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16 min
fantasia La Séptima Batalla Milenaria - LAS PRUEBAS DE LOS GUARDIANES - Una carta bomba (Cáp. 05)
Fantasía |
13.11.17
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Sinopsis

7 Jóvenes serán elegidos por él destino escrito en la profecía para enfrentar una vez más las fuerzas oscuras que amenazan la tierra y sus dimensiones; un inesperado maestro enviado por los Dioses será su mentor a la hora de dominar las habilidades con las que han nacido, pero las bendiciones de los Dioses no serán suficientes, necesitaran toda la ayuda que puedan brindarles y mucho más para vencer en está batalla, la confianza en sí mismos, la fuerza de la amistad y él amor serán él único recurso para decidir él destino del mundo tal y como lo conocemos…

– ¿Ya estás despierto?

Sophye entraba en la cocina aún en piyamas, no recordaba haberse levantado nunca lo suficientemente temprano para ver eso

– ¿Mamá ya se fue?

No fue necesario contestar; mil cosas daban vueltas en su cabeza y no le encontraba mucho sentido a ninguna de ellas, primero los sueños, luego Catherine, la abuela y ahora mamá se había ido; un gesto con la cabeza fue suficiente para que su hermana diera el tema por resuelto.

Fue en ese momento cuando recordó que él también tenía puesta la ropa de cama, es como si de pronto el tiempo estuviera yendo demasiado rápido para él y no lograra comprender como todo podía suceder tan aprisa; se levanto en silencio y fue a cambiarse, antes de regresar a la cocina alisó con mucho cuidado su cama esperando encontrar algo, pero estaba tal y como la había dejado; tomó aquellas extrañas piedras y las regresó a su camisa, con ellas habían empezado todo, solo esperaba que también ayudaran a resolverlo.

Cuando regresó tenía él desayuno en la mesa, una buena tasa de cocoa caliente y varías tostadas con mermelada, su hermana ya se había sentado y estaba comiendo sin mucho apetito, se dispuso a acompañarla.

Desayunaron lentamente sin charlar, fue ella quién rompió el hielo

– Ayer mamá me dijo que tendrías que cargar conmigo – Dibujo una sonrisa forzada – ¿Irás a la casa de Kyle a la salida?

La miró con atención, ciertamente no se llevaba mal con su hermana, pero esto era un abuso a su buena suerte, estaba a punto de responder que no cuando agrega

– No te preocupes, a mi no me molestaría

Momentos como esos eran lo que valía la pena que Kyle le llamara loco por llevarse bien, al menos la mañana no había comenzado tan mal.

– ¿Te parece si vamos a pie? Así caminamos un poco – comentó al finalizar las tostadas

– Claro, de todas formas es muy temprano – y se inclino sobre los platos

– Deja, yo los recojo, ve a cambiarte – no respondió nada pero le agradeció con una bella sonrisa

Con cuidado levanto la mesa, no era demasiada y pronto la llevo al fregadero; descubrió que con la agitación de la noche anterior aún estaban allí los trates de la cena. Tomó los posillos y comenzó a limpiar, después de todo tarde o temprano debería hacerlo, por unos días deberían encargarse de la limpieza, por suerte para él a su hermana le encantaban las actividades hogareñas y no tendría que hacerlas.

Aún no había terminado cuando ella regresó completamente arreglada para ir a estudiar, con un saco para abrigarse atado en la cintura, sin lugar a dudas afuera aún estaría bastante fresco.

Se arremangó rápidamente y me apartó de la mesada

– Mejor ve a peinarte y preparar la mochila, yo terminaré con esto

Así era siempre, lavar, fregar, barrer, desempolvar, si por ella fuera se pasaría el día haciendo esas cosas; siempre la había imaginado como una buena ama de casa, pero no creyó que lo fuera nunca, le encantaba la medicina y tenía muy buenas notas, en realidad bastante mejores que las de él; por lo menos en biología, ciencias naturales y química; por suerte era bueno en filosofía, matemática y literatura, de está manera se mantenían parejos, aunque no había decidido aún que carrera le gustaría más.

Así divagaban sus pensamientos mientras trataba aplastar unos cabellos rebeldes con un poco de agua y pasaba con frenesí el peine sobre ellos; había tomado su mochila y se dirigía a la cocina cuando un pequeño grito lo hizo apresurarse mas de lo debido llevándose por delante la mesa

– Que sucede

Fue lo primero que salió de su boca cuando sus pulmones recuperaron el aliento que el golpe le había quitado, frente a él su hermana agitaba la mano

– Oh, no fue nada, solo creí cortarme, pero solo me asusté

De momento respiro con alivio, pero un segundo después comprobó que unas pequeñas gotitas de sangre habían salpicado la pared, y unas cuantas se hallaban amontonadas junto a un cuchillo pequeño de la noche anterior

– ¿Estas segura, no te duele?

– Es que no llegue a cortarme, solo fue un susto

Pero Dylan ya le había sujetado la mano y la miraba con asombro, una marca pequeña en la palma de la mano, pero sin duda no sangraba, estaba completamente limpia como si solo hubiera rozado la piel

– Y de donde salió está sangre

De inmediato Sophye se llevo las manos a la boca y tomó una esponja para limpiarlas, le preocupaban principalmente las gotitas de la pared

– Si mamá las ve se preocupará – comentó mientras dejaba los azulejos inmaculadamente limpios

– ¿Segura que no te cortaste?

– No te he dicho que no me pasó nada – y le mostró nuevamente ambas manos

Pero se arrepintió de inmediato y las ocultó, demasiado tarde; ya que Dylan las había visto con cuidado, pese a que se resistiera tomó la mano que se había herido y la miró de cerca.

Estaba completamente sana, no quedaban ni señales de la pequeña cicatriz que había visto hace tan solo unos segundos, como podía ser posible.

De pronto una lámpara se prendió en su cabeza y todo tuvo sentido; ese destello de luz brilló en sus ojos hasta tal punto que su hermana comenzó a mirarlo con temor; sin dudas ella debía estar involucrada en todo esto de los sueños, pero no debía enterarse de nada; aún así quería averiguar más

– ¿Ya te ha pasado antes? – trato de sonar casual, aunque no lo logró demasiado

– De vez en cuando – exclamó esquivando la pregunta, pero la mirada de Dylan quería saber más – una vez peleando con Floppy, una compañera de clase, me arañó en la cara, y cuando fui a los lavados a ver, mi cara solo tenía una mancha de sangre seca, pero ni una marca; luego de esa vez no ha vuelto a pelearme. – agregó con satisfacción

La mente de Dylan giraba a toda velocidad, de pronto algo que hasta ahora parecía completamente normal chocó contra él y se dio cuanta de la inexplicable buena salud de su hermana, él se enfermaba de gripe o al menos un resfriado, pero ella parecía inmune a todas esas cosas, pese a que andaba desabrigada en días muy fríos lo cual le ameritaban castigos por parte de la madre, incluso cuando se enfermo de varicela y paperas ella permaneció inmutable, auque le llevara el desayuno en las mañanas de cama ella nunca se enfermó, ahora todo eso se explicaba, ella de alguna manera podía gozar siempre de su buena salud.

Otra cosa lo sorprendió de repente, si todo esto era cierto, él niño de sus sueños debía tener razón, él conocía a 7 personas con estas habilidades, Con Catherine y su hermana ya había ubicado a tres; pero la reunión sería de cinco, ahora lo recordaba; además, si debería pelear no quería involucrar a Cat y Sophye en esa batalla, nos sería justo para ellas

– Si nos vamos a pie debemos marcharnos ya – estaba junto a la puerta y lo miraba preocupada – ¿Vienes?

De alguna manera se había escapado de sus manos y ya estaba lista para irse

Tomo la mochila y salió a la claridad exterior, cerró con cuidado la puerta y comenzaron a caminar, era evidente que su hermana estaba bastante preocupada, pero él tenía sus propios problemas y no quería involucrarla, eso era seguro; pero tampoco quería dejarla sola, si las advertencias eran correctas entonces ella corría peligro, y él debía estar junto a ella.

– No te preocupes, no le diré nada a Mamá – Ella lo miró un poco confundida – Pero debes estar siempre acompañada mientras estas en los recreos, ¿Si?

Asintió con la cabeza, estaba preocupada, de eso no había duda, pero se la veía un poco más tranquila; la caminata era silenciosa y él frío se hacía notar, él no había previsto eso y no traía un abrigo extra a la cintura como el que se estaba colocando en ese preciso momento su hermana

– Debiste traer un abrigo – sugirió, pero fue todo lo que dijo antes de doblar en una esquina, a mitad de cuadra estaba Catherine caminando sola como de costumbre.

Mi mundo se vino abajo, como reaccionaría luego de lo que había pasado, además ahora estaba frente a su hermana, y si hablaba frente a ella, no podría soportarlo, solos se le ocurrió aminorar la marcha y fingir que no la había visto, pero tanto él como su hermana eran de pasos largos y la alcanzarían en cuestión de un minuto o dos; pero lo peor fue que en cuanto Sophye levantó la mirada pareció reconocerla y un vacío familiar se encontró en mi estomago.

– Hey, Cathye – por suerte no la había escuchado, pero su hermana no se daría por vencido tan fácilmente – Cathye, oye ¡Catherine!

Nunca la había oído llamar por él nombre completo, pero está vez ella la escuchó, se volvió rápidamente y se alegró al ver a mi hermana, pero en cuanto me vio acompañándola se quedó de piedra, y una palidez poco común perlo sus mejillas

– ¿Vas a clases? Podemos ir todos juntos, hoy decidimos ir a pie – puntualizó Sophye

Me miró extrañada pero con una sonrisa. Traté de entender pero no pude descifrarlo; en ese momento me hubiera encantado leer la mente a voluntad y no ocasionalmente como ocurría, pero sin embargo parecía que mi hermana si lo hubiera logrado. Al ver la reacción de Catherine y la mía, ella también se quedó de piedra, y sus lindos ojos se alumbraron por él descubrimiento que había hecho, guardó silencio y sonrió más abiertamente de lo que lo había hecho en toda la mañana; claramente Catherine se mostró bastante ofendida ante este comportamiento, posiblemente creyó que habían hablado o algo así; ella no conocía las habilidades deductivas extraordinariamente desarrolladas de Sophye, pero ya no tenía remedio

No charlamos mucho el resto del camino, solo algunos comentarios aislados del frío que hacía, y algo que le había ocurrido a un personaje de una novela que desconocía, en ese tema no podía meterse.

Cuando llegaron al instituto Melany corrió a saludar a Sophye quién luego de quedar en encontrarse a la salida se marchó entusiasmada, y Kyle se acercó un tanto tímido a estrecharle la mano, la reacción inmediata fue que Catherine se alejara sin siguiera despedirse

– ¿La he molestado? – Sugirió al verla marcharse – ¿O hay algún problema entre ustedes? – Agregó viendo a Melany marcharse acompañada por mi hermana las cuales hablaban entusiastas y miraban de reojo él lugar donde nos encontrábamos, Kyle la saludo con la mano y nos apartamos de un grupo numeroso de chicos que entraba

– No lo creo, y no quiero hablar de ello, estoy cansado

Y en pocas palabras le comentó que le había sucedido a su abuela y como su madre había tenido que partir. De alguna manera se sintió reconfortado cuando le comentó que su abuelo había contraído una gripe muy fuerte y no lograban bajar la fiebre; que sus padres había ido a verlo y que regresarían al día siguiente.

– Al menos hoy podrás venir a mi casa a jugar en la PC – y dibujó una sonrisa

– Por cierto, ¿Harás el trabajo con Virginia? – no respondió, pero hizo un ademán de pesadez y de que no había otra solución.

– Al menos van bastante avanzados – Miró como su cara de “aún no hemos empezado” se ponía amenazante – aquí tienes él borrador que tenía en casa – y le entregó el papel que fue recibido con una enorme sonrisa.

Un poco más animados se dirigieron a clases, asegurándose de sentarse está vez lo suficientemente adelante para alejarse de Florencia, ya habían sido suficientes papelones los del día anterior, en parte por suerte y desgracia, Catherine se sentó detrás de Kyle que estaba a su lado; la tención se sintió en el aire con gran rapidez.

La primera asignatura del día es Matemáticas, no tendría grandes dificultades en la materia, pero es la menos oportuna para entablar una conversación, más aún si te encuentras en las primeras filas.

La profesora puso varios ejercicios para repasar para el próximo examen, y en un silencio bastante forzado todos comenzaron a escribir y tratar de hallar los valores de “x” e “y”. Al cabo de media clase casi había terminado, cuando una sensación extraña en al nuca lo obligó a voltearse, Cat lo miraba echando fuego por los ojos. ¿Qué habría hecho para ponerla así? O ¿Que se supone que debería haber hecho?

En el silencio que reinaba en la sala no podía preguntarle, a menos que fuera lo suficientemente precavido; la profesora posiblemente estaba corrigiendo las pruebas de otro curso y estaba detraída, con cuidado arranco una hoja en su capeta procurando doblarla de manera que resultara compacta; la maniobra no pasó desapercibida por Kyle, quién probablemente había pensado que le pasaría alguna respuesta, o al menos lo distraería de la monotonía del aula.

Solo trazó una pregunta sencilla: “¿Qué te sucede?”; y le pasó él papel a Cat

Casi lo descubre la profesora por sonreír ante la mirada incrédula de Kyle quién no alcanzaba a comprender; pero resignadamente regreso a descifrar esos valores que seguramente pocos compañeros mencionarían en voz alta para que él con su buen oído los copiara.

El papel regresó más rápidamente de lo que esperaba, el trazo fino de Cathye solo decía ”nada, porque debería pasarme algo”.

Pero no era suficiente, miró con cuidado a la profesora que había regresado a sus papeles, aunque casi había terminado, debía arriesgarse un poco más; “se que algo te pasa, te aseguro que no tuve nada que ver, no he dicho nada a nadie, ni siquiera a Kyle o a mi hermana, pero debemos hablar a al terminar las clases, en el recreo es muy arriesgado, mejor no nos encontremos”

Y esperando que esto fuera suficiente deslizo nuevamente el papel con cuidado, está vez pasó absolutamente desapercibido, excepto por Catherine que lo tomó de inmediato, aunque se tardó más en leerlo de lo necesario; cuando el mensaje regresó su mirada ya no era tan desagradable, más bien era de disculpas, en la hoja había agregado: “solo me impresioné al verte cerca de mi casa con tú hermana, eso es todo, nos vemos luego”.

Era más de lo que podía esperar, al parecer no lo culpaba de nada y tenía otra oportunidad de hablar con ella, y de resolver que era exactamente lo que había pasado entre ellos. Pero estos pensamientos fueron demasiados evidentes y distrallentes; ya que la profesora se había percatado de rostro jubiloso y el papel que inútilmente trató de esconder.

Con el docente parado frente a él y con la mano extendida no necesitó voltear para saber que en aquel instante los ojos de Cathye estarían clavados en su nuca, y él no tenía salida, no tenía ninguna posibilidad de negar que había estado escribiendo y recibiendo respuestas; lo único prometedor es que no había nada que los comprometiera; y quizás, si le entregaba la carta sin protestar a la profesora hiciera caso omiso se su contenido y la arrojara al cesto de basura; resignado la sacó del cuaderno de apuntes y se la entregó.

Supo que algo iba mal de inmediato, desdobló el papel velozmente ante la mirada inquieta de los alumnos que habían distraído toda su atención a lo que sin duda era el suceso del día, siempre esperaban que descubrieran a un compañero y leyeran su carta en voz alta, pero desde la perspectiva actual la idea no se veía tan alegre

– Quizás la próxima vez que decida ver a la señorita Millán en su casa, no necesite estar acompañado de su hermana; o a lo mejor también piense llevarla cuando se encuentren después de clases

La carcajada de la clase jamás había logrado que me sintiera tan mal, pero lo peor de todo es que Cathye estaba a mi lado al borde de las lágrimas cuando la voz de la profesora agregó

– Espero que ya halla terminado él trabajo

En silencio tomé las operaciones y se las alcancé, luego de verlas unos momentos me miró con una mirada comprensiva y astuta

– Veo que ha terminado correctamente, quizás prefiera ayudar a su compañera, pero lamento informarle que deberá esperar hasta que termine mi hora, mientras tanto puede comenzar con los ejercicios de la página 102 para entregarlos el jueves.

Pasaron unos minutos antes de que la clase regresara al orden, y lo que era peor, no se atrevía a mirar a Catherine por temor a causarle más humillaciones, solo esperaba que aún se encontraran al final del día.

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  • No todos hacen comentarios tan completos. Y si me ayudan a mejorar los tomo a bien xq son críticas constructivas
    No agradezcas. A eso he venido, a leer y comentar.
    Sep. Pasa que no tengo ahora eque está mejorado. Es el borrador original, x eso tiene fallos de ese tipo. Creo que mejora a partir del 7mo capítulo. Soy conciente de ese error, pero esto así como lo leíste es el primer borrador con apenas una pasada de autocorrector. PD muchas gracias x tu comentario y lectura
    Tienes un error clásico de las personas inexpertas en el arte de narrar (no es grave, solo muestra que tiene un buen camino por recorrer): la persona narrativa. Se nota muy bien en esta parte: "Así divagaban sus PENSAMIENTOS mientras...", ¿sabes cuál es el problema? Este, "ME MIRÓ extrañada pero con una sonrisa. TRATÉ de entender pero no pude descifrarlo". Estás narrando en primera persona, de hecho narrador testigo, pues participas en las acciones. Un narrador testigo no sabe los pensamientos de los demás. Los diálogos son tu mayor problema: no son naturales (no se habla así en la vida real. También tienen exceso de explicaciones.
    "La página 102", está correctamente escrita con números.
    Debes cambiar "7" por "siete".
  • 7 Jóvenes serán elegidos por él destino escrito en la profecía para enfrentar una vez más las fuerzas oscuras que amenazan la tierra y sus dimensiones; un inesperado maestro enviado por los Dioses será su mentor a la hora de dominar las habilidades con las que han nacido, pero las bendiciones de los Dioses no serán suficientes, necesitaran toda la ayuda que puedan brindarles y mucho más para vencer en está batalla, la confianza en sí mismos, la fuerza de la amistad y él amor serán él único recurso para decidir él destino del mundo tal y como lo conocemos…

    7 Jóvenes serán elegidos por él destino escrito en la profecía para enfrentar una vez más las fuerzas oscuras que amenazan la tierra y sus dimensiones; un inesperado maestro enviado por los Dioses será su mentor a la hora de dominar las habilidades con las que han nacido, pero las bendiciones de los Dioses no serán suficientes, necesitaran toda la ayuda que puedan brindarles y mucho más para vencer en está batalla, la confianza en sí mismos, la fuerza de la amistad y él amor serán él único recurso para decidir él destino del mundo tal y como lo conocemos…

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Me gusta escribir desde los 12 años, tengo una gran imaginación y cuando jugar con ella por temas de edad fue un problema, comensé a escribir aquella desbordante fantasía

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