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9 min
ENCUENTRO CON UNA POETISA
Reales |
21.02.19
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Sinopsis

El encuentro de un poeta profesional con una aficionada a este género literario le hará replantearse su vida privada.

Aquel atardecer de un domingo del mes de marzo de finales del siglo pasado, yo había salido de un cine en el que había visto la magnífica película del director italiano Luchino Visconti RCO Y SUS HERMANOS que estaba ubicado en la que había sido la céntrica y emblemática calle TUSET a propósito de un vital movimiento cultural que se había desarrollado en la misma en los años 60, y en la que proliferaban toda suerte de sofisticados establecimientos de moda, tanto de ropa como de empresas de publicidad, y restaurantes los cuales habían sido frecuentados por los escritores latinoamericanos tales como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez en la época del "boom" literario de aquellos países en mi ciudad, y locales que organizaban conciertos de "Jazz".

Entonces yo fascinado por el aire creador que todavía se enseñoreaba en aquella calle, me dediqué  a pasear por ella, cuando de repente me encontré con una bella mujer rubia, de ojos verdes, la cual iba elegantemente vestida, y envuelta en un abrigo bexe; pues se notaba que pertenecía al acomodado ambiente que residía en aquella señorial zona; pero que a su vez llevaba en su mano una carpeta llena de papeles. No era la primera vez que veía a tal dama, y siempre que me había salido al paso no había dejado de llamarme la atención.

La mujer abordó a un transeúnte que cruzaba la calle, mas éste le hizo un gesto de rechazo y siguió su camino. Ella lejos de desanimarse reparó en mi y se me acercó con paso resolutivo.

- Perdone que le moleste. Mire, yo soy poetisa y en esta carpeta llevo algunos de mis mejores poemas. ¿Le interesaría leerme alguno y comprármelo? - me dijo la dama muy educadamente, y con un marcado acento extranjero.

Reconozco que aquel ofrecimiento literario de aquella glamurosa mujer en el que yo advertí la necesidad de ser escuchada por alguien tocó mi fibra más sensible, puesto que yo aunque me ganaba la vida haciendo de director de una escuela privada que la había heredado de mis padres quienes se habían dedicado a la docencia durante toda su vida, en mis ratos libres escribía poesía.

Asimismo, aquella actitud de la atractiva artista de las letras me sugirió que ambos estábamos atrapados en un tupido y agoviante silencio por el prosaico ambiente reinante que no nos dejaba respirar a nuestras anchas. En cierto modo éramos compañeros de viaje en un tren de feria con destino a ninguna parte.

- Por supuesto que me interesan tus poemas - le dije a la rubia con la mejor de mis sonrisas. Estamos hechos de la misma pasta, porque yo también escribo poesía. Pero relajémonos un poco y vamos a tomar algo que así hablaremos mejor.

La mujer, tras dudar un segundo con gran seriedad accedió a lo que le proponía. Acto seguido la llevé llevé a un PUB llamado COUPÉ que tenía unas mesitas que simulaban ser coches de carreras, pero donde preparaban unos combinados excelentes.

Tan pronto como nos hubimos acomodado en una de aquellas mesitas mi acompañante sin pérdida  de tiempo sacó de la carpeta uno de sus poemas hoja en la que había con tinta roja uno de sus trabajos de poesía libre llamado EL TIGRE. Al parecer a ella lo que más le importaba en este mundo era dar a conocer su obra y que se la compraran.

Leí con interés su poema, y enseguida me percaté que el "tigre" de su escrito era su más íntima y genuina naturaleza que anhelaba ser atendida, querida por sí misma al margen de cualquier convención social. Se puede asegurar que dicho poema era el grito de socorro que su alma daba a cuántos la podían rodear.

- Es muy bueno - admití mientras bebía un cuba-libre de ron, y ella tomaba un San Francisco.

- Gracias. ¿Me lo compra?

- Claro mujer. Este poema tiene mucha fuerza. Desprende una vitalidad insual, y eso influye en la gente. Pero ante todo presentémonos. Yo me llamo Eduardo Pons. ¿Y tú?

- Ruth Favre. Tanto gusto - respondió ella un tanto envarada.

- No eres de aquí ¿verdad? - inquirí.

- No. Soy de Suiza.

- ¿Y qué haces en este país?

- Vivo en Barcelona desde hace unos pocos años con mi marido, que es ingeniero industrial.

- ¡Aaahhh! Estás casada.

- Sí. ¿Y usted?

-¡Ejem! Eso dicen... Pero no tiene mucha importancia... - le dije en un tono frívolo, pero a la vez con la intención de que nos centrásemos en nosotros mismos-. Y dime. ¿Has leído a muchos poetas? Por ejemplo a Yeats, a Rilke...? Yeats es mucho más que un poeta. Era un ser muy especial, y muy profundo.

- No, no, no...

- Pues te recomiendo que leas a los maestros de este arte, porque no tan sólo te enseñarán, sino que además estimularán tu genio creativo.

- Ya lo haré.

Empecé a sentirme eufórico con aquel singular encuentro. Por fin había hallado a alguien que daba la impresión de que podía comprender mi verdadera manera de ser; mi sensibilidad.

- Escucha Ruth. Si te parece, tu pones en orden tus poemas; los corriges si es necesario, me entragas una copia de los mismos, y yo hablaré con mi editor para que te los publique. Así mucha gente te conocerá, y admirará tu impronta espiritual.

- Bueno... Ya veremos - respondió Ruth indecisa y esbozando una sonrisa.

- Vamos mujer. Hay que arriesgarse. ¿Y qué dice tu marido de los poemas que escribes? ¿Le gustan?

-¡Huy! Él no me apoya en absoluto. Mi marido es muy práctico, y no me toma en serio.

Aquella revelación me hizo caer en la cuenta de que nosotros vivimos instalados en una mentira social, la cual aparentaba que se interesaba por la vida de los demás para quedar bien ante la galería, pero que en realidad ésta sólo daba valor a un vacío quehacer utilitario de quien tenía a su lado, y rechazaba, o se burlaba de sus pensamientos, y de sus emociones. Sobre todo del concepto de espiritualidad expresado a través de la poética.

No era normal que yo fuera solo al cine y que mi mujer no quisiese acompañarme nunca; o que no le hiciese ningún efecto los poemas que yo había publicado. Por lo visto yo para ella había sido un medio sexual para crear una familia, y nada más.

Ruth me hizo recordar aquel día en que presenté mi libro de poemas y recité algunos de ellos acompañado de música por un estupendo organista, a un nutrido público de un Club Náutico de un pueblo de la Costa Brava.

                                         " Un pellizco, una lágrima encendida.

                                          Una encajada fiel y nocturna refleja mi esteril mirada.

                                         Desde ahora soy un Fénix medio eterno

                                        porque aseguro el último vuelo, 

                                       el primer vuelo hacia lo inacabable"

Este fue mi último poema de aquel desgraciado día, y mientras lo recitaba yo observaba las inexpresivas miradas de cuántos habían allí reunidos;y al terminar todos aplaudieron sin ningún entusiasmo.

- Es importante que los niños lean poesía, porque así aprenden a expresar sus emociones, sus sentimientos- dije al público-. Ahora, si lo deseáis, podéis comprar en Secretaría algunos de mis ejemplares.

Pero mi oferta cayó en saco roto porque nadie adquirió ni uno de mis libros.

- Ahora lo que toca es dedicarte en cuerpo y alma en el negocio de la Academia, y olvidarte de soñar despierto - me dijo despectiva mi mujer."

- Verás Ruth. Tienes que mentalizarte en que vivimos en una sociedad que tiene unas palabras apropiadas para desenvolvernos en un contexto práctico en relación al trabajo diario, y muy poca gente entoiende de sutilezas introspectivas o espirituales. Nosotros pertenecemos a un colectivo minoritario y debemos seguir nuestro instinto natural sin preocuparnos de las malas críticas de los demás - quise puntualizar.

- Sí... Ya comprendo.

Seguidamente Ruth para mi asombro se dejó ir. Apoyó su cabeza en mi hombro como buscando un refugio humano; yo la tomé de una mano y nos besamos tiernamente en los labios.

- ¡Asi que ya estaba bien de hacer de buen samaritano! Aquella mujer era una beldad, y la carne es débil. Quería salir con ella, estar con ella; y si era posible amarla con fuerza, poseerla en todos los sentidos.  Ya me veía junto a la poetisa suiza en la habitación de un bonito hotel contemplando su ropa interior negra, y fusionando tanto nuestros cuerpos como nuestras almas en la cama envueltos en la cadencia de nuestros poemas, viviendo en una burbuja de ensueño, casi utópica lejos del mundanal ruido.

Por eso le dije mirándola a los ojos sin apartar mi mano de la suya:

- Oye Ruth. Me gustaría que nos volviésemos a ver. Me tienes que dar una respuesta a lo que te he dicho acerca de publicar tus poemas. ¿Nos vemos este próximo jueves en este mismo lugar? Creo que nosotros nos podemos comprender bien.

Ruth se irguió en su asiento y respondió quedamente:

- Lo siento. No puedo. Me halaga eso que me dices, pero aunque mi marido es un bruto, y un insensible a mis poemas, yo no lo puedo traicionar. Y tú que también estás ca-sa-do - deletreó-, me propones vivir una hermosa aventura, pero él me ofrece confort y seguridad. Ya ves que soy sincera, y a ti no te puedo engañar.

Y diicho aquello se levantó de donde estábamos sentados, y salió con su carpeta del PUB para perderse en la vía pública.

Desde luego yo siempre peco de romántico, y me olvido que las mujeres son capaces de sacrificar su felicidad interior, en favor de su instinto materialista y familiar por oscuro y rutinario que sea; que es como si vendieran su alma al diablo.

            

         

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  • Me pongo del lado de los románticos, utópicos o no, y de los que lo intentan con cierto énfasis más de una vez. Me encantó, kf
    Y en la aplicación de la cadena ser, hay el programa Los Muchos Libros donde entrevistan a escritores y recomiendan lecturas. Es mi preferido. Un saludo!
    Hola Francesc está muy bien, tu relato, aunque la moraleja final no te la compro! Jajajaja. Por cierto, si que me gustan los Beatles y Allen. Parece que tenemos cosas en común. No ser si escuchas Podcast? Hay dos programas que creo que te gustarían mucho: - La escobula de la brújula y Aquí hay Dragones. Hay una aplicación Podium Podcast que tiene muchos programas interesantes.
    En realidad es un relato de tesis que trata de probar la afirmación del final, por tanto no se puede quitar; aunque pudiste ser más sutil. Un abrazo. Es un gusto leerte.
    Hola querido Francesc Miralles, agradezco tu recomendación cinematográfica, y por supuesto que pienso verla. Gracias eres muy amable, me encanta leerte.
    Hola Paco. Relato facil de leer en donde la aventura con una mujer bella y de letras ronda por la imaginación del protagonista. La realidad se impone y el poeta se queda como estaba. Saludos
    Interesante y entretenido. Claro q el ultimo parrafo es una apreciación muy personal.
    Me ha gustado el relato, Francesc, pero el último párrafo... Creo, en mi opinión personal, que no deberías generalizar ese tema... Un saludo.
    Vaya coincidencia, tu protagonista es de Suiza al igual que lo era mi abuelo paterno. Tu historia romántica me ha encantado querido Francesc Miralles. Tus escritos contienen romanticismo, pasión y deleite. Un abrazo :-*
  • Un retrato de un grupo socia determinado en una celebración nupcial.

    Un análisis sobre esta estupenda obra literaria, que ha pasado desapercibida en su segundo centenario de su publicación, menos en las Bibliotecas públicas que es más sustanciosa de lo que cabe imaginar.

    Aunque este relato está en la sección TERROR, se debería de encuadrar en FANTASÍA o MISTERIO. Pues en él no hay ningún párrafo gore, o morboso. Un hombre va de vacaciones a un pueblo de la Costa y tiene una insólita experiencia.

    Una mirada sobre un instinto inconfesable del ser humano.

    Una mujer joven se encuentra ante un problema, y en una escursión que hace a un rústico pueblo vive una singular experiencia en relación con el mismo que ella ignoraba.

    Una hombre al que no le gusta el fútbol tiene que ganarse el aprecio de su hijo que es todo lo contrario.

    Es un enfoque visto de cerca sobre la máxima de "El amor al prójimo".

    El encuentro de un poeta profesional con una aficionada a este género literario le hará replantearse su vida privada.

    La evidencia de un aspecto misterioso de la vida, y la reflexión sobre el mismo.

    Las desventuras de un aspirante a conquistador de una mujer soñada.

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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