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8 min
FLORES PARA UNA NOVIA FINAL
Drama |
10.06.09
  • 4
  • 29
  • 25201
Sinopsis

Por esos 82 sueños rotos...



Jaime permanecía inmóvil con los hombros encogidos, mientras Marta giraba alrededor de él como un carrusel. No la miraba porque no quería claudicar a su petición de ir a bailar.
En una de las vueltas, se detuvo a sus espaldas. Notó su aliento cálido cerca del lóbulo de la oreja, relajó los hombros, se giró y saboreó su derrota con la firma de un beso.
Se abrieron paso entre los numerosos grupos de gente, que por esas fechas celebraban comidas de empresa.
Bajaron por la calle Virgen de los Peligros, ahogando el murmullo de la Gran Vía y observados por las luces del alumbrado navideño.
Un villancico les llevó a un escaparate, donde una nevada de porespán hacía resaltar artículos de regalo. Después de unos segundos, se miraron, Jaime empujó la puerta de la tienda y Marta la cerro tras de sí.
- Por favor, queríamos ese hipopótamo blanco con el gorro de Papá Noel que está en el escaparate- dijo Jaime con autoridad.
- ¿Has visto alguna vez un hipopótamo blanco?- dijo Marta, mientras le recolocaba el gorro al paquidermo.
- Cuando llegue El Carnaval, lo teñiremos de negro para el Entierro de la Sardina- rió Jaime, al tiempo que los tres desembocaban en la Calle Alcalá.
Otra marea de gente, los obligó a tomar dirección Puerta del Sol.
No hablaban porque no se oían, pero se prestaban el calor de los abrazos. Marta tuteaba a los fantasmas del pasado y Jaime hacía con las luces de la calle, un ramo de flores de colores imposibles, diferente a todos, que le abriría las puertas de la felicidad. Se acordó de su madre.
Se encontraron pisando un tapiz rojo, rodeados de gente joven como ellos. Olía a perfume, la luz lo inundaba todo. Se abrió una de las puertas y una bocanada de aire caliente los invitó a entrar. Jaime volvió a encogerse de hombros y las notas de “No puedo apartar mis ojos de ti” los arrastró al interior de la discoteca. Sin llegar a la pista de baile, Marta bailaba alrededor de Jaime…como un carrusel.

       * * *


La noche del 17 de diciembre de 1983, había empezado como de costumbre en el cuartel de Preciados del Cuerpo de Bomberos. Acababan de regresar de un incendio en un garaje, cuando al alba de esa misma noche, volvió a sonar la alarma. Se trataba de otro fuego.
Por segunda vez, el joven bombero David Serrano, se puso el impermeable y el casco de cuero, cogió las botas y se encaramó al camión que tenía asignado.
Escuchó que alguien cerca de él exclamaba.
-Esta vez, es grave muchachos, se trata de una discoteca, donde hay cientos de jóvenes anticipándose a los cotillones de navidad.
David sumido en un sombrío silencio, palidece ante la magnitud de la noticia, y una mano veterana se apoya en su hombro.
-Tal vez lo que veas hoy… te haga arrepentirte de la decisión de dedicarte a esto… pero recuerda, que con que sólo salves una vida entre muchas… será suficiente… recuerda, solo una vida, merece este sacrificio.
A la altura de la C/Alcalá 20, se presagia ya una gran tragedia, un enjambre de coches de policía, ambulancias y bomberos hacen su presencia allí, jóvenes ennegrecidos por el humo, y aterrorizados por lo que han vivido, intentan explicar lo que sucede dentro del recinto.
-¡Las puertas están cerradas!
-¡Es una ratonera!
-¡No se ve nada, todo está oscuro, solo se escuchan gemidos! …
-¡Por favor, que alguien saque a la gente de ahí!
Son gritos desgarradores de los jóvenes que van saliendo, apenas pueden respirar, un humo negro y denso lo impide.
Los bomberos van sacando cadáveres de jóvenes, apelotonados en una única salida, la de entrada, pero cerrada a cal y canto, esa fue la decisión menos acertada… todos buscaron la salida para encontrar una muerte anunciada.
-¡Dios nos asista! Gime la voz de una muchacha.
El joven bombero David Serrano, sale al exterior de nuevo, el humo no deja ver nada, van a tientas, han sacado ya a unos jóvenes en camillas, pero…
David derrotado momentáneamente se sienta en el bordillo de la acera, hay zapatos, restos de prenda de ropa, atrajo para sí lo que parecía un bolso. Todo lo que fuera útil para identificar a las víctimas, era del máximo interés. Algo lo mira fijamente, es un hipopótamo de peluche, empapado de agua, ennegrecido y víctima de mil pisotones, qué ha perdido un ojo de botón. Lo levantó por una oreja para examinarlo y el muñeco gira sobre sí mismo… como un carrusel.
-¡Vamos deprisa, aquí, aquí… hay alguien que respira!
De nuevo David entra, con solo un pensamiento, “no una vida, quiero salvar, sino… muchas”.
-¡Agárrate fuerte a mí! La chica asiente débilmente con la mirada, apenas su respiración es perceptible.
David la toma entre sus brazos, y la lleva hacia una ambulancia.
-¿Cómo te llamas? Pregunta a la joven, para que siga respirando…
-¡Julia!
- Te pondrás bien Julia, ahora debo de irme a por tus compañeros.
Julia haciendo un esfuerzo supremo abre sus ojos, y musita un gracias apenas perceptible pero su mano se aferra a su brazo… ¡gracias!…
David se quitó las botas, y el traje lo dejó sobre una silla, todos sus compañeros al igual que el estaban apesadumbrados, durante unos minutos sus compañeros se abrazaron… nadie olvidaría por mucho tiempo la pesadilla de Alcalá 20. Recordarían como algunos jóvenes se aferraban a ellos, como niños extraviados.
Todos, absolutamente todos tenían lágrimas en los ojos, cuando hubo terminado ese abrazo.
Mientras tanto las llamadas del hospital, suenan en el teléfono del piso de Jaime, para que este acuda a su puesto, ese día hay mucho que hacer… pero nadie contesta a esa llamada.


       * * *

El tibio sol de las tardes de invierno acompaña a Ángel por la senda de la amargura que va desde la verja del cementerio hasta el rincón donde permanecen marchitas las rosas blancas de la semana pasada. Un poco más allá, sustituye otro ramo idéntico para la chica que vino a recoger su ramo de novia aquel día y se fue llorando, a la que quiso cambiar las lágrimas por flores, a la que le envió el más querido de sus mensajeros con la esperanza de juntar dos rosas en el mismo ramo.
Cuando termina, se sienta en un banco desde el que se ven los dos ramos. Una señora enlutada se le acerca.
-      Es todo cuanto podemos hacer por ellos- suspira la mujer- las flores la mantienen unida con su hijo.
Aquella tarde la acompañé como muchas tardes, me conmovieron tanto sus palabras, que me quede sin habla.
Se pone el sol tras el muro y el padre de Jaime abandona el camposanto. Si se da prisa, aún podrá terminar el ramo de novia que tiene encargado para mañana. En aquel momento pude leer la tarjeta que acompañaba el ramo de flores “El corazón no muere cuando deja de latir, el corazón muere cuando los latidos no tienen sentido”.Ambas nos abrazamos en silencio, y nos apeteció llorar juntas… por todos esos sueños rotos, por esa agua que se disolvió en las cenizas, por ese humo que envolvió a cada uno de ellos, llevándolos a un sueño profundo…
Hace unos años, esas rosas dejaron de llegar. Y yo tomé el relevo, de enviarle esas flores a Marta, aunque como me decía el padre de Jaime, una flor hay que enviarlas cuando se pueden oler… ¿y el porqué de esta historia?
Por los momentos que compartimos juntas, por esas risas, por cuando le hablaba y ella escuchaba, por cuando ella me regañaba y yo callaba, porque aún hoy la echo de menos.
Sencillamente… ¡porque Marta era mi prima!
Ayer mientras esperaba el autobús, observé a una unidad de bomberos que retiraban una cornisa en mal estado de un viejo caserón. Y pude distinguir en la guantera del coche bomba, un hipopótamo de peluche que llevaba un parche en un ojo.
- “Que mascota más original”- pensé…
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Comentarios
Valoraciones
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  • Pues al igual que el resto...., no tengo palabras, me ha encantado...
    Buenísimo. Hace que quieras tener ganas de leerlo hasta el final, descubrir las cosas. Coincido con que pone los pelos de punta.
    es magnifico ojala sigas escribiendo mas me gustaría seguir leyendo mas de ti
    ufff, los pelos de punta. Sencillamente grandioso, si es que no tengo palabras...
    Me dejó sin palabras, es magnífico!!
    Impresionante, como Bombero me dejaste sin palabras!
    Me ha enganchado. Original lo de "prestarse el calor". Sólo cambiaría "la muerte anunciada" por "la muerte segura" por eso de que existe una muerte anunciada demasiado famosa para que incluyamos el término en nuestros relatos...
    felicidades
    Sólo decirte que tu relato me ha conmovido hasta extremos insospechados. Hoy has conseguido despertar en mí lo que muchos otros autores todavía no han conseguido, has conseguido que tus palabras, tus esfuerzos, tus adjetivos y tu peculiar hipopótamo blanco, causaran estragos en mi endurecida y gruesa fibra sensible, y lo que es más importante te has hecho merecedora de todo mi respeto. Espero que aunque hayas conseguido esta galardonada mención, sigas valorando nuestros relatos, pero sobre todo, sigas esbozando esas obras maestras en las que uno puede sentirse ese heroico bombero o esa Marta atemorizada para así evadirse una vez más de sus preocupaciones. Felicidades, sigue escribiendo, y gracias por tus palabras.
    Sin duda, te has ganado ser relato del mes. Nos animas a muchos con tus valoraciones y se nota que disfrutas del arte de transmitir sentimientos con las palabras.
  • Llegó mi turno... esta semana estaba muy liada pero no he querido que pasara más tiempo... así que Roberto es hora de que pienses en una buena venganza... jejeje. Esto se acaba y me da penaaaa...lo he pasado bien. Gracias a todos por dejarme compartir espacio en estas páginas.

    La historia se reparte en tres capítulos...los niños soldados y el porqué de su crueldad. Siempre detrás de ellos está la mano negra...

    La historia de Samir la voy a repartir en tres entregas...

    Espero que no tengamos que esperar a esto para firmar un contrato indefinido... ojalá se arreglen las cosas pronto...

    No he podido evitar incluir un toque de romanticismo...drama...y alguna sorpresa. Espero que os guste,lo he escrito con mi mejor intención y he disfrutado haciéndolo. Ahora le toca a nuestra compañera Marfull así que ánimo, y a seguir escribiendo que es lo de que se trata.

    De lo bueno a lo malo solo hay un paso...y viceversa...

    A veces se escoge el camino equivocado para llegar a un fin...

    Una ilusión... un hecho... y no solo una vida destruida. Es un relato largo y por eso lo enviaré en tres o cuatro capítulos. Me apetecía volver...

    A escribir se aprende escribiendo, no dejemos nunca de hacerlo.

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Me gusta escribir para transferir a la realidad cosas positivas. Y en esta balanza de la vida además de obligaciones compartimos aficiones.

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