cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

2 min
BAJO LA ROJA NIEVE.
Históricos |
21.04.17
  • 0
  • 0
  • 335
Sinopsis

Stalingrado marcó un antes y un después en la Segunda Guerra Mundial, y el ejército soviético no podía permitirse el lujo de perder la ciudad.

Tras la consigna 227, decretada por el camarada Stalin, nos aferramos a la esperanza de nuestros firmes ideales. “Ni un paso atrás”, establecía esa orden. Pocos meses más tarde, los alemanes nos cercaron en Stalingrado. Los ejércitos victoriosos del belicoso Reich de los mil años estaban listos para tomar la ciudad en una o dos semanas, pero se toparon con una inesperada resistencia. Los convencidos hijos de la Unión Soviética se atrincheraban casa por casa, defendiendo cada palmo de terreno de su ciudad con uñas y dientes, desesperando a los alemanes, ya que a pesar de su terrorífico potencial militar, no estaban preparados para establecer una guerra de guerrillas en un terreno que sus enemigos conocían metro a metro. Tras varias semanas de combates, la bonita ciudad se convirtió en un lugar dantesco.

 La nieve, blanca y pura se teñía con la sangre de unos hombres cegados por sus creencias; alemanes, soviéticos, húngaros, italianos, croatas,…, hombres de duras convicciones, hombres de sueños imposibles y esperanzas truncadas por una guerra que parecía no acabar nunca. 

Era septiembre. Lo recuerdo bien, y la batalla terrible que estalló en ese lugar no había hecho más que comenzar. Los alemanes llevaban la iniciativa y nuestras tropas comenzaron a flojear. Esa mañana, creo que fue un día doce, apareció el inflexible general del 64º ejército Vasili Chuikov, ahora encargado del 62º ejército en sustitución de Anton Lopatin, comandante que había demostrado síntomas de debilidad ante el avance teutón.  Nada más llegar al apocalíptico lugar, los generales Yeriómenko y Kruschev preguntaron al general Chuikov:

-¿Cual es el objetivo de su misión, camarada?

A Lo que este respondió con tono sereno pero firme:

-Defender la ciudad o morir en el intento.

Inmediatamente después de su lacónica respuesta, se dirigió personalmente a reorganizar las tropas y a asegurar la defensa de la ciudad. 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Este relato no tiene valoraciones
  • Era un amor tan puro, tan intenso, tan sincero...,aunque nunca llegaron a saberlo.

    Siglo I dC. Las legiones de Roma combaten en todos los rincones del mundo conocido por mantener su hegemonía.

    Madrid, mayo de 1939. Un mes después de que las tropas del general Franco tomasen la capital y se diera por finalizada la guerra en España, la vida debe continuar para los vencedores y para los vencidos.

    En la Primera Guerra Mundial, millones de jóvenes dieron sus vidas en los campos de batalla de gran parte del planeta, especialmente en Europa, y muy significativamente en Francia. Muchos, dejaron atrás la correspondencia que mandaban a sus seres queridos. Solo los afortunados, pudieron volver a abrazarlos.

    El amor los unió en un tiempo convulso, un tiempo roto por una terrible guerra. Fue la semilla que ellos plantaron la que jamás podrá separarlos, ni tan siquiera la propia muerte.

    Uno de los pecados capitales es la soberbia. Guárdate de ella, pues puede volverse en tú contra.

    Incluso Eros, sentía envidia de ellos.

    Fiel a los suyos, protector de su familia. Así es él, rey destronado, amante eterno de la luna. Respeto y protección para esta noble criatura.

    Dos corazones solitarios, perdidos, abandonados; condenados a encontrarse.

    De la eternidad a lo efímero, tan solo hay una noche.

  • 145
  • 4.61
  • 241

Licenciado en historia. A veces, me visitan las musas y escribo lo que mi mente dibuja. Hago mía la máxima de Juvenal: "Mens sana in corpore sano". Solo quiero que me lean.

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta