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15 min
El Baldío (capitulo 13)
Ciencia Ficción |
13.11.20
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Sinopsis

En el capitulo de hoy: nuevos planes para El Baldío.

Este relato lo encontraras también en:

http://lashistoriasdelcalvo.blogspot.com/

                               *      *     *     *     *

Con la conquista del sistema Káraman y de sus sistemas asociados, España, a través de Hispania y sus mundos aliados, controlaba algo más de la mitad de El Baldío. Lo más importante es que por primera vez la zona de control aliada tenía un cuerpo compacto, la actividad corsaria había desaparecido y el límite del área liberada coincidía con la zona de demarcación tardasiana.

Los Xelar estaban encantados y no dudaban de los meritos de Cortabarria en la planificación de la batalla en particular y de la organización de la guerra y de las fuerzas aliadas en general.

Ahora se abría el debate entre los mundos aliados sobre que hacer a continuación, y aunque al final la decisión la tomarían España y Xelar, necesariamente tendrían que oír con mucha atención la opinión de los demás. Por un lado estaban los que querían posponer la conquista del resto e ir directamente a por Tardasia y por otro los que querían centrarse exclusivamente en El Baldío.

Cómo la comandante en jefe seguía en Káraman, se convocó una reunión del Consejo Político Aliado y otra del Estado Mayor Conjunto, para un mes después en Knysna, la capital Xelar.

 

 

Mientras todo esto ocurría, en la Tierra la situación seguía siendo complicada. España no corría el más mínimo riesgo de ser atacada, pero la situación en los países devastados por la guerra era desastrosa. Los cascos azules de la ONU habían tenido que intervenir en Alemania y Francia para separar a facciones rivales en incipientes guerras civiles. En este último, España había ocupado una franja de treinta kilómetros a todo lo largo de la frontera, para impedir el flujo de refugiados. En esa franja, ACNUR, con fondos españoles, instaló campos de refugiados para atenderlos. También se ocupó otra franja a todo lo largo de la costa mediterránea, para comunicar por tierra España con Italia, Grecia y el resto de países de la zona oriental de Europa que había permanecido neutrales en el conflicto.

En el Reino Unido, Escocia se había independizado definitivamente. Las milicias escocesas habían sellado la frontera y solo se había dejado un paso fronterizo en las inmediaciones de Gretna, sobre el River Sark, que en esa zona marcaba el límite nacional. Inmediatamente, Escocia empezó a negociar con España un primer tratado bilateral de defensa para garantizar su seguridad, mientras la legislación escocesa se adecuaba a las exigencias constitucionales españolas.

Irlanda del Norte de unió a Irlanda cómo una comunidad autónoma, y Gales, que no quería quedarse sola con Inglaterra destrozada, empezó también un proceso para independizarse. El Reino Unido cómo figura política había desaparecido.

Las fuerzas armadas rusas se habían dividido en varias facciones y el país estaba fragmentado en varios estados anárquicos, dominados por señores de la guerra que peleaban entre si provocando que varios millones de refugiados salieran de la antigua Rusia para ponerse a salvo de los combates. ACNUR había montado campos de refugiados en casi todos los países limítrofes dónde eran atendidos los desplazados. En todos los despliegues, Naciones Unidas contaba con el apoyo económico incondicional de España.

El número de aliados había aumentado. Varios países habían hecho reformas constitucionales para adaptarse a la española. Un buen número de países estaban llamando a la puerta, pero solo lo había conseguido por el momento, aparte de Escocia, Italia, Grecia, Nueva Zelanda, Canadá y Japón, que aportaban entre todos más de quinientos mil efectivos al ejército aliado en El Baldío. Igualmente, los científicos de esos países tenían acceso a los centros de investigación. Todas las empresas que producían en sus territorios nacionales tenían acceso a un enorme mercado de más de doscientos mil millones de consumidores no solo de El Baldío, también de toda la Confederación Xelar.

 

      Las peticiones de ciudadanos españoles para trasladarse a Hispania definitivamente iban en aumento y según los informes gubernamentales en dos o tres años más de la mitad de la población estaría desplazada allí. Vista la situación, el presidente de la República, decidió con el apoyo del gobierno, plantear una consulta popular para reformar la Constitución y trasladar la capital gubernamental a Nueva España. Por abrumadora mayoría se aprobó el traslado y en el plazo de seis meses, la presidencia, los ministerios, el parlamento y el resto de instalaciones gubernamentales funcionaban en su nuevo emplazamiento.

El presidente de la República tendría dos gobernadores delegados que dependían directamente de él. Uno para la España terrestre y otro para el resto de El Baldío.

 

 

Cortabarria había llegado a Knysna tres días antes de las reuniones, con su nave personal adosada al casco del crucero Chipiona. Aunque ya era habitual, lo había hecho por comodidad: la capital Xelar estaba a una semana de viaje. Antes de las reuniones tenía unos compromisos ineludibles con las autoridades nacionales y locales que la había invitado a actos de todo tipo, incluso a la inauguración de un centro de educación.

Marta la acompañaba a todas partes. Al principio con un equipo de seguridad reducido, Knysna era una ciudad extremadamente segura, pero hubo de ampliarlo por la expectación que levantaba su presencia en los actos que la habían organizado.

Antes de la reunión política, el canciller Xelar, se reunió con Cortabarria y con el gobernador de El Baldío para conocer su opinión sobre el meollo de la cuestión: seguir con el avance por El Baldío, o atacar directamente Tardasia.

—Tengo mis dudas Itziar, —alegó Tórkurim—. Reconozco que me tienta mucho la idea de terminar con esos cabrones de una vez por todas, sobre todo después de saber que están construyendo nuevas naves más avanzadas que las que tienen actualmente, pero me preocupan mucho las consecuencias.

—En mi opinión debemos centrarnos en El Baldío, pero eso si, deberíamos hacer una operación quirúrgica con las dos flotas contra Kurtalam y destruir todas las instalaciones de desarrollo tecnológico y las naves que ya han construido.

—Pero si atacamos al emperador y nos lo cargamos…

—No es tan sencillo mi señor. Si les atacamos y luego nos vamos, dentro de un tiempo tendremos el mismo problema. La familia imperial es tremendamente numerosa: esos cabrones se reproducen cómo conejos. Para neutralizar definitivamente a Tardasia, necesariamente tendremos que mantener una fuerza de ocupación muy numerosa, con la presencia de parte de las flotas, y nos arriesgamos a vernos inversos en una guerra de guerrillas y de acciones terroristas.

—Pero si destruimos Kurtalam, ¿qué les impide volver a construir naves?

—Nada, pero volvemos a destruirlas. Aunque trasladen las instalaciones al punto más alejado del imperio, su flota no tiene potencial para enfrentarse a la nuestra, y mucho menos a la Xelar…

—Aun así, atravesar Tardasia…

—No necesariamente mi señor, —le interrumpió Cortabarria—. Desde las inmediaciones de Kánaster podemos salir a espacio libre por el borde de la galaxia. Nuestras naves pueden navegar en esas condiciones, pero las suyas no.

—Entonces propones centrarnos en El Baldío.

—Así es mi señor. Lo que queda no es fácil. Calculo que en el mejor de los casos tardaremos no menos de diez años en liberar lo que queda, pero posiblemente serán veinte. Hay una gran concentración de sistemas y necesariamente tendremos que ampliar las fuerzas aliadas. Además, por allí no solo opera Tardasia, también hay presencia de agentes de Orión, mucho más visibles según nos acerquemos a su mundo.

—¡Joder! Los que faltaban, —y después de unos segundos de reflexión preguntó—: entonces ¿quieres ampliar el ejército aliado?

—Si mi señor. Con los últimos acuerdos alcanzados por el presidente de la República, vamos a recibir medio millón de soldados terrestres y esperamos que en un año otros tantos según se consigan nuevas alianzas.

—¿Solo vas a ampliar con soldados terrestres?

—No, no señor canciller. Queremos reclutar otros tres millones entre los mundos liberados.

—Entiendo, —y mirando al gobernador preguntó—. ¿Eres de la misma opinión?

—Al cien por cien. Lo he hablado con el presidente de la República y en principio coincide con nosotros, pero quiere hablarlo con usted para aunar criterios y presentar una posición común.

—De acuerdo: lo hablaré con él. Ya hemos hablado algo y nos vamos a ver antes de la reunión, pero primero tenemos que discutirlo en el Consejo Nacional Xelar—y levantándose añadió tendiendo la mano a sus invitados—. Muchas gracias por venir.

 

 

España y Xelar se pusieron de acuerdo y defendieron la postura de Cortabarria. Finalmente, la mayoría de mundos aliados tomó la misma postura. A la reunión del Estado Mayor Conjunto asistieron cómo invitados el presidente de la República y el canciller Tórkurim. Marta estaba presente en la reunión cómo parte del dispositivo de seguridad.

—Señor canciller, señor presidente, señoras, señores, compañeros y compañeras, —empezó hablando el segundo comandante Paco Castro—, esta es una reunión clasificada. Con todos ustedes la comandante en jefe.

—Gracias Paco. Muy bien. Cómo todos sabéis ya, el Consejo Político Aliado ha decidido continuar con la operaciones en El Baldío, —empezó a decir Cortabarria—, algo que coincide que la postura que yo misma y mis colaboradores hemos defendido. La decisión ya esta tomada por los que tienen que tomarla y por lo tanto no vamos a volver a debatir este asunto: solo vamos a cumplir las ordenes.

>Bien. Como muy bien sabéis, con la conquista de Káraman, los sectores liberados presentan un bloque homogéneo y compacto que nos permitirá garantizar las líneas de comunicaciones y aumentar el nivel de seguridad interior en todos los sectores, con menos esfuerzo y menos recursos de los que empleábamos antes. Incluso en los setenta años luz de la línea de demarcación de la zona liberada con Tardasia, será más fácil controlar las actividades de la flota enemiga. Aun así, vamos a tomar precauciones. Construiremos seis bases estelares de gran capacidad que contaran con cuatro escuadrones de cazabombarderos de última generación, diez patrulleras de batalla y treinta lanzaderas polivalentes. También contaran con sistemas de defensa activos y pasivos, lanzadores de torpedos y misiles, y torres de artillería. Con diferencia serán las bases estelares más poderosas que hayamos construido nunca, porque lógicamente van a estar en una situación muy expuesta. Su trabajo de control se vera apoyada por la instalación de ocho estaciones automatizadas de observación profunda, capaces de penetrar hasta diez años luz en el interior del territorio tardasiano.

>Por otro lado, tengo que decir que lo que hemos hecho hasta ahora ha sido lo fácil, —mientras se oían algunas risas, Cortabarria se levantó de la mesa con una tableta de la mano y se aproximó a un gran mapa holográfico que su asistente Pepe San Juan había conectado—. La parte de El Baldío que no controlamos lo tenemos que dividir en tres zonas. La primera que recorre toda la zona fronteriza con el imperio esta bajo el control directo de Tardasia y pienso que ellos mismos lo consideran parte de su territorio, es decir: lo han anexionado. Esta repleto de centros mineros que explotan los ricos yacimientos presentes en la zona: desde oro y platino a deuterio. Este último elemento es vital para su flota porque ellos no tienen yacimientos significativos, de hecho, compran deuterio a los oriones en nuestro lado del brazo de Orión y creemos que a otros mundos al otro lado. No nos va a resultar fácil desalojarlos de allí: les va la vida en ello.

>La segunda zona recorre todo el espacio fronterizo con la Mancomunidad de Orión y esta controlada por ellos. Alegan que su presencia se debe a la criminalidad presente en la zona. Teniendo en cuenta que la flota de guerra de Orión es mediocre, más aun que la tardasiana, y que su ejército está diseñado para controlar el interior, y no el exterior cómo la dictadura que son, creo que cuándo nos vean aparecer por allí, reconsideran su postura. Claramente es un tema que en su momento lo intentara solucionar la diplomacia.

>En cuánto a la tercera zona, que es más amplia, esta totalmente controlada por corsarios tardasianos, aunque sospechamos que también hay presencia de oriones. Esta repleta de pequeños reinos: cada señor de la guerra ha creado el suyo particular propiciado por la propia configuración de la zona, repleta de nebulosas, grupos estelares, etc. Nuestra actual zona de demarcación con ellos esta relativamente cerca de Raissa y Tarquinia. Cómo ya sabéis son dos mundos aliados que no corren peligro por la permanente presencia de naves mayores españolas. Esta zona nos obligara a efectuar varias decenas de desembarcos con gran presencia de unidades navales. Es por aquí por dónde propongo empezar las operaciones: para asegurar definitivamente a los mundos aliados y para empezar a aproximarnos a los oriones: a ver por dónde respiran, —Cortabarria hizo una pausa para activar algún archivo en su tableta y beber un poco de agua.

>Queda el asunto más espinoso. Hace casi un año pusimos en marcha un operativo encaminado a saber fehacientemente que esta haciendo el imperio en los complejos industriales militares de Tarnagóm en cuánto a desarrollo y diseño de las nuevas fragatas y cruceros de la flota imperial. Ese operativo, con grave riesgo de sus vidas, —Cortabarria miró a Marta que estaba sentada en una silla junto a la pared—, logro traer información digital muy valiosa y a un desertor y a su familia, que ya está trabajando para nosotros en las instalaciones militares de Nueva España. Gracias a esa información, sabemos que el imperio está construyendo veintitrés nuevas fragatas que en el plazo de tres meses saldrán de los astilleros. Estás fragatas son mucho más poderosas que las que tienen actualmente, aunque no tanto cómo las nuestras. Hace un mes, supimos que se han empezado a construir los nuevos cruceros, también mucho más modernos que los que tienen actualmente. Aunque estás unidades siguen siendo netamente inferiores a las nuestras, y sobre todo en comparación a la flota combinada hispano-Xelar, no podemos permitir que vayan por ese camino. Próximamente, una gran escuadra de la flota combinada, la más grande que se ha formado nunca, al mando del almirante general Torremartin, iniciara una operación encaminada a atacar todas las instalaciones industriales y militares no solo del planeta, también de las instalaciones que hay en el resto del sistema y de otros sistemas próximos. A pesar de nuestra superioridad técnica no será fácil. Cómo sabéis todos estos complejos industriales y militares están muy próximos a la capital imperial Tarnagóm y por lo tanto hay una gran presencia de unidades navales de alto rango, pero no podemos mirar hacia otro lado, debemos dejar bien claro al puto emperador de que por ese lado no le vamos a permitir nada. Por razones obvias, no voy a desvelar nada en cuánto a fechas y estrategia. ¿Alguna pregunta?

—Mi señora, ¿cuántas naves tomaran parte en la operación? —preguntó el comandante de las milicias de Tarquinia.

—Más o menos unas trescientas Xelar y cuatrocientas españolas. Tengo que agradecer al canciller Tórkurim que nos haya cedido un número significativo de naves para esta operación. A pesar de que la flota Xelar es muy numerosa, ellos tienen que controlar una frontera enorme, principalmente con Orión y con Baronia, y ceder estás naves es un esfuerzo digno de mención

—Mi señora estoy de acuerdo en la conveniencia de la operación, pero me preocupa que estemos agitando el avispero y ese emperador si se cabrea…

­—¡Oh! Estoy segura de que se va a cabrear, y mucho, —le interrumpió Cortabarria con sarcasmo provocando las risas de todos—. ¡No! el emperador no es gilipollas, y aunque se va a cabrear mucho sabe que si lanza el grueso de su patética flota contra nosotros la va a perder, y para el es vital mantenerla para seguir controlando el interior del imperio. Su flota es una flota represora, no es una flota de batalla cómo la nuestra.

—Entiendo que no se van a emplear tropas terrestres.

—Así es. Es una operación naval de ataque y destrucción, y cuándo terminemos, regresaremos a El Baldío.

El debate continuo durante un par de horas hasta que finalmente se levantó la sesión.

 

 

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