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2 min
El viento helado de este maldito otoño
Terror |
13.11.16
  • 5
  • 8
  • 2624
Sinopsis

El 2 de noviembre de 2016 llamaron al timbre a las dos de la madrugada.

            Descolgué el telefonillo sin hablar.

            —Soy el ciego—oí que decía la voz.

            Seguí mudo.

            —Déjame entrar. Hace frío.

            —No puedo hacer eso. No nos dejan abrir a desconocidos.

            —Ya nos hemos visto antes. Hace un mes.

            —No lo recuerdo. Le voy a buscar la dirección de un albergue para pasar la noche.

            —He intentado ir a muchos ya. Quiero volver a mi casa.

            —Me parece bien. Es lo que debe hacer.

            —Quiero que tú me lleves.

            —¿Yo? Imposible. Le voy a pedir un taxi.

            —Estás obligado.

            —¿Por qué?

            —Me perdiste. Hace un mes.

            —Ya le he dicho que no lo recuerdo.

            —Te pedí ayuda en una estación de metro. Me acompañaste hasta el que debía ser mi andén. Pero me orientaste en dirección contraria. Conté las estaciones. Salí a la calle y no pude reconocer nada. No estaba el quiosco que toco con mi bastón. Ni el banco donde se sientan los ancianos al sol. Ni el portal de mi casa doscientos pasos después de girar a la izquierda. No supe dónde estaba. El peligro primero me paralizó y después me enajenó. Salí corriendo...

           En ese momento, me vino todo a la memoria y me di cuenta de mi equivocación fruto de una distracción inexplicable.

            —¿Cómo me ha encontrado?

            —Llevo vagando todo este tiempo por la ciudad. He llamado a muchas puertas. Pido ayuda y nadie responde. Parecen no verme ni oírme. Solo me quedas tú. Debes pagar tu error.

            —Espere. Voy enseguida.

            Me puse el abrigo y bajé las escaleras.

            En la puerta no había nadie.

            Solo el viento helado de este maldito otoño.

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