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16 min
El Baldío (capitulo 4)
Ciencia Ficción |
05.09.20
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Sinopsis

Continua la exploración espacial y la noticia se difunde por la Tierra.

 

Desde el primer momento, en los equipos que investigaban en la base de datos de Kaadam 4 había historiadores que empezaron a desentrañar la historia del pueblo que había construido ese complejo militar y científico. Además, cómo era una instalación tan enorme, disponía de centros educativos con gran cantidad de material docente que facilitó enormemente el trabajo

El Imperio Kedar, dominó el Brazo de Orión durante más de ochenta mil años. Era un régimen parlamentario dónde la figura del emperador era vitalicia pero no hereditaria. A su muerte, el parlamento proponía una terna de tres candidatos y por votación, los ciudadanos elegían al nuevo emperador. Las mujeres no podían ser emperatrices. Esa actitud machista y misógina duró mientras lo hizo el imperio Kedar.

Llegaron en varias oleadas migratorias desde el brazo de Perseo, y los fondos documentales encontrados no aclaran las circunstancias de su llegada. ¿Qué provocó esa oleada migratoria? ¿Fue por la presión de otra civilización o por la búsqueda de nuevos territorios por agotamiento de los suyos? ¿Venían del brazo de Perseo o procedían de más al interior de la Vía Láctea y simplemente lo atravesaron? No lo sabremos nunca, pero a partir de ahí la historia Kedar esta muy documentada. A partir de su primer asentamiento, en algún lugar de la actual Tardasia, tardaron algo más de dos mil años en conquistar el resto de brazo de Orión. No fue una conquista pacifica: fue extremadamente violenta. Las civilizaciones que ya ocupaban la zona fueron sistemáticamente destruidas en un genocidio inimaginable: los Kedar no querían competencia.

Después de la conquista total, la sociedad Kedar fue poco a poco evolucionando y abandonando las opciones violentas principalmente porque no quedaba nadie a quien conquistar. Se estableció la capital en algún lugar próximo al primer asentamiento. La cultura y las artes florecieron y se convirtieron en una sociedad mucho más amable y empática, aunque cómo ya he dicho antes, siguió siendo profundamente machista.

Llevaban más de diez mil años asentados en el brazo de Orión, cuándo decidieron empezar a extender su raza, la humana, por planetas con posibilidades de desarrollo. Se actuó en cientos de planetas cómo la Tierra sobre hembras de primates superiores, o cómo en nuestro caso sobre homínidos. Se las implantó un gen que hizo que sus hijos empezaron a evolucionar hasta crear una nueva especie: el homo sapiens. No hay constancia de que hubiera un seguimiento intensivo de los procesos genéticos iniciados. Todo parece indicar que dejó de interesarles, aunque si hay constancia de que periódicamente naves Kedar visitaban estos mundos para controlar el estado del proceso.

Hace veinticinco mil años se empezó a hablar de volver a los orígenes: de regresar. ¿Regresar a dónde? No hay constancia. Lo cierto es que el imperio empleó todos sus recursos en la construcción de gigantescas naves generacionales capaces de embarcar a toda la población Kedar. En un esfuerzo titánico se construyeron por todo el imperio más de cincuenta mil naves dónde embarcar a los más de doscientos cincuenta mil millones de ciudadanos Kedar que criogenizados empezarían el viaje. Su poderosa flota militar aterrizó en sus bases subterráneas y las que no pudieron, fueron enterradas cómo pasó con la de Las Bardenas, o destruidas haciéndolas colisionar en piloto automático con alguna estrella. Posteriormente las bases fueron selladas y camufladas y la capital imperial y todas las ciudades fueron demolidas y sus restos enterrados. ¿por qué las ciudades si y las bases militares no? No lo sabremos nunca, pero parece que estaba claro que en principio no tenían proyectado regresar una vez iniciado el viaje.

 

 

Cuándo las naves españolas empezaron a patrullar por las cercanías de Kaadam 4, no encontraron nada que valiera la pena reseñar, pero cuándo llegaron a las otras bases mucho más alejadas, detectaron signos de que la violencia estaba presente en la zona. Una de las patrulleras encontró una nave comercial de procedencia desconocida que había sido atacada, asaltada y las personas que iban a bordo había sido secuestradas porque se encontraron pocos cadáveres. La carga había desaparecido por lo que se consideró que se trataba de un acto de piratería. La nave fue remolcada hasta Kaadam 4 y se ordenó extremar las medidas de seguridad. Hasta que se descubriera cual era la situación, las patrulleras operarían de tres en tres, las fragatas con apoyo de otra patrullera y se aceleró la puesta a punto de los cruceros, que eran tan poderosos que no necesitaban escoltas. También se trasladaron a Kaadam un gran número de tenientes y capitanes de fragata y navío, así como altos oficiales de la fuerza aérea, para que fueran los comandantes de las nuevas naves. La intención era que se familiarizaran con sus sistemas y se entrenaran en los simuladores que se habían descubierto en las bases.

En la base de datos de la nave atacada se encontró información muy interesante, empezando por el manifiesto de carga, origen y destino, y terminando con grandes contenidos culturales, educativos e históricos de la civilización propietaria de la nave. Gracias a eso se pudo seguir recomponiendo la historia de esta parte de la Vía Láctea: el Brazo de Orión.

Varios miles de años después de la masiva partida de los Kedar, diversas oleadas migratorias comenzaron a colonizar el brazo de Orión. Así, llegaron pueblos que mucho tiempo después dieron lugar a poderosas civilizaciones cómo Xelar, Tardasia, Orión, Balonia, Talíssia y Zeff, entre otros.

La potencia más poderosa en extensión era la Confederación Xelar que era más del doble que el Imperio de Tardasia. En cuánto a Talíssia, Balonia, Orión y Zeff eran imperios de menor entidad, pero también poderosos.

Se llegó a la certeza de que la Tierra, o Ardhi cómo se la conocía en el exterior, formaba parte de la Federación Xelar y que se encontraba en el límite de una zona sin ley a la que llamaban Espacio Baldío, o simplemente El Baldío, y que aunque pertenecía a Xelar, se producía una confrontación con el Imperio de Tardasia que auspiciaba la desestabilización del sector apoyando grupos de piratas, saqueadores y malhechores que subyugaban a los mundos que no contaban con la protección Xelar. Esta solo lo hacia con los mundos más importantes: Mandoria, Raissa y Tarquinia para lo que había creado pasillos seguros para comunicar entre ellos. Cómo ya he dicho el resto estaba abandonado a su suerte.

De Zeff procedía la nave atacada y transportaba un elemento que no existía en la tabla periódica terrestre y eso, que desde que se descubrió la nave de Las Bardenas y se empezó a trabajar en Kaadam 4 se había ampliado mucho: casi triplicado. También se constató que su destino era Mandoria.

Ante los nuevos descubrimientos, se aceleró la puesta en marcha de las otras bases. Se aumentó la dotación militar y científica y se empezó a trasladar el oro primero, y las naves principales después a Kaadam 4. Solo se quedaron las patrulleras y una parte de los cazabombarderos. Además, una de las unidades robóticas de ingeniería se puso a trabajar en exclusiva en la construcción de nuevas unidades según las distintas especificaciones de su banco de datos, y es que esas unidades podían construir desde bolígrafos, por poner un ejemplo, hasta naves estelares.

Una de esas bases, la más alejada, y muy en el interior del Baldío, era propicia para la colonización. Se trasladaron seis de las unidades robóticas de ingeniería encontradas en las otras bases y en esta y se empezó a construir un asentamiento dónde estaría situado el nuevo cuartel general de las Fuerzas Armadas y los edificios administrativos de la estructura civil. Igualmente, se construyeron cuarteles, viviendas para soldados y familias de militares, campos deportivos, hospitales, e infraestructuras de ocio y esparcimiento. También, gracias al clima extremadamente estable del planeta, se empezaron a preparar extensos campos para cultivo dividido en parcelas de cuatro hectáreas con casa y almacén. También se empezaron a construir industrias de armamento en otra zona lejos de los núcleos urbanos y habitados. Nuevas unidades robóticas fueron destinadas según eran construidas y llegaron a veintidós. Con el ritmo de trabajo impuesto, en el plazo de casi seis meses todo estaría concluido y las instalaciones empezarían a ser ocupadas.

Dentro del mismo sistema, en varios planetas sin soporte de vida se montaron varias instalaciones mineras automatizadas en los ricos yacimientos que se habían detectado, entre los que había oro, platino, deuterio y taurita, un mineral que era vital para la propulsión de las naves estelares y que era uno de los elementos más cotizados de la galaxia conocida, junto con los otros tres.

El gobierno decidió cambiarle el nombre y que pasase a denominarse Nueva España.

 

 

En la tierra, la situación se mantenía en una calma tensa. El gobierno era consciente de que no podría mantener el secreto durante mucho más tiempo: era milagroso que no hubiera trascendido nada importante hasta el momento. Cuándo las instalaciones de Nueva España estuvieran concluidas necesitaba trasladar gran cantidad militares, funcionarios, obreros industriales y colonos.

También necesitaba más aliados fiables y el siguiente, después de Portugal, fue Costa Rica, que aunque no dispone de ejército, si podía proporcionar policía militar.

A continuación, se llegó a un acuerdo con los saharauis de la RASD, para trasladar toda la población, que llevaba más de cuarenta años viviendo en tiendas de campaña en los campos de refugiados de Argelia, a los nuevos campos de cultivo abiertos en Nueva España. Igualmente, su ejército se integraría en el español en El Baldío. Toda la población saharaui se agrupó en la misma zona del planeta, en el hemisferio sur, y se les otorgó estatuto de autonomía con la condición de un respeto absoluto a las leyes españolas y a la Constitución.

 

 

Casi un año después del comienzo de esta locura, el presidente español dio una rueda de prensa en Madrid antes de viajar a Nueva York, a unas jornadas auspiciadas por Naciones Unidas para limar asperezas entre las potencias mundiales. En ella, informó de que España disponía de naves espaciales, que en este sistema solar tenía tres bases en la Luna, Marte y Ganímedes y de las infraestructuras que se había construido en Kaadam 4 y Nueva España.

El anuncio provocó una conmoción colosal en todo el planeta, aunque muchos no se lo creyeron y pensaron que era una extravagancia del presidente de la República para enturbiar la cumbre. Además, los conspiranoicos estaban desatados difundiendo todo tipo de bulos y patrañas. En España, las encuestas informaban de que la popularidad del presidente estaba por las nubes, las cajas de reclutamiento funcionaban a pleno rendimiento y miles de reservistas pidieron el reingreso en las fuerzas armadas.

A su llegada a Nueva York, la prensa internacional empezó una campaña de descalificaciones hacia él, pero todo se paró, cuándo el gobierno anunció que a una hora determinada, una nave espacial aterrizaría en Central Park, en el Sheep Meadow. A la misma hora, naves del mismo tipo aterrizarían en España en Madrid, Sevilla, Barcelona y Valencia, así cómo en las capitales de los aliados: Lisboa, San José y Tinduf. El gobierno no quería enseñar el verdadero potencial de la flota estelar española, por eso las naves que aterrizaron eran patrulleras de batalla. Con sus noventa y dos metros de eslora eran lo suficientemente llamativas cómo para despertar el interés de los ciudadanos. Se formaron grandes colas para visitar las naves y durante varias jornadas, día y noche, una riada de gente recorrió en fila india las dos cubiertas de la nave bajo la atenta mirada de los soldados españoles que protegían la nave: los ciudadanos estaban entusiasmados.

La oposición española empezó una campaña sistemática de ataque contra el partido en el gobierno por no haber informado antes del descubrimiento, y cómo era costumbre de la derecha retrógrada española llevó toda la lucha política a los tribunales, pero todo cesó cuándo en las siguientes elecciones locales fueron barridos por el partido en el gobierno.

En el parlamento de la República se aprobaron varias medias para regular las relaciones comerciales con el Baldío. Se abandonó definitivamente la zona Euro y se volvió a la peseta que se convirtió en la moneda única para todas las transacciones con una paridad similar al euro y al dólar. Se creó del Banco Nacional por dónde pasarían todas las operaciones económicas y abriría oficinas en los lugares con presencia española. Todas las empresas que quieran comerciar con España y El Baldío, tendrían obligatoriamente que cumplir una serie de normas laborales y éticas. Los empleos precarios quedaron prohibidos en cualquier lugar del mundo. Se implantaría la paridad salarial y la discriminación positiva en los órganos de dirección. Igualmente pasarían controles medioambientales para impedir que fueran empresas contaminantes.

Estás normas, entre otras muchas que se aprobaron, dejaban fuera del negocio a todas las multinacionales, tanto nacionales como internacionales, tanto industriales cómo bancarias. También se empezó a estudiar la implantación de la “renta básica universal”.

 

 

El ambiente se volvió a enrarecer. España pidió a EEUU que abandonase las bases de Rota y Morón dónde seguían estacionando tropas de combate. El presidente Trump se negó y unidades de infantería con el apoyo de fuerzas acorazadas españolas rodearon las bases por tierra al tiempo que fragatas y patrulleras lo hacían por mar en el caso de Rota. Era obvio que las multinacionales americanas estaban detrás de las decisiones de Trump al que no le hacia falta que le animaran mucho.

Al mismo tiempo, el Reino Unido siguió mandando tropas y barcos a Gibraltar e inicio una oleada sistemática de provocaciones. Igualmente, Francia seguía estacionando tropas a pocos kilómetros de la frontera con Andorra y Alemania inicio los preparativos para trasladar gran parte de su ejército y desplegarlo en la parte occidental de la frontera franco española.

Gracias a la mediación de Naciones Unidas, los ánimos se volvieron a calmar momentáneamente, pero duro poco. La situación se fue agravando hasta que con la excusa de unas maniobras militares, el grueso del ejército alemán entró en territorio francés, con el beneplácito de la xenófoba presidenta Lepen, que al mismo tiempo, desplegó tropas en la frontera con Andorra y la zona catalana de España.

Cuando Francia y Alemania dieron el primer paso, Reino Unido y EEUU les imitaron. Los británicos, que ya tenían tropas en Gibraltar desplegaron la marina en la zona del Estrecho ocupando descaradamente aguas territoriales españolas. En una acción sorpresa y si aviso, Estados Unidos invadió Costa Rica y dos flotas completas, con transportes de tropas partieron hacia las costas españolas para reforzar a los contingentes de Rota y Morón.

Aprovechando la coyuntura, Rusia invadió definitivamente Ucrania y Marruecos cercó las plazas de soberanía españolas de Ceuta y Melilla, y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas, mientras las potencias involucradas miraban hacia otro lado y se desentendían.

Durante varios días el gobierno español guardó silencio hasta que finalmente, el presidente de la República hizo una declaración institucional ante las dos cámaras en reunión conjunta. Se daba a todas las naciones que amenazaban la paz en España, un plazo de cuarenta y ocho horas para empezar a retirar todas sus fuerzas, que en un plazo máximo de siete días tenían que estar en sus puntos de partida y en todo caso a más de doscientos kilómetros de la frontera en el caso de Francia. Igualmente, Marruecos, cómo Francia, debía retirar sus tropas a doscientos kilómetros de las fronteras. Así mismo, EEUU retiraría todas sus fuerzas de Costa Rica y sus buques de guerra virarían y regresaría a los puertos de dónde había partido. Si no se cumplía el ultimátum español, el gobierno lo consideraría una declaración de guerra y actuaría consecuentemente para salvaguardar la integridad territorial y la seguridad de España y sus aliados.

En previsión de que no se aceptara el ultimátum, el presidente de la República empezó los tramites parlamentarios para declarar el estado de sitio conforme con el artículo 116 de la Constitución y de los artículos 32 a 36 del capítulo IV de la Ley Orgánica 4/1981.

Veinte días antes, cuando la situación se empezó a deteriorar, el presidente ordenó que ocho cruceros y doce fragatas y un transporte de tropas reconvertido en portaaeronaves con más de mil quinientos cazabombarderos, se estacionarán en las bases de la cara oculta de la Luna y Marte, y que diez brigadas del ejército, con sus transportes estelares y sus medios acorazados y blindados recientemente reformados se estacionaron en Ganímedes.

El presidente no estaba dispuesto a tener una crisis internacional cada cierto tiempo y estaba decidido a dar un escarmiento definitivo. Nada volvería a ser igual. Sus instrucciones fueron muy claras: cuando diera la orden, todas las infraestructuras, complejos industriales y portuarios, líneas de comunicación, etc. debían ser sistemáticamente destruidos, pero los núcleos de población serían respetados.

En Estados Unidos se inició un proceso de impeachment contra el presidente Tramp. Se fijó el proceso para un día después del fin del ultimátum español. Trump se resistió al comienzo del proceso, pero no pudo hacer nada y es que todos menos el y sus enloquecidos secuaces, veían claramente que se dirigían hacia la hecatombe. Enviados del Senado y del Congreso de los EEUU, se entrevistaron en secreto con altos mandatarios españoles para conseguir una ampliación del plazo.

Las cartas estaban sobre la mesa. Solo quedaba esperar el fin del ultimátum y el inicio de la catástrofe.

 

 

Este relato lo encontraras también en:

https://lashistoriasdelcalvo.blogspot.com/2020/09/el-baldio-capitulo-4.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

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