cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
Aipotu
Humor |
15.05.19
  • 5
  • 1
  • 230
Sinopsis

Soñar no cuesta nada

Aipotu

Comencé a notar algo raro cuando en la campaña para elegir presidente y al resto de los funcionarios, uno de ellos prometía cosas inauditas.  El hombre prometía cosas como: la abolición de las jubilaciones, cesantear a la mayoría de empleados públicos, y de ser necesario privados ; bajar los sueldos, conculcar derechos constitucionales; imponer la pena de muerte aun para delitos menores, prohibir actos artísticos, imponer mayores impuestos a los más pobres y eximir a los más ricos. Pero lo sumamente extraño era que sus propuestas eran recibidas con beneplácito por  gran parte de la población, no solo por los pocos que serían beneficiados, sino por los muchos que serían perjudicados. Lo impensado sucedió: ganó las elecciones por el 96% de los votos. El candidato opositor sacó el 2% y el 1% fue el voto en blanco, el resto se repartió entre los demás candidatos.

El mensaje de asunción ante el congreso fue apoteósico. Disolvió por decreto al congreso y al poder judicial, abolió la constitución y se proclamó presidente vitalicio hasta su muerte. Lo impensable fue que todos estos anuncios y decisiones fueron recibidos con gran aceptación  y apoyo de todos los sectores de la población sin distinciones, los aplausos fueron apasionados, los festejos interminables, la alegría infinita.

Todo fue convirtiéndose cada vez más en una realidad impensada, ya que las conductas de los habitantes experimentaban cambios inusitados. Por ejemplo en los partidos de fútbol las hinchadas festejaban los goles contrarios y las disputas de los partidos sufrió cambios drásticos tales como que los defensores intentaban convertir goles en contra y los delanteros del otro equipo hacían lo posible por evitarlos, se celebraba como una gran campaña salir último, y todos los clubes competían por irse al descenso. Los deportes individuales terminaron siendo abolidos porque cada jugador hacía lo imposible por perder y asi en cada uno de los deportes. Por ejemplo en el tenis fallaban en cada uno de los saques y remates. En el caso del boxeo, fallaban los golpes a propósito y terminaban la lucha sin el menor rasguño, algunos llegaban al extremo de fingir un golpe, tirarse al piso y no levantarse hasta después que el árbitro contara los diez segundos.

Esto se repetía en cualquier ámbito, los ricos y poderosos estaban ansiosos por repartir sus fortunas, ofrecían sus propiedades a los pobres y al contrario los desposeídos se negaban aceptar esos beneficios, todos trabajaban más por menos paga, los patrones proponían mejoras que eran rechazadas por los obreros.

Los bancos mundiales se fundieron, voluntariamente no cobraban cuotas ni intereses  los deudores se agolpaban en las puertas de las entidades reclamando saldar las deudas. El FMI dejo de reclamar las deudas de los países y terminó cerrando sus puertas definitivamente. Los pueblos solicitaban a los gobernantes que dejaran de dictar leyes y ofrecer más derechos ya que la libertad era absoluta y completa. Los gobiernos de todos los estados  terminaron renunciando al poder porque no ya no tenía ningún sentido detentarlo.

El mundo entero quedó sumido en una anarquía tan armonizada en la que las leyes no tenían objeto.

Los habitantes de todos los países habían enloquecido y el antiguo orden establecido, estaba convertido en un desorden establecido.  Solo algunos "cuerdos” se desesperaban por  advertir a la enajenada población del caos en el que se vivía. Un locutor de televisión cuyas iniciales eran EF (uno de los cuerdos), vociferaba desde un canal desesperado porque su mundo se derrumbaba sin remedio, nadie lo escuchaba; las poblaciones estaban en las calles gozando las libertades sin limitaciones, florecían el arte, la música, el amor fraternal, la preocupación por el otro, el individualismo era despreciado por todos.

No existían razones que explicaran este fenómeno, bullía si en todos, una emocionalidad y una energía que desechaba al dolor, al sufrimiento y a la desigualdad, la codicia y la ambición desmedida.  Las teorías económicas quedaron obsoletas, nada tenía precio y solo se daba valor de uso a lo necesario para la vida, haciendo innecesaria la acumulación y la apropiación; todo estaba allí para todos, y nada era de nadie en particular.

Algunos, muy pocos en realidad, intentaron volver a la instauración de la sociedad consumista e individualista; llamando a la cordura y al equilibrio fiscal y a la generación de riquezas y a la división en castas, a la discriminación, al castigo en definitiva a la dominación  de unos sobre otros, aduciendo que una sociedad sin ambición ni divisiones tiende a la entropía total, es decir a la muerte. Sin embargo esto era desmentido por la realidad, todos seguían trabajando, todos compartían con los demás, los científicos investigaban, los escritores escribían, la sociedad entera se había poetizado; por ejemplo las noches despejadas de luna llena, todo el mundo subía a las azoteas para admirar el tesoro de belleza que derramaba su luminosidad con total generosidad. Y esa belleza era considerada la mayor fortuna adquirible.

Como ya se ha dicho algunos pocos veían en este comportamiento una anomalía cuya causa se desconocía. En secreto comenzaron una investigación. Pronto llegaron a la conclusión de que la población mundial había contraído un virus al que llamaron “Aipotu” que quiere decir utopía al revés.  Y lo denominaron así, ya que el mundo ideal no había sido logrado por la sensatez sino por causas fortuitas.

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Soy psicólogo social y docente en actividad. Me jubilé en una empresa de energía, después de 42 años tengo 66 años

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta