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3 min
Una meta llena de vergüenza
Amor |
06.10.18
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Sinopsis

Los días son consejeros que guardan sus versos para momentos del futuro. Es difícil saber que se puede hacer en medio de tanto lodo. ¿Alguna vez tuvieron un sueño? Yo lo tuve, fui feliz con él hasta el día que desperté... Ahora no tengo sueños, sólo metas.

Todos los días llevo al límite mi cuerpo, mi cerebro y callo con mi boca el chillido de mi corazón dolido, sin embargo, sigo caminando bajo el frío.

Le digo a las células de mis musculos (miocitos) que no paren hasta que acabe el día y a mis neuronas que no se llenen con recuerdos tristes hasta después que salga del laboratorio.

Es extraña la sensación de caminar hueco, sientes que tu mente flota y que tu cuerpo se hunde bajo el firmamento como una roca lanzada al oceano.

Siempre he sido un hombre de filosofia, dichos y cultura, no menciono a la ciencia porque practicamente ella y yo somos el mismo objeto... ¡Exacto, dije objeto! Al igual que ella yo sólo tengo un uso, un fin, una meta, carezco de sentimeintos o preocupación por las consecuencias de mis descubrimientos.

Pongo mis ojos detrás de un microscopio la mitad del día y la otra mitad en libros de ciencia aplicada a la comprensión de la complejidad humana... ¡Es facinante! 

Es raro tener las respuestas a las preguntas que las personas tienen durante toda su vida y que nunca contestan... por momentos me siento como un semidios entre las personas del mundo. ¡No soy el único con estos conocimeintos! Hay muchas otras mentes que aplican su energía para enriquecerse, pero mi diferencia con ellas es que yo no lo hago para tener un futuro opulento, mi meta es distinta: es la paz. El hombre ha luchado cientos de años contra la enfermedad, ¿no sería hermoso que pudiese bajar los brazos y que puediese regresar a su hogar?

Es extraño... Digo que busco la paz, sin embargo, aunque lograra conseguirla no podría disfrutar de ella... Mis actos presentes no cambiaran la tragedia que marcó el final de mi vida como hombre: vi sucumbir a mi esposa bajo las garras de la enfermedad, la vi toser  pedazos de su alma envueltos en sangre, aprecié como su piel se llenó manchas de oro que trataba de cubrir con maquillaje y ropa, contemplé como una neuropatia acababa con sus terminaciones nerviosas hasta volverla en una mujer sin  sensaciones y por último lo único que hice fue acompañarla mientras su sistema  límbico quedaba obsoleto y la volvía  un ser indiferente a la vida... Al final, a pesar de mis esfuerzos sólo fui un espectador en su deceso.

A pesar de mis palabras considero que hay una razón por la que sigo siendo humano y es sencilla, mi meta es egoísta, con ella trato de compensar mi incompetencia pasada...

 

 

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  • ¿Conocen a un fantasma? Yo sí. La vida de ellos suele ser simple, se aferran a un momento valioso de su vida e intentan recrearlo con algún pobre infeliz que topen en su camino. Cuando se está vivo, el momento se vuelve un reto, una meta, una disculpa; sabes que nunca volverá a pasar y que para algunos no hay luces naturales al final del camino: lo único que queda es crear tus propios faros artificiales que te alegren el alma lo suficiente como para que sigas adelante.

    Siempre he creído que la vida es un camino que debemos compartir con otras personas, sin embargo, no siempre terminamos el viaje a lado de todos nuestros compañeros más queridos.

    Es indo pensarlo.

    Dos cosas que le dan sentido a mi vida.

    Extraño todo de ella, en especial los momentos simples en donde no necesitábamos de nada más que nuestra compañía.

    Es duro perder a quien amas, sin embargo, la vida no siempre es tan injusta, aveces nos da segundas oportunidades siquiera en los sueños.

    Tuve una charla con el diablo antes de ir al trabajo. Durante mucho tiempo me aconsejo, pero esta vez le dije "no".

    Si doblas una hoja no puedes hacer que vuelva a ser la misma de antes, sin embargo, puedes dibujar sobre ella una hermosa pintura, escribir un poema o convertirla en una hermosa figura de origami.

    Los días son consejeros que guardan sus versos para momentos del futuro. Es difícil saber que se puede hacer en medio de tanto lodo. ¿Alguna vez tuvieron un sueño? Yo lo tuve, fui feliz con él hasta el día que desperté... Ahora no tengo sueños, sólo metas.

    Es extraño como los pequeños cambios nos convierten en aquello que nunca pensamos ser

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Un corazón puede sanar, la mente olvidar, sonríe, todo puede arreglarse usualmente con dos palabras.

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