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4 min
De la Seda a la greda
Reflexiones |
13.03.19
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Sinopsis

El trabajo dignifica al hombre cuando éste se mantiene íntegro. Cuando tu vista se enfrenta al horizonte y tus pasos se afirman al suelo, aunque sea pueblerino.

.....El portón eléctrico de su casa se cerraba pausadamente. La arboleda veía pasar su lustroso auto azul rumbo a su oficina. Adrián había hecho toda su carrera en la misma firma, la más importante de la región. Treinta años atrás, con mucho esfuerzo sus padres compraron su primer terno, el joven iniciaba su práctica profesional a sus cortos 18 años en la empresa en que todos los pueblerinos soñaban trabajar.-
La atmósfera en su lugar de trabajo estaba extrañamente rara. Elba, su secretaria lo vio llegar, y esta vez no corrió a servir su pequeña taza blanca de café, la misma que por años se enfriaba en su escritorio mientras el majestuoso jefe se encerraba diariamente con el Presidente de la empresa en la sala del directorio. La relación de ambos se vislumbraba como de un padre y su hijo brillante.
Esta vez, su asistente contable lo saludó al llegar y bajó la miraba, gesto que a Adrián lo posicionaba a lo más alto de su egocentrismo y vanidad.

El frío en los patios parecía hacerse cómplice de la circunstancia, y en un rincón del pasillo que conduce a los andenes, los dirigentes sindicales se han reunido en un acto casi secreto, y Wilfredo, el presidente de la colectividad pasa su mano como agobiado por su rostro, en un acto de pregunta sin respuesta, y pese a andar con su overol de trabajo, como todos los días, no parecía que estaría en su lugar de trabajo.

* * *
La puerta de la presidencia se cierra fuerte, Adrián con la misma soberbia con que humillaba a los trabajadores, cruzó el hall de las secretarias y haciendo mucho ruido en su oficina, sacó unos gruesos libros, fotos y otros efectos personales, y salió raudo frente a la vista de las tres mujeres que lo atendían, que por un minuto aguantaron sus respiraciones.

El presidente sale y se dirige a la oficina del financiero, las jóvenes corrieron a llevar café y galletas, apenas se cierra la puerta, afuera se veía pasar a algunos jefes que solo querían mirar a través de los ventanales para tratar de adivinar qué había ocurrido.

Graciela, la mujer de Adrián, vio entrar el vehículo a la casona, y continuó tomando su té esperando la entrada de su marido.-
Sus dos hijos estudiaban, cada cual en su dormitorio, ambos estudiantes universitarios, esta era la rutina habitual del hogar familiar.

Media hora más tarde, la mujer salió al cobertizo para entrar el gomero japonés y no vio a su marido ni en el interior del vehículo ni en su estudio ubicado al lado de la leñera.
Subió a los dormitorios y sus hijos se unieron en la búsqueda. Adrián Andrés, el menor de ellos lo llamó a su móvil, sin embargo el número se encontraba fuera de servicio.-

A través de la luz que ingresaba por la mampara, los gruesos troncos de leña cortados todos a una misma medida decoraban el lugar.-
Al interior de la casa el teléfono sonaba sin cesar, sin embargo Graciela y sus dos hijos estaban en el patio, al fondo, en la leñera.

Los zapatos brillosos aún se movían en un vaivén cual reloj mural, al interior del estudio se oyó un ruido, un cuadro cayó del muro, el Título de Adrían cayó en pedazos, y el cadáver fue retirado a las diez de la mañana del día siguiente.-

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  • La muerte de un burocrata algo asi me parece bueno, una vida fria termina sin pormenores en silencio de su oficina me parecio bueno excelente felcitaciones
  • La antártica es bella, es fría, pero los destellos de su belleza pueden enceguecer.... Nury, sobre sus 18 centímetros de tacos se desplaza como empinada sobre una gran espina, lo suyo es ir evitando tropezar.....si flaquea resbalará y su sueño no es el dolor, por el contrario; va con la mirada pestañosa teniendo fija, a la altura de sus ojos, la meta.

    El trabajo dignifica al hombre cuando éste se mantiene íntegro. Cuando tu vista se enfrenta al horizonte y tus pasos se afirman al suelo, aunque sea pueblerino.

eSCRIBO Y PIENSO, ACTÚO Y VIBRO.....

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