cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

9 min
EL TSUNAMI CULTURAL
Reales |
11.05.20
  • 5
  • 5
  • 157
Sinopsis

Una mujer tiene que comentar una novela en una tertulia literaria, pero se encuentra ante una realidad social con la que no contaba.

Hace unos cuántos meses que la señora Gloria Huguet que era una mujer morena, de mediana edad, casada y con dos hijos veinteañeros, se sentía bastante valorada tanto por algunos miembros de su familia como por su círculo de amistades debido a su lúcida capacidad de razonamiento y de su agudo sentido práctico respecto a los problemas que se le pudiesen plantear en el ámbito doméstico.

De manera que Gloria consciente de su inteligencia natural hizo caso a sus amigas para que se apuntara a una tertulia literaria que se celebraba una vez al mes en la Biblioteca pública de Badalona, que era una población de la provincia de Barcelona que estaba situada de cara a un plateado mar, y que era donde ella vivía, convencida de que allí haría un buen papel.

La mayoría de las personas que acudían a aquella tertulia eran mujeres como Gloria excepto un hombre joven de aspecto escuálido y con gafas llamado Esteban, quienes se sentaban en torno a una larga mesa que estaba en una planta superior del edificio, y daban su opinión acerca de la novela de turno que se les proponía.

Mas lo que Gloria Huguet no se había llegado a imaginar fue que aquella primera vez que ingresó en la tertulia le tocara leer una endiablada novelita que la dejó pasmada; era como si ésta fuese escrita por un ser de otro planeta ajeno al mundo que ella conocía, pero que sin embargo su autor era un joven alemán que se había hecho bastante famoso en media Europa.

Cuando Gloria tuvo que exponer su comentario sobre la novela en cuestión, tenía la mente en blanco y no sabía qué decir. Pues su habitual elocuencia, su brillante juicio crítico se habían evaporado en el aire como el humo de un cigarrillo. por lo que temía hacer el más espantoso de los ridículos.

- Adelante, Gloria. No te cortes y di lo que piensas de la novela - la animó el moderador de la reunión, que era un joven funcionario de aquel centro.

- A mi francamente esta novela me ha parecido una gran tomadura de pelo. No la he entendido nada - dijo Gloria despectivamente. Tiene una trama de lo más incoherente. ¿A qué viene mezclar la estética nazi con tanta insistencia en el ambiente festivo y liberal de la Universidad, cuando aquella gentuza fueron unos asesinos en serie; y a la vez el autor mete en el mismo saco con gran frivolidad a los grandes pensadores de la Historia? ¿Qué tienen que ver unas cosas con otras? ¿Qué pretende decir este chaval con este con este desaguisado calidoscópico? ¿Hacerse notar porque en su casa nadie le hace caso?

Esteban que era el único varon de la tertulia quiso responder a aquella buena mujer.

- Bueno. A mi este librito tampoco me ha gustado nada. Es de lo más disparatado que he leído jamás - dijo él-. No obstante esto no quiere decir que no lo entienda. Nos encontramos en un verdadero tsunami ropturista cultural con el erudito y lineal discurso del pasado. A esta gigantesca hola se la llama postmodernidad. Esta exacerbada estética nazi de la que hacen ostentación los protagonistas de la historia que está directamente relacionada con un rampante erotismo, tiene mucho que ver con las prácticas sadomasoquistas que en muchos grupos de hoy en día están de moda. Estamos en una sociedad que rinde culto al placer en todas sus formas; al cuerpo en sí mismo y ya nada es reprobable como lo era antes. A lo subjetivo, a lo emocional por desagradable que sea se le da un sentido de legimitividad, y ha desbancado a la manera de ser objetiva, bienpensante, a lo enteramente racional. Pues cualquier imbécil puede decir una barbaridad y éso se interpretará como una nueva forma de pensamiento.

La señora Gloria frunció el ceño con una expresión de asco, sin captar del todo el significado de lo que el lector Esteban estaba diciendo. Por eso mismo ella deseó que se le aclarasen algunos conceptos.

- Sí, sí... Pero en este galimitías de situaciones que salen en la trama no hay ni orden ni concierto. De una cosa se va a la otra como si el mundo fuese un inmenso Mercadillo en el que todo cabe, y no se llega a ninguna conclusión. No sé. No lo veo claro - insistió ella.

- En efecto. Así es - convino Esteban-. El hecho de mostrar a una variopinta sociedad con múltiples tendencias, para la gente postmoderna tiene su razón de ser. Para ella todo está descentralizado. No hay ninguna Meca a la que ir, ningún referente único. La colectividad por boba que sea tiene más importancia que una gran verdad que por ejemplo revele un oráculo llamado Sócrates o Sartre en el centro de la Plaza Cataluña. Pues se considera que estos señores son de un contexto histórico que nada tienen que ver con el presente. Claro que esta nueva manera situación nos hace caer en la tiranía de las masas. Por otra parte, si todos los puntos de vista son tan válidos como se pretende que sean, ¿cómo se combina ésto con las rígidas posturas nacionalistas y la xenofobia hacia otras sensibilidades de otros lugares? Esto es una tremenda contradicción. Y si ésto es así este mundialismo juvenil es una pura comedia.

- Comprendo. Pero esta novela sigue sin gustarme nada, pero nada, nada... - se empecinó Gloria.

- Es natural que no le guste señora. Por mucho que se diga no estamos en el mejor de los mundos - respondió Esteban con una condescendiente sonrisa mientras jugueteaba con las hojas del libro-. ¿Cómo nos va a gustar el hecho de que se sublimine a los objetos por encima de las personas? Hay la idea de que el sujeto en sí mismo es algo pesado, y lo que éste piense no tiene la menor relevancia. De acuerdo con el mercantilismo globalizado, que es el dios actual de nuestra época, dicho sujeto se tiene que hacer valer. Todo tiene un precio, como dicen los economistas. Este indivíduo tiene que ofrecer una buena y risueña "imágen" para poder vender lo que sea a posibles clientes.Él ya es un producto. Y por consiguiente sus problemas personales no son más que simples opiniones, casi fantasmadas mentales que están fuera de la realidad. Una realidad totalmente simplificada, dispersa y fantaseada en la que sólo cuentan las vulgares e intrascendentes historietas de los demás. Por ello no me extraña que muchas personas se agarren como a un clavo ardiendo a las epopeyas románticas. "Chico busca chica". Se busca la sensación de que uno cuente para alguien, y si se falla en el intento, ese uno; este sujeto cae en la más amarga desesperación.

- Sí, pero ésta indiferencia hacia lo personal no es tan novedosa. Yo recuerdo que hace unos años, que cuando un individuo le contaba a otro sus problemas, o sus puntos de vista sobre cualquier asunto, a veces su interlocutor le daba con sorna una tarjeta de visita con la frase: "No me cuentes tu vida, que yo también he sufrido mucho". Al parecer, esta actitud egoísta sigue estando en pleno auge.

- Por descontado - convino Esteban-. Mas esta simplicidad social está auspiciada por los medios de comunicación y sobre todo por las Redes Sociales, que rechazan de plano toda profundidad analítica especialmente de la política. Estos medios nos inculcan que cualquier verdad que nosotros hayamos podido constatar empíricamente - sobre el terreno- no es más que una mera opinión subjetiva, sin base alguna. Sólo a los médicos a veces se les concede esta credibilidad. Por eso cuando visitamos a un amigo, o a un familiar y les explicamos nuestro parecer sobre algo con un mínimo de profundidad, nos percatamos enseguida de que a éste le cuesta tanto como subir una abrupta montaña tener que seguirnos en la conversación. Porque está influido por esta simplista filosofía, por muchos títulos académicos que tenga, ya que se estudia para tener un oficio bien renumerado para poder encajar en el mundo empresarial, pero que a la vez  se aborrece el discurso reflexivo. Hay que pensar sobre la marcha.. Y esta forma de vivir es la que quiere reflejar la endiablada novelita que nos ha tocado comentar.

- Bueno. Pero supongo yo que en medio de este tsunami cultural también habrá algo bueno - apostilló Gloria.

- Claro que sí. Aunque será diferente a lo que conocemos - repuso Esteban-. Se hace necesario revisionar viejas teorías del saber para ponerlas al día. Enfocar a los clásicos relatos de toda la vida desde otros ángulos, otras perspectivas para solucionar los problemas. Por ejemplo, en el cuento de Cenicienta, el conflicto que estalla entre la bella protagonista y sus hermanastras, se debe a una injusticia del padre de ésta, al sobreproteger a su hija natural en perjuicio de las otras chicas. La vida es puro movimiento, y nada tiene porque ser siempre igual.

- ¿Entonces qué propone usted para que las cosas vayan mejor? - inquirió la lectora.

- Ya que somos tan "voyeristas" de las vidas ajenas, saber a escuchar más al prójimo y ser más solidario con él.

Al terminar la tertulia literaria la señora Gloria regresó a su hogar con una vaga inquietud. A lo mejor no era tan admirada como se creía por sus hijos. Podía suceder que por un lado ellos sólo la necesitasen para sus necesidades básicas, de amparo, pero que por el otro lado la tuviesen por una ilusa anticuada.


 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

Tienda

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta