cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
Duda, moral, existencia y esencia son la muerte
Drama |
02.12.19
  • 4
  • 3
  • 72
Sinopsis

un tipo amargado

 

Despertarme ponerme a escribir  y tomar unos mates, uf un camión pasa por la calle haciendo un ruido insoportable, no tengo ganas de ir a ver porque carajos hace tanto ruido, pero pienso que parece a propósito, desde chico descubrí que a muchos les encanta hacer ruido y a mí me rompe tanto las bolas puf.

Voy a cerrar la  ventana tal vez el ruido aminore. Hago un parentesis en la escritura, solo vuelvo al mate,  este es el último y salgo a ver las plantas, como estuvo lloviendo no me preocupo por regarlas, creo que están bien de agua. Igual miro por las dudas, —está fresca la mañana—, por ahí  anda la vecina paseando a ese perrito de mierda, los gatos son más prácticos no hay que pasearlos, ni un carajo. No es que no quiera a los perros, pero me rompen bastante las pelotas con sus ladridos y sus demostraciones de cariño. Si ya sé que son inteligentes y  todo eso, a veces los acaricio y todo cuando estoy de ánimo. Ya sé que son perros y tienen que actuar como tales; bueno…

La calle igual que siempre, los autos que pasan. Algún vecino caminando por la vereda de enfrente me saluda y me pregunta como ando. –Bien. Le digo, intentando que  la conversación solo quede en ese intercambio.  Responder —bien— a la pregunta del saludo, es una forma de evitar más charla, en verdad a veces uno anda para el carajo, pero lo que menos quiere es decírselo a otro; entonces  “bien” y listo. Y el otro, el preguntador también se queda tranquilo porque de esa forma no tiene que fingir preocupación o intentar algún consuelo de mierda.

Tengo que ver si voy al almacén y comprar algunas cosas, sin tentarme  de comprar algún vino y  al llegar de nuevo a mi casa, bajarme la botella en algunos pocos tragos. Ir al almacén es ponerme a prueba, si por mí fuera andaría todo el día en pedo. Claro el vino es rico y placentero. El cigarrillo en cambio no, en realidad el cigarrillo me da asco, el olor en la ropa, el humo que me irrita la garganta y ojo no es que nunca haya fumado, pero se ve que no era lo mío, un día no fumé más y listo, ni abstinencia  ni una mierda.  Otras drogas no se me dio ni por probarlas y no es que yo sea moralista ni nada de eso, creo sí, que son una cagada por su poder de destrucción, pero el capitalismo, la banca internacional, los fabricantes de armas, los explotadores, los violentos, los insensibles ante el dolor de los  demás; son mucho peor que un puto porro.

Compré pan, queso y mortadela y no compré vino.

Vuelvo a la escritura abandonada por el viaje al almacén

Escribo:

Me dan risa los filósofos, se preguntan por la verdad, o inventan una ética de vida. Kant con su moral universal,  Sartre con su Existencialismo por sobre la esencia. Nietzsche creando al superhombre o Descartes con su duda o Hegel, con su desprecio por el resto del mundo.  Pero claro esto lo digo siendo irreverente y por ser incapaz de tener esa capacidad de  reflexión.

En realidad estoy arrepentido del  párrafo anterior, pero igual lo voy a dejar porque yo soy apenas un tipo que no sabe nada y lo que digo lo digo con la impunidad de un ignorante.

Lo que si pienso es que ningún aborigen americano que hace un culto de la tierra, y eran y son ecologistas empíricos— es decir de verdad—, es considerado un filósofo, no es considerado un ser que merece ser escuchado e imitado en mucho.

No logro desprenderme de la dominante cultura europea, desprenderme del occidentalismo cristiano. Pobre Jesús, lo hacen participar de algo de lo que seguramente renegaría. Ser occidental  es ser un invasor, un explotador y en muchos casos un asesino. Pero que se le va hacer desde que nacemos y durante toda la vida, nos forjan, nos disciplinan, nos imponen y todos nos adaptamos, eso es ineludible.

Mi vecina sigue con su perrito, los autos siguen pasando contaminando el ambiente y el ruido se hace insoportable. Vuelvo al mate, la yerba mate es un estimulante, pero para mí ya es inocua, vino no compre, puta ahora lo lamento. Armas nunca tuve, las odio o tal vez les tenga miedo no sé bien. Pienso en los aborígenes, pienso en Túpac Amaru, pienso en Hegel y Kant, la moral universal, Sartre la existencia,  estoy condenado a ser libre. Ahora que me acuerdo en el cajón de la cocina tengo una cuchilla recién afilada.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Soy psicólogo social y docente en actividad. Me jubilé en una empresa de energía, después de 42 años tengo 66 años

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta