cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
¿FLAGELO? I
Amor |
21.12.16
  • 4
  • 0
  • 1011
Sinopsis

No sabía que nombre ponerlo al pensamiento dubitativo que atormentaba mi día, pero luego pensé más en lo que me mortifica de lo que me calma y terminé colocándole como la idea del látigo desgarrando tu espalda, porque si eso es lo que logra hacer este pensamiento confundido, perforar más hondamente esta situación. No sé, si el chico que nunca sentiría algo cayo profundamente en el abismo del amor. De tanto mirarlo y lanzarle improperios, Caí detrás de ellos. (Por eso el nombre, si no le gusta pues se jode)

No sabía que nombre ponerlo al pensamiento dubitativo que atormentaba mi día, pero luego pensé más en lo que me mortifica de lo que me calma y terminé colocándole como la idea del látigo desgarrando tu espalda, porque si eso es lo que logra hacer este pensamiento confundido, perforar más hondamente esta situación. No sé, si el chico que nunca sentiría algo cayo profundamente en el abismo del amor. De tanto mirarlo y lanzarle improperios, Caí detrás de ellos.

Sin mas dramatismos y evitando mi burda etica, profeso odas quizas incomprensibles de mi enmarañada mente, escuchando Crystal Castles y casi que ingiriendo por la nariz el polvo blanco de los Quipitos (producto a base de leche en polvo y azucar, que hace ruidos de explosiones en tu boca) Pause cualquier impulso o animo artístico de terminar un dibujo, El dibujo de un ojo que me lo pide la persona quien causa todo este desastre emocional y mental, que ahora mismo me tiene escribiendo y volviendo a esta extraña rutina de expresar con palabras lo que siento, nótese la frecuente descripción de la palabra descripción que efectúan los que alguna vez han leído la RAE, pero esto ya es inocuo para lo que quiero decir. Sin más rodeos vayamos al punto.

Despierto a eso de las 6:40a.m. La alarma de mi celular, la cual está programada para las 6:20 se ha repetido como 3 veces y ya no soporto otra vez esa maldita melodía de alarma con campanitas y pajaritos sonando, salto de la cama a remojar mis secos labios y beber un poco de agua, la cual escupo enseguida por su amargo y mísero sabor de haber dormido con la boca abierta toda la noche, camino erráticamente a la cocina y preparo mi casual vaso de agua caliente con limón. Me quito la ropa, la verdad no me interesa si estoy solo en casa o mi hermana sigue en su eterno sueño, lanzo todo al lavadero y trago con esfuerzos el agua con limón. Me siento en el trono y defeco, para luego saltar a la ducha. (Quien lo diría ya, mi vida es la famosa frase que se le adjunta a Bukoswki en esa nueva moda de poner la foto de algún escritor, famoso o personaje celebre en un fondo oscuro con una frase en letras blancas) 

Desayuno cualquier cosa, ya no es de mi interés comer mucho. Soy acosado por mi jefe, en su insensata necedad de tener atención, llama a mi celular perdido entre el ropaje de dormir que había lanzado a fregar. Que mejor manera de incomodar tu primer y “Más importante comida del día”

Vaya cosa rara, llama a pasar lista e infórmame que, si me recoge ya, Dios entro a las 8:30 a.m. no a las 7:33 a.m. Le informo que iré en trasporte masivo que se esté tranquilo, regreso sin alguna sensación de hambre o hastío a mi comida, guardo con cuidado lo que queda en la basura y limpio los platos con ardua pereza. Una de las ventajas de tomar el servicio de transporte masivo donde vivo, es que pasa un poco lejos de mi casa y puedo caminar bastante. (Como ya lo habría pensado Galeano, una caminata más son como millones de pensamientos, caminar abre cualquier posibilidad al pensar libre. O como carajos el haya dicho..) Quizás si hubiese sabido o me lo hubiese imaginado desde antes que esa caminadita iba a hacer la que daría fuego a la mecha de toda esta pensadera..  Y si, pensamiento en torno a ella. 

Caminaba, si a eso se le puede llamar el golpear al suelo, mientras tratas de bajar la enorme montaña, mal pavimentada la cual trata de ser una calle, bien lo diría un señor que visita en mi trabajo, acá en Colombia le hacen una calle a la pared más empinada, ahí fue cuando llego el recuerdo de ella diciéndome que le tocaba subir todos los días una más empinada, bueno yo le dije que no podía haber una más empinada que esa y llego su mirada… Tropiezo levemente con una grieta del andén, me devuelve en sí y me hace notar que por esta calle debo girar, sigo caminado unas 3 cuadras más o menos, pensando en los cambios que han hecho en aquella calle; que además de quitar un quiosco de fritos y cigarrillos que vendían frente a la U, no había más nada en los cambios y eso, lo note porque pase por encima del lugar, sino creo que nunca lo hubiese notado. 

 

Pensé.. En que le echan a los panes de una panadería por donde paso, para que toda esa calle tenga olor a caramelo, en la ruta por la cual salgo a trotar en mi tiempo libre, en que loca idea tendrá hoy mi jefe para atormentarme, en ella, en como detestaba mis zapatos tipo boat de viejito para caminar, en el empedrado de una calle nueva a la que llegaba el cual me hacía recordar Los crímenes de la Calle Morgue, cuando Dupin adivina los pensamientos del narrador, los cual Elementalmente me hace recordar a Sherlock y a ella en su amor por esta serie. Sigo galopando  

Proximamente continuo, mis ojos no ayudan mucho y una visita improvista detiene mis pensamientos.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

!Hola! Soy Cristian Serna, Tengo 22 años. Me motiva mucho la escritura, mas la escritura de lo que pienso y vivo al momento de hacerlo. Es algo místico por que la inspiración llega en esos precisos instante,

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta