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3 min
Borracho
Poesía |
22.08.05
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Sinopsis

te levantas, con la picha tiesa y las ideas muertas
aún, a la espera de un trago que redima
y azote las carnes,
esas carnes que se ondean
mientras te arrastras,
al lavabo, a la letrina
donde te sientas
y evacuas y te miras y te observas
y lo percibes,
de alguna manera
en el espejo;
el vacío.

¿qué ven tus ojos
en el cristal reflejado?
tal vez....
¿lo mismo que todos los días?
lo mismo, sin más
ese es el reflejo,
un rostro que se ha olvidado
de todo,
de despertar incluso para mostrar a la vida
que, después de todo
no hay mal que por bien no venga.

Luego....
Bostezas
Bostezas
y piensas que sólo es el careto de alguien más,
vale cualquiera
sin exigencias,
porque hasta los rostros están globalizados
rostros de cansancio, exhaustos, prosaicos
todos y cada uno de ellos confusos con miradas serosas
que preguntan al espejo en silencio adonde se están yendo las cosas;

es cuando ágiles hacemos sonar la cadena y
la respuesta resuena sobre azulejos agrietados
y baldosas embadurnadas.

y nos levantamos del trono de porcelana
para que uno se lave las manos y despoje la cara
del peso de su nocturna mortaja
¡qué liberación!
todo se lo lleva el agua,
diligente, sin hacer preguntas
por el sumidero.

Después un café, y una copita de vodka
si la resaca es demasiado cariñosa y pide más
besos profundos;
viciosa......

atisbamos la mañana, hace frío
demasiado, y mucha gente está sin nada
ahí fuera,
¡te arrebujas con avidez entre las pieles!
no pienses, el mundo no consiente tal audacia,
avanza, que te devore el subsuelo
que te abrigue el calor de mil pestosos alientos,
todo va bien, el trabajo aguarda y se oye el tic-tac
de los relojes arrullando tu destino;
es un bucle incesante que atosiga
como un viento furioso que infla las velas
y te lleva,
hasta que, varado,
en la arena blanca
quede tu barco

¡no sirve desperdiciar lamentos en ese momento!
de veras....
déjalo allí encallado y
¡que el mar salde con él las cuentas!
pon tú los pies en tierra...
¡pronto!
.....sin desanimo,
¡queda tanto por descubrir, que explorar, tanto que sufrir
y gozar!
que sería de necios, cuanto menos, no emborracharse
mientras el sol tuesta esta piel blanca
un rato más...

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