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1 min
El lobo que alimentas
Amor |
18.09.19
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Sinopsis

Alimenta al lobo. Parecerá juego. Él no sabe de eso, lo quiere todo. Y no es un juego de palabras.

Cuento ovejitas para dormir. Plácido y cómodo abrazo la almohada como si fuera una de ellas. Las observo, pasar correteando y brincando simpáticas.

El verde que las circunda es indescriptiblemente bello. Pienso en una campiña en Gales.

Es imposible no alcanzar la paz.

Irrumpe un lobo. Las persigue, las acorrala hambriento.

El agrio olor del miedo me inmoviliza. Grito.

Se detiene, se desentiende de sus presas. Se enfoca en mí. Alocado, sin control, se abalanza, se ensaña. Garras mugrientas y afiladas, colmillos chorreando baba es todo lo que veo. Muerde mi carne, mi cabeza. mis pelos, encuentra un juego con su lengua en mi sangre. El dolor se manifiesta y fluye desde adentro.

Nada es para siempre.

Última mirada, ojos extraviados. Me veo en el espejo. Dientes y uñas bermellón. 

Piel de lobo sobre piel de oveja. Sucia sonrisa de hiena.

No hay sorpresa, noche a noche el lobo vence.

 

 

 

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  • Haz que el lobo, noble animal en el fondo, sea blanco. Ameno relato.
    Excelente Roluma, un placer leerte de nuevo. No puede escapar de la realidad ni en sus sueños, una espiral de destrucción que se siente. Un abrazo amigo
    Me ha gustado. Corto pero brillante. Es, además, metafórico, ya que entiendo que el lobo puede representar cualquier miedo o fobia ancestral, esas que acostumbran a dar forma al escenario de nuestras peores pesadillas
    Sorprendente relato que me ha enganchado hasta el final... Saludos cordiales, Rafa Núñez
    Buena alegoría. Este lobo a todos nos acecha de una manera o de otra. ¡Cuidado con nuestros instintos que gobiernan más que nosotros! Sobre todo cuando tenemos problemas afectivos, A veces hay que negociar con él, a ver qué pasa.
    Excelente Roluma, me gustó mucho, y sus múltiples interpretaciones lo hace aún más interesante. Un abrazo!
    ¿Y si dejamos voluntariamente al lobo que noche a noche venza? Sin oponer resistencia. O el lobo se cansa o nuestro dolor mengua. Como tú dices, nada es para siempre, incluso lo que nos perjudica. Un beso, Roluma.
  • Un observador anónimo. Un escena demasiado real

    En la ciudad fría de Europa del Este, donde viví contigo ese amor. Te pienso.Te encuentro. Me atormenta la pregunta. Te acecho. Te sigo. Necesito la respuesta.

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    Los momentos en que los seres humanos pueden abrir su caparazón, para mostrarse tal cual son y volver a creer y confiar, son tan impredecibles como mágicos.

    ¿Acaso seré aquél, caminando sereno, rumbo al alba? Actos que nos marcan tempranamente Experiencias que no se olvidan ni comparan.

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    Escuché el sonido del tren. No sé por qué se me ocurrió que podrías venir. La bicicleta me acompañó a buscarte y recordó esa tarde que a fuerza de risas olvidó el peso de los dos.

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    Las diferencias enriquecen o enloquecen. No todo el mundo tiene paciencia. No todo el mundo es Sabio. No todo el mundo es Santo.

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Soy águila. De las que vuelan alto. De las que ven sin proponérselo. Tengo maestros de los que no acepto palabras. Tengo lapices que dicen lo que siento. Cuando vuelo mi vuelo, cuando respiro mi cielo.

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