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2 min
Capítulo uno: Mara.
Suspense |
04.05.20
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Sinopsis

Una sombra se desplaza temblorosa por la carretera que atraviesa el suburbio.

I. MARA

 

 

Una sombra se desplaza temblorosa por la carretera que atraviesa el suburbio. En la oscuridad, el pelo oscuro y las hondas ojeras parecen devorarle el rostro. Hace frío. Anda rápido. Observa la luz cálida que emana de las ventanas de las casas del barrio. Las sombras recortan el brillo de las lámparas. Escenas de las afueras de la burguesía familiar, la hora de la cena, la hora de la tele encendida, la hora del sofá y de la manta, la hora del perro durmiendo encima de la alfombra, la hora del pijama y el baño caliente, la hora del cuento, la hora del sexo escondido, el vino, el sueño, la hora del biberón, la hora del clorazepam, la hora de tirar la basura y el cigarro furtivo, la hora del agua, del césped húmedo, de la tierra mojada.

 

Mara evita las farolas. Tiembla, le vibra el corazón, espía las sombras que la rodean. No sabe a dónde ir, quiere correr y retroceder a partes iguales. La coronilla crispada y la mandíbula titubeante.

 

Silencio, coches lejanos, conversaciones telefónicas al lado de la ventana. Vaho, mucho vaho. En casa se está calentito, pero no en la suya. En la suya las brasas se apagaron hace tiempo. Mara mira el reloj. No lo entiende, no entiende por qué avanzan las horas. Hace diez minutos eran las ocho y media y ahora son las nueve menos veinte, hace una hora eran las ocho menos veinte, ¿cómo es posible que el reloj avance?

 

Alza la vista, una polilla revolotea torpe y se golpea una y otra vez contra el reflector. Se golpea con tanta fuerza que suena como la cáscara de una nuez partiéndose. Pero vuelve, vuelve una y otra vez. Se estrella, retrocede, se estrella, retocede...un baile caótico y violento, interminable.

 

Mara se detiene bajo la luz de la farola.

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