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20 min
6 meses y medio
Amor |
11.08.17
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Sinopsis

Es mi primera historia y aunque es biográfica todo lo que cuento aquí es tan real como que los árboles crecen a un ritmo lento. Sé que pueden faltar detalles pero los que plasmo aquí son los que más recuerdo ya que me marcaron en ese año. Historia de mi primer amor y de cómo fue una agria mentira.

Toda esta historia que voy a contar empieza cuando me registro en una página de contactos para encontrar pareja y de cómo mensajes después entablamos una amistad.
Comienza en el cuarto trimestre del año 2013, no puedo recordar exactamente la fecha pero en ese transcurso ya había hablado con algunos por esta web sin dar resultado, bien porque buscábamos algo distinto o había algo que nos dejaba de llamar la atención (gustos, perspectivas) hasta que llegó un día en el que conocí al que sería mi primer amor. Todo empieza intercambiando mensajes y preguntando los gustos de cada uno hasta que di mi número de teléfono para poder comunicarnos y conocernos mejor que en la plataforma ya que era incómodo.
Esto que voy contando se remonta en Febrero de 2014 donde a partir de ahí empezamos hablar más a menudo pero todavía no había reunido el valor para quedar con él aunque el 9 de Marzo de ese año en mi pueblo de nacimiento se celebraban los carnavales y tanto yo como mis amigos nos disfrazamos. Mientras estábamos cenando uno de mis amigos lo llamó y los demás estuvieron dándome el valor para quedar con él de una vez, ese momento llegaría un viernes de Marzo lluvioso que tuve que ir a la capital para echar unos papeles para un curso.
Recuerdo que tuve que esperarlo como media hora sentada fuera de una multinacional conocida, para que fuera más amena mi espera me puse música y empecé a ordenar los papeles que llevaba encima. Cuando llegó me puse muy nerviosa, era la primera vez que quedaba con alguien sin “conocerlo” y no sabría cómo reaccionaría al verlo, para mi sorpresa fue un chico encantador que me dio mucha conversación sabiendo lo tímida que era, pero cuando cogí confianza con él me solté y ya no me costaba hablar como antes. Entramos al establecimiento de la multinacional y al salir a los 15 minutos después de que se comprara un videojuego (Zelda) por delante de mis narices pasó el autobús que me llevaba a mi casa. Quiero decir a todo esto que vivíamos en sitios diferentes, es decir, yo era de un pueblo cercano a la provincia y él era de la capital. Como buen caballero esperó conmigo en la parada hasta el próximo autobús y mientras esperábamos nos respaldamos bajo el techo de aquella multinacional hasta que llegó la hora de que fuera. La primera vez que lo vi me dio una buena impresión y me gustó.
Pasaron los días hasta la próxima vez que nos viéramos, recuerdo que ya era primavera y hacía un día espléndido, ese fue muy bonito y ahora os contaré porque. La segunda que nos vimos fue el 26 de Abril, cuando me bajé solo tuve que esperarlo como cinco minutos y cuando lo vi, allí estaba, con su bicicleta esperando a que cruzara para irnos a un parque que había cerca de  mi parada. En el camino estuvimos hablando sobre lo que hicimos por la mañana y cuando llegamos al parque y nos sentamos empezamos hablar sobre las experiencias amorosas que habíamos tenido, yo obviamente tenía poca pero aun así en esas experiencias también me habían hecho daño de una manera leve. Se tumbó y quise medir mi mano con la suya, obviamente mi mano era mucho más pequeña, cogió mi mano y me quitó uno de los anillos que por aquel entonces llevaba y se le ocurrió la maravillosa idea de devolvérmelo a cambio de un beso. Al principio me mantuve reacia pero después cedí y le di un beso, el mejor primer beso que podría haber esperado de una persona. Las horas que estuvimos juntos se me hicieron muy cortas y llegaba el momento de subirme al autobús, en la parada cuando se paró enfrente de mi dejé que las personas que había allí esperando se subieran para quedarme más tiempo con él. Cuando me subí aquel autobús deseé retroceder el tiempo para volver a repetir aquel momento tan mágico que viví.
Tras el transcurso de los días llegó la feria de la capital y sobre las once o doce de la noche vi que me estaba llamando por teléfono, como en aquel momento no estaba haciendo nada y me apetecía hablar con él le cogí la llamada. Estuvimos hablando alrededor de una hora y media, en esos minutos conocí un poco a sus amigos que estaban con él y hablaron un poco conmigo, aunque no recuerdo exactamente lo que hablamos pero si recuerdo el presentarme. Cuando volví hablar con él ya lejos del alcance de sus amigos me hizo una pregunta la cual no me esperaba pero que con el tiempo descubrí que no era cierto, esa pregunta fue “Ah, ¿Pero no estamos juntos? Fue algo inesperado y a lo que no supe que responder pero me puse tan colorada al otro del teléfono como un tomate. Antes de colgar le deseé que se lo pasara bien y que ya hablaríamos al día siguiente. Ese mismo día me llamó a las ocho de la mañana cuando iba de recogida para su casa. Hablamos escasos cincos minutos, en ese tiempo estaba tan dormida que no sabía bien mediar palabras pero me alegré mucho de que me despertara porque sabía que tenía muchas ganas de hablar conmigo. Cuando colgamos me volví a dormir con una gran sonrisa en la cara y pensando que me sentía la chica más afortunada.
Después de estos meses de “estabilidad” llegó una etapa que me traerían muchos dolores de cabeza, incertidumbre y no saber cuáles eran sus sentimientos hacia a mí. Ya empezábamos a tener peleas por el no saber en qué punto del camino nos encontrábamos, él quería ir despacio y a mí me ponía nerviosa el perderlo, peleas por ver que había cosas que no nos cuadraban de la otra persona (gustos y puntos de vista). Ahí, en ese momento me empezó a descuadrar la visión que él tenía sobre mí, pero yo como una tonta enamorada seguí ciega por él aunque no tardaría tiempo en darme cuenta de que estaba jugando conmigo y con mis sentimientos.
El 30 de Mayo volvimos a quedar y esta vez nos fuimos a su casa, acordamos de que él haría el almuerzo y yo llevaría el postre, así que eso hicimos. Él hizo un almuerzo muy cutre y yo hice mini bizcochos con caramelos. Primero estuvimos en su azotea hablando sobre varios temas pero uno de los que si recuerdo fue que por aquel tiempo yo iba a empezar la aventura de meterme en bachillerato y no sabría cómo sería mi trayecto en mi nueva meta por ese momento. Sobre las dos bajamos y entramos en su casa para almorzar porque teníamos ya hambre pero antes de comer él estuvo viendo el último capítulo de Dragon Ball, mientras él estaba viendo ese capítulo me tumbé poniendo mis piernas sobre las suyas para estar cómoda, mientras yo miraba el móvil y noté que me estaba haciendo cosquillas, me encantó ese primer roce para no saber lo que me esperaría después. Comimos y empezamos a ver una película que posteriormente elegimos y fue “Eclipse”, mientras que transcurría la película hubo muchas caricias y algún que otro beso pero una vez que terminó la película decidimos poner otra también de la misma saga esta vez sería “Crepúsculo” pero a diferencia de la otra a esta no le echamos tanta cuenta porque empezamos a besarnos como si no existiera un mañana, devorándonos poco a poco cada uno a besos. Cuando nos separamos para coger aire me dijo “La película se ha parado por nosotros”, y exactamente, la película se había parado en el minuto 06:50 pero porque no se había cargado, cuando me volví para mirarlo no me lo pensé dos veces y volví a besarlo y pillándolo por sorpresa. Cuando calmamos nuestras ansias de besarnos decidimos irnos otra vez a la azotea aunque a mí ya me quedaba poco porque me tenía que ir pero el tiempo restante que nos quedaba juntos lo aprovechamos bastante bien. Subimos y pusimos música, le pedí que pusiera algo de Estopa y al instante empezó a sonar “Me falta el aliento”. Mientras liaba un cigarro para los dos yo me asomé por uno de los laterales y me sorprendió por detrás agarrándome de las manos y llevándolas a mi cintura mientras que nuestras manos me abrazaban, me giré, nos miramos y volvimos a besarnos. Cuando miré la hora tenía que irme, recogimos y me acompañó abajo, me despedí de él y antes de irme me cogió de la mano, me tiró hacia él y nos volvimos a besar; lo miré sonrojada y le dije adiós. Por el camino de su casa hacia la parada de autobús fui como si estuviera en una nube, no podría creerme lo que había pasado ese día y estaba deseosa de llegar a mi casa y escribirlo en mi diario.
Aunque no pasó mucho tiempo el 2 de Junio empezó lo que para mí fue un infierno, cuando volvimos a quedar empezaron las dudas de él respecto a mí y sobre sus sentimientos, él ya había cambiado y estaba forzando una situación que acabaría dejándome rota. Mis sentimientos seguían en la misma línea pero cada vez me desconcertaba su comportamiento, teníamos semanas buenas y otras tan malas en las que me hacía daño emocionalmente. En esta cuarta y antepenúltima quede con él fue igual que la última vez que quedamos pero no con la misma intención, a partir de aquí todo fue de mal a peor. Al día siguiente peleamos y nos dejamos claro las cosas, lo que pensábamos el uno del otro, que hacía que tuviéramos tantas bajados más que subidas y sobretodo como habían cambiado tanto de un día para otro sus sentimientos que me abrumaba pero yo seguía locamente enamorada de él, todavía no había llegado mi momento para darme cuenta de que jugó con mis sentimientos como quiso.
El 5 de Junio me confirmó que ya no había sentimientos en él y no sentía nada por mí pero días después me dijo “Te quiero”, cosa que yo pensé que lo que me dijo días anteriores había cambiado pero justo una semana después me dijo que era mentira, que me lo dijo de broma. Justo en ese momento empezó a romperme poco a poco, a tirarme ácido y a reírse de mis sentimientos; aunque seguía enamorada de él todavía soñaba con un triste rayo de sol entre nosotros pero todo se derrumbó el 14 de Julio, la última vez que lo vi.
Lo notaba demasiado frío y muy distante, casi no mediaba palabra conmigo. Volvimos a subir a la azotea y cuando ya no pudo más empezó a soltarme miles de ejemplos para hacerme saber que ya, en ese mismo momento no éramos iguales respecto a gustos y a puntos de vista en general. Empezamos teniendo cosas en común en ese momento nos convertimos aceite y agua, él me dejó como media hora sola en la azotea mientras que iba a comprar nuestro almuerzo. Durante esa media hora intenté asimilar el momento en el que me rompió por completo y donde intenté asimilar que no volvería a vivir otra vez esos momentos con él. Ese día hubo dos canciones que me puse en repetición continua pero en dos momentos diferentes, cuando estaba sola en la azotea me puse “Stay the night” de Zedd y “You really got a hold on me” de The Beatles cuando me monté en el autobús. Cuando volvió todo estuvo muy tirante y más frío que antes, tuve ganas de llorar pero me las ingenié para no hacerlo. Bajamos a su piso porque hacía mucho calor y fue en ese momento en el que no puede evitar que se me escapara alguna que otra lágrima pero sin que él se diera cuenta, no quería darle el gusto de que me viera llorar después de todo lo que me había dicho. Las horas se me hicieron eternas y no veía el momento de marcharme e irme a mi casa a poder llorar tranquila. Hubiera preferido mil veces que hubiese sido directo y claro aunque me hiciera daño a que me pusiera miles de ejemplos estúpidos como hizo, tampoco entiendo como aguanté tanto sabiendo lo que había pasado, quizás fue porque quería pasar el poco tiempo que ya nos quedaba juntos aunque sabía que no volvería a repetirlo más. Cuando me fui me despedí de él en la misma parada de autobús y cuando me senté en uno de los asientos de atrás, me puse la música alta para aislarme del ruido y poder callar un poco a mi corazón roto pero no pude aguantar el dolor y me llevé todo el camino a mi casa llorando.
Días después le dije que necesitaba un tiempo sin hablar con él para poderlo sacarlo de mi cabeza y de mi corazón, estaba devastada por él. Acordamos darnos un tiempo pero el 28 de Julio fui con mi hermana a la capital a comprar ropa y de vuelta a la parada del autobús me lo encontré de frente, el tiempo por un instante se congeló y paró todo aquello que estaba en movimiento, cuando nos cruzamos él frenó con su bicicleta para saludarme pero yo seguí de largo, lo saludé y continué mi camino, me había dado un tiempo con él y no quería pararme para hablar con él, no podía hacerlo. Horas después me mandó un mensaje diciendo “Me ha sabido a gloria que no te pararas conmigo”, no llegaba a entender porque me lo dijo, tanto él como yo sabíamos que le había pedido un tiempo para olvidarlo pero parece que a él me olvidó demasiado pronto.
Me llevé muchos meses sin poder quitármelo de la cabeza, lloraba por las noches y no encontraba por qué me había hecho tanto daño y por qué había jugado con mis sentimientos de esa manera, no llegué a entenderlo hasta que el 5 de Octubre cuando ya había avanzado el curso estuvimos hablando y me dijo que había conocido hacia dos meses y medio una chica. Ahí en ese momento cambié; ya no me dolía, empecé a odiarlo. Me di cuenta de muchas cosas pero esto lo pude confirmar definitivamente en Noviembre cuando volvimos hablar y me soltó una perla que no me esperaba que me lo dijera y fue lo siguiente “Contigo aguanté menos porque no hacía nada y con ella he aguantado más porque sí hacia cosas”. Obviamente y como todos pensáis no me sentó nada de bien y fue en ese preciso momento cuando para mí dejo de ser alguien importante en mi vida y cuando le cogí más asco, mucho más del que le tenía antes.
Es decir, que todos los sentimientos que me había demostrado al principio fueron para un objetivo fijo, cosa que él sabía de sobra que nunca había tenido sexo con alguien y si hubiera mantenido relaciones con alguien sería porque confío plenamente en esa persona y me da la seguridad que yo hubiera necesitado en ese momento, pero él aunque me diera confianza nunca me dio la seguridad que necesitaba por eso nunca mantuve relaciones sexuales con él.
Con el paso del tiempo y gracias a lo que me dijo fui olvidándolo y dejándolo al lado, aunque había noches que me acordaba de él lo desechaba rápidamente de mi mente. Pero en una de esas noches dándole vueltas a la cabeza después de varios meses decidí que no me dejaría con la palabra en la boca y que ya era hora de sacar esa espina que llevaba dentro para que él se supiera lo que sentía, y por el mes de Febrero del 2015 le mandé esto:

“Cuando leas esto habrá pasado días, semanas o incluso meses pero me veo en el deber de mandártelo porque desde aquel noviembre de 2014 tengo cosas por decirte, no te las dije porque sé que me vendrás con las pamplinas y los cuentos de siempre. Quiero decirte que desde aquel viernes de marzo por la mañana que nos conocimos hoy en día lo odio, también odio aquella tarde en la que estuvimos en el parque de Santa Justa, odio haber perdido días y horas de mi vida contigo, odio haber pasado noches hablando contigo y lo que más odio es haberte conocido. Malgasté mis energías en ti, pensando que tú no eras así pero me demostraste en la última conversación que no valías nada como persona, dejé de creer en ti desde el momento en que me dijiste “Contigo aguanté menos porque con la otra hacía cosas y contigo no”. Me llamaste mentirosa cuando fuiste tú el que nunca tuvo claro nada y me engañabas creyendo que me querías, me llamaste egoísta cuando eras tú el que no mostrabas “tus sentimientos” hacia mí y me llamaste que no había empatizado contigo pero no me diste nunca la oportunidad por ser un perro de mierda conmigo, porque lo has sido hasta el final. La última vez que estuvimos juntos me pusiste comparaciones para que me diera cuenta de que éramos como el aceite y el agua y creo que eso es lo único verdadero que me has dicho desde que nos conocíamos y te voy a afirmar porque éramos así; tú no tienes visión de futuro y te conformas con vivir del bar los días que te llamen sin pensar en un futuro dedicándote a lo que te gusta, te conformas con lo que tienes sin buscar algo mejor que te llene y no vas persiguiendo las metas que te gustaría alcanzar en cambio yo tengo visión de futuro realista, no vivo del cuento, no me conformo con lo que tengo y voy persiguiendo mis sueños aunque pierda la vida en ello. Nunca sabrás lo que duele un “Te quiero” falso, no sabrás lo que es sentir algo sincero por alguien, no sabrás las ganas de querer compartir tu tiempo con alguien, no sabrás lo que es pensar en alguien casi todos los minutos de las 24 horas y no sabrás nunca como tu corazón late al esperar al ver a esa persona. Tu nunca me has querido y no serás capaz de querer a nadie por cómo eres, no es lógico que tú a una persona que sabes que ha sentido cosas por ti la compares con otra muchacha, no era lógico que no me quisieras dar la mano cuando tú mismo me dijiste antes de que yo te lo dijera “Ah, ¿pero no estamos juntos?” y no es lógico que me tuviera que esconder para que tu hermano me viera. Entonces ¿Quién era yo en tu miserable vida? Porque si hubiera sido tu amiga eso no se le hace y si hubiera sido tu pareja eso no se le hace, por lo tanto yo para ti no era nada y me engañabas cada vez que hablábamos, cada vez que nos veíamos o cada vez que me llamabas. As sido una de las más malas personas que yo me he encontrado en la vida, por eso te odio y no sabes cuánto. Todos los momentos los tengo grabados en la retina y no olvidaré todo el daño que me hiciste porque tú me hiciste daño y aunque lo supiste te dio igual. Ojalá pases por la misma situación que yo pasé contigo, todas las acciones, todas las palabras y todos los días. Ojalá lo pases igual de mal que yo lo pasé contigo, que jueguen con tus sentimientos y que te traten de la misma manera que tú lo hiciste conmigo. Me vas a llamar de cualquier manera posible pero te tenía que decírtelo porque me quedé con cosas por decirte. Esto estaría genial escupírtelo en la cara pero no tengo ganas de volverte a saber nada más de ti, has sido una piedra en mi zapato y espero que la chica que se fije en ti sepa elegir bien la persona con la que quiera compartir su tiempo y no lo pierda. Ahora es cuando tu después de leer todo esto te jodes y si tienes valor de contestarme espero que sepas que no te voy a contestar porque con personas mierdas como tú y no quiero tener que ver jamás nada que ver contigo. Yo no existo para ti y tú estás muerto como persona para mí."


Nunca me llegó a responder al mensaje y me alegro que no lo hiciera. Hace casi un año que  no lo veo porque la última vez que nos cruzamos solo intercambiamos miradas y las redirigimos hacia el frente. Él cumplió su palabra y yo la mía. Y aunque no me arrepiento de todo lo que le dije hoy en día ya no lo odio, lo he sabido perdonar en mi corazón con el tiempo.

 

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  • Basada en una historia real (mi vida) con falta de muchos matices pero haciendo ver que después de la muerte de esa persona tan importante en nuestra vida se puede salir de ese color monocromático que el destino pone en nuestra vida. Todos llevamos un guerrero/a por dentro solo tenemos que buscarlo y sacarle el mayor partido para que cuando vengan tormentas a las que no les podemos hacer frente tengamos esa fuerza.

    Para todas esas personas que se quedaron mudas en algún momento de su vida y que después de eso volvieron con mucha más fuerza. Por todas ellas.

    Es mi primera historia y aunque es biográfica todo lo que cuento aquí es tan real como que los árboles crecen a un ritmo lento. Sé que pueden faltar detalles pero los que plasmo aquí son los que más recuerdo ya que me marcaron en ese año. Historia de mi primer amor y de cómo fue una agria mentira.

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