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2 min
Destino
Varios |
30.12.16
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Sinopsis

El follaje se abrió y como un relámpago, solo se vio la sombra de la liebre, segundos después por el mismo sendero el perro de caza seguía muy de cerca a su presa.
Varios kilómetros huyendo de su cazador tenaz, la joven liebre no tenía intenciones de ser capturada, pero el can no le daba respiro, otros perros de caza también continuaban con la persecución pero desde muy atrás.
De pronto la liebre se topó con una gran rama y dio unas vueltas por el aire para caer de pie, justo enfrente del poderoso perro, quedaron a apenas dos metros, ambos agazapados ambos cansados, sus respiraciones cortaron el tiempo y se hablaron con las miradas...

«Escucha galgo, sé que eres un guerrero, no te pido piedad, solo piensa en mis crías»

«No, no puedo pensar en eso, fui entrenado para esta ocasión, lo siento»

Al ver que de nada sirvió la conversación la liebre nuevamente emprendió la huida, pero estaba cansada muy cansada giró a ver a su cazador que seguía cortando las malezas con su gran velocidad. La liebre no puede más, su suerte estaba echada, se detuvo y solo esperó lo peor.
El galgo también se detuvo y nuevamente se miraron fijos y hablaron con sus ojos

«Solo por esta vez, vete liebre, vete eres libre, no me preguntes porque lo hago»

La liebre le agradeció con una reverencia, y vio que los otros perros junto con el cazador  llegaban al lugar, se escondió muy rápido entre las hierbas y desde ahí contempló la escena.

El cazador apuntó con su escopeta al galgo misericordioso, el perro giró la cabeza y miro a la liebre y hablaron una vez más con sus miradas.

«No te preocupes por mí, liebre, cuida a tus crías, yo no puedo cuidar a las mías, ya tienen el destino escrito, seguirán mi senda»

Luego de eso, se escuchó un gran estruendo y el perro cayó herido.

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