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4 min
Date por avisado
Reflexiones |
22.05.19
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Sinopsis

El subconsciente no duerme y es infinitamente más sabio que uno mismo. Sergio Orellana.... Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche Allan Poe, Edgar (1809 - 1849) Escritor, poeta, novelista y periodista

Os voy a contar mi experiencia con un sueño recurrente. Hubo un tiempo que fui voluntario de Cruz roja, a través de dos amigos míos que me hablaron de ello, entré en el Materno Infantil de Málaga. Yo era un heavy con melenas y camisetas de Iron Maiden que iba por los pasillos de la 5° planta diciendo a todos los niños de las habitaciones que quien quisiera jugar, dibujar o pintar, se viniera a la sala que se hallaba al fondo, que allí estaría yo. Al cabo de un momento comenzaban a llegar los más atrevidos, mientras que los más tímidos pasaban de la mano de su madre y me dedicaban alguna que otra mirada furtiva, a la vez que yo le mostraban algún dibujo para colorear o cualquier cosilla divertida que tuviera a mano. Después de unos meses de voluntariado alguien me comentó que se podía hacer la mili, o el servicio militar, por la Cruz Roja. Es decir yo juraría bandera y después de eso seguiría ayudando a todo el que hiciera falta, militar de Cruz Roja. La verdad que no se me ocurría un plan mejor. Por ese tiempo estaba estudiando aux. de administrativo, con la intención de cuando llegara segundo de la FP pasar a informática que es lo que realmente quería. Tenía mi prórroga de estudios, que para el que lo desconozca son, unos papeles que se entregaban para aplazar la llamada mili. Y la verdad que no llevaba nada mal lo de estudiar, de tres hermanos que somos, yo era el único que había llegado tan lejos. Paso el tiempo y mi vida académica seguía adelante, más o menos el camino planeado, digo más o menos porque repetí un curso y a los 17años hay una infinidad de cosas mejores que tener que estudiar. Mi vida se pasaba por la mañana en el Instituto, por la tarde amigos o novia, y por las noches, desde ya hacía algún tiempo, intentando que no me llevarán los militares. Como suena. No se exactamente con que frecuencia pero no paraba de soñar que me encontraba tranquilamente en mi cuarto y sonaba el timbre de la casa y a continuación los pasos de unos cuantos militares que me llevaban. Desde mi niñez, que soñaba que una bruja me llevaba de mi casa y me encerraba en una torre y poco después venía mi hermano mayor a salvarme, desde mi niñez no tenía un sueño tan recurrente. Corría el mes de febrero, 17 primaveras en este mundo, melenas a media espalda, mochila al hombro, camino de vuelta del Instituto. Llegó al portal de mi casa, meto la mano en el buzón y entre las cartas de mis padres encuentro una con mi nombre que decía Sergio Orellana........ Ministerio de Defensa. La abro mientras subía en el ascensor y para mi sorpresa 15 días más tarde me tenía que presentar en San Fernando (Cadiz) para comenzar el servicio militar. Ni tiempo para reclamar, ni estudios, ni melenas y sobre todo ¡¡ni prorroga!! y ahí caí en la cuenta. De pronto vi algo que mi subconsciente llevaba diciéndome en un sueño claro como el agua y que supo desde el momento en que rellene y entregué los papeles para hacer la mili por la Cruz Roja. Anulé la prórroga de estudios. "Y sin posibilidad de hacer nada los militares me llevaron."
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