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3 min
Dalila
Suspense |
23.11.12
  • 5
  • 3
  • 2632
Sinopsis

.

 

No hizo falta nada más que decirle, porque su mirada le habló de ternura y amor, y quizás fuera la extraña coincidencia y el recuerdo de su infancia el que le hizo desconfiar y amar esos angelicales ojos, almendrados y cristalinos como un cristal pulido, decorado con un iris veteado entre el color de la corteza de un castaño y un cerezo; de esas pestañas, filigranas de carbón, largas alas y abanicos en los parpados, que los convertían en el cuerpo de una exótica mariposa al pestañear y de su cuerpo dorado cubierto únicamente por el baile de las sombras de un fuego infernal, acariciado por la brisa que además llevaba hasta él, un delicado olor a almizcle arrancado de la piel de su dama.

Que era sumamente hermosa, era indiscutible, pero tras los aleteos de sus mariposas, guardaba algo más que la delicadeza, en su interior escondía un enigmático desierto y en sus pupilas, noches congeladas y mortuorias; algo más allá de lo que la mirada de un hombre de guerra como él podría llegar a comprender jamás.

Cuando le clavaba esas noches de lleno, al mirarle fijamente, le hacía estremecer y la intriga, el miedo y la lujuria se enfrentaban en una lucha encarnizada, sin victoria ni derrota.

Más que el temor, le infundía respeto y fragilidad. Seguía manteniéndose distante aún habiéndola tenido lo más cerca posible pues la inseguridad de estar a su lado le envenenaba la sangre.

Y aquella noche, la treta de Lucifer disfrazado de Dios estaba tendida en sus brazos, a punto de dejarla caer sobre su lecho.

El pavor y deseo por escuchar de nuevo el canto de sirena escapándose entre gemidos por sus labios, volver a caer en su embrujo y divinidad para fundirse en su esclavitud eterna bajo el bronce de sus cabellos malditos.

Puso la mano sobre su pecho y dentro de la calidez que emanaba su piel, encontró los latidos relajados de un corazón que aparentaba humanidad :¿Sería otro engaño de esa bella criatura?

 

Dejó a su dama en el lecho postrada ante él. La ninfa le regaló una misteriosa sonrisa perlada, que le partió el pecho en dos, dejando escapar el poco juicio que le quedaba en su presencia.

Se tumbó al lado de su Afrodita y cerró los ojos: ¿Sería su perdición si aquella noche le abría su alma?

 

Y no fue esa diosa, sino Morfeo quien se apoderó de él, y le acunó en brazos. Ella solo se quedó en vela abrazándole, mirándole con ternura y apoyada sobre su pecho musculoso, acariciándole sus brillantes cabellos dorados y empuñando una daga cargada por el diablo con maldad y traición.

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  • Conmovedor Katia
    Escribe tus comentarios...Es un texto muy bello, sobrecoge y atrapa en su magia. Precisamente por eso se me hace más dolorosa la traición a Sanson.
    Escribe tus comentarios...
  • Desapareció mi musa, desaparecí yo. Intentaré terminar lo que dejé a medias. Quizás este es el mejor momento para reencontrarme con ella, mientras pueda escaparme a ratos del infierno, quizás para evadirme y puede que esta vez sea la última que pueda huir del fuego. Un beso escritores, hola mi musa

    -No, no, no…¡NO! –grité.

    Era una mujer de los cincuenta, de unos sesenta años, que una mañana de invierno conocí por casualidad.

    Me ha dado por escribir esta vez para variar algo de poesía y no he podido evitar acordarme de Roald Dahl y sus "Cuentos en verso para niños perversos", una obra genial muy cortita y divertida, picaresca con trazas de rebeldía. Espero que esta no os resulte demasiado ñoña, y sino, por favor castigarme con severidad con vuestras valoraciones por haceros pasar un mal trago. Un saludo queridos míos

    .

    ¿Crear o escribir? Al final solo es arte, ¿verdad mi querido Wilde?

    .

    Sigo esperando que ocurra

    ¿Y si mezclamos una noche de fiesta con demasiado alcohol? Algo así sin contar la resaca de la mañana siguiente.

    .

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  • 161

Mi nuevo nombre fue repudiado y ensombrecido por uno horriblemente común. Es hora de sacar a este engendro a la luz.Soy incapaz de expresarme hablando. Pero escribir es otro mundo.

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