cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

8 min
El ángel en la oscuridad.
Amor |
26.11.17
  • 4
  • 7
  • 2773
Sinopsis

El misterio de una noche sin final

- Evelyn Akashi, deseo que descanses bien tras un día tan ajetreado - dice su agente antes de irse, dejándola en la suite más lujosa del hotel. Me quedo a su lado, ella no puede verme, inmaterial como soy, en cambio yo la veo y al mundo que la rodea, en una especie de perspectiva circular que abarca una visión de su ser y su entorno más cercano. Por alguna razón necesito su proximidad, tal vez a los ángeles nos encomienden cuidar de las almas perdidas de esta tierra y a mi me ha tocado esta diseñadora de joyas japonesa. Sus creaciones son originales y futuristas. Me gustan las gemas de formas y colores tan hermosos con las que trabaja.

 Ahora se desnuda lentamente dejando caer su Kimono de seda, tan suave como su piel y se introduce en la bañera de mármol, escalonada a ras de suelo. Sobre el agua tibia flotan lotos rosados y carpas koi la acarician con sus finas aletas en ese baño ritual lleno de perfumes.

Con una delicadeza infinita se gira y su larga melena castaña se esparce también entre las aguas, abre sus ojos verdes, fruto de algún tipo de mestizaje y susurra en la oscuridad una palabra que no termino de comprender :

...Eternidad...

     Eternity.

Bajo la suite del último piso del hotel  Kye Suai, Tokio se extiende con sus avenidas y sus miles de luces centelleantes.

Las sábanas de satén acogen su belleza tras el baño y duermo junto a ella, un largo sueño sin sueños, siempre vigilante, en la recóndita y maravillosa magia de la oscuridad nocturna que nos envuelve. 

Al día siguiente, con su mejor traje de ejecutiva y el pelo peinado en una larga coleta elevada sobre un recogido, Evelyn se encuentra de nuevo en otra reunión. La noto tensa. Su agente con disimulo intenta calmarla, hay otros artistas en la sala: Un pintor sudafricano que también hace performances, un actor inglés famoso por sus monólogos, la bailarina de danza contemporánea que mira a su alrededor algo menos nerviosa que ella y un cantante de rock americano de origen alemán.

El presidente de la corporación más importante que financia el proyecto del festival artístico de Nemy les comunica por qué les ha citado allí:

- La opción para presentar uno de los festivales multiculturales más relevantes de este año en Tokio es mostrar al público a cinco nuevas promesas del arte del futuro, cada uno de vosotros tenéis una trayectoria reconocida, nos gustaría que subieseis al podium y hablaseis un poco sobre vosotros y vuestras carreras al público. Solamente queremos animar a los más jóvenes y dar publicidad a nuestra empresa, será un buen inicio para este festival donde se presentaran películas, espectáculos de danza y toda clase de propuestas artísticas -

Evelyn murmura  mirando por lo bajo a su agente: - No lo haré, no hablaré donde esté él, en ningún evento público, no quiero volver a verle -

- Pero es tu carrera.

- Es mi vida - asevera ella.

Veo la mirada altiva de Will Snezzer sobre nosotros, ese cantante alemán que de la noche a la mañana ha pasado a cantar en inglés y sus discos ocupan los primeros puestos en las listas. Su aspecto desaliñado recuerda  un poco al de Kurt Cobain, pero sus ojos azules son mucho más duros y profundos. Experimento una extraña fascinación por él, como la que antes sentí hacia Evelyn, puedo ver su rabia y su dolor, como también puedo escuchar el latido del miedo y la rabia en ella, que se niega a mirarle, sin duda se conocen, y su historia habrá sido tan desgarradora e intensa que ninguno de los dos parece haberlo superado. Es más fuerte que ellos, más que la conversación que se desarrolla alrededor de todos y más que la realidad misma, ya que ambos parecen haberse recluido en sus respectivos mundos que en si, parecen el mismo.

Evelyn no resiste más y abandona la sala y la reunión. Huye ascensor abajo y él la sigue. Desde el Hall ella ve su porshe y arranca el motor sin saber a donde ir, solo quiere alejarse de sus recuerdos.

Él también toma su coche y va tras la joven.

Evelyn nota que le tiene cada vez más cerca y acelera, otro coche gira muy deprisa en un cruce evitando una colisión, tocando el claxon con fuerza, temo por su seguridad. Ella esta fuera de si, no sabe lo que hace, las bandas nubosas de azul índigo y violeta se ciernen sobre el horizonte luminoso de la ciudad como un siniestro presagio de lo que va ha suceder.

La muchacha se dirige a los barios bajos, al extrarradio donde piensa que él no se atreverá a entrar, pues sabe que ha tenido problemas con las mafias y las drogas en todas las ciudades grandes que ha visitado y especialmente en Tokio.

 Continua adelante hasta que nota con pánico que el nivel de gasolina ha bajado demasiado y si no para en ese momento no tendrá combustible para volver, realmente no es un buen lugar donde pasar la noche.

Frena en seco entre callejones nocturnos parcialmente cubiertos por la bruma y se derrumba sobre el volante, llorando amargas lágrimas de odio.

Él detiene su coche y baja de este.

- Evelyn...¿ Como puede ser que no quieras ni hablarme? ¿ Que huyas así de mi ? -

- ¿ Y aún te atreves a preguntarlo ? Yo creí en ti, lo que sentí fue verdadero, tu en cambio solo te aprobechaste de mi cuerpo estando enamorado de otra, abusáste de mi buena fe, de mi ignorancia, de ser esa chica que siempre estaba ahí apoyándote, contra viento y marea mientras yo solo veía tus desplantes, tus desprecios y prejuicios contra mi...

¿Y aun te atreves a preguntar por qué ?

-Oye esa mujer de la que dices que estuve enamorado ya no existe, no fue nada, se casó hace unos meses con su mánager, fue un capricho, solamente -

- Si... un capricho como todos los que hubo antes y después. Y como te encantaba alardear de tus conquistas para hacerme sufrir...

Hasta que me marche. Todo tiene un límite Will Snezzer.

- Evelyn...

- No me toques.

- He cambiado

- Deja de tomarme el pelo. Ya tuve suficiente. Pero la culpa es mía,

no porque un día me enamorase de un músico, sino por haber confiado alguien como tu

¿ Y... como volver a confiar Will ? ¿tendría algún sentido?

En ese momento una figura surge de las sombras:

-Eh vosotros dos, vuestros coches nos los llevamos, pero dadnos todo lo que tengais encima ¡ ahora ! o no saldreis vivos de aquí.

Tras aquel delincuente aparecen otros dos tipos más, tatuados y corpulentos.

Will les mira muy serio, sabe que no puede entregarles nada porque ha salido a toda prisa del hotel y ve que ella no lleva su bolso, podrían a matarles a los dos.

Aun así pelea con ellos, pero son tres y una cuchillada atraviesa su costado, Evelyn yendo a socorrerle recibe el filo de una navaja trazando una herida en su cuello también, cuando en ese momento las sirenas de la policía empiezan a oírse a lo lejos

...Demasiado tarde.

Intuía como si algún tipo de olvido pudiese borrar en un momento dado aquellos recuerdos de mi espíritu. Pero aun así lo que sucedía me importaba, me importaba tanto...

Evelyn y Will se abrazan desangrándose apoyados en un rincón gris, donde los ojos azules de él se pierden en los verdes de ella, que dice casi sin respiración: - A pesar de todo una parte de mi nunca dejó de amarte.

Él la abraza contra su cuerpo y pronuncia, con voz trémula: - Yo te amé desde el principio pero no pude verlo, no pude... solo cuando te fuiste para siempre yo...

- Ahora los dos nos iremos Will.

-No hables así, siempre habrá un momento y un lugar para enmendar los errores, una segunda oportunidad de vivir.

- Estoy perdiendo la consciencia Will, y ya no me queda aliento para hablar.

Percibo el dolor, tan profundo en el corazón de ella, vivo el dolor de los dos como si me hubiesen apuñalado a mi ¿ Acaso para ganarnos las alas los ángeles tenemos que sufrir estas cosas? desde donde vine me dijeron que el infierno no existía, pero que me enviarían donde las almas  habitan un mundo que es lo más parecido al infierno.

 Ella abre los ojos por última vez antes de desvanecerse y susurra:

- Tengo que decirte algo antes de morir.

Estoy esperando un hijo y ese hijo es tuyo. Si hubiese sido niña le hubiese puesto Eternity, ....Eternidad... como lo que una vez sentí por ti.

-  Él expresa su amor y su temor con unos ojos enormes y  lágimas ensangrentadas brotan de ellos.

 ¡ No moriréis, no os apagareis, lucharé por vosotros ahora, siempre ! ¡ Os protegeré lo prometo ! Os amareis como nunca nadie supo amarse ! Me sorprendo exclamando repentinamente con desesperación en aquel silencio donde ellos no pueden oírme.

                               Y entonces lo comprendo todo: Yo soy Eternity.

 

 

                                                 Marian vanderlest 2017

                                Todos los derechos reservados - All rights reserved 

 

 

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Joven pintora y escritora. Estudié un Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y realizé también estudios de Artes y oficios. Hace años publiqué un libro de relatos "El espejo de oro" y me gustaría publicar más, trabajo como modelo, eventualmente. Pero escribir es mi verdadera pasión.

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta