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3 min
HEIDI, LA DE LAS CABRAS
Humor |
15.06.07
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Sinopsis

Heidi vivía con su abuelo en los Alpes..... o ese quizás fuera Marcos? Da igual, el caso es que vivían retirados del mundo, en una cabaña mísera y llena de escorchones por todas partes. La decoración era buena, ya que Heidi estuvo estudiando por un tiempo decoración interior, y eso se hacía notar, sobre todo en el estampado de las cortinas.
A pesar de tener solo 41 añitos Heidi ya se estaba planteando independizarse y dejar aquel lugar que a veces la agobiaba un poco. Veréis, es que a Heidi le encantaba charlar, y las cabritas últimamente no estaban mucho por la labor, además tenían muy poco vocabulario y Heidi siempre se quejaba de ello.
También tenía a Pedro. Con él pasaba largas tardes en la pradera. Todas las mañanas, después de ordeñar las cabritas, Heidi iba al encuentro de Pedro.
Heidi estaba un poco preocupada por la vejiga de pedro, ya que siempre que se lo encontraba lo pillaba meando. Todos los días se repetía la misma conversación.

-      Pedro, dónde te metes?
-      joder Heidi, te he dicho que me avises al móvil cuando vayas llegando
-      es que no tengo batería, pero qué haces?
-      estoy aquí terminando de mear.

De fondo se escuchaba una oveja, cuyos balidos eran bastantes escandalosos.
Pedro era muy cariñoso con sus ovejas y no se separaba de ellas ni para ir a orinar.

-      Ya está, qué pasa Heidi. Y cómo anda el viejo hoy?
-      Ah, pues bien. Allí lo he dejado haciendo sus quesitos.
-      Oye niña, y tú cómo estás? Te duele la cabeza?
-      A mí, no. Me encuentro muy bien.
-      Te encuentras bien? Entonces, follamos?
-      Joder Pedro, siempre estamos igual, eh!! Quieres que se lo diga a mi abuelo?
-      Joder tía, deja ya de amenazarme con el viejo, que llevas 35 años igual.
-      Pues deja de decir marranadas, ya sabes que soy virgen, y que aún no estoy preparada para dejar de serlo. Soy joven, ya habrá tiempo. Anda pásame el porro!
-      Pues tú misma, pero al final se te secará la hierba buena, ya verás!

Heidi no entendía que coño tenía que ver la hierba buena con ese asunto, pero por si acaso, ni preguntaba.
Como todos lo miércoles, Heidi se preparó para bajar al pueblo. Era el día que ponían el mercadillo. El abuelo y ella tenían un puestecito en él, desde hacia muchísimos años. La venta de quesitos marchaba viento en popa, la gente se lo quitaban de las manos. Al lado tenían un tío vendiendo zapatos, y a su izquierda una chica nueva que pintaba caricaturas. Provenía de la ciudad y se llamaba violeta.
Violeta estaba más rica que cualquiera de sus quesitos. Heidi la miró de arriba abajo sin cortarse un pelo. Desde que estuvo con Clara, su primer amor, nunca más se fijó en nadie. Ella sufrió esto igual que se sufre unas hemorroides, en silencio.
Nunca había estado con una chica, pero estaba claro que le iban. Y mucho más después de observar los machos que habitaban por la zona.
Heidi observó a Violeta, y a su vez vio que esta la observaba a ella sin dejar en ningún momento de pintar. La voz de una clienta la volvió a la realidad.
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  • JAJAJA, Cuántas autovaloraciones, bonita!! A quién quieres engañar??
    Está bien intentar imaginar que pasa cuando pasa los años, pero creo que abusas del recurso fácil, el sexo. Yo destacaría algunos buenos comentarios que haces y que si el texto general no se apoyara en el recurso fácil lo haría mejorar en su conjunto.
    me he partido el hojaldre en el curro. se me ha escapado una risita y me han mirado como pensando "qué cabron este que hace de todo menos currar y encima se mofa de nosotros a la cara". muy grande. sigue así.
    otra que nos quiere engañar autovalorandose con otros nicks ¿te sientes realizada?
    como siempre me arrodillo a tus pies y me quedo totalmente alucinada con tu facilidad de palabra eres la mejor y los sabes golfa jajajaajaja
    Normal que cada día Pedro tenga que "orinar" con las cabras. Si es que heido no le hace ni caso al pobre. A mi me pasó una vez, una mujer que estaba que ni te cuento, haciendo gestos cada vez más elocuentes, yo ya imaginandome estar en el eden con semejante morenaza... y luego se los hacía a la rubia que estaba en una mesa detrás de la mía. Ni te cuento el corte que me dio cuando me levanto para ir hacia allí, y ella se levanta y se sienta con la rubia.
    Para mi, la heidi fumando porros, virgen a los 40 y bollera, apoteosico. Heidi marco para mi infancia y mis fantasias sexuales. Por cierto comentarte que le falto el puntito ese de un final entre violeta y ella con una sesion lesbica de antologia. De todas formas te vuelvo a decir que eres fantastica escribiendo. Sigue asi, y continua la saga de Heidi.
    jajajajajj que risa, te lo has currado maika, a ver cuando nos deleitas con otro relato. Muchos muakssssss
    yo creo que podrían haber hecho un trío con pedro, eso de dejarlo marginado para que se lo haga con las cabras no ha estado mal. estoy seguro que si las hubiese pillado el abuelo les hubiese dejado el culo como un tomate. en fin, siempre habrá nostalgicos de esa serie, que tantas fantasias ocultas y obscenidades albergaba en ese soez puritanismo bucolico. quiero una segunda parte en que pedro se lo haga con heidi y el abuelo con violeta, escribelo así, eres muy cachonda y tienes un excepcional sentido del humor
  • Hola soy Miguel, tengo 7 años. Me he inventado este cuento. Mi mamá me ha ayudado a escribirlo aquí, espero que os guste.

    Haces unos años, publiqué un relato, llamado el diario de Rebeca, Por motivos que desconozco, los relatos de ciertos años, quedaron reducidos casi a la mitad, cortando el desenlace de casi todos. Como no lo tenía guardado, anoche decidí volver a escribir el final de la historia. Espero sea de su agrado.

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