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2 min
Chica de cucurucho
Varios |
27.02.14
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Sinopsis

Un zig-zag loco por su contorno.

La gota de agua se deslizaba dibujando un zigzag loco por su contorno, seguramente borracha en su camino salado de mar y piel tostada. La cola de cuarenta grados parecía interminable o infinita, diez o veinte personas sobre la madera, y todos semidesnudos, especialmente ella. Fíjate, todos esperando y resoplando, mientras a mi me parecía un regalo de la playa. Aún bajaba por su cuello, derrapando con las curvas de sus formas, e iba menguando, cada vez más, más, más, hasta acercarse a su lugar mágico. Se detuvo ahí, como indecisa, preguntándose seguramente qué rumbo seguir, si seguir bajando por sus piernas o colarse por el hueco de su tela. Menudo bikini naranja, tan mojado, tan reluciente en piel morena. Y la meta ahí, escondida, esa que se adivinaba pero no se veía. Se sacudió la melena, ondulada, ¡qué pelzo tenía, todo moreno!, y siete gotas más se sumaron a la marcha en carrera loca: por su nuca, por detrás de su oreja derecha, por la línea del centro de su columna… así hasta mis siete gotas. El chico se afanaba, repartiendo polos y coca-colas, qué espectáculo cuando le llegue el turno, pensé ¿te imaginas?  Tiene que ser chica de cucurucho, de cucurucho de fresa, de esos que tienen el chocolate rico al final y se derraman cuando los muerdes, esos que explotan en tu boca, entre los labios, entre las comisuras, con gotas de sabores, dulces, y de diferentes colores. Umm, ya llegaba, ya llegaba su turno, y solo tenía que decir la palabra mágica: cu-cu-ru-cho, qué bien suena, me dije, y mientras las siete gotas seguían bajando: por su contorno, por su cintura, por su columna…

 

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Por momentos con manos ansiosas para trazar, o narrar alguna historia. Siempre A la búsqueda del artista, que viene y va; a veces deja algo, hay que atraparle en cuanto asoma la cabeza. Pero, ¿cómo? ¿Y cómo se describe este? Por momentos se dice un gran artista que busca el momento (risas), y después se dice no serlo. Y con todo, aún dice, dice, que es posible recibir magia e inventar sueños. Buahh, estará loco. A veces busca al artista, y mira y palpa sus gestos y sus dedos, y escribe, y anota siempre lo que le viene en gana, siempre y como quiere, ¡nunca como le dicen! Y ahora va y dice: ¡Vive!, ¡siente!, ¡y sé libre!

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