicado el 09.04.14

    Debía ser Alceo el que estaba como una cuba cantando canciones porno a la entrada de la caverna, recostado sobre la panza de una oveja que aguantaba con paciencia el chaparrón. Porque su "Felicísima tú, entre la islas del mar, pues, pequeña siendo, al astro guardas de las Musas y las Gracias" debía traducirse —tiempo nos costó a lo pobres mortales leer entre líneas— por "Qué buena estás, corriendo por la playa, de las clámides despojada, pues siendo de menudos pechos, a mi Sol levantas y lo haces amanecer, después de que esas diosecillas me tumbaran en el aprisco y me dejaran vacíos los asteroides". La oveja le dio un empellón y le hizo observar: —De esa a la que cantas, lo mejor que podemos decir es que tiene una nuca delicada y traslúcida, porque solo la vemos por detrás según se va alejando de aquí a la carrera, supongo que para no soportar cómo desafinas. —Oh, hija de la estirpe de Amaltea, remugadora de los pastos que crecen bajo el Iggdrasil, vellocino ignoto, como la urbanización donde mora la turista de hermoso cogote, sabrás que los hombres solo habitamos una de las ramas del árbol de Odín, a la que llaman Midgard, y que los dioses bajan a visitarnos cruzando el arco iris trayéndonos regalos como nuestra atlética bañista, y que debemos agradecérselo con trovas, cuando el espíritu se ensancha, o con endechas, cuando se amilana. —A mí la lana, que quieres que te diga, me sobra. En mi familia siempre hemos sido de alto rendimiento en la producción de vedijas, no como las tuyas, si me permites la homonimia, que se arrugan solo por los doce arreones, entre Gracias y Musas, si es que todavía sé sumar. Cuando Alceste iba a contestar, la esbelta extrajera había dado la vuelta a la isla, con sus largas zancadas de joven gacela, y llegó a la entrada de la gruta. —Ah, cómo mola, ¿es una disco de ambiente? ¿abrís esta noche?—Desde luego, señorita...—Tempus fugit, pero todos me llaman Ty. —Ah, "Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus", por eso vas tan deprisa.
  • Furor

    Publicado el 11.04.14

    La mujer atleta con la prístina belleza de Aishwarya Rai que puso a Odín como un loquillo zarandeando la hoja Midgard, se había dado una vuelta por la isla a ver si ya habían inaugurado la Aerociudad, centro comercial pegado al aeropuerto de palomas, con suficientes almacenes de manteca de karité para ungirse en todo el cuerpo incluyendo las partes interiores, para que entre más fácil sin tanto preámbulo. Pero todavía le faltaba limpiarlo un poco. Apenas vio cuarenta y nueve nibelungos obreros recomendándole muy respetuosamente, unos una nueva línea de velos que se pondrían a la moda esta primavera, si era musulmana, y otros unos vestidos de baño con la garantía de que no se notarían apenas saliera a la playa. "¿Cuando abren, muchachos?", preguntó. Unos le dijeron: ––Si por mí fuera cuando quieras, mi juguito de ñame. ––Jiji, no, en serio. Qué obreros más simpáticos jijiji. Otros le respondieron: ––Quédate con nosotros y hacemos el cucarrón. Nosotros ponemos el ron y tú… la casa. Y otro: ––Si así como usted corre lava la losa, venga yo la llevo a azotar baldosa. Y otro: ––Si así como al sol brilla, cocina, venga me le como esa vag…––¿Qué os pasa, señores? Los corrigió el jefe que le decían Chaparrón. ¿Porqué todo lo tienen que asociar con la cocina y las partes íntimas de la señorita? Los ojos verdes claros, la fina nariz, las orejas diminutas, la silueta ligera como la sombra al mediodía, todo eso también cuenta. No solo comer y meter y sacar. Hay que apreciarlo todo. TODO. Habló uno de los que habían proferido aquellas cochinadas: ––Mi sol solecito, mañana viene el alcalde a echarle tijera a la cinta. Se supone porque lo han declarado desaparecido desde que se metió a un chuzo y lo chuzaron. ––¿Dónde? ––Siga dando la vuelta a la isla y encuentra el bar. Ni que tuviera otra opción, no se va a perder. Felícisima no preguntaba por hablar. Era de las que se cortan el seno para manipular el arco. Tenía cuatro tetas y le quedaban tres para los tríos.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.04.14

    —Si me permitís opinar—dijo Chaparrón, el maestro de obras que en los ratos libres estudiaba Teología—, desde un punto de vista escénico hay algunos hechos que estarían por encima de la Crucifixión. La separación de las aguas del mar Rojo fue más visual, el Diluvio más grandioso, lo de Sodoma y Gomorra más cruelmente dramático y, en otro orden de cosas, el sacrificio interruptus de Isaac más humorístico, así como la manzana del Edén y la Serpiente más poético. No niego la fuerza teatral de la Pasión, el Camino de la Amargura y la puesta en escena del Gólgota, solo que comparado con los anteriores ejemplos o con las siete plagas, que se me ocurre ahora, diría que hay cierta decadencia, un inesperado agotamiento de los recursos divinos. El asunto debe tratarse con delicadeza. Una tormenta, por fuerte que sea, aunque lleve a decir a la impresionable soldadesca "Verdaderamente, este era el Hijo de Dios", es algo que está a nuestro alcance cotidiano. Hemos visto tsunamis, terremotos y erupciones de volcanes más violentas que los rayos y truenos del relato evangélico. En realidad solo se sugiere una gran oscuridad, el resto lo puso Holywood. La resurrección de los muertos es un golpe de efecto importante, hay que reconocerlo, pero solo la nombra Mateo, y tuvo que ser toda una sorpresa para los familiares, incluidos algunos herederos poco cuidadosos con la hacienda. Los obreros no estaban de acuerdo. —Maestro, creemos que se olvida de que la muerte del Hijo representa e inicia el misterio del Cuerpo Místico, una concepción profunda para la que se requieren pocos y sobrios elementos. El más importante es la rotura del velo sagrado, citado en cada uno de los tetramorfos, porque inicia el Silencio de Dios, que Bergman nunca entendió, al separar los reinos del Cielo y de la Tierra. Los hombres serán redimidos, pero se quedan solos cuando se produce el advenimiento del Nuevo Pacto. Sin olvidar la sangre y el agua que mana de la Santa Herida, preludio del Apocalipsis y el final.
  • Furor

    Publicado el 14.04.14

    Para que la Aerociudad pudiera llamarse rascacielos todo el personal estaba rigurosamente formado en teología. No se iba a cometer el mismo olvido que con Babel, aquí no se contrataba a nadie que quisiera desafiar a Dios, como esos qataríes que andan erigiendo un estadio en forma de vagina (aquí entre nos, qué idea tan genial aunque mi sentido pésame a los explotados que la levantan). La Aerociudad había ganado altura con paciencia y con la seguridad de que en el Renacimiento iba a hacer más presencia el dios comprehensivo del Segundo Testamento. Los obreros y uno que otro visitante que probablemente nunca conoceremos se quejaban del ascensor. Este funcionaba con aparatos electrónicos. Uno que tenía celular le reclamó al arquitecto que no existía ningún botón para descender inmediatamente al piso 453 y que le tocaba pasar por tarado moviendo con el pulgar la pantalla hacia abajo, durante siete minutos y veintitrés segundos exactos. Pero no le escucharon, Chaparrón le dijo que esperara que el jefe iba a responderle algún día y le aconsejó que le dirigiera una carta con su reclamo agregando una reflexión teológica que le encantara. Esto fue lo que escribió: "Respetado señor A..., entiendo que yo sea una Z y, por ende, no tenga tiempo para atravesar el abecedario hasta mí. Pero resulta que acabo de leer en el periódico que Jesús tenía esposa. Ponga en google "Jesús + esposa". Ahí encontrará el espectáculo más grande que jamás haya existido en la biblia, la verdadera crucifixión. Pensamos que solamente los seres inferiores a su hijo como Abrahán se casaban. No quiero caer en los estereotipos para denostar del matrimonio. No podría recuperarme cayendo tan bajo. Así que por favor mejórenos el ascensor. No debe ser muy difícil llegar al piso 454 con solo pulsar un botón. Se lo ruego no me obligue a decir que uno de marido tiene que acostarse cada noche preocupado porque no hizo el amor con la esposa y, sino, igual pensando si el día siguiente lo va hacer. Es infernal.
  • VV.AA.

    Publicado el 15.04.14

    455 —Lo es—admitió Chapy—, "El matrimonio del Cielo y el Infierno", la escalera de Jacob por la que descienden los ángeles y suben los demonios, como en la gruta de Cy. El Arco Iris por donde llegó Ty. Todos son puentes empinados que habría que destruir para acabar con las esperanzas infundadas. Esos pasos verticales confunden a los hombres. La Ascensión es también un trayecto hacia lo alto. La Torre de Babel inversa que estamos construyendo, por el contrario, es un descenso, aunque no exactamente a las Calderas de Pedro Botero, sino a la nada, como ya se ha dicho muchas veces. Vayamos a lo práctico: lo del botón directo se puede hacer en plan casero. Ponemos el número del piso con un cartelito ad-hoc y después se tira de Control-F —Eh, ¿alguien me ha preguntado si yo estoy por el tema? —El trabajo dignifica, te abrirá las puertas del Paraíso, te encontrarás a ti mismo.—Prefiero seguir durmiendo. Presumís de verticalidad, pero os falta desarrollo en el plano. Sois un pozo inabarcable para los que, como yo, hacemos de la pereza una virtud, pero os falta amplitud, extensión, un paseo relajado por la llanura. Alcanzaréis el Centro de la Tierra y no sabréis nada de la superficie. Los tipos sencillos y hedonistas transitamos por caminos sin cuestas y despeñaderos. El amor (querida y soñolienta Mny), el vino, la siesta, son misterios más grandes que vuestra teología de primer grado. —Eres injusto y un pelo impertinente. La arquitectura de rascacielos al revés viene impuesta por un mandato divino-tecnológico, por las mismas razones que los rollos de papiro, con su umbilicus, eran apaisados y había que dominar el arte de la desenvoltura, además de tener los brazos largos. De ahí que cavar un profundo agujero sea la única solución al problema. Es cierto que cuanto más nos separamos del ras inicial menos oxígeno queda y respirar se hace más difícil. Morir por asfixia será nuestro destino, pero habremos abierto un camino como Saknussemm y Lidenbrock vendrá a recorrerlo. Amén.
  • Furor

    Publicado el 16.04.14

    ––ebrius, insipiens, pueri dicunt tibi verum. Dijo un obrero. –– ¿Quieres insinuar que el descenso a la verdad, así obligatorio, es una trocha solo para ancianos, niños y borrachos? ––Sí. Tomó la palabra Chapy. Los primeros después de haber conocido otros caminos pudieron percatarse que uno como el nuestro es el más acorde a su carácter. Pensaron que podían dar más pero se hicieron sabios enterándose que lo que dieron en el camino que menos se esperaban era todo lo que podían dar. Eran actos gratuitos en un mundo donde todo tiene valor. En aquel camino pudieron en un principio despreciar el descenso por el polvero, la imposibilidad de ver qué sigue a unos cuantos metros y lo que les decía la gente: "Eso ni siquiera es un camino, pues no llegas a ninguna parte. Solo es un montón de piedras y hierba mala que sumadas las unas a las otras tienen la apariencia de una senda salvaje". Los segundos, los niños, aquí son sirenas y magos inocentes aunque un tanto pervertidos. Se pueden contentar con la función primaria del lenguaje: el juego. Como en la leyenda del duende que los pierde en el bosque transformando la boñiga en juguetes para atraerlos, se distraen con las palabras del cielo o del infierno. Y, por último, los borrachos, aquellos que acaban aquí como haciendo apuestas. Se entregan casi totalmente a las curvas y brechas, como quien se ofrece a Dios en la comunión. Se creería que dicen: "Que Él sea quien decida adonde llevarnos, completos o dejando algo de mí bajo las piedras para que no se lo coman los pájaros. En lugares que quedaran grabados en nuestras mentes o que al menos Control-F recordará, si se nos ocurre regresar". Cierto que falta el aire, pero acabaremos por acostumbrarnos. Aunque estamos solos y pobres no hay que meterse con nosotros. “El Deseo de los pobres es la pupila del Ojo de Dios, La Llaga del Lado por donde salen las últimas gotas del último arroyo de la Sangre de Su Hijo" (León Bloy).
  • VV.AA.

    Publicado el 22.04.14

    —Tengo un par de objeciones —dijo Aeschylus, un oficial alicatador de segunda. —En primer lugar, "parecer estar loco se dice que es el secreto de los sabios". La distinción está muy lejos de ser obvia. Se me hace que es debido a razones que tienen que ver con la extrañeza de los pobres, esa clase de mundo que iguala por abajo a los que se salen del rebaño. —Para ser mampostero postulante tu argumentación es más bien elitista—contradijo Chapy. —Ejerzo mi profesión lo mejor que sé. Tiempo habrá de llegar a ser un maestro del arte musivario, si los hados quieren y las musas se avienen. Pero te dije que tenía dos impugnaciones al discurso: la otra es que no es lo mismo decir lo que se piensa que acertar. Niños, locos, viejos y temulentos (no sé si queda alguien que no encaje en alguna de estas categorías) son deslenguados y temerarios, lo que de ninguna manera equivale a que sean precisos en sus proposiciones. Supongamos, solo como hipótesis liminar, que existe un hombre de mediana edad, cuerdo y sobrio. En consecuencia, será también mentiroso. Si además, como suele ser lo más común, no es muy espabilado, se equivocará al pergeñar sus falsedades y como dos negaciones hacen una afirmación tendremos que dará en el clavo una mayoría de las veces. —Excelente—dijo el arquitecto que había venido a controlar las obras apareciendo por la espalda de Aeschy—yo encajo en la definición, por tanto tenía razón cuando os ordené cavar: os quiero ver a todos enseguida con los picos y las palas en la mano. —Es la hora del bocadillo—se quejó el gremio de aprendices. —Pues no se habla con la boca llena. Arreciaron las protestas entre las cuadrillas. — ¿Qué hay de la paga? —El premio está en el fondo, hacia el piso 1000. —¿Cómo lo sabe? —Porque mil son los ángeles caídos, hijos de Satán, y de ellos es el reino de las sombras. Está escrito. —Esto es una Babel inversa, no tiene por qué acabar mejor que la otra. Aquella fue derrumbada, esta será enterrada. Pero seguían sin dar palo al agua.
  • Furor

    Publicado el 24.04.14

    Horacio, otro candidato a mampostero, suspiró: ––genus irritabile vatum. La irritable raza de los poetas. ––Aeschy lo reprendió: ––Si deseas salvar tu pellejo, no digas verdades. Encuentra la manera de que el Arquitecto las diga y nos guie para que vivamos correctamente. La verdad está relacionada con el poder y este está rodeado de soberbios. Dejar que otros pasen por sabios y justos es la estrategia de quienes nos mantenemos al margen con los pobres. Los forzamos a que nos roben las ideas y digan nuestras verdades. Nuestra lucha es fatigante pero como dice la canción "Venceremos". ––La hora del meeting sindical se acabó, señores. ––interrumpió el Arquitecto. Horacio se encontraba de malas pulgas porque su familia lo estaba grabando para una emisión llamada "El peor día de su vida", poniéndole zancadillas desde que sonó su alarma. Iban a acabar por la tarde explicándole que todo era una broma, pero en el momento en que se presentó el Arquitecto era apenas mediodía. El burlado le dijo a Arquy: ––¿Quién es usted para venirnos a dar órdenes? Nunca se asoma por acá. Estamos dispuestos a ser la armada de ángeles que mandan al reino de las sombras a Lucifer, pero no sabemos quién nos dirige. Ud. no parece ser San Miguel. ––Silencio general en el edificio. Bueno, en alguna emisora en portugués se escuchaba “Contruçao” de Chico Buaque, una canción con una arquitectura particular y que se acaba con un muerto, un obrero padre de familia. Nadie quería que le pasara algo al amigo Horacio. Es bien sabido que el arquitecto contrataba a teólogos y que no hay nadie más cristiano que un ateo. Esto fue lo que le respondió Arquy a Horacio: ––¿Quién soy? "Todo lo que sabemos es una impresión sentida por nosotros mismos, y todo lo que somos una impresión sentida por los otros".––No era el ateo Fernando Pessoa pero se le parecía. “Esto hace pensar en el problema que plantea la ley de Amaos los unos a los otros”, exclamaron los obreros. Y siguieron trabajando.
  • VV.AA.

    Publicado el 24.04.14

    —Este estrato al que hemos llegado es muy duro—los picos restallaban contra la corteza de granito—¿Qué tal si echamos un pitillo? Dicho y hecho. El Gran Arquitecto se había ido a la superficie a meditar sobre el silencio de Dios. —Mira Hory, como los sentidos nos engañan no sabemos nada y como también engañan a los demás no somos nada. —Disiento. Será que lo que sabemos está errado o incompleto y que nadie sabe cómo somos en realidad, pero lo cierto es que rellenamos con ese cúmulo de equivocaciones nuestro tiempo y nuestro pasar por la vida. —De acuerdo. Peor me lo pones. Sería preferible el vacío más riguroso que ese atracón de malentendidos. —No, porque se necesita colmar con algo el hueco del alma, nadie sobrevive sin unas cuantas mentiras bien armadas. —¿Y no sería mejor dejar de perforar este abismo que sabemos que no conduce a ningún sitio y estarnos quietos, fumando y viendo las estrellas por el agujero cenital? ¿No nos estamos enterrando vivos? —Nulla dies sine linea, que como diría la vidriera significa "Los dioses son nulos sin línea telefónica"—No lo entiendo.—Pues es sencillo. Si no nos ponemos al aparato y nos vamos diciendo unos a otros mentiras y verdades, todas mezcladas, entonces sí que no somos nada. —Tú y yo estamos hablando, aquí, recostados contra la roca ígnea, que está calentita y sirve para encender los caliqueños, ¿no es suficiente comunicación esta cháchara? —Sin que sea menosprecio, que ya tenía yo ganas de pegar la hebra y parar un poco de aporrear pedruscos, la verdad es que no. Siempre se necesita un tertio excluso por muy mal visto que esté ir contra los principios de la lógica. Tú y yo somos antagónicos pero no antinómicos. Es como el sofisma del ateo: debe de creer en Dios pues siente la necesidad de negarlo. Habrá un tipo por ahí que tendrá la no-fe del picapedrero, para compensar la fe del famoso carbonero, digo yo. —Un trío siempre se complica. —Yo estaba pensando en un trillón. Oye, no está mal la tagarnina, ¿dónde las compras?
  • Furor

    Publicado el 28.04.14

    En la penca de un maguey el Gran Arquitecto anotó las tagarninas que necesitaban sus obreros. Luego se sentó sobre un tapete para volar hacia abajo y se dispuso a mirar hacia atrás (por favor, lector, no se maree). Hacia arriba, para ser exactos. La naturaleza subterránea no merece ser despreciada. El agua es pura y creemos que nos habla. Las rocas que es lo que más encontramos, por supuesto no son siempre esmeraldas, pero hay quienes entre nosotros aprecian más aquellas que a primera vista no les dicen nada. Después acaban adorándolas. Tampoco nos hace falta el sol. La temperatura, como es lógico, es insoportable. Uno de nuestros teólogos se haya en aprietos desde que con ciertos textos sagrados en una mano y otros científicos en la otra nos afirmó que el averno es frío, que lleváramos sleeping polares porque uno nunca sabe. Quienes no han imitado a las bacterias que viven en los volcanes activos han muerto. Es la única ley de selección natural a la que nos hemos sometido. Ninguno de nosotros le rinde pleitesía al más fuerte. Creo que todos somos comunistas a mucho honor. Gracias al dios que le teme tanto a los espejos hemos acumulado los suficientes para que el astro dorado se asome aquí. Dicen que es bueno para que no nos dé la depre. Para la comida que nos preparan nuestras madres (siempre es la mejor) hemos diseñado un tubo a la altura de nuestra ambición por donde descienden las tres comidas diarias sin mezclarse. Una vez con los estómagos trabajamos. Hemos visto seres irreales pero conjuramos la fantasía si es para escapar de la realidad. Solo le vemos un problema a nuestra torre. Las intrigas de sus habitantes no se resuelven y eso está bien. Ocurre lo mismo cuando dejamos de soñar al despertarnos. La grandeza de nuestra creación consiste en que a medida que crece, las historias de atrás parecen la cola de un cometa y despedirse de ellas es siempre algo bello. Lo difícil es no podernos olvidar de la torre. De esa no podremos sin irnos con ella.
  • VV.AA.

    Publicado el 28.04.14

    —Esta tarde hemos avistado una lombriz de tierra que ha atravesado nuestro pozo sin detenerse a comprobar el avance de las obras. El Gran Estilo (¿Poe, Verne?) nos ha explicado algunos detalles prácticos sobre como conseguimos seguir con vida a esta profundidad. Nuestro entrenamiento antipirético nos permite soportar el calor originado por la presión atmosférica y los tubos de alimentación nos suministran suficientes nutrientes para seguir adelante. Las condiciones son inhumanas, pero no cejamos en nuestro empeño. Es posible que estemos atravesando una zona de transición donde hullas y lignitos se acumulan y retrasan nuestro avance. Recogiendo el guante del G. E., Aeschy ha iniciado una arenga sobre el gran problema al que nos enfrentamos en este nivel: no podemos olvidar la torre y cumplir la misión que se inició hace tantos días de sufrimiento y penalidades sin someter a juicio su propia construcción. Propone el alicatador que, de la misma forma que la mente no puede, en algún momento, dejar de interrogarse a sí misma sobre las razones de su existencia y la capacidad para autodescribirse sin condicionamientos (recursivos), así también es normal, y ocurre en otras obras de mayor vuelo y envergadura, que el medio, es decir, la insistente horadación, se incorpore al discurso y pase a formar parte del transcurrir de los acontecimientos. Comprende Aeschy que el metagujerismo no es recomendable y entorpece grandemente la consecución de objetivos, puesto que, en cuanto aparece la inquisición autorreferencial, se atasca la fluidez cancillera, se paran las aguas y se desvían las escorrentías. Por otro lado, sigue opinando A., debemos ser benevolentes con nosotros mismos teniendo en cuenta que pocos, entre los que conocemos más cercanos, por no decir ninguno, han bajado tan hondo y deben aceptar que sintamos cierto vértigo de sentido contrario, suponiendo que sea esa la cuestión. —Existe la acrofobia—dice Hory— pero ahora no se me ocurre una palabra para nombrar el temor a
  • Furor

    Publicado el 30.04.14

    ––Somos así. ––habló Aeschy––: Cuando buscamos reflexionar, vemos. Cuando buscamos descender al fondo del Alma Profunda, paramos rápidamente, con el espíritu en otra parte. Apenas logramos verlo. Baja por nuestras escaleras con las manos alzadas, gritando palabras ininteligibles, alocado. Atraviesa linitos y hullas, como si no existieran y rápido como una hulla blanca. Lo escuchamos que sigue bajando y bajando. ¿No les ha pasado lo que los viejos nos dicen: "cuando escuches los pasos de un caballo, no pienses en cebras"? A mí me da por pensar que mi espíritu es un unicornio o, por lo menos, un rinoceronte como el que El Conde de Maldoror ve y dice que es Dios mismo que viene a atacarlo. Porque creo que es una criatura divina, atravieso el suelo. Para encontrarme con él y fusionarme, aunque, reconozco, no sabría cómo hacerlo. No me lo comería porque he escuchado que cuando matan a un animal, el miedo que es una secreción química queda en la carne y uno termina digiriendo miedo. De todos modos no viene al caso pensar en ello puesto que aún no me lo he encontrado. Opino que le ocurre igual a los metahuequeros. Se ponen a reflexionar sobre el hueco porque lo quieren conocer, quieren asomarse a ver qué hay más allá. Lo más seguro es que encuentren orcos, que viene de "huerco", donde se encuentran las almas condenadas. Si logramos conquistarlos podremos gobernarnos a nosotros mismos, eso se cree, aunque no lo comparto. A mí me gustaría tener uno para divertir a los niños. Algunos como yo se los han traído con nuestras mujeres. Suele ocurrir que al lado de un abismo siempre hay casas de excavadores, solo que aquí todo ya es abismo. A los niños les tenemos magos que juegan con las luces y espadachines que hacen torneos. Al principio de todo, aquellos eran los héroes de esta que fue una novela épica y fantástica. Todo cambia. Ahora es una sobre el miedo a esa lombriz que baja y baja con nosotros y no nos explicamos qué trama
  • VV.AA.

    Publicado el 30.04.14

    Hory supuso, entre calada y calada —mientras el grueso de la cuadrilla seguía con la perforación, ajena al escaqueo de los fumadores parlanchines— que le había contagiado el estilo dubitativo a Aeschy. Influir en otro es algo que todos los espíritus burdos consideran un éxito personal. Pero no era el caso de H. Por el contrario, padeció un ataque de responsabilidad que no dejó de maravillarle a él mismo. —Busquemos el rinoceronte de Ducasse, el de Magritte, los de Dalí o el de Durero, o el que dicen que está escondido en la Encajera —pensó. —Como animal petrificado no sería raro que se encontrara entre estas resistentes rocas. Pero la duda demasiado sistemática tiene sus peligros. No pasa nada, es algo muy higiénico, mientras estos esforzados picapedreros que siguen con la faena sin desanimarse no se aperciban de que les estamos dejando el curro difícil a ellos, esperando que resuelvan cómo atravesar las impenetrables placas tectónicas que tienen por delante. Si nos ven apalancados en esta acogedora grieta cárstica, con los vegueros encendidos, se va a montar la de San Quintín. Como poco, se van a chivar al Gran Arquitecto y nos va a dar la papela de despido procedente y necesario. A mí me da igual, me queda poco para llegar a jubileta y no tengo muchas esperanzas de agarrar al mamífero perisodáctilo litoforme. Después de pasar las primeras capas freáticas empezó a roerme el escepticismo, por no hablar de cómo me duelen los huesos con tanta humedad. Pero este chico A. debería seguir empuñando la taladradora y yo no debería dejar que adivinara mi descreimiento. —He oído—dice Aeschy para que su compañero deje las meditaciones— que hay que hacer orinar a las liebres después de cazarlas para rebajarles el estrés de la carne acosada.. Se ve que rebaja el ácido láctico. ¿Tú crees que se podría hacer con el Rinoceronte? —No hay noticia de que nadie lo haya intentado con un paquidermo acorazado, pero se podría probar con la perforadora Magnum que usan en el Sector Numen.
  • Furor

    Publicado el 01.05.14

    Aquel día, un primero de mayo, los trabajadores se permitieron reunirse con los demás en el aeropuerto que es como suele llamarse el lugar donde se le jala al humo. Cierto humo es cierto, pero acaso ¿Ud., amigo lector ––¿cuál amigo? Nuestro adorado lector, nuestra salvación, el único que se ha atrevido a seguirnos sin condiciones porque seguramente lo transportamos al Sector Numpen, sino no le vemos sentido–– se atrevería a bajar tan profundo para comprobar qué fumaban? Háganos confianza que ya no tiene de otra, si acaso alguna vez ha tenido. Aspiraban algo que no los hacía volar ––¿cómo, sin aire?–– sino que los enterraba más y más para poder cazar la forma animal de Cristo. Dios sería el unicornio y el rinoceronte su versión real. Cuando los verdaderos trabajadores se acercaron a aquellos pensadores que se hallaban más cerca del unicornio de lo imposible, que del paquidermo de lo imposible real, valga el oxímoron, se detuvieron precavidos. Uno de ellos profirió: ––Silencio. Están dudando. –– ¿Dudar? ––Sí. Hablan de la Magnum, la de balas de plata. ––Para cazar vampiros. ––Para lo que sea, una bala de esas mata lo que se le atraviese. –– ¿Y qué tiene de alarmante? ––Que no existe. Meditan sobre armas que no existen para matar criaturas que no han nacido. ––Vemos. Es como aquel cuchillo sin hoja que le falta el mango. No trabajan. Hay que sapearlos con Gran Arquy. ––Se ocupan a su manera. Este mundo es mental y lo que más encontramos en él no existe. Es su material. Para nosotros una piedra es cierta cantidad de materia y el lugar donde se encuentra. Para ellos tiene alma. ¿Para qué sirve un alma? A continuación celebró el día declamando a Pessoa: "La única actitud digna de un ser superior es persistir tenazmente en una actividad que sabe inútil, respectar una disciplina que sabe estéril, y atenerse a normas de pensamiento, filosófico y metafísico, cuya importancia le parece totalmente inútil". Dicho esto se creyó escuchar el eco de un rinoceronte. Parecía burlarse.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.05.14

    No venía solo. Lo acompañaban el unicornio y el gusano al que llaman Coñipoñi, aunque este último no se estaba nunca quieto y atravesaba el pozo en horizontal una y otra vez trufándolo de orificios subsidiarios por los que se escapaba el aire o se aliviaba la presión, a saber cuál de las dos presuntas consecuencias iba a resultar más nefasta. —O beneficiosa—dijo un obrero optimista. —Entonces, hemos encontrado lo que buscábamos: el secreto del unicornio—se exaltó Aeschy. —Siempre viene después "El tesoro de Rackham el Rojo"—dijo Hory en voz tan baja que solo lo entendió el rinoceronte. —Ese soy yo, el imposible real; un unicornio solo es una entelequia basada en mi existencia estrictamente verdadera, por más que lejana, derivada de una confusión de los prototuristas que visitaron la India en la Antigüedad—susurró el abada. —¿Qué queréis, desilusionar al chico? —les recriminó Uny, exhibiendo una generosa comprensión, al tiempo que defendía su propio estatus de forma más o menos encubierta. Pero A. estaba en ese momento distraído por la pasadas vertiginosas de la alocada lombriz. —¿Podría, en su urgencia poco cuidadosa, atravesarnos a nosotros mismos como si fuéramos cadáveres enterrados en esta tumba vertical y pintiparada?—temió A. Hasta el momento, CoñyPoñy había demostrado cierta puntería, evitando los cuerpos tanto del contingente trabajador como del ocioso, incluyendo al bestiario allí reunido (por razones no explicadas, en el Sector Tarabilla pastaban también un catoblepas y un camahueto). —Quizá ya estamos muertos y seguimos hablando igual que comalenses—dijo un obrero pesimista. El Millalobo, del que, por cierto, nos habíamos olvidado, hizo una cita del lisboeta: "De tal modo me he desnudado de mi propio ser que existir es vestirme". El lector amigo suspiró y abrió un Tintín. —El Alma Profunda es un tostón—pensó sin saber que citaba una cita apócrifa del mismo origen. "Sal y pimienta plebeyas" —apostilló el Neptuno chilota—, nunca resolveremos la entelequia.
  • Furor

    Publicado el 06.05.14

    No vamos a malgastar esta preciosa oportunidad. Estamos frente a un acto de reconocimiento. ¡Tres! Los de Coñypoñy, Uny y Riny. Como ocurre en las aventuras de Tintín, muchos creen que un joven periodista con un perro canijo no va a poder ser el héroe detective que se necesita. Y, sin embargo, tarde o temprano acaban reconociéndole su efectiva labor. Lo mismo ocurre con Hernández y Fernández, el capitán Haddock, el profesor Silvestre Tornasol, Tchang. ¿Cómo aquellos torpes, borrachines, inexpertos, niños pueden contribuir a que se resuelvan los misterios? La respuesta es que cualquiera que haga el bien acabará por hacerlo. Pero como resulta difícil creerlo, es motivo de gran asombro comprobar que es cierto. Amigo, lector, ya ves que nos estamos ocupando de ti, te estamos mostrando que reconocer el héroe en donde parece que no hay, es de las propuestas más actractivas de las historias populares. Aquí hablábamos de unicornios, rinocerontes y gusanos y te has quedado desilusionado porque nada justifica que en realidad son lo que son. ¿Y si son todos gusanos que se creen figuras mitológicas para espantar el tedio en la oscuridad del Sector Tarabilla? ¿Los obreros han escarbado tanto para esto? Volvamos al lisboeta: "Todos los problemas son insolubles. Por esencia, la existencia de un problema supone la inexistencia de una solución. Buscar un hecho significa que no existe. Pensar es no saber existir". En este orden de ideas, poco importa que lo que nos acabamos de encontrar no sean si no gnatostomúlidos, puesto que no existen los problemas. Pero Holy duda y propaga su duda. Aeschy lo calma y le dice: "Sólo sé que nada sé". Y después se corrige: "No sé siquiera si no sé nada". “No te alebrestes, Hory. Le propone Coñy maternal. Los Argonautas de Buenaventura decían que es necesario navegar, no de vivir. Y Pessoa: Argonautas nosotros mismos de una sensibilidad enfermiza, digamos que es necesario sentir pero no vivir”. Riny preguntó si habían traído pankakes para desayunar.
  • VV.AA.

    Publicado el 07.05.14

    —No, espera, si me permites rectificación, el gusanazo es más o menos como el que sale en "TRemors" (Ron Underwood, 1990), gordo, boquirrubio y chacinero. —Son distintas forma de verlo, nos traga o nos horada. Pero el problema sí existe, lo que no tiene que ser conocido es la solución. En ese momento, el lector amigo descendió por la galería, se puso un antifaz estilo Rocambole y amenazó a todo el mundo con una Mágnum del calibre 80: —El pensamiento o la vida. —Difícil elección, querido. Es como decir la mollera o la testuz. La prudencia de reblar o la ambición de embestir. El rinoceronte escogerá lo último porque forma parte de su esencia, mientras que Coñipoñi preferirá ceder terreno o más bien minarlo para que caigamos en su trampa, esto va a ser como lo de Jericó si sigue haciendo agujeros. Y el Unicornio, desde su existencia mítica, optará por trotar y caracolear mientras se mofa de ti porque tu arma peliculera no puede nada contra él. Y además, ¿para qué quieres nuestros pensamientos rotos y deshilachados? Están todos ya usados y no te van a dar nada por ellos en el mercado del estraperlo de ocurrencias y salidas originales. En cuanto a nuestras vidas también las tenemos un poco ajadas y pasadas de moda, menos la de nuestro joven monaguillo Aeschy que pronto pasará a acólito por su mucho merecer, pero su vida tampoco la querrías porque será de sufrimiento y mucho penar hasta que se ordene arcipreste de esta catedral subterránea que estamos construyendo para él (de momento vamos por el campanario). Por cierto que Rocambole jamás uso máscara. Habrás querido decir Raffles, Dick Turpin, Pimpinela, el Tulipán negro, el Zorro, el Hombre enmascarado, Batman, el Coyote, Scaramouche, la Masque en Fer, el Llanero solitario, Fantomas y Fantômette, el Guerrero del antifaz, Darth Vader, El Santo de la lucha libre, el doctor Phibes, los Increíbles, Henri de Lagardère, Giacomo Casanova, los Anonymus o el pirata Roberts, por decir algunos. —Cómo os ponéis enseguida, por nada.
  • Furor

    Publicado el 09.05.14

    Escuchar a CoñiPoñi da a pensar que en el centro de la tierra la fantasía no existe sino como realidad. Coñy es un poeta como un dios que se disfraza de gusano para hacernos sentir lo bello y lo triste de la vida. El lector, Lecty, con su atención le da un espacio de tiempo y de espacio para expresar esa poesía que captura como una foto que detiene el agua corriendo. Entre él y Coñy está su sabiduría que marca el ritmo del silencio, de la distancia necesaria, él a la sombra y Coñy enfocado con un lente de dos mil palabras, como quien sale a extender la ropa bajo el sol. La poesía de Coñi se basa en que de repente ya no somos hombres sino pedazos de cuerpo esparcidos tras un tiro venido de ninguna parte, gusanos comidos por gusanos, hombres lluvia si jamás llega a arreciar la tormenta en estas profundidades, y tenemos casas que no lo son, enfermedades que para curarnos no hay otra medicina como convertirnos en tierra y untarnos de nuestros propios excrementos, como abono. Todo sin ningún juicio de parte del lector silencioso hasta ahora, la vida aquí es un sueño rosa y azul crema como el gusano de un cuento de niños, y a la vez terrible. Una fiesta absurda que Coñy vive estoicamente, con un humor que le permite tomar distancia, con una incredibilidad aparente que lo salva. Y lee la vida sintiendo más lo que piensa que pensando lo que siente. Quitarle al gusano sus pensamientos es quitarle los sentimientos, las sensaciones pegados a estos como andróginos legendarios. Esto es lo que piensa el Gran Arquitecto quien ha tenido que reemplazar a Lecty, pues tenemos que tener a alguien que nos mire. No somos nada porque somos nuestros pensamientos que contemplamos más o menos bien al visitar nuestras cárceles. Somos el medio que los dioses utilizan para crear su más perfecta creación, el Mundo de las Ideas; la habichuela que un niño planta para que crezca y subir al cielo donde vive un gigante que lo espera para tragárselo. Quizás, Lecty con su temible magnum sea ese niño.
  • VV.AA.

    Publicado el 09.05.14

    —Sh, sh, si se la nombra desaparece. —¿Es una adivinanza? —Es un problema sin solución. En España tocan madera. No hay que mentar a la bicha. Si hablas de lo que está, se irá; si lo haces de lo que no, aparecerá. —O sea, que hay que conversar sobre lo malo que tenemos y lo bueno que nos falta. —No, funciona justo al revés. Los dioses juegan sucio. —Entonces, nada, solo sh, sh. Naturalmente, vino Shsh. —Hola, soy el Silencio, pero podéis llamarme Shshy. Habéis profanado la paz de mis profundos reductos (Shshy había aguardado siglos a tener la oportunidad de soltar este topicazo). —En estas oquedades resuenan las palabras como si fueran de bronce campanudo, aunque es verdad que se apagan antes de llegar a la superficie. Es como cantar en la ducha. Lo que tenéis que hacer es sembrar los frijoles mágicos, dejar que crezcan y trepar por ellos para salir del pozo. —Sería abandono injustificado del puesto de trabajo—dice el G. A. —Y sin contar que arriba está el Ogro. Nunca lo dijera. Sin más dios te guarde, Ogry se tiró por un tobogán que habían instalado para recibir el correo de sus mamás, muy preocupadas por el largo tiempo que los obreros-niños llevaban fuera de casa. —Qué a gustito se está aquí. Apenas se cabía ya, hay que decir, y el gigantón ocupaba lo suyo. —¿Qué nos has traído? —El libro del Mundo de la Ideas. —Léenos algo. Abrió el tomo al azar. —"Pensar es fácil. Sentir es difícil. Cuando los hombres fueron creados se les dotó de eso que llamáis razonamiento. Fue una amarga trampa. Lo otro, las emociones, tienen que procurárselo por sí mismos en un duro entrenamiento que les cuesta la vida. Algunos no logran nunca. La mayoría cree que lo ha conseguido nada más dejar de ser impúberes, en esa etapa que se conoce como adolescencia, y comprueba con horror al entrar en la madurez que solo era un espejismo glandular. Lo disimulan recitando: 'Mi casa, mi coche, mi perro' (esto no sabemos si es de E.T. o de Rilke ["Me aterra la palabra de los hombres"]). Y pasó página.
  • Furor

    Publicado el 11.05.14

    Horacio dudó: –—El lisboeta que nos acompaña dice esto: "Lecty volverá". No, mentiras: "¡Qué confusión en mí! (lo traduzco del franchute, que me perdone Dios que me perdone) Cuando creo acordarme, es otra cosa que pienso ; si veo, ignoro, y es cuando estoy distraído que veo más netamente". Es la naturaleza del pajarito colombiano que si se escucha lejos es porque está cerca y al revés, solo que cuando ocurre lo primero quiere decir que colgaste los guayos. Para sobrevivir hay que preguntarle a los porteros y empleadas de servicio. Son los mediadores entre el pueblo y de la clase media para arriba, y los detentadores de estas historias. Para escapar del duende se debe encontrarlo y no confundirlo con un búho que imita el mismo sonido de su flauta. Hasta aquí llega mi memoria: me queda faltando el mohán, la patasola, la madremonte, la llorona, por supuesto el diablo que protege las guacas. Si te quieres llevar una tienes que ser mejor músico que él o responder a una adivinanza. Hoy, me encuentro en otros parajes y no sé qué quieren decir juntos CoñiPoñi, unicornio, rinoceronte. ¿Qué comenta El Mundo de las Ideas de ellos? ¿Nos tendrán adivinanzas? ¿Representarán una frase y si es el caso será una pregunta? ¿Una exclamación? ¿Será una lancinada? ¿O la brisa de una voz cariñosa? Sigh. Aequam memento rebus in arduis servare mentem. Nos contrataron para encontrar ese algo que se parece a un diamante y que se no ve ni en la vida ni en la muerte; está por fuera de esos barrotes. Solo se sabe que estamos cerca de hallarlo, nuestras mamis comienzan a enviarnos pasteles. Pero, al mismo tiempo, nos acaba de caer del cielo aquel ogro cervecero. El lisboeta traduce mi latinajo por: “mantenerse imperturbable aun cuando el mundo se esté cayendo”. Oigo ruido, están que se sueltan las estalactitas y los niños juegan con ellas. ¿Qué guarapo me tomé cuando dije: “El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor”?
  • VV.AA.

    Publicado el 11.05.14

    —Exacto —conviene Aeschy—, de eso trata esta historia y deberíamos añadir el papagayo luso a la colección de loros que iniciamos hace tiempo. Pero, desde luego, no creo que Lecty vuelva atraído por adivinanzas de este calibre. Después del 'atraco' frustrado se debe estar 'atracando' de guarapo para olvidar la experiencia. Por cierto, que el tema ya está en un romántico alemán poco leído, dicho sea solo por añadir algo de leña al fuego que nos quema. Pero bajemos el pistón y aclaremos algunas dudas, ya que pones sobre la mesa la pregunta: el unicornio simboliza lo que deseamos hacer, el rinoceronte lo que de verdad podemos lograr y el gusano lo que finalmente conseguimos. —No sé si es evidente que estamos aquí, mientras habláis de nosotros, y nadie nos ha preguntado si estamos de acuerdo con vuestras interpretaciones de guardería seudo-poiética. —Está bien, ¿cuál es vuestra versión? —Yo, el Unicornio, soy el error de los hombres. Una criatura inexistente producto de la fiebre, si no de algo peor: el engaño que los desvergonzados han creado para el ingenuo solaz de los porteros y las mucamas. Como es sabido, existe la creencia de que las limaduras de mi cuerno son afrodisíacas. Yo brillo ahora y después seré enterrado y olvidado. —Yo—dijo el Rinoceronte—soy la fortaleza ciega, el espíritu pétreo, la dura coraza con que los humanos se recubren para sobrevivir. Ninguna de las balas de la Mágnum hubiera hecho ni un rasguño en mi piel. No hubieran dañado a Uny por inexistente ni a mí por impenetrable, insensible. Dudo que el tiempo consiga poner al descubierto lo que oculto bajo mi escudo perfecto. —¿Y Coñpoñ? Pero la alocada lombriz callaba y seguía trajinando por las galerías, empeñada en convertir en un colador la catedral. "Igual que en la Vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia contra un calefón"—citó el Ogro a Discépolo, gran poeta de la Antigüedad. —Ah, Vy y By, nuestras viejas amigas.
  • Furor

    Publicado el 13.05.14

    La cita con Discépalo se dio en la oscuridad (vaya redundancia), un lugar escogido con la complicidad de Lecty (¿No era lo que quería Cortázar? ¿Lectores cómplices?). Al portador de la Magnum le llamó la atención que Discépalo participara en la emisión "Pienso y digo lo que pienso" y que fuera existencialista, pues esa gente sí que tiene pensamientos. Lo que anhelaba tanto L. En un espacio oscuro y fresco se reunieron los tres, sin darse cuenta que le harían competencia a Uny, Riny y Coñy (el editor me advierte que están prohibidos los insultos en la catedral gusaneada pero primero está la ortografía). ¿Qué clase de competencia? De símbolos. Aquí donde todo es mercado, se imponía clasificar cuáles eran las criaturas más interesantes para la época (¿Cuál época? Para el día mismo porque todo pasa rápido). ––¿Qué tienes de interesante? ––preguntó Ogry Cervecery a Lecty––Soy la muerte. Si leo bien es porque he matado al autor. Cuando Virgilio guía de la mano a Dante la mano de este último es la mía que pasa páginas mientras ve muertos. ––El loro Dante nos hace falta. Tengo el presentimiento que nuestra colección de loros nos servirá de algo para enfrentar a los mil ángeles más adelante. ¿Y tú, genio del cambalache qué tienes para decirnos? ––Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también; que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dubles, pero que el siglo veinte es un despliegue de malda' insolente ya no hay quien lo niegue; vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos... ––Silencio, silencio, ¿escuchas ese rugido? Sucede cada dos mil palabras, es un motor demasiado rígido, lo llaman “la machine infernale”. ––¿En qué siglo la hicieron para hacerle una canción? ––Tiene un año y unos cuantos meses. Si escarbamos un poco en la pared, podemos ver una de sus ruedas. Espera te muestro ¿La ves?… Antes de que la viera se escucharon dos tiros y dos cuerpos cayendo.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.05.14

    —Hombre, Eddy, cuánto tiempo desde lo de los eletresianos, ¿Qué haces por aquí? —Estoy matando gente, a ver si acierto y alguno es mi padre. —Ah, y ¿no tienes nada mejor en qué emplear el tiempo? —Es mi sino, debo cumplir el oráculo. —Bueno, siéntate un rato, descansa y tómate una cerveza Ogry. Aquí tenemos unos veinte niños-obreros que no son cómplices, pero animan la faena cantando mineras. Luego preguntamos si alguno te engendró. —Y de Yocastas, ¿cómo andáis? —Cero, la mina es muy dura para las mujeres. —¿Por el trabajo de pico y pala? —No, en eso son buenas. Es porque piensan que los hombres nunca sabemos a dónde vamos y hacer una seo episcopal sacando tierra en lugar de juntar sillares y arquitrabes ya les parece el colmo. —Lástima. Vendría bien un poco de seo-seso femenino para rebajar la hybris. Como sabéis, primero fue la Ate y después vendrá la Némesis, estáis en la segunda fase. —"Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco". —Pero "la locura está por encima de la sensatez, porque la primera es divina y la segunda humana". —Cómo sois los griegos, tenéis salida para todo. —En cuanto al loro Dante lo único que hemos encontrado ha sido: "Poi mi rivolsi a loro e parla' io, e cominciai: Francesca, i tuoi martiri a lagrimar mi fanno tristo e pio", que me parece que no va del tema pero es bello. Francisca estaba cuarenta infiernos más abajo y no quiso intervenir. —Total, que qué hacemos con los muertos. Habría que subirlos arriba. —Pues no, porque los cadáveres siempre van bajo tierra. No es lógico sacarlos de la fosa en la que ya están. —Si nos permiten—sugirieron los difuntos—podrían construirnos una hornacina y dejarnos en este nivel con sendos letreros que pongan: "Competencia" y "Símbolos". Así, cuando los hijos de Lecty se aventuren por estas oscuridades serán advertidos de los horrores que van a encontrar si siguen. —¿Una especie de "Lasciate ogni speranza voi ch'intrate"? —Veo que captáis. —Hory—dijo Aesquy—¿quieres ser mi Virgilio?
  • Furor

    Publicado el 15.05.14

    ––Una máquina estalló en una mina en Turquía y no fueron solo dos cuerpos que cayeron, sino más de doscientos. Gente de la noche eterna, debemos caminar con precaución. Que no nos suceda lo que uno de nuestros loros más loros nos cuenta: http://www.rebelion.org/hemeroteca/cultura/kafka240901.htm. ¡Qué peligrosas son las palabras! No se sabe si es más bien quién las utiliza, ya que no es lo mismo que tire la piedra David y el primero que tire la piedra. No es lo mismo un poema y el enigma de Qaf, cuya respuesta es un poema que contiene todos los poemas y que está ligado a nuestro destino. Pero no seré yo uno más de los que alimentan las especulaciones en la web. Así que ¿cómo es la fiesta? ¿Qué le pasa a Virgilio? Yo pensé que era “Qué le pasa a Lupita”, pero ya nos acomodaremos. Yo como gran arquitecto doy inicio al primer baile de máscaras del inframundo. La única exigencia es que Eddy se disfrace de bueno y actúe como tal. Que haga como dice don Milton: “El Mal debe ser mi Bien”. ¡Que el primero sea elevado a la altura de un ideal ético! Al ogro todavía no le digo nada porque hasta ahora se ha portado como todo un caballero, nos trajo la comida y todo con su rabo. Y no hay que discriminar, pese a que si llega a matarnos no podemos hacer nada. Ni prevenir podemos. Yo me disfrazaré de selva y de burro, pues el burro va por delante. Necesitamos a un Eneas, un león, una loba, un César. Quien tenga el mejor disfraz será nuestro Virgilio. Con los círculos podemos poner a saltar a los leones o ponérnoslos en la cintura para bailar (a los leones también). Aquellos que no se muestren indiferentes por miedo a perder como los del Anteinfierno, serán obligados a disfrazarse de abejas o moscas o, se me acaba de ocurrir, de monedas de oro. Pues como afirma Hory hasta el oro tiene su mediocridad. Serán filmados con nuestras Cam-Dioni y expuestos al ridículo hasta que recapaciten. Como estamos mal de mujeres necesitamos a una Electra, ¿quién se le apunta a ser harpía?
  • VV.AA.

    Publicado el 15.05.14

    Ha tratado siempre (mi narrador) de eludir la muerte en este pozo, como los Lectys atentos ya habrán descubierto, burlándose de ella, convirtiéndola en un mito, fingiendo que no podrá con nosotros, resucitando a los personajes difuntos, haciéndoles hablar desde el infierno o yendo a visitarlos en nekyas o catábasis que querían ser mondantes y desacralizantes o urdiendo mil piruetas para desmontar terribles y gratuitos sucesos (el cuchillo que atravesó la garganta de Fata Morgana, por ejemplo, convertido en adorno de Halloween). Con todo, la parca se ha colado en el CdE sin que nadie pudiera evitarlo. La palabra muerte aparece 65 veces, ya para empezar en la quinta línea del número cero. A Grandeira primero, Soma ahora. ¿Somos mineros también? ¿Tan frágiles como ellos? El sindicato del platino está en huelga en Sudáfrica. En 2012 la policía acribilló a 40 de ellos en Marikana. Un senador turco ha pateado a un manifestante mientras lo inmovilizaban dos antidisturbios. Las esmeraldas colombianas son rojas. ¿De qué color son las nuestras? Eddy no es malo, es que, como decía Jessica Rabbit, lo dibujaron así. Pascual Duarte empieza diciendo: "Yo, señor, no soy malo, auque no me faltarían motivos para serlo". Ningún personaje del CdE lo es en sentido estricto. En sentido miltoniano, dirá mi narrador, que esta noche no tiene tiempo para rebuscar en el armario de las paradojas. Que la fête commence! Los niños-obreros (esto debe de estar copiado de Peter Pan, otra maldad), con las caras sucias y los estómagos vacíos, trabajando por un cuarto de sestercio al día, se disfrazarán de panaderos (cara blanca enharinada) e irán en sus bicicletas a chocar contra las vagonetas que transportan el material sobrante extraído, para ser observados por tu narrador, amigo mío, e inmortalizados en un jardín de las delicias o sobrevolando el caballero de Durero donde, muy oculta entre los ocho poemas de Qaf, se esconde la Segadora de la Guadaña. La muy arpía.
  • Furor

    Publicado el 16.05.14

    "Un hombre pasa con un pan al hombro/ ¿Voy a escribir, después, sobre mi doble? [...] Un cojo pasa dando el brazo a un niño/ ¿Voy, después, a leer a André Breton?/Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre/ ¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?/Otro busca en el fango huesos, cáscaras/ ¿Cómo escribir, después del infinito?", he escogido estos versos en desorden de César Vallejo. Ando apresurado, muerto (66) de la vergüenza por festejar habiendo tanto dolor entre mis hermanos. Por mi parte no estoy seguro si soy el Yo narrador u Horacio. Si el primero sufre siento alivio de ser el segundo, es la maniobra que me es permitida en este infierno. Pero ahora, como digo, ambos nos sentimos mal. El yo narrador por osar especular sobre tristes muertes (67) ensuciando las letras que si para algo están hechas es para sacarnos de la celda del inmediato presente. Nuestras palabras tienen que transmitir la sensación de un tiempo sin temporalidad, sin espacio, sin historia, un tiempo nuevo que el hombre soñador traerá a su realidad. El presente que más nos venden es la negación de sí mismo; el tiempo por el que trabajamos nos construye. El yo narrador sufre por no seguir el ejemplo de su par que retrata una muerte (68) diferente. Quisiera invitarla también, no para que nos desaparezca o nos hiera al mostrarnos el mal ajeno y dejarnos incapaces de ocuparnos de las imperfecciones de la Gran Obra (con la nuestra y la de nuestros allegados es, de por sí, demasiado). Sino para que nos realicemos, compartamos, participemos todos. Horacio... Hory creo que ya se recuperó. Ahora anda diciéndole a los adultos: "Nunc est bibendum!". Y los niños creen escucharle que la muerte (69) ennoblece, pues hasta el más infame es llorado. Que no hay castigo suficiente para los malhechores ni recompensa justa para los buenos, pero que trajo una piñata para que la agarren a palo. Podrán romperla después de leer la prensa que es como una oración de los tiempos modernos, así como recomienda el loro de Hegel.
  • VV.AA.

    Publicado el 17.05.14

    Es famoso el apotegma sobre la imposibilidad de la poesía después de Auschwitz. Sin embargo, se trata de realidades distintas. Lo demostró Roberto Benigni. Y es casi seguro que Lubistch volvería a firmar su "To be or not to be" (1942). Creo que nunca se había reído más en el cine mi narrador cuando la vio por primera vez. Y eso que ya tenía noticia de lo que fue el gueto de Varsovia. El coronel "Campo de Concentración" Erhardt se incorporó al nivel 477 trayendo bajo el brazo la orden del Alto Mando de la Wehrmacht de depurar a todos los personajes y narradores que fueran combatientes, militantes, engagés, adscritos, simpatizantes, equidistantes, tibios, indecisos, estetizantes, puros, abstraídos, inconsecuentes o nefelibatas. O sea, todos. —¿No se salva nadie? —preguntó un niño-obrero-hebreo-titubeante—¿Acaso no sangramos cuando no hieren? —Castigado sin postre —dijo el Obergruppenführer CdCE—, que cada uno elija su barracón según la lista anterior. Todos pasarán a incrementar la floreciente industria jabonera del Reich, pero conviene no mezclar los caracteres organolépticos. Aeschy se fue a "Inconsecuentes" y Hory a "Militantes" con lo que los amigos fueron separados. Ogry, Lecty, Eddy, Riny, Uny, Coñy y los niños se distribuyeron donde mejor les vino. Total, nos van a gasear igual—se dijeron. —No es lo mismo—insistió Erhy—, cuando nuestras valquirias se enjabonen en el baño, querrán saber con qué aroma van a seducir a sus novios de las Waffen-SS, hay que ser delicados y meticulosos con el trabajo que nos encargan, como diría el Standartenführer Eichmann, "ser humano" de gran prestigio, como todos nosotros. Ogry gruñó. —Yo no soy humano y doy muy mal en asuntos de higiene. —De acuerdo. Quedas nombrado kapo de la sección de Aguerridos. Te encargarás de remover la pasta. Aquí debió haber un malentendido, porque en los siguientes días Ogry hizo espagueti para todos. —Oye, pues no se está tan mal—decían los niños—, ¿quedan pomodori? La solución final había fracasado.
  • Furor

    Publicado el 20.05.14

    Advieryen que si opacan la llama de los aryisyas que son los que sueñan con lo que no hay y debería haber, ocurre como con las abejas en exyinción: el hombre no sobreviviría sin ellas. Esye narrador negriyo yiene una respuesya diferenye. Fui confundido con un americano, lo que me ha permiydo obyener algún respeyo enyre los soldados. Me ponen a yraducirle a judíos gringos que no hablan ni piola de alemán. Y yo yampoco. Pero ellos se hacen los que enyienyen, me la perdonan. A lo mejor ninguno es gringo. Más bien del África o de Maryinique, como yo. O enyienden las órdenes de los soldados mas se hacen los de la oreja mocha. A veces no enyender permiye ganar yiempo, puesyo que los nazis son como maquiniyas. Para pasar de la A a la D yienen que haber pasado por la B y la C (ABCD). Un ejemplo conocido: un soldado maya a culayazos a un giyano y su superior lo maya a él porque ese asesinayo no esyaba incluído en el proyocolo. Necesiyan enyonces un yraducyor para que haya orden y ese soy yo. Me ocurre como a Benigni que hace de padre. De hecho, he aquí una regla del arye: hacerse. Su hijo niño cree que la esyán pasando bomba (en senyido figurqyivo) en un campo. El filósofo Zizek opina que la película hubiera sido un obra maesyra si quedara en duda que el niño no supiera que su creador le mienye. Yo yraduzco y escribo esyo con pasyas de una receta que en el fuyuro serán llamada sopa de leyras. Como se observa, hay una leyra que no es la que es, la que necesiyo fue reemplazada por la "y". Esa es mi respuesya. Basya con dejar huella para que siempre haya aryisyas. El yiempo nos convierye en ellos. Yo me veo como una persona normal y esyo de no poder escribir bien me parece una yragedia, pero más adelanye alguien le va a parecer muy cómico. Y me va a llamar aryisya, por lo menos yragi-cómico y va a conyar que jugaba adrede con las leyras para invenyarme palabras. La genye creerá que poryo en mí la clave de la esperanza…Hasta aquí 1939 palabras. Cuéntenlas bien, sin que vea Ogry.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.05.14

    Sí, puede que desaparezcan los signos uno a uno, uno por cada niño asesinado, subidos en guaguas en Colombia o en España o en el mundo, como una pena que debemos pagar los plumillas desbordados. Llegará así la hora en que nada será comprendido, requerirá un componedor de mensajes, que vaya del cuneiforme forzado al volapuk universal, suponiendo que haya quien quiera descifrar los códigos del horror. Cuando solo quede una, ¿qué se puede escribir con un solo grafema? Ssss, silencio. Una verdadera koiné, placer de pasadores de páginas y empujadores de scrolls, obligada por la bulla o el desdoro, o rabia de los que aún creen en la acción lejana por muy confusa que sea. Pasan los siglos deprisa en la sima vencida por el cómico coronel nazi y avanzan despacio los días amordazados por la ausencia de fin. Siguen cavando cuando quizá deberían acabar. ¡Eh, acabo de hacer un hallazgo frívolo: escribir sin yes mejora el esyilo!
  • Furor

    Publicado el 20.05.14

    Dejar de excavar y cambiar de hábito pues esto se convirtió en uno, como quien va a la escuela y regresa a su casa ya sin esa emoción sentida el primer día o los primeros días para ser optimistas. Control-F puede ayudar a encontrar dónde comenzó eso que mi querido par, compañero de mi soledad de manera generosa y gratuita, llama: “los días amordazados por la ausencia de fin”. ¿En qué momento se acabó la sorpresa del big bang? ¿Por cierto, qué habrá sido de la esposa Mnemosina? ¿Se aburrió del cotidiano como le ocurrió a la este narrador que soy yo, que amaba más al cotidiano que a ella? ¿O se habrá ido para siempre como otros? Gesto comprensible, pues no hay tierra más paradisiaca que donde no llegan los signos con sus antenas de mariposa. No hay una máxima expresión de libertad que una página en blanco. Allá en la blancura donde pueden decidir si quieren ser gorriones tornasolados adulando las rosas frescas o estas que son calladas emperatrices. Nunca se sabrá qué piensan, lo cual, no se sabe tampoco porqué, enamora, su misterio enamora, de ellas solo reconocemos al viento que las mueve y a los gorriones que las besan. ¿Habrá logrado alguno de los que nos han dejado ser esas reinas, guardar dentro de sus corpiños todos los secretos que ni llegando al párrafo mil lograremos revelar? De pronto Mnemosina se ha convertido en una. También, ¿por qué no? Miranda. Y siquiera una de nuestras sirenas que no se preguntan porque, como dice el lisboeta, si el corazón pensara dejaría de funcionar. Son el corazón mismo. ¡Cuánto daría por encontrar esos seres que dicen ver el sol plateado sin dañarse el cuerpo con alguna droga o sin buscarlo en la realidad, sino simplemente por haber logrado vivir al interior de una novela! Pero no existen, podemos tener la sospecha de que Gi lo ha logrado, que es consciente de ser un dibujo bidimensional de Vidry, con una presencia eterna, sin ese desgaste que sentimos los seres vivos. Él único de nosotros que seguiría cavando podría ser Gi.
  • VV.AA.

    Publicado el 21.05.14

    Dónde empieza el desánimo es una buena pregunta. Lo malo (o lo consolador, si se mira bien) es que el lugar está fuera del pozo. La melancolía proviene del exterior. Y no se puede hacer nada con ella. Al contrario de lo que creen algunos picapedreros ingenuos no sirve para perforar la roca en busca del tesoro ("el poeta es un gran fingidor", ¿no dice eso el lisboeta y tiene razón?). Las únicas herramientas son el pico y la pala, la sangre en las manos, la silicosis en los pulmones y el coraje de correr el riesgo de morir enterrados cuando todo se derrumbe. En realidad, no sería mala tumba, visto así. Pero la arena y el humus deberían ser auténticos, tangibles, que fueran capaces de llenar la boca y los ojos y las orejas de tierra fértil donde crezca salvia y romero y ... un poco de maría para los muy baudelairianos. —¿Podríamos poner unas papas también, para llenar el puchero? —pregunta un niño-obrero. —Claro, hijo, primun vivere, espero que no cojan el gusto a spleen. —¿Es un adobo exótico? —No, solo buena educación, "el entusiasmo es una grosería", ya que estamos citando a Fernandinho a calzón quitao. — ¿Un delantero del Benfica? —No estoy seguro de que jugara al fútbol, pero debería haberlo hecho. De portero. Por lo de la soledad. —¿Por qué todos los maestros del azadón jugaban de metas en el patio del colegio? —Porque los chicos listos querían ser delanteros para hacer goles. El portero solo puede fracasar. Las paradas son invisibles. Las pifias en el área pequeña, devastadoras para el alma. —Creo que eres injusto. Si te lanzas como un gato contra los postes, a riesgo de molerte el cráneo, y sacas una mano (providencial, siempre se dice así) desviando a corner una pelota que se colaba por la escuadra...— Solo recibirás un pffff generalizado, como mucho unos aplausos de compromiso. Es la diferencia entre evitar la caída en el fango de la derrota o alcanzar la gloría del vencedor, cosa reservada a los arietes. —Yo de mayor quiero ser mediapunta. —Muy fino, chaval.
  • Furor

    Publicado el 22.05.14

    Ogry dejó sus pastas, fue corriendo a rebanarle la cabeza al histérico pos moderno que creía estar haciendo una performance con yes, cuando lo que le sucedió fue que se escapó saltando un alambre de puás mal colocado (increíble pero cierto, la banalidad del mal tiene sus bemoles), llegó a Annecy a un hotel llamado Le cyclope (si no me creen busquen en Google Maps), y cuando estaba a punto de comenzar una saga que le tomaría toda la vida sobre porqué ya no quiere escribir, vio que su máquina tenía la “t” floja. De ahí que cuando se está loco dicen que se le corrió la teja (“y” + “ja”. La “o” desapareció con el tiempo, observan los lingüistas). Se hubiera quedado allá dándole de comer sopa de letras a los cisnes y mirando las “t + tas” de las muchachas nudistas. Pero sintió que se caía a un abismo y como aquí con Fernandinho puede ocurrir que lo que se siente es real, se cayó de verdad. El cíclope de la caverna-hotel-bar lo agarró de la cocorota, lo metió en una lonchera patas arriba y cayó con él hasta donde estaban los mineros platicando con Benigni. Preparaban un partido de fútbol, pero nadie quería ser huevero. “No, las güevas”, protestó uno. Ogry le arrancó la cabeza a Yes y dijo: “Ya tenemos balón”. Lo miraron sorprendidos, pues habían quedado de que no más muertos. “No estoy muerto”, habló Yessy. “Solo más chiquito y más apuesto. ¿Me parezco a Orfeo, no?”. Los jugadores no quedaron muy convencidos porque Yessy se mandaba sipote cabeza. Hory le preguntó a Aeschy si esa no era la que aparece en la película aquella del que va a Cannes a decir que estâ de acuerdo con Hitler o algo así. “El planeta Melancolía”, le dijo recordándose. Aeschy le respondió: “pos no sé, ese director me dejó muy decepcionado con lo de Nymphomaniac. Lo preocupante es que los niños no le podrían pegar a ese balón. Pobres”. El Gran Arquitecto propuso una solución: que se pusieran a trabajar. Pero esa no era una solución.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.05.14

    Disculpas por volver atrás. Ya sé que hay que avanzar y avanzar. Pero por una vez. Tres más arriba aparece esta pregunta que se quedó en el aire: "¿Se aburrió del cotidiano como le ocurrió a la [de] este narrador que soy yo, que amaba más al cotidiano que a ella?" Un reto. Veamos: algunas de las mujeres de excavadores de las que tenemos noticia eran unas santas. La Miríam de Cabrera-Infante, la Zenobia de Juan Ramón (algún problema tuvieron, pero aguantaron), la de Joyce, que creo que hacía maravillas en la cama. La Carol de Cortázar, la Vera de Nabókov, la Elsa de Moravia (aunque quizá mejor: el Alberto de Morante y el Leonard de Woolf). Y la otra cara de la moneda: la Kodama de Borges, la Marina de Cela, la Yoko de Lennon, la Sofía de Tolstoi, la despiadada Guiomar de Machado que quemó sus cartas, pero en cambio la niña Leonor. La lista de las novias de Kafka es increíblemente larga: Wieler, Bauer, Wasner, Wohryzek, Milena y Diamant. Pardo Bazán y Galdós, tal para cual. ¿¿La Hanna de Heidegger??, pongamos todas las interrogantes del mundo. Calma, impaciente, además de inexistente, Lecty, ya llegamos. El final de la serie es, ya que no puedo salirme de las reglas de este subterráneo, ... la quinceañera de Daumesnil. Apenas núbil, pero ya categórica, leyó las fotocopias (o un ipod, o como se llame) sentada en un banco de la plaza una mañana en lugar de ir al Lycée. Y dictaminó: —Quieres más a tu cotidiano que a mí. —No es tan cotidiano, chérie, a veces me lo salto, como tú tus clases, pour faire du lèche-vitrines contigo. —Si le engañas a él, también a mí. —No veo la lógica. Intento escribir y ser tu amante. Error, nunca digas la palabra "lógica" delante de una mujer. Excepto si es Arendt o Zambrano. —Pues yo solo quiero vivir y tú solo haces que pasear por las tumbas con zombis anónimos y chupasangres. Por la noche, el teclado y la pantalla se rebelaron y desatornillaron la t. —¿Con quién has esyado? —No me hagas esyo, por favor. La zapa es la amante más celosa.
  • Furor

    Publicado el 24.05.14

    El 18 de septiembre de 1917, a los viente años, mucho antes de conocer a Ofelia, el lisboeta portero escribió: “Si yo amara algún día, no seria amado”. Y: “Me imagino, a veces, que amor a sufrir. Pero preferiría otra cosa”. A veces me digo que fue el cotidiano, pero al día siguiente soy otro y ya no puedo continuar ese pensamiento, lo pospongo. Puede que me dé por pensar que nos faltó poesía. Pescar entre la cantidad de cosas muertas que dejan los años, como una lancha botando gasolina en un lago sin cieno, esos peces plateados que son las ideas y los sueños que allí nadan. Siempre, en un punto indefinido de mis divagaciones siento un rencor que no me abandona ni me abandonará. Es el mismo así no lo suscite la misma quinceañera repartidora de párrafos que nada tiene que envidiarle a la de la peli que clama:“Herald Tribune”. Es más estaba cargada de imposible antes de que la conociera. Encarnaba el momento en que uno se dispone a leer la primera página de Moby Dick. Después todo es decepción, no porque el libro sea malo, sino porque ya no se puede volver a leer por primera vez. En ese sentido todos los libros son malos. Pero ninguno lo fue tanto como el libro abierto de la quinceañera. La muchacha del Herald era la musa de otro, ella fue mía. Pero algún día la niña dejará de ser mía para ser de algún extranjero dentro de mí mismo, como quien se sienta cerca mío en el mismo quai de Annecy hablando un alemán que apenas entiendo. Todo esto para decir que prefiero que todos los extranjeros, todos los patos (la naturaleza no lo juzga a uno, por eso la queremos, dice otro alemán) se sienten a mi lado a algún amor que no tenga la voluntad de convertirse en naturaleza. Y prefiero caminar circundando el lago de Annecy viendo mal por la lluvia y por el viento, alucinando sin ser baudelariano, a sufrir pensando que existe la zapa perfecta. Cuando recorro el Cde, siento que así quiero vivir mi vida con alguien o solo. Caminando en una ciudad erigida por piratas ebrios.
  • VV.AA.

    Publicado el 25.05.14

    —¿Cree que conseguiremos la cédula de habitabilidad?—le preguntaron al Gran Arquitecto. —¿Por qué? ¿Alguien quiere vivir aquí?—Sí, parejas de recién casados con niños, algunos viejos solitarios y unos pocos jóvenes románticos que buscan su Patricia mientras tratan de olvidar que el Absoluto no existe. —Pues no sé, de momento esto solo son los albañales de la gruta del Cíclope. habría que alicatar de arriba a abajo, encristalar, poner cañerías, tubos y tejas, como bien dijo, deseaba y buscaba con desesperación Muguet. —Y la luz, no se olvide de la luz. —Cierto. La instalación eléctrica saldría por un riñón. —Pues estamos trabajando en balde y demás huele mal. El hedor de los detritus de los que se han quedado arriba se propaga por toda la mina. —No son ellos. Proviene del fondo. cuanto más nos acercamos, más nos llegan las miasmas del averno. No entiendo cómo alguien querría vivir aquí. —Quizá solo es una transposición metafórica. —Por supuesto, lo que yo digo también lo es. —El tufo es real. —Las imágenes que utilizamos no tienen nada de quimérico. —Pues suenan increíbles. —¿Por ejemplo? —Ud. mismo, señor Arquitecto, no parece tener existencia corporal. Su voz nos llega, pero no vemos su cara. —Obreros de poca fe. ¿Acaso un ser imaginario podría hablaros como yo lo hago? —Cosas más raras se han visto. Las arpas eólicas tocan canciones desesperadas. No muy lejos de aquí, en el Egipto de los faraones, se dice que había piedras que lloraban al anochecer. —¿Por un amor perdido? — Por día que se iba. Las corrientes de aire en este tubo infinito también producen extraños sonidos. —Y ¿qué dicen? —Nadie conoce su idioma. Quizá nos avisan de los peligros que correremos si seguimos ahondando. Quizá tienen miedo de nosotros, quizá no quieran que convirtamos la catedral en una residencia de ancianos nihilistas. Quizá nos falta convicción a los obreros. —Muy bien, estáis despedidos. Os voy a sustituir por una dotación nutrida de bucaneros beodos, Ellos no tendrán tantos remilgos
  • Furor

    Publicado el 27.05.14

    En el bar de la esquina –en esta historia siempre los hay con excelso morapio y gustoso tiburón de ultratumba- se hallaban unos cuantos piratas. Uno de ellos, Cianurillo, propuso cambiar de dirección. Ya no debería excavar, sino dar un giro a la izquierda o a la derecha… como si fuera un dominó: ––Porque esto es como ese juego––aseguró––: El “hedor los detritus” son sin duda los puntos negros de las fichas, como los que tenemos en nuestras barbas. Vellos atrapados en la piel desde que nos convertimos en adultos al enfrentarnos al primer temporal sin ayuda de nuestros iluminados loros. Ni qué decir de nuestras uñas. Somos perfectas fichas de dominó, solo que rojas por la bebida y por el sol. ––Yo lo que veo––alzó el vaso lleno Concianfirulo sin razón alguna y derramándolo sin buscarlo sobre sus amigos de luchas––: es que cada ficha, párrafo o teja o escalafón, como se le quiera ver, tiene varios puntos y esos puntos somos nosotros. A veces hay uno, otras más. No tenemos estrella que nos explique claramente cuantos podemos aparecer de repente. ––Sencillo, torpón––habló el capitán Morgan (¿No será el padre de las sirenas?) ––: Cada vez que comenzamos a oler a punk de perro (sic)… o no sé cómo se dirá en nuestro idioma, traduzco de “punk à chien”… cada vez que esto ocurre, nos cambian por otros. Lo que ignoro es en qué momento. Miren las tejas de arriba, ya los mineros se preguntaban lo mismo, estamos igual. Corremos peligro.––Jefecito––preguntó Bombillo Flojo, que aceptaba todo lo que decía Morgan moviendo la cabeza––: ¿Ud. se vio “Odisea en el espacio”? ¿Se acuerda de Hal 9000, una máquina inteligente que le faltó convicción para ir a descubrir un misterio e intentó asesinar a todos los tripulantes de su nave? ––Algo similar sucedió con un tal Ezquizo. ¿Porqué? ––Pues que al parecer se acabó la violencia por estos lares. Echaron a los obreros sin hacerles daño. Y ya la tormenta no arrecia sino que es una garúa. ––¿Ya ves, Bomby, que todo se soluciona desde un bar?
  • VV.AA.

    Publicado el 27.05.14

    —¡Ezquizonofante! ¡Qué gran tipo! ¿Dónde andará? —Uf, hay que subir hasta el piso 425 para encontrarlo. Esto va deprisa. Nadie sobrevive mucho tiempo. —¿Cómo te sabes la dirección exacta? —Control-F más un poco de método. —¿Meto todo? —No, no puedes. Tienes que guardar algo para el próximo agujero. —¿De qué estamos hablando? Morgan no respondió. Se quedó pensando si los piratas cambiarían los ganchos de abordaje por las palas sin protestar. Decidió pedir ayuda a Punk à chien para que le explicara a su tropa por qué la vida fluye siempre hacia adelante; por qué son necesarias las crisis para evitar la decadencia; por qué un narrador es incapaz de asesinar a sus personajes; por qué es mejor jugar al dominó con fichas blancas de puntos negros que al revés; por qué es más difícil cavar en horizontal que en vertical; por qué Hal se convirtió en un asesino si su misión era la misma que la de los tripulantes de la Discovery; por qué lo cotidiano supera a veces a lo inusual, lo inesperado; por qué nos cansa lo huero y nos abruma lo sustancial; por qué Bombillo Flojo no le lleva la contraria a su jefe; por qué las novias nos dejan por otros tipos peores que nosotros. —Esta me la sé—interrumpió Puck de Pook (M. se había equivocado al escribir las señas de la carta)—. Es porque los geniecillos traviesos del bosque les echamos a las chicas un mejunje en los ojos que les nubla la vista y se enamoran del primer cabeza de burro que ven —Pues vaya gracia. ¿De quién se enamoraron mis sirenas? —Dignas hijas de su padre corsario, se quedaron hechizadas con cada una de sus esmeraldas —Recibieron una buena educación, pero antes de morir en la mina me gustaría saber que tengo nietos. —Lo son ya todos los seres del inframundo que reflejan la luz verde de las piedras. —Y, en lugar de algo tan poético y tétrico, ¿no podrían ser unos chavales que jueguen los domingos de hueveros (esto, ¿suena bien o suena mal?, ruego aclaración). Perico de los Palotes intervino: —A ver si nos las presentas.
  • Furor

    Publicado el 30.05.14

    ––Vi a las sirenas. Toqué a las sirenas. Y sin embargo ignoro si existen. ––Es porque las conoces demasiado. Spencer decía que nuestro saber es una esfera que, a medida que se alarga, crea puntos de contacto cada vez más numerosos con lo que no sabemos. ––Genetrix virtutum frugalitas. Pero tan poca frugalidad para saber tiene sus inconvenientes. Cuando el bebé grita por primera vez, su sonido que llena el espacio donde se encuentra, le permite ubicarse. Algo similar sucede con los murciélagos que se vuelven especialistas en la materia cuando crecen. El ser humano sigue gritando hasta el fin. Esto acompaña lo que reflejan “la luz verde de las piedras”; hace parte del lado tétrico de las esmeraldas. ¿O qué otra cosa puede ser pasarse la vida gritando. ––Yo chillo poquito. Ronco, eso sí. ––A mí Spencer me suena a "dépenser" y me cansa. Prefiero los sentidos del olfato y el tacto, al oído y la vista. Pueden tildarme de vulgar, me vale hongo. ––Aquí, Lecty, es preciso recordar que el ruido de los bares impide identificar quién dice qué. Ni con la Oreja de Dioni se puede. Y que todos nuestros personajes son unos magos del latín. ––¿Quién dijo eso? A mí aun no me han dicho qué es un huevero.- ––Es un delantero que aprovecha que en los partidos informales llamados "picaditos" no existe el Fuera de lugar. –– ¿Y eso es algo bueno o malo? ––Ambos, como sucede con todo lo que tiene su ciencia. ––¿Será que el corsario nos presenta a sus niñas? ¿Aceptamos el trabajo o protestamos? ––Respondo a solo una. Escojan. ––Aquella sobre las chicas . ––Imposible. Tendrían que ser gendarmes. ––¿Cómo si somos piratas? ––"Para ser gendarme se debe tener los bigotes grandes como Lucifer. Ojos de lechuza, dientes de león y musculatorium de Sansón. ¿En dónde está Ja Ja mi saxofón? Ja ja. Que no lo veo por ningún rincón Ja Ja. ––Pero mírame. ¡Patricia ven regálame una flor! ¿Qué es lo que piensas tú de mí? ¡Mis ojos te lo reclaman con furor! –– No acabaremos nunca. ¡Comenzaron las cantinelas!
  • VV.AA.

    Publicado el 30.05.14

    —"Un gorrioncillo, pecho amarillo/ su pajarilla anda buscando/ nomás de verte ya estoy llorando/ porque ando sangrando igual que tú"—cantó el piloto, echando mano de las rimas internas y de las dislocadas. —Con perdón de Aceves Mejía por la transposición irreverente—quiso arreglarlo un pirata que tenía oído para el verso. —Es la esencia, y se mejora el sentido de la estrofa. —No estoy seguro de que esté permitido. —"La malvada calandria/esto le contestó/a usted no lo conozco/ni presa he sido yo"—mezcló el primer adjunto al jefe de abordajes.—"Se te olvida/que me quieres a pesar de lo que dices/pues llevamos en el alma cicatrices/imposibles de borrar"—se arrancó el perito de avistamientos desde la cofa. —"Lo que le encargo a mi padre/que no me entierre en sagrado/que me entierre en tierra bruta/en donde me trille el ganado/con una mano de fuera/y un papel sobre dorado/con un letrero que diga/Felipe fue desgraciado"—le siguió el técnico en maroons. —"Cuando lejos me encuentre de ti/cuando quieras que yo esté contigo/no hallarás un recuerdo de mí/ni tendrás más amores conmigo"—salió por peteneras el maestro de descuartizamientos, que tenía una vena sentimental.—"Qué lejos estoy del suelo donde he nacido/intensa nostalgia invade mi pensamiento/al verme tan solo y triste cual hoja al viento/quisiera llorar, quisiera morir de sentimiento"—entonó el orfeón formado por la primera guardia de popa, aunque preferían llamarse Voces del Caribe Cuatro. —"Que te pasa chiquillo que te pasa/me dicen en la escuela y me preguntan en mi casa/y hasta ahora lo supe de repente/cuando vi pasar la lista/ y ella no estuvo presente"—remató el grumete que se había enrolado a raíz de un amor no correspondido. Morgan se rascó la pata de palo y chamulló por lo bajinis: Vaya tropa. Kantilena, acodada en el puente, lo consoló: —Al menos, hemos de dar gracias por aclarar lo de hueveros. En Castilla creo que dicen chupón. Maestros del fuera de campo. Reflejos verdes en los ojos de Patricia Seberg.
  • Furor

    Publicado el 02.06.14

    ––Vamos a caminar por esta vida/ sabiendo que más allá se encuentra el mar. –– ¿Quién canta? ––Vamos a caminar por este suelo/ pensando que alguien nos va a llamar. Si es alto el cielo/ será un consuelo/ si es claro el día/ una melodía/ pero si llueve/ pero si nieva/ nuestra canción siempre celebra que lo difícil sea con más duelo. ––Ha de ser el enano de la embarcación. –– ¿Cuál enano? ––Entre piratas no falta ni el loro ni el mico, ni la dama fantasma ni el enano. ¿De lo contrario cómo nos aguantaríamos todo el día oliendo a macho? ––Hay quienes leen, escriben, cuentan historias como en el barco de Conrad. ––¿Cómo se va a manifestar si no estamos en el mar? –– ¿Cómo que no? No asustes a los nuevos. Aclárale esto, Patricia, tú que trabajaste con Jean-Luc. ––Ay, no mames guey. ––Descuiden, así es que doblan su voz. Pasan su inglés al español mejicano. ––Te lo diré solo una vez, ¿eh? El arte de JLG se basa en reunir dos elementos y verificar si quedó bien o mal con la ayuda de un tercero. Ejemplo: en su última película, “Adiós al lenguaje”, no se trata de una despedida del director sino de abandonar el lenguaje para crear una nueva lengua, una personal. Para ello, una voz fuera de campo dice: “La tribu de los Chihuahua llama el mundo “la selva””, y al mismo tiempo la cámara filma el pubis de una mujer. El espectador piensa en la tribu, ve a la mujer y una tercera imagen aparece únicamente en su cabeza, una que solo él ha creado: la selva. Pues bien, nosotros nos hallamos en estos momentos en el bar de una mina pero nada quita que estemos en el mar. Que una nueva lengua nos esté hablando. ––Vamos a caminar por la montaña/ vamos a caminar por la espesura/ ninguna voz nos será extraña/ bajo la complicidad de la hermosura. /–– ¿De quién es la voz off? No hay más piratas en el Cde. ––Vamos a atravesar la noche entera/ pensando siempre que alguien espera/ y si no espera no desesperes/ porque tú eres/ porque tú eres/ así te esperen o no te esperen. ––¿3 bolas?
  • VV.AA.

    Publicado el 02.06.14

    —Cuando apareció Juan Lucas/nos arrancamos los pelos,/se fue al suelo la peluca/y se acabaron los "melos"./Se llamó la Nueva Ola,/nos prendamos de Patricia,/en vaya que buena hora,/creyendo que era propicia./Con su culotte de pirata/voceaba un gran rotativo,/amábamos a esa gata/sin verdaderos motivos./Era muy libre y felina/y, entre la nada y la pena./no como la mayoría,/seguía siempre otra senda./Como era así tan fría,/algunos espectadores/la cambiamos por Karina/no sin sufrir de dolores./Porque, como el Belmondo,/habrá que reconocerlo/no teníamos mucho fondo/para estrechar bien el cerco.—cantó el vate, primo que debía ser de Asurancetourix o de Nerón, según cuenta Sienkiewicz. La tripulación cayó sobre él y lo tiró al agua. Pero se equivocaron. Los versos salían de un artefacto automático que se había construido con un par de cabestrantes, un molinete y dos docenas de cabillas, cada una con una letra del abecedario. El viento movía las aspas y los tarugos golpeaban en un rimero de hojas de papel birladas del libro de bitácora escribiendo al albur de la imaginación de céfiros y lebeches. —Deberíamos pedirle a Nairo Quintana que se encargue de dar pedales para hacer rodar los engranajes, que seguro que tiene más inspiración—dijo Morgan.
  • Furor

    Publicado el 03.06.14

    Se averió la máquina y los piratas se sintieron incomodos ante el silencio. Tenían algo de fantasmas. Cantaban menos para alegrarse que para contemplarse alegres. Les parecía estar viendo a unos extraños brindando y haciendo rondas. Y lo que cantaban no lo sentían. Llevar “en el alma cicatrices/imposibles de borrar" sería un regalo para las suyas desde siempre vírgenes, espectadoras de un mundo que no les concierne. Uno de ellos, Puck de Pook era un experimentado acontista, cuya profesión se basaba en hacer disparos al aire para bajarse a las nubes, es decir, los fantasmas que sus amigos y él contemplaban como si ellos fueran los que vivieran en vez de ellos. Cuando joven pensó que se trataba de un complejo de inferioridad declamar versos que contaran historias que no merecía que le sucedieran a él. Se sentía triste en las farras que veía como un océano de alegría en medio de un océano sin lindes. Algunos mayores lo parecían disculpar por la edad. “No es todavía el momento. Más grande seré feliz”, se decía él. Otros agarraban a horridas hembras pintarrajeadas de tal manera que él, por mucho que procurara imitarlos, no podía si no sentirse ridículo. “Ellos tienen algo que a mí me falta”. Después descubrió que las fiestas eran aburridas y que en cada puerto había mujeres diferentes que no había que saber tratar o comprender, sino simplemente quererlas. Entonces ya no sentía complejo sino nostalgia. “¿Dónde tuvo lugar aquella fiesta que se imaginó de joven?”, se lamentaba. Después conoció al hombre proa desafiante contra el viento. ¡Quintana! Meteoro ascendiente, en un tiempo donde los reyes vienen y caen más rápido y la burguesía vive drogada y deprimida. ¡Por fin un hombre que encarna la constancia! ¡Alguien que no deja de ser lo que ha sido desde niño: ¡el impertérrito Naironman! Puck se hubiera quitado su vida de muerto si no le hubiera disparado también a esa nube. Solo se sentía fantasma cuando se sentía imprescindible para el mantenimiento de la cofa.
  • VV.AA.

    Publicado el 03.06.14

    Con un poco de suerte/ si no se va al garete/ veremos por la tele/ a toda esa buena gente/ que sube las pendientes/ ya sea que el sol caliente/ o caiga el húmedo relente. / Nada hay más valiente/ en la ruta agreste/ que la sana entente/ bien acordada entre/ esos mozos tan fuertes/ que no echan pestes/ apretando los dientes/ y se olvidan del "detente"./ Pedalean pacientes/ en el llano inerme/ hasta la rampa terne/ y antes romperán el eje/ que las piernas cejen/ o los pulmones peten. / Da igual el que pierde/ o el que se entretiene/ sacando el pene/ para hacer torrente, / el que tarde accede/ a la meta y no mete/ con gesto aleve / tiempo a su oponente./ Todos ellos tienen/ cuerpos y pies leves/ cual si fueran sostenes/ de las altas paredes/ que la etapa profiere./ Todos ellos vienen/ desde sus sedes/ para apurar las heces/ del sufrir de meses/ antes, así entrenes/ o no te menees, / el músculo se tense/ o el culo te pese. / Cuando por fin cesen/ no habrá más leche/ que seguir al peje/ en otro tejemaneje./ Veremos a Quintana/ subir la montaña/ y al gran Contador/ ganar la contrareloj/ Que viva el rey y don León de Greiff.
  • Furor

    Publicado el 05.06.14

    ––Muy graciosa su prestación, amigo cantinero. ¿Dígame de dónde sacó tan elaborado arte? -Son los años y mi madre que me cantaba estando yo en su vientre. También, más adelante, me leía con histrionismo. De ahí que construyo mis versos inspirándome en el teatro y la música. ––Le aplaudiría si no fuera manco. Ud. sabe, soy de la generación víctima de los cocodrilos traga-relojes. ––A propósito, es la hora de la abdicación del rey. Encenderé la tele. ––¿Cuál tele? ––inquirió una mesera–– estás en un limbo entre dos anacronismos: los reyes no tienen la misma importancia, ahora solo son los suegros de jóvenes de clase media que muestran los calzones por exponerse tanto a Eolo, que es un loquillo. Y la tele todavía no existe, por aquí por lo menos no ha llegado. La última tecnología que tenemos es la lonchera que un ogro utilizó como patineta. ––Sin tele la vida es en otra parte. Puedes llamarme loco, pero conozco la tele. Es una bola cristalina que muestra gente con trajes o cuerpos espléndidos por donde salen chispas y estruendos constantemente. A uno le dan ganas que le suceda también y vive quemándose como un muñeco de año viejo. Todo con la expectativa de ser prisionero algún día en esa bola. Lo que quiero averiguar sobre el rey, es si la noticia va a tener alguna trascendencia o si va a ser un muñeco quemado de más, para ser rápidamente olvidado. ––Pues, señor ––profirió el manco–– me temo que ni a la mesera ni a mí nos afecta, ya que nunca hemos tenido que ver con su majestad. Él ha estado en su cuento y nosotros en otro. ––Pobres chavales. No conocen la magia de las cortes donde se inventó el amor, donde la apariencia tomó su trono legítimo, derrocando al lastre de cargar con uno mismo. ¿Que no crecieron escuchando las gestas del rey Arturo y de Lancelot? ¿Que no han oído hablar del Cid Campeador, aquel ser superior que lo es precisamente porque se reconcilió con su rey? ¿Que nada queda hoy de todo eso? Verborrágica gentuza, como hubiera dicho de Greiff.
  • VV.AA.

    Publicado el 05.06.14

    —Pagar a una familia para que se encargue de que las demás nos dejen en paz no es un mal arreglo—dijo la camarera con timidez porque en el CdE, si quitamos a Gunilla, no había proliferado la realeza. —¿Y cómo se garantiza el acuerdo? —Con la Carta Magna. —Claro, a la fuerza ahorcan. La que el monarca absolutista graciosamente otorga a los nobles y a los aristócratas, lo que es tanto como ampliar el número de los que hay que mantener a cuerpo de ídem—rebatió el manco. —Eso será en el siglo XIII, antes de que inventemos la tele. Después ya vendrán las Constituciones que reconocerán la soberanía del pueblo. —Que costarán ¿cuántos muertos? —La Historia es la Historia. No tenemos la culpa de los desmanes de nuestros ancestros. —¿No debería arrepentirse el hijo o, al menos el nieto, de las atrocidades del abuelo? —¿Quién no tiene un asesino en su linaje? ¿No somos todos cainitas? —No es lo mismo la rabia incontenible de los desheredados que la violencia desdeñosa del poder instituido. —Ah, la guerra legítima, la Santa Ira, el fin que justifica los medios, las manos sucias. ¿Repasamos el XVIII, el XIX y el XX para ver a dónde les conducirá eso? —No seré yo quien los defienda. Pero algunos errores históricos no invalidan los logros de libertad o de la lucha social conseguidos cercenando algunas dinastías contumaces. —Muy fino lo de "cercenando". Y todas esas revoluciones sangrientas para convertirse en repúblicas que no quiero adjetivar, de las cuales algunas de las más conspicuas se aposentarán en el querido sur de Abya-Yala, en la África descolonizada o en el Asía arrolladora y triunfante. —Hagamos las sumas y las restas. Que cada uno cuente sus muertos y, después de hacer el balance, dejemos a los vivos que elijan el régimen que prefieran. —¿Qué tal las monarquías constitucionales de Inglaterra, Holanda, Suecia y Bélgica? —¿Qué tal las repúblicas de Estados Unidos, Alemania e Italia? — Verborrágica o hemorrágica, tú eliges.
  • Furor

    Publicado el 07.06.14

    ––¿Tú qué opinas, enano camarero? ––Esto no es un foro. No voy a hablar de repúblicas bananeras ni de tigres de papel. ––Lo que sucede es que tan veraz lógica de tu par te dejó mudo. No te atreves a replicar. Vamos, estamos en días de comunión. Ayer fue 6 de junio. –– ¿Qué dices, mujer fantasma? Hoy sigue siendo el día de todos los días: 01/03/2013. Todavía no hemos tenido de ofrenda el pequeño amanecer que le conceden los dioses a los bulímicos de spleen. Todavía no hemos sacado al que se parece a Ulises, para despistar al enemigo. ––Opina, te damos ese lujo que atraviesa la noche. Serás aquellos ojos verdes fascinados y que fascinan, que convierten en piedra todo a su paso como revirtiendo el mito de Cronos. Con ellos nos tragamos el tiempo. Somos esos demonios que abren los sarcófagos para darse un festín hasta que los sarcó-fagos mismos se los tragan. ––Bueno, me vas a dejar hablar ¿o no? ––Es que considero que no tienes mucho para decir. Pero, adelante ––¡Verborra... Entre las dos "ragias" me inclino hacia cualquiera mientras sea yo quien lo imponga. Entre la palabra o la espada, todo menos tener que decir "Señor, ¿porqué me abandonaste?" ––Mira lo que pides ––rio Morgan––: Estar por encima de ambas y provocarlas, disfrutar con ellas. Quieres ser un rey pero uno enfermo. "Todo exceso en la irreflexión, la cobardía, la intemperancia y la dificultad de carácter presenta rasgos o de bestialidad o de enfermedad", Aristóteles. –– ¡Ja! No es en la naturaleza del hombre, pero, cómo te parece que solo el hombre puede hacer prueba de exceso. Y, puesto que son signos de enfermedad o de bestialidad, los actos excesivos no conciernen la moral la cual solo tiene que ver con la humanidad. El excesivo está, a pesar de él, por encima del bien y del mal, en una zona intermedia entre la naturaleza y la cultura que las corroe, las hace perder su pureza respectiva. Quiero ser un rey, tener una buena mujer y hermosas hijas. ––Menos mal solo eres un enano y solo hay un rey.
  • VV.AA.

    Publicado el 07.06.14

    —Complejidad, tienes nombre de mujer—se metió en problemas el manco—. Y todo ocurre, ciertamente, en un solo día, una fecha mágica, 01032013, arcano señalado que no llega a ser capicúa por los pelos, pero esa misma leve imperfección le da alas, abre las expectativas de lo que pudo ser, crea una agujero en el tiempo que se puede investigar, igual que Vila-Matas fue a buscar en el diario de Franz. ¿Qué ocurrió el 3-10-2013, el verdadero simétrico? Ni Control-F puede averiguarlo. Solo un mago, Gi o Morgan/Morgana, tienen la clave: "Ver de cerca la alegoría es comprobar que es superficial" (ahora sí, C-F se puede poner en marcha, nuestros amigos estaban aquel día en el sanatorio de Man). —Pasaré por alto la burda paráfrasis, más o menos machista —concedió la mujer— Me interesa más el aserto. ¿Se puede llegar al fondo manteniendo la literalidad? ¿No hay siempre una exegesis o una hermenéutica o como lo llaméis los de letras al interpretar? En cuanto a lo de la fecha, me parto de risa cada vez que pienso que alguno podría quedarse a cuadros al ver que un par de tipos escribieron 500 páginas en un solo día. — No era más que un homenaje al bardo de Avon, inspirado por el muy shakespeariano "...te damos ese lujo que atraviesa la noche", que ningún Lecty debería pasar por alto aunque esté preparando a toda prisa las banderas y escarapelas tricolores. Creo que fue Juan Lucas el que dirá: "No hay misterios, no hay nada que desentrañar, lo único que cabe hacer es vivir y filmar" —Ah, muy bien, entonces a qué viene tanto rollo con la búsqueda del secreto de las profundidades. —La exageración es un tema que está bien desarrollado en Pessoa. —¿Podrías dejar de hacer citas y, sobre todo, de espoilear a estos humildes ciudadanos de los mares? — La hipérbole, al contrario que la alegoría, sería admisible. —Las dos hundirán su barco, pobres piratas.
  • Furor

    Publicado el 08.06.14

    ––Aclara: Cinco. Un enamorado que solo una vez se lanzó al mar y solo una vez amaneció en la playa flotando como tronco tumbado por la tormenta. ¿De quién estuvo enamorado? He ahí nuestro segundo miembro de la realeza, Álvaro Villa REY, y otra intriga que quedó abierta. Reconocemos que fue en parte nuestra culpa. Alguno de nosotros escuchó un ruido, pero sin prestarle mayor importancia volvió a sus asuntos diciéndose: "Debe de ser el Dios Amorfo el que habla". ¿Hubiera valido la pena salvarlo? Ja Ja (nadie se está riendo, es el nombre de un loro). ¿Está bien salvar a los suicidas? Otro ciudadano del agua fue el ciudadano denominado Pecador RIP. Como perrito consciente de haber hecho heces donde no era, corrió a huir del castigo para no volver nunca más. Y nuestro número quinto, el de la voz fluida que se manifiesta de vez en cuando a hacer control demográfic (el único que ha tenido las agallas de sacar la guadaña)… cierto que celebramos el gesto de salvar al minotauro con la astucia del Halloween. Todos tenemos algo de aquella criatura y deseábamos que ni siquiera su parte más alejada de nosotros desapareciera. ¿Será que Nick Daumais volverá con nosotros a la embarcación Les copains d'abord? ¿Habrá en estas oscuridades alguno más capaz de escribir 500 páginas en un solo día? Cuánto daría por atrapar con una expansiva hipérbole lo imposible, lo indecible en siquiera una, dos frase. No importa que no las hubiera dicho yo ¿Cómo puede existir la vanidad si cuando creo haber acertado en algo rápidamente dudo de que lo haya hecho yo, de que no haya sido una versión de mí más joven y fuerte o más vieja y fuerte? A veces miro hacia atrás en detalle y siento pena. Pensar que tantos errores que cometí no se borrarán, quedaran fijados como estas pesadas rocas. Pero a veces también me arrodillo ante una verdadera epifanía. No sé si es un santo o un edificio vivo. Lo miro con orgullo porque algo habrá ahí de mí, algo ahí habrá, aunque sean solo mentiras.
  • VV.AA.

    Publicado el 08.06.14

    —Entonces, seis, si contamos al que puso el huevo—dijo un parroquiano—. Aunque es verdad que solo aparecen cinco en la declaración programática: "Cinco cínicos se ciñen a la cima; cinco cínicos cenan en el circo; cinco cínicos cifran con ceño; cinco cínicos citan a Cicerón; cinco cínicos cimbrean como el cilantro; cinco cínicos se ciscan en los cirros" (con petición de disculpas de Fessesbelles incluidas, por salir de su condena autocitándose). En cuanto a AVR, puede que la prematura exigencia de coherencia fuera injusta, pero en el pecado llevábamos la penitencia y Lucius le echó un capote reprendiendo a la atrabiliaria Longoria. En fin, viejas historias que no tienen remedio. Desde un extremo de la barra, un bebedor que estaba a punto de caerse de la banqueta recitó con voz aguardentosa de profeta enardecido: ¿Debpemos obptar, oh combpañeros de rabzia, enbtonces, por el "De nobis ipsis silemus" o el "de nobis ipsis loquemur"? —Es cuesbtión magbnífica—respondió uno que servía en la batería de la segunda cubierta— que probpondrá el barón de Verulamio y abdoptará el relojero de Köninsberg, pero que será rebabtida por el Gran Moustache de Basilea con el argubmento de que los hablabntes no tiebnen más remebdio que incorbporar su exbperiencia al disbcurso. Si quieres mi obpinión, yo estoy con Sexto Empírico y Pirrón en su Skeptica, dobnde debsarrollan el conbcebto de epojé, que luego retomará don Husserl aunque le llabmrá más dibficil, algo así como parenbtibzabción. El esfuerzo que hizo para pronunciar esta palabra correctamente lo dejó desfondado y se quedó dormido. Aún tuvo fuerzas para añadir: "Todo lo que digo es incierto, pero revela, por el solo hecho de decirlo, mi ser". —Pues debe de ser de aúpa—dijo la mesera sin apartar la vista del vaso que estaba lavando. —¿Pbor qubé?—preguntó Morgan que también llevaba lo suyo. — Por nada. Échale una mirada a la estefanía. Y el próximo es el 500. A ver qué inventáis para celebrarlo. Quiero ver esa imaginación funcionando.
  • Furor

    Publicado el 10.06.14

    ––Háblenos más de las Esmeraldas, las estrellas del Cde –– propuso la mesera a Morgan. ––¿Wachiminijay? ¿Arista pura pía, caracatay punay? Ah… puchilinga salamea ni potaje ni manguay. ––Ebrios triple hijuep… Un foráneo encapuchado que hasta ahora no había hablado llamó a la mesera, esta se acercó, él le agarró una nalga y a continuación intentó ofrecerle una misión a los parroquianos que no querían trabajar en la mina: ––El borrachín anda hablando un guajiro del peor. Se está acordando de sus niñas y piensa una manera para ayudarles. Cuando todavía vivían con él en una de sus islas, las vio una vez bañarse en una fuente… o la fuente o la isla se bañaba en ellas, las dos son posibles… No sé bien si se enfadó por verlas desnudas o fue lo que escuchó lo cual mandó a transcribir en letras de oro para no olvidar. Yo me robé ese oro gracias a mi capucha mágica y cogiendo unas cuantas páginas me compré una república bananera que está a punto de elegir al títere de Uribe. Las 500 que me quedaron las perdí en una tormenta, salvo estas líneas que parecen ser un manifiesto: “Nosotras sirenas pertenecemos a la libertad de la naturaleza y satisfacemos todos los deseos de nuestra naturaleza. Los seres libres tienen mucha razón de hacer todo lo que les procura placer. Preferimos que el mundo entero sea destruido y perezca totalmente, en vez de que una sola de nosotras se abstenga de hacer una sola acción que su naturaleza la lleve a cumplirla. Nosotras tomaremos de los demás lo que nuestra naturaleza lo desee y lo exija, y no sentiremos ningún escrúpulo, ya que todo lo que ha sido creado por los seis miliares de demiurgos que dicen ser nada más seis, nos pertenecen." Hoy las sirenas son monedas entre dos luces. Las que dejaron de ser piedras lo siguen siendo como todas. Son presas de ellas mismas de alguna u otra forma, como Eli en la Oreja. De ser unas puercas de Epicuro pasaron a ser lo opuesto. ¿No hay un punto medio? ¿Nosotros experimentados no podremos darles ejemplo?
  • VV.AA.

    Publicado el 10.06.14

    —Caramba con las sirenas—dijo Aeschy que acaba de entrar en el bar y estaba pidiendo dos tinticos con unas gotas de brandy 501 para él y para Horacio—, todo un programa político, no se sabe si más roussoniano que bakuniano o lo contrario. —Habrá un tiempo...—empezó Hory. —¿Me vas a contar una batallita?—lo interrumpió A.—No, ya verás, es un cuento para niños. —Entonces, bien. —En los siglos venideros, allá en Tierra de Conejos, cuando los Ogros declinen, prosperará la tribu de los Pro-Gres, que no hablarán guajiro pero tampoco se les entenderá mucho. Predominarán durante unos pocos años y se les reconocerá por la abundancia capilar, el uso de vestimentas abrochadas con huesos y unos raros tótems paralelepípedos que llevaban bajo el brazo. En su etología destacará una tendencia irrefrenable a reunirse en espacios abiertos y gritar palabras ininteligibles para el común terminadas en "...taaad!" y "...tíaaaa!" hasta que se dispersen al ser atacados por otra tribu enemiga llamada los Ghrises. Más tarde, el hábitat cambiará, se supone que para bien, gracias a una inscripción mágica elaborada los Grandes Magos. Y, sin embargo, será el motivo de su extinción o su diáspora. Muchos pasarán al clan de los Kozinillas y se irán a adorar al dios Bocusse. Otros plantarán maría en la terraza de sus cuevas y se llamarán a sí mismos los Pashottas. Y unos cuantos entrarán en la secta de los Deshenkantados que no harán nada excepto manosear paralelepípedos y subir de dioptrías con los años. También estarán los Peshevristas y Packtistas, además de los Stomacsagradezidos. Por supuesto, los Grandes Inombrables lo mirarán todo con complacencia. —¿Hay algo de resentimiento por ahí, en ese cuento? —No, porque bien está lo que bien acaba. Solo los desenkys fueron los realmente expulsados de Hutopya, pero era un precio que había que pagar. —¿Es esa la mora Leja? —Tampoco, es una cosa sin importancia. Solo que...—¿Qué?—No sé, ¿quizá habría que conseguir la paz antes de empezar la política?
  • Furor

    Publicado el 12.06.14

    –– ¡Joder, los Kozinillas! ¡Qué gente tan maja! Bautizan a los niños con brandy 503 que prepara una bruja que es como la madre hormiga. Desde entonces los chavales reciben baño de lenguaje, como lo llama un amigo de Estefanía, Lacan. Les hace hablar de forma bien especial. Hacen comunicar los lugares y proponen los desórdenes más heterogéneos. Vuelven la méndiga y la reina iguales. Unen en la desdicha al cainita y al noble hermano. El resentimiento y la voluntad de venganza se convierten en lo mismo. Los vivos y los muertos se mesen en una hamaca grande. El Cielo baja obligado hacia la tierra, cosa que aquí en el Cde hacemos a menudo. De hecho se parecen a nosotros en esa extrema constancia en los intercambios. Y tienen el mismo ritmo para desaparecerse de repente y partir a la tierra de lo sublime, donde pasa vacaciones Mnemosina. Como ellos nuestro nomadismo veloz nos hace inasibles, pero es también nuestra maldición. Nos pasa como Aquiles que lo jodieron por no bañarlo bien. O como Sigfrido. Somos factores de desorden. ––Manco––habló la camarera––: Esa tendencia tuya por compararte con los que sí tienen. A diferencia de nosotros, ellos ignoran nuestra existencia, se sienten únicos, y en eso son más agraciados que nosotros. Y hay más… ––Es antes una ventaja. Uno aprende conociendo al Otro.––Óyeme bien, manco. Por no entender lo que sucedió con los Pro-Gres, es que tú y yo ya ni pío. Creo que los mineros cuentan que los Ghrises son los neuróticos de la historia y los otros los perversos. Por un lado la civilización y por otro la gracia divina. Lo conocido y lo desconocido. Cuando los Pro-Gres se unieron a los Kozis, ya ni siquiera lo desconocido podía conocerse. Era solo desorden, perversión sin final feliz. No puedes aprender de ellos. ––Nosotros también tenemos a una bruja. ––La magia de la suya son la hipérbole, la metonimia, la música. La de Fatua son la alegoría y la metáfora…. Entretanto, Horacio y Aeschy hablaban y sí se les entendía.
  • VV.AA.

    Publicado el 12.06.14

    —Le confesaré, señorita Estefanía—dijo Morgan que ya se había serenado con los cafelitos que había compartido con A. y H.—que esperábamos a doña Epifanía en el ascensor de las 4:99, pero ya que está aquí quizá quiera contarnos cuál es su especialidad. —Oh, claro, será un honor. Mi prima se encarga de las revelaciones brillantes para deslumbrar a los hombres y yo de obscurecerlas para no cegarlos. La mesera atacó con intensa concentración el lavado de otra docena de vasos. El manco se escondió detrás del mostrador para beber en paz. —Vaya, a primera vista parece un poco triste su cometido. — No lo crea. Luego me lo agradecen. Como dijo su muy citado porteño "las revelaciones inminentes nunca se producen". —Sigue siendo desilusionante. —Es la diferencia entre la alegoría y la hipérbole. La primera amaga, la segunda da. —Da en la cabeza a los crédulos. —Los despierta de sus ensoñaciones, digámoslo así. —¿Puede poner un ejemplo para que lo entiendan los piratas?—Desde luego, veamos. Giró la cabeza en todas las direcciones. —Sea este buen hombre que agarra con su gancho de carnicero una botella de ron detrás de la barra, ¿quién es en realidad? —Es un implante ortopédico en titanio de primera calidad, más respeto—se quejó el manco. —Descartemos al de Lepanto, no hay caso. — ¿Eso también es un coñac?—quiso aclarar con débil vocecita el bebedor oculto. —Mi embrolladora pariente lo haría pasar por Ahab, dándose ínfulas de haber desenmascarado al Gran Blasfemador, un hombre bueno que hace el mal. —Pero era cojo, a este le falta una mano. —Exacto, por eso debemos suponer que es solo... Hook, el malo que hace cosas buenas. —¿Alguien ha caído en la cuenta de que estoy aquí?—levantó el dedo Garfy. —Toda su obsesión se reduce a un pobre cocodrilo que se comió un reloj. —Ah, ah, ah, ahí hay una alegoría del tiempo que pasa. —Y la cuenta que sube y nadie ha pagado nada todavía—murmuró la dueña. —No, solo una exageración del odio a envejecer, algo bien real. —Ya te digo—concluyó H.
  • Furor

    Publicado el 13.06.14

    Por fin había aparecido la dueña, una vieja urraca con los pechos tatuados, en de la izquierda había un mapa de la Atlántida y en el de la derecha estaba dibujada la ciudad de Chactun (Lecty excusará a este narrador que, hechizado, no logró mirar más para arriba para describirle la cara). Corrió una cortina por donde entró el sol del alba, gracias a un sistema de espejos que ella había comprado gracias a su colección de marranos enviados por su sobrina Circe para que ahorrara. ––Quienes creen que Ogry vino por venir están muy equivocados. ––se pronunció––: Ahora sí no me van a salir con que el deber es ante todo, despreciables sabandijas. Al próximo que me diga que ir contra el Orden, es del orden de lo sagrado, lo mando a picar como la vida con sus agujas de reloj como cocodrilos ha venido haciendo con ustedes. ––La mesera luego de echarle el gusanito de la mina a un mezcal y de secar los vasos con su ombliguera quiso salirle con lo que había aprendido en la Estefanía’s University, que en realidad era un taller ilegal, como otros en aquellas profundidades––: Muchachos, estamos hartas de tanto desorden. Pasan de una mujer a la otra como si fueran bienes. A Epy y a Estefy les pusieron las mayúsculas, las ilusionaron, para después abandonarlas como monedas de cuero. Gastan, se niegan a pagar sus deudas y a eso lo llaman ser libertarios. Tampoco son de palabra y firman sus contratos sin sangre. Piratas sin nombre, viven reproduciendo el gesto de Ulises cuando deja atrás a Polifemo. ¡Se oponen a todo, hasta a nombrar! Don Lévi-Strauss los conoce muy bien y nota que "las relaciones entre los sexos pueden ser concebidas como una de las modalidades de una gran "función de comunicación", que concierne también el lenguaje". Para Uds., su algarabía tiene la misma significación que una actividad sexual desenfrenada. Cuando no hablan para comunicar se cogen al mundo. ¿Saben qué sucederá si este sábado le gana Colombia a Grecia? El futuro Presidente será elegido por borrachos.
  • VV.AA.

    Publicado el 13.06.14

    —Mala cosa. Hay que permanecer sobrios para elegir 'del mal, el menos'. —O "the lesser of two weevils" —dijo un pirata que había leído a O'Brian porque iba para examen en la escuela de bucaneros. —Sin señalar a nadie con los gorgojos —suavizó el contramaestre que siempre velaba por la cortesía de sus chicos. —Una cosa es descuartizar a los pasajeros de un buque de transporte y otra faltar al respeto—solía decir. —Señor, sí, señor—respondían al unísono la tripulación. —¿Estamos hablando de política?—preguntó Estefy. —Más o menos—dudó Morgan—No se puede negar que el debate entre impunidad y justicia tiene interés. —Ud., Estefanía, que es la 'Bien Coronada' debería tener una solución al conflicto. —Uy, yo me atranqué con lo del orden y la justicia en primero de 'Leyes indefectibles'. El profe siempre pedía razonar la elección y yo contestaba todas la veces: ¿por qué hay que elegir? quiero las dos. Me suspendió seis veces. —Pues en Bunnylandia, donde también cuecen habas, lo resolvieron. —Claro, porque el Gran Orejas Largas, llamó a la ZYA, a cambio de qué mejor no lo digo. —No está probado. Solo fue un HOAX. — En todo caso algún mérito tiene la tribu de los Packtistas, que, por cierto, mi tortuga no encuentra qué ha pedido el Polux Democráticus por apoyar al ángel de la paz, ¿se sabe algo? —Yo os lo voy a aclarar—salió de la trastienda el marido de doña Urraca. Traqueteó la cristalería del mostrador. Se abrió de golpe el grifo de la cerveza atascando de espuma el fregadero. Saltaron de sus platos las tapas de zarzaparrilla. Se fundieron varios tubos fluorescentes como si les hubieran dado un escobazo. Se abrieron todas las puertas como si los fantasmas de los mayas de Chactun hubieran decidido volver a cambiar de sitio una vez más. El Cielo se abrió, bajó por el artilugio de los espejos y puso una sucursal en el 506. Un serafín ocupó la ventanilla de ingresos. —Soy Lucas—bramó el marido—y os voy a pagar las consumiciones si llegamos a un acuerdo beneficioso para todos.
  • Furor

    Publicado el 16.06.14

    El estruendo se escuchó en el 507. Dos piratas portugueses, Ronaldo y Pepe, esperaban a que acabara el medio tiempo con los Merkelianos. Adon Vicente del Bosque le mandaron a preguntar si la selección que escogió no está llena de troncos, es decir, si la Roja campeona estará a la altura. A los Cafeteros que les falta ofensiva, que no abandonan su tradicional "toque toque" y dudan si sentirse como en casa los va a salvar de su complejo de ser sudacas. Aseguraron que la moral de un país influye en algo en el fútbol. ––Brasil fue el único país de allá que obtuvo su independencia en paz. ––aseguró Ronaldy, adelantándose al Descubrimiento (estos piratas son unos brutos). ––: su conquistador otorgó su independencia sin luchar simplemente porque le dolía el estómago, amanecido de una juerga. ––Ha de ser un Stomacsagradezidos––Ronaldy lanzó una moneda a la gramola dando con la puntería que le permitía su único ojo. Sonó “Paz” de Frankie Dante y la Orquesta Flamboyán. ––: Dona nobis pacem, piden los civilizados pero no hay una sola civilización que no se haya fundado con sangre. ––Como cuenta la “Fabulita” del Tuerto López un colibrí canta “¡Viva la paz, viva la paz!” montado en el anillo de una culebra mapaná. ––Es cierto lo que creo que acabas de decir tú, yo o alguien que escuché como una voz real, estos tragos no perdonan: hay que ver lo de la impunidad. ––El Polux pide que se hagan cambios a largo plazo, no solo a corto. De lo contrario la canción “El barcino” de Silva y Villalba será siempre de actualidad. ––Entre bambucos inofensivos se cuela el mensaje verdadero. ––¿Ya leíste la inscripción del bar de al lado? “Entrad y decid primero: "Paz con brandy”. Y si hay alguien allí un hijo de paz, de vuestra paz reposará sobre él, de lo borracho. Pero si no, se volverá a nosotros con un estribillo. Permaneced entonces ahí, comiendo y bebiendo lo que os den; porque su dueña es digna de sus marranos. No os paséis de bar en bar" (Lucas 10:06).
  • VV.AA.

    Publicado el 18.06.14

    Del rojo-sangre de las amapolas derramadas en el albero por un toro colorado o, si se quiere, barcino, se puede llegar, dando la vuelta al mundo, al nombre del país, Brasil, donde la mandamasa militó en sus años jóvenes en la lucha armada izquierdista. Donde después llegó la Pax y el Phax, suponiendo que las Phabelae ya son un paraíso para los turistas, y los antimineros descalabrados durante la construcción de circos de fieras y gladiadores solo son daños colaterales. Consúltese, si se dispone de tiempo y ganas, al etimólogo Adelino José da Silva Azevedo. Se descubrirá que las capitas (toga praetexta o toga purpúrea) de los cuestores y emperadores romanos, y el morado cardenalicio, y la(s) Roja(s), dicho sea de paso ya que estamos, tienen su origen en un humilde molusco, Murex brandaris, con el que unos tipos mediterráneos hacían negocios de alto standing allá por XVI a. C. En resumen: los griegos lo llamaron kinnabar, los celtas le dieron la vuelta obteniendo barkino, (esto también es curioso: inventaron el verlan antes que nadie). Los italianos derivaron verzino, berci y brazi. Y los españoles o los portugueses lo trajeron de la colonia (con perdón) del mismo nombre. Q. E. D. Véase un ejemplo: _________ (esperemos que salga, ya hace tiempo que no probábamos las tragaderas del editor de textos). Y vaya por Dios, un tal Julio Pólux, lexicógrafo romano, y humorista por lo que se ve, que recopiló treinta y tres maneras de insultar a un recaudador de impuestos, explicó que el pigmento fue descubierto por el perro de Heracles cuando se le puso la lengua encarnada por comer caracolillos de esos un día que paseaban por la playa. ¿Pólux? Sí. Como es sabido solo hay 6 grados de distancia entre cualquier par de cosas o quisicosas elegidas al azar. Por lo que no debería ofrecer dificultad seguir la serie que va de Lucas el evangelista, pasando por Georg Luckács, "Un tal Lucas", Lucas Cranach y las islas MoLucas, hasta llegar a Lucas el tabernero. Hoy va de rojas.
  • Furor

    Publicado el 20.06.14

    Irrumpió en el 206, sucursal del Cielo, una señora con la vulva en el mentón que dio un cacareo sordo de gallina clueca. ¡La madre de Dionisio! (no aquel sino aquel otro). ¿Qué creían? ¿Que con 500 parrafitos nos íbamos a cansar? Si aún no les hemos presentado a las sobrinas de Dioni que viven ni más ni menos en _________. La vetusta Baubo no podría considerarse según a su fisiología ni a su psicología. En otras palabras, se aprende de ella menos por su cuerpo o su carácter, que por su figura, su genio. Es la mujer irrepresentable por antonomasia, todo en ella es contrasentido, contratiempo, ni los dioses racionales Apolo y Atenea pueden atraparla. Es la famosa encarnación del “fuera de campo”. ¿Qué hace en medio de los bares como barcos de la Habana cargados de… piratas? No dejar entrar a nadie. Dejemos solo por un momento al porteño frente a su destino de espejos rotos, y liberemos a un nuevo loro para que nos diga algunos versos de Roberto Juarroz: “A veces parece/ que estamos en el centro de la fiesta. / Sin embargo, / en el centro de la fiesta no hay nadie. / En el centro de la fiesta está el vacío. / Pero en el centro del vacío hay otra fiesta”. Baubo los esperaba a todos en el centro de la fiesta para aguarles la fiesta o para mejorársela, todo dependía de ellos. ¿Aguarle? ¿Con qué agua? ¡Pues el mar del océano de Julio Verne, creado exclusivamente para joder a Welles, para mostrarle que sigue ganando la batalla, así él confabule con todos los piratas que quiera! A estas alturas de la historia nos encontramos en una profundidad de 507 kilómetros, abarrotado de “ringwoodita” hallado por primera vez en “Brazi”, cuando un jugador de Costa de Marfil lloró diez años después la muerte de su creador (o eso es lo que dicen). Este mineral es agua y la cofradía de piratas con sus capas robadas a dos Rojas (queda la chilena) le exigen a Baubo que los ayude a navegar. Pero ella no quiere, no quiere. Ella no está ni con Julio (no Pólux sino aquel otro) ni con Welles.
  • VV.AA.

    Publicado el 22.06.14

    —Al final, todos los chinazos te pegan en la cabeza, vengan del cielo como meteoritos o de las tripas de la Tierra escupidos por los furiosos volcanes. El chichón es considerable aunque lo propine un pedrusco aristocrático como el "bosque-de-los-anillos", al parecer lleno de agua pero no menos contundente que los cantos rodados con que se obsequian los rapaces en las memorables pedreas de la infancia. La duda es si la conjura de los astros del firmamento con las tripas de la madre Gea y el viejo Hefesto embravecido tiene por objeto desanimar a los expuestos viandantes o desviar la derrota de los piratas hacia los cayos propiciando que naufraguen. Como fue el caso del capitán Pedro Serrano en el arenal del mismo nombre (latitud 14º 20' N y longitud 80º 25' O) allá por el 1500 tras irse a pique el barco que hacia la ruta de La Habana a Cartagena, no se sabe cargado de qué, y que tan bien cuenta Garcilaso en sus Comentarios Reales de los Incas. La pena es que ni los autóctonos del cercano continente, ni sus lejanos compatriotas imperiales supieron aprovechar la historia por largo y tuvo que ser el gringo Defoe el que triunfara con el cuento, inspirándose en la aventura del español, aunque disimulara apuntando a un tal Selkirk y a la isla de Juan Fernández para relatar la Robinsonada. —Cuán enciclopédica os habéis puesto, Mme. Baubo (que a la manera franca debe pronunciarse Bobó, sin que por eso desmerezca la figura ni el genio arredre)—le río las eruditeces un asalta-antepechos con 15 años de cabotaje y otros tantos de abordaje. —Es que me duele que perdáis el tiempo con chanzas y jerigonzas mientras otros se llenan los bolsillos. De ahí el ejemplo para que os sirva de enseñanza y escarmiento. —Permítanos ser felices, Madama, no nos atosigue con responsabilidades, deje eso para los navíos de línea de S. M., nosotros solo somos filibusteros. Y verso por verso de Juarroz: "No nos han enseñado/el único ejercicio que podría salvarnos:/aprender a sostenernos de una sombra".
  • Furor

    Publicado el 23.06.14

    ––Y saliste a justificar a los dioses, vieja camaleona... Gea es linda pero con pifias inenarrables. Eso del bosón de Higgs nos tiene decepcionados a quienes aun creíamos que este patíbulo deshonroso era un problema de perspectiva. ¿Y qué se puede esperar de un cojo rencoroso sino la vacuidad almibarada de su esposa vendida al primer pasante? Si Hefesto fuera una buena persona no se empeñaría en ponerle trampas a Venus, porque sencillamente estaría con otra. Quizá una mujer de la talla de Andrómeda encadenada voluntariamente con las cadenas ¿de quién a ver? ¡Pues de él! ¡Y es tan bizco que no se dio cuenta! La tiene y no la agarra, no quiere y no deja querer, la mejor guayaba para el peor toche, ahí están las tres sentencias que usted, Mme la vieille toupie está defendiendo, con su conocido cinismo olímpico que nos daña el couscous que unos amigos franceses, perdón, argelinos nos acaban de servir, muníficos y gozosos. ––Hombre, Morgan, la vieja no está defendiendo a nadie. El escarmiento es para que Garcilaso no hubiera podido ser lo que fue si no hubiera negociado con lo bueno y lo malo. Nadie se salva, estamos atrapados en un extraño soneto cuya matemática misteriosa será nuestro viaducto para navegar en los mares del más allá. ––Tú, mesera, regresa a tu bar. Me burlo de cualquier negocio, cualquier deuda que omita los crímenes de una élite irresponsable, recua de sociópatas manteniendo a diosas que, cuando no hacen lo mismo que ellos, viven para llenar sus armarios de chanclas Nike. Mientras ellos celebran sus victorias cada vez más amargas, a mí me tocó contratar gente de la Isla Mauricio porque los míos me salían más caros. Y ya no trabajo al negro, sino al “outre-noir”, como diría don Soulages. Aprovecho para ofrecer fructuoso incentivo a quien tenga a bien desaparecer de mi biblioteca todos los opúsculos comprados a A-mazo, Fe-arnac y otros amigos de Bobo, hemipigmeos, sayones, sacamicas de este nártex de lágrimas. ––Morgan tienes que negociar.
  • Pecador RIP

    Publicado el 25.06.14

    VV.AA.: Si entiendes que negociar es no ociar, /llevo ya unos cuantos años en la brega /sin que el peso aümente en la talega /y aguantándome las ganas de ciar. /Es cosa de gran prestigio porfiar/en cuestiones que son de mucha pega/mientras el seso y el pulmón se anega/por la bandera negra nunca arriar. /De mi castillo de popa hice un nártex, /donde lloré el estandarte outrenoir/ abandonado por todas las artes. / Llanto que me llegó a extenüar / tratando de recomponer las partes / de las pocas fuerzas para continuar. Igual lo de Morgan no es la escansión. Se le da mejor lo de escanciar.
  • Furor

    Publicado el 25.06.14

    Lucas Oscarrote dijo a Bobo: "Dio vi salvi Regina e madre universale per cui favor si sale al Paradiso". "¿Por qué en italiano?", se preguntaron los escanciadores infatigables. "Por que don Oscarrote cree haberla visto en una de Fellini. Dice que en el caletre de los franceses gobierna la razón, en el de los alemanes el furor porque lo imposible no es posible, en el de los españoles el torero que, en palabras de José Bergamín, “desengaña el toro como don Juan a las mujeres: engañándolo. El torero no juega más con la muerte que don Juan con el amor porque juegan su verdad. Ninguno de las dos la simula. Tanto el uno como el otro la disfrazan de una transparencia luminosa”. Y en el de los italianos el cuerpo por no decir el gracioso órgano sexual que ostenta la vieja en la cara. A ella hay que pararle bolas si no se quiere tener paralizado un miembro incluyendo los fantasmas, estar de mal humor sin saber por qué o tener pesadillas incestuosas", explicó la conocedora mesera, que no se ponía zurumbática desde que había conseguido un agraciado amante inmune contra el desgaste y la fatiga. Disculpas hechas a la señora de la fertilidad y la concupiscencia, Lucas pagó la cuenta a condición de agregar en el viaducto al más allá con letras doradas o con molusco, no importa, “gracias a Luquy” después de "Se le da mejor lo de escanciar". "No cuaja y no me vendo así deba reunir para mantener mi castillo con el nártex antes de que se vuelva la casa para el orí". Sus piratas le imploraron que aceptara: "Vamos jefecito estamos cansados de hacernos los muertos esperando a que los cobradores se vayan. Eso nos deja aporreados porque para comprobar que lo nuestro no es cuento nos dan hasta con el remo a ver si van a alguna parte. Dele el honor al amable Lucas de ser el primer mecenas para adelantársele al caminado de los florentinos. Póngale tilde al final de Lucas para que rime, si quiere". "Nada que hacer, opinó Lucas, este Morgan es puro amor. Es lo único que anula la ambición".
  • VV.AA.

    Publicado el 26.06.14

    De acuerdo con las doctrinas sobre la existencia, normas de uso y administración del Purgatorio, previas, eso sí, a las clarificaciones proporcionadas por San Gregorio Magno (s. VI), también los personajes, igual que las personas, al desaparecer entrarían a formar parte de ese Reino de las Sombras que, según parece, se llamó Refrigerium Interim, y que, si la Vidriera no tiene nada mejor que decir, suponemos que se podría traducir por "refresco provisional". Es decir, a la sombra, a pesar de la connotación carcelaria, se está bien, más fresquito durante la canícula, o sea, el Infierno, donde casca el calor lo que no está escrito. Pues bien, refrigerium dio siglos más tarde, además de refrigerador, refrigerio que significa 'comida ligera para reponer fuerzas' porque los primeros cristianos se llevaban al camposanto unas viandas con panecillos y algo de trasegar, para celebrar que los difuntos andaban en esa zona intermedia en espera del Juicio Final. Más o menos, como se suele decir, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Valga esto como explicación de la tendencia irrefrenable de nuestros protagonistas a pasar el tiempo comiendo y bebiendo en tabernas, tascas y posadas, festejando en saraos y cuchipandas de las del centro vacío, interrumpiendo su viaje e impidiendo que la acción avance, buscando, cuando las tajadas empiezan a hacer estragos, la fiesta del vacío central. Hay que resaltar que ningún personaje hasta el momento ha sido de verdad malvado y solo, quizá, por error narrativo ha ido a hacer compañía a Belcebú, a menos que haya sido por un raro afán de practicar el turismo escatológico. Solo Lucas se presentó a la primera de forma algo amenazante, además de sutil, pero rápidamente se convirtió en un bonachón que fue capaz de detectar los ríos de pasión cariñosa que albergaba Morgan en su pecho, y hasta de colegir que esos excesos de su generoso corazón habían cortado de raíz las esperanzas cortesanas que, como Fabio supo, prisiones son do el ambicioso muere.
  • Furor

    Publicado el 28.06.14

    —I had a dream—dijo Morgan—: Decía a mi maestro que quería consagrar mi vida a averiguar sobre el deseo, el amor, y él se entusiasmaba y escribía en una pizarra de huesos de niño y cocodrilo palabras como si me diera una lección. Yo no tomaba nota, ni siquiera me interesaba lo que decía, solamente me emocionaba haberle despertado interés, de ser capaz de suscitar emociones, como cuando le echo agua a mi cactus en este abismo y a la planta parece agradarle. De repente, mi hermana aparecía con una piyama cortica por el calor y se burlaba de lo que escribía mi maestro, que a ella le parecían dibujos chistosos, una nariz de cerdo que ella imitaba poniéndose una mano sobre la nariz. Ella reía y a mí eso me sacaba de quicio. Enseguida el corsario, se metía a un barril para darse un baño, mientras que yo regañaba a mi hermana, le ordenaba de ser seria pues estaba yo aprendiendo a vivir. Mi profesor salió de la ducha mojado y cubierto por una toalla y me exigió de no reprender a mi hermana. Precisamente el día anterior era yo el que me había bañado en el barril mientras que mi hermana estaba con su amante, en un cuarto haciendo el amor por primera vez. Tengo el presentimiento de que mi maestro, era la sombra de mí mismo que no osa convertirse en maestro por miedo a no ser tan bueno como él. Y también mi hermana era mi sombra. Todos eran una como anclas de un barco ebrio. Todos salvo el amor que solo era una sombra del amor. Les confieso que estoy enamorado de mi hermana.—Hasta Belcebu mismo se sintió contrariado y dijo con los demás escuchas—: ¿Cómo se te ocurre aseverar semejante barbaridad? Por favor, justificate, hombre de amor. —Me gusta el amor libre, separado, incierto, improductivo, reglado, ficticio, así como define el juego Roger Caillois con Bataille y Leiris, y como nos gusta a todos los personajes y personas en esta sala de espera, que no somos solapados. —Eres lo peor. Nos vas a hacer juzgar mal a todos. —Mi hermana y mis primas son una delicia.
  • VV.AA.

    Publicado el 28.06.14

    —El amor incestuoso no tiene nada de malo—dijo Morgan (o no se sabe quién, porque esto es como las novelas de Juan Benet, que lo aprendió de Faulky, donde hasta la última página no se sabe cuántos personajes hay y menos cuál es el que habla cada vez. Es una técnica desconcertante, reconozcámoslo humildemente, y, en este caso, no proviene de un recurso estilístico de altura, sino, creemos, solo de la restricción que impone el formato de los caracteres limitados, que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, siendo un lujo y un derroche los archisabidos y frustrantes dijo-él y dijo-ella, que todo el mundo se salta porque todos somos muy listos leyendo, hasta que unos tipos apurados por el espacio los omiten y entonces, ay Lecty mío, no queda más remedio que deducirlo por el tono y la ppssiiccoolloggííaa del hablante, con lo que se monta un lío de la madre que lo parió, se derrumba la tensión dialógica o como se llame y el editor cascarrabias te llama a las tres de la madrugada para gritarte que las ventas están cayendo en picado, a lo que tú respondes, adormilado, ¿qué ventas? si no me liquidas desde que Amazon está con el gancho y me has rechazado los tres últimos originales —perdona, creí que eras mi escritor-estrella, contigo no tengo nada, olvídate de mí hasta que pongas todas las comas y te aclares con la didascalia —Barre-toi, le dices en plan fino para no romper los puentes del todo, no vaya a ser, y te das la vuelta en la cama pensando que no te explicas cómo hemos llegado a esto si lo que queríamos era hablar de) que había visto "Mi hermana, mi amor" de Sjöman en un cine-club de Ocracoke a donde fue del bracete con Blackbeard, porque salían barcos, no por nada más, pero que salió convencido de que estaba bien que algunos asuntos quedaran en familia. — Y, algo más, ¿no tienes? —Bueno, sí, "Le souffle au coeur" con la amadísima Massari con la que todos los piratas jugaríamos a los ídem (mimicry, Callois, 1958, Wikipedia) y ella sola conquistaría todo el Caribe.
  • Furor

    Publicado el 15.07.14

    Tocan a la puerta y no te quieres asomar porque sabes de quién se trata: Jacob que viene a pedirte peaje. Él no dice nada sobre mi relación con mi hermana que, me crean o no, no pasa de una erección nocturna cuando me cuesta conciliar el sueño, lleno de espanto (mi pieza da a un jardín privado pero con rejas de plástico) y la paso a mi cama. Sucede que leer Ma mère de Bataille me hace sentir algo culpable con todo lo que desfila en mi caletre a ritmo de cancán. Me culpo de mis pensamientos que se disfrazan de actos cometidos en el acto mismo en que los pienso. Dichos actos son la máscara de mis recuerdos y dichos recuerdos son pecadillos míos o de otros que mi memoria, con su afán de economía de personajes, hace pasar por mí mismo. Vive en mí un val de fantasmas, su aire de carnaval se parece al de “Litan” de Mocky, película en que los héroes se la pasan corriendo de un lado a otro en la ciudad epónima con un río donde habitan los muertos. Quien se moja (puede ser entendido en los dos sentidos) un difunto toma posesión de él. Uno o más. Entre más contacto se tenga con el agua de la vida más se tiene con la de la muerte, dando como resultado una completa pesadilla donde la crueldad le muerde la cola a la pasión. Pero la vida en Litan es música (piénsese en “litanie”). Como dice el poeta “Así vive en ellos Raúl Gómez/Llorando riendo y en veces sonriendo/Siendo ellos y siendo a veces también yo”. Mi val en cambio es la vida interrumpida por gente como Jacob que, como venía diciendo, no dice nada al respecto de algo que no ha sucedido a cambio de que le permita acostarse con mi prima que no existe. Mas sí sus pretendientes, ¡los hay por montones!, propietarios de la Costa Ligur y accionistas de Luxemburgo que accedieron a renunciar a la tradición de exponer en el balcón la ropa manchada de la flor desflorada, por la húngara que consiste en cambiarse de vestido antes del baile por uno rojo. Los casados bailan y luego parten llevándose el rojo. Lejos de Jacob y de mí.
  • VV.AA.

    Publicado el 16.07.14

    Val, levare, carnaval; quitarse, huir de la carne. Amortiguar el deseo. O arrancarlo de cuajo. "Soporta el dolor y renuncia al placer" dirá Epícteto. Del otro lado, Jacob se casó con sus dos primas y aún tuvo tiempo de incursionar en el cuarto de las criadas. Ahora, los hijos de sus hijos deben de ser los nombrados pretendientes ligures y mitteleuropeos, así como clientes asiduos de Caimán, Belice, Andorra y Jersey. Man, ay, nuestra querida Man, también está en su lista. Pero val también es apócope de valle. El valle de las lágrimas, no puede ser otro. Salve Regina: in hac lachrimarum valle. Y Salmos 83:7. Pero en la conocida oración ha desaparecido la esperanza y el gozo. Claro que, como se sabe, las traducciones de San Jerónimo tampoco son de fiar. Transeuntes in valle fletus, fontem ponent eam. Tenemos noticias contradictorias. Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas, dice un vate que sale mucho en las leyendas de las camisetas. Ciertamente, si te das una vuelta por las terrazas de la ciudad puedes hacer un curso acelerado de filosofía vital echándole un ojo al pecho de los chavales. Un hontanar es símbolo de fertilidad. Lo que no se compadece bien con el, al parecer tan de moda, Sekkusu Shinai Shokogun. Pues bien, a la controvertida etimología de la palabra carnaval, se puede añadir algo de leña: valle de la encarnación. Otros autores sugieren la unión de Carna, diosa celta de las habas y Baal, nuestro sapo, Baal Zvuv o Belzebuth. No se sabe por qué era necesario tener una diosa de las judías. Tampoco el grado de consanguinidad y si necesitaron dispensa papal. No sería raro: la endogamia es corriente en las clases altas. Sin ir más lejos: Baal era hijo del padre de los dioses El (Elohi, Elohi, lema' šĕbaqtani, dirá Cristo en la Cruz, sembrando la confusión entre los romanos monolingües). Y el ángel contra el que lucha Jacob no es otro que un encarnado Elohim. La escalera se hunde en las aguas del río que recorre el valle.
  • Furor

    Publicado el 18.07.14

    El cuarto de las criadas al pie de una escalera encharcada por la piscina de jabón que habían instalado los niños de Jacob junto al río del valle de los muertos, puede ser comparado al de un penhouse teniendo en cuenta que el dueño era de la high class. Allí esperaban las criadas a su don Giovanni ocupado con las dos primas y Elohim, ángel de buenas maneras y por lo tanto disculpado de no acabar eunuco. A las jóvenes las llamaban Sulfuria, Ana Mile y Rastastas por razones que se ignoran tanto como sus nombres, ocultados para que nadie juzgara su origen campesino. En sus tiempos libres preferían que les dijeran musas porque, como ellas, del mundo galante y tan mundanas que el más pequeño cachivache cautivaba su atención, se divertían o “senmusaban” o “s’amusaient” fácilmente con juegos de sociedad como el “ponte en cuatro”, “io io io este c… es mío” y genial poesía como la lectura de epístolas en versos trisilábicos, improvisaciones de alegres disputas verbales en torno a improbables y costosas rimas, rondeles o sonetos tomando como única materia el principio mismo de su composición. Juegos que nunca serán publicados a pesar de ser presentados no como fruto de la inspiración de las criadas sino como el corre ve y dile que trae consigo los versos de los poetas más excelsos. Las musas mostraban sus carnes “valseando” entre ellas y a su manera haciendo pasar el chascarrillo de un novato como la opera prima de algún barbón reconocido, así como en las mesas de juego apostaban con falsas monedas, falsas cartas y dados trucados, para ganarse el salario bien real de las otras. De la vida ellas opinaban lo que canta François Villon: « Il n’est d’engendrement qu’au bain, de bon renom que de proscrit, de rire qu’après un coup de poing, de crédit qu’en niant ses dettes, de vraie affection que dans la flatterie, de bonne rencontre que d’un malheureux, d’avis vrai que dans le mensonge, et d’homme de bons sens qu’amoureux ». Se creía que eran Coquillardes pero no lo eran.
  • VV.AA.

    Publicado el 20.07.14

    Iacobus Hieronymus emplea varios días en traducir el primer verso "Il n’est d’engendrement qu’au bain". —Engendrar tiene los mismos sentidos en francés que en castellano: procrear y crear o producir (lo que hace ambiguo el Credo cristiano: Jesucristo es "engendrado, no creado". Hizo falta un concilio para refutar el arrianismo. Coq Willard opina que la digresión no viene al caso). Proviene del latín ingenerare (circa 1100), que no hay dificultad en relacionar con gente (gens, gentis). Sin embargo, el segundo significado se documenta ya en el s. XIII por lo que Villon pudo usarlo en forma recta aplicándolo a los propios versos o a la creación en general. Bain, de balneum, tiene también un origen anterior al poeta en unos 400 años. Parece claro que, dadas las fechas, no debe traducirse por el acto de bañarse, sino por el establecimiento público donde se lleva a cabo el aseo, por lo demás siempre ocasional. Pero, entonces, ¿qué demonios significa "solo se procrea (o se crea) en los baños"? Lo primero será distinguir la intención del poema: hay que admitir que es irónica ('decir lo contrario de lo que se pretende', no 'burlarse con elegancia', observar que la separación no parece tan clara en francés como en español), no paradójica, aunque la elección de ese punto de vista pueda producir cierta decepción en los lectores modernos e iconoclastas. La clave está en el verso que se repite: "d’homme de bons sens qu’amoureux", la locura que siempre viene emparejada con el enamoramiento. En la Housemaid's room no hay ninguna buena edición de las baladas y D. Giovanni está entretenido cantando "O statua gentilissima" por lo que a I. le lleva un rato descubrir que en muchas transcripciones aparece "boin" en lugar de "bain". El entusiasmo que genera la nueva vía decae en cuanto comprueba que "boin" no existe. Y encima, las rimas no aclaran el misterio pues, siendo cierto que más abajo se usa "poing", también más arriba se empieza con "faim". Y hace falta una nasal, eso es seguro.
  • Furor

    Publicado el 22.07.14

    Está bien, revelemos un poco más la identidad de las criadas, si bien advertimos, aquel granero de Exu cuenta con pocas provisiones. Eran todas hijas bastardas o no (en su pequeño hospital las cambiaron tanto de puesto que parecían un cubo de colores, imposible de lograr que lo cubra un mismo color), de una misma madre hada y sabia sabia hasta el punto necesario para cubrir las necesidades básicas de las hijas incluyendo, aunque no parezca importante, el aprendizaje a diversos juegos que don Jakobson asigna dentro de la función poética del lenguaje y una guía heredada por generaciones al mundo fino y menudo de la sastrería, cosa que era muy diferente a lo que conocemos ahora si tenemos en cuenta que la moda tendría su auge con la fuerza de la industria y Baudelaire (modernidad, Control-F, 3 sobre 7), y los tan aclamados brasieres son un invento de hace apenas un siglo. Aquel día en que contaban historias de piratas, mineros y gusanos, también comentaron sus resultados en las pruebas de Oposición con especialización en francés medio y antiguo. "Lo mío es Chrétien de Troyes que está de moda en el Cde y en Game of thrones", protestó una de ellas a quien le había tocado hablar de François Villon, “demasiado moderno para mi gusto". "Siempre chillas por la pérdida de declinaciones del antiguo al medio. ¡Aprende alemán que sí las mantiene! Le reprochó una hermana. Para ti es una tortura que te pongan a analizar la evolución de la lengua. Y peor a sabiendas que Villon es uno de los primeros malditos, poeta de la calle en donde una misma palabra no quiere decir lo mismo, como acaba de mostrarte tu otra hermana. Te quedas en una misma época por miedo a que en la siguiente fracases". "Estoy harta que me hagas pasar por una histérica, confinada en la fantasía de lo desconocido para no descubrir lo real, que recibe pero no quiere dar. Como sigas dejo de prestarte mis pantalones chumineros". "¡Eres lo peor! Yo no te entregaré mis rantaret a figa, así me ruegues, ¡muérgana!".
  • VV.AA.

    Publicado el 23.07.14

    No se ha resuelto un problema y ya aparecen otro. Así se desciende por la anti-escalera de Jacob (puesto que, como se recordará, no sube al cielo sino que se hunde cada vez más en los Infiernos), se anega el pozo con nuevos misterios que manan del acuífero. El viejo ClickCount se deprime y pide consulta en el descorchador de caletres, pero la lista de espera es larga y le dan cita para las calendas griegas. —Nada, nada —dice I. que escucha detrás de la puerta—, hay que encontrar respuestas, por mucho que digan que "la existencia de un problema supone la inexistencia de una solución". Vamos allá. No se creerá, pero el traductor de latín (no Vy, ojo, el de la tortuga Guguel) para 'ranta ret a figa' propone 'con la esperanza de que lo arreglarían por', frase evocadora y muy literaria, aunque demasiado a abstracta e inconclusa para ser motivo de préstamo. Nunca se dice, por ejemplo: "¿Podrías dejarme el "convendría acortar la longitud de las?". Sin embargo, por proximidad léxica y ortográfica (con pequeñas erratas en el original), el occitano '[d]an ta ret a figa' es fácil de traducir: "regalan tu red para higos". El sentido es oscuro todavía, si bien habría que recordar que en Castilla "dársele una higa" es pasar mucho del tema. Lo que no es mi caso—advierte I. —Hombre, a estas alturas no se dudará de que no se me escapa el sentido sicalíptico (gr. σῦκον, higo, y ἄλειψις, acción de untar, frotar), palabrota de aspecto cultísimo pero que fue un invento de un bromista español allá por el XIX. Y cosas de la ciencia lingüística, σῦκον ya está en Aristófanes con el valor de 'coño'. No creo que las chicas se lo presten. Cada una tiene el suyo. Así que estamos como al principio. La cuestión es ¿qué se dejan las criadas? ¿Ropa, rimel, rulos? No: romances, relaciones, rufianes. Por tanto, Rantaret a Figa solo puede ser un trovador que se puso de novio con una después de embelecarla cantándole: "Per Dieu, aiatz merce, dompna grazida, de me, qu’en vos es ma mortz e ma vida".
  • Furor

    Publicado el 26.07.14

    Son verticales la escala de Jacob, el chipi chape del trencito conciencia-Pulgarcito-naturaleza-Nada, la mina, el cráter al lado de la noria, el infierno, el interior de Pulpy que se negaba a subir, la cueva de los ciclopes, el cofre de Dionisio, la cumbre del bar de Goethe & Hafiz. Son horizontales el mar que se cruza en un parpadear, las islas moviéndose como tortugas, la barra negra del ejercicio escolar, los bosques, las ciudades como laberintos del minotauro y Morgana. Por un lado nos dice Kafka “el camino verdadero pasa por una cuerda que no está tendida en lo alto sino muy cerca del suelo”. Por otro “Todos quieren ir al cielo [o al infierno] pero nadie quiere morir.", dice Robert Kiyosaki. Ambos lugares de tránsito, refugios, botaderos de cadáveres, salas de espera con harto refrigerio tienen en común la muerte y el tropiezo. Pero también la piel y un valenciano. Paciencia y les cuento. Lo uno y lo otro son por igual malas noticias y causas venidas de un tiempo en que los dioses derramaban su sangre en el horizonte, hoy solo visible cuando el gallo canta asustando fantasmas. Vaya tiempo donde no se tropezaba sino que se bailaba, donde habían alas y adonde ir. Hoy todo se oculta en nuestra piel. Como canta Michaux "¡El pie ha fallado! ¡El brazo se ha roto!/ ¡La sangre ha corrido! Busca, busca, busca en la marmita de su vientre hay un gran secreto". Cruor, viene de sangre que corre, es el signo de vida, fuerza vital y, simultáneamente, del asesinato, de la carnicería. Para develar nuestro secreto debemos ser crueles, que viene de carnifex (ojo que ya se habló de carnaval), es decir, violentarnos para sacar lo sagrado que hay en nosotros. El valenciano es su guardia. Su lengua confunde. Le pregunté (no era un tipo de mal humor aunque no valoraba mi deseo de hablar de sexo e insultos) cómo se le decía en Cataluña a los pantalones con los que se pueden ver los labios vaginales. "Rantaret a Figa", me respondió (ver explicación arriba). Lo que provocó este lío.