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42 min
Ever
Varios |
16.07.18
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Sinopsis

La historia entre un ángel caído y una chica que controla seres no vivos... Demos un paseo en una de las épocas más impactantes en la historia, la conquista...

 

Alguna vez te has preguntado de donde vienen los zombies o si estos realmente existen. Hay demasiadas teorías, puntos de vista, conocimientos sobre ellos, pero la génesis es algo particular, no todos provienen del mismo lugar (No me refiero a que algunos vienen de las tumbas, de marte, de la casa de tu novix, de los tipos que van con tu abuelita a arreglar el boiler) cada uno varia. Así como hay variabilidad de personas (negros, blancos, morenos, rosas y verdes), hay variedad de zombies, como el zombie estudiante de universidad, el zombie fiestero, el zombie 100% real no fake, los zombies de tus abuelos, el zombie de tu novio, los zombies zombies.

¿Sabes quién es Ever? Ella es una zombie de la quien te hablare, estimado lector deja de estar pensando en que la combi o el micro va muy lento, o que el tipo de alado no se dio la ducha matutina, presta tu atención a lo que te contare, es una pequeña historia de la génesis de esta zombie. Si no sabes quién es Ever te lo iré contando no desesperes que pronto sabrás de ella…

1518

El agua de los mares se está evaporizando o eso parece, iniciaran los rituales en cuanto el sol llega a la vivienda y para eso pasara bastante tiempo. Hay una mujer sentada cerca de la ventana, entra poca luz, tiene un cabello no muy largo, ni muy corto, el largo llega un poco más debajo de los hombros, tiene una piel muy clara para la zona donde vive. Con los ojos casi llorosos veía como la luz se acercaba más a su hogar, con su hijo entre las manos lo va acariciando, el niño quiere jugar. No tardara mucho en que comience el ritual, el sol se pone cada vez más naranja hasta que llega  el momento, ella este o no lista sería el sacrificio del ritual.

Caminando con los pies descalzos saliendo de su casa, mientras su hijo dormía como si iniciara un letargo. Colocándose en medio de los habitantes de su comunidad, se acerca un chamán con cara de chac-mol, donde van prendiendo fuego de manera circular, unas personas con vestimenta simulando ser jaguares y águilas, cantando sus canciones típicas. El Chaman tomaba a esta chica de la cabeza,  ella estaba sentada, el chamán saco su oxidiana con la que le corto la mitad del cabello dejándola casi rapada, tomo pintura vegetal de color negro con su dedo índice y fue marcando las líneas en lo que se convertiría, antes de iniciar las palabras del ritual le da un diente de león de color amarillo a nuestra chica.

“¡Oh! Princesa, que es el significado de tu nombre, que esa eres tú, una princesa entre guerreros, chamanes, obreros, te ofrecemos esta corona, la mandíbula de algún guerrero del otro mundo (era una mandíbula muy extraña, similar a los de los ángeles caídos) quedara sobre tu cabeza, representando que eres una princesa, la cual no usaría una penacho por lo que tú no eres cualquier princesa, eres una guerrera, una princesa guerrera, todo el mal que te hagan lo devolverás. Te mostramos nuestro camino, nuestra esperanza, nuestra sangre… Serás nuestra guía cuando lleguen aquellos sujetos que se esperan llegar, sujetos deformes, que traerán guerra y descontento a nuestra comunidad, si caes, nosotros caemos, si revives, reviviremos cuando lo desees. Tu nombre de princesa ya no será nombrado, ahora serás Ever…”

Aquellas palabras que nombro el chamán fueron fuertes para Ever, los individuos que la rodeaban se acercaron al fuego hasta desaparecer, el chamán igual que los demás individuos fue quemado hasta desaparecer. Ever seria conocida como la reina, princesa o controladora de los zombies, pues podía controlar  la resurrección de aquellos individuos, solo que sin vida. Fue con su hijo una vez acabado el ritual, mientras el pequeño niño lloraba y los habitantes de esa región aparecían como seres sin vida el niño era cuidado.

Cada noche se encendían las antorchas a la luz de la luna o las estrellas, todos aquellos seres son vida cuidaban el hogar de Ever y de su pequeño acompañante su hijo. Ever se presentaba cada vez que veía que los dientes de león aún no estaban maduros, de un color amarillo, esos dientes de león le avisaban a Ever lo que pasaría. Una noche cerca del mes de Octubre (Calendario griego) que llegaron algunos hombre y pronto llegarían a la zona donde habitaban, entonces Ever tenía que proteger aquellos seres, aquellos Zombies.

El hijo de Ever iba caminando hacia qué lugar donde Ever fue conjurada, cuando Ever se dio cuanta  fue tras el a tomarlo, pero el hechizo que se había hecho tomo a su hijo convirtiéndolo en un zombie más, con todo el conocimiento que Ever tenía. Los hombres estaban por llegar a la ciudad de Tenochtitlan, una vez cruzando esa parte llegarían a la región de Ever, protegiendo a todos aquellos seres no vivos, Ever aprendió a invocarlos con mayor facilidad, y la única forma de protegerlos sería ir hacia la tierra que sería conquistada.

Justo antes de partir Ever saliendo del lugar donde habitaba ve caer un collar con unos colmillos, Ever inspecciono todos los lugares y nos encontró quien pudo haberlos dejado, así que los tomo y los puso en su cuello como símbolo de todos aquellos seres que fueron sacrificadas por realizar su ritual y que ahora ella invoca como seres sin vida a voluntad, como zombies. Durante el camino varias personas quisieron asesinarla, pensando que era una de esas personas que invadían Ever las asesinaba para poder contrarrestar a los invasores, ella los convertiría en seres sin vida cuando se enfrentaran.

Ever llego a Tenochtitlan, cuando en el camino se encontró a un guerrero que la tomo de la mano.

-No puede estar una mujer de otra región sola por estas tierras, a menos claro de que seas un sacrificio.- Dijo el guerrero.

-No debería de ser un guerrero menos juzgón, más valiente, adelante llévame al templo seguramente serviré como sacrificio.- Ever respondía con tonalidad muy sería y convencedora.

-No sabes que hay personas peligrosas que se acercan, nos preparamos para acabar con ellos.

-Tanto te preparas para combatir, que estás aquí hablando con una mujer extrajera, en tu ciudad que posiblemente sea una invasora y corres el riesgo de que tú seas sacrificado.

-Tengo palabra de guerrero y mi ciudad tienen que sobrevivir  a lo que pase con el tiempo, no dejare que ninguna extranjera invada este lugar así que yo mismo acabare contigo y te llevare al templo.

Aquel guerrero tomo su cerbatana y justo al enterrarla al vientre de Ever, el cielo de tiño de color negro, un torbellino de agua y viento saco la estaca de aquel vientre y esta se enterró de la parte caudal de la cabeza atravesándolo de tal manera en que aquel guerrero murió. El vientre de Ever logro recuperarse, después de unos segundos justo cuando el guerrero murió. Ever tomo su mano colocándose en los colmillos y pensó en aquel guerrero, se estaba levantando, Ever pensó que pudo haber sido que aún no moría pero él ya estaba muerto, era un hombre en el mundo de los vivos, otro muerto viviente.

-Creo que todo aquel que muera puedo hacer que resucite a mi voluntad y al parecer con los colmillos estos seres parecen renacer sin que pareciera que ya hayan muerto, quitando esas marcas de la muerte y mejor aún no solo son las personas de mi región que ya han muerto. Ocupare hasta guerrero para que me lleve al templo, y así pode contraatacar.- Ever lo fue pensando hasta que lo hizo.

En el templo…

-Señores, me presento como el guerrero que soy, presento este sacrificio, este tributo con forma de mujer, nos ayudara para aquello que estamos esperando, el tributo presenta la claridad y la confianza que necesita.- Decía el guerrero mientras entregaba a Ever a los guardias, el plan de Ever se estaba cumpliendo.

Subiendo a la parte más alta del templo, Ever entre  dos guardias escuchaba la conversación, que le podría ayudar al llegar a la cima, estos eran muy habladores.

-Dicen los emperadores que no es una invasión, que son los mismos dioses que vienen a visitarnos a vengarse de todo mal que hemos hecho, creo que es por eso que están preocupados por las otras invasiones que se han hecho.

-Acaso no has visto aquellos mensajeros que vienen advertimos de lo que está pasando, parece que van acabar con nosotros. A veces sí creo que acabaran con nosotros.

-Somos los mejores guerreros que hay, nadie nos podrá parar, talvez los otros aún  o han podido contra ellos.

-Puede ser estoy seguro de eso. Nosotros acabaremos y si ofrecemos este gran sacrificio podría…

-¡Podrías callarte!- Se escuchó una voz muy fuerte, era alguien importante al parecer.

-Moctezuma, ofrecemos este tributo mandado, por un guerrero…-

*Estos sí que estas bien mensos, pensó Ever*

-¿Y el guerrero?- Pregunto Moctezuma muy enfadado

-Desapareció justo cuando fue entregada el tributo. De la región…

-Olvídalo, déjala aquí la ofreceremos para…

-Moctezuma, sabes la región de dónde vengo a desaparecido, soy la única sobreviviente y creo que pronto sucederá algo extraño…- Interrumpió Ever

El tiempo transcurrió, Ever conoció muy bien a Moctezuma y ella aprendía cada noche más sobre aquellos seres que podía invocar a voluntad.

 

 

 

 

1519, vive y lucha entre una flor.

Querido lector, bienvenido a la conquista, donde tus próximas pesadillas se harán realidad y veras como Ever defenderá con la cabeza en alto y los colmillos en el cuello, que próximamente tendrá un decorado en la cabeza y se encontrara con Azaak.

No es la muerte la que si interpone entre el bien y el mal, todos tenemos nuestra hora de morir. Ever has estado aquí bastante tiempo, pronto llegara el fin, si alguien puede acabar con lo que nos espera si es algo malo tu serás quien acabe con ellos. Mi voz está a punto de quebrar, creo en los muertos y hay un región que le dio poderes a una mujer, actualmente no la encontramos, creemos que está desaparecida, esa mujer dicen que podría invocar a los muertos en seres no vivos. Nunca pasara creo que durante la practica murieron los habitantes era muy peligroso para todos aquellos que iba a estar ahí presentes, talvez por eso desaparecieron todos sin dejar huella.

-Moctezuma, se han presentado los seres de los que se hablaban, tiene cuerpo muy brilloso y parecen enviados de nuestro dioses.-  Hablaba con voz temblorosa un habitante de la región.

-Ever ocúltate, no dejare que nada pase y yo responderé al estar aquí, saldré a verlos.- Respondió Moctezuma.

Moctezuma los recibió con los brazos abiertos, en la llegada de Cortes y los demás españoles la Malinche y otra mujer que parecía no tener una buena relación con la Malinche cuyo nombre era Azaak. Durante la estancia y la bienvenida que les daba Azaak fue a explorar la región que estaban por conquistar los españoles, fue mucha su curiosidad que Azaak se encontró con Ever en el camino hacia la tierra firme.

Ever se percató de Azaak en el camino, quiso disimular y revivió unos cuentos muertos para poder atravesar el camino. Pero muy pocos y Ever era la única mujer entre ellos. Azaak como vio que Ever era la única mujer y ya había aprendido un poco sobre la lengua de los nativos intento hablar con el Ever.

-¿Cómo puedo llegar al templo?- pregunto Azaak a Ever, sosteniéndola de la mano obligándola a voltearse.

-Ve hacia donde sale el sol.- Ever seria y sin querer dar la cara.

-¿Podrías llevarme?

-¿Quién eres? ¿Por qué tendría que llevarte?- Ever empezaba a mostrar la cara pero ya molesta.

-Me llamo Azaak, vengo con los demás hombres y venimos a explorar estas zonas. Pedro de Alcázar es quien me trajo, yo le pediré que te cuidemos. Puedes confiar en mi mira.- Azaak le mostro a Ever como si estuviera en un sueño lo que pasaría si no la llevaba y lo que pasaría si la llevaba.

-Está bien, me dicen Ever aunque mi nombre real significa princesa. Te llevare a donde están los que me has nombrado.

Durante el camino hacia el templo Ever y Azaak conversaban. Azaak le contó a Ever que si quería salvar a los habitantes lo que tenía que hacer y seducir a Cortes en una noche de derrota. Azaak era una mujer del viejo del mundo, era la reencarnación de la naturaleza en forma humana, era Gaia, mientras Ever simbolizaba a los seres no vivos, a los llamados zombies puestos baja ese nombre por ella.

508 hombres se establecieron en la región, comandados por Cortes, sometería a los habitantes de esa región. Los lagos y los ríos de la región fueron tiñéndose de rojo hasta que llegaría el día en que la lucha por la supervivencia seria cada vez diferente. Ever estaba asombrado con lo que pasaba, y sabía que llegaría aquel día en el que la guerra sería más brutal, pues empezaban a conquistar.

Cuauhtláhuac llamo a Ever. Comentándole que en la puesta de sol se revelarían y caerían los hombre que estaban estableciendo, Ever le mostro que podía invocar a los seres no vivos. Sería el inicio para un contraataque en la noche, Ever se había alejado de Cuauhtláhuac hasta el día que se emprendería el contraataque.

 

 

 

1520, seducción.

Antes de que los nativos de la región se revelaran contra los conquistadores, Ever se estaba preparando en silencio, lejos de la región invocaría a los seres no vivos durante la batalla, para ser más en número y poder acabar con todos aquellos conquistadores. La mente de Ever estaba muy distraída pues desde el tiempo que puede invocar a los seres no vivos ha estado entrenando. Sería su prueba final.

Ever paso el tiempo creyendo que la invocación provenía gracias a los colmillos que cargaba en el cuello, estaba lista para la noche, caminando hasta llegar al lugar donde iniciaría el contraataque. Ever estaba a punto de superar su límite, no sabía si podría hacerlo o no pues invocar a los seres no vivos ayudaría a acabar con los invasores, los conquistadores.

Cae la noche, la niebla bajaba del cielo. Era lo hora de los ataques, iniciaron los primeros  la primera oleada se encargó de algunos conquistadores que hacían guardia, algunos avisaron a otros conquistadores que fueron despertando y contraatacando. Iniciaba una noche de guerra habiendo varias bajas, de los conquistadores y de sus aliados, Ever se presentaba con esas bajas, renacían como seres no vivos, acabando con algunos conquistadores más, los seres no vivos obedecen a Ever.

Los contraataques eran claro, las personas de la región tenían una gran ventaja y los seres no vivos invocados por Ever la aumentaban aún más, sería un derrota para los conquistadores, Todo iba bien estaban a punto de acabar de sacar a la mayoría de los conquistadores, a Cortes, su mando. Ever iba tranquila invocando cada vez más a seres no vivos, que ella  a voluntad lo podía controlar, invocar y hacer lo que ella les pidiera, hasta que un conquistador la tomo por la espalda Ever trato de innovar as seres no vivos, cuando se invocaban aquella persona la soltó y quiso asesinar uno por uno, era demasiados, los seres no vivos acabaran con él. Una cerbatana atravesó aquel hombre que había tomado a Ever. A lo cual Ever dejo que aquellos seres no vivos desapareciera.

-No necesito tu ayuda, podía contra él.- Ever se había enojado.

-Nada es lo que parece, si quieres acabar con los conquistadores acaba con su superior. Aparte una mujer no debería de estar en plena guerra, no eres una guerrera.- Respondió aquel hombre misterioso, mientras tomaba su cerbatana con un tono muy serio.

-No te parece que tienes una gran boca, como para que me digas eso. Si no sabes lo que hago, no te metas.- Ever se mostró frente a él, esperando que se levantara.

-Mujer, se lo que hago, soy el que soy. Serás una guerrera cuando conozcas el por qué traes puestos esos colmillos.- El hombre se levantó y quedo de frente a Ever, muy pegado.

-Se por qué traigo estos colmillos, me gustaría acabar contigo.- Como Ever presentaba una altura muy semejante al de aquel hombre, se pegó más, Ever pensaba ya en invocar a algunos seres no vivos.

Aquel hombre se acercó más a Ever, se acercó demasiado hasta que chocaran con un gran árbol, los ojos de aquel hombre se tornaron color negro, mientras lagrimaba sangre, posando como si fuera un ángel, colocando los brazos a la altura de la cintura de Ever, chocando frente a frente. Ever empezó con sus manos a tocar desde du pecho recorriendo abdomen, hasta tocar sus músculos abductores, s ele facilitaba mucho a Ever tocar esos músculos, pues aquel hombre solo se encontraba con un protector en la entrepierna.

-Acaba conmigo si te crees capas, yo te encontrare, yo soy la sombra de la muerte, acaba conmigo, acábame como nunca lo has hecho, lastímame, pero nunca te dejare sola.- EL misterioso hombre le nombraba todas esas palabras al oído, mientras con su lengua la pasaba alrededor de su oreja. Cuando termino se miraron a los ojos, Ever dio el primer beso, lo beso llevando sus manos de los abductores a la cintura y acercándolo más.

-Pronto te veré mujer, nos vemos de aquí a la eternidad.- Se había marchado ese hombre, y desvaneciendo como iba caminando. Las tropas de los conquistadores estaban alejándose, Ever, ya estaba pensando donde ir.

Después de todo lo pasado durante esa noche, Cortes salió con sus hombres teniendo muchas bajas, Ever al ver todo lo que había ocurrido fue escabullida entre las tropas de Cortes hasta que se encontró con Cortes recargado en un árbol, solitario esa noche fue nombrada como la noche triste seguramente haciendo referencia a una noche perdida en guerra y en la seducción.

Cortes al encontrarse recargado sobre el árbol ve a lo lejos una pequeña sombra de mujer, desesperado por la lucha perdida el solo quería desquitarse copulando con una mujer y Ever estaba por presentarse. Ever se acercaba cada vez más al solitario hombre, pensando que si ella lograba asesinarlo podría acabar con toda la guerra y el dolor que estaba provocando aquellos hombres, si derrotaba al que estaba al mando el ejército no sería el mismo.

Ever llego por el costado derecho de donde se encontraba Cortes,  toco con s mano el casco que se encontraba ahí con delicadeza pero Cortes volteo y la miro con cara de excitación al verla, mientras sufría una erección.

-Veo que has llegado aquí ¿Sabes quién soy? Esta noche no ha sido la mejor, pero me gustaría que me acompañaras esta noche bella doncella, espero y me entiendas- Cortes se iba parando lentamente hasta llegar a tomar las manos de Ever.

-Señor, entiendo perfectamente de lo que me habla, así como su traductora yo aprendí  su idioma así como se hablar el mío- Ever empezaría a seducirlo para después acabar con él. –Claro que me encantaría quedarme la noche con usted, si así lo desea podemos hacer esta noche placentera-

Ever se acercó a Cortes tomando sus manos con más fuerza, mirando directamente a los ojos. Le fue quitando la armadura así como cada vez que quitaba una pieza llevaba las manos de Cortes a sus pechos, se recarga más en Cortes hasta llegar a la parte de la entre pierna en la cual al quitar la armadura vio que Cortes había sufrido ya una erección. Cortes toma a Ever con fuerza de la cadera, Ever pensaba ya he invocar a los seres no vivos, queriéndolos invocar no aparece ninguno, Ever había gastado ya toda su energía durante la batalla y su plan no iba a funcionar. Cortes con toda se ambición y su lujuria quería copular con Ever,  mientras ella se oponía pues no había salido nada bien lo que planeo.

  • Esta noche no fue la mejor, pero mejorara acabo contigo después de lo que haremos ahorita- Cortes al sacar su miembro, empujo a Ever sometiéndola para penetrarla.

Una vez acabada las palabras que había dicho Cortes cayo del árbol una pluma de la cola de un Quetzal, que al rozar los colmillos puestos en el cuello de Ever, surgió una estela de luz negra rodeando a Ever, hasta empujar a Cortes, de esta estela fueron surgiendo unas alas de Quetzal demasiado grandes, el cuerpo de un hombre que no se podía ver bien su rostro, no tenía piernas pero si una cola como la del Quetzal, empujo a Cortes y lo llevo a un sueño profundo.

Ever quedo sorprendida, decidió regresar lo más rápido a Tenochtitlan, pero en el camino se veía un Quetzal muy grande sosteniendo a un hombre arriba de ella, Ever estaba sorprendida por lo que estaba pasando pero al ir  corriendo, una cerbatana atravesó a Ever, confundida como un enemigo, cayo a las orillas del río que es encontraba, aquel Quetzal grande acompañado del cuerpo de un hombre bajo y rodeándola con sus alas, Ever cayó en un letargo en el que algún día renacería…

 

 

 

Elixir

Ever despertó de su letargo, ya hace tiempo, unos tres años para ser más exactos, había ya acabado con mucho, recordó los tiempos en os que podía invocar seres no vivos, donde actualmente vivía ya no había conflictos bélicos que la hicieran generar más seres no vivos. Recordaba aquel quetzal que sostenía a un hombre, lo recordaba seguido una vez al mes.

Caminaba por las calles seguido, sola o acompañada, cuando se le presentaba un problema invocaba algún ser no vivo para acabar con el problema. Se volvía una rutina despertar a las 6 de la mañana, salir a comprar las frutas necesarias para un jugo matutino. Por las tardes iba al lugar donde sucedió lo de Cortes, había ya pasado una época conocida como la colonia, Ever salía de vez en cuando a visitar las casa hogar y jugar con los niños. Sabía que había cambiado mucho en el tiempo que ella se encontraba hubo una conquista y esa religión que fue impuesta ahora estaba muy presente.

Un día Ever se encontró con una encargada de la casa hogar a la que iba, Ana, la cual había notado que iba muy seguido. La invito a tomar el té justo a medio día en donde Ever pudo recordar más de las cosas pasadas.

-He visto que vienes seguido, los niños aquí se ponen muy felices en cuanto sabe que llegaste.- Ana le hablaba muy feliz, con ganas de hablar mucho por ese día.

-Sí, me recuerda mucho el tiempo en el que estaba con un niño que cuidaba. Me agrada mucho venir, saber que puedo ayudar en algo.-  Ever se mostraba muy seria, pero nerviosa al contestar.

-Dime hija ¿De dónde vienes? ¿Dónde vives?- Parecía que Ana se estaba entrometiendo demasiado rápido.

-Del sur de la ciudad. Vivo sola, desde hace ya bastante tiempo que vivo sola.- La seriedad en Ever se hacía notar.

-Es peligroso que una mujer viva sola, necesita alguien más con quien vivir, te propongo venir a vivir aquí, con los niños, los infantes, tendrás de todo y podrás convivir con ellos- La propuesta que había hecho Ana fue porque ya había notado que Ever llegaba muy seguido y se iba apenas atardecía.

-Se lo agradezco, pero creo que puedo vivir sola. Hay cosas que busco y estar aquí solo me limitaría.- La incomodidad se estaba apoderando de Ever.

- ¿Como que buscas? tenemos una biblioteca aquí, algunos niños cuando ya están grandes se les da una educación y pueden empezar a estudiar y yo te puedo ayudar en lo que buscas si te quedas aquí.- Ana insistía.

-Estamos conversando muy a gusto, pero ¿cuál es su nombre? ¿Por qué quiere que me quede aquí?-

-Me llamo Ana, tu nombre es Ever lo he visto cada que te registras al entrar. Nos falta personal para atender a los niños.-

-Sí, me llamo Ever. No creo que pueda ayudarme en lo que busco, de verdad quédese.- Ever se levantaba para macharse.

-Yo sé quién eres, un día se te cayeron estos- Ana mostro a Ever los colmillos que antes cargaba, solo habían pasado unos días desde que Ever no los encontraba.

-¿Por qué los tiene? Son míos, me los pueda dar.- Ever regresaba sentarse.

-Ever, te los regresare, si me acompañas a la biblioteca.

Ana y Ever fueron hacía la biblioteca, estaba muy sola, muy oscura y muy húmeda.

-Busco saber varias cosas, tengo recuerdos, no sé si sean reales o no. Me imagino a algunas aves gigantes con un cuerpo cargando-. Ever le contaba a Ana mientras entraban a la biblioteca.

-Lo sé, hay cosas que prohibieron decir después de la conquista, dicen que hubo una chica que invocaba seres no vivos. Sé que buscas todas las mañanas fruta para tus jugos matutinos, los usas como elixir de vida. Yo conocí al portador de estos colmillos, sé que fuiste tú la chica que invocaba a esos seres y…- Ana le contaba mientras recorrían la biblioteca, iban a un pasillo principal.

-…Y que más sabe-Ever interrumpió. –Lo último que recuerdo, no sé si paso o no. Recuerdo que iba corriendo y algo me detuvo, caí dormida y desperté mucho tiempo, creo que nací aquí pero no en esta época.-Ever se encontraba más confusa.

-Entraste en letargo, después de esa caída. Deja te muestro.- Ana saco un  libro del piso, estaba cubierto por la duela que cubría el piso. –Dime Ever ¿Crees en los ángeles?-

-No creo que existan, pienso que es algo inventado. Lo siento, peor es así por eso me sentiría muy incómoda si me quedo en esta casa hogar.-

-Cree en ellos- Abrió el libro en la página sesenta y cinco, donde se encontraba el nombre de Ever en manuscrito, en la parte de abajo una firma que apenas se distinguía, decía Aquelarre aquella firma. –Hay ángeles buenos y ángeles malos, algunos se rebelaron contra Dios, otros los defendieron. Cuando Belcebú fue expulsado se llevó a varios ángeles más, se les considera ángeles caídos. Lucifer también es un ángel caído el primero, después Belcebú, pero Belcebú no bajo solo. Hay quienes dicen que nos cuidan los ángeles, tenemos un ángel de la guarda, ellos nos cuidan de los ángeles caídos.-

-Si lo que me dice es cierto, si todo lo que me paso antes de ese letargo, fue por uno ángel ¿Por qué en la religión que fui criada no existían?- Ever no creía lo que le contaba Ana.

-Ever, las cosas son diferentes, existe más de un dios. No importa si somos de culturas diferentes, existen y cada uno lo cuida algo de una diferente. Aquel Quetzal que viste era un ángel.- La explicación de esas palabras de Ana hizo que Ever creyera lo que le contaba –Te mostrare la creación de un elixir, tu ayudara a comprender más y poder hablar con lo que necesitas sabe, solo quiero que sepas que posiblemente si tomas ese Elixir no me veas igual.- Ana cambio de página.

 

Elixir del recuerdo.

El poder de este elixir es podo descriptible, podrás ver y dialogar con el que ha estado en tus recuerdos, si se aparece un ángel caído podrás saber de él. Un sacrificio de alas genera fugas de recuerdos.

Ingredientes:

  • 1 cuchara de fluido vaginal
  • 1 naranja
  • ½ vaso de jugo de arándano
  • 1 pizca de sal
  • 1 objeto personal
  • 1 uña del dedo anular de la mano izquierda
  • 6 gotas de sangre de la persona
  • 6 cabellos de la persona
  • 5  plumas de cualquier ave

Preparación:

Exprimir la naranja en un vaso, junto el jugo de arándano, mezclar. Agregar cabellos, mover hasta que desaparezcan y sea homogénea el líquido. Poner el fluido vaginal la pizca de sal y las gotas de sangre NO MEZCLE. Sumergir las plumas y el objeto personal, retirar.

Beber solo un sorbo, más de la cantidad puede generar pérdida total de la memoria.

Nota: Los objetos tienen que ser de la persona que se beberá el Elixir, de lo contrario no tendrá un efecto eficaz.

 

 -Un elixir de recuerdo, no me agrada mucho que digamos.- Ever tomo por laca a Ana y quería ya irse.

-Vamos Ever solo te muestro una vez más. Esto es tuyo haz el elixir, yo tengo lo necesario solo me faltan las cosas tuyas.- De un libro del están más cercano Ana saco una mandíbula que tenía forma de una corona y se lo mostro a Ever.

-Esa mandíbula creo que apareció cuando trataba de seducir a un hombre, pero me salió mal lo que planeaba.- Ever tomo la mandíbula y se la coloco en su cabeza. –Iniciemos Ana, confiare en ti.- Mirando a los ojos a Ana, Ever accedió a crear el elixir y beberlo.

Ana y Ever juntaron los ingredientes necesarios, cortarse las uñas, hasta sacar el fluido vaginal. Al seguir la mayor parte los pasos el elixir se volvió oscuro, parecía una mezcla de mocos. Ever sumergió los colmillos y unas plumas de Quetzal que guardaba.

UN elixir oscuro, muy viscoso. No tenía la mejor consistencia pero Ever lo bebió con asco, dio el primer sorbo y  lo escupió, solo dos gotas entraron en ella.

-¡Qué asco! Sabe horrible, no ha pasado nada.- Ever inicio a invocar seres no vivos, acabaría con Ana.

-Espera, si tomaste algo, el efecto es retardado Ever tranquila.- Casi con lágrimas en los ojos de Ana y pensamientos poco gratos.

La temperatura de la biblioteca bajo, empezaban a caer gotas de agua en la biblioteca, hasta el punto como si estuviera lloviendo, algunos libros se caían y creaban un espacio muy grande alrededor de Ana y Ever.

-¿La biblioteca tiene goteras?- pregunto Ever.

-No, ¿Por qué?- Ana se estaba asustando.

-Creo que tienes que llamar para que te reparen el techo.-

-Creo que va allegar-

-¿A qué te refieres?-

-Algunos ángeles entran de distintas formas, normalmente solo aparecen.-

-Muy bien Ana tengo que decirte que  puedo invocar a algunos seres no vivos, no te espantes si los ves.-

-Está bien-

-Por mí también, quiero conocerlos.- Una voz extraña se escuchó, atrás de Ana.

Ever volteo y vio que atrás de Ana salían unas alas, grandes y un cuerpo atrás de ella. Ever invoco a seres no vivos, unos veinte para que atacaran a lo que estaba atrás de Ana y pudieran protegerla.

Las alas se juntaron con el cuerpo, lo que había aparecido dio un giro sobre su propio eje al final del giro abrió las alas y congelo a los seres no vivos.

-Esta no es la manera en como esperaba conocer a estos seres.- Dijo lo que había aparecido mientras daba unos pasos y se mostraba su rostro, era un hombre con cara de nahual y una barba de nopal sin rasurar.

-Deje mis seres si no quieres que invoque más- dijo Ever con un puesto de guardia.

-¿Tus seres? Oh cierto, Ana, ¿no le has dicho quién soy?- el ser alado hablo dirigiéndose a Ana.

-Ever, su nombre es Grigori. Es un ángel caído, él te encontró y te quiso cuidar, pero lo mataste cuando tomo una forma humana- Ana presento al ser alado a Ever.

-Si lo hubiera matado, lo pudiera invocar como todos los seres que han muerto- Ever se mostró inconforme con lo que había dicho Ana.

-Soy un ángel, no un humano,  en vez de quedarme con tus seres, te mande al primer peón que se me atravesó.- respondió el ángel caído. –Ana es una vigilante, sabe de mí, te estaba buscando Ever, me llamo Grigori. Ana, puedes dejarnos.-

-Antes de que se vaya Ana, quita la lluvia, me estoy mojando demasiado- Ever fue muy sería.

La lluvia desapareció y la biblioteca, Ana se retiró y llevo a Ever y Grigori al patio central, sabía que mientras Grigori se encontrara ahí los niños de la casa higa y cualquier otro visitante no percibiría de la existencia de ambos ahí.

 

 

 

Duelo con alas

En el patio central de la casa hogar donde Ana los había dejado, Grigori hizo un pequeño campo, como una burbuja, para que nadie pasara y nadie supiera que estaban ahí. Ever pensaba en atacar a Grigori, pensaba que solo era un estorbo y que no le resolvería sus dudas.

Antes de continuar mi estimado lector, la mayor parte de este capítulo se encarga de un dialogo entre Grigori y Ever. Ya saben este aviso esta por si te llegan a confundir quien dijo que.

-Como todo ángel tengo que empezar hablar de mí, antes de ser juzgado o juzgar. Te mostrare lo que puedo hacer si así lo deseas. Mi nombre Grigori, fui un ángel, soy un ángel caído, formo parte del ejercito de Belcebú.- Grigori inicio el dialogo.

-Muy bien. Grgiri, Grimiri, Grigori; como te llames, soy Ever, vengo de una cultura completamente diferente a la tuya, no puedo creer que existan los ángeles. Explícame lo  que no me termino de contar Ana y porque eres el que apareciste al beber ese llamado elixir.-

-En el cielo existen ángeles, querubines, arcángeles serafines, potestades, entre otros. Los ángeles caídos fuimos expulsados del cielo, por dificultades con Dios, el dios de la religión a la que pertenezca, forme parte de un grupo llamado los Grigori, también fui expulsado, pero me llaman Grigori por que el fui el que los creo, cuando los deje en mi honor se nombraron los Grigori. Cualquier tipo de ángeles cuidan a los seres humanos para que no se encuentre con un ángel caído. Quien se encarga de ti es mi némesis, nuestras diferencias fueron grandes y te protegí. La mandíbula que tienes como corona, me la quitaron, era mi corona; los colmillos que cargas son míos cuando baje por ellos ya las traías puestos.-

-yo puedo invocar a seres no vivos, cuando fue el ritual todos desaparecieron, y conozco todos los muertos, sus historias, sus hazañas, sus dolores. El ritual se inició para proteger a la región donde vivía, pero todo son recuerdos, si fuera así estuviera muerta.-

-No puedes morir, no eres una humana, eres un ser no vivo como todos los que invocas-

-Eso no explica nada-

-Claro que sí, los de tu región querían defenderse, recurrieron a ti como el ritual para poder acabar con ellos. El enfrentamiento de dos religiones, de dos mundos, no solo es entre los humanos algunos ángeles bajaron en forma de humanos.-

-Así que también invadiste mi región- Ever inicio invocando algunos seres no vivos.

-Bonitos seres no vivos ¿cómo los llamas? ¿Qué son? Los ángeles caídos tenemos mala reputación, pero no queremos la lucha, lo de humanos es de humanos. Algunos defendimos, ¿no recuerdas? Aquellas veces que pudiste entrar con los líderes de Tenochtitlan, el que acabo con la persona que te había tomado, el que justo cuando Cortes inicia algo donde ya no tenías fuerzas, apareció alguien.-

-Aquellos seres no vivos, los llamo Zombies, esas características de muertos, esa forma tan peculiar de caminar y de parecer, nunca muere. Los zombies es un castigo para la humanidad, la forma de acabar con ella, pero seguir vivo después de una muerte, este mundo se está haciendo más asqueroso. Llegará el día en que todos los habitantes sean Zombies de este mundo. La única forma de acabar con los humanos es otro humano.- suspira – Solo son recuerdos, nunca existió-

-Es algo que siempre he dicho, los humanos, acabaran con los humanos, No son recuerdos, en verdad paso, entraste en letargo, eres un ser no vivo un zombie como los llamas, con los rasgos de una humana. Solo espero que te des cuenta, toma mi mamo yo te mostrare lo más oscuro de ti, tu realidad.- Grigori levanto su mano, esperando que Ever lo recibiera.

-Entonces deja de meterte con una huma que será zombie. Tú no puedes resolver mis dudas-

-No has dicho cuáles son tus dudas y si te bebiste el elixir significa que creíste en mí y por eso estoy aquí-

-Quiero saber si todo lo que paso en mis recuerdos fue real.-

-¿Aun dudas? Fue real, yo te puse en ese letargo.-

-Me pudiste haber dejado ¿Yo no necesitaba estar en letargo?-

-Si hubieras estado después de esa noche viva, no existirías.

-Soy un zombie, tú lo has dicho, no hay forma de que me quede sin vida.-

-¡No! Si te acaban a ti, si te comen, si te despedazan por completo no habrá forma de que regreses a ser toda tu, si pasa eso los zombies desaparecen.-

-Algún día acabaran contigo, si eres un ángel caído podrás contra todos estos zombies.- Ever empezó a generar zombies, uno por uno, aparecían cada 30 segundos, Grigori solo los veía y continuaba.

-Si un zombie desaparece, una parte de ti desaparece. Soy un ángel caído, no alguien que acabe con los zombies.- Los zombies empezaba a rodear  Grigori, él se encontraba muy serio y madamas presenciaba su existencia.

-¿Te gusta su presencia? Yo solo quiero acabar con todo lo que existe, todo lo que este asqueroso mundo ha hecho.-

-Te mostrare el verdadero escenario- Grigori decidió el campo que hacía que Ever y él pareciera que no existían. En el patio central se encontraban niños, zombies, algunas espadas que salían del piso para detener algunos zombies que Grigori creaba cada que aparecía uno.

Ever desapareció los zombies, Grigori retiro las espadas. Ever pensó que los ángeles si existían y es por ellos que empezó a contarle a Grigori sus dudas.

-¿Qué hago aquí? ¿Por qué entre en letargo? ¿Por qué me sigues? ¿Por qué eres tú el de mis recuerdos? ¿Esta condena tiene un fin?- Ever termino las preguntas, empezó a lagrimar.

-Eres una guerrera, que mato a un guerrero en su momento. Estas en letargo porque te cuide, no quiero que nada te pase. Te sigo y soy tus recuerdos por varias cosas que no creo que quieras escuchar. No es una condena, es tu poder, tú fuiste la elegida.-

-¿Qué cosas? Quiero saber.-

-Soy vigilante, fui expulsado del cielo por tener relaciones con humanos, he estado con varias humanas desde la primera vez que baje del cielo. Te encontré de pequeña y sin embargo me rechazaste cuando eras niña, claro tenía una forma de niño también. Cuando el ángel que te cuidaba me vio, habías tenido una cría, peleada con el progenitor de la pequeña criatura, decidiste ser tu quien fuera la encargada de los seres no vivos. Unos ángeles se encargaron del progenitor, ellos lo defendía, pues tus ideas habían cambiado y eso era una deshonra para los ángeles. Como ángel caído defendía lo que creía conveniente para algunos humanos y me condenaron.-

-Esa criatura era mi hijo. Cuando fue el ritual desapareció y creo que está muerto, es un ser no vivo también.

-¿Por qué no lo invocas?  Podrás verlo de nuevo.-

-Porque no mejor te callas, acaba conmigo ahora.-

-Siempre estaré junto a ti, no lo hare.-

-¿Te gusto? ¿Te guste? Es por eso la razón que me sigues.-

-Me sigues gustando, si perdiera la memoria. Como todo ángel caído tengo la sentencia de reencontrarme con lo que quiero.-

-Permíteme acabarte.-

-Quiero ver que lo hagas en una casa hogar, donde muchos niños te han visto. Por cierto ya viste están viendo todos alrededor lo que estamos hablando.-

-No… No puedo hacer nada, ellos sigues aquí.-

-Les borrare la memoria, si quieres que tus recuerdos sigan, solo dímelo. El elixir que bebiste esta por acabar y yo me esfumare.-

-¡Lárgate! Pero mis recuerdos se quedan.-

-Si vuelvo a salir contigo en un futuro voy a querer comerte, sabré si eres la indicada, yo no tendré ni un recuerdo que tenga relación contigo. Ana es un ángel caído.-

El tiempo se detuvo, Grigori se colocó atrás de Ever. Ever aún tenía conciencia de lo que estaba pasando, pues sus pensamientos y movimientos parecían que estaba lo más normal. Grigori atravesó el cuerpo de Ever, quedándose sin alas, las alas fueron adheridas al cuerpo de Ever, iban a desaparecer, pues las alas cuando no están en un  ángel estas caen y solo pueden ser utilizadas cuando el ángel que las perdió las vuelve a colocar.

Grigori fue perdiendo esos recuerdos que tuvo con Ever, los relacionados con ella, sus alas desaparecieron y quedaron sujetas a Ever. Los niños no recuerdan nada sucedido en el patio central y ven a Ever normal, sin alas. Grigori desapareció sin dejar rastro.

-¿Ana? Niños ¿han visto a Ana?- Ever pregunto, un pondo angustiada.

-Está a punto de salir, si quieres alcanzarla date prisa.- La respuesta de una de las cocieras de la cosa hogar.

-Voy para allá.- Ever salió corriendo hasta llegar a la entrada y ver a Ana salir.

 

 

Las tortugas comen elefantes

-Ever no tuviste que venir conmigo, Grigori te esperaba.-  Ana un poco triste porque Ever llego en el momento que se iba a ir.

-Apenas subimos al carro Ana, Grigori se marchó, dijo que los recuerdos míos con él se borrarían si lo quería conservar yo. Creo que así fue.- Una pose muy pensativa para Ever, mirando hacia la ventana del coche en el que se habían subido.

-Grigori solo esperaba que lo conocieras. Conoce tus limites Ever y conocerás más de ti.-

-¿Por qué tenía que conocer a Grigori? Solo se burló de mí.-

-¿Eso crees? Niña, los ángeles caídos son más misteriosos de lo que crees.-

-Eres un ángel caído, Grigori me hablo de eso.-

-Lo fui, extraño vivir como ángel. La vida como humana es mejor a pesar de todo.-

-La vida como humano es una basura.-

-Tú te ofreciste para el ritual. Nosotros solo fuimos creados.-

-¿Por qué no dejan que los ángeles caídos se encarguen de los humanos?-

-Un ángel caído para muchos ángeles es deshonor. Algunos cayeron, los líderes, los más fuertes. Grigori  fue von Belcebú al mismo tiempo, el segundo ángel caído y un sirviente para algunos, Grigori quería paz entre humanos y ángeles, ha tenido varias relaciones con humanas, expulsado por eso, a su ejército le pusieron los Grigori en su honor, desde entonces ya no ocupa su segundo nombre.-

-Ese segundo nombre ¿sabes cuál es? Nunca lo menciono, ¿Cuál es tu nombre?-

-Azkeel, Grigori Azkeel. De los vigilantes, el supremo, casi mata a varios ángeles y de más. Mi nombre es Ana, Grigori me borro la memoria de mi nombre, decía el que si los guardaba podía tener muchos problemas.-

-¿Qué eres de Grigori?-

-Grigori comandaba el ejército donde me encontraba, cuando fue expulsado tome el puesto y desaparecimos, fuimos expulsados, cuando busque a Grigori me mando a cuidarte en tu letargo.-

-Llegara el día que haya paz.-

-Para que haya tiene que haber guerra. Te deja esto alguien.-

Ana le entrego  a Ever un papel que se encontraba dibujado dos zombies, muy felices; si expresaban felicidad. Ever al ver el dibujo se trazó una sonrisa en su rostro.

-Hemos llegado, está en mi nuevo hogar. Sé que pronto moriré, reencarnare, quería pasar mis últimos días sola. Quiero que estés conmigo y crees en lo imposible, estamos en 1936 y te encontraras a Grigori en algún tiempo.- Ana sonreír cuando salían del carro, miro a Ever y su sorpresa al ver como es el lugar donde viviría, pues ya lo había decidido, se quedaría con Ana para aprender de ella.

Paso el tiempo, fue cuestión de comodidad para que Ever y Ana entraran en confianza y hablaran sobre varios temas. Ana le mostro a poder controlar sus poderes, con los colmillos siempre puestos, así a como sentir los movimientos de lo que llegaba atacar. Ana le mostro a Ever lo imposible, una tortuga se comió un elefante entero, el aprendizaje era significativo, grande, la felicidad abundo.

Una afición por los elefantes se le hizo, creo varios elefantes con restos de los zombies que invocaba, hasta que murió…

Cuando Ana murió, Ever quiso revivirla como un ser no vivo, un zombie, no pudo, pues para los ángeles caídos una muerte es el inicio de su condena. Desde entonces a muchos muertos los revivía para que la acompañaran e inicio una búsqueda para estar con alguien en un mundo de zombies para ella, una relación sobrenatural como la del dibujo que se le había dado.

Pasaron los años, fue hasta finales del 2016 conoció un chico con el que se sentía bien, para ella solo era un chico cualquiera y creía que se seguían se iban a aburrir y terminarían muy pronto. Las memorias que tenía sobre Grigori las iban ignorando, ya no creía que algo “lindo y bonito” pasaría, una relación antes del chico con el que salía, creía que era Grigori, se entregó completamente y se perdió así misma. Con el nuevo chico que salía, sin esperanzas de que Grigori regresaría. Fue el tiempo que le demostró que ese chico con el que salía Azkeel, era Grigori y que todo lo que ha pasado Ever desde que murió Ana fueron las enseñanzas para poder salir con Grigori.

Cuando Ever inicio a salir con el Azkeel, no demostraba sentimientos, solo una relación más en un tiempo más. Muchas veces Ever intentaba acabar con Azkeel demasiados sentimientos para una persona. Hasta días antes que iniciaran una relación.

-Cada vez que quieras hablar con alguien, solo hazlo, si lo ves salúdalo. Algunas veces olvidamos lo que sucedió y esperamos a que algo nos encuentre de nuevo, pero nunca llega.- Azkeel era un chico no muy agradable para Ever.

-Se a qué te refieres, he espero la presencia de alguien, me resigne, nunca llegara el momento correcto.- Ever estaba ya aburrida y apunto de decidir que ya no salieran.

-Hay presencias que no me agradan, y simplemente los ignoro. Una pregunta ¿Crees en los ángeles?- Azkeel miro a Ever a los ojos, esos ojos se volvieron a teñir de color negro mientras lagrimaba sangre y una sonrisa era presenciada en el rostro de Azkeel.

-No, lo único que podría existir son los zombies, esos si existen.- Ever se quedó sorprendida, los recuerdos de Grigori regresaron a su mente, sus inicios, lo vivido. Ever creyó que era Grigori o un enviado de él. Inicia una relación para encontrarlo pero es ahí el primer error. Cuando se besa a un ángel caído los recuerdos que pasaste antes con él desaparecen, Ever beso a Azkeel.

Para Ever los recuerdos que tenían una relación con Grigori desaparecieron, inicia una relación de ángel caído y de un zombie, las animas se pasean en las calles.

-Por cierto, buenos días princesa.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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