cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Gordo
Reflexiones |
16.09.19
  • 4
  • 2
  • 162
Sinopsis

Gordo. Sólo.

 

                                                             Gordo

 

 

 El gordo de despertó con un hilo de baba mojando el borde de su boca.

Trató de levantarse y no pudo, trató otra vez y logró despegar las sábanas pegadas a su cuerpo sudado. Se incorpora lentamente.

   Sus manos rascan la grasa blanquecina que recubre su cuerpo y siente el rac, rac, rac de sus uñas contra los pelos de su barriga que se asemeja a un gigante melón adiposo estriado.

   Se mira al espejo y llora, mientras que con la otra mano, pesca un tarro de dulce de leche que había amanecido al lado de su cama.

    Come suntuosamente mientras ruedan unas lágrimas desde sus ojos que dejan salado al dulce.

Quiere comer más y se desespera. Sus piernas venosas quieren caminar, pero cuesta moverlas, más todavía si sabe que entre el medio de los pliegues de su ingle, vive una terrible paspadura abierta que al frotarse contra  pliegues de piel engrasada, se abre como una flor y sangra a los 20 o 45 pasos.

   Pero quiere comer…quiere comer a pesar de que todos los días le dicen “fofo” u otras cosas.

Su mujer lo odia. Le dice que prefiere volver a ser virgen a estar de nuevo con un “hombre como él”, y él come, come y llora, llora y come.

   Se viste con dificultad y sus pulmones silban. Debe levantarse en este infierno, en este cuerpo que lo tiene encerrado en el limbo de una grasa que le deja la carne marmolada y le hace brotar agua del cuello por debajo de una monstruosa papada de escuerzo.

   Trabaja y llora, pero quiere comer. Y no es una manzana o una ensalada, quiere comer, comer, comer…y no puede parar de pensar en cremas, dulces, pan blanco, chocolates, bebidas soft y carnes grasas. Ríe al pensar que comer carnes grasas, sería casi como un acto de puro canibalismo moral, peo ríe, y al rato llora.

   Ahora le duelen los huesos. Hace ya casi media hora que está parado. Todo duele, duele hasta su corazón engañado, vapuleado por cortes de ruta, que son las arterias que se van taponando. Pero ríe al recibir un pancho con panceta, mayonesa, mostaza, kétchup, papas paile y otros aderezos. Lo que recubre el pancho es una larga cataplasma de mozzarella que se asienta en el pan y algunas arvejas extrañas, pues no hay lugar para verduras.

   En la fiesta, se acuerdan de él. “La pinta es lo de menos. Vos sos un gordo bueno…” y él se ríe, pero por dentro…

   Va al gimnasio. Los personal trainers no se quieren involucrar. Es riesgoso. Pero él va. Ni que sea para después poder comer.

Media hora y su corazón es un tamboril.

Para, llora por dentro y se va. El personal, tenía razón.

   El mundo es un lugar para flacos. Para hipsters tatuados que entran de lentes oscuros en la disco, y Dios mío, él quiere ser uno de ellos, y cómo desea serlo.

Quiere ser fino, quiere manos flacas, con venas verdes, pero el mundo de hoy no tiene lugar para él. Para esas manos de eterno bebé regordete. Por eso el mundo es cruel.

Llega a casa y se prende en el pote de dulce de leche (ahora light)

A la media hora le duele terriblemente el estómago, porque el postre es de fibra alimenticia y eso le provoca un nudo en las tripas, en las tripas gordas.

   Llora de nuevo, esta vez llora de manera amarga, larga y lastimera, como un perrito.

Se duerme al fin. La cama cruje.

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 12
  • 4.54
  • 285

Me gusta la literatura, soy fanático de los libros y me gusta cocinar. En realidad me gano la vida como cocinero y me gusta leer. Soy licenciado en letras y me gusta Borges entre otros. Me gusta escribir y ser una persona que lee la vanguardia. Me gusta la literatura Uruguaya y la del Brasil.

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta