cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
Claustrofobia.
Terror |
10.08.14
  • 4
  • 3
  • 1652
Sinopsis

Hay miedos que jamas se superan.

Desde niño he sufrido este miedo insoportable, he recibido ayuda psicológica para superarlo pero fracaso tas fracaso se apilan como elevadas montañas.

Se llama claustrofobia.

Ahora relato este miedo como terapia para tranquilizarme, en este momento soy prisionero de mi fobia y un poco más. Aunque esta vez seguramente moriré.

En mi infancia el elevador se atascó y cerró sus puertas en el preciso momento en que mi hermano mayor salía, quedé encerrado en ese bloque de cuatro paredes, el aire se hacía pesado y estaba seguro de que caía al vacío; aclaro que el miedo que siento (y todos los que padecemos este mal) no es el estar encerrado, es el pánico a las consecuencias negativas en un área tan reducida y bloqueada.

En mi etapa estudiantil unos chicos me encerraron en un casillero; recordarlo me eriza la piel, la ansiedad de estar en un espacio tan breve, con el miedo a flor de piel pensando que tal vez la puerta se atasque y me deje encerrado en aquella incómoda posición hasta morir. Mi corazón se aceleró y grité como en este preciso momento lo hago.

Nunca pude viajar en metro, la vez que lo hice sufrí taquicardia, sudé a borbotones, estiraba mi cuello hacia arriba buscando el oxígeno que me faltaba, provoqué un caos en la línea del metro ese día.

Ya de adulto elegí una vida complicada, las inseguridades que este trauma conlleva me hicieron tomar malas decisiones. Una de ellas fue involucrarme con gente peligrosa, y fallarles a estas personas atrae castigos como el que ahora sufro.

Mi prisión es in extremis reducida, cada que respiro el aire se agota, no tengo espacio para moverme con libertad. Es total obscuridad.

He gritado hasta lastimar mis cuerdas vocales, rasqué las paredes de mi encierro hasta arrancar mis uñas, mi corazón late salvajemente que pareciera salir por mi boca.

Esta es mi última aventura claustrofóbica, a tres metros bajo tierra.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta