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13 min
El Secuestrador (Cap 3 "La Carta" -final-)
Suspense |
28.09.16
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Sinopsis

Si quieren que les guste la historia deben comenzar por el primer capítulo, o se perderán el final como debe ser. Los invito cordialmente a revisar las primeras entregas. es una historia muy emotiva y contrasta con un escenario perverso.

Part #3 “La Carta” (final)


 

4:50 am


 

Entre aquella oscuridad, dueña del silencio, que se quebranta por cada palabra, por cada grito, quejido, gemido, disparo. Se puede oler la sangre que impregna de muerte el aire tórrido del aislado galpón. Una sensación de miedo homogénea mente mezclada con sobredosis de violencia gráfica y charcos de sangre... se perpetúa en ese lugar desconocido e incógnito.

Junto con la brisa fría que se colaba de afuera y el olor a muerte, la piel de Josh se erizaba a más no poder. Estar en ese lugar... atado... condenado a morir por voluntad de un psicópata ocioso. Estar ahí lo hacía ver Flash Backs de su vida... algunos que quisiera no volver a recordar jamás y otros que ahora desea que jamás hubieran sucedido.


 

– Uy, Josh... parece que me equivoqué en algo que dije antes jeje, no estoy muy seguro pero creo haberles dicho que tenían dos horas y... ¿quince minutos? Sí, si. Pero me equivoqué, eso es raro en mí. De todos modos te digo ahora para que no te quejes... te quedan 10 minutos, tu ves que harás – ríe – si quieres intentar algo para conven... – El secuestrador es interrumpido por Josh. Josh le dice


 

– No. no voy a convencerte de nada – tiró el arma vacía al suelo y se apretujó fuerte la cara, tratando de asimilar lo que había hecho

– Calma Josh – El secuestrador se acerca de frente a josh, dejando un espacio entre su frente y la máscara de veinte centímetros, tan cerca como si lo fuera a besar, mostrando sin darse cuenta, sus terroríficos ojos blancos y la máscara llenas de pecas de sangre – Óyeme bien, si un hombre asesina un ciervo y luego lo deja ahí sin siquiera verlo, ni comerlo... ¿es él una bestia?

Inseguro Josh responde – es probable... no lo sé.

– Sí Josh... ¡sí lo es! ¿Por qué? Porque primero; el ciervo no le hizo daño, y segundo, ni siquiera lo hizo por necesidad. Sólo asesino a un pobre ciervo inocente... ¿comprendes mi punto?

– tal vez... ¿qué quieres decir?

– Josh – levanta su mano y coloca la palma en la nuca de Josh – Si un hombre asesina a un león que se quiere comer a sus hijos... ¿es él una bestia?

– no lo creo... espera... ya sé lo que quieres decirme.

– ¡¡Ja!! enhorabuena. Martin... ese hijo de perra era una bestia, pues jamás defendió a nadie más que a sí mismo. Esa es la diferencia entre tu y él. ¿Te digo algo? Ese bastardo asesino a su padre y a su madre a los 17 años... ¿puedes creerlo?. ¿Y sabes por qué? Porque lo reprendían a cada rato, pues él se la pasaba con criminales callejeros, drogadictos y pendencieros. ¿Qué querían sus padres? Lo mejor para él. No le hicieron nada, él lo hizo por su locura y rebeldía. El era una bestia de las que cobran la vida que cualquier persona; sea bestia o inocente.

Josh, estático, escuchaba prestando atención a todo lo que decía.

– Tú, cobraste la vida de una bestia, eso no te hace una. Pues lo hiciste por un motivo debidamente justificado. No sientas remordimiento.

Josh deja escapar una pregunta que le pareció inevitable

– ¿tú eres una bestia que asesina bestias, a eso te dedicas?

– El secuestrador rió, se volteó sin responder y se adentró nuevamente entre la oscuridad.


 


 


 

4:57

Josh queda con la pregunta en el aire, con un inmenso nudo en la garganta, con una sensación de calma antes de la tormenta. De reojo mira con asco y náuseas el cuerpo sin vida y cubierto de sangre de Martin, cuya piel ya perdía el color y su sangre estaba desparramada en casi todo el sitio iluminado. Se preguntaba – ¿ahora qué? ¿Será que me matará? ¿Será que me dejará irme? ¿quizá se fue y me encerró aquí para que me muera de hambre? – los pensamientos de Josh rebosaban de ideas espeluznantes, sus lágrimas comenzaron a escabullirse, corrieron por su rostro como si hubieran escapado de la prisión de sus ojos. Josh tenía la manos desatadas, pero era imposible para él imaginar y determinar que sucedería si se soltara y saliera corriendo sin saber donde coño esta la salida. – ¿Quizá unas cuchillas colgantes? ¿Una Trapdoor? ¿Me perseguirá con un hacha hasta volverme picadillo? ¿sacará un sable y me cortará en pedazos a la juliana? – su propia conciencia hacía que permaneciera en suspenso. Los ruiditos casi imperceptibles que emitía la oscuridad aumentaban poco a poco ese sentimiento de paranoia e inseguridad. Algunos pasos, sonidos metálicos , quizá cuchillos... sonidos de golpes secos, hachazos, golpes a un tablón de madera quizá. ¿Qué hacía el secuestrador? Algo tramaba – ¡¡El maldito esta preparando una máquina de tortura!! – pensó Josh sin dudarlo ni un segundo.

Entonces el secuestrador habló detrás de él. Sobresaltándolo.

– jajaja ¡esos bastardos de la policía! ¡¡Malditos incompetentes de mierda!!, ya se habían tardado mucho, tuve que llamarlos... pero eso fue hace 10 minutos... ya deben venir cerca-

Entonces emerge nuevamente de la penumbra , con un bate de béisbol.

– entonces Josh, ¿estas listo para morir y redimir tus pecados imperdonables? ¿estas listo para obsequiarme tu cuerpo como ofrenda para mis fantasías perversas y sanguinarias como consecuencia aceptada de tu decisión que antes propuse? ¿estas listo para eso?


 

Josh sin mediar palabra gritó – ¡¡Sí, si maldición... !! – volvió a llorar – es lo que merezco, si no soy una bestia por matar a un ser humano, lo soy por maltratar a un Ángel. – lleva sus manos a la cara tratando sin éxito de calmar su llanto – ¡¡deja de llorar maricón!! – se dice a sí mismo – desperdicie mi vida maltratando lo único bello que tenía. Soy una bestia, sí, merezco ser asesinado, torturado, ¡¡eso lo merezco!!

El secuestrador rió y dijo – No puedes morir sin saber esto: el tipo que mandó a matar a tus hijos Josh... lo hizo por venganza, pues fue pareja de Katerine, pero cuando lo dejó... – el secuestrador apretó el bate con fuerza, una casi sobrehumana – el maldito criminal desalmado, otra bestia por cierto, no vio con quién desquitarse más que con sus hijos... tus hijos Josh.

– ¿Lo asesinaste no es así? – limpiándose las lágrimas.

– Sí, así es, disfruté ver como lloraba como niña cuando le corte las gónadas y se las metí en la boca... tuvo una muerte artística, sabes, dibujé un retrato de su cara con sus gónadas dentro de su boca – rió – el maricon se quejaba... lo degollé y sobre su pecho escribí “como no tienes hijos cómete tus bolas para que sepas como se siente perderlos” jajajaja y en el retrato que hice, lo pinté con su sangre, y escribí arriba como título “Cronos”, ¿sabes por qué? Porque ese titán se comió a sus hijos... no a sus bolas pero sí a sus hijos jajajaja – riendo como un demente que escucha un chiste.


 

Josh solo dijo – Gracias – con ojos brillosos.

Y levantando el bate y haciendo una pose de bateo. El secuestrador dijo – De nada, fue un placer... – ya después estaba Josh tirado en el suelo, con una contusión en el cráneo, derramando sangre y sin estar consciente de si estaba muerto ya.


 


 

6: 30 am

Josh se despierta, por unas cachetadas, era el secuestrador. Para la gran sorpresa el secuestrador no llevaba su máscara. Era calvo, totalmente calvo, y casi pálido como vampiro. No tenía pupilas y tenía los ojos en blanco. Su rostro parecía ser el de un hombre de mediana edad con arrugas que lo hacían más intimidante que vejete. Su expresión de lobo solitario y mirada penetrante, acompañada de una sonrisa realmente perfecta para un psicópata. Dientes blancos perfectos y labios delgados y que se extendían como la sonrisa del wuasón. Su mandíbula cuadrada y su mentón prominente lo hacían más intimidande aún. Estaban en un auto, Josh estaba tan aturdido como abeja volando en humo. Pero llegó a reconocer que estaban en una camioneta Jeep, verde, o azul, era difícil para él entender lo que sucedía, pues el golpe propiciado por el secuestrador lo tenía bien dopado.

Pero su breve estado de consciencia duró poco, pues ya se sentía como unicornio buceando dentro de un arcoíris.

Entre recuerdos borrosos y palabras dichas navegando dentro de los pensamientos desordenados y vagos sólo pudo recordar como el secuestrador metía algo en el bolsillo de su pantalón. Luego escuchaba unas sirenas, muchas sirenas. Varios disparos, mucho movimiento, parecía que el auto se moviera en zig zag. Luego sintió una caída seguida de un fuerte golpe.

Josh despierta mirando el sol en su cara, tirado en el suelo, con las extremidades extendidas y con la boca abierta como un pendejo. El sol, tan fulminante como un puñetazo, estaba tostando su piel y dándole consciencia de que aún sigue con sus cinco sentidos. O al menos la vista.

Lo primero que vió después del sol, fue un verde y frondoso pasto, – ¡¿Qué?! – pensó. – ¿Estoy en el cielo? ¿Pagué realmente mis pecados y ahora viviré aquí? – después de aclarar bien su vista no solo vió el pasto, vió un largo camino de tierra, árido y arenoso, y al final de él, una bahía. Con la vista un poco borrosa divisó varias casitas de playa.

Josh en un intento para levantarse notó que de su bolsillo cayó algo al suelo, lo recogió y era un papel, dicho papel estaba plegado y cuando los desplegó por curiosidad recordó que había sido el Secuestrador quien lo puso allí en su bolsillo.


 

Después de leerla, Josh saltó corriendo a gran velocidad hasta las casitas de playa, con una sonrisa de oreja a oreja, sin darse ni cuenta de los vendajes que tenía enrollados en su cabeza.


 

Cuando Josh por fin llegó a la bahía, su corazón latía tan fuerte que estaba por darle un infarto, o algo así. Se dirigió a una de color azul oscuro, hecha de madera y techo de paja y troncos, era más bien una chozita o cabañita de playa.


 

Cuando abrió la puerta, sus ojos estaban casi como estrellas, brillosos y de ellos emanando lágrimas sentidas.


 

Lo primero que exclamó fué – ¡¡Katerine!!


 


 

La carta que leyó Josh decía así


 

Querido Josh, perdóname por lo que te hice pasar, jeje, solo era una maldita prueba.

Como te dije antes, te espiaba mientras no te dabas cuenta. Todos los años que te ví haciendo sufrir a tu esposa Katerine, estuve deseando asesinarte. Pero como demostró el ladrón a Jesús su arrepentimiento, y este tuvo misericordia, yo vi en tí ese arrepentimiento Josh y te tuve compasión y lástima.

Por más cruel que yo sea, soy más humano que cualquier hombre que diga ser honesto, amable o cordial, pues soy incapaz de fingir algo que no soy, jejeje por algo me dejé llevar por mi instinto asesino desde.....….….

Tu me convenciste desde la llamada Josh, pues ya yo sabía todo de tí y de Katerine. Al ver en ti ese arrepentimiento y ansias de ser ejecutado como castigo de tus pecados... me conmoviste... eso es difícil. Llegaste al corazón que no tengo.

Cuando me enteré de lo de Martin... el asesinato de tus hijos y eso... pues me enfurecí, ¡¡ese maldito mató a los dos niños de una madre soltera por dinero!! Mi objetivo con Martin era asesinarlo a él y a ti, demostrándoles que los dos eran unos bastardos malnacidos hijos de... como sea. Pero como ves cambié de opinión, lo hice sufrir y dejé que lo mataras. Te salvé a tí y ahora estas ahí, sobre el pasto... viendo el sol... no soy adivino, lo planeé así.

Bueno, me estaba persiguiendo la policía, jajajaja, y ¿sabes que pasó? Bueno no, solo lo sé yo. Te lo digo: Eché el cuerpo de Martin al basurero, metido en una bolsa negra picado en trocitos, mientras lo hacía los poli me cacharon y tuve que pisar el acelerador, verás, soy tan hábil que me pegaron dos tiros, no te diré en donde.

Hay algo que no te conté, pensaba decírtelo justo con esta carta, por eso no te lo dije antes. Iba a arruinar la sorpresa.

Durante el tiempo que no estuviste con Katerine la vigilé también... no pienses en morbosidades, no fué como seguro estás pensando. Solo quería ver como era su vida sin ti (estaba convencido de que sería mejor). Pero todo lo contrario. Ya ves, dos hijos tuyos muertos, por culpa de un criminal caprichoso y traga bolas jeje. Bueno al grano, Katerine te ama también Josh, sólo que tu eras un maldito... y lo sabes, lo reconociste. Espero aproveches esta oportunidad que te di, no suelo ser así.

Sábes a donde ir Josh, a esta bahía viniste de luna de miel... luego la cogiste para deshogarte con Kate y tus hijos... tus hijos. Por el recuerdo de tus hijos Katerine esta allí. En la casita azul.

Eh hecho mucho por ti maldito vagabundo. Te estoy dando la oportunidad de devolverte la vida, y yo recibí dos tiros a cambio... que dura la vida ¿no?. Tanto que cuando Kate llamó otra vez, después de que le colgué, contesté y escuché su confesión; Que si. Que estaba dispuesta a volver a encender ese fuego si en realidad eras otra persona. Pero comenzó hablando y no paró, no dejó ni que le respondieran nada y nada. ni siquiera escuchó mi voz. Entonces le envié un mensaje, fingiendo ser tú. Y ahora galán, está ahí... en el mismo lugar donde hicieron el amor el día de casados. Anda, Ve, recupera la posibilidad de ser feliz... ha pero eso sí, sabes que te vigilo, si te sales de tus casillas, no te asesinaré a tí, la asesinaré a ella. Y pueda que depués cumpla con lo del desmembramiento y eso...


 

Atte: El Secuestrador.

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  • Muchas gracias de verdad Yoshimitsu!! me alegra que te gustara, Saludos!
    Un final Tanto Original como muy Gracioso sobre todo la parte de "Katerine la vigilé también... no pienses en morbosidades, no fué como seguro estás pensando" , Me encantó
  • Poema de media noche ;)

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