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9 min
ARGAMASA
Ciencia Ficción |
04.11.19
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Sinopsis

¿ Quienes son esos enigmáticos personajes que deambulan por allí, por las calles de la gran ciudad...?

 Cuando se observa a un tipo deambular repetidamente, comienzan los entrometidos, los preguntones.

Los Económicos:  Este tipo, ¿ cómo obtiene su dinero ?  ¿ de qué vive ? No tiene tarjetas; lo han visto pagar ropa en efectivo.

Los Sexuales:   ¿ Este tipo es casado ?  Siempre se lo vio solo. Nunca con una mujer. ¿ Será homosexual ?

Los Sociales:  Este tipo ¿ no tiene amigos ? Siempre anda solo. No habla con nadie. ¿ no tiene familiares ?

Los Culturales:  Este tipo ¿ es un intelectual ?  ¿ es un poeta ?  ¿ es un obrero ?  ¿ es un deportista ?  ¿ es un científico ?  ¿ es un timbero ?  ¿ es un policía ?

Los Locatarios: Este tipo, ¿ dónde vive ?  ¿ tiene casa, alquila ?  ¿ vive en un hotel ?  ¿ vive en una pensión ?  ¿ es un vagabundo ?

Los Fisgones: Este tipo, ¿ en qué pasa el tiempo ?  A veces se lo ve sentado en un bar leyendo el diario o un libro, o hablando en un teléfono público. Otras veces tomando el colectivo, o un taxi, o el subte, ¿ a dónde va ?  ¿ qué hace ?

Cuando el tipo no encaja en ninguna de esas casillas y no se lo puede etiquetar, surgen las sospechas... es un tipo extraño... ¿ un extraterrestre ? ¿ un miembro de una secta rara ? ¿ es un asesino ?  ¿ es un agente secreto ?

En ocasiones lo han seguido, pero demuestra gran habilidad para despistar, porque invariablemente desaparece; otras veces, en medio del seguimiento el grupo se lo topa en una esquina, esperando,, y mirando muy fijo los interpela , ---¿ Ustedes me están siguiendo ? ¿ Tienen algún problema conmigo ?  ---...y habla como todos, sin traslucir ningún acento extraño. Le responden presurosos, ---No, señor... se equivoca, no lo estamos siguiendo---. ...y el tipo se aleja mirando de soslayo y musitando, ---Está bien, pero yo... nunca me equivoco---.  Entonces, deciden no seguirlo nunca más, porque parece un tipo muy resuelto y además es alto y muy fornido, y nadie quisiera tener un altercado con el enigmático personaje.

Los fisgones, desanimados, recalaron en un "cafetín" de la periferia, comentando sus andanzas en las persecuciones al "misterioso"... Lo expusieron con un grupo de esos viejos habituales del local, especie de maestros "gurúes" que se la pasaban elaborando filosofías mentales, corpóreas, espirituales, interdimensionales, y enrevesadas teorías de vida, que parecían quedar colgadas en las vigas del entrepiso, o estampadas en los muros, como un escaneo de pesadillas...

       ---¿ Ustedes vieron uno solo ? ---quiso saber el viejo "Capibara".

       ---Sí, en realidad no nos fijamos si habría otros, ¿ por qué ?

       ---Porque hay más... puede haber muchos más, hombres o mujeres---, afirmó el "Aguará", uno del grupo de viejos.

       ---¡ Ah !  ¿ Entonces ustedes lo vieron ?

       ---Sí... pero si ustedes vieron uno... o los que vean... ---Terció el "Manguruyú", otro de los viejos---, no los sigan, ni les hablen, porque no son nadie, no son personas, y ustedes no lograrán nada...

       ---¡ Cómo que no son personas !  ¡ Explíquense !

       El "Aguará" bebió su café---.  No son personas, son sólo imágenes; están ahí para compensar los "vacíos" de la multitud, para mantener la cohesión de la muchedumbre... pero no trabajan en ningún lado, ni pertenecen a ningún barrio, aunque por ahí puedan tomar un café, o alguno de ustedes tenga un cambio de palabras con alguno de ellos...

       ---Pero... ¿ de dónde salen ?  ¿ cómo aparecen ?

       ---Nunca nadie vio "aparecer" alguno, pero deducimos que son emanados o emitidos por la realidad circundante, por nuestro continuum espacio--temporal. Literalmente, hacen de "relleno"... como cuando ustedes ven una película... pueden observar al fondo de la escena cómo circula la gente componiendo y equilibrando los diversos cuadros. Son los "extras", en la realidad son los "rellenos" que ustedes pudieron detectar...

         ---¡ Pero es una deducción fantástica...! ---enfatizó uno de los jóvenes.

         ---¡ La realidad es fantástica !  Están los "extras" de las películas, y están los "rellenos" de la realidad.

         ---Los jóvenes negaron con la cabeza y uno de ellos insistió.

         ---No me creo eso de los rellenos", vamos a buscar a ese que vimos para agarrarlo, y lo vamos a interrogar.

         ---¡ No hagan éso !  ---intervino otro más que llegaba.

         ---¿ Y usted quién es, acaso uno de los "rellenos" ?

         ---Yo soy el "Capiango", compañero del "Capibara", del "Aguará", y del "Manguruyú", aquí presentes... como les decía, no molesten a los "rellenos", porque correrían un peligro mortal... veanlós circular si quieren, pero no deben tocarlos de ninguna manera; si lo hicieran sólo sentirían el horror y el frío absoluto del vacío, antes de ser arrastrados a la nada del espacio exterior.

          ---¿ Y usted cómo sabe todo eso ? ---inquirió el muchacho.

          ---Lo sé porque lo vi, hace ya varios años. Sucedió en la Plaza de los Dos Congresos. Un tipo de otra ciudad se dirigio a una de estas... entidades... preguntándole por una dirección, y como no respondía lo tocó en el brazo. El pobre lanzó un alarido y pude ver cómo se cristalizaba, y de inmediato, con un sonido de succión era absorbido por el punto en el brazo donde había tocado al "ente". Así desapareció; el "relleno" quedó unos segundos estático, y luego implotó con un "POOFF" espantoso, que casi me dejó sordo, junto con todos los que circulaban por la plaza. No dejó ningún rastro.

           ---¿ Y ahí terminó todo ? ---quiso saber uno del grupo de oyentes que se había ido reuniendo.

           ---No, no terminó todo ahí... Alrededor de dos años después, una misión orbital china pescó un cadaver a la deriva entre Marte y la Tierra; estaba medio abrasado por el Sol, y medio petrificado por el cero absoluto del espacio. En la misma nave los chinos analizaron el cuerpo, y hasta hallaron restos de documentos. Se trataba de Mateo Andrada, argentino de 37 años. La información fue radiada a la Tierra, y al poco tiempo se determinó que era la misma persona que había desaparecido en la Plaza de los Dos Congresos de Buenos Aires, viajero o turista desafortunado del extremo sur patagónico.

            ---¿Cómo es que no ocurren otros accidentes por el estilo ? ---interrogó alguien de la rueda de clientes del café.

            Esta vez respondió el "Manguruyú".

            ---Parece que los "rellenos" tienen mucha destreza para esquivar todo contacto, sin embargo, a lo largo de los años las noticias dan cuenta de algunas desapariciones inexplicables.                                                                                                                                De todas maneras, esos accidentes se producirán según el grado de interferencia de los fisgones, de los chismosos... amigos, yo, el "manguruyú", soy un tipo muy reservado, y siempre me movía y manejaba como los "rellenos". Entonces surgieron los fisgones averiguándome la vida, y como no pudieron etiquetarme de nada... me injuriaron... de lo peor... y tuve varios encuentros violentos con estos... entrometidos, y los preguntones y difamadores eran muy parecidos a ustedes. Igual no pudieron encasillarme; después de los incidentes violentos sólo la policía pudo saber de qué trabajaba, dónde vivía y quién era mi novia.                                                                                                                                         Por el mismo lado, está claro que nadie tiene derecho a perseguir y averiguar vida y milagros de los demás, como hicieron ustedes. Los "rellenos" sólo circulan, no molestan a nadie, no se meten con nadie, y ninguno debe tomarse ingerencias con la privacidad de otros, aunque sean "rellenos".

             Uno de los averiguadores titubeó, avergonzado.

             ---Está bien, supongo que tiene razón, pero, una pregunta, sin intención de ofender, por supuesto, ¿ no hay mujeres entre ustedes ?

             El "Manguruyú" aguantó la risa, y señaló hacia un costado del local---, Claro que las hay, ahí tienen la "Anta", la "Curiyú", la "Lampalagua" y la "Anaconda", por sólo nombrar a cuatro. Pero cuídense, muchachos, son mujeres muy fuertes, y ustedes son muy tiernos... En cuanto a estos "argamasas" o "rellenos", damas y caballeros, déjenlos, no traten de hablar y mucho menos tocar a ninguna de esas imágenes anodinas, desaparecerían enseguida.

 

                                                                ooooOOOoooo                                                          

 

 

 

                     

    

 

 

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nacido 1943-estudio de dibujo ar tístico e historietas, retratista y ca ricaturista trashumante 2000/0l-afincado 2002- 1985 estudios de biología- escritura desde 1972.

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