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4 min
El cuadro del pasillo 23
Amor |
04.02.19
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Sinopsis

No me explico cómo algo tan obvio me resulta  a la vez tan extraño. Pero Edu, cada palmo de él  me recuerda a ti. Tan feo, como peculiar y extravagante de primeras, tan fuera de lo normal, pero con el tiempo tan embaucador e interesante como ningún otro. Es gracioso que siendo tan poco agraciado me atraiga tanto.
Supongo que es este misterio dentro del misterio lo que me hace pensar en él (ti) todo el tiempo.
Se supone que los feos no podéis  provocar estas emociones,
¿Acaso no te leíste el prospecto?.
Maldito canalla.

Pd: sí, es el cuadro quemado, ¿que triste historia se escondera detrás de él?
¿Tú también lo fuiste? Porque te explicaría un poco.
Un abrazo.
Carla.


Termina de escribir con el pulso tembloroso y la mete con  torpeza dentro del bolsillo.
Se levanta y se va.

Estaba llorando.


Ese mismo día por la noche

-Oye, Juan, hoy una mujer mayor, ha entrado al museo y ha estado mirando durante tres horas el cuadro ese tan feo de la 23.

- Ah, sí, ya veo que has conocido a la ojos inyectados.

- ¿Ojos inyectados?

-Sí- se ríe- así es como la llamamos.

-¿Pero es que trabaja aquí o la conocéis de algo?

-Que va Carlos, esa vieja  lleva viniendo todos los días de la semana desde hace 10 años.

-Anda ya.

- Sí, no falta ni un día del año, nunca se ha puesto mala o si se ha puesto ha venido igualmente pero ya te digo que no ha faltado ni un solo día.

- Joder con la abuela, que insistencia.

- Sí, hay apuestas y todo desde hace tiempo para ver cuándo es el día que no aparecerá por esa puerta.

- ¡Ah! a eso era a lo que se refería Sandra con lo de que notaba que se acercaba la fecha y que iba a apostarlo todo.

- Exactamente, pero te contaré algo curioso, lo raro es que nunca la hemos visto en otras zonas o viendo más piezas que ese cuadro. Solo entra, va directo a donde se encuentra y se queda toda la tarde mirándolo.

- ¿Diez años viendo solo el mismo cuadro? Madre mía, pero qué extraño ¿no? y nadie ha intentado  hablar con ella o preguntarle algo... Para ver  aunque sea, si está bien.

-No, de hecho hay órdenes directas desde arriba de que la dejemos estar, y no la molestemos.

-¿Y eso?

- Nadie lo sabe, y ya estamos acostumbrados a verla, lleva viniendo antes de que  empezaramos a trabajar muchos aquí.
Además se dice que esta un poco loca, diagnosticada y tal, un follón, mejor dejarlo estar, debe de ser una conocida del dueño y por eso le dejan pasar. No le des más vueltas.

- Bueno vale.

-Venga vente, vamos a por algo de picar.

Al dia siguiente.

-Buenos dias, Carlos...¿Verdad?

-Se rie- El mismo y ¿tú eras?

-Marisa, no nos has presentado, soy de asuntos internos, la que lleva el  papeleo y se encarga de que todo esté  donde debe estar.

- La jefa vaya.

- Exacto- se rie- bueno dime, ¿te han dejado ya un sitio en la mesa, esos cabrones?

- Haha sí claro, todos los del equipo de seguridad son muy buena gente, además de unos profesionales como la copa de un pino.

- Bueno tampoco te pases -sonríe pícaramente- son buena gente, sin duda, pero son más inútiles que el que plantó un peral en el desierto -ríen- estos no son capaces ni de dirigir su propio meado.
Por eso es que estás aquí, tu experiencia nos ayudará a  poner un poco de orden en este tinglado.

-Bueno, muchas gracias, yo daré lo máximo de mí de eso que no le quepa duda.

- Eso esperamos de ti. Bueno Carlos manos a la obra, y si tienes algún problema, mi despacho está en el segundo piso en el pasillo 4F, pásate cuando quieras. - Dice, mientras echa a andar.

- Perdona, Marisa pero resulta que si que tengo un problema, bueno más bien es una duda.

- A ver, dispara.

- Ayer,  vi, bueno, a las ojos...

- A los ojos inyectados, sí.

- ¡Justo! Sí- dice riéndose sorprendido.

- ¿No sabías como reaccionaria eh?

- No, la verdad es que no, es un poco insultante, quizás.

-Lo cierto es que sí, Carlos, pero también es cierto que  me la trae al pairo lo que siente o deje de sentir esa mujer.

-¿Y eso?

- Te sorprenderá esto, pero esa mujer es la pintora de ese cuadro.

 

 

 

CONTINUARÁ...

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