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4 min
CORRER
Suspense |
23.08.09
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Sinopsis

Disculpad mi ausencia, queridos amigos. Este verano se me hace pesado, fatigoso. Me vence el calor. Pero no os olvido María Amenedo, Stavros&Vy, Lucia. Miranda, Ender, Cervantes, Tipen y tantos otros que olvido o marcharon como hicieron Claudia Burk, o Pablo... Voy arrancándole párrafos a mi Brújula, que poco a poco se acerca al desenlace merecido. Esa pequeña historia que vosotros empujáis en el velamen de mi imaginación. Vientos sois en el mar de mi alma, no lo olvidéis. Recordad que, aunque ausente, os quiere zenon. Que corre en su batalla personal.


Corres



      Tiras la bandera y corres. No piensas ya en nada que no sea correr, largarte lo más lejos posible de este lugar. Todo huele a humo. A humo y a muerte. El ruido de las bombas, el traqueteo de las metralletas y los gritos de los heridos apenas los oyes. Difícilmente recuerdas cuando te estremecían los ruidos de la batalla. Ahora forman parte del paisaje como el verde de las hojas de la encina o el gris plomizo del cielo que amenaza con más lluvia, con más fango. Te alcanza una gota de agua, cálida, espesa, grande, en la frente: lloverá, una vez más. Esa gota es lo único que te recuerda que es primavera en este infierno. Los hombres tienen la capacidad de alterar la naturaleza de las estaciones. Esta primavera es fecunda de muerte, no de vida.

      Pero tú has adivinado que tu hora se acerca y has echado a correr, y te ha alcanzado una pesada gota de agua, y corres más porque piensas que alguna bala, un proyectil bruñido en algún taller remoto, lleva tu nombre escrito y ya vuela por encima de los cadáveres, por encima de la encina y de los gritos de los heridos, buscándote.

      Es cierto, apenas recuerdas cuándo te estremecían los ruidos de la guerra. ¿Cuánto tiempo llevas empuñando el fusil? Tampoco sientes su peso; es como si algo tirase de la bayoneta hacia arriba, aligerándolo, eximiéndote de parte de su peso. Su filo manchado de sangre, que dejaste de limpiar porque siempre renacía. Porque eres un soldado valiente, lo dicen todos. Te han visto lanzarte sobre la loma que protegía el enemigo, correr hacía sus trincheras, saltar dentro de ellas blandiendo la bayoneta causando estragos en la carne que te oponían los otros. Porque el enemigo es siempre los otros, el otro. Si, decían que eras valiente; por eso te confiaron el estandarte, porque tú nunca desfallecías. No sabían que era porque no podías oír el ruido de las bombas ni los quejidos de los heridos. Corrías como un ciego hacia el peligro, hacia el fuego y los gritos. Eras ciego al estruendo, ciego al dolor y al llanto; por eso corrías despreciando la vida.

      Ahora es diferente; ahora sabes que ya vuela tu muerte dibujada en plomo, dejando un rastro fugaz en el éter, buscándote en medio de la batalla. Y no te importa tu valentía, has soltado el estandarte y corres mientras una gota de lluvia, densa como la sangre, ha alcanzado tu frente; es como una avanzadilla del que te espera: hosco proyectil, rayo de plomo cargado de seriedad que persigue tu solemne instante.

      Tropiezas y ruedas sobre la hierba y el fango de los charcos que pueblan el campo de la batalla. Has quedado boca arriba, no te puedes mover pero ves una franja de cielo que se abre entre los grises del humo y de las nubes. No te puedes mover; pero notas como aquella gota de agua cae desde tu frente, resbala por tu mejilla hasta la comisura de tus labios, penetra en tu boca y anida sobre tu lengua. Sabe a sangre.

      Y las nubes y el humo se conjuran para borrar esa solitaria franja de cielo que ha venido a despedirte. Hubieras querido correr tras ella, pero el mundo se apaga en silencio.

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Comentarios
Valoraciones
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  • Me ha encantado. Es una obra maestra. Saludos
    Excelente. Me dejé llevar totalmente por el relato. Nada más me pregunto por qué separas "porque". Un saludo, estimado Zenón.
    Precioso relato, transmites la desesperacion por el irremediable fin del protagonista. Felicidades zenon.
    Como ya te han dicho los demás, genial. Un momento de la batalla bastante bien descrita, coincidiendo con Lucia en ese detalle especialmente intenso. Un saludo.
    Un placer leerte de nuevo. Te echaba mucho de menos. Besos cariñosos
    "El mundo se apaga en silencio"...Preciosa frase para terminar este bello relato... que bien has descrito los minutos finales de una persona en la batalla... te metes dentro del personaje y nos haces a nosotros participes de ese dolor... querido amigo Zenón, os echaba de menos a todos, un beso.
    Fenomenal descripción de la soledad y miedo que sufre un hombre al morir en el campo de batalla.
  • quién sabe...

    Ttoda una vida contigo, amor mío; pero dime ¿sabes dónde estamos?

    Sinopsis breve: quien mata a un maltratador...

    nunca sabes si estás...

    Raices del amor, la vida y la muerte.

    meditaciones en el vórtice.

    El tiempo, esa inapelable escoba con la que dios barre nuestros primeros amores.

    Lo imposible acostumba a suceder con naturalidad. Pero un día se termina. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ (hacía tiempo que no escribía un relato expresamente para TR, amigos. Como siempre, un placer.)

    micro relato filosófico para leer en 10 segundos y pensar un poco más. triller de una desaparición.

    Tenía dejado este lugar web, al que tanto quise. Pero unos pajarillos han venido a visitar mi correo, tirando de mí. Y aquí estoy.

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Mejor ir a mi blog... http://serraniadepalabras.blogspot.com.es/ o ami otro blog: http://severodiletante.wordpress.com/

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