cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Adiós
Varios |
22.02.05
  • 4
  • 23
  • 9761
Sinopsis

La vergüenza de dos cuerpos desnudos que se rozan, de dos cuerpos que
se conocen de memoria pero que aún mantienen ese recelo a encontrarse
cara a cara. Dos cuerpos tendidos en una cama como piezas precisas del
rompecabezas que un dios estúpido inventó. El suyo pequeño, rosado,
tranquilo. El mío molesto, fatigado, despreciando la vida si cabe. Podría
situar de memoria los siete lunares de su espalda, que de tanto besarlos les
puse nombre. Describir con los ojos cerrados sus labios siempre secos,
siempre cortados por el frío y el ruido al enlazarse con los míos. Repetir si
quisiera todos los gestos de sus ojos y su significado. Podría decir como es
de pies a cabeza sin olvidarme el más mínimo de los detalles porque la
conozco. Ha sido mi cuna desde siempre y desde siempre no tengo otro
cobijo mejor donde dejar mi tristeza y mi alegría. Cada segundo de mi vida lo
tiene ella...
Todavía estaba instalado el invierno cuando la vi por primera vez.
Siempre fui muy tímido y nunca capaz de llamar la atención de ninguna
chica, mucho menos hablarle. Pero asombrosamente en aquella ocasión me
liberé de todos los miedos y silencios y logré juntar un par de palabras, de
esas que suenan siempre estúpidas y no dicen nada, para terminar hablando
toda la noche con ella. Desde aquel día empezamos a vernos " por
casualidad " muy seguido. Tan seguido que nos acostumbramos demasiado
el uno al otro y nos encontraban las madrugadas hablando como vecinas en
cualquier lugar oscuro de la ciudad. De pronto descubrimos que las palabras
ya no decían nada y aprendimos el primer beso, que fue tan largo y
apasionado que nos malacostumbramos a usarlo de continuo. Esos fueron
nuestros comienzos, normales como cualquier pareja, que continuaron con la
misma pasión que han sido capaces de almacenar nuestros cuerpos todo
este tiempo. Llegó la boda. Llegaron los hijos. Llegó también la monotonía
que supimos superar a fuerza de caricias y abrazos. Pasó la vida y a pesar
de todo seguimos encontrando la misma pasión y la misma fuerza en nuestro
amor.
...Cada segundo de mi vida lo tiene ella y son muchos los que tengo. A
punto estoy de cumplir los ochenta y cuatro y ella sólo uno menos. Y hasta
ayer, aún podíamos seguir paseando agarrados de la mano por el parque.
Seguramente es ridículo ver a dos viejos cruzandose los dedos y arrastrando
la vida miserablemente por un parque, pero hasta ayer lo hacíamos, hasta
ayer y no más. Hace media hora que desperté y la he encontrado inmovil,
fría, con el corazón parado y los ojos muy abiertos. Hace ya media hora que
sé que ha muerto pero no quiero levantarme y avisar a mis hijos. No quiero
que empiecen las lágrimas y los gritos de la gente confundiéndose con mis
propias lágrimas y mis propios gritos. Quiero quedarme un rato aquí tumbado
como si no pasará nada. Como si fuese una noche de tantas que pasabamos
tumbados acariiándonos en silencio. Como si fuese una de esas madrugadas
que despertabamos una hora antes de ir a trabajar para besarnos
indefinidamente. Quiero un solo momento de mi vida y su muerte para poder
entender su muerte y mi vida. Para saber dónde se deja así tan de repente
todo el amor y el cariño que le debo y tengo sólo para ella. Qué hago yo con
todos eso besos que me faltan por darle y para quién dejo ese te quiero
siempre que me hubiese gu
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta