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9 min
DESMONTANDO A "CENICIENTA"
Reflexiones |
09.01.19
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Sinopsis

Ver el cuento de "Cenicienta" desde otra perspectiva

" Cuando en el París del siglo XVl  las hermanas Dupon que no eran unas chicas demasiado agraciadas aunque esto lo compensaban con una vivaz clarividencia, vieron que su severa madre se había casado en segundas nupcias con un gentil hombre de una holgada posición económica pero que tenía una hija de su primer matrimonio que era tan llamativa hemosa como muy insulsa puesto que su energía vital la centraba únicamente en su físico, ellas no tardaron en darse cuenta que ante su nuevo progenitor tenían las de perder porque la hija natural en cuestión siempre le daba la razón en sus puntos de vista por equivocados que estuvieran.

Y fatalmente esta impresión de privilegio se cumplió al pie de la letra ya que el padrastro de las hermanas Dupon no dudaba en ensalzar a su hija en perjuicio de las otras hermanas que por muy buenas intenciones que tuviesen en agradar a aquel hombre, él siempre las desdeñaba.

Por esta razón cuando el padrastro murió a causa de unas extrañas fiebres, las mujeres de aquella casa quisieron vengarse de la memoria del gentilhombre en la hija advenediza de la que sentían asimismo una ciega envidia moral de sus supuestas cualidades humanas - pues había adquirido el inmaculado papel de chica virtuosa- que ponían en evidencia los defectos del carácter de las mismas; por lo que ellas no tan solo la degradaron en aquella casa al relegarla a la condición de una simple sirvienta bajo el adjetivo de Cenicienta, sino que también  miraban con lupa los pequeños errores que ella pudiera cometer en el hogar para amonestarla cruelmente dando lugar a que la joven antes tan querida y mimada por su difunto padre ahora se sintiese terriblemente sola y desamparada en aquel lugar.

Un buen día llegaron a la casa unas invitaciones para el baile que se celebraba en la Corte del Rey y las hermanas Dupon se apresuraron a adquirir magníficos vestidos para acudir a la fiesta con la pretensión de seducir al príncipe heredero y que éste las amara incondicionalmente porque esto sería una forma de evadirse del ambiente frío y hostil que se había enseñoreado durante tantos años en su ámbito familiar auspiciado tanto por su madre como por su padrastro.

Mas cuando las hermanas Dupon llegaron al suntuoso Palacio subidas en una berlina no sospecharon que la llamada Cenicienta en la cocina de la casa había entrado en un estado de ensoñación, y creyó ver a su Hada Madrina que no era más que un arquetipo de su inconsciente quien le dio a entender que se valiera de los recursos a su alcance; que se espabilara para poder pescar al "buen partido" que era el príncipe, si realmente quería salir de aquella prisión doméstica. Las cosas podían cambiar si uno se lo proponía.

De manera que la sosa Cenicienta consiguió llegar a Palacio; bailar con el deseado príncipe, y tras pasar algunas vicisitudes sea con la hora de vuelta a casa, o con un maldito zapato que lo perdió en el camino, por fin alcanzó su objetivo que por supuesto era liarse con el guapo príncipe.

Sin embargo el matrimonio fue un fracaso porque el príncipe era un play-boy; no tan sólo tenía varias amantes que se lo hacían pasar mejor en la cama con números sadomasoquistas que su esposa, sino que éste era un holgazán que no pensaba para nada en las razones de Estado de su país y sólo vivía obsesionado por la caza en su territorio, por lo que Cenicienta se consumió en aquel Palacio tan rococó el cual se le antojaba que era una jaula de oro.

Mientras tanto las hermnas Dupón se casaron con unos nobles muy avispados en los negocios de ultramar, y aunque no sentían una arrebatadora pasión por ellos, vivieron una próspera situación y fueron relativamente felices".

Este podría haber sido el cuento real de la CENICIENTA que concibió el escritor francés Charles Perault en el siglo XVl que era un autor dedicado a la poesía galante, se salón, y el padre literario de PIEL DE ASNO, LA BELLA DURMIENTE, o EL GATO CON BOTAS, quien también trabajó en diversos ministerios en la Corte del Rey Luis XVl, y bajo la influencia de un eminente político ingresó en la Academia de la Lengua Francesa, si dicho autor hubiese vivido en la actualidad.

En una época como la nuestra en la que es evidente que se ha agotado el modelo socio-cultural, el cual se ha apoyaddo en unos cánones tradicionales, es muy posible que ahora Perrault podría estar influido por el pensamiento francés de finales de los años 60 llevado a cabo por el filósofo Jaques Derrida llamado DECONSTRUCCIÓN que surgió después del ESTRUCTURALISMO lingüista (el lenguaje se estructura en niveles y matices) el cual consiste en contravenir, desmontar y revisar el discurso tradicional sea de una teoría o de un cuento que ha prevalecido en la sociedad a lo largo del tiempo. Es decir que en este caso Perrault hubiese escrito su CENICIENTA desde otra perspectiva, y la historia hoy en día tendría otro sentido más o menos certero.

Pero ¿de qué sirve revisar y corregir el cánon de un relato? A mi modo de ver de mucho. Sobre todo para ir en busca de la verdad. Porque el habitual discurso moralizante de un relato que ha imperado hasta ahora ha sido demasiado simplista, ñoño y superficial, ya que forma parte de un "MARKETING" popular que tiene sus raíces en un pasado tan lejano como jerárquico. Y este discurso ni ha sabido ni ha querido reparar en lo que se esconde en una problemática humana como la que encierra el cuento que nos ocupa.

Las hermanas Dupon maltratan, humillan y hacen sufrir a Cenicienta porque antes ellas lo han pasado muy mal debido al injusto trato que han recibido de su padrastro en plena adolescencia, al subir éste a su hija natural en un pedestal que a su vez le hacía subvalorar a las otras chicas. Para medir la altura en la que está uno subido se toma como referencia la pequeñez en este caso moral del otro, aunque esto sea una mentira.

No obstante ya sabemos lo peligroso y falso que es sublimar a alguien en un pedestal, porque quien está arriba inevitablemente llegará el día en que vendrá otro sujeto que vea las cosas de otra manera y echará a patadas, con críticas peyorativas a quien esté subido allí.

Luego desde otra óptica distinta y necesaria al esquema moral de este cuento, es que para mi las verdaderas protagonistas del mismo son las desairadas hermanas Dupon que son las que exteriorizan el conflicto familiar inconfesado, que es perfectamente humano.

En cuanto a la boda de Cenicienta con el príncipe, ella al ser como una muñeca de porcelana, incapaz de profundizar en nada, se equivicó al dejarse deslumbrar por sólo la estética de las apariencias reales que contrastaban con una desagradable realidad hogareña; una equivocación que todavía hoy en día cometen muchas mujeres en la vida cotidiana con los ejecutivos adinerados.

Por tanto, hay que ser valiente y arriesgarse a pensar tratando de ir más allá de los ridículos e inconsistentes clichés establecidos; o lo que es lo mismo de lo "políticamente correcto" si queremos vivir con veracidad, y alcanzar el auténtico fondo de un asunto humano, o social; sobre todo tratando de contemplar otro punto de vista diferente al propio porque tal vez sea ahí, en el otro, en el que no nos es tan simpático, donde se encuentre la verdad que no sabemos ver, y que puede ayudar a resolver el problema que nos preocupa. Pero para eso, y sé que es difícil de conseguir, es necesario hacer un esfuerzo interior y dejar de lado el viejo esquema sin matices de bueno-malo; blanco-negro lo cual nos permitirá avanzar en la existencia.

Claro que esta ductilidad para poder escuchar a alguien con otra versión de los hechos en la que se puede hallar la clave del misterio que se nos escapa se tropieza con un serio escollo. Se trata del narcisismo que está agazapado en muchas sensibilidades desde tiempos inmemoriales.

Según el mito del poeta romano Ovidio, Narciso era el hipo guaperas del dios Apolo el cual se miró en la superficie de un lago, y quedó tan fascinado de sí mismo, que no quiso escuchar la llamada de una ninfa cuyo nombre era Ekea, quien al ver la indiferencia de aquel presuntuoso sujeto se convirtió en una roca. Mas Narciso al estar tan subyugado por su imágen perdió pie y cayó al agua convirtiéndose así en la planta narciso.

Por otra parte en un problema solemos tomar el efecto que éste produce en nuestras vidas por su verdadera causa porque ésta no es espectacular; permanece oculta y dicho efecto es lo que nos afecta en el presente inmediato. También cometemos el frívolo error de de buscar la causa de un problema sólo en el aspecto material, ignorando el conflicto psicológico o espiritual que es lo que nos mueve a equivocarnos. Yo estoy convencido que estas perversiones del pensamiento son fruto de los tópicos que subyacen en el discurso tradicional que domina a una gran parte de la sociedad y que hay que deshechar.

El hecho de pensar sin prejuicios fuera de la inmovilista opinión pública que está enraizada con el Poder, es un movimiento mental de orden natural, que aunque no ande en línea recta - pues hay que olvidarse de la autopista hacia el cielo- jamás se detiene y que nos indica que la última palabra en la vida, en el saber no existe.

Si fuera así todavía hoy en día estaríamos en la Edad de Piedra.

 

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