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2 min
Dardos con tanto veneno
Reflexiones |
19.07.15
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Sinopsis

"Yo solo quería que me quisieran [...]".

Yo solo quería que me quisieran. Ser importante para alguien. Tener algún valor. “Que alguien necesita que brille para hacer mejor su travesía” como dice aquel poema anónimo. No ser diana de frustraciones, envidias, miedos ni comparaciones. Tener identidad propia. Ser comprendida; que me aceptaran. Que ser Ana fuera suficiente como para que sintieran orgullo. Como para que a alguien solo le interesase estar conmigo, en cualquier momento. Como para que me quisieran en cualquier circunstancia. Que me abrazaran y dijeran que todo saldría bien. Que me dieran apoyo y calor. Suavidad.

Pero la historia fue otra; es otra. Poca suerte tuve, supongo. Me he topado y voy topando con miserias, carencias y egos desmedidos que no se preocupan del otro. Sin sensibilidades; con egocentrismo. Personas cobardes, mediocres, que viven parasitando a los demás. Sin vida propia y sin los cojones de creársela, por lo que tratan de corromper otras. Gente que resta, una y otra vez, en vez de sumar. Gente vacía. Gente que no sabe compartir la felicidad ajena, ni sentir en la piel del otro. Personas que no se ponen en otros zapatos. Que son incapaces de dar.

Yo solo quería que me quisieran y que la vida no se convirtiera en bruma. Ni en dardos que dejaran en mi cuerpo tanto veneno.

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  • Un texto con el que es fácil identificarse... Yo los llamo zombies, porque vagan entorpeciendo el camino de quienes de verdad desean avanzar. Por otro lado están los que nombras, los venenosos o vampiros psíquicos, que te absorven la energía por pura envidia. A la larga te harás fuerte frente a ellos, así que no desistas y dales una lección cuando te realices en la vida. A la larga verás quiénes merecen la pena. Un saludo ;)
    A veces esperamos demasiado de los demás, me temo . Aún así es cierto que hay personas más presentables que otras.Saludos
  • "[...] Puede que no haya mayor fortuna que ésa, ni mayor regalo que el que te permitan hacerlo [...]".

    “[…] No sé luchar contra el amor” cantaba el bueno de Camilo Sesto en aquel temazo. Joder, sí, qué temón, y qué momentos de gloria y afonía en los karaokes nos ha dao. Yo, humildemente, adapto la letrita a algo con menos lustre y 80 peldaños por debajo de la prosa poética de Sabina: “[…] No sé luchar contra las expectativas”.

    "[...] Después de aquella excitante y surrealista cita (creo que solo para mí), el vestido quedó en un lado del armario, sin molestar ni ser molestado. Un estado de armisticio permanente, no firmado, pero tácito y duradero. Hasta que un día de noviembre, allá en 2013, abrí el ropero buscando una prenda nueva y mis ojos lo miraron [...]".

    "[...] Lo que viene siendo cuando jodes o te joden (si Cela puede, yo también) al apagar la luz ajena para que brille la propia. Lo que viene siendo hacer la púa; empujar al otro pa poder salir en la foto; tocar las pelotas [...]".

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    "[...] Pero, incluso, cuando estás de crack, digo, de angustia hasta las cejas, cuando el miedo al miedo te come, cuando la preocupación terrible por algo venidero (nunca tan fiero como lo pintas) hace de ti un lugar difícilmente habitable, incluso ahí, puedes convivir con ella. Es un mecanismo tuyo; uno que tú puedes manejar. Bueno, ahí estamos [...]"

    "[...] Suenan pasos allá, a lo lejos. Sus lenguas convulsas se afanan en perderse entre las bocas y los pechos. Las manos escondidas abajo palpitan. Se pegan a la puerta para no ser vistos pero los pasos se pierden en la escalera que sube, justo encima. Salvados. ¡Buf, qué cerca estuvo! [...]"

    "[...] Vaya, pensé que yo era la única que escribía misivas deshechas por los intros del teclado. Misivas que no llegan a ningún lado, si acaso, tuercen la esquina, toman aire y vuelven al hogar. Negro sobre blanco mejor que fuera, delinquiendo. Pero no lo tengo tan claro [...]".

    "[...] 20 centímetros entre un quizá y un ojalá en el aire suspendidos [...]".

    "[...] Los cuerpos se mueven, fuerte y despacio; fuerte-fuerte-despacio, como una partitura bien tocada. Como un fox-trot de sexo ocasional [...]".

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