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12 min
Chocolate Violeta
Reales |
02.02.20
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Sinopsis

Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura que son los nuestros

Lina y su chocolate con churros: "El frío que no hace fuera se me ha juntado con el frío de los adentros y me ha dejado fuera de combate. Derrotada en lo anímico quiero decir, porque se me ha sumado el temblor de la tristeza a la caída del termómetro y me he quedado anímicamente bajo cero. Qué le vamos a hacer, cuando toca no hay más remedio que apechugar con ello y buscar paliativos. Mi hija Laura tiene soluciones de libro de autoayuda para casi todo (a saber a quién habrá salido esta niña) y me espolea por whatsapp ordenándome –sí, ordeno y mando, de quién lo habrá aprendido- a no dejarme vencer y a hacer cada día algo para mí misma, aunque sea algo pequeñito y testimonial. Los días grises se enganchan al corazón y llegan a dibujar un esbozo de tristeza mohosa, muy fea, de esos que paralizan los pasos y las ganas incluso cuando ya estás a punto de salir por la puerta de casa a hacer lo que sea que tampoco te apetece hacer. No teniendo ya el acicate de pasear a mi perro tres veces al día me cuesta ponerme las pilas; casi apetece más apuntarse a la ley del mínimo esfuerzo posible, esa ley desgraciadamente tan generalizada en gente de mi quinta que no llega más lejos que de la cama al colmado de la esquina y  vuelta a casa. El caso es que entre la murria, la tristeza, la desgana y el destemple hubo un día en que me estaba viniendo abajo cuando me entra el mensaje de mi hija: "Ama, haz algo agradable aunque sea pequeño" y en ese momento mi mente y mi estómago me dijeron que lo que me vendría más que bien sería tomarme un chocolate con churros, esa merienda del siglo pasado que no he degustado en tiempos. Así que fui derecha a la chocolatería que hay al otro lado del parque cercano a casa. Rodeada de la algarabía propia de los niños y el silencio satisfecho de un par de ancianitas me comí media docena de churros recién hechos untándolos en un apetitoso, caliente y negro chocolate. De vuelta a casa se me puso el ánimo volandero, -no hay nada como tener el estómago caliente- puse a Petrucciani a medio volumen y estrené un lienzo pintándolo con los colores que me gustaría estuvieran en mi corazón. Quizás lo conseguí, lo de alejar los grises y pardos de mi ánimo, quizás fue el regusto dulce y sabroso y nostálgico de la merienda inesperada, pero el caso es que me pegó un subidón –tampoco me hacía falta demasiado porque estaba con la batería emocional en zona roja- que me arregló la tarde y propició una noche tranquila. Qué poca cosa y qué cosa más grande a la vez, un capricho que ni me acordaba que existiera, algo tan sencillo como ahuyentar la pena calentando el estómago y dejándose invadir por la dulzura del azúcar y el aceite y la harina y todo eso que nos prohíben tomar porque engorda… Engordará, no digo que no, pero mejor aumentar trescientos gramos de golpe con algo rico que perder varios quilos dejándose consumir por la tristeza"

Una buena amiga de Lagun le narra sus vicisitudes: " Aparte sus marxistas deseos y apetitos sexuales de nuestros hijos. Pierda toda esperanza de adoctrinar a nuestros hijos para convertirlos en enfermos como ustedes". Estas palabras de un concejal de Vox en el pleno del Ayuntamiento de Madrid las leo justo en el día después de que me confirmen el diagnóstico de una enfermedad genética degenerativa. No, señor Pedro Fernández, nadie puede adoctrinar a otro para que enferme, nadie enferma porque quiere. En mi caso, la enfermedad llegó por azar, por expresión génica, gracias al proceso que permitió, en mi  caso, que mi enfermedad en particular se manifestase. Le podía haber tocado a cualquier otra, pero me tocó a mí. Y, de entre 100 personas, 99 se libraron. Querido Lagun, si yo tuviera fibromialgia, por ejemplo, me llamarían loca, como hicieron con María José Campanario. La fibromialgia es una enfermedad extremadamente dolorosa y por eso a veces crea una depresión. Se trata con analgésicos muy potentes, y por eso a María José tuvieron que ingresarla y medicarla. Y por eso vieron ustedes esas fotos robadas, crueles, sensacionalistas y absolutamente irrespetuosas que retrataban a una mujer enferma y  desorientada que no, no estaba loca. Si yo padeciese la enfermedad de Lyme, se reirían de mí y harían memes crueles y sin gracia ninguna sobre garrapatas, como han hecho con Justin Bieber. Si yo tuviera una mononucleosis me llamarían puta, aunque la mononucleosis no se transmite solo por la vía sexual. Sino muchas veces a través de la tos o de los útiles de cocina. Puta sería también si sufriera Sida, aunque personas nada promiscuas y muy fieles lo hayan contraído a partir de sus compañeros, o de una violación. Puta de nuevo si padeciera hepatitis o una enfermedad del tracto urinario. Insinuar que ser homosexual es vergonzante, debería estar prohibido. En el entorno en que me muevo las personas deben esconder estas enfermedades, y otras. Recientemente Taylor Swift ha salido en un documental contando que padecía anorexia, pero que ya no la padece. Eso no es del todo cierto. La anorexia es una adicción conductual. Por lo tanto, una mujer que ha padecido  anorexia debe estar supervisada toda la vida, porque siempre debe estar considerada como una adicta en rehabilitación. El problema es que ya corrían rumores sobre la enfermedad de la cantante, y sobre que algunos conciertos se habían cancelado debido a sus problemas de salud. Y cuando corre un rumor así, ninguna compañía va a querer asegurar la gira. Así que Taylor tiene que contar eso de "estaba enferma pero ya no lo estoy, ahora estoy sana, sana…". Culpa, vergüenza, estigma. Yo me he encontrado con este problema. Sabía que, si hablaba de mi enfermedad, inmediatamente se sensacionalizaría todo. La culpa sería mía. Yo me lo había buscado. Por loca, o por puta, o por no haberme cuidado o por no haber hecho ejercicio o, quien sabe si, como dice el señor de Vox, por haberme dejado adoctrinar. En nuestra sociedad, vemos a los enfermos como culpables, y hablamos de los enfermos de cáncer como de soldados que luchan contra la enfermedad. Como si la  enfermedad fuera su lucha individual, su problema personal.  Pero un enfermo no es un soldado. Y el cáncer no es algo contra lo que uno lucha. Es algo que la medicina puede curar a veces. Y a veces no. El hecho de que el señor Fernández haya usado la palabra "enfermo" como insulto nos demuestra el estigma que cae sobre nosotros, los enfermos, y la culpabilidad que arrastramos. Reitero, amigo, que usar la palabra "enfermo" como insulto debería estar prohibido e, insinuar que ser homosexual es vergonzante, también" Lagun la apoya y asiente empáticamente con su discurso que lo hace, también, suyo.

Aritz, tras el resacón del ran-tan-tan-plán aún inserto en su trompa de Eustaquio hasta los tuétanos: "Conozco un país en el que los militares toman la calle día y noche, pero los únicos estallidos que provocan son de júbilo. Allí los gastadores sólo gastan bromas y las armas son cucharas y tenedores gigantes. Es un país muy raro y, una ciudad, Donostia, más extraña si cabe. La única bandera que ondea es blanca. Con una esquina azul, pero blanca, al fin y al cabo. Por eso, sus ciudadanos no tienen ningún reparo en rendirse al buen comer, al buen beber y a la juerga en general. ¿Similitudes? Como en otros países, en éste, los jefes también se aferran al bastón de mando. Pero aquí, sólo lo utilizan para llevar el ritmo mientras interpretan el himno. Sí, este país también tiene himno, pero su letra no habla de sangre, ni de patria ni de victorias, como el resto de himnos del mundo. Aquí, a lo único que incita el bardo es a la fiesta, al baile y a armarse de buen humor. Por eso todos los  ciudadanos se saben la letra y la cantan con orgullo hasta que aguanten las cuerdas. Es un país sin complejosy sin mala leche. Lo único que está mal visto es que pare la música durante más de un segundo. Y nunca para, porque todo el mundo ha recibido clases de tambor. La gente vive en la calle noche y día. Cantan, bailan y rompen palillos juntos, sin distinción de ideología, credo o nivel económico. ¿Raro, verdad? Si pudiera elegir un país para vivir, sin duda sería ese, pero está en fase de pruebas. Por ahora, sólo existe 24 horas al año. Hasta que un día 20, a las 12 de la noche, decidamos no arriar, nunca más, esa bandera blanca"

Laura ensalza la figura de un personaje singular en nuestra España más cañí y, al tiempo, rompedora: "Violeta la Burra ha muerto a los 84 años en su pueblo natal, Herrera (Sevilla). Su cuerpo se encuentraba ya en el tanatorio de la localidad, y sería enterrado esa misma tarde en el cementerio de Herrera, tras un funeral previsto en la Parroquia de Santiago El Mayor. De ella escribió en 1980 Francisco Umbral, que "era la viva imagen de Andalucía, de esa Andalucía amarga en forma de Lorca trans, mitad burra de carga, mitad violeta de Juan Ramón Jiménez". Violeta, que se definió a sí misma como "soy la noche", emigró  durante los años más duros del franquismo a Barcelona, para cumplir su sueño: ser artista. Y lo consiguió. Durante su vida, grabó varios discos en formato casetes y actuó en los mejores escenarios de Barcelona, junto a artistas de la talla de Lola Flores, Antonio Machín o Estrellita Castro. A su llegada a Barcelona, Violeta la Burra encontró rápidamente trabajo en "Los Claveles". Posteriormente, comenzó su andadura por otros escenarios de más importancia, como "Andalucía de Noche" o "Jardines de Córdoba". El flamenco era su pasión, las folklóricas de la época su vida. Violeta la Burra terminó haciéndose dueña de la noche barcelonesa en "Barcelona de Noche", una de las salas de moda durante esos años. Allí llegó a conocer a Salvador Dalí, que se hizo muy pronto su amigo. Pero el cúlmen de su carrera llegó cuando un empresario de Paris vio su espectáculo y se lo llevo a la sala Paradis Latin, en la capital francesa. Violeta la Burra, que se ataviaba con butifarras y  hortalizas a modo de collares y tocados, llegó a triunfar en La Ciudad del Amor. Y, a pesar de la represión, de las palizas y algún que otro posible encarcelamiento, llegó a cumplir sus sueño en los años más duros de España. Muere un referente, una activista y una artista del que todos deberíamos aprender. Se nos va un poco más de esa historia viva, de esa historia nuestra, de la historia LGTBI española, donde, por derecho, era Lo Prohibido (para guardar la dignidad de los otros)" 

El Gobierno vasco eleva a 24 semanas el permiso de natalidad a familias monoparentales. a la par que, Francia, prohibe triturar pollitos vivos, mientras "mis hijos verán como Reino Unido regresa a la UE" Euskadi dotará de una compensación económica a los huérfanos de la violencia doméstica: "A todos los pequeños huérfanos la soledad es el imperio de la  conciencia" (Becker) Recién llegada de Aran, el archipiélado irlandés formado por poderosas fortalezas naturales con islas modeladas por un mar indómito, Laura se interesa por los diseños de una joven de Granada que regala por Twitter los pañuelos, sombreros y biseras oncológicos que vistió su madre antes de morir, mientras, jóvenes huídos de Venezuela son  instruídos como chaperos en la noche madrileña, ante el ataque de nervios de nuestros farmacéuticos por la demanda y la falta de subsistencias de Trankimazin; ansiedad y nervios enredados... El escritor y pensador Gilles Lipovetsky: "Hay padres en paro cuyos hijos tienen móvil último modelo, iPad o zapatillas de lujo" España utilizará robots para acompañar a ancianos que viven solos que supervisan su estado de salud y evitan que olviden tomar su medicación, mientras, el arte gallego fascina a Loewe, bolsos de lujo fabricados mediante cestería tradicional;...

... Espero haberos informado en algo y, sobre todo, haberos entretenido. Gracias por la              paciencia, ... K. Fdez./Donostia/febrero 2020

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  • Pronto tendréis nuevas Elecciones. Y no se quiere coincidir con las catalanas... Lo comprendo. ¿Cómo estais todos?
    ¡Y que listos son los de VOX...! jajaja. La verdad es que son una gente casposa y unos capullos a más no poder. Ellos sí que están enfermos de la mente y el reloj se les ha parado en el pasado. Tienes unas reflexiones muy acertadas que siempre dan en el clavo. A mi tampoco me gusta nada rel frío ni la lluvia. Se ve que no debo de ser bastante romántico. Yo también he ido con mi aita, y mi hija a una granja del Barrio Gótico de Barcelona a tomar churros con chocolate, y es estupendo. A consecuencia del temporal Gloria, un vendabal destrozó la antena de la tele, y no he hecho más que leer y ver viejas películas en INTERNET.
    no hay nada mejor que dejar que el alma se desahogue, esbozando lo que siente y como lo siente... :)
    Interesante y actualizada reseña, que también moldea los rasgos social. político, artístico. Saludos, kerman
    No sé que te ha ocurrido, querido, espero que ya puedas volver a hacer algo por ti, aunque pequeño 😜 Mi querida Lina continúa leyéndome el pensamiento y el ánimo. Yo también espero con desespero que pasen estos dos meses fríos, y aunque tentada con un chocolate caliente, me he conformado con chocolate negro con avellanas y bueno, aquí estoy leyéndote, con ganas, como siempre. Qué barbaridades se oyen en pleno siglo XXI, es triste, no quiero dar otro calificativo por no ponerme a su altura, y haré como Lagun. Espero que hayas disfrutado de la Tamborrada, dejas tu nostalgia en tus palabras. Con tu homenaje a Violeta, me la has dado a conocer. Un fuerte abrazo antifrío, Kerman.
    Interesante repaso a la actualidad. Un saludo
    Ufffffff... ¡qué descanso para mis nervios! Martirio buscaba una pastilla pá ponerse a funcionar; yo también... Un afectuoso y sincero abrazo para vosotros...
  • Sobre los engorrosos mundos de Laura que son los nuestros.

    Hªs engorrosas alrededor de los mundos de Laura que son los nuestros

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura que son los nuestros

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    Hªs. engorrosas alrededor de los diversos mundos de Laura que son los nuestros

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura que son los nuestros

    Hªs. engorrosas alrededor de Laura

kerman fdez mlez/Gipuzkoa/kermanfdez@hotmail.com/ldo.CcInfc,Psico,BArtes UPV.

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