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12 min
Destinos Rítmicos
Amor |
15.09.13
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Sinopsis

Todo comienza cuando Jacey conoce a un chico llamado Jarek, una especie de ser humano que destaca del resto, guapo, ojos azules y un físico espectacular, sin duda, la fantasía sexual de muchas mujeres de New York. Este miesterioso ser tiene un talento relacionado con la música y ella quiere ayudarlo, pero, ¿Qué pasa cuando tu talento te ha dado desgracias en vez de alegrías? El ama la música pero tiene una promesa: Nunca la utilizaría como medio profesional, tan solo un hobby, a menos que...

Dicen que cuando dos personas están destinadas a estar juntas, lo consiguen a pesar de los obstáculos a los que se tuvieran que enfrentar. Yo pensaba así, pero, ¿Quizás nuestro destino era estar separados?

 

 

 

 

 

30 de Marzo, el primer día de primavera se planteaba bien. Salir a pasear antes de la universidad era algo que me reconfortaba, para coger fuerzas y socializar con la gente. Hacía 3 años que me mudé a New York para realizar los estudios de mi carrera como manager. Debido a que en mi ciudad natal no había una buena universidad, convencí a mis padre para independizarme abriéndome camino a otras puertas. La verdad es que el mundillo del espectáculo me interesaba. Mi madre y mi padre eran actores muy conocidos y mis hermanos apenas tenían edad suficiente para idealizar su futuro, aun y así, salían en varios anuncios y estaban en proyecto para salir en una serie ya que eran gemelos y verdaderamente guapos. Salí de casa para ir a buscar a Chloe y luego iríamos al bar donde trabajaba Shawn, su novio. Allí nos encontraríamos con Stephanie y Orianna. Ellas eran mis mejores amigas. Las conocí en el inicio del primer año de carrera y no nos habíamos separado desde entonces. En ellas podía confiar siempre, y juntas nos ayudabamos las unas a las otras como una familia, si nos preguntaban, eramos hermanas, allí donde íbamos nos conocían por ir siempre juntas aunque eramos bastante diferentes en aspecto físico y mental. Entre pensamientos y recuerdos que me venían a la mente llegué a casa de Chloe y ella ya me esperaba abajo.

-¡Por fin! Que tardona eres…- dijo con tono sarcástico

-¡Eh,  Rubia, no te me pongas hecha una furia!- le dije con el mismo tono que ella había puesto segundos atrás.

-Ya…Venga vamos que a este paso llegaremos cuando seamos ancianas.

 

Fuimos andando y hablando de todo un poco, poniendonos al día de que nos habíamos enterado el día anterior, lo que habíamos visto en la tele…, en fin, cosas de mujeres. Después de eso llegamos al bar y allí estaban todos mirandonos con cara de “habeis tardado demasiado”, Shawn expresaba en su rostro una mueca de resignación, como si estubiera acostumbrado a ello. Lo cierto es que siempre era así, pero no era mi culpa ya que el fallo era de mi despertador que a menudo funcionaba con efecto retrasado haciendo que me levantase más tarde de lo que debía.

 

Dejé de pensar eso y puse mi atención en la animada conversación que mantenían mis amigas con Shawn.

-Pues ayer ligué con mi vecino nuevo – dijo Orianna, la pelirroja del grupo que no quería saber nada de novios.

-¿Ah si?¿Cómo es? A ver si le podemos dar el visto bueno, deberías ya comenzar a buscar algo más serio, ¿No crees?- dijo Stephanie mirando a todo el grupo.

-Steffy…Tu tampoco tienes novio… pero igual está bien, os dejaré que le deis el visto bueno algún día, está muy bueno- dijo mi querida Ori- pues se llama Gary, de veintidós años, estudia artes escénicas y está en el último año de carrera, quiere ser actor.

-Suena bien- dijo Chloe y acto seguido fue sentenciada conuna mirada celosa de Shawn.

-Sigo- dijo Ori después de contemplar aquella escena- Es rubio, tiene los ojos verdes, un poco bronceado, sin duda es el deseo sexual de cualquier mujer.

-¡Qué bien Ori! Me alegro de veras, y…¿Cómo pasó?- pregunté curiosa.

-Seguro que lo acorraló en el ascensor al pobre…típico de Ori- dijo Steffy. En ese momento todos reimos menos Ori que tenía cara de ofendida.

-Que va… En realidad fue así: Estaba en el ascensor y el subió también con mucha carga, le ofrecí mi ayuda y me lo agradeció. Al final, me ofreció subir a su casa y lo único que tenía montado era una cama nueva, como podeis imaginaros… No pudimos resistir la tentación de estrenarla…-Dijo con voz interesante explicando el argumento como si de una película se tratase.

-Ah… Así que esa es la historia… Nada mal para el comienzo de una nueva relación de amigos con derecho a roce…-dijo Chloe

-Pues sí, de momento eso es lo que quiero. Nada más que eso, los tíos son unos sinvergüenzas sin corazón que juegan con las muje…-Cuando se quiso dar cuenta miró a Shawn que a su vez la miró con una expresión infernal, ya que el era un chico, se podría haber cortado un poco en su presencia.

-Sí, tu también Shawn, a veces…-dijo Ori para molestar a mi querido amigo y a la vez se reía maliciosa ya que era su primo y le encantaba hacerlo rabiar a menudo.

-Ori…Déjame decirte que el día que encuentres un chico tan bueno como yo habrás ganado la lotería- dijo con aires de chulería.

-No sé yo que decir a eso- repuso su novia.

-Ala…¡Anda que me apoyas!- se quejó. Chloe se giró hacia el y le plantó un tierno beso como método de disculpa por esa broma inocente.

-¿Así está mejor?- preguntó mi amiga coqueta.

-Sí, me encantan las reconciliaciones- afirmó el cogiéndole de la cintura aproximándola a él.

Mientras que la pareja se ponía sentimental, las solteras idealizábamos un plan para salir esa noche de fiesta ya que era viernes. Pensábamos ir a un bar musical donde algunas personas tocaban y cantaban en directo y más tarde montaban una discoteca. Conocíamos al dueño y además era un lugar muy agradable donde no habían peleas ni frecuentaban personas indecentes. Finalmente nos decidimos por ir allí.

Miramos el reloj y vimos que ya era hora de irse a clase, así que nos despedimos de Shawn y nos fuimos.

 

[Jarek]

 

Mañana reluciente. Los primeros rayos del sol primaveral entraron por mi ventana entre abierta despertándome. Como ya no podía conciliar el sueño y solo faltaban quince minutos para que sonara mi despertador, decidí levantarme y hacerme el desayuno. Me quedaba tiempo así que reconsideré la idea del desayuno y decidí ir al bar de mi viejo amigo Shawn en el que si no recuerdo mal, hacían unos churros con chocolate que estaban de vicio. Cogí la ropa, algo casual pero cómodo ya que hoy tenía clase práctica de química y no era conveniente arreglarse mucho porque podías salir con media camisa agujereada de algún líquido o cosas por el estilo. Cerré la puerta y me fui.

Caminando por la calle, yo que era muy observador, iba girando la cabeza de un lado a otro mirando a las personas, los árboles, los edificios… Una chica, que iba con ropa tan corta que podríamos adivinar el color de su ropa interior sin problema alguno, esperaba a que algún hombre interesado le diese faena y así poderse sacar el dinero para vivir. Me hacía gracia esa escena, la chica intentaba no moverse mucho para no dejar al descubierto su zona íntima a causa de que se subiese esa minifalda negra de licra que tenía pegada al cuerpo. Pronto llegué cerca del café y entonces giré la esquina dando un último vistazo a la muchacha. Era guapa, alta y de buen tipo. De cara era como una muñeca, entonces no comprendí como ella tenía que estar ahí vendiendo su cuerpo de esa manera. Dejé por fin de mirarla y puse mi vista al frente. Ahí estaba, al final de la calle, el sitio que buscaba. Hacía tiempo que no iba, así que me había entretenido recordando la ruta para llegar. En ese momento vi como salían de allí cuatro chicas que serían un año más pequeñas que yo. Eran todas guapas, pero había una en especial que destacaba. Tenía una sonrisa preciosa que llamó mi atención unos instantes. Pasaron por mi lado pero en dirección contraria a la mía. Cuando me pasaron, rápidamente me giré para mirarla una última vez. Cuando lo hice, ella igual y nuestras miradas se cruzaron apenas unos segundos, después de eso, me giré de nuevo, sorprendido y por otra parte frustrado conmigo mismo. Tenía que controlar mis impulsos, y lo solía hacer, pero esta vez no había podido aguantarme. El confiar en alguien, el amor y esas cosas eran tonterías y sentimientos que tenía la gente como excusa para dejar su vida en manos de otro individuo ya que no se podían valer por si mismas. Yo, en cambio, había aprendido a ser independiente, valerme por mi mismo y no encariñarme con ningún ser humano con aspecto de mujer. A mí me bastaba con tener amigos, pocos pero buenos, entre ellos Shawn, aunque no siempre nos veíamos sabíamos que nos teníamos los unos a los otros para cualquier cosa que necesitásemos. En la universidad hice unos amigos con los que me juntaba varias veces, aunque no eran mis mejores amigos ya que siempre hablábamos de muchas cosas sin profundizar en nuestras vidas privadas, por lo tanto, no sabíamos mucho sobre nosotros.

Entré en el local de Shawn y allí lo vi, al final de la cocina, preparando los pedidos de sus clientes matutinos. Me acerqué a pedir.

-Hola, me gustaría pedir unos churros con chocolate para una persona, por favor.

-Enseguida le atiendo, espere un momento…- Dijo mi amigo sin girarse para terminar lo que estaba haciendo. Supongo que no reconoció mi voz en ese momento debido a que había pasado mucho tiempo desde que nos vimos por última vez.

Se giró y me miró, en ese momento si reconoció mi cara ya que me miró asombrado sin apenas balbucear mi nombre.

-¿Ja…rek?

-¡Shawn, amigo, ni que hubieras visto un fantasma!- le reprendí riéndome.

-No, pero… Hacía tanto tiempo que no te veía que me ha costado lo tuyo reconocerte, has cambiado…

-Puede ser, ya no soy un niñato de diecisiete años, cinco años dan para mucho. Ahora estoy más viejo.

-¡Qué va! Ahora estás mucho más delgado y fuerte… ¿Gimnasio?

-Más o menos, ¿Y qué hay de tu vida?- pregunté curioso.

-Pues estoy con una chica desde hace tres años, se llama Chloe, hace un momento estaba aquí… La próxima vez te la presentaré.

-Ah sí, creo que la he visto… Iba con tres amiga, ¿no?

-Sí, bueno…¿Y tú qué?¿Ya te has decidido por una?

-No, todavía no… Voy de flor en flor, como siempre.

-Tienes suerte de ser guapo, sino, no te comerías ni una rosca.

-Tal vez, pero como tu dices… Tengo suerte.

-Bueno, querías unos churros con chocolate, ¿no? Venga va, invita la casa, hoy serás un invitado especial.

-¡Muchas gracias guapa! ¿Tan amable eres con tus clientes?- dije bromeando.

-¡Sí, incluso con los capullos cómo tú!- respondió inteligentemente, como en los viejos tiempos, nada había cambiado respecto a nuestra amistad, y eso lo agradecía.

Me fui a sentar a la mesa del fondo que tenía una ventana enorme al lado. Recuerdo perfectamente ese instante porque entró la chica que apenas unos minutos antes había acaparado mi mente y mi atención en la salida de aquél lugar.

-¡Shawn! Creo que me he dejado la carpeta aquí.

-Exacto, si no fuera por mí… ¡Toma, anda!

-¡Muchas gracias! Sin duda alguna eres el mejor cuñadito del mundo- dijo la chica.

-No me las des pequeña, pero date prisa o llegarás tarde.

-Cierto… Las chicas se han ido adelantando así que tendré que correr para alcanzarlas…

-Sí…¡Ah, mira! El chico guapo de allí al fondo, es mi viejo amigo Jarek.

-Ah… Qué guapo…- dijo la chica entre susurros, aunque era tan ruidosa que se la escuchaba igualmente –Pero me voy ya, preséntamelo otro día, ¡Nos vemos!

-¡Vale!¡Cuídate Jay!

Antes de salir, la muchacha se me acercó y se despidió de mí con un simple y educado “adiós” sin darme mucha importancia. Era la primera vez que una chica no me pedía el teléfono o el facebook para hablar, pero bueno, no me comería la cabeza por una chica, como siempre me recordaba a mi mismo. Decidí centrarme en mis churros con chocolate que me acababa de servir Shawn. Sin duda, todo estaba delicioso, como era de esperar. Al terminar, se acercó.

-¡Oye! La chica que ha venido… No le has quitado la vista de encima, ¿eh?

-Era curiosa- dije sin más para disimular el interés que había mostrado hacia ella. De nuevo mis impulsos, ¡Maldita sea!

-Seguro que solo eso… Amigo te conozco bien. Esta noche me voy de fiesta con ella, las amigas de mi novia y mi chica, vente.

-Me encantaría, pero hoy voy a hacer un favor esta noche así que estaré ocupado ya.

-¡Qué pena! Oye, pues dame tu número y nos mantenemos en contacto y vamos algún día de fiesta, cuando tengas la agenda menos apretada…

-¡Está claro!

 

Nos pasamos los números de teléfono de cada uno para quedar algún día y vernos u poco porque habíamos perdido el contacto y no queríamos que volviera a ocurrir nunca más.

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¡Hola! Pues aquí os dejo con el primer capítulo de mi nueva novela que he decidido comenzar a escribir. Subiré capítulo por semana, espero que os guste y cualquier sugerencia es bien recibida! 

 

Besitos

Ari :D

PD: si alguien me quiere agregar a watsapp: 647981610

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  • Muchas gracias! intentaré dar lo mejor de mí y de momento he ido leyendo algunas y son muy buenas.
    Te felicito por tu escrito, veo que es tu primer relato y te animo a leer y publicar los escritos de todos por aquí. Las novelas son interesantes siempre que uno no pierda el hilo. La forma narrativa es muy buena
  • Después de conocerse en la cafetería, Shawn planea con Jacey y sus amigas ir a un bar musical donde la noche estará llena de sorpresas, encuentros...

    Todo comienza cuando Jacey conoce a un chico llamado Jarek, una especie de ser humano que destaca del resto, guapo, ojos azules y un físico espectacular, sin duda, la fantasía sexual de muchas mujeres de New York. Este miesterioso ser tiene un talento relacionado con la música y ella quiere ayudarlo, pero, ¿Qué pasa cuando tu talento te ha dado desgracias en vez de alegrías? El ama la música pero tiene una promesa: Nunca la utilizaría como medio profesional, tan solo un hobby, a menos que...

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Me gusta escribir, espero que a la gente le guste lo que pueda transmitir con las palabras y una poca de imaginacion.

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