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2 min
Helena
Amor |
12.11.13
  • 4
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  • 1132
Sinopsis

Al cortarse el pelo pensó que sería otra, vaya ingenuidad, siguió siendo la misma chica. Helena siempre fue esa mujer que al tenerla cerca sentías la necesidad de hablarle, irradiaba seguridad, amor, energía, pero sobretodo libertad, ¡Dios! Que libertad. Un día pensé que la amaba, era tan especial, tan fugaz. Pero claro que no la amaba, ven, ella era así, hacía que fueras incoherente en tus pensamientos, ella alteraba todo tu sistema nervioso, haciendo que pensaras una cosa mientras que en realidad pasaba algo totalmente diferente. Se preguntarán que pasó con Helena, o bueno tal vez no, no importa que estén pensando en este instante, de igual manera les contaré. Helena se fue, desapareció de mi vida, pese a que la veo todos los días, se fue. Podrá sonar tan ilógico que pensarán que estoy loco, pero no, todo esto es totalmente cierto. Hablo de su partida por que en realidad fue una, es que si bien lo recuerdo al cortarse el pelo dejo todo, hasta aquel toque de la tijera con su pelo atrás, si, Franco, Victoria, lucía, su pasado si lo denominamos así fue evaporándose, ella no nos abandonó, ni nosotros a ella, solo siguió ahí y nosotros allá. Helena es como un cúmulo de opiniones de todos los que la conocemos, todos nosotros hemos forjado a Helena, tal vez por eso se corto el pelo, para quitarse todas las cadenas que la ataban a nosotros, tal vez por eso la observo, para ver si encuentro algo de esa mujer que ayude a fortalecer y ahora se fue. No sé si en verdad sea la mujer tan maravillosa que veo, no sé si en verdad existe o es tan libre como siento que es, solo sé que alguna vez sentí que la amaba, pero luego entendí que ella era así, fugaz.

Capitulo uno.

Desde mi balcón divisaba cada una de sus sonrisas,  es que siguió siendo la misma, solo que se fue. En general veía como despertaba cada día ya que nunca cerraba la cortina a menos de que  fuera a cambiarse de ropa, pero para serles sincero nunca se cambiaba en su habitación, ya que siempre que entraba en ella ya estaba cambiada.  Helena siempre fue así, precavida pero libre, siempre me pareció  el hecho de que durmiera con la cortina abierta un acto de completa libertad, podrá ser  algo estúpido o hasta demasiado  Freud pero no sé, siempre la miré así.

Solo podía analizarla en  las mañanas y en ocasiones en la noche, luego la dejaba a despensas del análisis de los demás, los cuales, claramente lo hacían. 

Cuando mire el reloj y vi  que eran las 10:30 am supe que Helena se dirigía hacía  el mundo real, lejos de su casa de cristal y su libertad tan poética, tal vez iría por un café o  quién sabe iría a trabajar a ese trabajo que nunca supe cual era. Siempre a las 10:30 am acababa mi pequeño frenesí matutino, ya me vendría bien afrontar el día  de una manera totalmente realista. Siempre salíamos  paralelos, pero nunca nuestras miradas se encontraban, no porque ella me ignorara o se fuera por otro camino si no porque yo la ignoraba, me daba pánico mirarla a los ojos y ya no ver en ellos esa luz que veía antes, antes de que cambiara de look y se cortará en pelo, antes de que dejará atrás a Franco, lucía y victoria, antes de que estuviera allá y yo aquí.

Cuando me paraba a esperar el autobús  siempre la veía pasar  por la acera de enfrente, sonriente, con su cabello el cual poseía de una increíble personalidad, ya había crecido bastante, pero seguía corto a comparación de antes, pero no podría nunca negar que era hermoso, seguía virgen sin un toque de amoniaco.

Al llegar el bus simplemente la perdí y me sumergí en mi realidad.

 

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  • Corto pero dice mucho, me gustó y felicito a su autor.
  • Al cortarse el pelo pensó que sería otra, vaya ingenuidad, siguió siendo la misma chica. Helena siempre fue esa mujer que al tenerla cerca sentías la necesidad de hablarle, irradiaba seguridad, amor, energía, pero sobretodo libertad, ¡Dios! Que libertad. Un día pensé que la amaba, era tan especial, tan fugaz. Pero claro que no la amaba, ven, ella era así, hacía que fueras incoherente en tus pensamientos, ella alteraba todo tu sistema nervioso, haciendo que pensaras una cosa mientras que en realidad pasaba algo totalmente diferente. Se preguntarán que pasó con Helena, o bueno tal vez no, no importa que estén pensando en este instante, de igual manera les contaré. Helena se fue, desapareció de mi vida, pese a que la veo todos los días, se fue. Podrá sonar tan ilógico que pensarán que estoy loco, pero no, todo esto es totalmente cierto. Hablo de su partida por que en realidad fue una, es que si bien lo recuerdo al cortarse el pelo dejo todo, hasta aquel toque de la tijera con su pelo atrás, si, Franco, Victoria, lucía, su pasado si lo denominamos así fue evaporándose, ella no nos abandonó, ni nosotros a ella, solo siguió ahí y nosotros allá. Helena es como un cúmulo de opiniones de todos los que la conocemos, todos nosotros hemos forjado a Helena, tal vez por eso se corto el pelo, para quitarse todas las cadenas que la ataban a nosotros, tal vez por eso la observo, para ver si encuentro algo de esa mujer que ayude a fortalecer y ahora se fue. No sé si en verdad sea la mujer tan maravillosa que veo, no sé si en verdad existe o es tan libre como siento que es, solo sé que alguna vez sentí que la amaba, pero luego entendí que ella era así, fugaz.

    Al cortarse el pelo pensó que sería otra, vaya ingenuidad, siguió siendo la misma chica. Helena siempre fue esa mujer que al tenerla cerca sentías la necesidad de hablarle, irradiaba seguridad, amor, energía, pero sobretodo libertad, ¡Dios! Que libertad. Un día pensé que la amaba, era tan especial, tan fugaz. Pero claro que no la amaba, ven, ella era así, hacía que fueras incoherente en tus pensamientos, ella alteraba todo tu sistema nervioso, haciendo que pensaras una cosa mientras que en realidad pasaba algo totalmente diferente. Se preguntarán que pasó con Helena, o bueno tal vez no, no importa que estén pensando en este instante, de igual manera les contaré. Helena se fue, desapareció de mi vida, pese a que la veo todos los días, se fue. Podrá sonar tan ilógico que pensarán que estoy loco, pero no, todo esto es totalmente cierto. Hablo de su partida por que en realidad fue una, es que si bien lo recuerdo al cortarse el pelo dejo todo, hasta aquel toque de la tijera con su pelo atrás, si, Franco, Victoria, lucía, su pasado si lo denominamos así fue evaporándose, ella no nos abandonó, ni nosotros a ella, solo siguió ahí y nosotros allá. Helena es como un cúmulo de opiniones de todos los que la conocemos, todos nosotros hemos forjado a Helena, tal vez por eso se corto el pelo, para quitarse todas las cadenas que la ataban a nosotros, tal vez por eso la observo, para ver si encuentro algo de esa mujer que ayude a fortalecer y ahora se fue. No sé si en verdad sea la mujer tan maravillosa que veo, no sé si en verdad existe o es tan libre como siento que es, solo sé que alguna vez sentí que la amaba, pero luego entendí que ella era así, fugaz.

    Al cortarse el pelo pensó que sería otra, vaya ingenuidad, siguió siendo la misma chica. Helena siempre fue esa mujer que al tenerla cerca sentías la necesidad de hablarle, irradiaba seguridad, amor, energía, pero sobretodo libertad, ¡Dios! Que libertad. Un día pensé que la amaba, era tan especial, tan fugaz. Pero claro que no la amaba, ven, ella era así, hacía que fueras incoherente en tus pensamientos, ella alteraba todo tu sistema nervioso, haciendo que pensaras una cosa mientras que en realidad pasaba algo totalmente diferente. Se preguntarán que pasó con Helena, o bueno tal vez no, no importa que estén pensando en este instante, de igual manera les contaré. Helena se fue, desapareció de mi vida, pese a que la veo todos los días, se fue. Podrá sonar tan ilógico que pensarán que estoy loco, pero no, todo esto es totalmente cierto. Hablo de su partida por que en realidad fue una, es que si bien lo recuerdo al cortarse el pelo dejo todo, hasta aquel toque de la tijera con su pelo atrás, si, Franco, Victoria, lucía, su pasado si lo denominamos así fue evaporándose, ella no nos abandonó, ni nosotros a ella, solo siguió ahí y nosotros allá. Helena es como un cúmulo de opiniones de todos los que la conocemos, todos nosotros hemos forjado a Helena, tal vez por eso se corto el pelo, para quitarse todas las cadenas que la ataban a nosotros, tal vez por eso la observo, para ver si encuentro algo de esa mujer que ayude a fortalecer y ahora se fue. No sé si en verdad sea la mujer tan maravillosa que veo, no sé si en verdad existe o es tan libre como siento que es, solo sé que alguna vez sentí que la amaba, pero luego entendí que ella era así, fugaz.

    Al cortarse el pelo pensó que sería otra, vaya ingenuidad, siguió siendo la misma chica. Helena siempre fue esa mujer que al tenerla cerca sentías la necesidad de hablarle, irradiaba seguridad, amor, energía, pero sobretodo libertad, ¡Dios! Que libertad. Un día pensé que la amaba, era tan especial, tan fugaz. Pero claro que no la amaba, ven, ella era así, hacía que fueras incoherente en tus pensamientos, ella alteraba todo tu sistema nervioso, haciendo que pensaras una cosa mientras que en realidad pasaba algo totalmente diferente. Se preguntarán que pasó con Helena, o bueno tal vez no, no importa que estén pensando en este instante, de igual manera les contaré. Helena se fue, desapareció de mi vida, pese a que la veo todos los días, se fue. Podrá sonar tan ilógico que pensarán que estoy loco, pero no, todo esto es totalmente cierto. Hablo de su partida por que en realidad fue una, es que si bien lo recuerdo al cortarse el pelo dejo todo, hasta aquel toque de la tijera con su pelo atrás, si, Franco, Victoria, lucía, su pasado si lo denominamos así fue evaporándose, ella no nos abandonó, ni nosotros a ella, solo siguió ahí y nosotros allá. Helena es como un cúmulo de opiniones de todos los que la conocemos, todos nosotros hemos forjado a Helena, tal vez por eso se corto el pelo, para quitarse todas las cadenas que la ataban a nosotros, tal vez por eso la observo, para ver si encuentro algo de esa mujer que ayude a fortalecer y ahora se fue. No sé si en verdad sea la mujer tan maravillosa que veo, no sé si en verdad existe o es tan libre como siento que es, solo sé que alguna vez sentí que la amaba, pero luego entendí que ella era así, fugaz.

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