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9 min
El Mesías de Zalmeyak – Capitulo 9
Ciencia Ficción |
20.03.14
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Sinopsis

La misión

   Hacia un mes que Mijoel había partido en su misión. Para Iskah le parecía como si fuese un año. El calor era muy fuerte y los vientos soplaban en remolinos de silbatinas. Cubierta con una gran manta y unos lentes transparentes que le permitían visualizar en medio de la arenisca. Caminaba a paso lento apoyada en un bastón de madera. Regresaba en la caravana de su amigo Wykeki. Volvía después de haber dejado suministros en el nuevo domo que le habían asignado a su hermano Juan.

- ¿Como esta la pequeña? - pregunto el ceprofulo
- Muy bien - suspiro la joven - Pero no es necesario que cambies la conversación - sonrió
- ¿No has recibido noticia alguna?
- Ninguna - de pronto su joven rostro dibujaba algo de tristeza
- Volverá - dijo tajante Wykeki
- Lo se - suspiro Iskah

   De pronto se escucho salir detrás de las montañas, una nave. Era Brekoniana. Y se acercaba hacia la caravana. Wykeki ordeno el detenimiento de todos. Balneryak se acerco hacia su jefe

- Señor - susurro muy cerca sin dejar de observar la nave
- Esconde las armas - contesto en vos baja Wykeki. A lo que Balneryak se dirigió rápidamente hacia los kodroks que estaban al final de la fila de la caravana
- ¿Que es lo que querrán? - pregunto Iskah
- No lo se. Contamos con el permiso respectivo - dijo el ceprofulo
Tras unos segundos la nave aterrizo a unos metros de la caravana. Era una nave de Inspectoria. De ella descendieron tres brekonianos y cinco robots guerreros Hyzaku (1)
- No me gusta nada todo esto - dijo Iskah mientras descubría su cabeza del manto que la protegía del sol
- No te preocupes. Si hubieran querido acabarnos, lo hubieran hecho desde el cielo - sonrió

   Mientras tanto en un planeta del reino Jadhapank. Situado en una galaxia fuera de las fronteras Brekonianas y de la Federación Cristiana. Un planeta pequeño que ostentaba ser conocido como "El planeta de la diversión". Cuya superficie era toda cubierta por agua. Y en cierta coordenada, kilómetros debajo de la superficie marítima, se encontraba un inmenso complejo en forma de ocho transparentes burbujas interconectadas a un circulo central que servia de estación de naves y de la base administrativa de la misma. Cada burbuja contenía complejos hoteleros y de diversión de todos los tipos conocidos y también las desconocidas para cualquier ser del universo.

   En una habitación del hotel piramidal de la quinta burbuja, donde el microclima estaba programado a un constante nevar.

- Como amaneció capitán - dijo Holazar mientras descansaba en un amplio sofá circular
- Bien Holazar. Pero deje de llamarme capitán por favor. Nadie debe saber...
- Discúlpeme... ¿Arcadio?
- Muy bien. Es mejor borrar cualquier retazo de nuestras verdaderas vidas.
Holazar sirvió una copa de vino al humano
- Gracias - dijo Mijoel
- El vino es el mejor de los inventos humanos - dijo Holazar después de beber de su copa. Y volvió a servirse
- No tomes demasiado. No pretenderás ir a la exposición de pinturas con algunas copas de mas - dijo Mijoel
- Bueno. No se supone que los ricachones beben lo que quieren desde muy temprano? - dijo Holazal
- Es verdad. Pero tampoco exageres. Si tu padre se entera que permití que te corrompas en los vicios humanos, no podré obtener sus compromisos pactados
- No te preocupes. Mi padre es un hombre de palabra - se puso de pie y respiro muy hondo - Bueno, vamos
- Vamos - contesto Mijoel

   En el interminable pasadizo se confundieron en medio del transitar de los demás huéspedes. Quienes desde muy temprano iniciaban las variadas rutinas de diversión. Ambos vestían túnicas de un color amarillo fosforescente. Rostros limpios y cabellos cortos. Estaban representando los papeles de un Brekoniano dueño de algunas minas de Huzatrek en un planeta remoto. Y el de su fiel administrador. Siempre sonrientes y enfrascados en conversaciones de negocios.

   Habian llegado dos días atrás. Y juntos recorrieron cada paraje del complejo hotelero. La noche anterior habían ingresado a una de las habitaciones en el piso 72. Les llevo una media hora reconfigurar un dispositivo nuclear que estaba escondido tras un adorno de madera en uno de los veladores. Muy pequeño pero que era capaz de destruir en segundos la totalidad de la quinta burbuja. Holazar era el único capaz de reconfigurarlo. No solo porque poseía la clave de desbloqueo. Si no también porque el dispositivo obedecía al reconocimiento de voz de un brekoniano.

   La reconfiguración había sido reprogramada para estallar seis días después y no en un día mas como estaba programada inicialmente. Habían logrado con acierto la primera fase de la misión. Ahora podrían tranquilamente realizar las actividades normales de turistas. Habría que esperar el momento para llevar a cabo el siguiente paso.

   El logro de lo pactado con el virrey estaba cada vez mas cerca. Un domo propio, la salvaguarda de su verdadera identidad y protección para el y su familia por siempre. Todo esto a cambio del asesinato de un enemigo en común. El Presidente de la Central Directiva de la Federación Cristiana. Y junto a el un grupo de personas allegadas.

   El virrey del Oeste pertenecía a una facción Brekoniana que pretendía no seguir soportando las ofensas del personaje a asesinar. El mismo que había empezado conversaciones con lideres de otras federaciones para aliarse en contra de los Brekonianos. La paz que tanto había costado estaba pendiente de un hilo. Su desaparición tendría que ser inmediata.

- ¿A donde iras? - pregunto Holazar
- Imagino que iras en busca de las ejecutivas brekonianas que conociste en la exposición
- Comprenderás que uno tiene necesidades...
- No te preocupes Holazar - sonrió - Solo no menciones nada de Zalmeyak
- ¿Como crees?
- Nunca se sabe en que lugar uno pueda encontrarse con espías - se enfrascaron en sonoras carcajadas

   Mijoel dejo su habitación y se dirigió hacia la zona de resting. Esta tenia la forma circular de una gran Dona. Y en sus paredes internas se proyectaban noticieros de distintos lugares y en distintos idiomas. Escogió un sofá al lado de las paredes externas. Pidió una taza de café. Era la tercera vez que lo probaba. Extrañaba el aroma y sabor de la bebida humana. Así que había decidido beber lo mas que podía. Pero su visita a aquel lugar no se debía solo a su gusto por el café.

   Eran ya las tres de la tarde. Y para su suerte había visto lo suficiente en noticias relacionadas a la Federación Cristiana. Era la hora exacta. Giro su sofá para poder observar directo a la estación del expreso que se situaba debajo de la zona de resting. El expreso se había detenido y de sus vagones empezaron a descender un mar de personas. Los robots se confundían con los turistas trasladando los equipajes de los mismos. Dio el ultimo sorbo a su taza. Pensaba pedir una taza mas. Pero estaba esperando algo. Su mirada una y otra vez barría la amplitud de la estación. Hasta que se topo con lo que estaba esperando. Una familia humana. Tal cual se lo había advertido el virrey.

   La esposa era bella y lucia un abrigo que suponía era muy costoso. Caminaba a grandes zancos con sus altas botas. El esposo vestido como un civil cualquiera señalaba a su hijo hacia el techo de vidrio de la burbuja. Ambos bien abrazados contemplaban el paso de enormes peces de diferentes colores.La esposa se detuvo a esperar por ellos. El jovencito, calculo rápidamente tendría unos 11 años. Era guapo, muy parecido a la madre. De contextura delgada, parecía ser algo serio. Pero sus ojos pudieron captar una imagen que contradijo su suposición. Los tres se abrazaron riéndose durante el trayecto hacia los pórticos del hotel piramidal. Una hermosa familia pensó. Entonces los recuerdos de Iskah y Mayra le vinieron a su mente.

   De pronto la pulsera-reloj que le asignaban a cada huésped, encendió la luz de su proyección holográfica. Era Holazar

- No se que harás tu esta noche. Lo que es yo, me iré con mis amigas a patinar al lago y acamparemos en tiendas con calefacción - sonrió
- Por favor, con precaución Holazar. ya me entiendes - dijo Mijoel
- Te preocupas demasiado. Disfruta cada segundo de estas vacaciones. Bueno te dejo. Esperan por mi abajo. Y vamos, todo saldrá como lo hemos programado. ¿Mañana almorzamos juntos te parece?
- No es una solicitud. Estaba programado hacerlo - dijo Mijoel algo serio
- Bien. Entonces hasta mañana
- Dulces sueños - sonrió Mijoel con ironía
- Serán dulces...de eso estoy seguro


(1) Robots de unos 4 metros de ancho. Conocidos como los "Gordos voladores" por ceprofulos y humanos. Una arma de guerra aterradora. Su gran ancho se debe a la fuente de energía con que cuenta para alimentar a sus seis cañones repartidos en ambos brazos mecánicos. Se traslada sin tocar el suelo a medio metro y a una gran velocidad.

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