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2 min
B. B. A. (Black Buenos Aires)
Reflexiones |
26.10.13
  • 4
  • 12
  • 3990
Sinopsis

¿Qué sucede cuando comparas tus sueños de juventud con la realidad? Pueden pasar muchas cosas, y en esta reflexión reconozco que no me fue muy bien. Al menos en este caso.

Andando por las calles de Buenos Aires, observando a la gente pasar, tengo confusos recuerdos de un mundo que no fue. Al ver los rostros esquivos, agitados, ansiosos por llegar quién sabe adónde, me doy cuenta de que ese mundo que tanto he  deseado se ha perdido definitivamente. Los gases de los automóviles ahogan, el ruido de las motos ensordece y la urgencia de la gente quiebra el aliento. Me doy cuenta de que este es un universo inverosímil, una ciudad ajena, extranjera, una Buenos Aires lúgubre y sombría, donde la vida no vale demasiado, las alegrías se cuentan con cuentagotas y se festejan, salvo honrosas excepciones, en privado, y se valora más un impersonal chat por celular que una animada charla de café.

Hace muchos años soné con un mundo hermoso, feliz, digno. Un mundo donde todos los niños fueran felices, donde hubiera fiestas, alegría y diversión para todos. Un mundo de personas desinteresadas, amables, inteligentes y solidarias. Ese sueño fue creciendo en mí, con el paso de los años, más como un deseo que como algo posible, palpable y verosímil. Pero el tiempo no me dio la razón, todo lo contrario, y he llegado a un punto en el cual ya no puedo, ni debo, confundir con mis deseos a la verdad.

Todo ha cambiado, éste ya no es mi mundo. Lo digo con el ánimo oscurecido por los densos nubarrones del desconsuelo y el dolor de no pertenecer, y con la certeza de haber entendido por fin, luego de muchos años de sospechas, que la realidad ha terminado de destruir mis sueños. La Realidad, ese monstruo que todo lo aplasta, lo destruye, lo arruina y devasta.

Lo reconozco, he perdido la partida de forma irrefutable, abrumadora.

¿He sido ingenuo? Sí, eso es evidente. Pero al menos he soñado.

 

Rolando Castillo

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  • El mundo sí se puede cambiar, pero hay que empezar por nuestro entorno.
    Me gusta como enfocas la reflexion
    El mundo es como es, no podemos cambiarlo (mucho menos debemos maquillarlo). Nos queda ser felices con nosotros, es entonces cuando se convierte el mundo.
    Los sueños de juventud son siempre más hermosos que la realidad del adulto, simplemente por que la visión ha madurado, no hay que sentirse derrotado por la realidad y tratar de adaptar la visión juvenil al marco real, espero volverte a leer por aquí algo más animado, un saludo
    realmente es la reflexión que podrían hacer todos los que despiertan, antes o después, a la fealdad del mundo. Un saludo
    A veces nos convencemos de que la Realidad es simplemente lo inmediato, lo que tenemos a mano. Esta convicción imposibilita, cierra de antemano cualquier posibilidad de soñar y de cumplir dichos sueños. Supongo que hay que dar la batalla, lentamente, barrera por barrera. Saludos!
    Sabes expresar muy bien el bloqueo del escritor sobre el papel en blanco. Excepcional la frase de "robarle musas a la Luna". Bien está eso de escribir porque sí, y si luego gusta pues mejor que mejor. Saludos.
    Bonita y triste reflexión. La ciudad nos echa a la cara la infelicidad como gas tóxico. La desesperanza y la desazón que viaja a nuestro lado, y que nos atrapa de repente. Entiendo y comprendo ese sentimiento. Es la literatura una manera de huir, un modo de abstracción para escapar a una realidad frustrante.
    Me ha gustado la descripción antipática de la ciudad; a partir de un tamaño (un poco más de pequeña) todas las ciudades son igual de desagradables. Respecto a los sueños, pienso que no por desearlos se van a cumplir, ni aunque se luche por ellos. Es necesario que sean posibles por sí y para cada cual. Hay que saber tomar la medida a las cosas y (como decía Sancho) no pedir chufas en el golfo; el austero suele vivir más años. Saludos.
    No te desesperes amigo Rolando! Muchas veces tenemos altas expectativas y luego nos defrauda la realidad, pero no debemos dejar que eso nos desilusione. Sigue soñando, es una forma de poder transformar la realidad en aquello que soñamos. Un saludo!
  • ¿Qué sucede cuando comparas tus sueños de juventud con la realidad? Pueden pasar muchas cosas, y en esta reflexión reconozco que no me fue muy bien. Al menos en este caso.

    Un drama sin tiempo ni frontera, universal, que han sufrido y siguen sufriendo muchos hombres, por culpa de la ambición y la falta de escrúpulos de otros hombres.

    Nunca sabes la sorpresa que puede depararte la decisión de seguir a un gato negro...

    A veces una vida normal y segura de un matrimonio puede transformarse en una historia de violencia, si se pretende seguir para siempre con las costumbres habituales, enterrando muy profundo los sentimientos de cada uno.

    Una historia de persecución, argucias y distracciones. Con esos ingredientes las cosas pueden terminar muy mal, aunque a veces también se pueden obtener compensaciones inesperadas.

    Todos podemos afrontar dificultades que a veces parecen imposiblesde superar. Sin embargo siempre existe alguna forma de enfrentarnos a ellas. Y a veces se obtienen excelentes resultados, dependiendo del camino que elijamos para hacerlo.

    Cuando se vive como un esclavo maltratado una buena opción es pensar en escapar y tratar de cambiar de vida. Pero cuando sabes lo que quieres, la opción de escapar es la única posible.

    A veces, una mirada dice muchas cosas. Buenos Aires es una ciudad enorme, una de las más grandes del mundo. En el centro de la ciudad convergen millones de personas todos los días, personas que no se miran, y allí puede suceder de todo. Peleas, robos, persecuciones, son cosas de todos los días. Esta es sólo una pequeña historia de tantas que suceden.

    La envidia, uno de los sentimientos humanos más potentes, pocas veces favorece la claridad del pensamiento. Esto sucedió hace muchos siglos en un territorio muy lejano, pero hoy pasan las mismas cosas.

    Cuando elijas qué hacer debes hacerlo bien. Si eliges un trabajo equivocado, o para el que no estás preparado, te pueden pasar estas cosas como ésta.

Soy escritor, básicamente. Historiador, fotógrafo, empleado para sobrevivir, pero escritor ante todo.

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