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7 min
Entomancer (4)
Varios |
12.04.18
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Sinopsis

Capítulo 4 de Entomancer

                                                    Capítulo 4: El elegido

-¡¡AAAAHHHHHH!!

 En estos momentos simplemente no puedo dejar de gritar. El pánico se apodera de mí, mientras el repugnante sentimiento de pequeños seres moviéndose por mi cuerpo, me vuelve loco.

-¡¡Ayuda!! ¡¡Dio por favor, ayúdame!!

 Sin embargo, Dio no atiende a mi llamado, ni se inmuta ante los alaridos procedentes de mi boca. Y fue entonces cuando comencé a darme cuenta de que… No dolía.

-… ¿Eh?

 Así es. Por muy extraño que parezca aún teniendo insectos en mi interior, los cuales ¡Literalmente! Abrieron mi piel en lugares específicos, (donde yace mi enfermedad), para infiltrarse en mi organismo. No dolía. Estaba simplemente impactado.

-¿Cómo es siquiera esto posible?-Me pregunté-.

 Pronto. Conforme avanzaban los insectos en mi cuerpo, pude divisar el acercamiento de los grillos en las cercanías. Sus miradas denotaban cierta curiosidad, la cual Dio, parecía compartir.

-¿Qué sucede? Primero estos insectos y ahora ustedes…

 No lograba entender en lo absoluto mi situación actual. De repente, como si el mundo estuviese esperando impaciente, a dichos pensamientos míos. Los insectos dentro de mí, tomaron acción.

 Un extraño pitido resonó en mi cabeza. Mientras los insectos a mis alrededores comenzaban a chillar. Poco duró mi incertidumbre, pues, esos chillidos rápidamente se transformaban en voces, ¡así es! Voces humanas totalmente fluidas, salían de los insectos.

-Es extraño… ¿Por qué este humano de repente comienza a emitir vibraciones y olor de insecto?-Comentó uno de los grillos-.

-Probablemente solo sea tu imaginación.-Le replicó un grillo cercano-.

-¡Cállense todos! Puedo sentirlo. Él está empezando a entendernos.-Exigió mi compañero Dio-.

-¿¡Qué sandeces andas diciendo ciempiés!? ¿O es que acaso crees en esa estúpida leyenda?-Le replicó el grillo anterior, con aparente molestia-.

-Puede que el ciempiés tenga razón joven. Después de todo, él posee un fuerte vínculo con este humano. La naturaleza de tal unión no parece ser solo de origen mágico… este joven realmente puede ser, el elegido.-Expresó su opinión el líder de los grillos, haciendo su majestuosa aparición-.

 Me encontraba totalmente bloqueado. No solo era demasiado para procesar el hecho de que los insectos pudiesen hablar humano, sino que ahora vienen y sueltan esto… ¿Qué se supone que es ese tal elegido? Bueno, no me queda más remedio que preguntarlo.

-Em. Disculpa, ¿de qué va todo esto sobre el ¨elegido¨?

 Entonces la multitud enmudece. Me encuentro atrapado en un rotundo silencio, lleno de mucha incomodidad. Dudas. Últimamente siento que todo lo que se monta en mi cabeza son solo dudas. Sin embargo no hay nada que pueda hacer al respecto ¡No entiendo nada!

-¿Me pueden hacer el favor de explicarme? Estoy perdiendo los estribos, y toda esta semana no ha sido más que cosas raras tras cosas, ¡todavía más raras!

 Nada… ni una sola respuesta. Los minutos pasaban, hasta que mi colega Dio, decide librarme de esta tortuosa angustia.

-Lo sabía. Eres el elegido; un ser de otra raza que según se pronostica, traerá una era llena de paz y prosperidad para los insectos. Aquel que las leyendas llaman: Entomancer.

 Ante las palabras de Dio, los murmullos de los grillos no se hicieron esperar. Pude distinguir algunos como: imposible, no puede ser verdad, he incluso uno de los grillos llegó a desmayarse... así es, tal y como lo escuchan ¡Un puto grillo se desmayó! ¡Ni siquiera sabía que los insectos podían desmayarse!

-Pero no lo entiendo, ¿por qué yo?

-Joven. En toda la historia entre humanos e insectos. Ninguno había sido capaz de hablar el lenguaje del otro… Jamás.

 Las palabras del anciano líder me dejaron perplejo. Me siento como un idiota. Él tiene toda la razón ¿Siquiera cómo es posible que un humano hable con un insecto? Esto es sin dudas algún tipo de evento sobrenatural y… oh. Así que esto es lo que planeaba ese dios. Ese bastardo cumplió su promesa, pero para molestarme, me convirtió en un mesías de las criaturas que más asco y repudio me dan. ¡¡¡Muy gracioso hijo de puta!!!

-¿Estás bien? Haces unas muecas muy raras cuando piensas.-Explica mi colega-.

-Perdona, al parecer estuve mucho rato perdido en mis pensamientos. Entonces, y si soy aquel Entomancer, ¿qué se supone que tengo que hacer?, ¿cuál es mi destino, cuales son mis poderes?-Demande en un tono de voz moderado-.

 Los insectos a mi alrededor guardaron silencio. Parece que nadie sabe nada, o eso creí, hasta que el anciano líder habló.

-Es bastante fácil decirlo. Tienes el control absoluto sobre todos los insectos, básicamente puedes hacer lo que quieras con nosotros, o bueno… eso dicen las leyendas.-Comenta el anciano con incertidumbre-.

-Pues… supongo que no me queda de otra más que averiguarlo.-Dije decidido-.

 Entonces me levanté. Ya no sentía los extraños movimientos de aquellas pequeñas larvas dentro de mi cuerpo. Mirando fijamente a mi compañero Dio, exclamé en mi mente <<< ¡Ven! >>>. En unos pocos segundos, mi amigo de muchos pies, saltó a mi brazo, uniéndose a mi cuerpo como en aquella ocasión.

-Parece ser, que es cierto.-Dije sorprendido-.

 Los grillos se miraban los unos a los otros con suma sorpresa. En sus ojos ya no había vacilación alguna, yo era aquel, llamado Entomancer.

-No hay duda. Los insectos por lo general somos capaces de sentir la presencia de otros a distancia; pero tú, fuiste capaz de ordenarle al ciempiés moverse, y este no dejó ningún rastro. Se podría decir que por unos segundos, desapareció de nuestra vista.-Reveló el anciano líder-.

-Te refieres a que si un insecto está bajo mi mando… ¿no pueden verlo?

-Ni sentirlo, en ninguno de los aspectos, tanto mágico como sensorial.

 Ante las afirmaciones del viejo, un torrente de alegría y júbilo recorrió mi cuerpo. Este poder, mi poder, no era inútil. La figura de aquel dios pasó por mi mente…  <<< ¡Parece que no mentías respecto a tú plan, dios de mierda!>>>, grité para mis adentros.

-Jum…-Como si meditara algo, el anciano grillo cerró los ojos pensativo-.

-¿Sucede algo líder?

-Entonces está decidido. ¡Miembros de la tribu de los grillos de jade! ¡A partir de hoy, decido otorgarle el título de líder al joven Entomancer!

 Sus palabras penetraron en mi atmosfera alegre como un disparo. Duré aproximadamente unos minutos sin reaccionar. ¡¿Cómo se te ocurre decidir por mí, maldito grillo?! Lo que es más importante, ¿cómo podría liderar a una tribu entera de grillos… espera ¿Tribu?

-¿Dice que ustedes son una tribu?-Solté mi duda al aire-.

-Así es joven Entomancer. Este bosque está conformado en su mayoría por tribus de diferentes especies de insectos. Por supuesto, en algunos casos, algunas especies tienen más de una tribu. Por ejemplo, nuestra tribu: los grillos de jade; es solo una de muchas otras tribus de grillos, pero la nuestra es la más antigua, se remonta al inicio del bosque. Por desgracia… gran parte de nuestra cultura se perdió con los años.

 Veamos, necesito un momento para procesar lo que acabo de escuchar. Grillos inteligentes, se remontan a los inicios de un bosque mágico, y lo más importante ¡¡¿Cultura?!! ¡¿Cómo unos insectos saben siquiera lo que significa esa palabra?!

-Esto… ¿Podemos dejar esta charla para mañana? De repente me siento muy cansado.

 Y no mentía, pues mis ojos comenzaron a ponerse borrosos, mientras un peso se cierne sobre mis parpados… ¿Me estoy? ¿Desmayando?

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