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3 min
Creo que me van a entender enseguida:
Varios |
29.07.07
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Sinopsis


Creo que me van a entender enseguida: las rendijas paralelas de las persianas dejan pasar más luz de la que puedo resistir. Estoy buscando vuelos para el infierno y no encuentro más que tartas de fresa y sonrisas felices. Después del accidente, sólo soy capaz de ver koalas despedazados y croissants de jamón y queso. Los continentes son de gelatina y mis botas de goma esquivan cualquier charco. El sudor que cae por las paredes forma un marco de chocolate que no me deja ver el cuadro. El macrocosmos se va por el desagüe y también los paragüas que me regalaste. Las ranas dejan sus huevos en las páginas de mis libros. Los renacuajos mueren sin llegar al primer punto y coma. Una sola idea fija: tus hombros desnudos. Lo demás son imágenes inconexas que el ventilador de mi cuarto expulsa por la ventana.

Los cables despeluchados fueron el paisaje de mi infancia. En toda mi vida sólo me arrepiento de un cosa: ignoré los ojos de mi oso feroz. Él quiso aprender a nadar y yo nunca le saqué de mi habitación. Una noche ilustré mi libro de contabilidad con agua verde. Debió ser horrible. Descanse en paz

Dicen que los gatos son dioses de suelo frío y sus tres últimas vidas son tapias suaves como un útero. Los prefiero a ellos, pero quien va ganando la partida es mi ángel destructor. Ronroneo. Es raro que en la luna haya playa y no haya mar. Las estrellas blancas sobre un fondo negro, qué raro. Sin duda son tiempos extraños. Pensemos mejor en el futuro: ministros de cinco patas y ojos compuestos que caen devorados por colibríes. El sueño de muchos seguirá siendo un vómito de diamantes. La televisión ha dicho que en nuestra ciudad hay grupos organizados que roban cofres de mantis religiosas. Qué miedo... De esta pasta de palabras tiene que salir un elefante gris de tinta que las aplaste a todas y me diga, hey, jose, ¿desde cuándo la mañana es el mejor momento del día?

¡Vivan las pezuñas de belcro!

Poco más puedo decir. Si se enteran que he caído en el último cero, sepan que pienso que es una buena forma de abandonar esta juerga: perdido para siempre en el último cero de 1.000.000.000.000

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