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2 min
DESPUÉS DE UNA NOCHE ENTERA SOÑANDO CON LA MUJER AMADA
Varios |
16.11.17
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Sinopsis

DESPUÉS DE UNA NOCHE ENTERA SOÑANDO CON LA MUJER AMADA

 

Me desperté más temprano. Del cerro bajaba, o subía, una niebla espesa y muy blanca. Inicialmente pensé que todavía estaba durmiendo, después descubrí que un inexplicable fenómeno me había transformado en un ser invisible. Me senté en una de las sillas de la cocina y calculé todas las ventajas y desventajas, todas las posibilidades de ser totalmente invisible. Lo que más me gustó es que podría meterme en el dormitorio de Nicole y, cuando ya estuviera durmiendo, hacerle el amor hasta el cansancio. Sería sublime. Cuando ella despertara, pensaría que había soñado y por su mirada yo podría saber su reacción: pesadilla o sueño erótico. La desventaja sería cuando los mozos de los restaurantes no atendieran a mi llamado por más que yo gritara o zapateara. Pero eso ya era algo casi normal.

Salí al jardín y, como si estuviera dentro de un programa de computador, como si estuviera en el mundo virtual, con el dedo indicador le cambié el color al césped. Lo tocaba, pensaba un color y  pronto. Azul, rojo, amarillo, blanco, gris, anaranjado. ¡Todos los colores del arco iris y sus combinaciones! Abrí los brazos y percibí que podía volar. Como soy un poco inhábil para ciertas cosas, casi me estrellé contra un helicóptero y, sin querer, derribé a un ángel que, un poco atolondrado, se cayó de cabeza en un lago. De arriba y a una distancia de casi cinco kilómetros, las cosas me parecieron casi desconocidas y sentí un poco de miedo y bastante frío.

Cuando volví a tierra firme, instantáneamente recuperé mi cuerpo y, sorprendido, vi que estaba sólo en calzoncillos y medias. Nicole, que nunca me dio bolilla, me vio y sonrió. Abrió una sonrisa del tamaño del mundo, que me dejó profundamente perturbado. Sonreí también, saludé sin mucha seguridad y me fui calle abajo, corriendo como un loco, escuchando las risotadas de sus amigas y amigos.

Entonces ya no tuve certeza de nada. Ya no supe si estaba despierto o soñando, si estaba loco o no, vivo o muerto, en este mundo o en otro.

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