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4 min
Gracias, pero no bebo
Terror |
23.03.14
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  • 1300
Sinopsis

Anna solo quería que aquel hombre solitario se sintiera cómodo invitandolo a la fiesta de navidad de la empresa... "No les gustaría verme cuando bebo".

El trabajo estaba por terminar.

Viernes y todos estaban listos para reventarse. La fiesta estaba lista en el 7mo piso del edificio.

La mayoría de los ejecutivos estaban arriba, bebiendo y riéndo sin preocuparse por nada mas.

Los pocos empleados que quedaban abajo estaban terminando sus propios proyectos, guardando los archivos en sus computadoras...listos para subir y beber y beber y beber...

"Y qué, no vas a subir" preguntó Anna con una voz alegre.

Aquel hombre sentado en el escritorio del fondo no respondió mas que con un gesto de "No"

"Por que no?, vamos, será divertido" volvió a preguntar aquella dama con sonrisa amable y vestida de colores alegres.

"No soy bueno para las fiestas" respondió aquel hombre de traje pálido mientras sus ojos se enfocaban en su monitor.

Aquella alegre mujer se sintió de alguna forma fascinada por la inexpresiva silueta de aquel hombre. Quién es quel hombre, se preguntaba mientras las risas de sus compañeras se escuchaban dentro del baño.

"Como sabes que no eres bueno para las fiestas, alguna vez has ido a una?"

"Si, lo hice antes...no me gusta en lo que me convierto cuando bebo", Aquel hombre seguía enfocado en lo que fuera que escribía en su computadora.

"No tienes que beber si ese es el problema...yo no lo hago y aún así me divierto.

Si te preocupa yo cuidaré la espalda"

Aquel hombre se detuvo y sus ojos se enfocaron a ella, en aquel rostro cálido y amigable.

"Bueno."

El lugar abundaba en musica ruidosa y vasos por todos lados.

El observaba todo alrededor...alcohol.

La noche pasaba, aquel hombre callado atraía la atención de muchos.

"De dónde eres?"

"Tienes familia?"

"Por qué no te gusta beber?"

Muchas de las preguntas se habían respondido con "sí", "no", "no se".

Hasta aquella pregunta: "Por qué no te gusta beber?".

"No les gustaría verme cuando bebo".

La mayoría de ebrios solo rió ante aquella sombría expresión.

Durante todo el tiempo aquel hombre tranquilo no se apartó de aquella cálida mujer.

"Tengo que ir al baño" dijo Anna mientras el seguía rodeado de aquellos ebrios alegres como si fuera un fenómeno.

"Ya vuelvo"...

En la tranquilidad del baño de mujeres, dos pisos abajo. Aquella mujer alegre sacó una pequeña bolsa de su cartera.

Aspiró dos lineas...y se quedó recostada un rato en el inodoro.

Cuando su mente volvió a su cuerpo se dió cuenta de que el ruido se había acabado.

12 minutos habían pasado solamente...

Mientras el ascensor subía de vuelta a la fiesta se dió cuenta de que la fiesta parecía haber acabado.

El ascensor se detuvo, las puertas de acero se abriron y había algo mas que silencio.

Cuerpos por todos lados, miembros regados por el suelo.

Sangre, sesos, cuerpos destrozados, la carne había sido arrancada de los huesos sin ningún problema.

Anna quedó paralizada ante aquella sangrienta escena.

Su jefe yacía en una silla con la piel de su rostro hecha pedazos, una de sus mejores amigas había perdido ambas piernas y su cuello había sido retorcido una y otra vez, otros tenían el vientre abierto con sus intestinos esparcidos por el suelo, algunos tenían el cráneo hecho pedazos con pequeños rastros de sus cerebros, ojos colgando sobre la comida, sangre goteando sobre cristales rotos, trozos de carne,piel,dedos, organos, mucha de la sangre aún brotaba de los cuerpos destrozados.

Expresiones de horror en los pocos que aún conservaban su rostro y piel.

Y entonces dentro del cerebro de Anna, aún adormecido una urgencia por salir de ese repugnante escenario creció.

"Co-co-rre" clamó una moribunda voz al fondo.

Y antes de que Anna pudiera hacer nada mas, una voz tranquila susurró a su espalda.

"Ellos me hicieron beber...prometiste que me cuidarías la espalda..."

"Prométeme que ya nunca me dejarás a un lado..."

"PROMÉTELO!..."

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  • Gracias por tu consejo, y si hay varias cosas que quiero mejorar en mi narración. Estoy leyendo mas y siento que estoy teniendo pensamientos mas fluidos pero aun me falta ese "golpe" que hace aterradora a una historia.
    Hola, estube leyendo tus historias. Están buenísimas, aunque me parece que deberías jugarte con los finales y dar tú el remate, para provocar al lector. Intenta conseguir ese escalofrío que va por la espina hasta las mejillas! :) Se me ocurre algo para rematar esta historia: "Anna, apenas pudo sentir el gélido acero envainándose en su vientre. Por suerte estaba borracha, o aquella dulce hoja en sus entrañas, le habrían causado mucho mucho dolor." :)
  • ¿Humor? No sé, supongo que sólo estaba enojado.

    Bien, no sé cómo puedo definir este relato. Si les interesa leerlo, espero que ustedes puedan darle una definición. Lo único que diré es que, a veces, todos nos volvemos de hojalata en algún momento de nuestras vidas.

    Un hombre encontrará su venganza bajo la sombra de una Ceiba.

    Una madre nunca se equivoca.

    ¿Por qué querría alguien matar a un anciano? Estu creía que era porque era fácil. Estu era sádico y estúpido, una combinación peligrosa, pero también tenía pésima mala suerte. ¿Qué podría salir mal?

    No sé si es exactamente un relato de amor. No soy bueno clasificando relatos que no tienen nada que ver con horror. ¿Existe el amor después de la muerte?

    La piel y la carne son tan suaves. ¡Tan suaves!

    La herida que queda después de perder a un ser amado puede tardar en curarse, pero ¿Y si la persona que creíamos haber perdido sigue viniendo a nosotros? ¿Y si ya no es como era antes? ¿La dejarías entrar de nuevo a tu vida? ¿La dejarías entrar?

    Las gotas de lluvia traen mucho más que agua.

    El amor siempre está en todos lados.

Hace un año jamás habría pensado en escribir un relato corto, mucho menos en leer un libro cada semana. Pero aquí estoy, tratando de seguirle el paso a todos ustedes. Tal vez tenga talento o tal vez no. No lo sé. Pero planeo atravesar éste oscuro túnel y averiguar si hay algo brillante para mí al final...

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