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5 min
Devoradora de hombres (III)
Ciencia Ficción |
02.05.20
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Sinopsis

Tercera y última parte. Con un ligero y especial toque de Gamusino.

 

 

La realidad es otra. La realidad es que ella ha aprovechado esos segundos para atraparle en su espacio-tiempo. Pero Ada no se la va a contar al hombre que, de pie, observa extrañado los paneles que rodean la habitación, de color azulado, en los que no hay ninguna puerta ni ventana.

 

—Ada, ¿qué hacías en la web de citas? —un presentimiento le recorre su etérea espina dorsal.

—Buscaba.

 

Está ocupada mirando unas pantallas que reflejan una serie de ondas.

 

—¡Ah!... buscabas... claro, así se entiende todo.

—Detecto sarcasmo en tu voz, Max65.

—¿Y no detectas nada más? —responde sintiendo su ira.

—Si, las ondas del AMX 2789 me dicen que sientes un impulso sexual.

—¡No me j...!

 

Ambos cuerpos en sendos hologramas están desnudos. Ada representa una belleza en la cuarentena de edad. Su largo pelo acaba en mitad de su espalda, apenas hay arrugas en su rostro y los miembros son largos, amén de una curvas que vistas desde cualquier perspectiva son un imán para sus ojos.

 

—No entiendo, no estoy físicamente aquí... —comenta al ver su excitación levantada al máximo exponente.

—Sí lo estás. Es cuestión de ser consciente. Observa.

 

Ada se acerca a Max. Se acerca hasta quedar pegada a su cuerpo, sobre su miembro. Levanta los brazos y le rodea la nuca con ellos, dejando caer sus manos para acariciar la parte cercana de su espalda.

 

—¿Me sientes ahora?

 

Lo que más siente son sus pechos sobre su cuerpo. Se hincan sobre su piel y con cada movimiento lo acarician, igual que sentiría con una mujer humana. El beso que absorbe sus labios también es muy humano. 

 

Sus manos se multiplican por todo el perímetro holografico de aquella hembra probeta de perfectas y redondas líneas. Deforma sus condenadas coordenadas geométricas como si fueran carne, sus grandes pechos, su increíble trasero, que vibra a su paso y desafía las leyes de la naturaleza con su curvatura. 

Sus ojos... Aquella mirada penetra en su mente como un tsunami de sensaciones. Siente la llamada de lo prohibido en su anterior mundo, el placer gratuito y genuino, aunque todavía no ha entendido que ya ha pagado un alto precio. 

 

Las partículas de su extraña superficie se encienden y resplandecen, e increíblemente nota como se calientan, otorgándole un color parecido al sonrojo. Eso es consecuencia a que no cabe en su cabeza todo lo acontecido y no puede evitar lanzarse sin miedo a la piscina, dándole igual si tiene o no agua.

Ada arrastra el voluptoso torso por todo el área de su pecho, lo electrifica, casi ve las pequeñas chispas que saltan al interferir en su frecuencia. Ella gime o al menos eso le parece, son sonidos distorsionados pero a la vez seductores.

Coje su abultado apéndice que la apunta y lo frota, dotándolo de mayor volumen, un volumen que jamás hubiera imaginado.

 

—¿Qué me estás haciendo Ada? —se sorprende Max.

—Cumplir tus fantasías —sonríe con malicia y perversidad.

 

Luego lleva la mano de Max a su sexo para que compruebe el tacto y las dimensiones de su anatomía.

 

—Pero... pero  —tartamudea  —si no te va a caber esto.

—Aquí todo es posible, mi semental.

 

Aún después de repetir sexo una y otra vez, su deseo por esa mujer no cesa. La desea con toda la intensidad de su ser; ya no añora su cuerpo de carne y hueso, se quedaría para siempre entre sus brazos, entre su cuerpo y la nada.

 

Han pasado casi las setenta y dos horas auguradas como límite de su existencia casi sin darse cuenta, en un empalme continuo, en un orgasmo tras otro. El hombre apenas puede moverse. Sólo desea que ella se sitúe sobre él y le haga el amor una vez más.

Max cada vez es más transparente. "Una última vez, por favor" le suplica recostado en una silla anatómica, con los ojos de ambos conectados como en una simbiosis perfecta entre dos especies distintas.

 

—Si, querido Max65, una última vez.

 

Sus manos recorren lentamente su cuerpo mientras se sitúa sobre él. Con mil caricias despiadadas consigue levantar por última vez su orgullo. Ambos lo saben. Y él lo desea tanto como ella.

 

Max yace tumbado en la nada.

Ada se alza delante de él. Pone un pie a cada costado de sus caderas. Se admiran más que se miran. Ella tararea una melodía y mueve su insinuante cuerpo como una serpiente. Max casi llora de felicidad calladamente, mientras la increíble dama ficticia se toca los pechos y se acaricia, se excita, todo un lujo, un espectáculo único para fascinarle.

Luego se acuclilla despacio y sujetando su mástil lo introduce en su estrechura, deformando las coordenadas y produciendo un latigazo de placer en ambos.

Lo cabalga hasta dejarlo inerte y con una imborrable sonrisa en su rostro.

 

—Adiós Max65. —Su voz es un susurro, esta vez muy sincero. —Ha sido un verdadero placer... como tú, realmente ha habido pocos. Me costará olvidarte.

 

 

A las pocas horas:

 

—Aquí Ada, generador plano rojo NO¥724. —Informo del final de la misión Max65.

—Aquí estación civ-central. Comprendido.

—¿Ha sido suficiente energía la recibida? —pregunta Ada.

—Ha sido una recolección excelente. En la central oriental están todos muy sorprendidos por su capacidad. Enhorabuena, teniente de nivel 6 Ada.

—Su próximo objetivo —continúa la voz de la civ-central —ha sido fijado. Su nombre es NachoVGranV. Sin duda un objetivo fácil. Es una mente con solo un mínimo de inteligencia; si acaso, sufre de exceso de ego, por lo que le auguramos una excelente misión...

 

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Otros relatos del autor
  • Me alegro, Kerman, y ... la imaginación es muy agradecida si se alimenta con buenos condimentos. Y con buenas experiencias! Besos discretos.
    Algo de sadomasoquismo concertado y tus otras fantasías nunca vienen mal. Si te contase mi carrerón antes de mi inestimable esposo... (sssssss, de mujer, atado, empotramientos, sexo al volante- que no se debe hacer-, felaciones de ascensor, en una iglesia,....ssssssss...)... Kfm
    Apreciado Francesc, qué gracioso lo del ego empalagoso, tienes salidas muy ocurrentes... Me alegra que te haya gustado. No, no he salido todavía... tiempo habrá. A ver, si no escribo, me preguntas qué ocurre... si escribo, dices que no paro. Qué hago pues? Jeje... es broma, aprecio lo que me dices. Un abrazo!
    ¡Estoy que no puedo dormir por las noches! ¿Será por la pandemia? Me preocupa, pero no. Y es el caso: ¿Qué pasará con el periodista Merlo y las novias que ha tenido? ¿Se liarán o no...? jajaja. ¡Vaya cosas con las que se entretiene la gente! Parece mentira que se sea tan simple. Dicen que este culebrón distrae al personal de lo que pasa. ¡Pero vaya...!
    ¿Qué ya has salido a pasear? ¿Cómo ha ido? Yo iré a correr por la tarde. Y sí vivo muy cerca del mar, y te he de decir que está estupendo, con una agua cristalina, y nada de fría. Oye. Tú es que no paras de escribir. Se te ve muy insipirada. Además te veo muy identificada con estas páginas. Yo empecé hace bastante tiempo en C.R. pero en una época tuvo un bajón, y me recomendaron esta otra página. Como ves hora estoy en las dos. ¿No hiciste el test de preguntas en C.R. que se hizo por Navidades?
    ¡Vaya final! No, si tendrá que llegar el día en que las relaciones íntimas tendrán que ser a través del holograma, porque la gente pegada como está a su empalagoso ego ya no darán de sí. Muy Original Serena.
    Jejeje, ay, Jovato! Eso es un secreto de gamusino que supongo tendrá guardado bajo siete llaves... Besazos!
    Mi querido musi, para mi gusto ha quedado genial, se lo debía a Max65 desde el primer episodio y sin duda ha sido un buen final, también gracias a ti y tu savoir faire. Besos!
    como es eso de dotarlo de un volumen jamas imaginado?... me interesa...
    Gritaria como King África.... booooooooombaaaaa. Max65 se lo ha pasado bien eh? La mejor forma de irse, con la bandera bien alta. Ha quedado rico rico. Besos que cabalgan junto a ti querida
  • Micro

    Ya hacía tiempo que no publicaba uno de estos...

    ¿Recuerdas tus sueños?

    -...algún día vendrás a mi... - el Vacío la rondaba endiosado. Sabía que no era fuerte. ... -Eso no ocurrirá -le respondió ella, segura, pero si se da el caso, si llega a ocurrir, puedes llevarme contigo...

    De cómo aparece uno de los DEMONIOS COLORAOS en la Llanura Abisal de Pernanbuco después del party de este pasado abril, con las PEQUEÑAS DIABLESAS...

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