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3 min
Estoy aquí porque he matado a un hombre
Reflexiones |
03.03.14
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Sinopsis

- ¿Sabe por qué está usted hoy aquí? - Si, he matado a un hombre.

- ¿Sabe por qué está usted hoy aquí?

- Si, he matado a un hombre.

- ¿Podría haber resuelto el problema de alguna otra forma?

- Si, ahora que lo pienso, si. Podría haberle cortado las manos, aunque no, con los muñones también puede pegarle. Los brazos, mejor los brazos. Sin embargo, podría pegarle patadas y pisarla. Cortarle tantos miembros es muy poco humano. Está mejor así. Si, muerto está mejor.

- ¿Se arrepiente?

- Míreme a los ojos. Esto es lo mejor que he hecho en mi vida.

- Bien, he terminado.

 

 

- Señorita, ¿quiere decir decir algo antes del veredicto?

- Si, en realidad si que quiero. Me gustaría que pensara en mi, que se fije en qué tipo de persona soy. Me he criado rodeada del amor de mis padres, he sido una niña lista y educada. Soy nutricionista, y actualmente estudiante de ingeniería informática. Hace dos semanas tenía proyectos, sueños, deseos. Me habría gustado salir del país a trabajar, aprender nuevos idiomas, conocer gente y nuevas culturas. Me habría gustado comerme el mundo entero. Pero la escuché gritar. Si, a ti, no bajes la cabeza, defiéndelo cuanto quieras. Levántate la camiseta y enseña tus cardenales. Aquella noche, escuché a su hija pequeña, de apenas 6 años hablarle, le dijo mientras lloraba “mamá te va a pegar”. En ese momento algo en mi cabeza hizo click, salté por el balcón y si, le clavé el cuchillo en la garganta, a propósito. Usted no llore señora, le habría hecho un bien al mundo si el día en que nació su hijo lo hubiera ahogado con una almohada. Me han preguntado si me arrepiento, mirenme bien, todos. Ahora miren a esos niños que se han quedado sin padre. Por fin, van a poder dormir por las noches sabiendo que no matará a su madre en un exceso, y usted, usted es la que mejor va a dormir de todos. Hoy me siento mas orgullosa de mi misma que nunca. Matarle es lo mejor que he hecho en mi vida. Y ahora, puede usted ponerme la condena que crea conveniente.

 

 

 

Te lo dedico a ti vecina.

A ti, y solo a ti.

Tu eres la que lo aguantas y la que lo defiendes.

Son tus hijos los que sufren por ti.

Soy yo quien lo escucha todo.

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