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3 min
Entendiendo la despedida desde un adios a un juguete
Infantiles |
13.07.18
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Sinopsis

El juguete tiene ya casi seis meses de haberlo comprado, se lo regale en su cumpleaños. Era un robot de un dibujo que defendía a los más indefensos.

Un día ese juguete se cayó, y otro, y varios días.

“¿Joaquin por qué rayos lo paras tirando?, ¿por qué tiras el juguete varias veces?”, le hable como increpándolo…

“Papi es que defiende varias veces a los demás juguetes”, me respondió muy enérgico Joaquin.

Con tal respuesta ni ganas me dio de hablarle cuando él iba más allá, había logrado algo, el sentido de la justicia y de la lucha por el más débil.

Así pasaron los días y ya un par de semanas, ese juguete estaba sin armadura, es como se si le había quitado hasta la piel, así que me dije que así ya no podía defender ni defenderse.

“¿Joaquin te tienes que despedir de tu juguete, por qué tanto ha defendido a los demás y tantas caídas que ya debe descansar, además su armadura rota te puede lastimar, y es mejor despedirlo?” un día me atreví a decírselo para explicarle lo que es la muerte, o al menos prepararlo para más adelante.

Así, que le di un par de días para que se pueda despedir. El último día le dije que ya era hora del adiós. Recuerdo como si fuese la primera vez esa mirada, una mirada nostálgica…

“Papi me voy a mi cuarto un momento, para poder despedirme de él a solas” me dijo Joaquin sabiendo a lo que venía. Que ese muñeco se iba a ir.
“Papi sé que es un juguete, no tiene vida ni nada, para mi es mi amigo” y le dio un beso al robot y me lo entrego.

Y le explique… “hay momentos en la vida que uno tiene que despedirse, y en esta vida humana, porque creemos en la vida eterna, pero en esta vida humana ya no hay más contacto, ni llamadas, ni mensajes, ni saludos, ¿me entiendes Joaquin?, así que hoy ya se ira”? el juguete lo puse en un lugar alto, y nos dimos un fuerte abrazo… que buen abrazo que fue.
A las pocas horas me dijo “¡Papi ahora tengo un nuevo juguete!, lo decía muy alegre y empezó a jugar.

Esto ocurrió cuando Joaquin tenía unos tres años y medio aproximadamente, ahora tiene seis.

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Activista y TEÓLOGO protestante Desde mis locuras y reflexiones hay un instinto e intuición x un mundo mejor de lo caótico. #UbiSunt Gracias Totales!

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