cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

15 min
El Secuestrador (Cap 1 "La llamada")
Suspense |
26.09.16
  • 5
  • 2
  • 838
Sinopsis

El "Secuestrador" es un personaje peculiar, muy diferente a otros secuestradores, siempre tiene intereses y propósitos diferentes a los que las personas piensan que deberían tener los secuestradores. Esta vez... trajo a su almacén oscuro a dos personas atadas a sillas de oficina... ¿que pasará luego?, ¿saldrán con vida?, ¿Los rescatarán? poco a poco la historia (como todas) irá dando respuestas. ¡Averigua las intenciones y planes de este maniático del crimen!

Son las 3:35 am, dentro de un galpón o almacén inmerso en las tinieblas. Tinieblas sólo  acompañadas por un  foco de luz, colgante de una viga en el techo e iluminando dos personas inconscientes, dibujando un círculo de luz aislado en el piso. Estas personas estan atadas a viejas y sucias sillas de oficina, de esas que tienen cinco ruedas pequeñas en cinco patas y pueden dezlizarse por el suelo y girar sobre sí.


La de la izquierda, un hombre, vestido de una camisa de rayas negras en contraste con delgadas líneas blancas; estaba por fuera y sucia. Unos Jeans semi-destruídos hacían de sus pantalones, el frío suelo de concreto provocaba que los dedos de sus pies, se encogieran hacia arriba temblorosos. Su cabello, como pelusa meneándose sutil causa de la suave y fría brisa que se colaba de afuera. Cabeza baja, desmayado y atado fuertemente de dicha silla, los pies etaban atados del eje de la silla y el torso de el espaldar de la misma.


El de la derecha, vestía el elegante y suave smoking de alguien importante, traje y corbata. Su cabello semi largo goteaba, y su cabeza colgaba de un lado, igualmente desmayado. Atado de igual manera que el otro sujeto.


Entre aquellas sombras insonoras y llenas de una calma sospechosa, uno de ellos, el de la derecha, se despierta.


=Ohh...-frunce sus parpados a la vez también sus dientes mirando arriba aquella luz cegadora- ¿donde carajo..?=


sacude la cabeza dejando caer como migas las gotas de agua que reposaban en su húmedo cabello liso. Desorientado y un poco mareado, el sujeto intenta mover sus brazos, al no poder hacerlo, observa tras de él, y es ahí cuando comprende en dónde está, sus manos, estan atadas con cables de acero al igual que sus pies. Bajo la efímera desesperación, actúa en un intento por soltarse de aquellas inexplicables ataduras, y la chirreante y oxidada silla se desploma, así el sujeto cae al suelo. 


=¡Mierda!, donde estoy, ¡¿quien carajo me puso aquí?! =

Vociferó durante algunos minutos, quejándose. Luego intentó levantarse del suelo, moviendo como animal partes de su cuerpo que no lograban levantarlo del suelo. Como tortuga volteada se desplazaba por aquel suelo frío y rústico, rozando las fronteras de el círculo iluminado por el brillante foco.


Bajo aquellos gritos leves, deseperados y rencorosos, el otro sujeto se despierta.


=¡Haaag!= -Con la cabeza baja se quejó- =me duele la cabeza... un momen... ¿qué es este lugar?= Pregunta luego de darse cuenta de su situación, mirando de lado a lado la sucia silla de oficina en la que está sentado


El sujeto tirado en el suelo voltea su cuello mirando al sujeto que se acaba de despertar.


=¡Hey!¿ Tú quién eres... sabes que hacemos aquí?= -Pregunta arrastrándose como puede a él-


Él le responde
=¿No... Qué? ¿quién eres tú?=  -mirándolo con pánico al verlo tirado ahí en el suelo como un rehén afsgano-


=¡No lo sé, mejor dicho no sé quién coño nos trajo aquí!= Reclama alterado, volteando la mirada hacia la oscuridad, como buscando el responsable y luego vuelve la mirada al otro sujeto.


 El sujeto en la silla le dice luego de algunos segundos suspirando y resonando su nariz congestionada:


=De verdad... amigo no sé que mierda hago yo aquí= y lo miró con los ojos semiabiertos

=¿De verdad? entonces eso significa que nos han secuestrado ¿No?=

=tal vez... no lo sé, ¿quién eres tú?=

=Martin ¿y tú?=

=Josh... entonces... ¿qué haremos?= Le dijo un poco aturdido, quizás alguna droga...

=no lo sé, ¿quizá desatarnos? aunque no, es muy difícil romper cables de acero=

=Vamos ha recordar que hacíamos antes de esto, servirá de ayuda, a lo mejor=
Josh eligió comenzar preguntando:

=¿Qué es lo último que recuerdas?=

=Yo, pues recién me acostaba en mi cama, después de haber comido en un restaurant... con una chica... -comenzó a vagar su mirada hacia el suelo como si estuviera recordando- mejor dicho me acosté con ella luego de trerla a mi casa en mi auto= -riéndo un poco y luego plasmando en su cara una expresión alterada y preocupada-
Jhos le dice a Martin

=¿Qué? ¿crees que ella nos trajo aquí y nos ató en este galpón? -Mientras se reía burlón
a lo cual respondió inseguro.

¡No lo sé! quizá esto sea un puto sueño= terminando su frase dejando caer su cabeza en el suelo un poco brusco.

=Yo de verdad... solo me acosté, y ahora estoy metido en este oscuro y hediondo culo...=

De la oscurdad emergió un murmullo, un sonido, un ruido, un ente fugaz que llamó de inmediato la atención de los dos sujetos, que de improvisto que giraron sus cuellos en el sentido del ruido extraño de la oscuridad. Varios segundos pasaron antes de que los dos escucharan una carcajada seguida de cuatro palabras.


=No es un sueño=


Los dos sujetos ya no tan solos en aquel lugar desconocido y escalofriante. Se miraron y vieron los dos a la vez el mismo temor en sus ojos, como si compartieran un extraño sentimiento de paranoia.


El sujeto del suelo, Martin, susurra:


=Escuchaste eso, igual que yo ¿no?=


Le responde susurrándole sin dejar de observar con temor las tinieblas que los rodeaban

=Si, por desgracia=


La extraña vos que se escuchó muy poco tiempo antes se volvió a escuchar detrás de ellos. 


=¿Quién de los dos es mejor persona?=


Esta vez casi a la vez voltearon los dos hacia atrás buscando aquella sonora, grave y tenebrosa voz, hallando en el límite de el círculo de luz  las punteras de unos zapatos negros brillantes, y más arriba dos puntitos blancos, como ojos, totalmente blancos, que contrastaban entre aquella oscuridad. Como a dos metros y medio se podía escuchar la fuente de aquella voz ronca y maligna.


los dos sujetos atónitos y congelados de un miedo que escalaba hasta su máximo nivel. son invadidos de nuevo por la misma extraña pregunta.


=¿Quién de ustedes se cree mejor persona? haber díganme=


Ninguno sabía qué decir, pues no sabían nada de lo que pasaba, ni lo que podía pasar.
El sujeto oscuro, el que habla entre la oscuridad les dice.


=Ok, no respondan... no es preciso, ahora se lo haré más fácil=


Entonces se escuchan algunos sonidos leves casi imperceptibles cerca de él, como si buscara algo en su ropa. De la nada, o de esa invisible figura, se deslizó por el suelo un papel en blanco, seguido de un lápiz que rodó hacia el mismo lugar, a los pies de Josh y frente a la cara de Martin.


La voz oscura dijo:


=Vamos... ¿quieren irse de este lugar?=


=¡¿quién eres y que quieres?!= Gritó Martin observando aquellos ojos blancos con enojo.


=Jajajaja -Rió maliciosamente- no desesperes, jeje, en ese papel podrán escribir el mensaje de ayuda que le enviaré a la policía...=


Josh preguntó mirando el papel y luego los ojos blancos.

=¿Cómo escribiremos si estamos atados?=


La voz siniestra se rió una vez más y respondió. 

=Exacto... tienen que convencerme que los desate...=


Martin y Josh se miraron nerviosos por nó saber qué hacer. Martin Preguntó.

=¿sería inútil preguntar cómo te convencemos?=


=... Nó lo sé. Comiencen diciendo algo que me haga conpadecerme de ustedes... -Rió un poco burlón- ¿pueden?=


Martin de inmediato exclamó =¡¡Soy inocente de cualquier razón que tengas para haberme traído aquí sin mi permiso, y mientras dormía!!


=No. jajajaja tu no eres inocente... para nada, jeje= reía cada vez como burlándose de lo que decían.


Martin nervioso comenzó a mirar a todos lados y luego le dijo sin titubeos. 

=Dinero... ¿eso es lo que quieres? pues dime dónde y cuando y te aseguro que te llegará, ¡¡pero por favor suéltame!!=


La voz lanzó una carcajada burlona y maliciosa y dijo -¿Dinero?... ¡no seas tan absurdo! -Rió nuevamente- ¡puto y cochino dinero!, ¡¿eso es la única mierda que personas como tú tienen en la mente?!=


Martin calló, bajó un poco la mirada confundido y miró de reojo a Josh. Josh le dijo a la voz =Hey, ¿no nos puedes decir quién eres?= dijo con vos baja y tenue pero no sumisa, sino desafiante.


=¿Yo? ¿por qué debería?=


= ¿... Por qué debería yo saber responder eso?=


=No deberías, no puedes, por eso lo pregunté -Rió un poco más y dijo- Por ahora sólo soy el secuestrador, ustedes los secuestrados, y tienen que convencer al secuestrador de que los desate... ¿cómo? no lo sé, pero será interesante ver como lo intentan=


Martin dijo =¿Esto es un maldito juego? no quieres dinero, ¿y nos tienes aquí para hacernos un juego? ¿eres un viola culos? ¿¡Qué coño quieres carajo!?= Dijo martin alterado y demostrando frustración.


La voz responde =Jajajaja, eres un imbécil, Martin. Si yo fuera un violador, ya estuvieran apestando dentro de un basureron metidos en bolsas negras hechos trozos de carne bañadas en sangre...- Un silencio congeló los parpadeos de Martin y Josh, junto a un escalofrío fugaz. Luego continuó- ¿estan asustados? sí, seguro, pues ya se enteraron que a parte de secuestrador, soy asesino-Rió un poco 


Josh no sentía nada, estaba perlejo, inmóvil, casi paralizado, imaginando miles de cosas, cosas terribles que alimentaban su incertidumbre y terror, mientras miraba solo esos ojos blancos y las punteras de aquellos zapatos, sin saber ysin tener una idea concreta de a qué o a quién le temía tanto. Martin, por otro lado, sólo pensaba en como asesinar a ese extraño y alto hombre, le tenía rencor, pero eso no significaba que era ignorante del peligro que corría ahí tirado en el suelo, atado e indefenso.


=¿se van a quedar callados?, ya son las tres cuarenta y cinco... ha y por poco se me olvida mencionarlo, si no me convencen de soltarlos dentro de... dos horas y quince minutos, morirán,  osea que a las cinco en punto cada uno recibirá un disparo en lo cesos.. o algo peor, no lo sé, yo decidiré, el hecho es que tienen ese tiempo para tratar de convencerme... apresúrense por favor, si me aburro en el silencio morirán antes de esa hora... promesa...=


El silencio de Josh y Martin los hacian temblar, estaban sudando, nerviosos, no tenían idea del por qué  de su situación. Desesperado, Martin pregunta=¿qué es lo que realmente quieres?


El secuestrados respondió =Que me convenzan... solo eso, no estoy pidienso sus almas, pero se las quitaré si se quedan callados =


Josh bajó la cabeza, cerró los ojos, de ellos se escapó una lágrima, y otra, cayeron al suelo. En aquel silencio y calma, el caer de aquellas gotas en el suelo se hizo notar por Martin y El Secuestrador. Entonces le pidió al secuestrador = Por favor -Ya comenzaba a llorar, pero sin llanto-Óigame... estoy solo, solo, ¡Solo! maldita sea= dijo negando la cabeza, como reprochándose.


Martin frunció en ceño y lo miró extrañado. josh siguió, levantando su cabeza poco a poco y mostrando sus ojos rojos y entrecerrados, develando su enorme cara de tristeza y remordimiento. =secuestrador... quién quiera que seas, por favor déjeme hacer una última llamada, no quiero convencerlo de nada, si desea.. puede matarme después si quiere, pero por favor, déjeme hacerla, ¡¡se lo ruego!!=


Josh bajó de nuevo la mirada y continuó llorando inconsolable.
Martin se lo quedo viendo atónito, luego volvió la mirada a la dirección en la que se encontraba el sujeto; ya no estaba.


Martin deseperado y temeroso sólo siguió buscando sin éxito en la oscuridad. De pronto unos pasos se escuharon detrás de Josh, el Secuestrador se aproximaba lento hacia josh. martin volteó la mirada ha donde escuchó al secuestrador y lo vió, era increíblemente alto, dos metros y medio de altura, fuerte y robusto, pero delgado. Vestía un saco negro, corbata roja, unos guantes blancos, pantalones oscuros de color ceniza, y una extraña máscara que cubría toda su cabeza, hecha de tela, como una capucha ajustada, pero en la cara tenía una careta hecha de algo sólido como creámica, blanca y con dos agujeros para la vista. Pintada en el rostro plano de cerámica de la máscara, una sonrrisa, más que eso era una línea curva fina y delgada, de color rojo, y comenzaba y finalizaba en un extremo y el otro de la máscara. En la mano traía un teléfono celular, y se detuvo al llegar a centímetros de josh.

Martin le dijo al Secuestrador

=¿Por qué nos trajiste aquí?

=Porque puedo...=

=¡Eres un bastardo malnacido!=

=Martin, Martin, vas perdiendo puntos... corrijo, minutos...-Rió un poco burlón y volteó la mirada a Josh, mirándole la nuca, y le dijo


=¿Estas seguro de hacerlo? ¿Crees en verdad que te escucharán? -se inclinó mirando a Josh de un lado, por sobre su hombro, y Josh lo miró sin voltear, con la cabeza baja. El secuestrador continuó- ¿Luego de lo que hiciste Josh? -casi hablándole en la oreja.

=¿Qué sabes?= Preguntó frunciendo las cejas.

=Mucho, Josh... todo =

=¿Cómo?=

=A ti no te importa eso josh, sabes que eso no es lo que quieres preguntar en este momento=


Martin, estático observaba, escuchando minusciosamente.
El secuestrador se endereza y eleva el teléfono a su vista para marcar un número =¿A quién le marco? Pregunta a Josh

=¿Sabes los números?=

=Los sé todos, elige uno sólo uno=

=¿Uno? pero...=

=¡Uno dije!, y una advertencia, si intentas darle alguna pista de tu ubicación morirás y será en vano= dijo sacando de su espalda una Desert Eagle y apuntando su nuca.


Josh levantó la cabeza y resonando su nariz congestionada dijo =Katerine=


Martin miró como El secuestrador marcaba un número y colocaba el teléfono en la oreja de Josh, no quitaba la vista de aquellos dos, él estaba muy cerca, y miraba de reojo el papel y el lápiz mientras escuchaba con atención, también preocupado por el arma.


Josh escuchó una voz =Aló... ¿quién es?=


=¿Katerine?, ¿eres tu?...=  Josh aumentó más su llorar  y comenzó a humedecer su camisa de lágrimas.


=Sí, ¿quién es?= del otro lado una voz hermosa, angelical, tierna y sensible, una mujer que por su voz demostrba ser un ángel.

=Perdóname... por favor, Soy un imbécil, lo sé.= Dijo bastante sentido, como si de una despedida se tratase.

=¿¡Josh!?= gritó sorprendida

=Sí, si Katerine, soy yo, no merezco si quiera escuchar tu voz, pero sólo eso es lo que me haría morir en paz ahora... si así fuera=

=¿¡Josh estás tomado!?=

=No, no Kate. Si puedes hacerlo, te agradecería que me perdonaras por lo que te he hecho... Lo siento katerine.=


un silencio se sintió del otro lado, pero antes de que Josh se comenzara a preocupar dijo

=Josh, por favor, ¡te dije bien que no volvieras a llamar! que te sucede, ¿por qué lloras y me pides perdón? ¿por qué ahora, y por teléfono?, ¿por qué no antes cuando me viste?=
El secuestrador susurró = no tienes mucho tiempo... un minuto, cuelga antes o te vuelo el cuello=

=No puedo Kate, sólo puedo decirte esto último... Katerine, olvida cuantas veces te maldije, cauntas veces te golpeé, cuantas veces llegaba tomado, drogado, cuando te causé tanto daño Kate, olvida cuanto te dije "te odio" "Ojalá te pudras" o "Perra".... olvídalo Kate, solo recuerda esto... Te Amo Katerine... -El secuestrador gimió burlándose sarcástico- Sé que lo que pido no es fácil, sé que fuí un mounstruo, me merezco todo los males del mundo Kate, pero en mi maldita vida... tú Kate, fuiste lo único que realmente llegué a Amar. Pero mi maldición es destruir todo lo que amo quizá... y me siento asqueado de mí mismo Kate, quisiera que me olvidaras... por completo, y sólo recordaras esa frase, Te amo Kate... pero sé que será imposible, siempre quedaré como lo que soy, como el mounstruo que fuí. Pero Kate, recuerda que siempre sentiré eso por tí, aunque fuese un maldito hijo de perra, pero no pienses que sólo estuve para hacerte sufrir, tu eres mi consuelo, dentro de mi mundo lleno de mierda. Salúdame a Andy, y Francy, diles que su padre los ama, y diles que jamás los olvidaré. cuídalos Kate, Cuídate... Katerine=

=¡¡espera josh!! ¿qué dices por qu...= la llamada se cortó, el secuestrador la cortó y guardó el teléfono en su bolsillo.


Josh siguió llorando, aún más cuando el teléfono se alejó de él, miró hacia atrás viendo como el secuestrador se ocultó en las sombras, guardando el arma. Luego Josh bajó la cabeza nuevamente, lamentándose.

 

Pronto... un nuevo capítulo, les aseguro que viene mejor. ByKronusszZ

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Gracias Yoshi! admito que necesito mejorar en la narración (que es parte fundamental; le da más vida al relato) pero hay mucho más drama y suspenso en el segundo capítulo :D ya está disponible :).
    No habia leido tanto drama en un solo capitulo!; simplemente fascinante.
  • Poema de media noche ;)

    Las cosas bellas, a veces son las más sencillas.

    En esta oportunidad, Arthur y Hip deciden ir tras una señal que muestra el radar de la Hyperion-6. Lo que encuentren allí, podría serles de ayuda, incluso para salir del planeta. (Si notan algún error, por favor háganme saberlo, gracias)

    Arthur Loyd, Capitán de la nave mercante Hyperion-6 se estrella en un planeta desconocido, sin recordar nada producto de un largo período de tiempo en criogenización. Cuando despierta, él y un androide comienzan a buscar la forma de salir del planeta, pero pronto descubren de que no podrán hacerlo por sí solos.

    No hay justicia cuando el dinero es mayor a la moral

    Sí, mi corazón, ha muerto... (Poema Corto)

    "Las injusticias son parte de la Vida, y son tan inevitables como la Muerte"

    Me inspiré

    El sargento West combatió en la segunda guerra mundial, en la guerra de trincheras. Un examen psiquiátrico hizo a su comandante re-asignarlo a otro frente, uno algo menos traumático. Pero eso no curaría su afección.

    Época Colonial.

  • 34
  • 4.56
  • 91

"El tiempo, es Vida, perder el tiempo, es morir lentamente" Chronos, dios primigenio griego del Tiempo.

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta