cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
Confieso que me Enamoré
Amor |
18.06.16
  • 4
  • 9
  • 5731
Sinopsis

No suelo hablar del tema universal, pero ningún artista puede (ni debe) escapar de ello.

Confieso que me enamoré. Son ciertas esas historias de primeras miradas, y joder, qué ojos de aguamarina donde decidir ahogarse. ¿Fue profecía de lo que me esperaba en el mar? Aquella noche de garganta salada fue la segunda con la asfixia. La primera fue con el amor, y no miento. El amor es malo, una tripa mal colocada. Creí que sería capricho, pero que nunca me masturbara pensando en ella tiene que ser una señal. En fin, no fue correspondido, pero qué bien te portaste conmigo, diosa, y eso fue lo que dolió. No es tu culpa, es mi ideal, que se supera, que te respeta y siente lo mismo desde la primera foto que acosé con la mirada.
Confieso que pinté tu cuerpo con tal de imaginarte desnuda. Te aprendí de memoria para nada, me golpeé contra la mirada que no se fijaba. Dentro de mis recuerdos estáticos tu pelo está más vivo que nunca, y siempre sonríes, siempre. Blancura, piel rosada que permanece.
Supe que me enamoré porque estallé frente a ti y mi mundo cambió, mientras que el tuyo permaneció. Se mantuvo tu sonrisa, y nunca tanto dolor me será posible de nuevo. Comprendí que nuestras líneas de la mano nunca llegarían a coincidir, que tú ya tenías dominado al destino, y lo único que pude hacer fue amarrarme a tu imagen hasta que la cuerda se rompiese y la deriva trabajara, dejándome aplastar por obsesión.
Confieso que si hubieses sido otra, mil locuras habrían nacido. Pero supe que me enamoré porque mi caos no afectó nada. Te respeto tanto que me doy miedo.
Estática, allí donde el corazón.
Violenta, ahí donde la mentira.
Disuelta, estatua de agua salada.
Eres feliz, ¿verdad? ¿Y qué hay de mí? Soy egoísta, no me conformo, pero aun loco no te afectaré.

Tanto me enamoré.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 436
  • 4.56
  • 47

Músico, escritor y guionista de cómics. Y, por fin, con primera novela: http://bit.ly/UnDiaPerfectoparaElis

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta