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3 min
El amor no es lo que importa
Amor |
12.04.18
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Sinopsis

Una madre vigila y controla las relaciones de su hijo.

Debían de ser de once y trece años y la que le gustaba era la mayor. Llevaban velo y trajes de salir con remates y tiras de encaje. El estrenaba pantalón largo y un jersey azul marino, terminado en granate en el cuello y la cintura.  Eran niños de clase alta que habían ido con sus padres a una iglesia que frecuentaba los madrileños adinerados. La madre del muchacho se acercó a la de las niñas y en un minuto la había invitado a que pasaran aquella tarde en una finca a las afueras de Madrid.

  • Borja, he invitado a Cristina y a Pilar a que pasen la tarde con nosotros en casa. ¿Te gusta el plan?
  •  Si parecen simpáticas.
  • Espérame aquí. Voy a coger la bicicleta y si quieres te la dejo.
  • Me gusta montar, pero se me puede enganchar la falda en la rueda.
  • No, si le pongo la redecilla.

Mientras Cristina montaba en bicicleta se acercó a Borja una jovencita de unos 13 años, morena de ojos negros y grandes, tan alta como él, que casi se le echó encima.

Pero antes de que intercambiaran alguna frase, la madre de Borja estaba allí.

  • Hola Charo.
  • Buenas tardes señora. Venía a pasar un rato con Borja, ya tengo los deberes hechos del instituto y en la vaquería no hay trabajo.
  • Lo que ocurre es que hemos invitado a unas amigas y necesitamos todo nuestro tiempo para ellas. Otro día nos vemos.

Con la cabeza baja y paso cansino, mirando de vez en cuando para atrás, como esperando alguna reacción de Borja, Charo se alejó.

  • Charo ha estado privándote de conocer gente interesante. Los abuelos de Cristina tiene una fábrica de coches y el padre es ingeniero y la dirige. Cuando termines tu carrera te pueden ayudar a situarte bien. A los padres de Charo, por mucho dinero que estén ganando, no los puedes presentar en ningún sitio y la belleza que hoy ves en ella, será vulgaridad dentro de muy poco.

Charo no es más que una amiga, pero la quiero. Sé que ella siente otra cosa, porque cuando éramos pequeños sabíamos que teníamos al otro para todo y hemos aprendido mucho juntos. Un día hablaré con ella, pero necesito tiempo. y no voy a cambiar a Charo por otra, porque significa algo único para mí.: mi mejor amiga de cuando éramos pequeños..

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