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6 min
El ÚLTIMO regalo que os hago
Terror |
11.06.09
  • 4
  • 16
  • 5088
Sinopsis

¡Que lo disfrutéis!

El último regalo que os hago




      Hola por penúltima vez, compañeros y amigos de Tus Relatos.

      Esta es la última vez que me dirijo a vosotros a través de esta web que nos une. La próxima, y última vez, nos veremos en persona.

      Me he embarcado en un experimento científico, aunque no faltará quien le quite credibilidad o me tache de loco. Y en honor a nuestra amistad me he propuesto haceros partícipes.

      Se trata de una prueba para la Policía Científica y los estudiosos de criminología.

      Todos sabemos, o al menos pensamos gracias a una idea inducida por el cine, casi siempre norteamericano, que los asesinos en serie siguen unas pautas concretas de comportamiento, bien involuntarias, debidas a traumas u obsesiones, muchas veces de índole religiosa o de frustración sexual, bien deliberadas, con la intención de dar pistas a la policía para ser capturados al final de una larga presencia en los medios de comunicación y obtener el reconocimiento de genios que creen merecer.

      Yo estoy dispuesto a demostrar que esto no es así.

      Comencé hace algún tiempo por una tarea realmente complicada: Introducir el virus en el servidor de esta web que me ha facilitado las IP de cada uno de vosotros. Y quien sepa lo que es una IP dinámica entenderá que también he tenido que intervenir los ordenadores de las compañías que os suministran conexión Internet parta localizar vuestros nombres verdaderos y vuestros domicilios. Ahora ya os conozco a todos los compañeros de Tus Relatos, actuales y pretéritos.

      Hace ya algún tiempo que vengo dando muerte a algunos de los antiguos, que ya hace tiempo que dejaron de escribir por aquí. El comienzo era una simple prueba para ver si era capaz. Y os juro que fue un comienzo difícil. Es bastante desagradable quitar la vida a un inocente si no se tienen instintos asesinos, pero era algo que había que hacer y a todos los trabajos termina uno por acostumbrarse.

      Pido desde aquí disculpas a los primeros en morir, pues fue algo inesperado por ellos. Mi falta de experiencia, y mis propios miedos, he de reconocerlo, me obligaron a terminar con sus vidas sin darles tiempo a reaccionar. De pronto se daban cuenta de que estaban muriendo y no tuve la opción a charlar con ellos, ni si quiera a presentarme como su amigo, Manuel Trigo, compañero de este círculo literario.
Los siguientes sí tuvieron tiempo de intercambiar conmigo sus opiniones, no siempre positivas, antes de morir.

      Creo que ya he terminado con todos los que pasaron por aquí en el pasado. Que me disculpe alguno si me lo he dejado olvidado, creedme si os digo que ha sido sin mala intención. Yo no desprecio a nadie.

      Pero ahora que ya me he refinado tanto como os merecéis os toca a vosotros. En esta investigación desempeñaréis el rol de víctimas. Hasta ahora, creo que la Policía no ha encontrado nexo entre las anteriores, pero doy por hecho de que ahora pronto descubrirá vuestra relación, ya que aún aparece nuestra querida web en vuestra lista de favoritos de vuestros navegadores. Me gustaría que lo descubriesen ellos mismos, pero no os culparé si alguno de vosotros les da alguna pista. Siempre aumenta el morbillo.

      El regalo que os hago no es haceros partícipes de esta obra mía, que también lo es, sino daros la oportunidad de colaborar. Como todo el mundo sabe, sólo se muere una vez. Nadie puede elegir el lugar de su nacimiento, ni las condiciones en las que se produce. De todos modos, sería algo inútil, dada nuestra incapacidad de recordarlo. En cambio, esta situación que se repite para muchos en el momento de la muerte, no tiene porqué ser necesariamente así. Yo os brindo la oportunidad de elegir el modo y la fecha. Y lo que es más, prometo ser un gran compañero en vuestro último viaje, que espero disfrutéis durante un prolongado rato. Mientras la vida se os escapa, podemos charlar de nuestras mejores y peores relatos, de las buenas y malas valoraciones que nos hicimos y de cuantas anécdotas alegres y tristes recordemos. Y como colofón, cuando ya las fuerzas os fallen y las palabras no salgan con la fluidez necesaria para mantener una conversación agradable, pero aún conservéis vida suficiente, me pondré a escribir, que después de todo, es lo que mejor sabemos hacer y lo que en definitiva nos une. Dedicaré todo mi esfuerzo a relatar vuestra última experiencia, todos vuestros sentimientos, cada uno de vuestros gestos, vuestra mirada. No lo hice con los anteriores, quizás no merecían tanto tras su abandono de nuestra comunidad, pero lo haré con vosotros. Y os prometo que serán relatos muy variados, pues la experiencia que he acumulado es que ninguno de ellos murió de un modo similar. No sólo por los distintos métodos que apliqué con ellos, sino por las distintas maneras de tomárselo que han tenido.

      Ahora es cuando os pido colaboración y acudo a vuestras mentes imaginativas, pues la mía no es omnipotente. Sugeridme la forma de morir que deseáis para vosotros mismos. Es algo que os concedo como derecho, siempre que esté a mi alcance. Si alguno quiere morir de viejo, entended que tendré que llevaros comida a vuestro ataúd o vuestra cámara de emparedamiento por el resto de vuestra vida, y eso no está al alcance de mi bolsillo.

      Poneros de acuerdo aquellas que quieran morir de empacho sexual para dejar un tiempo suficiente entre una y otra, que a mi edad ya no estoy para muchos trotes, y por supuesto, absteneros lo caballeros, que mis gustos también cuentan. Los placeres de la hoguera los reservaré para los elegidos, pero no daré nombres para no levantar envidias y no se os ocurra venir con muertes rápidas, que esas ya las desestimé hace tiempo.

      Un beso a todos y que el abrazo de la muerte se funda con el que yo os dé en el último instante.


Manuel Trigo



www.manueltrigo.com

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Otros relatos del autor
  • Tanto tiempo fuera de TR y tus relatos siguen dando cuenta de tu talento. Cinco estrellas por asustarme de veras
    Escribe tus comentarios...Sera que suavemente nos mates con tus letras.
    Jaja y uno te lee sin siquiera tomar aire! Si, hay nivel aqui!
    He estado leyendote y se me ha erizado el vello, por la forma directa e impactacte. Casi me he visto en mi propio pellejo, jeje. A la reflexión de la muerte, me ha resultado genial y orginal esa manera de trasmitirla. Un saludo.
    jejjejejejejejejjej En este momento hay registrados en la web un número de 6310 usuarios jjejeejejejejej no quiero ni imaginar el tiempo que le has dedicado a averiguar la ip de cada uno de nosotros jajajajajajajajaj Ya sé que no es cierto, pero es que si lo pienso, se me ponen los pelos de punta ante semejante labor de chinos, mal apagados , eso sí jjejejeejejejejejjej
    A mî me mataste de la risa con lo del empacho y lo de morir de viejo. Estâ bueno. Te pongo en la lista negra y vamos a ver q tal la pâgina web.
    Morir... morir es difícil cuando ya has muerto una vez, !pero esta bien!, elijamos una forma. Yo quiero morir después de diez minutos exactos de total lucidez, contemplando tu corazón en mis manos. Al fin y al cabo...tu alma ya me pertenece ¿no? ;)
    ¿Y si te digo que me has acojonado de verdad con esto? No mates escritores, tío. Mata políticos. Nosotros, buenos o malos, tenemos que existir para dar sentido al mundo.
    ¿Qué es un empacho sexual? Por cierto he visitado tu blog, voy a hacerme con un ejemplar de la Esfera Negra. Saludos.
    Hace apenas un par de dias que me he registrado, y ahora me encuentro esto. Si lo se, no vengo. Por lo menos, espero que seas comprensivo con los recién llegados y nos dejes para los últimos... ;-)
  • Y ya que discutimos sobre adjetivos, ahí va un pecaminoso asíndeton de tres adjetivos juntos ;)

    Dedicado a los que se empeñan en seguir vivos. Por cierto, lo de mataros a todos queda para más adelante, que ahora se acercan las vacaiones. Después, aceptaré voluntarios que me ayuden a asesinar, que sois demasiada gente.

    ¡Que lo disfrutéis!

    NO DEJÉIS DE LEER EL PRÓXIMO. OS CONVIENE.

    A Lázaro, ese gran maestro de los finales frescos y sorprendentes que tanto se han de valorar un en un relato y que a todos se nos suele olvidar aplicar a los nuestros. ACLARO: Las admiraciones del título son porque no me deja poner un título de tan sólo 4 caracateres.

    Perdón por pasar poco por aquí últimamente, pero estoy como el personaje de este relato. No tengo tiempo "pa ná", pero no os he abandonado, jejejej.

    A mi héroe, el Dr. House, a quien me parezco increiblemente, excepto en sus virtudes.

    Hola de nuevo, tras una breve pausa. Ando excesivamente liado últimamente, que tengo varios frentes abiertos. Mi salud me exige que los cierre absolutamente todos, pero mi carácter me los impide. Ya no es día 23, ya pasa bastante de las 24h, pero acabo de llegar de esta magnífica oportunidad que me ha brindado la Librería Carmen y lo menos que podía hacer era publicar este humilde homenaje que les he dedicado. Un saludo y espero poder contar de nuevo con tiempo para volver a leeros y meterme con vosotros (por la cuenta que me tiene, jejeje).

    Algo que quiero compartir con vosotros.

    Esto no es un relato más. Es una confesión. Sólo os ruego un poco de comprensión, que por un instante hagáis el esfuerzo de poneros en mi lugar.

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Lectura y escritura. Ambas complementan en la vida irreal lo que no puedo vivir en la real, que intento exprimir a tope con toda actividad posible y deportes de riesgo. No soy maestro de nada, pero me enorgullezco de ser aprendiz de todo, como buen renacentista. Una pincelada de saber en cada ciencia permite hablar con infinidad de maestros.

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